Domingo 22 de febrero, 2026 Pastor Darío Moral
Hechos 16:13 Hechos 15 Hechos 16:16

Mensaje central

Tú estás en ese lugar donde dos o más se reúnen en tu nombre. Gracias, Padre, por tus bendiciones, Señor. Danos ese abrazo consolador que solo su tú sabes dar, Señor.

Momento de alabanzaExpandir

Amén

Amén. Tuyo es el reino, tuyo el poder, tuya es la gloria por siempre. Amén. Señor este lugar tuyo eso, tuyo el poder, tuyo es la gloria.

Gloria por siempre. Amén. Tuyo es el reino, tuyo el poder, tuya la gloria por siempre. Amén.

Tuyo es el reino, tuyo el poder, tuya es la gloria por siempre. Te adoramos, Señor. Tú estás en medio nuestro, Padre Santo. Tú estás en ese lugar donde dos o más se reúnen en tu nombre.

Tú ahí estás, Señor. Y hoy queremos adorarte, Padre Santo. Hoy queremos adorarte, iglesia. Levanta tus manos al cielo en este día.

Gracias, Padre, por tus bendiciones, Señor. Danos ese abrazo consolador que solo su tú sabes dar, Señor. Estamos agradecidos de ti, Padre Santo. Renueva nuestras fuerzas, Padre.

Renueva nuestras fuerzas, Padre. Te necesitamos. Tú haces lo imposible. posible, Dios.

Y hoy confiamos en ti, confiamos en tu presencia, Padre Santo, que lo cambia todo de un de repente. Señor, tú eres maravilloso. Tu amor y tu misericordia llena mi corazón de alegría. En ti confiamos y para ti caminamos, Dios.

Guía nuestros pasos, Padre amado. Guía nuestras vidas, Señor. Espíritu de distracción, hoy te vas fuera de este lugar. Hoy queremos ser contigo, Padre Santo.

Oh, bendito Señor, tú estás en este lugar. Derrama de tu gloria, Espíritu de Dios, ven a ese lugar. Ven, Señor. Ven, Señor.

Ven, Señor. Yo quiero levantar ti mis manos. Vamos, dígaselo. Maravilloso Jesús, milagroso Señor.

Vamos, pídale y dígale,

Len este lugar con tu presencia. Y es descender tu poder a los que estamos aquí. Creo en ti. Creo en ti, Jesús.

Vamos, levante su mano y dígale,

Lo que harás en mí. Creo en ti, Jesús, lo que harás en mí y en mí. Oh, en mí. Recibe toda la gloria.

recibe toda la honra, precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios, quiero levantar sin palos. Yo quiero levantar a ti mis manos, maravilloso Jesús, levante su voz. Llena este lugar, llénas el lugar de tu presencia. Descender tu poder.

Oh, a los que estamos aquí. Creo en ti. Creo en ti, Jesús. Lo que harás en mí.

Creo en ti, Jesús, y en lo que harás en mí. Y en mí, en mí. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra.

Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria y recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Que se abra el cielo.

Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor.

Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios.

Que se abra, que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. No hay cielo cerrado se abre.

Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios. Oh gran Dios.

No hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios.

Oh, gran este lugar. Te adoramos, Señor. Vamos, iglesia. Le decimos que se abra el cielo.

Que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino. Oh gran Dios, que se abra el cielo.

Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Llénate de fe y dilo. Y que se abra el cielo.

Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo, muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios.

No hay cielo, no hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí en ti está nuestra esperanza, oh gran Dios. Oh gran Dios, no hay cielos cerrados se abren. Tu reino se mueve aquí.

En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios, oh gran Dios. No hay cielos cerrados se abren. Tu reino se mueve aquí.

En ti está nuestra esperanza, oh gran Dios. O granción, hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.

Oh, gracioso. Oh, gracias. En ti confiamos, Señor. Está en este lugar.

Derrámate, Señor. Derrámate, Señor. Vamos, iglesia, levanta tus manos al cielo y adórale. Y adórale.

Él está en ese lugar. Él está en este lugar. Recíbelo. Oh, y no hay cielo cerrado.

Se abre. Tu reino se mueve aquí. Empieza nuestra esperanza. Dios, decláralo.

No hay cielo. Cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.

Oh gran Dios. No hay cielo cerrado y abre tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios.

Oh gran Dios. Ven. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.

Oh gran Dios. Oh gran Dios, no hay cielo cerrado. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.

Oh gran Dios. Oh gran Dios. Recibe toda la gloria. Recibe toda la honra.

Precioso hijo de Dios. y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra.

Precioso hijo de Dios, vamos, levanta tu voz, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precios. Hijo de Dios.

Padre santo, recibe esta adoración de tu pueblo. Tu pueblo te anhela, Padre celestial. No hay nada más lindo que poder adorarte, Señor, de tener este tiempo de intimidad contigo, Padre Santo. Abrázanos, Señor.

Abrázanos, Señor. Necesitamos de tu presencia y de tu amor. Tú has sido fiel, Padre Santo. Tú has sido bueno, Padre celestial.

Tú has sido bueno, Padre. Tu pueblo está agradecido de ti, Señor. Estamos agradecidos de ti, Padre. Tú inundas este lugar con tu presencia.

Podemos sentirlo, Padre, podemos sentirlo. Tú estás en este lugar. Gracias, Padre Santo. Te adoramos.

Oh, Señor, Espíritu, Espíritu, desciende como fuego como en Pentecostés. Y lléname de nuevo. Espíritu, Espíritu desciende como fuego como en Pentecostés. y lléname de nuevo.

Espíritu, Espíritu, oh desciende como fuego como en Pentecostés. y lléname de nuevo y lléname, lléname, lléname con tu presencia. Lléname, lléname con tu poder. Lléname, lléname con tu amor y lléname, lléname, lléname con tu presencia.

Lléname, lléname con tu poder. Lléname, lléname con tu amor. Espíritu de Dios, llena mi vida. llena mi almas, llena mi ser.

Espíritu de Dios, llena mi vida. Llena mi alma, llena mi ser y lléname, lléname, lléname segléname, lléname. Con tu poder. Lléname, lléname con tu amor y lléname, lléname, lléname con tu presencia.

Lléname, lléname con tu poder. Lléname, lléname con tu amor. Gracias, Jesús. Gracias, Señor.

Gracias, Jesús. Gloria al Señor. Gloria al Señor. Dios les bendiga, amada iglesia.

Dios les bendiga. En este día le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor Jesucristo, el que se merece toda la gloria, toda la honra y toda la alabanza. para ti, Señor. Vamos a recibir a nuestro pastor que viene con una palabra de Dios, nuestro pastor Enrique.

Así que pase no más para recibir provisión del cielo. Amén. Wow. Qué qué qué honor estar en esta casa.

Amén. Qué hermoso estar en esta casa linda, preciosa y compartir la poderosa palabra del Señor. Bueno, sabemos que los pastores están en Argentina. Amén.

Así que eh ustedes están más libres, más Amén. No están tan contentos. Bueno, pero Dios los va a usar donde anden, el Señor los va a usar. Amén.

Saludo a todo el equipo de esta casa. La quiero mucho y y de verdad que estoy muy contento de estar en este lugar. Estuvimos nosotros saliendo recién de los campamentos de jóvenes y llegamos a como a las 2 de la mañana anoche y y hoy acá desde aquí nos vamos a otro evento y y después ya en la tarde a otra reunión, o sea, estamos todo el día en reunión en cultos. Pero para mí es un honor compartir la poderosa, eterna palabra del Señor.

Me acompañan algunos del equipo que tenemos nosotros en nuestra casa ahí en Rengo. Saludos de de Neli y de mis hijas. Bueno, usted viene a escuchar la palabra del Señor. ¿Cuántos viene a oír la palabra del Señor?

Amén. Bueno, hoy día le puse a este título, hoy nace un avivamiento, hoy nace un avivamiento. Cada vez que Dios quiere y se enfoca en una casa, Dios va a cambiar los caminos de otras personas para llegar el avivamiento de tu casa. O sea, quiere decir que Dios siempre que eh necesita un hogar, una casa, un corazón para provocar un avivamiento.

Diga, hoy hoy nace nace un avivamiento. Pero dígalo con convicción, con certeza. Hoy hoy nace nace un avivamiento. Puede ser en la ciudad, puede ser en tu casa o en tu corazón.

Pero Dios necesita un corazón avivado. ¿Cuántos están de acuerdo con eso? Y quiero llevarlo a la visión de Pablo cuando va a Macedonia y él dice que en esta visión en Hechos capítulo 16 del 9 al 10 dice que en esta visión que ve Pablo, ah, aparece un macedonio y dice,

Ayúdanos en la visión. Ayúdanos.

No se olviden de esto, por favor.

Cuando el Espíritu Santo le habla, porque Pablo tenía otra misión en su corazón, otro viaje misionero, pero dice que él tuvo una visión y en la visión aparece un macedonio y le dice, «Ayúdanos.» Eso está en Hechos capítulo 16 del 9 al 10. Pablo y sus compañeros estaban tratando de predicar el evangelio en Asia Menor. ¿A dónde iba Pablo? hacia menor, pero el Espíritu Santo les impidió hacerlo.

En ese lugar, Pablo tuvo una visión con la que un hombre de Macedonia le rogó que viniera a Macedonia a predicarles el evangelio. Entonces, Pablo tenía todo para ir a hacia Menor, pero el Espíritu Santo le dijo, «No.

Y usted se va a preguntar, ¿por qué el Espíritu Santo le dice no a Pablo, siendo el un hombre de Dios, teniendo la revelación de la palabra, le dice,

No, no vas a ir a Asia Menor, tengo otro destino para ti.» Diga, «Macedonia.

La visión fue de un hombre de Macedonia que se acercó a Pablo y le dijo,

Pasa a Macedonia y ayúdanos. Pablo entendió que esta visión era un llamado divino para predicar el evangelio en Macedonia. Pablo y sus compañeros obedecieron la visión.

Diga obedecer. Obedecer. Y se dijeron a Macedonia, ¿dónde establecieron la primera iglesia en Europa? Filipos, la iglesia de Filipos.

Entonces él obedeció. Qué bueno es obedecer. Entonces Pablo tenía todas las maletas hechas, todo listo, todo programado, todo el equipaje, pero el Espíritu Santo dijo, «No vas a ir, no vas a ir, vas a Macedonia. Impresionante cuando todo te cambia, cuando hay cosas que no funcionan en tu vida y dices, ¿por qué?

¿Por qué no funcionan? ¿Por qué no están funcionando? Pon atención a lo que el Espíritu Santo te está diciendo en tu vida, porque hay cosas que no funcionan. Y tú dices, ¿por qué?

¿Sabes que te quiero decir algo, mi Dios y tu Dios camina en la eternidad, camina en tu mañana? Es tan impresionante que aún ni el pensamiento que tú no has hecho, tú ya no se está formado, él ya lo conoce. A ese Dios sirve tú. Wow, tremendo eso.

La importancia de la visión, guía divina. La visión de Pablo muestra la guía divina que recibió para predicar el evangelio en Macedonia. Expansión del evangelio. La visión marcó el comienzo de la expansión del evangelio en Europa.

¿Quién era la persona que Dios estaba preparando para el gran avivamiento en Europa? Y el Espíritu Santo le cambió todos los planes a Pablo, porque había una persona en Macedonia, en Filipos, que Dios la estaba llamando sin que Pablo la conociera a esa persona. Hoy nace un avivamiento, la primera iglesia en Europa. Sí, Filipo fue la primera iglesia establecida por el apóstol Pablo en Europa.

