Domingo 10 de mayo, 2026 Pastor Darío Moral
Mateo 28 Hechos 27 Hechos 20 Salmo 432 Salmo 435 salmo 27 Mateo 26:39 Juan 15:2

Mensaje central

Vamos a leer la palabra del Señor en esta mañana. Segunda de Corintios 1, vamos a leer del verso 8 en adelante. Quiero agradecer también eh durante esta semana, la verdad es que yo estuve ausente de la de la radio, o sea, hicimos radio, estábamos ahí, eh pero yo no prediqué en la semana igual, eh, así que gracias a todos los que estuvieron ahí supliendo.

Vamos a leer la palabra del Señor en esta mañana

Vamos a leer la palabra del Señor en esta mañana. Segunda de Corintios 1, vamos a leer del verso 8 en adelante. Ah, bien. Quiero agradecer también eh durante esta semana, la verdad es que yo estuve ausente de la de la radio, o sea, hicimos radio, estábamos ahí, eh pero yo no prediqué en la semana igual, eh, así que gracias a todos los que estuvieron ahí supliendo.

Estaba bien la la verdad bien complicado de la garganta. Desgaste ya de material de trabajo. Un rodamiento usted lo puede cambiar. El problema es que ya la garganta uno no tienearla.

Entonces, pero me hizo bien. Vamos a ver cuánto duro. Segunda de Corintios, capítulo 1, por favor, verso 8. Dice la escritura, «Porque, hermanos, no queremos que ignoren acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia, pues fuimos abrumados sobre manera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos la esperanza de conservar la vida, pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos, el cual nos libró y nos libra.

¿Y en quién esperamos que aún nos librará de tan gran? Que Dios bendiga su palabra. Padre, gracias te damos, Dios. Te pido con todo, con todo mi corazón, bendícenos en esta mañana, que esta palabra corra y sea glorificada.

Dios, bendice a todos aquellos hermanos, hermanas que están junto a nosotros por medio de las redes sociales. Bendice aquellos que están escuchando a través de la radio, del hospital, la cárcel, distintos lugares, Señor, que sabemos a esta hora sintonizan, Señor, la señal buscando una palabra. Bendícen, Señor. Pero Dios, gracias porque hoy estamos en tu casa.

nos hace tan bien estar juntos y nos hace tan bien estar en tu casa. Bendícenos y que esta palabra corra y sea glorificada. Usa mi vida en el nombre de Jesús. Amén, Señor.

Y amén. Muy bien. Dele un fuerte aplauso. Dele un fuerte aplauso a su Señor, por favor.

Bien, como ya lo he dicho en otras oportunidades, eh perdóneme si soy reiterativo en esto, pero considero importante entender siempre el contexto desde dónde nosotros estamos leyendo y estamos observando lo que Pablo está escribiendo. Nosotros en nuestras Biblias tenemos dos cartas a a la iglesia en Corintio. cree que existía una tercera carta entre la primera y segunda de Corintios. Pero bueno, Dios sabe por qué tenemos lo que está escrito y por qué tenemos 66 libros en nuestra Biblia.

Entonces, es importante poder entender el contexto y el cómo Pablo está escribiendo estas cartas, desde qué plataforma, desde qué posición y desde qué situación. Como ya lo he dicho en otras oportunidades, la primera carta a los corintios, Pablo la escribe desde la posición del apóstol que está abriendo un camino a la iglesia, el el hombre de Dios que está trayendo bendición al cuerpo de Cristo y que está y que está recibiendo revelaciones de parte de Dios para que sean de edificación para la iglesia. Por eso en la primera carta a los corintios, lo que nosotros encontramos, lo que nosotros leemos, lo que nosotros podemos observar, es un sinnúmero de principios, de situaciones que son de gran relevancia y de gran importancia para nosotros como iglesia. Podemos observar en la primera carta a los Corintios como Pablo habla acerca de los dones del espíritu.

podemos entender con mayor profundidad el principio de la cena del Señor, la importancia del amor y un largo, etcétera, de revelaciones y de principios que Pablo entrega en su primera carta a los corintios. Pero en la segunda carta a los corintios, nosotros vemos al ser humano, vemos al hombre que hay detrás del ministerio de vida. Vemos a ese hombre que siente, que tiene conflictos, que vive tribulaciones, que experimenta momentos complejos como sin duda usted y yo los experimentamos en nuestro caminar. Pablo al comenzar esta segunda carta está relatando su estancia y está relatando su experiencia en Efeso.

Él dice,

Yo no quiero que ustedes ignoren lo que a nosotros nos sobrevino en Asia.

Y él está recordando lo experimentado, lo vivido en la ciudad de Efeso. Pablo comienza un viaje misionero hacia aquella localidad, un viaje que se supone iba a durar 3 meses, pero luego pasa a ser una estadía de 3 años. Pablo en Efeso, él estuvo 3 años predicando, estuvo 3 años enseñando, estuvo 3 años ministrando. Y durante todo ese tiempo Pablo vive uno de los avivamientos más grandes que nosotros podemos leer y podemos observar en las Escrituras.

Pablo hace relación a a esta situación en particular cuando él dice,

Yo no quiero que ustedes ignoren lo que a nosotros nos sobrevino.

Él está hablando de Primera de Corintios, capítulo número 15, cuando él abiertamente dice,

Nosotros tuvimos que luchar contra fieras.

