Mensaje central
Y yo quiero invitarle, si usted hoy ha venido con una necesidad o anhela que el Espíritu Santo pueda llenar su corazón, abra sus labios y dígale, «Señor, aquí estoy. Aquí estoy esperando ese toque como en Pentecostés. Y si hay un lugar donde Dios estáis en este lugar.
Momento de alabanzaExpandir
No queremos irnos como hemos llegado
No queremos irnos como hemos llegado. Queremos conocerte a ti. Queremos conocerte a ti. Y yo quiero invitarle, si usted hoy ha venido con una necesidad o anhela que el Espíritu Santo pueda llenar su corazón, abra sus labios y dígale, «Señor, aquí estoy.
Aquí estoy esperando ese toque como en Pentecostés. Aquí estoy esperando que me sorprendas. Aquí estoy. Porque el que pide recibe.
Y si hay un lugar donde Dios estáis en este lugar. Oh, Señor, te alabamos, te alabamos, te alabamos, Señor. Aquí estamos. No queremos ser espectadores, pasivos, queremos conocerte a ti.
Tú tienes mucho más para nosotros. Oh, tienes mucho más para nosotros. Vamos a alabar al Señor con esa alta expectativa de que algo poderoso va a suceder en este día. Estoy preparando el camino, enderezando las veredas.
y cada vez más disminuyendo. ¿Por qué importa que él crezca? Mi placer en él está. Yo no soy digno de desatar sus sandalias.
Mi vida en él está y yo camino con la certeza de que él volverá. Es él por él que estoy gastando mi vida, perdiendo todo por amor y con alegría. Dueño de mis días, estoy preparando el camino, enderezando las veredas y cada vez más disminuyendo. ¿Qué importa que él crezca?
Mi placer en él está. Yo no soy digno de desatar sus sandalias. Mi vida entera en él está. Y yo camino con la certeza de que él volverá.
Es él por el que estoy gastando mi vida, perdiendo todo por amor y con alegría. Dueño de mis días es él. Por el que estoy gastando mi vidai. Todo por amor y con alegría, dueño de mis días.
Y él volverá. Soberano en poder. Él volverá. El gobierno en él está y vean, estará en sus manos su recompensa.
Él volverá soberano en poder. Él volverá. El gobierno en él está. Y vean estará en sus manos.
Su recompensa es él. Por él que estoy mi vida. Todo por amor y con alegría. Sueño de miseryando mi vida.
Te adoramos, Señor. Te rindendo todo por amor y con alegría dueño de mis hijas. Te adoramos. V este lugar.
Él volverá. Soberano en poder. Él volverá. El gobierno en él está.
Libera y adentrará. En sus manos su recompensa soberano en poder. Él volverá el gobierno y entrará en sus manos. Tu recompensa por el que estoy gastando mi vida.
Levanta tu voz perdiendo todo por amor y con alegría. de mis días. Decláralo es por el que estoy gastando mi vida, Señor, perdiendo todo por amor y con alegría. Dueño de mis días.
Derrama, Espíritu Santo, derrámate, Señor, en este lugar. Adoramos, Señor. Adoramos tu nombre. Necesitamos de ti.
Gracias por esta mañana, gracias por este día, gracias por este tiempo. Qué bueno es poder estar en tu casa.
Segundo Mes
Qué bueno es poder, Dios, comenzar el segundo mes de este año 2026, reunidos, congregados, reconociendo, mi buen Dios, que lejos de usted y sin usted nada podemos hacer. La Biblia nos enseña que usted es la vid, nosotros somos el pámpano. También Dios hace la alegoría de tú ser el alfarero, mi buen Dios, nosotros el barro. Tú eres el buen pastor.
Nosotros somos ovejas de tu rebaño, Dios. Cada situación en la escritura nos habla y nos enseña, Dios, nuestra dependencia de ti. Amén. Te necesitamos, Dios.
Te necesitamos, Señor. Agradecemos la sabiduría que nos das, la inteligencia, la capacidad, los dones, los talentos, la profesión, el oficio. Gracias, Dios. Gracias por el empuje, el empeño, pero por sobre todo aquello reconocemos te necesitamos.
Te necesitamos, Dios, en cada instancia de nuestra vida, en cada momento. Dios, te necesitamos. Te necesitamos, Dios, al abrir nuestros ojos, al dormir, Dios, como siempre lo hemos dicho, en nuestra voluntad el a qué hora nos vamos a dormir. Algunos, Señor, incluso de sábado a domingo se acostaron temprano otros, Dios, ya en la madrugada es voluntad nuestra, Señor.
Pero el despertar, el volver a abrir los ojos, Señor, eso es gracia, es favor, es misericordia tuya hacia nuestra vida. Te agradecemos el don de la vida. Te agradecemos, Señor, cada espacio que nos brindas, cada situación en nuestra vida. Dios, al estar contigo, sabemos es más fácil, es más llevadera.
No, Dios mío, porque somos capaces, sino porque entendemos que todo lo podemos en usted, porque usted nos fortalece, Padre.
Primeros 31
Gracias, gracias por este día, gracias por enero, Dios, por los primeros 31 días de este año 2026.
Segundo Mes
Y oramos en el nombre poderoso de Jesús para que estos 28 días de este segundo mes sean, Señor, bajo tu bendición, bajo tu gracia, bajo tu presencia. Dios, reconocemos nuestra necesidad de tiempo, te honramos y te bendecimos en el nombre poderoso de Jesús. Amén, Señor. Y amén.
Le damos un fuerte un fuerte aplauso a nuestro Señor. Aleluya. Vamos a más fuertes aplausos, por favor, al Rey de Reyes, al Señor de los Señores. Aleluya.
Oh, aleluya. Bien. Dios nos bendiga, querida iglesia. Antes de tomar asiento, dele un buen abrazo al que está ahí al lado suyo.
Bendígalo, por favor. Agradézcale el que hoy esté ahí junto en la casa del Señor. Muchachos, muchas gracias. Dios les bendiga.
¿Cómo están? Bien, qué bueno verles en febrero. Bien, vamos a compartir la palabra, por favor. Éxodo, capítulo número 12.
Si colocan el tiempo, se los agradezco. Agradezco también, aprovecho la instancia, cada saludo, cada mensaje, muchas, pero muchas gracias. Más que los saludos esperaba regalos, pero no importa. No, no, gracias, gracias, la verdad, en serio.
Gracias. Lo pasé en familia con mi única hija acá en Chile. Acá en Chile. Todavía tengo esa herida en el corazón.
Todavía tengo esa herida en el corazón. No importa. No, me llamó temprano ayer haciéndome la pata, mintiéndome. Esa es la verdad.
Mintiéndome. Me mandó una historia. Tú eres el hombre de mi vida, papá. mientras está tomada de la mano con ese desgraciado.
No importa, no importa. Está bien, ¿no? Así que gracias, gracias a cada uno. Ayer eh aprovechamos de ir a salir rápido a Rengo a hacer unas diligencias, la verdad, y de vuelta no no hubo torta, pero hubo McDonald’s, así que está bien, se disfrutó igual.
Bien, Éxodo capítulo número 12, por favor. Ya lo tenemos ahí en pantalla. Éxodo capítulo número 12, el verso 7 dice, «Y tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Y aquella noche comerán la carne de ¿qué manera?
Asada al fuego, y panes sin levadura con hierbas amargas lo comerán. Ninguna cosa comeréis de él cruda ni cocida en agua, sino asada al fuego, su cabeza con sus pies y sus entrañas. Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana, y lo que quedare hasta la mañana lo quemarán en el fuego. Que Dios bendiga esta palabra.
Señor, te pido con todo mi corazón, usa mi vida en este día. Usa mi vida, Señor, en esta hora reconocemos que necesitamos de tu palabra, Señor. El salmo 119 dice,
¿Con qué limpiará el joven su camino si no es con guardar tu palabra?
Amén. Y amén. Le damos un fuerte un fuerte aplauso al Señor, por favor. Bien, el libro de Éxodo, querida iglesia, es un libro que, como alguno de nosotros lo sabemos, nos muestra la salida de Israel luego de 430 años de esclavitud, 430 años de cautividad en aquella en aquella nación.
nos muestra el pasar de una familia de 70 personas, aproximadamente 70 personas en la familia de Jacob. Y luego de esos 430 años, esa familia, dice la escritura, que salieron de Egipto hacia la tierra prometida aproximadamente 600,000 hombres, sin contar las mujeres, los niños, los ancianos. Se especula un número aproximadamente de 2 millones de personas. Entraron 70 a Egipto.
Luego de 430 años están saliendo cerca de 2 millones de personas. Y durante su peregrinación en el desierto se establecieron estatutos y mandamientos para Israel. El capítulo que nosotros hemos leído, Éxodo 12, establece precisamente la salida de Israel luego de 10 plagas que nosotros podemos observar en los primeros capítulos de este libro, comenzando con el agua, convirtiéndose en sangre para finalizar con la muerte de los primogénitos. Llega un momento en donde Dios habla con Moisés y le dice, «Prepárense para salir.» Y ese prepararse indicaba y marcaba en la vida de Israel el comienzo de un año, el comienzo de un tiempo de bendición, de liberación y de expansión para esa nación.
Y Dios le solicita a cada familia en Israel que tomaran un cordero, que que tomaran un cabrito, lo mataran, un cordero de un año, un cabrito de un año, lo mataran, que con la sangre marcaran los dinteles de su puerta. Y como lo hemos leído, esa carne ellos tenían que asarla, tenían que hacer un buen asado y comerse absolutamente todo del animal. Y me gusta porque al leer este relato, yo puedo observar lo necesario para caminar bajo esa primicia, esa primicia de salir, de comenzar un tiempo de bendición, de apertura y de expansión, como lo he estado diciendo desde el comienzo de este año 2026, tanto enero como febrero, lo que quiero y trato trato de compartir cada domingo son ciertos tips, si lo podemos llamar así, para prepararnos precisamente en marzo cuando comienza este año laboral, este año fiscal, prepararnos con todo porque sin duda confiamos y creemos que esta va a ser un año de bendición para nuestra vida. Y es así como me gusta ver esta situación en Éxodo capítulo número 12, porque como te señalé veo una salida, veo un tiempo de libertad, de expansión, de crecimiento.
Veo un tiempo de desarrollo, veo un futuro prometedor. Luego de haber estado, repito, 430 años cautivos. Ahora veo el futuro de Israel prometedor, con esperanza, con victoria por delante, un tiempo de expansión, un tiempo de crecimiento, pero que comienza precisamente con esta instancia, con esta solicitud de parte de Dios. Marquen los dinteles, cóme.
Cómanse el cordero. ¿Y qué veo a través de esto? Tres cosas que me gustaría mostrarle en esta mañana. Lo primero es que veo la cobertura, veo la protección y el favor de Dios en nuestra vida.
el reconocer, querida iglesia, que necesitamos a Cristo en nuestra vida, no como una retórica, no como un simbolismo, no como un simple decir, yo necesito a Dios en mi vida, sino comprender la importancia verdadera de Cristo en cada uno en cada uno de nosotros. La importancia de la sangre de Cristo en favor de nuestras vidas. Hay gente, y usted sin duda la conocerá. Hay gente que cree en el destino, hay gente que cree en la buena suerte, en el azar, en las constelaciones, en los signos zodiacales.
Pero la verdad, amado, amada, es que es Dios el que guía nuestra vida, es Dios el que nos guarda, es Dios el que nos bendice. Y debe existir en nosotros ese reconocimiento público hacia Dios. debe existir en nosotros, y quiero repetir esto, por favor, debe existir en nosotros ese reconocimiento no privado, sino público, de que caminamos junto al Señor, de que Dios es el centro de nuestra vida, de que Dios es importante en nuestra rutina diaria, que si yo quiero por delante ver un año de bendición, que si yo quiero por delante ver un tiempo de expansión, un tiempo de desarrollo y crecimiento, necesariamente en mi vida debe existir ese reconocimiento público de que Dios es mi Señor, de que dependo de él, de que él es todo en mi vida. Y es interesante, querido querida, poder observar como Dios solicita, Dios les pide, marquen los dinteles de las puertas con la sangre del cordero.
Es interesante porque aunque el ángel de la muerte pasa, ningún israelita es tocado, Dios no les demanda ni les pide que la sangre del cordero esté marcado al interior de la casa, sino que esté marcado al exterior de la casa. Porque no tan solo Dios tiene que ser señor de nuestra vida en lo interno de nuestra vida. sino que para provocar ese crecimiento y esa expansión, la sangre del cordero tiene que estar marcado en lo externo de nuestra vida. No, no es en lo interno solamente, sino que es en lo externo.
La sangre, y quiero repetir esto, por favor, Dios no le solicita. Dios no le pide a sus hijos, marquen los dinteles por dentro de la casa, sino que es por fuera. Porque mi reconocimiento de que soy cristiano, mi reconocimiento de que soy evangélico, mi reconocimiento de que soy hijo de Dios, de que camino bajo los principios de Dios, no puede ser interno, sino que tiene que ser externo. tiene que mostrarse, tiene que existir una evidencia en tu vida y en mi vida, que no tiene que ver con el pantalón, que no tiene que ver con la polera, que que no tiene que ver con mi corte de pelo, sino que tiene relación con lo que Dios ha hecho en cada uno de nosotros.