Según Hechos capítulo 16 del 9 al 40. Pablo y sus compañeros llegaron a Filipos después de recibir la visión del Espíritu Santo para predicar el evangelio en Macedonia. Ahí fue la fundación de la iglesia, la conversión de de Lidia. La primera persona que se convierte en Filipo fue Lidia, una vendedora de púrpura que adoraba a Dios.

Hechos capítulo 16 del 14 al 15. La liberación de la esclava. También hubo un momento ahí en esos capítulo 16, 16 al 18. Pablo y sus compañeros también liberan a una esclava que estaba poseída por un espíritu maligno, lo que les lo que les ganó la la atención y el respeto de la gente de la ciudad.

Porque esta esta divina empezó a gritar detrás de Pablo y Pablo la reprendió después de ser arrestado a causa de reprender a esta muchacha, porque esta muchacha daba mucho dinero a sus amos, los amos de la muchacha o los acusaron que estaban haciendo alboroto en la ciudad y los apresaron. Entonces, cuando llega Pablo a Filipo, hubo opresión, hubo guerra. espiritual. Una divina sale al encuentro.

Le eh Pablo reprende el espíritu de la divina. Eh, los que ganaban dinero con esa niña, dice la Biblia que se molestaron y llevaron arrestado a Pablo. Lo lo azotaron, lo azotaron mucho y lo lo llevaron arrestado. Algo está sucediendo, algo está aconteciendo, pero Dios tenía un plan en ese lugar.

Dios tenía el próximo avivamiento en ese lugar. Pero cada vez que Dios quiere provocar un avamiento, siempre va a haber oposición. Va a haber una oposición. Eh eh eh ¿por qué?

Porque nunca va a querer que las tinieblas las tinieblas van a querer destruir un avivamiento en un lugar y va a haber oposición. Se va a levantar cosas, distracciones para que Pablo no llegue al lugar donde tiene que llegar. Para que para que la presencia no llegue al lugar donde tiene que llegar. Siempre va a haber distracciones para que la presencia no llegue al lugar donde tiene que llegar.

Porque sabe y se escuchaba que venía un gran avivamiento, un gran avivamiento. Yo no sé si tú estás en ese avivamiento, los estás esperando. Yo no sé cómo está tu vida, pero yo vengo a decirte, hoy nace un gran avivamiento. Hoy nace un gran avivamiento.

Quiero que lo creas, por favor. Después de ser arrestado y encarcelado a causa de esto, Pablo y Sila fueron liberados milagrosamente por un terremoto, lo que llevó que el carcelero se convirtiera al evangelio, al cristianismo y toda su familia. Acuérdense que es el terremoto que muchos predicadores predican de cuando Pablo estaba eh y empezaron a cantar y y dice que vino un terremoto y las cadenas cayeron y todos los tipos eh que estaban allí se convirtieron al Señor en la cárcel. dice que se bautizaron la familia y etcétera.

La importancia de la iglesia de Filipo, el modelo de esta iglesia, la iglesia de Filipo se convirtió en un modelo de iglesia para las demás iglesias en Europa. La iglesia de Filipo tenía una relación cercana con Pablo que les escribió cartas a los filipenses. Era una iglesia generosa, una iglesia de apoyo. La iglesia de Filipo fue conocida por su generosidad, apoyo a Pablo en su viaje misionero.

Hoy nace un avivamiento. Hoy nace un avivamiento. Pero ahí donde conoce a Lidia, la vendedora de púrpura. Lidia es una figura bíblica mencionada en Hechos capítulo 16 del 14 al 15.

Era una mujer que se dedicaba a la venta de púrpura. un tinte valioso, costoso, que se utilizaba para teñir telas de alta calidad. Lidia era una mujer de fe que adoraba a Dios, se reunía con otras creyentes e e en un lugar de oración en Filipos. Cuando el apóstol Pablo y sus compañeros llegaron a la ciudad, Lidia fue la primera persona en responder su mensaje.

Se convirtió una de las primeras cristianas en Europa. Escuchó eso? una de las primeras cristianas en Europa. Lidia fue la vendedora de púrpura.

La historia de Lidia es importante. ¿Por qué mujer de fe? Lidia es un ejemplo de una mujer de fe que estaba dispuesta a escuchar, a responder el mensaje de Dios. Líder en la iglesia.

Lidia se convirtió en una líder en la iglesia de Filipo. Abrió su casa para que se reunieran los creyentes. Lidia mostró hospitalidad, generosidad a recibir a Pablo, a sus compañeros en su hogar. Aquí te presento algunas formas prácticas que Lidia usó para la gran conquista de una iglesia poderosa.

Wow. De una iglesia extraordinaria. Ella fue una mujer que abrió su fe, no escondió su fe. Su fe fue una fe pública.

Diga pública. Porque es fácil creer, pero con una fe oculta. Ella tuvo una fe pública, abierta a la luz, aprovechaba las oportunidades para escuchar a otros, compartir sus propios experiencias de fe. Dedicaba tiempo a leer la Biblia.

¿Cuántos leen la Biblia? orar, reflexionar sobre su fe. Eh, yo creo que ella fue una mujer que dio mucho sin recibir, recibió muy poco. Dice que invitaba a un amigo, vecino, colegas a cenar a su casa y era una mujer que hospedaba mucha gente.

Dice que ellas, los estudiosos, dicen que hacía almuerzo 11 y invitaba gente al té porque era una mujer muy importante. Ella no era una mujer pobre, ella era una mujer con mucho dinero. Era una empresaria de aquel tiempo. ¿Cuántos están aquí?

Porque parece que el evangelio llega solo a los pobres, solo a los arruinados, solo a los mancos, a los cojos y a los ciegos. No, aquí estamos viendo que que Dios está llegando a una empresaria muy importante de la ciudad. No entiende usted, parece que el evangelio es solo y dice,

No, si el evangelio, los cristianos son de segunda categoría.

Oh, no, no, no están equivocados. Dios está llamando a gente importante.

Usted es importante. Usted no es de segunda categoría. Usted es algo especial para Dios en el lugar donde está. Wow.

Dice que ofrecía ayuda. Era una mujer extraordinaria. Su lidergo era de influencia. Ah, ella compartía los dones, habilidades con otros.

Esa iglesia era una iglesia de comunidad. Diga comunidad. La comunidad venía donde Lidia. Oh, Dios.

Usted va a entender esto un poquito. Espérese un poquito. Ahí ya va a entender todo lo que he hablado. He hablado muy rápido.

Anima a otros a usar sus dones, habilidades para servir a Dios y a los demás. Mujer de trabajo, trabajaba con excelencia, dedicación. Oh, tenía un una gran empresa. Oh, quisiera tener las lias, esas lias que no entregan todo, todo, sin recibir nada.

¿Cuántos quisieran tener esa gente en una casa? Ah, yo no sé si acá hay Lidia, yo no sé si acá hay hombres que lo han entregado todo. Hay un avivamiento en esta mañana. Usted confía en Dios en todas las áreas y Dios le va a bendecir.

Ponga las áreas de su vida en las manos del Señor y el Señor va a hacer algo extraordinario con usted. Dice la Biblia que en Hechos 16:13, junto al río donde junto al río donde solían hacerse las oraciones, había mujeres que se habían reunido a orar. Ahí nace un avivamiento en este grupo de mujeres. Esta Lidia vendedora de púrpura estaba oyendo, estaba oyendo y el Señor le abrió el corazón para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.

La vendedora de púrpura simboliza la púrpura simboliza gobierno, honor, dignidad y poder. Lo usaban los reyes y hartos gobernantes. O sea, la mujer tenía una empresa para estar con gobernante, para estar con gente digna, con gente de poder. Esa mujer Dios la llamó al gran avivamiento de Europa.

Dice la Biblia que cuando fue bautizada, les rogó y los obligó, dice en Hechos 15 del mismo capítulo, dice que los obligó a quedarse y ese es el mensaje. Los obligó a quedarse. Dice que Lidia los conoce. recibe el mensaje, recibe al Señor.

Pero le está diciendo a Pablo, quiero que vayas a mi casa, te lo obligo. No quiero que te vayas sin pasar por mi casa. No quiero que te vayas. Dice que los obligó a quedarse en casa.

dice,

Qué lidia feliz, van a mi casa.

Dice la Biblia en Hechos, en en Hechos capítulo 16, versículo 15, dice la Biblia, si pueden, dice la Biblia que iba tan contento porque ellos decidieron,

Sí, dice Pablo, vamos a ir a tu casa.

Y la Biblia dice en Hechos, en Hechos 16:16,

Y aconteció que mientras iban, mientras iban, aconteció que una muchacha salió al encuentro de Pablo interrumpió la ida a casa de Lidia.

del versículo 16 hasta el versículo 40 dice que todo eso, todo eso, todo, o sea, Pablo y todo el equipo dijeron, «Vamos a quedarnos en tu casa porque el líder le está diciendo, quiero que vengan. No quiero que pasen sin pasar por mi casa. Necesito esta unción, esta presencia en mi casa. Dice que desde ahí del versículo 16 dice que aconteció que mientras íbamos a la oración nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos adivinando.

Y dice la Biblia en el otro versículo, estando siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces diciendo, escuche lo que decía, estos hombres son siervos del Dios altísimo, quienes os anuncia el camino de salvación. Mire lo que hace Pablo. Y esto lo hacía por muchos días. Más desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu,

Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella.

Y salió en aquella misma hora.

Y aquí viene el problema. Pero viendo esto, sus amos que habían salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo. O sea, quiere decir,

Oh, y lo trajeron a los magistrados de autoridad y dice que lo tomaron preso.

Ahí yo veo la figura de Lidia esperando, esperando, esperando que la presencia del gran avivamiento, la presencia de Dios llegara a su casa. Pero hubo oposición, hubo guerra, hubo oposición, hubo guerra.

Oh, escucha esto. Lidia en ese momento tuvo que regresar a casa sin Pablo y sin el equipo misionero. El equipo misionero portaba la presencia del Señor, la gloria del Señor y Lidia tuvo que esperar y la Biblia dice que cayeron preso y estuvieron presos. Y pasó tiempo y Lidia esperando que ellos pasaran por su casa, que ellos estuvieran en casa.

Porque Lidia fue tanto, tanto esa pasión por Jesús, tanto ese amor por Jesús, que lo entregó todo y no podía dejar ir al hombre de Dios, a los hombres de Dios, tenían que pasar por su casa, pero hubo posición. Y dice más adelante que cayeron presos, estuvieron presos, pero Lidia seguía esperando, esperando. Y en el capítulo 16, versículo 14, salieron de la cárcel. En el versículo 40 salieron de la cárcel.

Y al salir de la cárcel, ¿dónde creen que fue Pablo? a la casa de Lidia. La casa de Lidia. Lidia esperó el tiempo del gran avivamiento.

Quiero decirles algo y termino con esto. Escuche esto. Lidia esperó el gran avivamiento. Lidia no se quedó en brazo.

Dice que oraba por Pablo y sus compañeros, pero no nunca perdió la esperanza, nunca perdió la fe. Sabía ella que aunque hubo posición para que la presencia de Dios llegara a su casa, ella sabía que en un momento iban a golpear la puerta y se iba a provocar el mayor avivamiento de la historia de la iglesia. Quiero decirle algo. Cuando Pablo recibe la visión del macedonio, Dios tenía un corazón de una mujer en Macedonia.