Y recuerda lo experimentado y lo vivido en Hechos capítulo número 19, cuando él va precisamente a este territorio, a esta ciudad en Efeso. Durante 3 años Pablo está predicando y como lo dije vive uno de los momentos de avivamiento más grandes que nosotros podemos observar en las Escrituras. ¿Qué qué es lo que sucede? ¿Qué es lo que acontece en Efeso?

La Biblia dice que la gente comienza a recibir.

Punto Que

Dios empieza a utilizar al apóstol en sanidades, en milagros, a tal punto que la Biblia nos muestra como la gente llevaba sus paños, llevaba ropas para que Pablo pusiese las manos. Y una vez cuando ellos regresaban con esas ropas, las ponían en los enfermos y los enfermos a la distancia eran sanados. La la la Biblia hace mención de cómo en ese periodo de tiempo los brujos, los hechiceros quemaban sus libros en las plazas públicas reconociendo al Dios de Pablo, reconociendo a Jesús como su Señor y como su Salvador. y y permítame hacer un paréntesis aquí, porque una cosa, querida iglesia, es quemar un libro en este tiempo, en este tiempo donde tú tienes imprenta, en este tiempo donde tú tienes los libros digitales, pero otra cosa muy distinta es quemar libros en el periodo en donde Pablo está relatando lo que él está experimentando y viviendo.

que en ese tiempo estamos hablando de pergaminos y estamos hablando de libros que una vez que eran quemados era muy difícil volver a tenerlos. Por tanto, cuando él provoca ese quiebre en las tinieblas, él está precisamente destruyendo principado y potestad de una manera grande, fuerte y poderosa. Pablo le da un verdadero golpe a las tinieblas, un verdadero mover del espíritu. Pero en medio de todo ese avivamiento, dice la escritura que un hombre llamado Demetrio, un artesano de la de la diosa Diana de los Efesos, en un momento se levanta, llama a todos los artesanos y les dice, «Ey, tenemos que hacer algo.» Porque si Pablo sigue predicando, toda la gente se va a volcar a ese Jesús que está predicando Pablo y nosotros nos vamos a quedar sin trabajo, porque lo que nosotros hacemos es crear estatuas de la diosa, las vendemos y con eso llevamos el sustento a nuestro hogar.

Y si esta situación sigue, ya nadie va a comprar estas imágenes. Decho comienza una revuelta tan grande, tan fuerte, que durante 2 horas, dice la escritura, la toda la ciudad comienza a gritar grande diana de los efos. una situación tan fuerte, tan controversial, que que la escritura nos señala cómo querían matar a Pablo y cómo querían destruir todo ese movimiento espiritual que Pablo había levantado. Pablo, cuando él está hablando en segunda de Corintios 1, los pasajes que hemos leído, él está recordando ese momento y Pablo está diciendo,

Yo yo no quiero que ustedes ignoren acerca de lo que nosotros vivimos.

No quiero que ignoren acerca de lo que nosotros tuvimos que vivir, experimentar.

Pablo le está relatando y de claro, repito, no quiero que ignore. Él está utilizando ese término. No quiero que no lo sepan. Hemos experimentado, dice Pablo, tribulaciones.

Y esto es importante, querida iglesia, de poder comprender en relación a lo que Pablo está diciendo, ya que el apóstol está haciendo énfasis en un momento complejo, tribulación. Y como no quiere él que aquello quede en el olvido, Pablo utiliza dos palabras importantes que son las que con las que me quiero centrar en esta mañana.

Aplicación

Pablo dice,

Yo no quiero, número uno, que ustedes ignoren lo que nosotros vivimos y yo no quiero que ustedes desconozcan que experimentamos tribulaciones.

Cuando cuando Pablo utiliza este término ignorancia, él está diciendo o él está hablando en relación a que yo quiero que ustedes esto lo sepan, que que no quede vedado, que no sea un secreto para ustedes. Quiero quiero que ustedes lo sepan, que tengan claridad de que nosotros vivimos y experimentamos momentos complejos, momentos difíciles. Entonces, ¿qué es lo que está diciendo Pablo? Y este es mi primer punto, querida iglesia, la importancia de levantar un memorial en nuestra vida.

Quiero que me sigan esto, por favor, porque este es mi primer punto, la importancia de levantar un memorial en nuestra vida.

Punto Que

Pablo dice, «Yo no quiero que lo ignoren.» Y no lo y no quiero que lo ignoren a tal punto que él lo dejó establecido. Él lo dejó puesto en la palabra de Dios. No, no, no quiero que lo ignoren, no quiero que no lo sepan. Pablo, lo que en otras palabras, él está hablando de la importancia de levantar un memorial en nuestra vida.

Observe esto, por favor. Mire, mire esto. Éxodo, capítulo 13, verso 14. Según la versión PDT dice de la siguiente manera.

Cuando en el futuro, cuando en el futuro, cuando en el futuro tu hijo te pregunte, ¿qué es esto? Le responderás con su gran poder, el Señor nos sacó de Egipto y nos liberó de la esclavitud. Dios, Dios está hablando aquí con Moisés y y le señala, dile al pueblo, Pablo está, perdón, Dios está hablando con Moisés y le dice Dios a Moisés, dile al pueblo que todo lo primero me pertenece. Éxodo capítulo 13 comienza de esta manera.