Éramos esclavos, él nos ha hecho libres. Estábamos cautivos, él nos ha liberado. No teníamos esperanza, hoy caminamos con esperanza. No teníamos futuro, hoy tenemos un futuro prometedor con el Señor.
Nuestro matrimonio estaba destruido, Dios lo restauró. Nuestros hijos estaban perdidos, hoy caminan con el Señor. Cada una de esas situaciones, ¿quién lo hace? Es Dios el que lo hace en nuestra vida.
Por tanto, ese reconocimiento, repito, tiene que ser público. Ese reconocimiento en el día a día, el poder expresar, el poder declarar, el poder decir, dependo de Dios. Mi vida está conectada al Dios del cielo. Necesitamos del Señor.
Necesitamos al Señor en toda situación de nuestra vida. Querida iglesia. Juan capítulo 5 15, perdón, Juan 15 verso 5 dice la escritura, «Yo soy la vid, ustedes los pámpanos. El que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto.
Porque separados de mí, dice Jesús, nada podemos hacer. Nada podemos hacer. Él es la vid, nosotros el pámpano. Necesitamos estar conectados con el Señor.
Y esa conexión, permítame repetirlo, perdóneme si soy reiterativo, pero lo considero importante. Esta conexión no tan solo tiene que ser privada, no tan solo tiene que ser interna, sino que también esa relación se tiene que manifestar. En mi vida estoy marcado por la sangre de Cristo. En mi vida estoy señalado por el Dios del cielo.
No es algo interno, sino también externo. Segunda de Corintios 3:5. La misma idea dice la escritura, no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia, ¿de dónde proviene? De Dios.
Nuestra competencia proviene de Dios. Todo lo que somos, todo lo que logramos, todo lo que alcanzamos es gracias a Dios. Toda la gloria, toda la honra, toda la adoración proviene y va hacia Dios. Amado, amada, dependemos del Señor.
La sangre de Cristo presente cada día para guardarnos y para bendecirnos. Y una vez que entendemos, querido, querida, una vez que entendemos que dependemos de él y es él el que nos guarda en el caminar, en el día a día, también sabremos, entonces podremos entender. Por eso me gusta como la escritura se manifiesta, como su palabra es viva y es eficaz. Porque el Señor le dice a Moisés, «Marca primero los dinteles.
Que la gente vea que tu casa pertenece a Dios, que la gente vea que tu vida pertenece a Dios. Y una vez que tú tienes claridad que no es por ti, sino que es por Dios que te cubre, es por la sangre de Cristo que te bendice, por la sangre de Cristo que estás protegido. Una vez que comprendes aquello, entonces cómete el cordero. Entonces cómete el cordero.
Y dice la escritura que se lo iban a comer completo, entero, todito. El cordero se iba a comer entero. Y eso que me enseña, y esto es algo que dije hace muchos meses atrás, perdónemme y quiero reiterarlo hoy nuevamente. Amado, amada, vamos a vivir tiempos.
Escúcheme, por favor. En este año y en nuestra vida vamos a vivir tiempo de costillas, de lomo, de filete. ¿Tiene filete el cordero o no tiene filete? Lomo, costilla.
¿Qué es lo más rico del cordero? Las costillas. ¿Alguien más? ¿Qué le gusta?
mi hermano Manuel, todo, pero vamos a también a vivir no tan solo, escúcheme, no tan solo tiempos de costilla, que para mí de manera personal es lo más rico, sino de entrañas y de cabeza. Y la Biblia dice, «Te vas a comer todo.
Y es específico el Señor en decir,
Entonces, si usted tiene costilla y tiene patas, ¿usted qué preferiría comerse? Las costillas. No venga acá hacerse el humilde.
No, pastor, deme una patita. Si hay costillas, comeríamos, ¿qué? Costillas. Pero Dios dice,
¿Y eso qué me demuestra? Que en la vida, querido, querida, vamos a tener semanas, vamos a tener días, vamos a tener meses de costillas, costillas asadas, pero también van a haber temporadas en nuestra vida solamente de patas y de cabeza. Va, van a haber tiempos, déjame repetirlo, por favor, en tu vida, en mi vida, que vamos a tener solamente tiempos de pata y de cabeza y las vamos a tener que comer porque es parte de nuestra vida y las vamos a tener que comer porque es parte de nuestro proceso. Entonces, hay tiempos de costilla y gloria a Dios.
Y yo espero de todo corazón que este año 2026 sea un tiempo de costillas para tu vida, sea sea un tiempo de de trozos de carne jugoso. Pero si en algún momento te toca comer pata y cabeza, no te enojes de con Dios. No te alejes del Señor. No te olvides que a pesar de las patas y las cabezas que tengo que comer, tengo que seguir declarando que él es mi Señor, que él es mi Dios, que él me guarda y que mi vida no tan solo pertenece a él de manera santa, de forma interna como en este lugar, sino que la sangre se tiene que ver afuera de manera externa, aunque estoy comiendo patas.
y cabeza. Entonces, hay días de pata, hay días de cabeza, hay días de costilla, hay días de trozo jugoso. Todos los momentos, amado, amada, todos los momentos bonitos como los desagradables nos pueden sacar del propósito, la idea o el plan que tú has trazado para tu vida. Por eso es importante trazar el objetivo.
Por eso es importante aceptar lo inesperado. Amado, amada, en la vida nosotros vamos a tener situaciones inesperadas. En la vida nosotros vamos a tener imprevisto. En la vida nos vamos a encontrar con momentos que van más allá de nuestras capacidades o situaciones que verdaderamente no esperábamos vivir, no esperábamos atravesar.
Y ejemplo de esto hemos visto durante esta semana. Hemos visto con dolor lo que ha sucedido en el sur con los incendios, pero es cosa solamente de prender la televisión y darnos cuenta lo que sucedió, por ejemplo, ayer a 2 horas de nuestra ciudad, como lo es Santiago. Como una lluvia repentina provocó tanto dolor en familias y en hogares, situaciones inesperadas, patas y cabezas que aparecen de la noche a la mañana. Y muchas veces en tu vida y en mi vida vamos a tener imprevisto, vamos a tener también, ¿por qué no decirlo?
Y perdóneme el término que voy a utilizar, pero la idea es que me entienda. Vamos a tener golpes de suerte, vamos a tener momentos también buenos, vamos a tener también momentos de bendición, pero lo importante es que tanto lo uno como lo otro no nos saquen del propósito, no nos saquen del plan de Dios para nuestra vida. Mira lo que dice Oseas, por favor, capítulo 13 verso 6. Dice la escritura, «Les di de comer y quedaron, ¿qué cosa?
Saciados. Y una vez satisfecho, se volvieron arrogantes y se olvidaron de mí. Porque el ser lleno de bendiciones, el tener también un año provechoso, el hecho de que de repente todas las cosas te salgan bien, también es riesgoso si nuestro corazón no está directamente conectado y a pesar de las bendiciones poder seguir declarando, sigo dependiendo de Dios, sigo Sigo necesitando de Dios. Sigo necesitando de Dios en mi vida.
Sigo necesitando de Dios en el día a día. Y por eso me gusta como Oseas lo establece, porque él está declarando,
Yo los bendije, yo les vi, les multipliqué, los sacié y aquello provocó que se alejaron de mi persona.
Dice la escritura,
Mi pueblo ha cometido dos pecados en mi contra. Me ha abandonado a mí, fuente de agua viva y luego han cabado sus propias cisternas, pero estas cisternas están rotas y no pueden darles agua.
O sea, si Jeremías nos hablan de estos tiempos buenos y malos de la vida y cómo estos no pueden y cómo estos, querida iglesia, estos tiempos nos pueden distraer del propósito de nuestra vida. Por eso es importante saber que habrán tiempos de costillas, habrán tiempos de carnes gruesas, como también habrán momentos de cabeza y de patas. Pero sí sé que Dios me guardará. Pero sí sé que mi vida depende de Dios.
Pero si sé que todo lo que hago depende de mi Señor, todo podré comprender que tanto los buenos como los malos momentos a los que aman a Dios, ayudan para bien. Ayudan para bien. Por eso es primero marcar la casa de manera externa con la sangre para luego entonces comerse el cordero. Mi vida depende de Dios.
Y una vez que comprendo que depende de Dios, entenderé entonces que en el ciclo de la vida habrán momentos de carnes buenas, pero también habrá momentos de patas y cabeza. Y tanto el uno como el otro no me puede apartar de Dios, no me puede alejar del Señor, sigo dependiendo de él, sigo viviendo para él, sigo comprendiendo que a los que aman a Dios, todo ayuda para bien en el nombre de Jesús. Habrá día. A ver, tome la mano a alguien, por favor, y y dígale, «Habrá día de costillas también.
Habrá días de patas y cabeza. Es importante comprender aquello, ¿no? Siempre. Y y escúcheme esto, por favor, porque aquí también se provocan situaciones.
No siempre la familia está comiendo lo mismo. No siempre la familia está comiendo lo mismo. Y es importante aceptar aquello ayudarnos en esos momentos. Porque puede que tu pareja, tu tu cónyugue, la persona que está a tu lado, puede que esa persona esté viviendo un buen tiempo, esté atravesando una buena temporada en lo laboral, esté atravesando una buena temporada en ciertas áreas de su vida que le están permitiendo de manera interna sentir que está comiendo costilla, sentir que está comiendo carnes gruesas de bendición y a lo mejor la persona que está a tu lado, la verdad es que está luchando en el día a día y lo único que siente es que está comiendo patas y cabeza.
Entonces, en la misma familia, querido, en la misma mesa, uno puede estar comiendo costillas mientras el otro está comiendo patas y cabeza. Y es importante entender aquello, no siempre la familia está comiendo lo mismo. Es importante entenderlo, es importante aceptarlo y es importante ayudarse en esos momentos. No juzgues al que está viviendo un buen tiempo porque tú estás comiendo patas y cabeza y tampoco menosprecies las costillas que se está comiendo el otro simple y sencillamente por el dolor de que hoy tú no las puedes tener.
Es importante ayudarse en esos momentos. Eclesiastés capítulo 4 verso 9 en adelante dice la traducción del lenguaje actual, la verdad más valen dos que uno. Más valen dos que uno, porque sacan más provecho de lo que hacen. Además, si uno de aquellos se tropieza, el otro puede levantarlo.
El otro puede levantarlo, no aplastarlo, levantarlo, no aplastarlo, levantarlo, pero pobre del que cae y no tiene quien lo ayude a levantarse. Primera de Corintios 12:21. Ni el ojo puede decir a la mano, no te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies, no tengo necesidad de vosotros. Amado, el que no siempre, escúcheme por favor, el que no siempre se está en la misma sintonía, no quiere decir que todo está mal, sino comprender que en momentos de la vida, mientras uno están comiendo costilla, el otro está comiendo cabeza.
Y eso no quiere decir que la cosa está mal. Por eso, por eso, por eso, ponga su mano en el corazón, por favor, y recíbame esta palabra. Nunca tome decisiones permanentes sobre su casa y familia por circunstancias temporales. Nunca tome decisiones permanentes que tienen que ver con su familia, que tienen que ver con su casa, que tienen que ver con su relación.
Nunca tome decisiones permanentes en circunstancias que son temporales. Porque el que tú estés comiendo costilla y tu pareja cabeza es circunstancial. Esperemos un día y gloria a Dios que tanto el uno como el otro o todos de la casa estemos comiendo costillas. Pero mientras uno a lo mejor está comiendo cabeza y el otro está comiendo costilla, entonces no, la cosa está mal porque no nos entendemos, porque no nos comprendemos.
Señoras y señores, no tome decisiones que son que van a ser permanentes por circunstancias que son temporales, porque costilla y cabeza nos va a corresponder comer a todos en algún punto de la vida. Y lo importante es comprender que a pesar de no importando si uno está comiendo costilla y el otro está comiendo cabeza, dependemos de Dios y es Dios el que guía nuestra vida. Podemos darle un aplauso al Señor, por favor. Aleluya.
Abrace a su hermano, por favor, y dígale que que en este año comas puras costillas. Ah, no siempre la familia está comiendo lo mismo. Y es importante aquello y ayudarse, querido querida, en esos momentos. No tome decisiones permanentes.
A ver, prediquemos eso, por favor, porque creo que es medular en este mensaje. Nuevamente tome la mano a alguien y dígale, «Nunca tomes decisiones permanentes en circunstancias temporales. No, no tomes decisiones permanentes. Me voy de la casa.
Decisión permanente. Hasta aquí no más llegamos. decisiones permanentes en circunstancias que son temporales. Te veis bonita Mariana, ¿no?
Ayer, ayer, eh, la Emilia para no. Okay. No tome decisiones permanentes, amado, amada. No tome decisiones permanentes, circunstancias temporales.