Cuando Pablo iba hacia menor, cuando Pablo tenía todo su equipaje hacia menor, Dios estaba mirando a Lidia. Escuche esto. Cuando cuando Pablo, escuche, esto es poderoso, tenía la visión de ir a hacia Menor, Dios en Macedonia estaba viendo a una mujer llamada Lidia. y le cambió todos los planes por el corazón de esa mujer, porque Dios iba a tomar a esa mujer para los machistas, iglesia religiosas, iba a tomar a esa mujer para el mayor avivamiento en la iglesia en Europa.

Esta fue el la primera casa de oración en Europa. Esta fue la primera casa de oración. Dice la Biblia que cuando llegó Pablo se Lia entregó todo y ahí empezó a reunirse y fue la primera casa de oración en Europa. Dice la Biblia que de ahí nacieron muchas iglesias y las iglesias se alimentaban.

Dice la Biblia que esta iglesia ah ayudaba a todos los misioneros que cruzaban y era una de las iglesias que apoyaba en todo a todos los misioneros y todas las misiones de Pablo. Dice que Lidia y todo el equipo, toda la casa ayudaba a Pablo en todas las misiones. Pero escúcheme bien esto. Esto es lo que me me impacta a mí cuando el Espíritu Santo tiene una intervención en un hombre y en una mujer.

Porque Dios cambia los planes de gente para venir a tu casa, para bendecir tu casa, para bendecir tu hogar. Aunque tú no creas, Dios está haciendo algo al otro lado, en algún lugar a favor tuyo. Porque no es tan solo llanto, no es tan solo tristeza, no es tan solo viene un tiempo de gloria. Gloria a Dios.

Wow. Porque parece que el evangelio es así, de prueba en prueba, ¿no? El apóstol Pablo dice que de gloria en gloria, de poder en poder. Parece que el evangelio de llanto, de esto, de no.

El evangelio es de gloria en gloria, de poder en poder. Levante sus manos y diga, «El Señor está haciendo algo ahora en algún lugar. En algún lugar, Dios viene un favor hacia mi casa. Dios viene un favor hacia mi casa.

hacia mi hogar. Dios tiene algo para mi casa, para mi hogar, para mis proyectos. Dios está cambiando el destino de alguien. Uh, Lidia esperó, estaba a punto, oh, del gran avivamiento.

Y cuando hablo del gran avivamiento, hablo de gente avivada. En un momento Timoteo estaba triste y Pablo dice, «Aviva lo que está en ti, Timoteo. Aviva el fuego, avívalo. Porque sabe que una iglesia no avivada, y no hablo de manifestación, no de una iglesia no avivada en una ciudad, es una iglesia que va a morir.

Yo vengo a esta casa porque es una casa avivada, es una casa llena de la presencia del Señor, de gente que está aquí y que Dios va a hacer una visitación de su presencia. Hoy es tiempo de un gran avivamiento para tu casa. Lidia le, Lidia lo entendió y dice Lidia,

No, los obligo a quedarse que Pablo no no los obligo a quedarse. Me encanta esa convicción de saber que lo que está no puede escaparse.

Me encanta esa convicción de discernimiento, decir esto, estos son hombres de Dios y no se van a ir hasta que bendiga mi casa, hasta que caiga el avivamiento en mi casa. Yo vengo con esta palabra hoy para esta casa. Dios está haciendo algo a tu favor. Yo dije,

Van a gritar, van a saltar, van a brincar.

Dios está haciendo algo a tu favor. Dios algo está haciendo, aunque el hombre de Dios conocía todo y dijo, «Voy a hacia no», dijo, «Yo tengo una Lidia. Tengo a Lidia en un lugar. La mujer, el anonimato, la mujer que nadie conocía, pero Dios sí la conocía.

Dios sí la conocía. Wow. Pues nadie te conoce, pero Dios sí te conoce. Ahora, en todo lo que has hecho en la vida no ha sido tan importante y no ha sido importante en la vida.

Pero te tengo una noticia.

Primer Lugar

En el corazón de mi papá y de tu papá, tú estás en el primer lugar. Lidia en el pueblo donde estaba era famosa por porque vendía púrpura a los gobernantes, a las personas que estaban ahí. Pero nada más que eso, ella no sabía que estaba elegida para un gran avivamiento. Ella no sabía que Dios la tenía no tan solo para ser una empresaria, sino que Dios la tenía para provocar el mayor avivamiento de esa localidad.

Y la iglesia de Filipos es una iglesia y fue la iglesia que daba, daba, daba, daba. Creció tante tanto que fue una de las iglesias madre, pero nació de una casa en una casa una mujer que le creyó a Dios. No sé qué estatus social tienes tú, no sé qué profesión tienes, pero Dios hoy por esta palabra te está diciendo, «Yo quiero en ti el mayor avivamiento de la historia. Wow.

Siento una presencia fuerte. Oh, Dios, te cuento algo. Esa mujer no estaba enferma. Esa mujer no era ciega.

Esa mujer no era leprosa. Esa mujer no tenía necesidad económica. Esa mujer no era pobre, no era mendiga, no mendigaba. Esa mujer lo tenía todo.

Esa mujer andaba en los palacios más hermosos y vendía púrpura a los gobernantes, a los reyes. Esa mujer era famosa. Pero aún así ella tenía un vacío en su corazón. Necesitaba Jesús.

Necesitaba Jesús y Jesús la necesitaba a ella para provocar a través de ella el mayor avivamiento en Europa. Cuando se habla de los avivamientos en Europa, esta mujer comenzó el mayor avivamiento en Europa. Lidia necesitaba Jesús. Nada llenaba el corazón de Lidia.

Nada. Ni la riqueza, nada. Ni los palacios, nada. Pero vio a un hombre humilde predicando el evangelio, anunciando el evangelio.

Vio a un hombre humilde como Pablo, a su equipo de trabajo. Lo miró y dijo,

Hay algo grande en este hombre. Porta una presencia. Yo quiero esa presencia, pero no tan solo.

Yo quiero que en mi casa esa presencia habite. Yo quiero que en mi casa esa gloria habite. Esa unción que porta ese hombre, yo la quiero en mi casa.

Dice que cuando llegó a casa esa presencia, la casa de Lidia nunca más fue la misma. La casa de Lidia nunca más fue la misma.

Dice que hombres mendigos, gente llegaba a esa casa, dice que ella los alimentaba. Ella empezó a predicar el evangelio, nunca calló.

Primero Se

Ella provocó el mayor avivamiento, pero primero se avivó ella. El avivamiento llegó a su corazón, a su vida, y avivó a muchos. Y muchos cayeron a las plantas de Cristo, queridos, queridas. Oh, no fueron los recursos, no fueron el dinero que provocó el avivamiento.

Fue una mujer entregada, oh, de corazón a corazón con Dios. Nunca lo abandonó, nunca lo dejó. Ellos se fueron, siguieron el campo misionero y Lidia siguió predicando el evangelio. Oh, tenía o no tenía apoyo.

Ella seguía anunciando el evangelio. Querido, querida amiga, hermano, yo te vengo a decir a tu casa, a tu hogar, a tu corazón. Estás a las puertas de un gran avivamiento. Dale más fuerte ese aplauso.

Está sufriendo asuntos económicos, está sufriendo cosas, es porque no estás entendiendo nada. No estás entendiendo nada. Estás sufriendo cosas en tu casa, es que no estás entendiendo nada.

Primero Es

Primero es el reino y después vendrá todo añadido. Lo profetizo y todo será añadido. Por eso hoy día he venido a esta casa cansado después de eventos que hemos tenido. Oh, con mi garganta complicada, pero sabes, tenía una pasión, un deseo de estar aquí.

Oh, la mañana apenas me movía porque estaba complicado de salud, pero había algo en mi corazón de venir a este lugar, decirle, están a tiempo y aporta de un gran avivamiento. Y hablo hablo de tu casa, hablo de tu hogar, hablo de tus recursos, hablo de tu economía, hablo de un avivamiento no tan solo de alma, hablo de un avivamiento en todo lo que hagas. Dios quiere provocar en ti un gran avivamiento, no tan solo de alma. Dios cuando provoca un avivamiento provoca en todo, en la economía, con los hijos, con la familia, los recursos.

Algo va a suceder. Oh Dios, oh Dios. Oh, Dios. Oh, Dios.

Levanta tus manos. Levanta tus manos. Oh, Dios. Hoy nace un avivamiento, pastor.

Yo no soy nada. Tú eres todo. Tú eres el tesoro más extraordinario para Dios. Tú eres el tesoro más extraordinario para Dios.

Eres lo más extraordinario. Yo he venido a hablarle la gente no ordinaria, he venido a hablar la gente extraordinaria. No importa la edad, joven, anciano, no importa. Yo vengo a hablarle a gente extraordinaria esta mañana.

Escucha esto. Meditaba en este mensaje para esta casa. Señor, uno o una mujer, un hombre que crea esta palabra y el próximo viaje que estemos acá, usted pueda dar testimonio y decir, «Pastor, llegó el avivamiento a mi casa. Yo no digo que no estás avivado, yo no digo que estás apagado, yo no digo que Lidia estaba apagada, no avivada.

Yo digo que hay una manifestación mayor cuando un profeta visita cuando un hombre de Dios visita un lugar, hay una manifestación y un despertar. Aquellos que se están quedando dormidos, aquellos que se están quedando siendo religiosos solamente venir a la iglesia, sentarse, irse, venir. No dice que el ganador de almas, dice Proverbio, dice que Dios ama aquel que gana almas para él. Póngase de pie, por favor.

Quiero orar por usted. Quiero orar por usted. Cierre sus ojos porque llegó el tiempo. ¿Sabe lo que dijo Lidia?

No se van sino entran a mi casa. ¿Sabes lo que hizo Jacob? No te suelto hasta que me bendigas y no te voy a soltar hasta que caiga la unción sobre mí. En esta hora dile al Señor, Señor, no me quiero ir esta mañana como ingresé a esta casa.

Quiero irme diferente. Quiero regresar a casa con el avivamiento para mi hogar, para mi generación. Aunque no lo crea, aunque tu generación te mira, no, ellos están esperando en ti que tú te avives. Wow.

Hay una presencia hermosa en este lugar. Hay una presencia hermosa en este lugar. Levanta tus manos. Adora al Señor.

Solo unos minutos más. Ya se me fue el tiempo. Unos minutos más. Dios va a cambiar direcciones de persona para ir donde ti.

Dios va a cambiar direcciones de gente para ir. y acudir donde tú estás. Hoy nace un avivamiento en mi casa. Hoy nace un avivamiento en mi casa.

Lo que no fue va a hacer. Amén. Lo que no imposible de hacer, Dios lo va a hacer. No dejes que se vaya.

No dejes que se vaya. y santos se postran. Yo soy no. Yo les obligo a quedarse.

No se vayan sin pasar por mi casa. Coronas ante. Oh, lo quiero. Yo lo quiero.

Gloria. Ángeles y santo. Yo quiero ese avivamiento, esa presencia nos coronas antes. Oh, quiero más.

Quiero más, quiero más de ti. Quiero más de ti. No te vayas, no te vayas. Quédate en mi casa.

Eres digno de adorar. Levanta tus manos. Levanta tus manos. Dios lo está haciendo lado.