Dile al pueblo que todo lo primero me pertenece y como aquello le pertenecía al a Israel, perdón, como aquello le pertenecía al Señor, Israel tenía que hacer lo siguiente. Una vez al año, querida iglesia, una vez al año se comería por 7 días panes sin levadura, se iba a sacrificar un cordero para redimir al primogénito de los hijos, de los animales y de los asnos. O sea, todos los años, todos los años, diga por favor, todos los años, todos los años, en un periodo de tiempo específico, Israel, ¿qué es lo que tenía que hacer? Comer durante 7 días panes sin levadura.

tenían que tomar el un cordero de un año y lo sacrificaban en en redención del primogénito, en redención de todos los animales que nacían primero y en redención de los santos. Y cuando los hijos le preguntaban, le preguntaran en el futuro, eso es lo que está diciendo y es lo que leemos hemos leído, cuando en el futuro tus hijos te pregunten, ¿qué es esto? ¿Por qué nosotros hacemos esto? La respuesta para ellos iba a ser un día.

Nosotros éramos esclavos en Egipto y Dios nos libertó. ¿Sabe lo que es eso? Eso es un memorial, eso es un recordatorio. El mismo principio nosotros lo vemos en Josué capítulo 22, por favor.

Josué capítulo 22 verso 26 en adelante la Nueva Traducción Viviente dice así: «Por eso decidimos construir el altar, no para presentar ofrendas quemadas o sacrificios, sino como un testimonio o monumento conmemorativo. recordará a nuestros descendientes y a los de ustedes que nosotros también tenemos el derecho de adorar al Señor en su santuario con nuestro sacrificio, nuestras ofrendas quemadas y ofrendas de paz. Entonces, sus descendientes no podrán decirle a los nuestros,

Ustedes no tienen derecho de afirmar que pertenecen al Señor.

El texto leído acá hace relación a la tribu de Gad. a la tribu de Rubén y a la media tribu de Manasés.

Cuando la tierra es repartida a toda a todas las tribus de Israel, Rubén, Gad y y la media tribu de Manasés quedan a un lado del río Jordán. Y cuando ellos quedan en ese lado, lo que ellos hacen es levantar un monumento, pero un monumento como un memorial para recordarle a ellos, a sus descendientes y a los otras tribus del otro lado, que Dios estaba con ellos y que Dios era el que los había bendecido, que era Dios el que los había liberado de Egipto. El mismo principio de Éxodo es levantar un memorial, es levantar un monumento recordando lo que Dios había hecho en sus vidas. El mismo principio nosotros lo vemos en el Nuevo Testamento.

Sígame en esto, por favor. Mateo, capítulo número 28. Mateo 28, el verso 1, dice de la siguiente manera. Mateo 28, lo tenemos.

Sí. Gracias. Dice,

Pasado el día de reposo al amanecer del primer día de la semana, diga, primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro y hubo un gran terremoto porque un ángel del Señor descendió del cielo y llegando removió la piedra y se sentó sobre ella.

Mire esto, por favor. Hechos capítulo 20 verso 7.

En esta misma línea, Hechos 27, por favor, dice la escritura, el primer día de la semana, reunidos, ¿quiénes? Los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba habiendo de salir al día siguiente y alargó el discurso hasta la medianoche. Pero, ¿cuándo se reunieron él? Primer día de la semana.

Primera de Corintios 16:2, por favor. Primera de Corintios 16:2 dice la escritura,

Cada primer día de la semana, cada uno de ustedes ponga aparte algo según haya prosperado guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.

¿Qué tiene que ver? ¿Cuál es la relación de Mateo 28, Hechos 20, Primera de Corintios 16? Es el mismo principio del Antiguo Testamento.

Querida iglesia, ¿sabe por qué usted y yo nos reunimos el día domingo? Nosotros nos reunimos el día domingo porque es el primer día de la semana que Cristo resucitó. Antes de eso, la congregación en relación a Israel se reunían los sábados. Pero una vez que Cristo resucita, la iglesia comienza a reunirse los días domingos.

Hechos 20, primera de Corintios 16, te establecen ese principio. Usted y yo nos reunimos el día domingo, ¿no? Porque es el día feriado de los 7 días de la semana. Nosotros nos reunimos el día domingo como un memorial.

Nos reunimos recordando que Cristo resucitó por nosotros. que Cristo se levantó para que usted lo sepa bien, para que la próxima vez usted pregunte, ¿por qué la la la gente cristiana se reúne el domingo? No, porque dijimos, ah, y si nos reunimos el miércoles, mejor. No, no, no.

Tiene un principio y ese principio tiene relación con levantar un memorial. Éxodo dice lo mismo. En el futuro, cuando te pregunten, ¿por qué hacemos esto, ellos están levantando un memorial? Josué cuando se distribuye la tierra, el mismo principio levantan un memorial.

Nosotros hasta el día de hoy nos congregamos y nos reunimos teniendo un memorial en nuestra vida de que Cristo resucitó y trajo libertad a nuestra vida. Entonces creo que en nuestra vida, querida iglesia, es sumamente valioso traer a memoria lo que Dios ha realizado en nuestra vida para, como dice Pablo, tener presente que el Dios que nos bendijo es el Dios que me bendice y es el Dios que me va a bendecir. Pablo dice, «Yo yo no quiero que ustedes ignoren esto. Yo yo no quiero que ustedes, se lo repito, yo no quiero que ustedes ignoren.

Cuéntale a tus hijos, cuéntale a tu hermano, cuéntale a tu hermana. No dejemos de testificar lo que Dios ha realizado en nuestra vida. No teníamos esperanza, él nos dio esperanza. No teníamos solución, él trajo solución a nuestra vida.