En la vida vamos a tener que comer costillas y gloria a Dios. Pero también nos va a tomar tener que comer patas y cabeza. Hay gente aquí que a lo mejor hoy ya está comiendo. Pastor, comencé el año comiendo patas y cabezas.
Pastor, estoy hoy día aquí en la iglesia. Mira, si las patas y las cabezas te trajeron a la iglesia, que cuando comiences a comer costilla no te alejes. A lo mejor las patas y las cabezas hoy te trajeron a este lugar, que las costillas no te alejen. Y si gloria a Dios, estás comiendo costilla, sigue agradeciendo a Dios y nunca se le olvide, que es primero por causa de que en mi vida externamente cada día reconozco que dependo del Señor, dependo de Dios.
Por último, querido, querida, termino con esto para un tiempo de bendición. Hay momentos también de sacrificio para un tiempo de expansión. También hay un tiempo de sacrificio. Déjame mostrarte esto, por favor.
¿Puedes venir? Vengan ustedes dos. Les cuento un secreto. El Agustín hoy día llamó temprano al Moisés, le dijo,
Estoy solo.
Mi hermano se fue. Te puedes vestir igual que yo.
Mi hijo, mi hijo. Ya, amor, ¿puedes venir un poquito? No, no, solamente un segundo. Quiero quiero mostrarte esto.
Es que no puedo pedirle a una hermana que yo decirle mi esposa. Ajá. mi esposa, mi hijo, mi hijo. Ya.
Entonces yo estoy aquí haciendo el corderito asado, porque el Señor le dijo que fuera asado. Entonces le digo a mi esposa, «Amor, venga.
Y mi esposa tan obediente sigue ahí. Y le digo,
Y ese tiene la lombriz solitaria. Amor, ¿qué hacemos? Entonces, ¿qué es lo que me va a decir mi esposa? Mira, le damos las costillas a ellos.
Tú te comís la cabeza, yo me como las patas. Y la y la pregunta es, ¿cuántas veces nosotros en pos de nuestra familia tenemos que comernos las cabezas? Tenemos que comernos las patas para que los que están atrás se coman las costillas. Entonces, hay momentos, querido, querida, en la vida que hay que hacer sacrificio.
Hay momentos en la vida, y entiéndalo, hay momentos en la vida en que hay que hacer sacrificio. Y le quiero hablar ahora tan solo 10, 20 segundos a los jóvenes, señoritas que están en este lugar. Querido, querida, agradezca la vida de sus papás porque usted no tiene idea las veces en que sus padres tienen que comer pata y cabeza para que ustedes puedan disfrutar de continua. Y si usted, querido, querida, tiene y tú habis comido hartas costillas, creo que por eso te re está gordito de comer costillas.
Y si usted tiene sus papás vivos, yo no los tengo, pero si usted tiene sus papás vivos, sabe que comenzar febrero sería lindo y a lo mejor usted tomara su teléfono y le dijera,
Viejo, vieja, que hoy día estaba en la iglesia y mi pastor de repente me hizo click en la cabeza.
Pero en eso, escúchame, Dios nos bendice. En eso Dios, Dios te ve. En eso Dios te observa. Por eso, sobre todas las cosas, agradezcamos y digámosle al Señor, «Señor, dependo de ti y no quiero caminar como seas, que me has bendecido tanto para olvidarme de ti, ni quiero ser como Jeremías, que todo me ha ido mal y entonces me alejo de ti.
No quiero agradecerte, quiero seguir en mi propósito. Confío y creo con todo mi corazón que este año 2026 tú me vas a expandir, tú me vas a bendecir, tú vas a estar conmigo. Sé que me vas a brindar ayuda, sé que va a llegar el momento y el tiempo de mis bendiciones y mis promesas, pero también entiendo que para alcanzar aquello tengo que públicamente reconocer cada día que dependo de ti. Número dos, tengo que entender que van a haber días buenos y van a haber días malos.
Van a haber días de cabeza y de patas, van a haber días de costilla, pero también entiendo que para alcanzar esa bendición, muchas veces también depende de mí hacer ciertos sacrificios que valen la pena, porque si no me como las patas, si no me como la cabeza, si no me como las entrañas, tampoco voy a poder salir porque el animal se tenía que comer completo. Amado, amada, hay momento en que usted tiene que hacer sacrificio y a lo mejor en este tiempo usted ha estado haciendo sacrificio que nadie ve, pero déjame decirte que Dios te trajo a este lugar para decirte que él lo está observando, que él lo está mirando y aunque ha sido fiel en lo poco, Dios sabrá ponernos en lo mucho para su gloria. Así que muchacho, agradezca a Dios por las costillas. Agradezca a Dios por las costillas.
Bajen no más. Y usted, mi amor, gracias por muchas veces comerse las patas y las cabezas para que yo coma. Hay momento, amado, amado, y agradezca. Y no sé si tiene alguien, por favor, ahí cerca suyo, de su familia, alguien que que a usted le importa, ¿por qué no no lo abraza y le dice,
Gracias por los sacrificios que ha hecho?
Porque ha ha habido momento en donde te has comido la cabezas y las patas para que yo me coma las costillas. Gracias. Hay hay momentos de sacrificio, querida iglesia. Hay hay momento, hay momento.
Yo yo me puedo imaginar, no me puedo imaginar un papá o una mamá en en ese momento diciéndole,
¿Sabéis qué? ¿Qué tanto estos cabros malagradecidos? Démosle las patas y nos comemos las costillas.
que te trate de vieja, te trate de viejo o lo que sea. Ningún papá hace eso. Amado, amada, recuerde entonces, número uno, dependemos de Dios. Y esa dependencia no tan solo tiene que ser interna, sino que tiene que ser externa.
Número dos, habrá tiempo de costilla, habrá tiempos de pata. Y ni en ese momento recuerde que incluso dentro de la propia familia unos estarán comiendo una cosa, otros estarán comiendo otra, pero lo importante es tomar decisiones permanentes en circunstancias que son temporales. Y número tres, habrá momentos de sacrificio. Es verdad.
Habrá momentos de sacrificio. Juan capítulo 15 verso 13. Estoy terminando. Si quieren, muchachos, suban, por favor.
Juan 15:13. Nadie tiene mayor amor que este que uno ponga su vida por sus amigos. Hay momento, hay tiempo, hay situaciones en donde tendremos que comer cabeza y patas para que los otros disfruten las costillas. Y ese primer sacrificio en este año 2026.
Aquí hay cabezas de familia, cabezas de hogar. Si usted es cabeza de hogar, de familia, levánteme la mano, por favor. Cabeza de familia. Si usted es cabeza de familia, levántenme la mano.
Ese primer sacrificio nos corresponde a nosotros. Ese primer sacrificio nos corresponde a nosotros. Así que amado, amada, si va a haber momentos de pata y cabeza, empieza a acostumbrarte y decir, «M, qué rico. Gloria a Dios.
Aleluya. Gracias, Dios por estas patas y por estas cabezas. Pero mientras los demás estén comiendo costillas, alégrate, gózate, porque si en lo poco somos fieles, Dios sabrá ponernos en lo mucho. Le damos un aplauso al Señor.
Aleluya. Póngase, póngase de pie en esta mañana, por favor. Póngase de pie en esta mañana. Yo espero de todo corazón, te lo digo, que este año 2026 sea de costilla tras costilla para tu vida.
Ah, sea de trozos grandes, ricos, jugosos. Pero si en algún momento, por alguna circunstancia le tiene que tocar comer pata y cabeza y jefe del hogar, ustedes cómase las patas y las cabezas calladito, en silencio, es lo que le corresponde a usted. Si eso va a permitir que los demás se coman las costillas, gloria a Dios. Pero llegará un momento, no se te olvide esto, llegará un momento que en el avanzar y en el reconocer que dependes de Dios, llega el momento en donde Dios también envía maná a nuestra vida.
Dios también envía codorniza a nuestra vida. Dios también pone una tierra por delante en la cual fluye leche y miel. Y cuando eso llega, déjame decirte que una vez que tú comes patas y cabezas por amor a los demás, cuando te llega a tocar el maná, las codornices o la leche y la miel, se disfruta mucho más. Se disfruta mucho más.
Podemos cerrar nuestros ojos, por favor. Padre, gracias. Te doy gracias por este día, te doy gracias por este tiempo y doy gracias por tu palabra, mi buen Dios. Tú hablas a nuestra vida antes de tiempo a tiempo y aún después de tiempo.
Y yo te quiero agradecer, mi Señor, te quiero agradecer el reconocimiento que hoy podemos hacer en este lugar, Dios, de manera interna, pero también de manera pública, a través de las redes sociales, a través de la radio, Señor, reconocer que dependemos de ti. Dependemos de ti, Señor. Dependemos exclusivamente de ti. El salmo 100 dice que tú nos hiciste y no nosotros a nosotros mismo.
Señor, aquí estamos, Dios, rendidos hoy delante de ti, reconociendo nuestra necesidad de ti, reconociendo que tú eres la vida y nosotros somos el pápano. Padre, que cada día, que cada día, que cada día de manera pública podamos, Señor, manifestar que nuestra vida está marcada por la sangre de Cristo. Por eso, Dios, la sangre de ese cordero tú no lo pediste en los dinteles internos, sino en los externos. Porque, Señor, el ángel de la muerte no pasa, Dios, de manera interna en nuestra casa, pasa fuera, Dios.
En el día a día hay ataques, en el día a día hay adversidades, en el día a día hay situaciones y circunstancias que nos quieren alejar de ti. Pero cuando estamos marcados con tu sangre, Señor, ni la vida, ni la muerte, ni lo presente, ni lo pasado, ni lo porvenir, nada ni nadie nos podrá separar del amor de Dios en Cristo Jesús. Señor nuestro, Señor, yo oro para que en este caminar comprendamos, Señor, que hay días de bendición, que la palabra me enseña, Señor, como momento de comer costilla, pero también hay momentos, Dios, dolorosos, momentos difíciles de patas y de cabeza. Yo oro para que cada uno de mis hermanos, Señor, en este año 2026 tenga el mayor tiempo de costillas, de carnes gruesas, de carnes jugosas, de carnes, Dios mío, que que puedan disfrutar y no, Dios, de pata y no de cabeza.
Pero si llega a pasarnos, Señor, si llega a ver y existir esos momentos, Dios, también te daremos la gloria. también te daremos la honra. Y si hay momento en que hay que sacrificar, Señor, permítenos estar dispuestos. Permítenos estar disponibles, Señor, dispuesto y disponibles para ti.
No permitas, mi buen Dios, que porque hoy siento que estoy comiendo patas y cabeza, tomar una decisión permanente en una circunstancia que hoy puede ser temporal. Muchas veces, Señor, tenemos roces, es verdad, y lo reconocemos porque mi otra parte está comiendo costillas mientras yo estoy comiendo patas y cabezas. Señor, enséñanos, ayúdanos a comprender que aunque existe esa diferencia, siempre serán mejor dos que uno, porque si el uno cae, el otro está para levantarlo. Señor, muchas gracias.
Gracias por este día, gracias por este tiempo, gracias por tu palabra en el nombre poderoso de Jesús. Oh Dios, gracias, gracias, Señor. Amén y amén. Vamos, levantemos nuestras manos, iglesia.
Adoremos al rey. Agradezcamos en el mundo busqué. Aleluya. Y no pudo llenarme.
Ningún tesoro que pueda ganar me saciará. Más llegaste tú. Me dice vida. nuevas y cada deseo se cumplirá aquí en tu amor.
Oh, no hay nada, nada mejor. No hay nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Oh, vengo a ti sin miedo y sin reserva.
has visto, Señor, yo en tu amigo soy. Porque el Dios de los montes es el Dios de los valles. No hay lugar que me pueda alejar de tu gracia y amor. Oh, no hay nada, nada mejor.
No hay nada mejor. No hay nada mejor que mi Dios. Vamoso, iglesia. Oh, no hay nada, nada mejor.
No hay nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Te adoramos, Señor. Cambias lamento en danza de cenizas, traes vida, cambias culpa por gloria.
Sé que solo tú lo harás. Cambias la menta. Dilo. De cenizas traes vidas.
Cambias culpa por gloria. Sé que solo tú lo harás. De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines. Resucitas los huesos.
Sé que solo tú lo harás. Sé que solo tú lo harás. No, no hay nada, nada mejor. No hay nada.
Vamos, dilo, iglesia. Nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Levanta tu voz.
Oh, no hay nada, nada mejor. Nada mejor. No hay nada. Nada mejor, no hay nada, nada mejor que mi Dios.
Oh, no hay nada. De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines. Resucitas los huesos. Sé que solo tú lo harás.
De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines. Resucitas los huesos. Sé que solo tú lo harás. Sé que solo tú lo harás.
Sé que solo tú lo harás. Hay nada. Vamos, iglesia. Dígalo.
Nada mejor. No hay nada. Nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios.