Todo viene de ti. Él lo está haciendo y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Eres digno de adorar.

Eres digno de adorar. Todo viene de ti. Todo viene de él y todo vuelve a ti. Yo lo hago.

Tuya es la gloria. Hoy cambio tu historia. Ángeles y santos. Hoy cambio tu historia ante ti.

Los ancianos rinden sus coronas ante ti, oh gran Señor, tú eres digno. Eres digno de adorar. Levanta tus manos, adora al Señor. Eres digno de adorar.

Todo viene de ti y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Eres digno de adorar. Señor, eres digno de adorar.

Todo viene de ti y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Él es digno de adorar. Es digno de adorar.

Todo viene de ti y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Tú eres digno. Eres digno de adorar.

Gracias, Jesús. Eres digno de adorar. Todo viene de ti. Antes de terminar, ahí donde está usted, cierre sus ojos.

Yo quiero orar. Incline su rostro. Yo quiero orar. Sé que ha sido tocado por esta palabra.

Cier ojos, papá. El Dios de Pablo, el Dios de Silas, está aquí en esta hora. El Dios que cambió el camino, la dirección. de Pablo está aquí el que produjo una visión en Pablo para ir donde Lidia.

Ese mismo Dios está aquí. Algo extraordinario va a suceder este mes con alguien aquí. Algo extraordinario va a suceder este mes con alguien aquí. Algo va a suceder este mes que viene con alguien aquí.

Lo voy a repetir. Dios va a hacer algo extraordinario con alguien aquí de esta casa. lo va a contar, lo va a hablar y va a decir, «Yo creía ese mensaje y Dios lo hizo. Oro por esta palabra en sus vidas, en sus corazones, en el nombre de Jesús.

Amén y amén. Dele un fuerte aplauso al Señor. Eres digno de adorar. Eres digno de adorar.

Todo viene de ti y todo vuelve de ti. Tuya es la gloria. Oh, eres digno de adorar. Eres digno de adorar.

Sodor viene en ti y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Exaltamos. Desaltamos, te exaltamos, oh Señor.

Exaltamos, te exaltamos. Te exaltamos y te saltamos, oh Señor. Oh, gracias, Señor. Gracias, Señor.

¿Cuántos mantienen sus manos levantadas un minuto más delante de la presencia de nuestro Dios? Aprovechemos de adorar, aprovechemos de no dejar ir esta bendición de este día. Vamos a decirle, «Te exaltamos una vez más.

Una vez más. No lo dejemos ir.

Él tiene que estar en nuestra casa. Él tiene que estar en nuestra casa. Él tiene que estar en nuestra casa. Hemos conseguido muchas cosas, pero lo necesitamos a él con todo nuestro corazón.

Así que digámosle,

Te exaltamos nuevamente, Señor. Aleluya. Te exaltamos, te exaltamos. Te exaltamos, oh Señor, te exaltamos, te exaltamos.

Exaltamos, oh Señor, te exaltamos, exaltamos. exaltamos, oh Señor. Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor Jesucristo, porque él es Dios de esta casa, es Dios de esta familia. Aleluya.

Gracias, Señor. ¿Cuántos están agradecidos de Dios por la palabra que nos ha traído este día? Amén. Siempre nos conviene hacer su voluntad.

Siempre nos conviene hacer su voluntad. Y es difícil cuando uno tiene todos sus planes, todo preparado, todo listo y que le digan que no puede ir. Pero siempre es mejor hacer su voluntad que hacerla nuestra propia. Bendito sea el Señor.

Bendito sea. Él es el rey de este lugar. Amén. Amén.

Démosle un aplauso a nuestro pastor por esa palabra que siempre nos bendice. Muchas gracias, pastor. Muchas gracias a todos los que lo acompañan. Dios les bendiga mucho más.

Amén. Bien, vamos a recoger la ofrenda. Vamos a orar en este día le mandamos un cariñoso saludo a nuestro pastor que no sé si nos estará viendo o estará predicando por ahí en algún lugar. Dios le bendiga, pastor.

Su iglesia lo espera. No se demore, pastor. Gracias. Oramos por la ofrenda.

Padre, en el nombre de Jesús, le damos gracias, Señor, porque si usted está presente, Señor, nuestra vida es diferente. Porque si usted está en este lugar, Señor, nuestra vida es transformada, nuestra vida es cambiada, nuestra vida, Señor, es liberada. Señor, le damos gracias a usted, Dios todopoderoso, porque nos ha libertado, Señor, en muchas áreas de nuestra vida, Señor. Y en este día queremos rendir nuestro corazón, Señor, al ofrecerle a usted, el Dios del cielo, nuestra vida, Señor.

No solo, Señor, parte de nosotros, sino todo de nosotros, Señor. Oramos, Señor, en este día. Oramos, Dios, así como esta mujer Lidia, Señor, fue a dar, Señor, fue Dios, hospedadora de sus hijos, Señor, en este día oramos, Señor, en el nombre de Jesús, para ofrecerle una ofrenda, Señor, digna, Dios, del Rey de Reyes y del Señor de Señores, Dios eterno, gracias por cada uno, Dios, de los que viene, Señor, a ofrendar, Señor, a su casa. Lo bendecimos en el nombre poderoso de Jesucristo nuestro Señor.

Amén y amén. Bien, amada iglesia, yo le invito, pase a ofrendar y cantamos un momento a la presencia del Señor. Vamos arriba, iglesia. Todos los pueblos te alaben.

Vamos, sígalo. Que toda tu creación hoy te corone, rey, y digan que tú eres poderoso. Tú eres rey. Tú eres rey.

Tú eres rey. Tú eres rey. Que todos los pueblos te alaben. Que toda tu creación hoy te corone, rey.

Y digan, y digan que tú eres poderoso. Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey.

Eres rey. Tú eres rey. Eres rey. Tú eres rey.

Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey.

Vamos, iglesia, todos juntos lo decimos. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte, Cristo.

Dígalo. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte, Cristo.

No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar. de alabarte, Cristo.

No puedo parar. Dígalo. De alabarte. No puedo parar de alabarte.

No puedo parar de alabarse Cristo, Cristo, Cristo, Cristo. Vamos con esas palmas arriba, iglesia. Celebrar a Cristo. Celebrar.

Celebrar a Cristo. Celebrar. Celebrar a Cristo. Celebrar.

Celebrar a Cristo. Celebrar. resucitó, resucitó y él vive para siempre. Resucitó.

Resucitó. Vamos a celebrar. Vamos a celebrar. Vamos a celebrar.

Resucitó nuestro Señor. Vamos iglesia. Grande es el Señor, creador del universo. Canta y danza al rey que viene pronto de felicidad.

El corazón no llena. Grande es el Señor. Hosanna al Altísimo. Oh, hosana el Altísimo.

Oh, hosana al Altísimo. Grande es el Señor. Hosanna al Altísimo. Oh, hosana al Altísimo.

Oh, hosana al Altísimo. Grande es el Señor. Fuerte el aplauso al Señor, iglesia. Levanta un grito de júbilo.

Amén. Qué bendición. Este día nos terminamos el nuestra reunión en harto movimiento, así que vamos con los avisos para esta semana, mis hermanos. Recuerden que tenemos muchas actividades y necesitamos de ustedes.

Así que vamos con las primeras actividades. Recuerden que el lunes no tenemos oración porque nuestros pastores están de vacaciones y les deseamos lo mejor allá en Argentina. Van camino a la iglesia de Emmanuel Picone ahora que tienen una actividad y en la tardecita van a estar con Óscar Ramut. Así que recuerden que el pastor siempre nos manda los links para que los podamos ver ahí online desde Buenos Aires.

Y recordar las eh reuniones de la semana, martes y jueves nos reunimos acá en la casa a las 8 de la noche tenemos nuestra reunión general. Desde las 7 el templo está abierto. Si usted quiere venir a orar lo invitamos a acercarse a nuestra iglesia desde las 7 y a las 8 comienza nuestra reunión general. Recuerde que los días de reunión tenemos nuestra cafetería abierta, así que también puede venir a compartir en ese espacio para compartir en comunión.

Viernes discipulado 20 horas con nuestro hermano Marcial a las 20 horas y recuerden que están con el tema Conociendo al Espíritu Santo. Y se viene jóvenes, jóvenes de nuestra iglesia, tenemos nuestro camp, el campamento de jóvenes 27 y 28. Recuerden que nos vamos a juntar, hicimos las votaciones ya, así que nos vamos a juntar para un lindo tiempo de jóvenes. Así que los no tan jóvenes también los invitamos a participar, a ayudar para cuidar a nuestros jóvenes.

Recordar también que tenemos la actividad de la gran aventura conociendo a Jesús. Esta actividad, recuerden, la vamos a hacer el 14 de marzo. Tenemos harto tiempo, pero estamos convocando a niños y niñas y le pedimos a ustedes que se inscriban porque tenemos hasta el 25 de febrero para tener todos los registros para que los niños que asistan a la actividad tengan su cajita que viene con mucha bendición. Aparte de útiles y cosas que trae esa cajita, ese regalo de Jesús, viene con una oración, una bendición y una escuela de aprendizaje para los niños.

Ya recuerde que es de los 2 hasta los 14 años, así que todos invitados y los invitamos a sumarse si usted quiere eh difundir este evento dentro de su familia, se casa a cualquiera de multimedia que los puede ayudar o con la hermana Viviana. Eso. Y eh tenemos más novedades. Domingo primero de marzo, o sea, nuestro próximo domingo, tenemos reunión de peticiones y oración por los niños, por los estudiantes, ¿ya?

Así que el domingo primero preparamos el día para nuestras peticiones para comenzar este año laboral, se podría decir en marzo y orar por nuestros estudiantes. Y el próximo domingo ya sería nuestra santa cena para que preparemos nuestro corazón. Y último, la bienvenida. Sol, ¿dónde está la Sol?

Hola, Sol. Bienvenida a tu casa. Esta es tu casa. Bienvenida.

Que vengas más. Te vamos a echar aceite en las patitas para que vuelvas más acá y participes de nuestra iglesia. Recuerda que si necesita consejería, peticiones de oración, que visitemos su hogar, puede hacerlo anotándose en el tótem de informaciones. Y por último, en la salida hay completos con jugos naturales que tiene preparada la cafetería para ustedes, mis hermanos.

Así que los invito a acercarse a todo y cualquier información recuerde que están nuestros canales de WhatsApp para que nos comuniquemos. Eso, la bendición. Vamos a pedir la bendición ahora para despedirnos de este hermoso domingo y para comenzar esta semana. Les pido por favor humildemente que nos pongamos de pie e inclinemos el rostro para pedir la bendición.

Padre amado, lleno de misericordia, tú que eres bueno con nosotros siempre, gracias te damos. Gracias te damos por este lindo día, por este mensaje que se aloje nuestro corazón, que haya un avivamiento en cada hogar, en cada familia, en cada lugar que está clavándose esta palabra, Señor, sea sea sea clavada y que podamos experimentar el avivamento que Dios quiere en nuestras vidas, que caiga fuego en nuestros hogares, Señor, que caiga el avivamiento y la provisión. Te pedimos que nos bendigas, Señor, a cada una de las familias aquí representadas, que podamos regresar a nuestros hogares tranquilos y sin problemas y empezar esta nueva semana contigo, Señor, siempre contigo y de la mano de tu presencia, Señor. Te lo pedimos todo, todo en el nombre de Jesús.