Estaba destruido nuestro matrimonio, él trajo restauración. No había nada que que pudiese ser valioso en nosotros y Dios vino y trajo valor a nuestra vida. Recuerda y habla lo que Dios ha hecho en tu vida. Es trae un memorial.

Pablo dice,

Yo no quiero que ustedes ignoren esto, que que se levantó en un momento una situación compleja en nuestra vida, a tal punto que pusimos sentencia de muerte en nosotros.

Pero, ¿para qué? Para recordar en nuestra vida que el Dios que nos libró ayer es el Dios que me puede librar hoy y sin duda me va a librar mañana. Y yo creo con todo mi corazón, querida iglesia, que cada día de nuestra vida, cada vez que nosotros salgamos a nuestro lugar de trabajo, si hay algo que tenemos que tener presente, es el memorial en nuestro corazón de lo que Dios ha hecho en nuestra vida, de cómo Dios nos ha bendecido, de cómo Dios ha estado con nosotros, de cómo Dios nos ha ayudado, de cómo Dios nos ha bendecido. Y ese Dios que en el pasado nos bendijo es el Dios que te va a bendecir en el presente y sin duda es el Dios que te va a bendecir en el futuro.

Yo yo ayer tuve la oportunidad de estar en la casa de de René. Eh, fuimos a estar con ellos, nos invitaron, comimos un rico asado, tengo que decirlo, pero pero yo me acuerdo que la Jeni un tiempo atrás vino a vernos y y estábamos hablando de los apendicipis y de las cosas y cómo ella estuvo sola en un momento con una, al final era apendicio que le había pasado a peretonitis y y ella en en ese tiempo me dice, «Yo estaba un poco más rellenita que ahora, pastor. Si me contaste y sabes lo que sucedió en ese momento cuando los doctores fueron a operarla porque, bueno, cuento voy a resumir, René no estaba, él trabaja en en la capital, entonces por sus turnos él no estaba presente y una mamá, imagínese, con hijos pequeños, el salir, un montón de cosas, bueno, como son las mamás y Dios bendiga a las mamás. Ah.

Pero en esa situación que ya no aguantaba más, va al doctor, la tienen que operar de emergencia. Y esa peritonitis en realidad había, perdón, esa apéndice había pasado a peritonitis, pero esa grasita que ella tenía, ¿sabes lo que provocó? Que se encapsulara toda esa situación y no se envenenó y no se murió gracias a la gracia que ella tenía. usted se puede reír, pero lo que yo quiero que usted entienda es que Dios nos guarda, Dios nos cuida y Dios nos bendice.

Entonces, cada vez que la llen y se va al espejo y le hace así, alguien me dice,

Señor, gracias porque el Dios que me libró es el Dios que me libra y es el Dios que me librará.

Y yo creo que cada uno de nosotros, querida iglesia, tiene un testimonio para contar de cómo Dios te guardó, de cómo Dios te bendijo, de cómo Dios te ha ayudado, de cómo el Señor ha estado a tu lado. Y eso a ti y a mí no se nos puede olvidar. Y ese es el principio que Pablo está estableciendo. Yo no quiero que ustedes ignoren, no quiero que ustedes se les olvide.

Amado, amado, y si hay algo en nuestra vida que a nosotros no se nos puede olvidar, es lo que Dios ha hecho en nuestra vida. Y cada vez que tú estés pasando una pena, cada vez que tú estés pasando una tristeza, cada vez que tú estés pasando un momento complejo y difícil en tu vida, por favor trae a ti memoria lo que Dios ha hecho en tu vida. Levántate cada mañana con ese memorial. Levántate cada mañana con ese monumento en tu corazón y dile a la vida y dile a Satanás y dile al problema, no importa lo que hoy estoy viviendo, el Dios que me libró es el Dios que me libra y es el Dios que me va a librar en el nombre de Jesús.

Aleluya. El el Dios que ha estado conmigo. abrace a su hermano, por favor, y dígale, «Ese Dios nos va a bendecir.

Entonces, ¿por qué es importante, querida iglesia? ¿Por qué es importante levantar ese memorial?

¿Por qué es importante levantar ese monumento? A ver, tómele la mano nuevamente a su hermano y dígale,

Recuerda lo que Dios ha hecho en tu vida.» Vamos, dígaselo. Recuerda, recuerda lo que Dios ha hecho en tu vida. Cómo Dios te ha bendecido, cómo Dios te ha ayudado, cómo Dios te ha liberado, cómo Dios estuvo contigo, cómo Dios te abrió esa puerta, cómo Dios trajo restauración.

Recuérdalo, recuérdalo, recuérdalo, amado amad, que hoy me siento solo, pastor. Hoy tengo menos fuerzas que nunca. Amado, trae a memoria lo que Dios hizo en tu vida, porque el mismo Dios de ayer es el mismo Dios que sigue hoy con nosotros. Él no ha cambiado.

Él no es hombre para mentir. Y el Dios que nos libró en el pasado es el Dios que está esperando en el futuro que tú y yo clamemos a él. Porque si clamamos a él, él nos responderá y sin duda traerá la libertad, traerá la bendición, abrirá la puerta, marcará el camino y traerá, como dice su palabra, que todo ayude para bien a los que aman al Señor. Es importante ese memorial.

Dígale de nuevo a su hermano, recuerda lo que Dios ha hecho en tu vida. Ahora, ¿por qué es importante esto? ¿Por qué es importante tener un memorial? Porque es por lo que dice Pablo, vamos a experimentar tribulaciones.