No más no hay nada, nada mejor. No hay nada, nada mejor. No hay nada, nada mejor, nada mejor que mi Dios. Dígalo una última vez, iglesia.
No hay nada. Oh, no hay nada. Nada mejor. No hay nada, nada mejor.
Nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Amén. Damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor.
Aleluya. Amén. Puede por favor ahí darle un abrazo a dos a tres personas, bendecirlo en el nombre de Jesús. Aprovecha ahí, bendígalo.
Amén. Bien. Qué bueno es el Señor. ¿Qué le parece si tomamos nuestra ofrenda en este día?
Vamos a ofrendar con gozo, vamos a ofrendar con alegría. Si usted eh tiene hoy día va a entregar su diezmo, necesita sobre, ahí está nuestra hermana Yasnadia. Usted solamente levante su mano, por favor. Ahí mi hermana Yasnadia va a donde usted se encuentra si eh necesita sobre de quiero aprovechar rápidamente de dar a conocer algunas fechas importantes en el mes de febrero.
Este domingo 8 tenemos Santa Cena. Amén. Ya este domingo 8 compartimos el pan, compartimos el vino, eh vivimos un lindo tiempo de Santa Cena, entregamos nuestro kilo de amor, nuestra bolsa de mercadería, nuestros diezmos, eh bendecimos al Señor con la obra eh con la obra de nuestras manos, de lo recibido de su mano, nosotros damos el 15, querido, querida 15 de febrero tendríamos nuestros bautismos Ya 15 de febrero tendríamos nuestros bautismos domingo 15. Eso quiere decir que el sábado 14 nosotros tendríamos nuestra reunión.
Recuerde que eh generalmente el para nuestros bautismos nosotros arrendamos un lugar exclusivo para la iglesia, no tan solo son nuestros bautismos, sino que también es un paseo congregacional. Ah, disfrutamos todo el día, jugamos, comemos, comemos, comemos, comemos costillas, ahí no hay patas ni cabeza, pero eh disfrutamos, eh compartimos, entonces va va a ser un lindo un lindo tiempo. ¿Quiénes tenemos que bautizar este año? Sí, la Saraí me dijo que se iba a bautizar el Benjamín.
El ángel lo bautizamos el año pasado, ¿verdad? Sí. ¿Quién más acá se tiene que no bautist? Vamos a bautizar acá, ¿eh?
Acá están todos bautizados ya. ¿A quién tenemos que rebautizar? A todos. A todos.
Ah, al Sí. al Quique. Quique se está convirtiendo, gracias a Dios. Que Dios te siga usando, Que Dios te siga bendiciendo.
Quique tenemos varios en realidad, así que eh Johnny para las aguas también de veras. Johnny a las aguas. Entonces, eh 15 ya 15 de dici 15 de diciembre 15 de febrero, perdón, 15 de eh febrero. Yo creo que el lugar del año pasado estaba impecable.
Sí, sí, para que lo veamos ya. Eso 15 los bautismos, eso quiere decir que el 14 de todas maneras, pero ya lo saben, en 15 días más tenemos nuestros bautismos. la última semana eh de febrero y ahí vamos a enviar una encuesta porque tenemos la disyuntiva, pero la última semana de febrero vamos a tener nuestro eh retiro, campamento, mini campamento de los jóvenes. Ya.
Entonces, tenemos que ver si lo vamos a hacer de miércoles para jueves o de viernes para sábado. Entonces ahí vamos a enviar encuesta. Por favor contéstenla. Ya.
Contéstenla. No diga entonces ahí sí. ¿Dónde va a ser? ¿A dónde cree?
La pastora dijo,
¿Sabéis que estos cabros más vale tenerlos cerca, así que hagámosla en la casa de nosotros?
Amén. Sigamos ganando alma en nada. Total, si usted ya se salvó, que los demás se vayan al infierno. Dios no puede pensar así, pues, mi hermano.
Ah, hemos sido bendecidos por el por el evangelismo, así que vamos a seguir evangelizando. Vi al ángel, eh, al Miguel, hoy día no vino, pero el ángel primera vez que estaba evangelizando, me dijo,
Entregué dos frueles contratados.
Pero bueno, pero valió valió la pena. Entonces, eh, fecha importante, ocho Santa Cena, 15 bautismo.
En la última semana tenemos retiro de jóvenes. Eh, el 13 tenemos evangelismo, ¿ya? Así que eso. Bien, tome su mejor aprovechar al tiro de dar todos los los avisos.
Eh, mañana lunes estoy orando yo de 6 a 6:30 porque la pastora me dijo,
Ahí nosotros enviamos los links de a través de los distintos WhatsApp de la iglesia. Levántese a orar, mi hermano. Sobre todo el día lunes, comenzando la semana de 6 a 6:30 estamos orando. Busquemos el rostro del Señor, clamemos a él.
Vamos a estar orando el día lunes. Martes y jueves, nuestras reuniones a las 20 horas en la semana. Martes y jueves a las 20 horas 8 de la tarde. Recuerde que las puertas del templo desde las 7 están abiertas.
Si usted quiere venir a orar siempre la pastora ya a las 6:30, un cuarto para las 7, las 7 ya está orando en en este lugar y venga a orar. Si usted a lo mejor trabaja acá en el centro, trabaja cerca, se puede pasar acá, tomar 11 acá, compartir, no hay problema. Y a las 8 comienza nuestra reunión. Eso el martes y el día jueves.
El viernes discipulado 20 horas marcial. Seguimos ahí con el discipulado. El el tema Conociendo al Espíritu Santo. Hicieron cumpleaños tu marcial el viernes o no minúsculo.
5 minutos ya no. Si no digo yo. Quería cuervo ni ni una torta para uno. Nada.
Pero para marciar. Ya domingo celebramos Santa Cena, como ya lo dijimos, traemos nuestros diezmos, ofrendas, canasta eh familiar. 9:30 estamos orando, luego tenemos un espacio, un break para ser iglesia, reírnos, compartir, conocernos un poco más. A las 10:10 comienza nuestra reunión.
Hoy tenemos venta de empanadas, quedan 2500 pesos. llévese el almuerzo tan rica. ¿Cuántas nos quedan? Quedan varias.
Ya. Entonces, 2,500 pesos. La Emilia, anótenme ocho. Si necesita consejería, peticiones de oración, que visiten su hogar, recuerde ahí en informaciones usted puede acercarse y eh anotarse o solicitar toda la información que necesita.
Aprovechamos también de dar la bienvenida David y Fernanda. Muchas gracias. Dios les bendiga su casa. Muchas, pero muchas bendiciones.
Bien, tome su mejor ofrenda, por favor. Permítame orar por su ofrenda. Si usted va a entregar su diezmo, me lo entrega en la mano, por favor, para bendecirlo. Padre, gracias te damos porque absolutamente todo es tuyo.
Lo recibido de tu mano damos en este día. A ti la gloria, a ti la honra, a ti la alabanza, la adoración, Señor. Pero también con gratitud entregamos nuestra ofrenda. Señor, dependemos de ti.
Lo recibió de tu mano, lo quedamos. Señor, recuerdo a Señor Sansón, tú usaste el pelo para librar a Israel. Recuerdo a Gedeón tú usaste 300 hombres. Pero en este tiempo, Señor, para desarrollar tu obra, para que tu reino siga expandiéndose, necesitamos de los recursos de cada uno de tus hijos.
Por eso, bendice a cada uno de ellos con gozo y con alegría damos en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Bien, si lo va a hacer transferencia, ahí está el código QR o los datos para transferir.
Si lo va a hacer de manera presencial, física, póngase de pie, traiga su ofrenda, su dizmo, me lo entrega en la mano para bendecirlo, por favor. Cantamos. pueblo se alaben. Vamos, dígalo.
Que toda tu creación no colores, rey. Y digan que tú eres poderoso. Tú eres rey. Tú eres rey.
Tú eres rey. Tú eres rey. te alaben, que toda tu creación hoy te corone rey y digan que tú eres poderoso. Tú eres rey.
Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey.
Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey.
Tú eres rey. Tú eres rey. Vamos, iglesia. Dígalo.
Puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte, Cristo. No puedo parar de alabarte.
No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte, Cristo. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte.
No puedo parar de alabarte, Cristo. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar.
de alabarte, Cristo, Cristo, Cristo, Cristo. Vamos con esas palmas arriba, iglesia. Celebrar a Cristo. Celebrar.
Vamos, sígalo. Celebrar a Cristo. Celebrar. Celebrar a Cristo.
Celebrar. Celebrar a Cristo. Celebrar. Resucitó.
Resucitó. Y él vive para siempre. Resucitó. resucitó.
Vamos a celebrar. Vamos a celebrar. Lo vamos a celebrar. Vamos a celebrarlo, Señor.
Grande es el Señor, creador del universo. Canta y danza al rey que viene pronto. Te felicita. El corazón nos llena.
Grande es el Señor. Hosana al Altísimo. Oh, hosana al Altísimo. Oh, hosana al Altísimo.
Grande es el Señor. Hosanna al Altísimo. Hosanna al Altísimo. Oh, hosana al Altísimo.
Grande es el Señor. Levántele un fuerte aplauso al Señor, iglesia. Iglesia, nos vamos. Pero eh quería eh solicitar rápidamente su colaboración, su ayuda.
Eh, ¿cuántos saben? Nosotros deslindamos, déjenme decirle esto, pero nosotros deslindamos con un canal, no sé si usted lo sabe, deslindamos con un canal y eh lamentablemente en ese canal, ¿qué cree que habitan? los ratones, pues, mi hermano. Entonces, si qué le vamos a hacer, no es por falta de higiene, por es por lamentablemente tenemos un canal allá.
Entonces, eh queremos solucionar eh sobre todo lo la cocina. Eh gracias a Dios usted sabe, tenemos dependencia supercmoda y de repente aquí hay gente, nosotros mismos en el desde marzo en adelante eh almorzamos en este lugar y y la iglesia está disponible y todo lo demás. Entonces, necesitamos hacer ciertas mejoras y para eso necesitamos de la colaboración de todos los que puedan con una ofrenda de eh 5,000es que lo puedan traer de aquí al eh al jueves. aquí al jueves ya con el hablé con el Johnny, el Johnny, gracias Johnny, va nos va a hacer todo parte de lo que necesitamos, eh, pero eh va más allá esto va más allá de nuestra, digamos, insisto, de nuestras capacidades.
Lamentablemente tenemos eso y tenemos que hacer un ciertos trabajos atrás, seguir poniendo trampa y todo lo demás, pero en cada tiempo queremos ir mejorando. Marcial, por favor, si usted nos puede ayudar, esto es una ofrenda solamente de 5,000 porque 5 + 5 + 5 + 5 + 5 + 5 nos puede ayudar un montón a comprar todos los materiales que necesitamos. Gracias a Dios tenemos la mano de obra que también es caro, pero después arreglar. Pero si usted nos puede ayudar con una ofrenda, solamente una ofrenda de 5,000, por favor, yo le pido la cuenta de tres.
Usted viene adelante y nos bendice. Esto es voluntario y los que lo puedan hacer, por favor. 1 2 3 se los agradezco. Todos los que puedan.
Cata, muchas gracias. Dios les bendiga. Gracias. Gracias.
Dios les bendiga. Gracias. Bien. ¿Quién más quiere uno?
¿Quién más quiere uno? Ah, César. César, ¿verdad? Sí.
Bien. De aquí al jueves, por favor. Le pido le pido algo en el en el sobre. Le pone ahí cocina.
Ponga. Ah, póngale un Mickey Mouse. Ya, póngale algo. Ya le le pone algo.
De aquí al jueves lo trae. Ya, ya puede ser el martes, el jueves, pero es importante porque con su ofrenda, insisto, podemos avanzar y podemos seguir. Bien, póngase de pie, pastora. ¿Por qué no viene a rogar la bendición?
por favor, cualquiera. Vamos. Dios les bendiga. Muchas gracias.
Amén. Inclinamos el rostro. Padre, te damos gracias por este día. Qué bueno eres, Señor.
Gracias por cada familia, por cada hogar representado. Bendícenos, Señor. Como lo decimos siempre, nos vamos bendecidos para bendecir. Gracias por lo que has hecho, Señor.
Despídanos en paz, en comunión. Oramos para que esta sea una semana y un domingo de descanso. Padre, gracias por lo que hemos recibido, Dios. Te alabamos y te bendecimos y creemos en tus promesas, Señor, sobre nuestra vida en el nombre de Jesús.
Amén, Señor. Y amén. Que el Señor les bendiga. Démosle un aplauso al Señor.
Que tenga un lindo domingo. ¿Qué pasó? Oh, se fue la luz. ¿Y por qué se habrá ido?
Pastores, no se baje, pastor. Acompañe a su esposo. ¿Por qué usted pensó que no me iba a subir? Porque había dado los avisos.
Olvídelo. Ahí viene su tortita. Es un mensaje. 1, dos, tres.
Cumpleaños feliz. Te deseamos a ti. Que el Señor te bendiga y que seas feliz. Bravo.