Amén y amén. Bendiciones y mis hermanos. Que estén todos muy bien. Chao.

Declaración

Bendiciones y mis hermanos. Que estén todos muy bien. Chao.

Amén

Amén. Tuyo es el reino, tuyo el poder, tuya es la gloria por siempre. Amén. Señor este lugar tuyo eso, tuyo el poder, tuyo es la gloria.

Gloria por siempre. Amén. Tuyo es el reino, tuyo el poder, tuya la gloria por siempre. Amén.

Tuyo es el reino, tuyo el poder, tuya es la gloria por siempre. Te adoramos, Señor. Tú estás en medio nuestro, Padre Santo. Tú estás en ese lugar donde dos o más se reúnen en tu nombre.

Tú ahí estás, Señor. Y hoy queremos adorarte, Padre Santo. Hoy queremos adorarte, iglesia. Levanta tus manos al cielo en este día.

Gracias, Padre, por tus bendiciones, Señor. Danos ese abrazo consolador que solo su tú sabes dar, Señor. Estamos agradecidos de ti, Padre Santo. Renueva nuestras fuerzas, Padre.

Renueva nuestras fuerzas, Padre. Te necesitamos. Tú haces lo imposible. posible, Dios.

Y hoy confiamos en ti, confiamos en tu presencia, Padre Santo, que lo cambia todo de un de repente. Señor, tú eres maravilloso. Tu amor y tu misericordia llena mi corazón de alegría. En ti confiamos y para ti caminamos, Dios.

Guía nuestros pasos, Padre amado. Guía nuestras vidas, Señor. Espíritu de distracción, hoy te vas fuera de este lugar. Hoy queremos ser contigo, Padre Santo.

Oh, bendito Señor, tú estás en este lugar. Derrama de tu gloria, Espíritu de Dios, ven a ese lugar. Ven, Señor. Ven, Señor.

Ven, Señor. Yo quiero levantar ti mis manos. Vamos, dígaselo. Maravilloso Jesús, milagroso Señor.

Vamos, pídale y dígale,

Len este lugar con tu presencia. Y es descender tu poder a los que estamos aquí. Creo en ti. Creo en ti, Jesús.

Vamos, levante su mano y dígale,

Lo que harás en mí. Creo en ti, Jesús, lo que harás en mí y en mí. Oh, en mí. Recibe toda la gloria.

recibe toda la honra, precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios, quiero levantar sin palos. Yo quiero levantar a ti mis manos, maravilloso Jesús, levante su voz. Llena este lugar, llénas el lugar de tu presencia. Descender tu poder.

Oh, a los que estamos aquí. Creo en ti. Creo en ti, Jesús. Lo que harás en mí.

Creo en ti, Jesús, y en lo que harás en mí. Y en mí, en mí. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra.

Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria y recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Que se abra el cielo.

Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor.

Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios.

Que se abra, que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. No hay cielo cerrado se abre.

Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios. Oh gran Dios.

No hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios.

Oh, gran este lugar. Te adoramos, Señor. Vamos, iglesia. Le decimos que se abra el cielo.

Que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino. Oh gran Dios, que se abra el cielo.

Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Llénate de fe y dilo. Y que se abra el cielo.

Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo, muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios.

No hay cielo, no hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí en ti está nuestra esperanza, oh gran Dios. Oh gran Dios, no hay cielos cerrados se abren. Tu reino se mueve aquí.

En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios, oh gran Dios. No hay cielos cerrados se abren. Tu reino se mueve aquí.

En ti está nuestra esperanza, oh gran Dios. O granción, hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.

Oh, gracioso. Oh, gracias. En ti confiamos, Señor. Está en este lugar.

Derrámate, Señor. Derrámate, Señor. Vamos, iglesia, levanta tus manos al cielo y adórale. Y adórale.

Él está en ese lugar. Él está en este lugar. Recíbelo. Oh, y no hay cielo cerrado.

Se abre. Tu reino se mueve aquí. Empieza nuestra esperanza. Dios, decláralo.

No hay cielo. Cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.

Oh gran Dios. No hay cielo cerrado y abre tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios.

Oh gran Dios. Ven. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.

Oh gran Dios. Oh gran Dios, no hay cielo cerrado. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.

Oh gran Dios. Oh gran Dios. Recibe toda la gloria. Recibe toda la honra.

Precioso hijo de Dios. y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra.

Precioso hijo de Dios, vamos, levanta tu voz, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precios. Hijo de Dios.

Padre santo, recibe esta adoración de tu pueblo. Tu pueblo te anhela, Padre celestial. No hay nada más lindo que poder adorarte, Señor, de tener este tiempo de intimidad contigo, Padre Santo. Abrázanos, Señor.

Abrázanos, Señor. Necesitamos de tu presencia y de tu amor. Tú has sido fiel, Padre Santo. Tú has sido bueno, Padre celestial.

Tú has sido bueno, Padre. Tu pueblo está agradecido de ti, Señor. Estamos agradecidos de ti, Padre. Tú inundas este lugar con tu presencia.

Podemos sentirlo, Padre, podemos sentirlo. Tú estás en este lugar. Gracias, Padre Santo. Te adoramos.

Oh, Señor, Espíritu, Espíritu, desciende como fuego como en Pentecostés. Y lléname de nuevo. Espíritu, Espíritu desciende como fuego como en Pentecostés. y lléname de nuevo.

Espíritu, Espíritu, oh desciende como fuego como en Pentecostés. y lléname de nuevo y lléname, lléname, lléname con tu presencia. Lléname, lléname con tu poder. Lléname, lléname con tu amor y lléname, lléname, lléname con tu presencia.

Lléname, lléname con tu poder. Lléname, lléname con tu amor. Espíritu de Dios, llena mi vida. llena mi almas, llena mi ser.

Espíritu de Dios, llena mi vida. Llena mi alma, llena mi ser y lléname, lléname, lléname segléname, lléname. Con tu poder. Lléname, lléname con tu amor y lléname, lléname, lléname con tu presencia.

Lléname, lléname con tu poder. Lléname, lléname con tu amor. Gracias, Jesús. Gracias, Señor.

Gracias, Jesús. Gloria al Señor. Gloria al Señor. Dios les bendiga, amada iglesia.

Dios les bendiga. En este día le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor Jesucristo, el que se merece toda la gloria, toda la honra y toda la alabanza. para ti, Señor. Vamos a recibir a nuestro pastor que viene con una palabra de Dios, nuestro pastor Enrique.

Así que pase no más para recibir provisión del cielo. Amén. Wow. Qué qué qué honor estar en esta casa.

Amén. Qué hermoso estar en esta casa linda, preciosa y compartir la poderosa palabra del Señor. Bueno, sabemos que los pastores están en Argentina. Amén.

Así que eh ustedes están más libres, más Amén. No están tan contentos. Bueno, pero Dios los va a usar donde anden, el Señor los va a usar. Amén.

Saludo a todo el equipo de esta casa. La quiero mucho y y de verdad que estoy muy contento de estar en este lugar. Estuvimos nosotros saliendo recién de los campamentos de jóvenes y llegamos a como a las 2 de la mañana anoche y y hoy acá desde aquí nos vamos a otro evento y y después ya en la tarde a otra reunión, o sea, estamos todo el día en reunión en cultos. Pero para mí es un honor compartir la poderosa, eterna palabra del Señor.

Me acompañan algunos del equipo que tenemos nosotros en nuestra casa ahí en Rengo. Saludos de de Neli y de mis hijas. Bueno, usted viene a escuchar la palabra del Señor. ¿Cuántos viene a oír la palabra del Señor?

Amén. Bueno, hoy día le puse a este título, hoy nace un avivamiento, hoy nace un avivamiento. Cada vez que Dios quiere y se enfoca en una casa, Dios va a cambiar los caminos de otras personas para llegar el avivamiento de tu casa. O sea, quiere decir que Dios siempre que eh necesita un hogar, una casa, un corazón para provocar un avivamiento.

Diga, hoy hoy nace nace un avivamiento. Pero dígalo con convicción, con certeza. Hoy hoy nace nace un avivamiento. Puede ser en la ciudad, puede ser en tu casa o en tu corazón.

Pero Dios necesita un corazón avivado. ¿Cuántos están de acuerdo con eso? Y quiero llevarlo a la visión de Pablo cuando va a Macedonia y él dice que en esta visión en Hechos capítulo 16 del 9 al 10 dice que en esta visión que ve Pablo, ah, aparece un macedonio y dice,

Ayúdanos en la visión. Ayúdanos.

No se olviden de esto, por favor.

Cuando el Espíritu Santo le habla, porque Pablo tenía otra misión en su corazón, otro viaje misionero, pero dice que él tuvo una visión y en la visión aparece un macedonio y le dice, «Ayúdanos.» Eso está en Hechos capítulo 16 del 9 al 10. Pablo y sus compañeros estaban tratando de predicar el evangelio en Asia Menor. ¿A dónde iba Pablo? hacia menor, pero el Espíritu Santo les impidió hacerlo.

En ese lugar, Pablo tuvo una visión con la que un hombre de Macedonia le rogó que viniera a Macedonia a predicarles el evangelio. Entonces, Pablo tenía todo para ir a hacia Menor, pero el Espíritu Santo le dijo, «No.

Y usted se va a preguntar, ¿por qué el Espíritu Santo le dice no a Pablo, siendo el un hombre de Dios, teniendo la revelación de la palabra, le dice,

No, no vas a ir a Asia Menor, tengo otro destino para ti.» Diga, «Macedonia.

La visión fue de un hombre de Macedonia que se acercó a Pablo y le dijo,

Pasa a Macedonia y ayúdanos. Pablo entendió que esta visión era un llamado divino para predicar el evangelio en Macedonia. Pablo y sus compañeros obedecieron la visión.

Diga obedecer. Obedecer. Y se dijeron a Macedonia, ¿dónde establecieron la primera iglesia en Europa? Filipos, la iglesia de Filipos.

Entonces él obedeció. Qué bueno es obedecer. Entonces Pablo tenía todas las maletas hechas, todo listo, todo programado, todo el equipaje, pero el Espíritu Santo dijo, «No vas a ir, no vas a ir, vas a Macedonia. Impresionante cuando todo te cambia, cuando hay cosas que no funcionan en tu vida y dices, ¿por qué?

¿Por qué no funcionan? ¿Por qué no están funcionando? Pon atención a lo que el Espíritu Santo te está diciendo en tu vida, porque hay cosas que no funcionan. Y tú dices, ¿por qué?

¿Sabes que te quiero decir algo, mi Dios y tu Dios camina en la eternidad, camina en tu mañana? Es tan impresionante que aún ni el pensamiento que tú no has hecho, tú ya no se está formado, él ya lo conoce. A ese Dios sirve tú. Wow, tremendo eso.

La importancia de la visión, guía divina. La visión de Pablo muestra la guía divina que recibió para predicar el evangelio en Macedonia. Expansión del evangelio. La visión marcó el comienzo de la expansión del evangelio en Europa.

¿Quién era la persona que Dios estaba preparando para el gran avivamiento en Europa? Y el Espíritu Santo le cambió todos los planes a Pablo, porque había una persona en Macedonia, en Filipos, que Dios la estaba llamando sin que Pablo la conociera a esa persona. Hoy nace un avivamiento, la primera iglesia en Europa. Sí, Filipo fue la primera iglesia establecida por el apóstol Pablo en Europa.