Pablo dice,

No, no quiero que ignoren. Porque nosotros vivimos tribulación.

Entonces, ¿por qué es importante mantener ese memorial levantado en nuestra vida? Se lo digo una vez más porque vamos a experimentar qué cosa? Tribulaciones.

Viviremos tribulaciones. A ver, tome, tómele de nuevo la mano a su hermano, por favor, y predíquele lo siguiente. Dígale, «Viviremos tribulaciones.» Y ahora dígale,

No le tengan miedo a las tribulaciones.

Vamos, dígaselo no. viviremos tribulaciones.

No le tengan miedo a las tribulaciones. Entonces, el término, querida iglesia, el término tribulación, escúcheme, por favor, el término en la Biblia, tribulación establece tres aspectos. Número uno, opresión. Número dos, presión, que no es lo mismo que opresión.

Número tres, angustia. Cada vez que la Biblia habla de tribulación, ese término tribulación en la escritura tiene estos tres aspectos: opresión, presión y angustia. Entonces, cuando hablamos de opresión, en la escritura hablamos de un sometimiento, de un dominio o de un acoso que busca limitarte. Cada vez que se levanta tribulación en nuestra vida, uno de los aspectos de la tribulación es opresión.

Van a levantarse tribulaciones, van a levantarse momentos difíciles, complejos, ¿para qué? Para someternos, para acosarnos, para buscar limitarnos. La Biblia nos enseña que faraón oprimía a Israel y así los limitaba. ¿Para qué?

para que ellos siguieran siendo esclavos. La opresión busca establecer un pensamiento de esclavitud en nuestra vida para que entonces no podamos ver respuesta, para que no podamos ver salida en medio de las adversidades que tenemos en la vida. Por eso vuelvo y te digo, cada vez que se levantan circunstancias en contra de tu vida, esas circunstancias la Biblia los denomina tribulación. Y la tribulación por un aspecto va a buscar opresión en ti.

Que te sientas oprimido, que sientas que hay una fuerza en contra de tu vida para limitarte. Entonces, cada vez que se levanta tribulación, Satanás la va a utilizar para o para provocar opresión sobre nosotros. Mira, por favor, Salmo 432 y Salmo 435. Salmo 432, por favor.

Dice,

Pues tú eres el Dios de mi fortaleza.

¿Y cuál es la interrogante? ¿Por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado? ¿Por qué cosa?

Por la opresión del enemigo. Pablo está haciendo esa interrogante, pero mira el verso 5, por favor, del mismo salmo. ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? espera en Dios, porque aún he de alabarle salvación mía y Dios mío.

A ver, levante su mano y diga, «Salvación mía y Dios mío.» Y es que, querida iglesia, tribulación que provoca opresión en un hijo de Dios, escúcheme por favor, siempre va a revelar nuestra verdadera identidad. Se lo voy a decir una vez más, porque esto no se trata de cuántos años nosotros tengamos en el evangelio. No se trata de la posición o del título que nosotros tengamos dentro de una iglesia, dentro de un ministerio, etcétera, etcétera, sino de nuestra convicción y de nuestra certeza. Por eso es importante, te vuelvo a decir, mantener siempre un memorial en nuestra vida, porque en la vida tú y yo vamos a tener tribulaciones y las tribulaciones lo que van a levantar, número uno, siempre cada hijo de Dios va a ser una opresión.

A través de la opresión, Satanás buscará limitarte. Pero la tribulación para un hijo de Dios o la opresión siempre lo que va a establecer o lo que va a manifestar es nuestra verdadera identidad. Pablo declara, «Nosotros pensamos que íbamos a morir. Nosotros creímos por causa de la tribulación que se levantó en contra de nuestra vida.

La opresión fue tan grande que nosotros pensamos que no íbamos a vivir, pero no porque creíamos que no había esperanza, sino para dejar de depender de nosotros mismos y entender y empezar a confiar y esperar en el Señor, el cual si antes nos libró, también ahora nos iba a librar y sin duda mañana seguirá estando con nosotros. Aquella situación, querida iglesia, reveló la verdadera identidad de Pablo. El salmista está estableciendo el mismo punto. Habla desde la opresión y declara, no es primero el salmista, ¿por qué me has desechado?

¿Por qué te has olvidado de mí? Y entonces se le prende el foco al salmista y dice,

Ey, permítame parafrasearlo, por favor.

Él dice,

E, ey, esto no está bien. Dios nunca me ha dejado. Dios nunca me ha desechado.

Es verdad que estoy viviendo un momento de tribulación. Es verdad que estoy viviendo un momento de opresión, pero mi verdadera identidad no es que el enemigo me va a ganar.

Y por eso el salmista se levanta y dice,

Alma mía, recuerda quién es tu Dios. No te abatas, porque Dios estará todo tiempo y en todo momento con tu vida.

Y querida iglesia, si hay algo que usted y yo tenemos que entender es que la opresión siempre va a revelar nuestra verdadera identidad, siempre va a revelar nuestra verdadera identidad. Entonces, permítame preguntar, ¿qué revela en ti la tribulación?

¿Qué está revelando en ti la opresión? ¿Qué se está manifestando en tu vida en el momento de prueba? ¿Qué es lo que se está viendo en ti cuando estás pasando el valle de la sombra y de la muerte? Porque la tribulación a través de opresión siempre va a revelar nuestra verdadera identidad.

Entonces, a ver, abrace a su hermano, por favor, ahora y dígale, y usted le va a predicar lo siguiente. Dígale, el mal rato vivido. No, con esa voz de profeta no me sirve. Dígale, el mal el mal rato vivido.