Bendiciones a nuestro pastor. Chao. Ahora sí se puede ir.
Declaración
Bendiciones a nuestro pastor. Chao. Ahora sí se puede ir.
No queremos irnos como hemos llegado
No queremos irnos como hemos llegado. Queremos conocerte a ti. Queremos conocerte a ti. Y yo quiero invitarle, si usted hoy ha venido con una necesidad o anhela que el Espíritu Santo pueda llenar su corazón, abra sus labios y dígale, «Señor, aquí estoy.
Aquí estoy esperando ese toque como en Pentecostés. Aquí estoy esperando que me sorprendas. Aquí estoy. Porque el que pide recibe.
Y si hay un lugar donde Dios estáis en este lugar. Oh, Señor, te alabamos, te alabamos, te alabamos, Señor. Aquí estamos. No queremos ser espectadores, pasivos, queremos conocerte a ti.
Tú tienes mucho más para nosotros. Oh, tienes mucho más para nosotros. Vamos a alabar al Señor con esa alta expectativa de que algo poderoso va a suceder en este día. Estoy preparando el camino, enderezando las veredas.
y cada vez más disminuyendo. ¿Por qué importa que él crezca? Mi placer en él está. Yo no soy digno de desatar sus sandalias.
Mi vida en él está y yo camino con la certeza de que él volverá. Es él por él que estoy gastando mi vida, perdiendo todo por amor y con alegría. Dueño de mis días, estoy preparando el camino, enderezando las veredas y cada vez más disminuyendo. ¿Qué importa que él crezca?
Mi placer en él está. Yo no soy digno de desatar sus sandalias. Mi vida entera en él está. Y yo camino con la certeza de que él volverá.
Es él por el que estoy gastando mi vida, perdiendo todo por amor y con alegría. Dueño de mis días es él. Por el que estoy gastando mi vidai. Todo por amor y con alegría, dueño de mis días.
Y él volverá. Soberano en poder. Él volverá. El gobierno en él está y vean, estará en sus manos su recompensa.
Él volverá soberano en poder. Él volverá. El gobierno en él está. Y vean estará en sus manos.
Su recompensa es él. Por él que estoy mi vida. Todo por amor y con alegría. Sueño de miseryando mi vida.
Te adoramos, Señor. Te rindendo todo por amor y con alegría dueño de mis hijas. Te adoramos. V este lugar.
Él volverá. Soberano en poder. Él volverá. El gobierno en él está.
Libera y adentrará. En sus manos su recompensa soberano en poder. Él volverá el gobierno y entrará en sus manos. Tu recompensa por el que estoy gastando mi vida.
Levanta tu voz perdiendo todo por amor y con alegría. de mis días. Decláralo es por el que estoy gastando mi vida, Señor, perdiendo todo por amor y con alegría. Dueño de mis días.
Derrama, Espíritu Santo, derrámate, Señor, en este lugar. Adoramos, Señor. Adoramos tu nombre. Necesitamos de ti.
Gracias por esta mañana, gracias por este día, gracias por este tiempo. Qué bueno es poder estar en tu casa.
Segundo Mes
Qué bueno es poder, Dios, comenzar el segundo mes de este año 2026, reunidos, congregados, reconociendo, mi buen Dios, que lejos de usted y sin usted nada podemos hacer. La Biblia nos enseña que usted es la vid, nosotros somos el pámpano. También Dios hace la alegoría de tú ser el alfarero, mi buen Dios, nosotros el barro. Tú eres el buen pastor.
Nosotros somos ovejas de tu rebaño, Dios. Cada situación en la escritura nos habla y nos enseña, Dios, nuestra dependencia de ti. Amén. Te necesitamos, Dios.
Te necesitamos, Señor. Agradecemos la sabiduría que nos das, la inteligencia, la capacidad, los dones, los talentos, la profesión, el oficio. Gracias, Dios. Gracias por el empuje, el empeño, pero por sobre todo aquello reconocemos te necesitamos.
Te necesitamos, Dios, en cada instancia de nuestra vida, en cada momento. Dios, te necesitamos. Te necesitamos, Dios, al abrir nuestros ojos, al dormir, Dios, como siempre lo hemos dicho, en nuestra voluntad el a qué hora nos vamos a dormir. Algunos, Señor, incluso de sábado a domingo se acostaron temprano otros, Dios, ya en la madrugada es voluntad nuestra, Señor.
Pero el despertar, el volver a abrir los ojos, Señor, eso es gracia, es favor, es misericordia tuya hacia nuestra vida. Te agradecemos el don de la vida. Te agradecemos, Señor, cada espacio que nos brindas, cada situación en nuestra vida. Dios, al estar contigo, sabemos es más fácil, es más llevadera.
No, Dios mío, porque somos capaces, sino porque entendemos que todo lo podemos en usted, porque usted nos fortalece, Padre.
Primeros 31
Gracias, gracias por este día, gracias por enero, Dios, por los primeros 31 días de este año 2026.
Segundo Mes
Y oramos en el nombre poderoso de Jesús para que estos 28 días de este segundo mes sean, Señor, bajo tu bendición, bajo tu gracia, bajo tu presencia. Dios, reconocemos nuestra necesidad de tiempo, te honramos y te bendecimos en el nombre poderoso de Jesús. Amén, Señor. Y amén.
Le damos un fuerte un fuerte aplauso a nuestro Señor. Aleluya. Vamos a más fuertes aplausos, por favor, al Rey de Reyes, al Señor de los Señores. Aleluya.
Oh, aleluya. Bien. Dios nos bendiga, querida iglesia. Antes de tomar asiento, dele un buen abrazo al que está ahí al lado suyo.
Bendígalo, por favor. Agradézcale el que hoy esté ahí junto en la casa del Señor. Muchachos, muchas gracias. Dios les bendiga.
¿Cómo están? Bien, qué bueno verles en febrero. Bien, vamos a compartir la palabra, por favor. Éxodo, capítulo número 12.
Si colocan el tiempo, se los agradezco. Agradezco también, aprovecho la instancia, cada saludo, cada mensaje, muchas, pero muchas gracias. Más que los saludos esperaba regalos, pero no importa. No, no, gracias, gracias, la verdad, en serio.
Gracias. Lo pasé en familia con mi única hija acá en Chile. Acá en Chile. Todavía tengo esa herida en el corazón.
Todavía tengo esa herida en el corazón. No importa. No, me llamó temprano ayer haciéndome la pata, mintiéndome. Esa es la verdad.
Mintiéndome. Me mandó una historia. Tú eres el hombre de mi vida, papá. mientras está tomada de la mano con ese desgraciado.
No importa, no importa. Está bien, ¿no? Así que gracias, gracias a cada uno. Ayer eh aprovechamos de ir a salir rápido a Rengo a hacer unas diligencias, la verdad, y de vuelta no no hubo torta, pero hubo McDonald’s, así que está bien, se disfrutó igual.
Bien, Éxodo capítulo número 12, por favor. Ya lo tenemos ahí en pantalla. Éxodo capítulo número 12, el verso 7 dice, «Y tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Y aquella noche comerán la carne de ¿qué manera?
Asada al fuego, y panes sin levadura con hierbas amargas lo comerán. Ninguna cosa comeréis de él cruda ni cocida en agua, sino asada al fuego, su cabeza con sus pies y sus entrañas. Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana, y lo que quedare hasta la mañana lo quemarán en el fuego. Que Dios bendiga esta palabra.
Señor, te pido con todo mi corazón, usa mi vida en este día. Usa mi vida, Señor, en esta hora reconocemos que necesitamos de tu palabra, Señor. El salmo 119 dice,
¿Con qué limpiará el joven su camino si no es con guardar tu palabra?
Amén. Y amén. Le damos un fuerte un fuerte aplauso al Señor, por favor. Bien, el libro de Éxodo, querida iglesia, es un libro que, como alguno de nosotros lo sabemos, nos muestra la salida de Israel luego de 430 años de esclavitud, 430 años de cautividad en aquella en aquella nación.
nos muestra el pasar de una familia de 70 personas, aproximadamente 70 personas en la familia de Jacob. Y luego de esos 430 años, esa familia, dice la escritura, que salieron de Egipto hacia la tierra prometida aproximadamente 600,000 hombres, sin contar las mujeres, los niños, los ancianos. Se especula un número aproximadamente de 2 millones de personas. Entraron 70 a Egipto.
Luego de 430 años están saliendo cerca de 2 millones de personas. Y durante su peregrinación en el desierto se establecieron estatutos y mandamientos para Israel. El capítulo que nosotros hemos leído, Éxodo 12, establece precisamente la salida de Israel luego de 10 plagas que nosotros podemos observar en los primeros capítulos de este libro, comenzando con el agua, convirtiéndose en sangre para finalizar con la muerte de los primogénitos. Llega un momento en donde Dios habla con Moisés y le dice, «Prepárense para salir.» Y ese prepararse indicaba y marcaba en la vida de Israel el comienzo de un año, el comienzo de un tiempo de bendición, de liberación y de expansión para esa nación.
Y Dios le solicita a cada familia en Israel que tomaran un cordero, que que tomaran un cabrito, lo mataran, un cordero de un año, un cabrito de un año, lo mataran, que con la sangre marcaran los dinteles de su puerta. Y como lo hemos leído, esa carne ellos tenían que asarla, tenían que hacer un buen asado y comerse absolutamente todo del animal. Y me gusta porque al leer este relato, yo puedo observar lo necesario para caminar bajo esa primicia, esa primicia de salir, de comenzar un tiempo de bendición, de apertura y de expansión, como lo he estado diciendo desde el comienzo de este año 2026, tanto enero como febrero, lo que quiero y trato trato de compartir cada domingo son ciertos tips, si lo podemos llamar así, para prepararnos precisamente en marzo cuando comienza este año laboral, este año fiscal, prepararnos con todo porque sin duda confiamos y creemos que esta va a ser un año de bendición para nuestra vida. Y es así como me gusta ver esta situación en Éxodo capítulo número 12, porque como te señalé veo una salida, veo un tiempo de libertad, de expansión, de crecimiento.
Veo un tiempo de desarrollo, veo un futuro prometedor. Luego de haber estado, repito, 430 años cautivos. Ahora veo el futuro de Israel prometedor, con esperanza, con victoria por delante, un tiempo de expansión, un tiempo de crecimiento, pero que comienza precisamente con esta instancia, con esta solicitud de parte de Dios. Marquen los dinteles, cóme.
Cómanse el cordero. ¿Y qué veo a través de esto? Tres cosas que me gustaría mostrarle en esta mañana. Lo primero es que veo la cobertura, veo la protección y el favor de Dios en nuestra vida.
el reconocer, querida iglesia, que necesitamos a Cristo en nuestra vida, no como una retórica, no como un simbolismo, no como un simple decir, yo necesito a Dios en mi vida, sino comprender la importancia verdadera de Cristo en cada uno en cada uno de nosotros. La importancia de la sangre de Cristo en favor de nuestras vidas. Hay gente, y usted sin duda la conocerá. Hay gente que cree en el destino, hay gente que cree en la buena suerte, en el azar, en las constelaciones, en los signos zodiacales.
Pero la verdad, amado, amada, es que es Dios el que guía nuestra vida, es Dios el que nos guarda, es Dios el que nos bendice. Y debe existir en nosotros ese reconocimiento público hacia Dios. debe existir en nosotros, y quiero repetir esto, por favor, debe existir en nosotros ese reconocimiento no privado, sino público, de que caminamos junto al Señor, de que Dios es el centro de nuestra vida, de que Dios es importante en nuestra rutina diaria, que si yo quiero por delante ver un año de bendición, que si yo quiero por delante ver un tiempo de expansión, un tiempo de desarrollo y crecimiento, necesariamente en mi vida debe existir ese reconocimiento público de que Dios es mi Señor, de que dependo de él, de que él es todo en mi vida. Y es interesante, querido querida, poder observar como Dios solicita, Dios les pide, marquen los dinteles de las puertas con la sangre del cordero.
Es interesante porque aunque el ángel de la muerte pasa, ningún israelita es tocado, Dios no les demanda ni les pide que la sangre del cordero esté marcado al interior de la casa, sino que esté marcado al exterior de la casa. Porque no tan solo Dios tiene que ser señor de nuestra vida en lo interno de nuestra vida. sino que para provocar ese crecimiento y esa expansión, la sangre del cordero tiene que estar marcado en lo externo de nuestra vida. No, no es en lo interno solamente, sino que es en lo externo.
La sangre, y quiero repetir esto, por favor, Dios no le solicita. Dios no le pide a sus hijos, marquen los dinteles por dentro de la casa, sino que es por fuera. Porque mi reconocimiento de que soy cristiano, mi reconocimiento de que soy evangélico, mi reconocimiento de que soy hijo de Dios, de que camino bajo los principios de Dios, no puede ser interno, sino que tiene que ser externo. tiene que mostrarse, tiene que existir una evidencia en tu vida y en mi vida, que no tiene que ver con el pantalón, que no tiene que ver con la polera, que que no tiene que ver con mi corte de pelo, sino que tiene relación con lo que Dios ha hecho en cada uno de nosotros.