Según Hechos capítulo 16 del 9 al 40. Pablo y sus compañeros llegaron a Filipos después de recibir la visión del Espíritu Santo para predicar el evangelio en Macedonia. Ahí fue la fundación de la iglesia, la conversión de de Lidia. La primera persona que se convierte en Filipo fue Lidia, una vendedora de púrpura que adoraba a Dios.

Hechos capítulo 16 del 14 al 15. La liberación de la esclava. También hubo un momento ahí en esos capítulo 16, 16 al 18. Pablo y sus compañeros también liberan a una esclava que estaba poseída por un espíritu maligno, lo que les lo que les ganó la la atención y el respeto de la gente de la ciudad.

Porque esta esta divina empezó a gritar detrás de Pablo y Pablo la reprendió después de ser arrestado a causa de reprender a esta muchacha, porque esta muchacha daba mucho dinero a sus amos, los amos de la muchacha o los acusaron que estaban haciendo alboroto en la ciudad y los apresaron. Entonces, cuando llega Pablo a Filipo, hubo opresión, hubo guerra. espiritual. Una divina sale al encuentro.

Le eh Pablo reprende el espíritu de la divina. Eh, los que ganaban dinero con esa niña, dice la Biblia que se molestaron y llevaron arrestado a Pablo. Lo lo azotaron, lo azotaron mucho y lo lo llevaron arrestado. Algo está sucediendo, algo está aconteciendo, pero Dios tenía un plan en ese lugar.

Dios tenía el próximo avivamiento en ese lugar. Pero cada vez que Dios quiere provocar un avamiento, siempre va a haber oposición. Va a haber una oposición. Eh eh eh ¿por qué?

Porque nunca va a querer que las tinieblas las tinieblas van a querer destruir un avivamiento en un lugar y va a haber oposición. Se va a levantar cosas, distracciones para que Pablo no llegue al lugar donde tiene que llegar. Para que para que la presencia no llegue al lugar donde tiene que llegar. Siempre va a haber distracciones para que la presencia no llegue al lugar donde tiene que llegar.

Porque sabe y se escuchaba que venía un gran avivamiento, un gran avivamiento. Yo no sé si tú estás en ese avivamiento, los estás esperando. Yo no sé cómo está tu vida, pero yo vengo a decirte, hoy nace un gran avivamiento. Hoy nace un gran avivamiento.

Quiero que lo creas, por favor. Después de ser arrestado y encarcelado a causa de esto, Pablo y Sila fueron liberados milagrosamente por un terremoto, lo que llevó que el carcelero se convirtiera al evangelio, al cristianismo y toda su familia. Acuérdense que es el terremoto que muchos predicadores predican de cuando Pablo estaba eh y empezaron a cantar y y dice que vino un terremoto y las cadenas cayeron y todos los tipos eh que estaban allí se convirtieron al Señor en la cárcel. dice que se bautizaron la familia y etcétera.

La importancia de la iglesia de Filipo, el modelo de esta iglesia, la iglesia de Filipo se convirtió en un modelo de iglesia para las demás iglesias en Europa. La iglesia de Filipo tenía una relación cercana con Pablo que les escribió cartas a los filipenses. Era una iglesia generosa, una iglesia de apoyo. La iglesia de Filipo fue conocida por su generosidad, apoyo a Pablo en su viaje misionero.

Hoy nace un avivamiento. Hoy nace un avivamiento. Pero ahí donde conoce a Lidia, la vendedora de púrpura. Lidia es una figura bíblica mencionada en Hechos capítulo 16 del 14 al 15.

Era una mujer que se dedicaba a la venta de púrpura. un tinte valioso, costoso, que se utilizaba para teñir telas de alta calidad. Lidia era una mujer de fe que adoraba a Dios, se reunía con otras creyentes e e en un lugar de oración en Filipos. Cuando el apóstol Pablo y sus compañeros llegaron a la ciudad, Lidia fue la primera persona en responder su mensaje.

Se convirtió una de las primeras cristianas en Europa. Escuchó eso? una de las primeras cristianas en Europa. Lidia fue la vendedora de púrpura.

La historia de Lidia es importante. ¿Por qué mujer de fe? Lidia es un ejemplo de una mujer de fe que estaba dispuesta a escuchar, a responder el mensaje de Dios. Líder en la iglesia.

Lidia se convirtió en una líder en la iglesia de Filipo. Abrió su casa para que se reunieran los creyentes. Lidia mostró hospitalidad, generosidad a recibir a Pablo, a sus compañeros en su hogar. Aquí te presento algunas formas prácticas que Lidia usó para la gran conquista de una iglesia poderosa.

Wow. De una iglesia extraordinaria. Ella fue una mujer que abrió su fe, no escondió su fe. Su fe fue una fe pública.

Diga pública. Porque es fácil creer, pero con una fe oculta. Ella tuvo una fe pública, abierta a la luz, aprovechaba las oportunidades para escuchar a otros, compartir sus propios experiencias de fe. Dedicaba tiempo a leer la Biblia.

¿Cuántos leen la Biblia? orar, reflexionar sobre su fe. Eh, yo creo que ella fue una mujer que dio mucho sin recibir, recibió muy poco. Dice que invitaba a un amigo, vecino, colegas a cenar a su casa y era una mujer que hospedaba mucha gente.

Dice que ellas, los estudiosos, dicen que hacía almuerzo 11 y invitaba gente al té porque era una mujer muy importante. Ella no era una mujer pobre, ella era una mujer con mucho dinero. Era una empresaria de aquel tiempo. ¿Cuántos están aquí?

Porque parece que el evangelio llega solo a los pobres, solo a los arruinados, solo a los mancos, a los cojos y a los ciegos. No, aquí estamos viendo que que Dios está llegando a una empresaria muy importante de la ciudad. No entiende usted, parece que el evangelio es solo y dice,

No, si el evangelio, los cristianos son de segunda categoría.

Oh, no, no, no están equivocados. Dios está llamando a gente importante.

Usted es importante. Usted no es de segunda categoría. Usted es algo especial para Dios en el lugar donde está. Wow.

Dice que ofrecía ayuda. Era una mujer extraordinaria. Su lidergo era de influencia. Ah, ella compartía los dones, habilidades con otros.

Esa iglesia era una iglesia de comunidad. Diga comunidad. La comunidad venía donde Lidia. Oh, Dios.

Usted va a entender esto un poquito. Espérese un poquito. Ahí ya va a entender todo lo que he hablado. He hablado muy rápido.

Anima a otros a usar sus dones, habilidades para servir a Dios y a los demás. Mujer de trabajo, trabajaba con excelencia, dedicación. Oh, tenía un una gran empresa. Oh, quisiera tener las lias, esas lias que no entregan todo, todo, sin recibir nada.

¿Cuántos quisieran tener esa gente en una casa? Ah, yo no sé si acá hay Lidia, yo no sé si acá hay hombres que lo han entregado todo. Hay un avivamiento en esta mañana. Usted confía en Dios en todas las áreas y Dios le va a bendecir.

Ponga las áreas de su vida en las manos del Señor y el Señor va a hacer algo extraordinario con usted. Dice la Biblia que en Hechos 16:13, junto al río donde junto al río donde solían hacerse las oraciones, había mujeres que se habían reunido a orar. Ahí nace un avivamiento en este grupo de mujeres. Esta Lidia vendedora de púrpura estaba oyendo, estaba oyendo y el Señor le abrió el corazón para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.

La vendedora de púrpura simboliza la púrpura simboliza gobierno, honor, dignidad y poder. Lo usaban los reyes y hartos gobernantes. O sea, la mujer tenía una empresa para estar con gobernante, para estar con gente digna, con gente de poder. Esa mujer Dios la llamó al gran avivamiento de Europa.

Dice la Biblia que cuando fue bautizada, les rogó y los obligó, dice en Hechos 15 del mismo capítulo, dice que los obligó a quedarse y ese es el mensaje. Los obligó a quedarse. Dice que Lidia los conoce. recibe el mensaje, recibe al Señor.

Pero le está diciendo a Pablo, quiero que vayas a mi casa, te lo obligo. No quiero que te vayas sin pasar por mi casa. No quiero que te vayas. Dice que los obligó a quedarse en casa.

dice,

Qué lidia feliz, van a mi casa.

Dice la Biblia en Hechos, en en Hechos capítulo 16, versículo 15, dice la Biblia, si pueden, dice la Biblia que iba tan contento porque ellos decidieron,

Sí, dice Pablo, vamos a ir a tu casa.

Y la Biblia dice en Hechos, en Hechos 16:16,

Y aconteció que mientras iban, mientras iban, aconteció que una muchacha salió al encuentro de Pablo interrumpió la ida a casa de Lidia.

del versículo 16 hasta el versículo 40 dice que todo eso, todo eso, todo, o sea, Pablo y todo el equipo dijeron, «Vamos a quedarnos en tu casa porque el líder le está diciendo, quiero que vengan. No quiero que pasen sin pasar por mi casa. Necesito esta unción, esta presencia en mi casa. Dice que desde ahí del versículo 16 dice que aconteció que mientras íbamos a la oración nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos adivinando.

Y dice la Biblia en el otro versículo, estando siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces diciendo, escuche lo que decía, estos hombres son siervos del Dios altísimo, quienes os anuncia el camino de salvación. Mire lo que hace Pablo. Y esto lo hacía por muchos días. Más desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu,

Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella.

Y salió en aquella misma hora.

Y aquí viene el problema. Pero viendo esto, sus amos que habían salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo. O sea, quiere decir,

Oh, y lo trajeron a los magistrados de autoridad y dice que lo tomaron preso.

Ahí yo veo la figura de Lidia esperando, esperando, esperando que la presencia del gran avivamiento, la presencia de Dios llegara a su casa. Pero hubo oposición, hubo guerra, hubo oposición, hubo guerra.

Oh, escucha esto. Lidia en ese momento tuvo que regresar a casa sin Pablo y sin el equipo misionero. El equipo misionero portaba la presencia del Señor, la gloria del Señor y Lidia tuvo que esperar y la Biblia dice que cayeron preso y estuvieron presos. Y pasó tiempo y Lidia esperando que ellos pasaran por su casa, que ellos estuvieran en casa.

Porque Lidia fue tanto, tanto esa pasión por Jesús, tanto ese amor por Jesús, que lo entregó todo y no podía dejar ir al hombre de Dios, a los hombres de Dios, tenían que pasar por su casa, pero hubo posición. Y dice más adelante que cayeron presos, estuvieron presos, pero Lidia seguía esperando, esperando. Y en el capítulo 16, versículo 14, salieron de la cárcel. En el versículo 40 salieron de la cárcel.

Y al salir de la cárcel, ¿dónde creen que fue Pablo? a la casa de Lidia. La casa de Lidia. Lidia esperó el tiempo del gran avivamiento.

Quiero decirles algo y termino con esto. Escuche esto. Lidia esperó el gran avivamiento. Lidia no se quedó en brazo.

Dice que oraba por Pablo y sus compañeros, pero no nunca perdió la esperanza, nunca perdió la fe. Sabía ella que aunque hubo posición para que la presencia de Dios llegara a su casa, ella sabía que en un momento iban a golpear la puerta y se iba a provocar el mayor avivamiento de la historia de la iglesia. Quiero decirle algo. Cuando Pablo recibe la visión del macedonio, Dios tenía un corazón de una mujer en Macedonia.