El mal momento experimentado mostrará tu verdadera identidad. Y sé que eres un ganador. Sé que has nacido para vencer. Así que ponte en pie.

Pon alegría en tu cara, resiste, arregla tu situación, sacúdete la ropa, toma aliento, sigue avanzando, porque es cuestión de tiempo para que veas el milagro sucediendo en tu vida. Aleluya. Para que veas el milagro sucediendo en tu vida. A ver, tómele la mano nuevamente a su hermano y dígaselo, dígaselo a otro, por favor.

Tómele la mano a alguien más y dígale, «El mal rato vivido, el mal momento experimentado, va a mostrar tu verdadera identidad. Sé que eres un ganador, sé que eres una vencedora. Ponte en pie, dale alegría a tu rostro, resiste, arregla tu situación, sacúdete la ropa, toma aliento, avanza. Es cuestión de tiempo para que veas el milagro en tu vida.

Aleluya. La opresión. Vamos. si le va a dar ese aplauso a su señor.

Tu verdadera identidad no es de un perdedor. Tu verdadera identidad es de un hijo de Dios que es más que vencedor. A ver, levante su mano y diga,

Soy más que vencedor en Cristo Jesús, Señor nuestro.

A ver, dígalo de nuevo. Soy más que vencedor en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Así que la próxima vez que usted esté viviendo un momento de opresión, aleluya, la próxima vez que esté viviendo un momento en donde tú sientes que quiere limitarte la situación, usted tiene que levantar y sacudir, ¿sabe qué cosa? su memorial, su monumento y recordar como dice Pablo, que el Dios que te libró es el Dios que te libra y es el Dios que te va a librar. Y cada vez que Satanás venga en contra de su vida, usted tiene que levantarse, mirarse al espejo y decir, «Mi verdadera identidad no es de un derrotado, no es de un perdedor, no es de alguien que va a retroceder. Yo estoy aquí en este mundo no para desmayar, no para claudicar, sino como dice el salmo 27, hubiese yo desmayado si no creyese que veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.

Como Dios está conmigo, sé que voy a salir adelante. Sé que Dios me dará la victoria. Sé que es cuestión de tiempo para ver la gloria del Señor en mi vida. Aleluya.

Aleluya. Lo segundo, querida iglesia, es que la tribulación provoca, número uno, opresión, pero lo segundo que provoca es presión. Diga fuerte presión. La presión en la escritura tiene relación con fuerza que te frena.

Es una fuerza que te aprieta para evitar tu avance. Mire a alguien, por favor, y dígale,

Cada vez que te frenan, te están presionando. Es tribulación en tu contra.

Entonces, lo que busca la opresión es que sientas el rehusar tu asignación. La opresión buscará sentirte, hacerte sentir como un esclavo limitado.

Recuerda que la opresión siempre tendrá que revelar nuestra verdadera identidad, pero tribulación provocando opresión, lo que va a sentir es que tú no puedes avanzar. Hay algo que te frena. Entonces, lo que busca esa situación es que tú rehuses tu asignación, que tú rehuses eso lo que hay en ti, el que te veas intimidado, sin la capacidad y por ende el cambio, el camino lógico es renunciar. Por eso cuando viene tribulación en base a presión y tú te sientes frenado y como que pareciera que no puedes avanzar, entonces uno siempre desde la manera más básica es mejor tirar la toalla.

Renuncio porque lo que busca Satanás es eso, hacer que rehuses tu asignación. Por tanto, la tribulación que genera presión requiere y necesita de nosotros dos aspectos. El primero, querida iglesia, lo que necesita Dios de nosotros en medio de tribulaciones manifestadas en presiones son resistencia. Resiste.

Mateo 26:39. Anto, por favor. La traducción del lenguaje actual dice de la siguiente manera. Jesús se alejó un poco de ellos, se arrodilló hasta tocar el suelo con la frente y oró a Dios.

Padre, cómo deseo que me libres de este sufrimiento, pero no será lo que yo quiera, sino lo que quieras tú, porque la tribulación por presión va a buscar nuestra renuncia. Recuerde siempre, la tribulación por presión busca que tú renuncies a tu asignación, renunciar. Por eso la importancia de resistir. Resista.

Se va a manifestar una gloria mayor en su vida. Primera de Corintios 10:13. Primera de Corintios 10:13, por favor. Dice la escritura,

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, pero fiel es Dios, que no te dejará ser tentado más allá de lo que puedas.

¿Qué cosa?

resistir, sino quedará también juntamente con la tentación, la salida para que puedas, ¿qué cosa? Soportar. Resiste. A ver, dígale a dos, a tres, por favor.

Resiste. Resiste, amado. Tribulación por presión buscará que tú renuncies a tu asignación. Y hay momento en que usted lo único que puede hacer es resiste.

Resiste, amado. Resista. Aguante. Aguante.

Resista. Aguante. No, resista. Por favor, dígale a alguien nuevamente, «Resista.» Usted mira, pastor, es que usted no sabe lo que yo estoy viviendo.

Usted no sabe lo que yo estoy pasando. No te ha sobrevenido ninguna presión que no sea humana. Fiel es Dios que juntamente con la presión te va a dar la salida, pero tienes que resistir. Resiste.

Dios necesita ese aspecto de nuestra vida. resiste. Y lo segundo que requiere de nosotros la tribulación mediante presión es aceptación de la separación. A ver, levante su mano y dígalo fuerte, por favor.