Éramos esclavos, él nos ha hecho libres. Estábamos cautivos, él nos ha liberado. No teníamos esperanza, hoy caminamos con esperanza. No teníamos futuro, hoy tenemos un futuro prometedor con el Señor.
Nuestro matrimonio estaba destruido, Dios lo restauró. Nuestros hijos estaban perdidos, hoy caminan con el Señor. Cada una de esas situaciones, ¿quién lo hace? Es Dios el que lo hace en nuestra vida.
Por tanto, ese reconocimiento, repito, tiene que ser público. Ese reconocimiento en el día a día, el poder expresar, el poder declarar, el poder decir, dependo de Dios. Mi vida está conectada al Dios del cielo. Necesitamos del Señor.
Necesitamos al Señor en toda situación de nuestra vida. Querida iglesia. Juan capítulo 5 15, perdón, Juan 15 verso 5 dice la escritura, «Yo soy la vid, ustedes los pámpanos. El que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto.
Porque separados de mí, dice Jesús, nada podemos hacer. Nada podemos hacer. Él es la vid, nosotros el pámpano. Necesitamos estar conectados con el Señor.
Y esa conexión, permítame repetirlo, perdóneme si soy reiterativo, pero lo considero importante. Esta conexión no tan solo tiene que ser privada, no tan solo tiene que ser interna, sino que también esa relación se tiene que manifestar. En mi vida estoy marcado por la sangre de Cristo. En mi vida estoy señalado por el Dios del cielo.
No es algo interno, sino también externo. Segunda de Corintios 3:5. La misma idea dice la escritura, no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia, ¿de dónde proviene? De Dios.
Nuestra competencia proviene de Dios. Todo lo que somos, todo lo que logramos, todo lo que alcanzamos es gracias a Dios. Toda la gloria, toda la honra, toda la adoración proviene y va hacia Dios. Amado, amada, dependemos del Señor.
La sangre de Cristo presente cada día para guardarnos y para bendecirnos. Y una vez que entendemos, querido, querida, una vez que entendemos que dependemos de él y es él el que nos guarda en el caminar, en el día a día, también sabremos, entonces podremos entender. Por eso me gusta como la escritura se manifiesta, como su palabra es viva y es eficaz. Porque el Señor le dice a Moisés, «Marca primero los dinteles.
Que la gente vea que tu casa pertenece a Dios, que la gente vea que tu vida pertenece a Dios. Y una vez que tú tienes claridad que no es por ti, sino que es por Dios que te cubre, es por la sangre de Cristo que te bendice, por la sangre de Cristo que estás protegido. Una vez que comprendes aquello, entonces cómete el cordero. Entonces cómete el cordero.
Y dice la escritura que se lo iban a comer completo, entero, todito. El cordero se iba a comer entero. Y eso que me enseña, y esto es algo que dije hace muchos meses atrás, perdónemme y quiero reiterarlo hoy nuevamente. Amado, amada, vamos a vivir tiempos.
Escúcheme, por favor. En este año y en nuestra vida vamos a vivir tiempo de costillas, de lomo, de filete. ¿Tiene filete el cordero o no tiene filete? Lomo, costilla.
¿Qué es lo más rico del cordero? Las costillas. ¿Alguien más? ¿Qué le gusta?
mi hermano Manuel, todo, pero vamos a también a vivir no tan solo, escúcheme, no tan solo tiempos de costilla, que para mí de manera personal es lo más rico, sino de entrañas y de cabeza. Y la Biblia dice, «Te vas a comer todo.
Y es específico el Señor en decir,
Entonces, si usted tiene costilla y tiene patas, ¿usted qué preferiría comerse? Las costillas. No venga acá hacerse el humilde.
No, pastor, deme una patita. Si hay costillas, comeríamos, ¿qué? Costillas. Pero Dios dice,
¿Y eso qué me demuestra? Que en la vida, querido, querida, vamos a tener semanas, vamos a tener días, vamos a tener meses de costillas, costillas asadas, pero también van a haber temporadas en nuestra vida solamente de patas y de cabeza. Va, van a haber tiempos, déjame repetirlo, por favor, en tu vida, en mi vida, que vamos a tener solamente tiempos de pata y de cabeza y las vamos a tener que comer porque es parte de nuestra vida y las vamos a tener que comer porque es parte de nuestro proceso. Entonces, hay tiempos de costilla y gloria a Dios.
Y yo espero de todo corazón que este año 2026 sea un tiempo de costillas para tu vida, sea sea un tiempo de de trozos de carne jugoso. Pero si en algún momento te toca comer pata y cabeza, no te enojes de con Dios. No te alejes del Señor. No te olvides que a pesar de las patas y las cabezas que tengo que comer, tengo que seguir declarando que él es mi Señor, que él es mi Dios, que él me guarda y que mi vida no tan solo pertenece a él de manera santa, de forma interna como en este lugar, sino que la sangre se tiene que ver afuera de manera externa, aunque estoy comiendo patas.
y cabeza. Entonces, hay días de pata, hay días de cabeza, hay días de costilla, hay días de trozo jugoso. Todos los momentos, amado, amada, todos los momentos bonitos como los desagradables nos pueden sacar del propósito, la idea o el plan que tú has trazado para tu vida. Por eso es importante trazar el objetivo.
Por eso es importante aceptar lo inesperado. Amado, amada, en la vida nosotros vamos a tener situaciones inesperadas. En la vida nosotros vamos a tener imprevisto. En la vida nos vamos a encontrar con momentos que van más allá de nuestras capacidades o situaciones que verdaderamente no esperábamos vivir, no esperábamos atravesar.
Y ejemplo de esto hemos visto durante esta semana. Hemos visto con dolor lo que ha sucedido en el sur con los incendios, pero es cosa solamente de prender la televisión y darnos cuenta lo que sucedió, por ejemplo, ayer a 2 horas de nuestra ciudad, como lo es Santiago. Como una lluvia repentina provocó tanto dolor en familias y en hogares, situaciones inesperadas, patas y cabezas que aparecen de la noche a la mañana. Y muchas veces en tu vida y en mi vida vamos a tener imprevisto, vamos a tener también, ¿por qué no decirlo?
Y perdóneme el término que voy a utilizar, pero la idea es que me entienda. Vamos a tener golpes de suerte, vamos a tener momentos también buenos, vamos a tener también momentos de bendición, pero lo importante es que tanto lo uno como lo otro no nos saquen del propósito, no nos saquen del plan de Dios para nuestra vida. Mira lo que dice Oseas, por favor, capítulo 13 verso 6. Dice la escritura, «Les di de comer y quedaron, ¿qué cosa?
Saciados. Y una vez satisfecho, se volvieron arrogantes y se olvidaron de mí. Porque el ser lleno de bendiciones, el tener también un año provechoso, el hecho de que de repente todas las cosas te salgan bien, también es riesgoso si nuestro corazón no está directamente conectado y a pesar de las bendiciones poder seguir declarando, sigo dependiendo de Dios, sigo Sigo necesitando de Dios. Sigo necesitando de Dios en mi vida.
Sigo necesitando de Dios en el día a día. Y por eso me gusta como Oseas lo establece, porque él está declarando,
Yo los bendije, yo les vi, les multipliqué, los sacié y aquello provocó que se alejaron de mi persona.
Dice la escritura,
Mi pueblo ha cometido dos pecados en mi contra. Me ha abandonado a mí, fuente de agua viva y luego han cabado sus propias cisternas, pero estas cisternas están rotas y no pueden darles agua.
O sea, si Jeremías nos hablan de estos tiempos buenos y malos de la vida y cómo estos no pueden y cómo estos, querida iglesia, estos tiempos nos pueden distraer del propósito de nuestra vida. Por eso es importante saber que habrán tiempos de costillas, habrán tiempos de carnes gruesas, como también habrán momentos de cabeza y de patas. Pero sí sé que Dios me guardará. Pero sí sé que mi vida depende de Dios.
Pero si sé que todo lo que hago depende de mi Señor, todo podré comprender que tanto los buenos como los malos momentos a los que aman a Dios, ayudan para bien. Ayudan para bien. Por eso es primero marcar la casa de manera externa con la sangre para luego entonces comerse el cordero. Mi vida depende de Dios.
Y una vez que comprendo que depende de Dios, entenderé entonces que en el ciclo de la vida habrán momentos de carnes buenas, pero también habrá momentos de patas y cabeza. Y tanto el uno como el otro no me puede apartar de Dios, no me puede alejar del Señor, sigo dependiendo de él, sigo viviendo para él, sigo comprendiendo que a los que aman a Dios, todo ayuda para bien en el nombre de Jesús. Habrá día. A ver, tome la mano a alguien, por favor, y y dígale, «Habrá día de costillas también.
Habrá días de patas y cabeza. Es importante comprender aquello, ¿no? Siempre. Y y escúcheme esto, por favor, porque aquí también se provocan situaciones.
No siempre la familia está comiendo lo mismo. No siempre la familia está comiendo lo mismo. Y es importante aceptar aquello ayudarnos en esos momentos. Porque puede que tu pareja, tu tu cónyugue, la persona que está a tu lado, puede que esa persona esté viviendo un buen tiempo, esté atravesando una buena temporada en lo laboral, esté atravesando una buena temporada en ciertas áreas de su vida que le están permitiendo de manera interna sentir que está comiendo costilla, sentir que está comiendo carnes gruesas de bendición y a lo mejor la persona que está a tu lado, la verdad es que está luchando en el día a día y lo único que siente es que está comiendo patas y cabeza.
Entonces, en la misma familia, querido, en la misma mesa, uno puede estar comiendo costillas mientras el otro está comiendo patas y cabeza. Y es importante entender aquello, no siempre la familia está comiendo lo mismo. Es importante entenderlo, es importante aceptarlo y es importante ayudarse en esos momentos. No juzgues al que está viviendo un buen tiempo porque tú estás comiendo patas y cabeza y tampoco menosprecies las costillas que se está comiendo el otro simple y sencillamente por el dolor de que hoy tú no las puedes tener.
Es importante ayudarse en esos momentos. Eclesiastés capítulo 4 verso 9 en adelante dice la traducción del lenguaje actual, la verdad más valen dos que uno. Más valen dos que uno, porque sacan más provecho de lo que hacen. Además, si uno de aquellos se tropieza, el otro puede levantarlo.
El otro puede levantarlo, no aplastarlo, levantarlo, no aplastarlo, levantarlo, pero pobre del que cae y no tiene quien lo ayude a levantarse. Primera de Corintios 12:21. Ni el ojo puede decir a la mano, no te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies, no tengo necesidad de vosotros. Amado, el que no siempre, escúcheme por favor, el que no siempre se está en la misma sintonía, no quiere decir que todo está mal, sino comprender que en momentos de la vida, mientras uno están comiendo costilla, el otro está comiendo cabeza.
Y eso no quiere decir que la cosa está mal. Por eso, por eso, por eso, ponga su mano en el corazón, por favor, y recíbame esta palabra. Nunca tome decisiones permanentes sobre su casa y familia por circunstancias temporales. Nunca tome decisiones permanentes que tienen que ver con su familia, que tienen que ver con su casa, que tienen que ver con su relación.
Nunca tome decisiones permanentes en circunstancias que son temporales. Porque el que tú estés comiendo costilla y tu pareja cabeza es circunstancial. Esperemos un día y gloria a Dios que tanto el uno como el otro o todos de la casa estemos comiendo costillas. Pero mientras uno a lo mejor está comiendo cabeza y el otro está comiendo costilla, entonces no, la cosa está mal porque no nos entendemos, porque no nos comprendemos.
Señoras y señores, no tome decisiones que son que van a ser permanentes por circunstancias que son temporales, porque costilla y cabeza nos va a corresponder comer a todos en algún punto de la vida. Y lo importante es comprender que a pesar de no importando si uno está comiendo costilla y el otro está comiendo cabeza, dependemos de Dios y es Dios el que guía nuestra vida. Podemos darle un aplauso al Señor, por favor. Aleluya.
Abrace a su hermano, por favor, y dígale que que en este año comas puras costillas. Ah, no siempre la familia está comiendo lo mismo. Y es importante aquello y ayudarse, querido querida, en esos momentos. No tome decisiones permanentes.
A ver, prediquemos eso, por favor, porque creo que es medular en este mensaje. Nuevamente tome la mano a alguien y dígale, «Nunca tomes decisiones permanentes en circunstancias temporales. No, no tomes decisiones permanentes. Me voy de la casa.
Decisión permanente. Hasta aquí no más llegamos. decisiones permanentes en circunstancias que son temporales. Te veis bonita Mariana, ¿no?
Ayer, ayer, eh, la Emilia para no. Okay. No tome decisiones permanentes, amado, amada. No tome decisiones permanentes, circunstancias temporales.
En la vida vamos a tener que comer costillas y gloria a Dios. Pero también nos va a tomar tener que comer patas y cabeza. Hay gente aquí que a lo mejor hoy ya está comiendo. Pastor, comencé el año comiendo patas y cabezas.