Cuando Pablo iba hacia menor, cuando Pablo tenía todo su equipaje hacia menor, Dios estaba mirando a Lidia. Escuche esto. Cuando cuando Pablo, escuche, esto es poderoso, tenía la visión de ir a hacia Menor, Dios en Macedonia estaba viendo a una mujer llamada Lidia. y le cambió todos los planes por el corazón de esa mujer, porque Dios iba a tomar a esa mujer para los machistas, iglesia religiosas, iba a tomar a esa mujer para el mayor avivamiento en la iglesia en Europa.

Esta fue el la primera casa de oración en Europa. Esta fue la primera casa de oración. Dice la Biblia que cuando llegó Pablo se Lia entregó todo y ahí empezó a reunirse y fue la primera casa de oración en Europa. Dice la Biblia que de ahí nacieron muchas iglesias y las iglesias se alimentaban.

Dice la Biblia que esta iglesia ah ayudaba a todos los misioneros que cruzaban y era una de las iglesias que apoyaba en todo a todos los misioneros y todas las misiones de Pablo. Dice que Lidia y todo el equipo, toda la casa ayudaba a Pablo en todas las misiones. Pero escúcheme bien esto. Esto es lo que me me impacta a mí cuando el Espíritu Santo tiene una intervención en un hombre y en una mujer.

Porque Dios cambia los planes de gente para venir a tu casa, para bendecir tu casa, para bendecir tu hogar. Aunque tú no creas, Dios está haciendo algo al otro lado, en algún lugar a favor tuyo. Porque no es tan solo llanto, no es tan solo tristeza, no es tan solo viene un tiempo de gloria. Gloria a Dios.

Wow. Porque parece que el evangelio es así, de prueba en prueba, ¿no? El apóstol Pablo dice que de gloria en gloria, de poder en poder. Parece que el evangelio de llanto, de esto, de no.

El evangelio es de gloria en gloria, de poder en poder. Levante sus manos y diga, «El Señor está haciendo algo ahora en algún lugar. En algún lugar, Dios viene un favor hacia mi casa. Dios viene un favor hacia mi casa.

hacia mi hogar. Dios tiene algo para mi casa, para mi hogar, para mis proyectos. Dios está cambiando el destino de alguien. Uh, Lidia esperó, estaba a punto, oh, del gran avivamiento.

Y cuando hablo del gran avivamiento, hablo de gente avivada. En un momento Timoteo estaba triste y Pablo dice, «Aviva lo que está en ti, Timoteo. Aviva el fuego, avívalo. Porque sabe que una iglesia no avivada, y no hablo de manifestación, no de una iglesia no avivada en una ciudad, es una iglesia que va a morir.

Yo vengo a esta casa porque es una casa avivada, es una casa llena de la presencia del Señor, de gente que está aquí y que Dios va a hacer una visitación de su presencia. Hoy es tiempo de un gran avivamiento para tu casa. Lidia le, Lidia lo entendió y dice Lidia,

No, los obligo a quedarse que Pablo no no los obligo a quedarse. Me encanta esa convicción de saber que lo que está no puede escaparse.

Me encanta esa convicción de discernimiento, decir esto, estos son hombres de Dios y no se van a ir hasta que bendiga mi casa, hasta que caiga el avivamiento en mi casa. Yo vengo con esta palabra hoy para esta casa. Dios está haciendo algo a tu favor. Yo dije,

Van a gritar, van a saltar, van a brincar.

Dios está haciendo algo a tu favor. Dios algo está haciendo, aunque el hombre de Dios conocía todo y dijo, «Voy a hacia no», dijo, «Yo tengo una Lidia. Tengo a Lidia en un lugar. La mujer, el anonimato, la mujer que nadie conocía, pero Dios sí la conocía.

Dios sí la conocía. Wow. Pues nadie te conoce, pero Dios sí te conoce. Ahora, en todo lo que has hecho en la vida no ha sido tan importante y no ha sido importante en la vida.

Pero te tengo una noticia.

Primer Lugar

En el corazón de mi papá y de tu papá, tú estás en el primer lugar. Lidia en el pueblo donde estaba era famosa por porque vendía púrpura a los gobernantes, a las personas que estaban ahí. Pero nada más que eso, ella no sabía que estaba elegida para un gran avivamiento. Ella no sabía que Dios la tenía no tan solo para ser una empresaria, sino que Dios la tenía para provocar el mayor avivamiento de esa localidad.

Y la iglesia de Filipos es una iglesia y fue la iglesia que daba, daba, daba, daba. Creció tante tanto que fue una de las iglesias madre, pero nació de una casa en una casa una mujer que le creyó a Dios. No sé qué estatus social tienes tú, no sé qué profesión tienes, pero Dios hoy por esta palabra te está diciendo, «Yo quiero en ti el mayor avivamiento de la historia. Wow.

Siento una presencia fuerte. Oh, Dios, te cuento algo. Esa mujer no estaba enferma. Esa mujer no era ciega.

Esa mujer no era leprosa. Esa mujer no tenía necesidad económica. Esa mujer no era pobre, no era mendiga, no mendigaba. Esa mujer lo tenía todo.

Esa mujer andaba en los palacios más hermosos y vendía púrpura a los gobernantes, a los reyes. Esa mujer era famosa. Pero aún así ella tenía un vacío en su corazón. Necesitaba Jesús.

Necesitaba Jesús y Jesús la necesitaba a ella para provocar a través de ella el mayor avivamiento en Europa. Cuando se habla de los avivamientos en Europa, esta mujer comenzó el mayor avivamiento en Europa. Lidia necesitaba Jesús. Nada llenaba el corazón de Lidia.

Nada. Ni la riqueza, nada. Ni los palacios, nada. Pero vio a un hombre humilde predicando el evangelio, anunciando el evangelio.

Vio a un hombre humilde como Pablo, a su equipo de trabajo. Lo miró y dijo,

Hay algo grande en este hombre. Porta una presencia. Yo quiero esa presencia, pero no tan solo.

Yo quiero que en mi casa esa presencia habite. Yo quiero que en mi casa esa gloria habite. Esa unción que porta ese hombre, yo la quiero en mi casa.

Dice que cuando llegó a casa esa presencia, la casa de Lidia nunca más fue la misma. La casa de Lidia nunca más fue la misma.

Dice que hombres mendigos, gente llegaba a esa casa, dice que ella los alimentaba. Ella empezó a predicar el evangelio, nunca calló.

Primero Se

Ella provocó el mayor avivamiento, pero primero se avivó ella. El avivamiento llegó a su corazón, a su vida, y avivó a muchos. Y muchos cayeron a las plantas de Cristo, queridos, queridas. Oh, no fueron los recursos, no fueron el dinero que provocó el avivamiento.

Fue una mujer entregada, oh, de corazón a corazón con Dios. Nunca lo abandonó, nunca lo dejó. Ellos se fueron, siguieron el campo misionero y Lidia siguió predicando el evangelio. Oh, tenía o no tenía apoyo.

Ella seguía anunciando el evangelio. Querido, querida amiga, hermano, yo te vengo a decir a tu casa, a tu hogar, a tu corazón. Estás a las puertas de un gran avivamiento. Dale más fuerte ese aplauso.

Está sufriendo asuntos económicos, está sufriendo cosas, es porque no estás entendiendo nada. No estás entendiendo nada. Estás sufriendo cosas en tu casa, es que no estás entendiendo nada.

Primero Es

Primero es el reino y después vendrá todo añadido. Lo profetizo y todo será añadido. Por eso hoy día he venido a esta casa cansado después de eventos que hemos tenido. Oh, con mi garganta complicada, pero sabes, tenía una pasión, un deseo de estar aquí.

Oh, la mañana apenas me movía porque estaba complicado de salud, pero había algo en mi corazón de venir a este lugar, decirle, están a tiempo y aporta de un gran avivamiento. Y hablo hablo de tu casa, hablo de tu hogar, hablo de tus recursos, hablo de tu economía, hablo de un avivamiento no tan solo de alma, hablo de un avivamiento en todo lo que hagas. Dios quiere provocar en ti un gran avivamiento, no tan solo de alma. Dios cuando provoca un avivamiento provoca en todo, en la economía, con los hijos, con la familia, los recursos.

Algo va a suceder. Oh Dios, oh Dios. Oh, Dios. Oh, Dios.

Levanta tus manos. Levanta tus manos. Oh, Dios. Hoy nace un avivamiento, pastor.

Yo no soy nada. Tú eres todo. Tú eres el tesoro más extraordinario para Dios. Tú eres el tesoro más extraordinario para Dios.

Eres lo más extraordinario. Yo he venido a hablarle la gente no ordinaria, he venido a hablar la gente extraordinaria. No importa la edad, joven, anciano, no importa. Yo vengo a hablarle a gente extraordinaria esta mañana.

Escucha esto. Meditaba en este mensaje para esta casa. Señor, uno o una mujer, un hombre que crea esta palabra y el próximo viaje que estemos acá, usted pueda dar testimonio y decir, «Pastor, llegó el avivamiento a mi casa. Yo no digo que no estás avivado, yo no digo que estás apagado, yo no digo que Lidia estaba apagada, no avivada.

Yo digo que hay una manifestación mayor cuando un profeta visita cuando un hombre de Dios visita un lugar, hay una manifestación y un despertar. Aquellos que se están quedando dormidos, aquellos que se están quedando siendo religiosos solamente venir a la iglesia, sentarse, irse, venir. No dice que el ganador de almas, dice Proverbio, dice que Dios ama aquel que gana almas para él. Póngase de pie, por favor.

Quiero orar por usted. Quiero orar por usted. Cierre sus ojos porque llegó el tiempo. ¿Sabe lo que dijo Lidia?

No se van sino entran a mi casa. ¿Sabes lo que hizo Jacob? No te suelto hasta que me bendigas y no te voy a soltar hasta que caiga la unción sobre mí. En esta hora dile al Señor, Señor, no me quiero ir esta mañana como ingresé a esta casa.

Quiero irme diferente. Quiero regresar a casa con el avivamiento para mi hogar, para mi generación. Aunque no lo crea, aunque tu generación te mira, no, ellos están esperando en ti que tú te avives. Wow.

Hay una presencia hermosa en este lugar. Hay una presencia hermosa en este lugar. Levanta tus manos. Adora al Señor.

Solo unos minutos más. Ya se me fue el tiempo. Unos minutos más. Dios va a cambiar direcciones de persona para ir donde ti.

Dios va a cambiar direcciones de gente para ir. y acudir donde tú estás. Hoy nace un avivamiento en mi casa. Hoy nace un avivamiento en mi casa.

Lo que no fue va a hacer. Amén. Lo que no imposible de hacer, Dios lo va a hacer. No dejes que se vaya.

No dejes que se vaya. y santos se postran. Yo soy no. Yo les obligo a quedarse.

No se vayan sin pasar por mi casa. Coronas ante. Oh, lo quiero. Yo lo quiero.

Gloria. Ángeles y santo. Yo quiero ese avivamiento, esa presencia nos coronas antes. Oh, quiero más.

Quiero más, quiero más de ti. Quiero más de ti. No te vayas, no te vayas. Quédate en mi casa.

Eres digno de adorar. Levanta tus manos. Levanta tus manos. Dios lo está haciendo lado.

Todo viene de ti. Él lo está haciendo y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Eres digno de adorar.

Eres digno de adorar. Todo viene de ti. Todo viene de él y todo vuelve a ti. Yo lo hago.