Perder para ganar. No, vamos, dígaselo. A ver, levántelo nuevamente y diga, «Perder para ganar.

Dígale a alguien, por favor, perder para ganar. Segunda de Corintios 4:17 y 18, por favor, Anto.

Segunda de Corintios 4:17 dice la escritura,

Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria, no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven.» Pues las cosas que se ven son, pero las que no se ven son eternas. La palabra, querida iglesia, tribulación en la escritura aparece 54 veces con mayor énfasis en el Nuevo Testamento. En todo el Nuevo Testamento la palabra tribulación implica lo que ya he señalado en un comienzo, opresión, presión, angustia. En toda la Biblia, la palabra tribulación es exactamente la misma.

en todo el Nuevo Testamento implica eso, opresión, presión, angustia en todo punto. Pero como entiendo, pero entonces, ¿cómo entiendo aquella definición de lo que está diciendo Pablo? Esa tribulación en ti va a provocar un mayor y más excelente peso de gloria. ¿Cómo es posible entender eso si tengo opresión, presión y angustia?

Entonces, yo no puedo olvidar que Pablo era un ciudadano romano y que la iglesia que él le está escribiendo Pablo, aunque era griega, estaba en la en la capital de la provincia de Acaya, que era capital del Imperio Romano. Entonces, ¿por qué es importante esto? Porque para los romanos tribulación viene de una herramienta de agrícola llamada Tribulum o tribulum, de ahí la palabra tribulación, que lo que hacía por medio de la presión era separar el trigo de la paja Así que en medio de un tiempo de tribulación, por medio de presión en nuestra vida, siempre habrá separación. Entonces, dígale a su hermano, resiste y querida iglesia, no sufra por la separación.

A ver, mi tom la mano a alguien, por favor, y dígale,

No sufras por la separación. Ahora dígale esto que es importante. Dígale,

Te están quitando la paja.» Amado, amada. Es por eso que si lo acepto y lo entiendo, sígame en esto, por favor.

Lo que vendrá sobre mi vida no es sufrimiento, no es dolor, no es malestar, sino un mayor y más excelente peso de gloria. ¿Cómo? ¿Cómo entiendo lo que Pablo está diciendo? Porque tengo que comprender que en tribulación mediante presión yo tengo que resistir.

Y en esa resistencia, esa tribulación va a provocar separación. Pero la separación cuando tú caminas con Dios no tiene un propósito negativo, sino que yo tengo que comprender que hay momentos en que en realidad lo que Dios está haciendo es sacar la paja de mi vida para yo solamente quedarme con el trigo. Y como me voy a quedar con el trigo, entonces entenderé que luego de la tribulación se va a manifestar en mi vida un mayor y más excelente peso de gloria. Mira esto, por favor.

Juan 15:2. Juan 15:2. Todo pámpano. Juan 15:2.

Resisto. Juan 15:2. Ya lo leo yo. Ahí está.

Gracias a los costados. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, ¿qué va a suceder? Lo quitará. Y todo aquel que lleva fruto, lo diga, limpiará.

para que lleve más fruto. Lo repito, todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo lo quitará. Diga fuerte, lo quitará. Todo aquel que lleva fruto lo limpiará.

A ver, diga, diga conmigo. Quitar, limpiar. Dígalo de nuevo. Quitar, limpiar.

Deja de ahí, por favor. No, no, deja, deja enseñarte. Mira, Jesús está diciendo,

Tranquilo, es así. o tampoco.

Ya, yo soy la Biblia, ustedes son los pámpanos. Y el Señor dice,

Todo el que lleva buen fruto lo voy a limpiar.» ¿Sabe cómo eso se conoce hoy en día? Como poda, ¿o no? Y nosotros conocemos en esta tierra de poda.

Y la poda, ¿qué es? Pero es un es un corte. Lo malo dice la Biblia que también lo corta y lo bueno también se corta. Pero un corte se llama arrancar y el otro corte se llama podar.

¿Qué te dice eso? que en la vida las tribulaciones van a provocar cortes, pero va a depender de nosotros si ese corte va a ser para que te arranquen como paja o te poden como trigo, pero en la vida vamos a tener cortes iguales. O sea, en la vida, lo voy a decir una vez más, tú vas a tener cortes. En la vida te van a pasar cosas negativas, ¿sí?

En la vida te van a pasar situaciones malas, sí. en la vida te vas a tener que separar o desprender de gente. Sí, pero va a depender de ti si corte es para que sea arrancado o ese corte es para que seas podado. Si es arrancado, tú vas a quedarte solamente en sufrimiento y en dolor.

Pero si es podado, aunque parece que fue cortado, el próximo año vendrás con mucho más fruto. Y lo que yo creo con todo mi corazón y abraza a su hermano ahora, por favor, que lo que estás viviendo en tu vida no es un arranque, sino que espoda de parte de Dios para tu vida. espoda de parte de Dios para tu persona. Así que prepárate y alégrate, porque aunque estás viviendo tribulación, no es tribulación para dolor, sino que es tribulación porque viene sobre tu vida un mayor y más excelente peso de gloria de parte de Dios para nuestra vida.

abrace a su hermano ahora y dígale, «Deja de sufrir.» No, pero dígalo,

Deja de sufrir por lo que ya no está.

No, dígaselo ahora. Deja de sufrir por lo que ya no está y prepárate porque viene algo mayor, un mayor y más excelente peso de gloria sobre tu vida. Aleluya. Prepárate.