Pastor, estoy hoy día aquí en la iglesia. Mira, si las patas y las cabezas te trajeron a la iglesia, que cuando comiences a comer costilla no te alejes. A lo mejor las patas y las cabezas hoy te trajeron a este lugar, que las costillas no te alejen. Y si gloria a Dios, estás comiendo costilla, sigue agradeciendo a Dios y nunca se le olvide, que es primero por causa de que en mi vida externamente cada día reconozco que dependo del Señor, dependo de Dios.
Por último, querido, querida, termino con esto para un tiempo de bendición. Hay momentos también de sacrificio para un tiempo de expansión. También hay un tiempo de sacrificio. Déjame mostrarte esto, por favor.
¿Puedes venir? Vengan ustedes dos. Les cuento un secreto. El Agustín hoy día llamó temprano al Moisés, le dijo,
Estoy solo.
Mi hermano se fue. Te puedes vestir igual que yo.
Mi hijo, mi hijo. Ya, amor, ¿puedes venir un poquito? No, no, solamente un segundo. Quiero quiero mostrarte esto.
Es que no puedo pedirle a una hermana que yo decirle mi esposa. Ajá. mi esposa, mi hijo, mi hijo. Ya.
Entonces yo estoy aquí haciendo el corderito asado, porque el Señor le dijo que fuera asado. Entonces le digo a mi esposa, «Amor, venga.
Y mi esposa tan obediente sigue ahí. Y le digo,
Y ese tiene la lombriz solitaria. Amor, ¿qué hacemos? Entonces, ¿qué es lo que me va a decir mi esposa? Mira, le damos las costillas a ellos.
Tú te comís la cabeza, yo me como las patas. Y la y la pregunta es, ¿cuántas veces nosotros en pos de nuestra familia tenemos que comernos las cabezas? Tenemos que comernos las patas para que los que están atrás se coman las costillas. Entonces, hay momentos, querido, querida, en la vida que hay que hacer sacrificio.
Hay momentos en la vida, y entiéndalo, hay momentos en la vida en que hay que hacer sacrificio. Y le quiero hablar ahora tan solo 10, 20 segundos a los jóvenes, señoritas que están en este lugar. Querido, querida, agradezca la vida de sus papás porque usted no tiene idea las veces en que sus padres tienen que comer pata y cabeza para que ustedes puedan disfrutar de continua. Y si usted, querido, querida, tiene y tú habis comido hartas costillas, creo que por eso te re está gordito de comer costillas.
Y si usted tiene sus papás vivos, yo no los tengo, pero si usted tiene sus papás vivos, sabe que comenzar febrero sería lindo y a lo mejor usted tomara su teléfono y le dijera,
Viejo, vieja, que hoy día estaba en la iglesia y mi pastor de repente me hizo click en la cabeza.
Pero en eso, escúchame, Dios nos bendice. En eso Dios, Dios te ve. En eso Dios te observa. Por eso, sobre todas las cosas, agradezcamos y digámosle al Señor, «Señor, dependo de ti y no quiero caminar como seas, que me has bendecido tanto para olvidarme de ti, ni quiero ser como Jeremías, que todo me ha ido mal y entonces me alejo de ti.
No quiero agradecerte, quiero seguir en mi propósito. Confío y creo con todo mi corazón que este año 2026 tú me vas a expandir, tú me vas a bendecir, tú vas a estar conmigo. Sé que me vas a brindar ayuda, sé que va a llegar el momento y el tiempo de mis bendiciones y mis promesas, pero también entiendo que para alcanzar aquello tengo que públicamente reconocer cada día que dependo de ti. Número dos, tengo que entender que van a haber días buenos y van a haber días malos.
Van a haber días de cabeza y de patas, van a haber días de costilla, pero también entiendo que para alcanzar esa bendición, muchas veces también depende de mí hacer ciertos sacrificios que valen la pena, porque si no me como las patas, si no me como la cabeza, si no me como las entrañas, tampoco voy a poder salir porque el animal se tenía que comer completo. Amado, amada, hay momento en que usted tiene que hacer sacrificio y a lo mejor en este tiempo usted ha estado haciendo sacrificio que nadie ve, pero déjame decirte que Dios te trajo a este lugar para decirte que él lo está observando, que él lo está mirando y aunque ha sido fiel en lo poco, Dios sabrá ponernos en lo mucho para su gloria. Así que muchacho, agradezca a Dios por las costillas. Agradezca a Dios por las costillas.
Bajen no más. Y usted, mi amor, gracias por muchas veces comerse las patas y las cabezas para que yo coma. Hay momento, amado, amado, y agradezca. Y no sé si tiene alguien, por favor, ahí cerca suyo, de su familia, alguien que que a usted le importa, ¿por qué no no lo abraza y le dice,
Gracias por los sacrificios que ha hecho?
Porque ha ha habido momento en donde te has comido la cabezas y las patas para que yo me coma las costillas. Gracias. Hay hay momentos de sacrificio, querida iglesia. Hay hay momento, hay momento.
Yo yo me puedo imaginar, no me puedo imaginar un papá o una mamá en en ese momento diciéndole,
¿Sabéis qué? ¿Qué tanto estos cabros malagradecidos? Démosle las patas y nos comemos las costillas.
que te trate de vieja, te trate de viejo o lo que sea. Ningún papá hace eso. Amado, amada, recuerde entonces, número uno, dependemos de Dios. Y esa dependencia no tan solo tiene que ser interna, sino que tiene que ser externa.
Número dos, habrá tiempo de costilla, habrá tiempos de pata. Y ni en ese momento recuerde que incluso dentro de la propia familia unos estarán comiendo una cosa, otros estarán comiendo otra, pero lo importante es tomar decisiones permanentes en circunstancias que son temporales. Y número tres, habrá momentos de sacrificio. Es verdad.
Habrá momentos de sacrificio. Juan capítulo 15 verso 13. Estoy terminando. Si quieren, muchachos, suban, por favor.
Juan 15:13. Nadie tiene mayor amor que este que uno ponga su vida por sus amigos. Hay momento, hay tiempo, hay situaciones en donde tendremos que comer cabeza y patas para que los otros disfruten las costillas. Y ese primer sacrificio en este año 2026.
Aquí hay cabezas de familia, cabezas de hogar. Si usted es cabeza de hogar, de familia, levánteme la mano, por favor. Cabeza de familia. Si usted es cabeza de familia, levántenme la mano.
Ese primer sacrificio nos corresponde a nosotros. Ese primer sacrificio nos corresponde a nosotros. Así que amado, amada, si va a haber momentos de pata y cabeza, empieza a acostumbrarte y decir, «M, qué rico. Gloria a Dios.
Aleluya. Gracias, Dios por estas patas y por estas cabezas. Pero mientras los demás estén comiendo costillas, alégrate, gózate, porque si en lo poco somos fieles, Dios sabrá ponernos en lo mucho. Le damos un aplauso al Señor.
Aleluya. Póngase, póngase de pie en esta mañana, por favor. Póngase de pie en esta mañana. Yo espero de todo corazón, te lo digo, que este año 2026 sea de costilla tras costilla para tu vida.
Ah, sea de trozos grandes, ricos, jugosos. Pero si en algún momento, por alguna circunstancia le tiene que tocar comer pata y cabeza y jefe del hogar, ustedes cómase las patas y las cabezas calladito, en silencio, es lo que le corresponde a usted. Si eso va a permitir que los demás se coman las costillas, gloria a Dios. Pero llegará un momento, no se te olvide esto, llegará un momento que en el avanzar y en el reconocer que dependes de Dios, llega el momento en donde Dios también envía maná a nuestra vida.
Dios también envía codorniza a nuestra vida. Dios también pone una tierra por delante en la cual fluye leche y miel. Y cuando eso llega, déjame decirte que una vez que tú comes patas y cabezas por amor a los demás, cuando te llega a tocar el maná, las codornices o la leche y la miel, se disfruta mucho más. Se disfruta mucho más.
Podemos cerrar nuestros ojos, por favor. Padre, gracias. Te doy gracias por este día, te doy gracias por este tiempo y doy gracias por tu palabra, mi buen Dios. Tú hablas a nuestra vida antes de tiempo a tiempo y aún después de tiempo.
Y yo te quiero agradecer, mi Señor, te quiero agradecer el reconocimiento que hoy podemos hacer en este lugar, Dios, de manera interna, pero también de manera pública, a través de las redes sociales, a través de la radio, Señor, reconocer que dependemos de ti. Dependemos de ti, Señor. Dependemos exclusivamente de ti. El salmo 100 dice que tú nos hiciste y no nosotros a nosotros mismo.
Señor, aquí estamos, Dios, rendidos hoy delante de ti, reconociendo nuestra necesidad de ti, reconociendo que tú eres la vida y nosotros somos el pápano. Padre, que cada día, que cada día, que cada día de manera pública podamos, Señor, manifestar que nuestra vida está marcada por la sangre de Cristo. Por eso, Dios, la sangre de ese cordero tú no lo pediste en los dinteles internos, sino en los externos. Porque, Señor, el ángel de la muerte no pasa, Dios, de manera interna en nuestra casa, pasa fuera, Dios.
En el día a día hay ataques, en el día a día hay adversidades, en el día a día hay situaciones y circunstancias que nos quieren alejar de ti. Pero cuando estamos marcados con tu sangre, Señor, ni la vida, ni la muerte, ni lo presente, ni lo pasado, ni lo porvenir, nada ni nadie nos podrá separar del amor de Dios en Cristo Jesús. Señor nuestro, Señor, yo oro para que en este caminar comprendamos, Señor, que hay días de bendición, que la palabra me enseña, Señor, como momento de comer costilla, pero también hay momentos, Dios, dolorosos, momentos difíciles de patas y de cabeza. Yo oro para que cada uno de mis hermanos, Señor, en este año 2026 tenga el mayor tiempo de costillas, de carnes gruesas, de carnes jugosas, de carnes, Dios mío, que que puedan disfrutar y no, Dios, de pata y no de cabeza.
Pero si llega a pasarnos, Señor, si llega a ver y existir esos momentos, Dios, también te daremos la gloria. también te daremos la honra. Y si hay momento en que hay que sacrificar, Señor, permítenos estar dispuestos. Permítenos estar disponibles, Señor, dispuesto y disponibles para ti.
No permitas, mi buen Dios, que porque hoy siento que estoy comiendo patas y cabeza, tomar una decisión permanente en una circunstancia que hoy puede ser temporal. Muchas veces, Señor, tenemos roces, es verdad, y lo reconocemos porque mi otra parte está comiendo costillas mientras yo estoy comiendo patas y cabezas. Señor, enséñanos, ayúdanos a comprender que aunque existe esa diferencia, siempre serán mejor dos que uno, porque si el uno cae, el otro está para levantarlo. Señor, muchas gracias.
Gracias por este día, gracias por este tiempo, gracias por tu palabra en el nombre poderoso de Jesús. Oh Dios, gracias, gracias, Señor. Amén y amén. Vamos, levantemos nuestras manos, iglesia.
Adoremos al rey. Agradezcamos en el mundo busqué. Aleluya. Y no pudo llenarme.
Ningún tesoro que pueda ganar me saciará. Más llegaste tú. Me dice vida. nuevas y cada deseo se cumplirá aquí en tu amor.
Oh, no hay nada, nada mejor. No hay nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Oh, vengo a ti sin miedo y sin reserva.
has visto, Señor, yo en tu amigo soy. Porque el Dios de los montes es el Dios de los valles. No hay lugar que me pueda alejar de tu gracia y amor. Oh, no hay nada, nada mejor.
No hay nada mejor. No hay nada mejor que mi Dios. Vamoso, iglesia. Oh, no hay nada, nada mejor.
No hay nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Te adoramos, Señor. Cambias lamento en danza de cenizas, traes vida, cambias culpa por gloria.
Sé que solo tú lo harás. Cambias la menta. Dilo. De cenizas traes vidas.
Cambias culpa por gloria. Sé que solo tú lo harás. De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines. Resucitas los huesos.
Sé que solo tú lo harás. Sé que solo tú lo harás. No, no hay nada, nada mejor. No hay nada.
Vamos, dilo, iglesia. Nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Levanta tu voz.
Oh, no hay nada, nada mejor. Nada mejor. No hay nada. Nada mejor, no hay nada, nada mejor que mi Dios.
Oh, no hay nada. De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines. Resucitas los huesos. Sé que solo tú lo harás.
De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines. Resucitas los huesos. Sé que solo tú lo harás. Sé que solo tú lo harás.
Sé que solo tú lo harás. Hay nada. Vamos, iglesia. Dígalo.
Nada mejor. No hay nada. Nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios.
No más no hay nada, nada mejor. No hay nada, nada mejor. No hay nada, nada mejor, nada mejor que mi Dios. Dígalo una última vez, iglesia.
No hay nada. Oh, no hay nada. Nada mejor. No hay nada, nada mejor.
Nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Amén. Damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor.
