Mensaje central
Job lo perdió todo: posesiones, hijos y salud. Su propia esposa le dijo que maldijera a Dios y muriera. Sin embargo, al final del libro, Dios restauró todo el doble — incluyendo las hijas más hermosas de la tierra.
La Biblia no registra que la esposa de Job haya muerto. Eso significa que esa misma mujer que lo maldijo en el capítulo 2 fue quien le dio esas hijas en el capítulo 42. Si Job se hubiera quedado estancado en Job 2, nunca habría visto el Job 42.
Momento de alabanzaExpandir
La prueba de Job
Job capítulo 1 y 2 narran cómo Satanás desafió a Dios: si le quitaba todo a Job, lo maldeciría. Dios permitió las pruebas y Job perdió posesiones, hijos y salud. En medio de ese dolor extremo, su esposa le dice:
«Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios y muérete.»
Job 2:9«Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.»
Job 2:10La restauración
Adelantamos al final del libro. Dios restaura a Job con el doble de todo lo que tenía:
«Y bendijo Dios el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Y tuvo siete hijos y tres hijas.»
Job 42:12-13La clave de este texto
En ningún lugar de la Biblia dice que la esposa de Job haya muerto. Eso significa que esa misma mujer que le dijo «maldice a Dios y muérete» es la misma que después le dio las hijas más hermosas. La Biblia las nombra por sus nombres — cosa extraordinaria, porque en la genealogía hebrea solo se registraban los varones — precisamente porque eran tan hermosas que merecían quedar escritas.
Arrancar, destruir… y edificar
Muchas veces nos quedamos solo en la primera parte de lo que Dios hace:
«Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.»
Jeremías 1:10El versículo tiene dos partes. La primera — arrancar, destruir, arruinar, derribar — es dolorosa. Pero el mismo Dios que permite eso es el que también edifica y planta. En esa misma situación destruida, en esa misma vida arruinada, Dios puede construir algo nuevo.
De inútil a útil
Pablo intercede por Onésimo, esclavo que en el pasado le falló a Filemón:
«Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil.»
Filemón 1:10-11Juan Marcos abandonó a Pablo en el primer viaje misionero. Su actitud fue tan conflictiva que causó la separación entre Pablo y Bernabé. Años después, Pablo escribe:
«Solo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.»
2 Timoteo 4:11El mismo que fue inútil puede ser útil. El mismo que causó dolor puede ser instrumento de bendición. Pero eso solo es posible si no nos quedamos estancados en el pasado.
Declaración
Donde hubo muerte, Dios trae vida. Donde hubo maldición, Dios trae bendición. Lo que era inútil, Dios lo puede transformar en útil.
No te quedes en Job 2.
Hay un Job 42 esperándote.
La prueba de Job
Job capítulo 1 y 2 narran cómo Satanás desafió a Dios: si le quitaba todo a Job, lo maldeciría. Dios permitió las pruebas y Job perdió posesiones, hijos y salud. En medio de ese dolor extremo, su esposa le dice:
«Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios y muérete.»
Job 2:9«Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.»
Job 2:10La restauración
Adelantamos al final del libro. Dios restaura a Job con el doble de todo lo que tenía:
«Y bendijo Dios el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Y tuvo siete hijos y tres hijas.»
Job 42:12-13La clave de este texto
En ningún lugar de la Biblia dice que la esposa de Job haya muerto. Eso significa que esa misma mujer que le dijo «maldice a Dios y muérete» es la misma que después le dio las hijas más hermosas. La Biblia las nombra por sus nombres — cosa extraordinaria, porque en la genealogía hebrea solo se registraban los varones — precisamente porque eran tan hermosas que merecían quedar escritas.
Arrancar, destruir… y edificar
Muchas veces nos quedamos solo en la primera parte de lo que Dios hace:
«Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.»
Jeremías 1:10El versículo tiene dos partes. La primera — arrancar, destruir, arruinar, derribar — es dolorosa. Pero el mismo Dios que permite eso es el que también edifica y planta. En esa misma situación destruida, en esa misma vida arruinada, Dios puede construir algo nuevo.
De inútil a útil
Pablo intercede por Onésimo, esclavo que en el pasado le falló a Filemón:
«Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil.»
Filemón 1:10-11Juan Marcos abandonó a Pablo en el primer viaje misionero. Su actitud fue tan conflictiva que causó la separación entre Pablo y Bernabé. Años después, Pablo escribe:
«Solo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.»
2 Timoteo 4:11El mismo que fue inútil puede ser útil. El mismo que causó dolor puede ser instrumento de bendición. Pero eso solo es posible si no nos quedamos estancados en el pasado.
Declaración
Donde hubo muerte, Dios trae vida. Donde hubo maldición, Dios trae bendición. Lo que era inútil, Dios lo puede transformar en útil.
No te quedes en Job 2.
Hay un Job 42 esperándote.