Tuya es la gloria. Hoy cambio tu historia. Ángeles y santos. Hoy cambio tu historia ante ti.

Los ancianos rinden sus coronas ante ti, oh gran Señor, tú eres digno. Eres digno de adorar. Levanta tus manos, adora al Señor. Eres digno de adorar.

Todo viene de ti y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Eres digno de adorar. Señor, eres digno de adorar.

Todo viene de ti y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Él es digno de adorar. Es digno de adorar.

Todo viene de ti y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Tú eres digno. Eres digno de adorar.

Gracias, Jesús. Eres digno de adorar. Todo viene de ti. Antes de terminar, ahí donde está usted, cierre sus ojos.

Yo quiero orar. Incline su rostro. Yo quiero orar. Sé que ha sido tocado por esta palabra.

Cier ojos, papá. El Dios de Pablo, el Dios de Silas, está aquí en esta hora. El Dios que cambió el camino, la dirección. de Pablo está aquí el que produjo una visión en Pablo para ir donde Lidia.

Ese mismo Dios está aquí. Algo extraordinario va a suceder este mes con alguien aquí. Algo extraordinario va a suceder este mes con alguien aquí. Algo va a suceder este mes que viene con alguien aquí.

Lo voy a repetir. Dios va a hacer algo extraordinario con alguien aquí de esta casa. lo va a contar, lo va a hablar y va a decir, «Yo creía ese mensaje y Dios lo hizo. Oro por esta palabra en sus vidas, en sus corazones, en el nombre de Jesús.

Amén y amén. Dele un fuerte aplauso al Señor. Eres digno de adorar. Eres digno de adorar.

Todo viene de ti y todo vuelve de ti. Tuya es la gloria. Oh, eres digno de adorar. Eres digno de adorar.

Sodor viene en ti y todo vuelve a ti. Tuya es la gloria. Exaltamos. Desaltamos, te exaltamos, oh Señor.

Exaltamos, te exaltamos. Te exaltamos y te saltamos, oh Señor. Oh, gracias, Señor. Gracias, Señor.

¿Cuántos mantienen sus manos levantadas un minuto más delante de la presencia de nuestro Dios? Aprovechemos de adorar, aprovechemos de no dejar ir esta bendición de este día. Vamos a decirle, «Te exaltamos una vez más.

Una vez más. No lo dejemos ir.

Él tiene que estar en nuestra casa. Él tiene que estar en nuestra casa. Él tiene que estar en nuestra casa. Hemos conseguido muchas cosas, pero lo necesitamos a él con todo nuestro corazón.

Así que digámosle,

Te exaltamos nuevamente, Señor. Aleluya. Te exaltamos, te exaltamos. Te exaltamos, oh Señor, te exaltamos, te exaltamos.

Exaltamos, oh Señor, te exaltamos, exaltamos. exaltamos, oh Señor. Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor Jesucristo, porque él es Dios de esta casa, es Dios de esta familia. Aleluya.

Gracias, Señor. ¿Cuántos están agradecidos de Dios por la palabra que nos ha traído este día? Amén. Siempre nos conviene hacer su voluntad.

Siempre nos conviene hacer su voluntad. Y es difícil cuando uno tiene todos sus planes, todo preparado, todo listo y que le digan que no puede ir. Pero siempre es mejor hacer su voluntad que hacerla nuestra propia. Bendito sea el Señor.

Bendito sea. Él es el rey de este lugar. Amén. Amén.

Démosle un aplauso a nuestro pastor por esa palabra que siempre nos bendice. Muchas gracias, pastor. Muchas gracias a todos los que lo acompañan. Dios les bendiga mucho más.

Amén. Bien, vamos a recoger la ofrenda. Vamos a orar en este día le mandamos un cariñoso saludo a nuestro pastor que no sé si nos estará viendo o estará predicando por ahí en algún lugar. Dios le bendiga, pastor.

Su iglesia lo espera. No se demore, pastor. Gracias. Oramos por la ofrenda.

Padre, en el nombre de Jesús, le damos gracias, Señor, porque si usted está presente, Señor, nuestra vida es diferente. Porque si usted está en este lugar, Señor, nuestra vida es transformada, nuestra vida es cambiada, nuestra vida, Señor, es liberada. Señor, le damos gracias a usted, Dios todopoderoso, porque nos ha libertado, Señor, en muchas áreas de nuestra vida, Señor. Y en este día queremos rendir nuestro corazón, Señor, al ofrecerle a usted, el Dios del cielo, nuestra vida, Señor.

No solo, Señor, parte de nosotros, sino todo de nosotros, Señor. Oramos, Señor, en este día. Oramos, Dios, así como esta mujer Lidia, Señor, fue a dar, Señor, fue Dios, hospedadora de sus hijos, Señor, en este día oramos, Señor, en el nombre de Jesús, para ofrecerle una ofrenda, Señor, digna, Dios, del Rey de Reyes y del Señor de Señores, Dios eterno, gracias por cada uno, Dios, de los que viene, Señor, a ofrendar, Señor, a su casa. Lo bendecimos en el nombre poderoso de Jesucristo nuestro Señor.

Amén y amén. Bien, amada iglesia, yo le invito, pase a ofrendar y cantamos un momento a la presencia del Señor. Vamos arriba, iglesia. Todos los pueblos te alaben.

Vamos, sígalo. Que toda tu creación hoy te corone, rey, y digan que tú eres poderoso. Tú eres rey. Tú eres rey.

Tú eres rey. Tú eres rey. Que todos los pueblos te alaben. Que toda tu creación hoy te corone, rey.

Y digan, y digan que tú eres poderoso. Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey.

Eres rey. Tú eres rey. Eres rey. Tú eres rey.

Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey.

Vamos, iglesia, todos juntos lo decimos. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte, Cristo.

Dígalo. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte, Cristo.

No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar. de alabarte, Cristo.

No puedo parar. Dígalo. De alabarte. No puedo parar de alabarte.

No puedo parar de alabarse Cristo, Cristo, Cristo, Cristo. Vamos con esas palmas arriba, iglesia. Celebrar a Cristo. Celebrar.

Celebrar a Cristo. Celebrar. Celebrar a Cristo. Celebrar.

Celebrar a Cristo. Celebrar. resucitó, resucitó y él vive para siempre. Resucitó.

Resucitó. Vamos a celebrar. Vamos a celebrar. Vamos a celebrar.

Resucitó nuestro Señor. Vamos iglesia. Grande es el Señor, creador del universo. Canta y danza al rey que viene pronto de felicidad.

El corazón no llena. Grande es el Señor. Hosanna al Altísimo. Oh, hosana el Altísimo.

Oh, hosana al Altísimo. Grande es el Señor. Hosanna al Altísimo. Oh, hosana al Altísimo.

Oh, hosana al Altísimo. Grande es el Señor. Fuerte el aplauso al Señor, iglesia. Levanta un grito de júbilo.

Amén. Qué bendición. Este día nos terminamos el nuestra reunión en harto movimiento, así que vamos con los avisos para esta semana, mis hermanos. Recuerden que tenemos muchas actividades y necesitamos de ustedes.

Así que vamos con las primeras actividades. Recuerden que el lunes no tenemos oración porque nuestros pastores están de vacaciones y les deseamos lo mejor allá en Argentina. Van camino a la iglesia de Emmanuel Picone ahora que tienen una actividad y en la tardecita van a estar con Óscar Ramut. Así que recuerden que el pastor siempre nos manda los links para que los podamos ver ahí online desde Buenos Aires.

Y recordar las eh reuniones de la semana, martes y jueves nos reunimos acá en la casa a las 8 de la noche tenemos nuestra reunión general. Desde las 7 el templo está abierto. Si usted quiere venir a orar lo invitamos a acercarse a nuestra iglesia desde las 7 y a las 8 comienza nuestra reunión general. Recuerde que los días de reunión tenemos nuestra cafetería abierta, así que también puede venir a compartir en ese espacio para compartir en comunión.

Viernes discipulado 20 horas con nuestro hermano Marcial a las 20 horas y recuerden que están con el tema Conociendo al Espíritu Santo. Y se viene jóvenes, jóvenes de nuestra iglesia, tenemos nuestro camp, el campamento de jóvenes 27 y 28. Recuerden que nos vamos a juntar, hicimos las votaciones ya, así que nos vamos a juntar para un lindo tiempo de jóvenes. Así que los no tan jóvenes también los invitamos a participar, a ayudar para cuidar a nuestros jóvenes.

Recordar también que tenemos la actividad de la gran aventura conociendo a Jesús. Esta actividad, recuerden, la vamos a hacer el 14 de marzo. Tenemos harto tiempo, pero estamos convocando a niños y niñas y le pedimos a ustedes que se inscriban porque tenemos hasta el 25 de febrero para tener todos los registros para que los niños que asistan a la actividad tengan su cajita que viene con mucha bendición. Aparte de útiles y cosas que trae esa cajita, ese regalo de Jesús, viene con una oración, una bendición y una escuela de aprendizaje para los niños.

Ya recuerde que es de los 2 hasta los 14 años, así que todos invitados y los invitamos a sumarse si usted quiere eh difundir este evento dentro de su familia, se casa a cualquiera de multimedia que los puede ayudar o con la hermana Viviana. Eso. Y eh tenemos más novedades. Domingo primero de marzo, o sea, nuestro próximo domingo, tenemos reunión de peticiones y oración por los niños, por los estudiantes, ¿ya?

Así que el domingo primero preparamos el día para nuestras peticiones para comenzar este año laboral, se podría decir en marzo y orar por nuestros estudiantes. Y el próximo domingo ya sería nuestra santa cena para que preparemos nuestro corazón. Y último, la bienvenida. Sol, ¿dónde está la Sol?

Hola, Sol. Bienvenida a tu casa. Esta es tu casa. Bienvenida.

Que vengas más. Te vamos a echar aceite en las patitas para que vuelvas más acá y participes de nuestra iglesia. Recuerda que si necesita consejería, peticiones de oración, que visitemos su hogar, puede hacerlo anotándose en el tótem de informaciones. Y por último, en la salida hay completos con jugos naturales que tiene preparada la cafetería para ustedes, mis hermanos.

Así que los invito a acercarse a todo y cualquier información recuerde que están nuestros canales de WhatsApp para que nos comuniquemos. Eso, la bendición. Vamos a pedir la bendición ahora para despedirnos de este hermoso domingo y para comenzar esta semana. Les pido por favor humildemente que nos pongamos de pie e inclinemos el rostro para pedir la bendición.

Padre amado, lleno de misericordia, tú que eres bueno con nosotros siempre, gracias te damos. Gracias te damos por este lindo día, por este mensaje que se aloje nuestro corazón, que haya un avivamiento en cada hogar, en cada familia, en cada lugar que está clavándose esta palabra, Señor, sea sea sea clavada y que podamos experimentar el avivamento que Dios quiere en nuestras vidas, que caiga fuego en nuestros hogares, Señor, que caiga el avivamiento y la provisión. Te pedimos que nos bendigas, Señor, a cada una de las familias aquí representadas, que podamos regresar a nuestros hogares tranquilos y sin problemas y empezar esta nueva semana contigo, Señor, siempre contigo y de la mano de tu presencia, Señor. Te lo pedimos todo, todo en el nombre de Jesús.

Amén y amén. Bendiciones y mis hermanos. Que estén todos muy bien. Chao.

Declaración

Bendiciones y mis hermanos. Que estén todos muy bien. Chao.

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