Aleluya. Amén. Puede por favor ahí darle un abrazo a dos a tres personas, bendecirlo en el nombre de Jesús. Aprovecha ahí, bendígalo.
Amén. Bien. Qué bueno es el Señor. ¿Qué le parece si tomamos nuestra ofrenda en este día?
Vamos a ofrendar con gozo, vamos a ofrendar con alegría. Si usted eh tiene hoy día va a entregar su diezmo, necesita sobre, ahí está nuestra hermana Yasnadia. Usted solamente levante su mano, por favor. Ahí mi hermana Yasnadia va a donde usted se encuentra si eh necesita sobre de quiero aprovechar rápidamente de dar a conocer algunas fechas importantes en el mes de febrero.
Este domingo 8 tenemos Santa Cena. Amén. Ya este domingo 8 compartimos el pan, compartimos el vino, eh vivimos un lindo tiempo de Santa Cena, entregamos nuestro kilo de amor, nuestra bolsa de mercadería, nuestros diezmos, eh bendecimos al Señor con la obra eh con la obra de nuestras manos, de lo recibido de su mano, nosotros damos el 15, querido, querida 15 de febrero tendríamos nuestros bautismos Ya 15 de febrero tendríamos nuestros bautismos domingo 15. Eso quiere decir que el sábado 14 nosotros tendríamos nuestra reunión.
Recuerde que eh generalmente el para nuestros bautismos nosotros arrendamos un lugar exclusivo para la iglesia, no tan solo son nuestros bautismos, sino que también es un paseo congregacional. Ah, disfrutamos todo el día, jugamos, comemos, comemos, comemos, comemos costillas, ahí no hay patas ni cabeza, pero eh disfrutamos, eh compartimos, entonces va va a ser un lindo un lindo tiempo. ¿Quiénes tenemos que bautizar este año? Sí, la Saraí me dijo que se iba a bautizar el Benjamín.
El ángel lo bautizamos el año pasado, ¿verdad? Sí. ¿Quién más acá se tiene que no bautist? Vamos a bautizar acá, ¿eh?
Acá están todos bautizados ya. ¿A quién tenemos que rebautizar? A todos. A todos.
Ah, al Sí. al Quique. Quique se está convirtiendo, gracias a Dios. Que Dios te siga usando, Que Dios te siga bendiciendo.
Quique tenemos varios en realidad, así que eh Johnny para las aguas también de veras. Johnny a las aguas. Entonces, eh 15 ya 15 de dici 15 de diciembre 15 de febrero, perdón, 15 de eh febrero. Yo creo que el lugar del año pasado estaba impecable.
Sí, sí, para que lo veamos ya. Eso 15 los bautismos, eso quiere decir que el 14 de todas maneras, pero ya lo saben, en 15 días más tenemos nuestros bautismos. la última semana eh de febrero y ahí vamos a enviar una encuesta porque tenemos la disyuntiva, pero la última semana de febrero vamos a tener nuestro eh retiro, campamento, mini campamento de los jóvenes. Ya.
Entonces, tenemos que ver si lo vamos a hacer de miércoles para jueves o de viernes para sábado. Entonces ahí vamos a enviar encuesta. Por favor contéstenla. Ya.
Contéstenla. No diga entonces ahí sí. ¿Dónde va a ser? ¿A dónde cree?
La pastora dijo,
¿Sabéis que estos cabros más vale tenerlos cerca, así que hagámosla en la casa de nosotros?
Amén. Sigamos ganando alma en nada. Total, si usted ya se salvó, que los demás se vayan al infierno. Dios no puede pensar así, pues, mi hermano.
Ah, hemos sido bendecidos por el por el evangelismo, así que vamos a seguir evangelizando. Vi al ángel, eh, al Miguel, hoy día no vino, pero el ángel primera vez que estaba evangelizando, me dijo,
Entregué dos frueles contratados.
Pero bueno, pero valió valió la pena. Entonces, eh, fecha importante, ocho Santa Cena, 15 bautismo.
En la última semana tenemos retiro de jóvenes. Eh, el 13 tenemos evangelismo, ¿ya? Así que eso. Bien, tome su mejor aprovechar al tiro de dar todos los los avisos.
Eh, mañana lunes estoy orando yo de 6 a 6:30 porque la pastora me dijo,
Ahí nosotros enviamos los links de a través de los distintos WhatsApp de la iglesia. Levántese a orar, mi hermano. Sobre todo el día lunes, comenzando la semana de 6 a 6:30 estamos orando. Busquemos el rostro del Señor, clamemos a él.
Vamos a estar orando el día lunes. Martes y jueves, nuestras reuniones a las 20 horas en la semana. Martes y jueves a las 20 horas 8 de la tarde. Recuerde que las puertas del templo desde las 7 están abiertas.
Si usted quiere venir a orar siempre la pastora ya a las 6:30, un cuarto para las 7, las 7 ya está orando en en este lugar y venga a orar. Si usted a lo mejor trabaja acá en el centro, trabaja cerca, se puede pasar acá, tomar 11 acá, compartir, no hay problema. Y a las 8 comienza nuestra reunión. Eso el martes y el día jueves.
El viernes discipulado 20 horas marcial. Seguimos ahí con el discipulado. El el tema Conociendo al Espíritu Santo. Hicieron cumpleaños tu marcial el viernes o no minúsculo.
5 minutos ya no. Si no digo yo. Quería cuervo ni ni una torta para uno. Nada.
Pero para marciar. Ya domingo celebramos Santa Cena, como ya lo dijimos, traemos nuestros diezmos, ofrendas, canasta eh familiar. 9:30 estamos orando, luego tenemos un espacio, un break para ser iglesia, reírnos, compartir, conocernos un poco más. A las 10:10 comienza nuestra reunión.
Hoy tenemos venta de empanadas, quedan 2500 pesos. llévese el almuerzo tan rica. ¿Cuántas nos quedan? Quedan varias.
Ya. Entonces, 2,500 pesos. La Emilia, anótenme ocho. Si necesita consejería, peticiones de oración, que visiten su hogar, recuerde ahí en informaciones usted puede acercarse y eh anotarse o solicitar toda la información que necesita.
Aprovechamos también de dar la bienvenida David y Fernanda. Muchas gracias. Dios les bendiga su casa. Muchas, pero muchas bendiciones.
Bien, tome su mejor ofrenda, por favor. Permítame orar por su ofrenda. Si usted va a entregar su diezmo, me lo entrega en la mano, por favor, para bendecirlo. Padre, gracias te damos porque absolutamente todo es tuyo.
Lo recibido de tu mano damos en este día. A ti la gloria, a ti la honra, a ti la alabanza, la adoración, Señor. Pero también con gratitud entregamos nuestra ofrenda. Señor, dependemos de ti.
Lo recibió de tu mano, lo quedamos. Señor, recuerdo a Señor Sansón, tú usaste el pelo para librar a Israel. Recuerdo a Gedeón tú usaste 300 hombres. Pero en este tiempo, Señor, para desarrollar tu obra, para que tu reino siga expandiéndose, necesitamos de los recursos de cada uno de tus hijos.
Por eso, bendice a cada uno de ellos con gozo y con alegría damos en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Bien, si lo va a hacer transferencia, ahí está el código QR o los datos para transferir.
Si lo va a hacer de manera presencial, física, póngase de pie, traiga su ofrenda, su dizmo, me lo entrega en la mano para bendecirlo, por favor. Cantamos. pueblo se alaben. Vamos, dígalo.
Que toda tu creación no colores, rey. Y digan que tú eres poderoso. Tú eres rey. Tú eres rey.
Tú eres rey. Tú eres rey. te alaben, que toda tu creación hoy te corone rey y digan que tú eres poderoso. Tú eres rey.
Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey.
Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey. Tú eres rey.
Tú eres rey. Tú eres rey. Vamos, iglesia. Dígalo.
Puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte, Cristo. No puedo parar de alabarte.
No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte, Cristo. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte.
No puedo parar de alabarte, Cristo. No puedo parar de alabarte. No puedo parar de alabarte. No puedo parar.
de alabarte, Cristo, Cristo, Cristo, Cristo. Vamos con esas palmas arriba, iglesia. Celebrar a Cristo. Celebrar.
Vamos, sígalo. Celebrar a Cristo. Celebrar. Celebrar a Cristo.
Celebrar. Celebrar a Cristo. Celebrar. Resucitó.
Resucitó. Y él vive para siempre. Resucitó. resucitó.
Vamos a celebrar. Vamos a celebrar. Lo vamos a celebrar. Vamos a celebrarlo, Señor.
Grande es el Señor, creador del universo. Canta y danza al rey que viene pronto. Te felicita. El corazón nos llena.
Grande es el Señor. Hosana al Altísimo. Oh, hosana al Altísimo. Oh, hosana al Altísimo.
Grande es el Señor. Hosanna al Altísimo. Hosanna al Altísimo. Oh, hosana al Altísimo.
Grande es el Señor. Levántele un fuerte aplauso al Señor, iglesia. Iglesia, nos vamos. Pero eh quería eh solicitar rápidamente su colaboración, su ayuda.
Eh, ¿cuántos saben? Nosotros deslindamos, déjenme decirle esto, pero nosotros deslindamos con un canal, no sé si usted lo sabe, deslindamos con un canal y eh lamentablemente en ese canal, ¿qué cree que habitan? los ratones, pues, mi hermano. Entonces, si qué le vamos a hacer, no es por falta de higiene, por es por lamentablemente tenemos un canal allá.
Entonces, eh queremos solucionar eh sobre todo lo la cocina. Eh gracias a Dios usted sabe, tenemos dependencia supercmoda y de repente aquí hay gente, nosotros mismos en el desde marzo en adelante eh almorzamos en este lugar y y la iglesia está disponible y todo lo demás. Entonces, necesitamos hacer ciertas mejoras y para eso necesitamos de la colaboración de todos los que puedan con una ofrenda de eh 5,000es que lo puedan traer de aquí al eh al jueves. aquí al jueves ya con el hablé con el Johnny, el Johnny, gracias Johnny, va nos va a hacer todo parte de lo que necesitamos, eh, pero eh va más allá esto va más allá de nuestra, digamos, insisto, de nuestras capacidades.
Lamentablemente tenemos eso y tenemos que hacer un ciertos trabajos atrás, seguir poniendo trampa y todo lo demás, pero en cada tiempo queremos ir mejorando. Marcial, por favor, si usted nos puede ayudar, esto es una ofrenda solamente de 5,000 porque 5 + 5 + 5 + 5 + 5 + 5 nos puede ayudar un montón a comprar todos los materiales que necesitamos. Gracias a Dios tenemos la mano de obra que también es caro, pero después arreglar. Pero si usted nos puede ayudar con una ofrenda, solamente una ofrenda de 5,000, por favor, yo le pido la cuenta de tres.
Usted viene adelante y nos bendice. Esto es voluntario y los que lo puedan hacer, por favor. 1 2 3 se los agradezco. Todos los que puedan.
Cata, muchas gracias. Dios les bendiga. Gracias. Gracias.
Dios les bendiga. Gracias. Bien. ¿Quién más quiere uno?
¿Quién más quiere uno? Ah, César. César, ¿verdad? Sí.
Bien. De aquí al jueves, por favor. Le pido le pido algo en el en el sobre. Le pone ahí cocina.
Ponga. Ah, póngale un Mickey Mouse. Ya, póngale algo. Ya le le pone algo.
De aquí al jueves lo trae. Ya, ya puede ser el martes, el jueves, pero es importante porque con su ofrenda, insisto, podemos avanzar y podemos seguir. Bien, póngase de pie, pastora. ¿Por qué no viene a rogar la bendición?
por favor, cualquiera. Vamos. Dios les bendiga. Muchas gracias.
Amén. Inclinamos el rostro. Padre, te damos gracias por este día. Qué bueno eres, Señor.
Gracias por cada familia, por cada hogar representado. Bendícenos, Señor. Como lo decimos siempre, nos vamos bendecidos para bendecir. Gracias por lo que has hecho, Señor.
Despídanos en paz, en comunión. Oramos para que esta sea una semana y un domingo de descanso. Padre, gracias por lo que hemos recibido, Dios. Te alabamos y te bendecimos y creemos en tus promesas, Señor, sobre nuestra vida en el nombre de Jesús.
Amén, Señor. Y amén. Que el Señor les bendiga. Démosle un aplauso al Señor.
Que tenga un lindo domingo. ¿Qué pasó? Oh, se fue la luz. ¿Y por qué se habrá ido?
Pastores, no se baje, pastor. Acompañe a su esposo. ¿Por qué usted pensó que no me iba a subir? Porque había dado los avisos.
Olvídelo. Ahí viene su tortita. Es un mensaje. 1, dos, tres.
Cumpleaños feliz. Te deseamos a ti. Que el Señor te bendiga y que seas feliz. Bravo.
Bendiciones a nuestro pastor. Chao. Ahora sí se puede ir.
Declaración
Bendiciones a nuestro pastor. Chao. Ahora sí se puede ir.