Deja de sufrir por lo que ya no está. Voy cerrando con esto. Lo tercero, te dije, opresión, presión y angustia. Y lo tercero es que la tribulación, si quieren me deja uno así, déjalo así porque lo tercero, que la tribulación lo que va a provocar es angustia.

Diga fuerte angustia. Y la tribulación que viene por angustia, lo que busca en uno es desatar intranquilidad y que esa intranquilidad nos lleve a temor y un temor que termina siendo represivo sobre nuestra vida. La angustia siempre va a traer intranquilidad y esa intranquilidad te va a llevar a temor y es temor a situaciones represivas en nuestra persona. En un hijo de Dios, dicha tribulación nos debe llevar a la rendición.

Tribulación por angustia debe llevarnos a rendición en nuestra vida. Entonces Pablo anuncia, «Nos rendimos. Nosotros pusimos sentencia de muerte en nuestra vida para que sea Dios el que se glorifique, amado, amada, y a lo mejor se va a olvidar de todo lo anterior, pero déjeme por favor y recuerde y y ponga su mano en el corazón. En un momento de tribulación, escúcheme, por favor, recíbame esta palabra.

En un momento de tribulación manifestado en angustia, Satanás y Dios vendrán siempre por nuestras primeras 15 palabras. En un momento de angustia, te lo voy a decir una vez más y se puede que se te olvide todo el resto nunca se te olvida. Tribulación por angustia siempre lo que va a querer desatar es intranquilidad. La intranquilidad se transforme en temor y el temor te haga sentirte represivo.

En medio de esa situación, Satanás buscará eso. Pero Dios, escúchame, simulación por angustia en un hijo de Dios, lo que debe provocar es rendición. Entonces, en un momento complejo y en un momento difícil, Satanás vendrá por tus primeras 15 palabras. Dios vendrá por tus primeras 15 palabras.

¿Cuáles van a ser las? ¿Cuáles van a ser las? Mira esto, por favor. Job, capítulo 1, verso 20 22.

Traducción del lenguaje actual. Yo estoy terminando. Dice,

En cuanto Job oyó esto, se puso de pie y rompió su ropa en señal de dolor. Luego se rasuró la cabeza y se inclinó hasta el suelo para adorar a Dios y dijo,

Nunca he traído a este mundo y nada me voy a llevar.

Bendigo a Dios.» Cuando da, bendigo a Dios. cuando quita. Y a pesar de todo lo que había sucedido, Job ofendió a Dios, ni le echó la culpa. ¿Cuáles van a ser tus 15 primeras palabras?

cuando tengas problemas económicos, cuando tengas problemas en el trabajo, cuando tengas problemas en la familia, cuando tengas problemas en el matrimonio, porque recuerda esto, Pablo está diciendo, ustedes y yo vamos a vivir tribulaciones y las tribulaciones vendrán por opresión, las tribulaciones provocarán presión, pero también van a buscar levantar angustia en nuestra vida. Y la angustia levantará intranquilidad, va a provocar temor para que de una u otra manera tú te sientas en represión. Entonces, Satanás vendrá a buscar tus primeras 15 palabras, pero Dios también vendrá a buscar tus primeras 15 palabras. Salmo 34.

Levánteme su mano, por favor, y usted y yo lo vamos a decir todos juntos a la cuenta de tres. 1 2 3. Bendeciré. Vamos, dígalo usted.

Bendeciré al Señor. En todo tiempo. Su alabanza estará de continuo en mi boca. Verso dos.

Santo, en Dios se gloriará mi alma, lo oirán los mansos y se alegrarán. ¿Cuáles van a ser tus primeras 15 palabras después que tengas pelea con la que hoy está de vida? ¿Cuáles van a ser tus primeras 15 palabras cuando tengas problemas en el trabajo? ¿Cuáles van a ser tus primeras 15 palabras?

Porque si caes en hasta cuándo por qué Satanás ya te tomó el corazón y Satanás está esperando tus primeras 15 palabras. Dios también las está esperando. Bendeciré al Señor en todo tiempo. Bendeciré al Señor en todo tiempo.

Y por eso, querida iglesia, la importancia de cada mañana tener ese memorial presente en nuestra vida, tener ese memorial presente en nuestro hogar, tener ese memorial presente en nuestra casa, tener ese memorial, tener ese memorial. Yo creo que cada uno de los que estamos aquí tiene un milagro de parte de Dios que contar. tiene algún momento con Dios que Dios te ayudó, que Dios te bendijo, que Dios te sanó, que Dios te restauró, que Dios abrió esa puerta y tú no puedes olvidarte de aquello, sino que tienes que levantarlo, repito, como un memorial, como un monumento día a día, para que el día en que se levante tribulación y la tribulación venga con opresión, la tribulación venga con presión o venga con angustia, tus primeras 15 palabras No sean renuncio, me cansé hasta aquí. No sirve de nada seguir a Dios, sino que tus primeras 15 palabras sea voy a bendecir al Señor en todo tiempo.

Su alabanza estará de continuo en mi boca. El Señor dio, el Señor quitó. Sea el nombre de Dios bendito. Sé que Dios no me va a abandonar.

Sé que Dios no me va a dejar. Sé que Dios abrirá una puerta. Y el Dios que me libró ayer es el mismo Dios que está hoy conmigo y me dará la victoria en el día de mañana. Ese Dios todopoderoso es el Dios a quien he venido a alabar y a exaltar en este día y a honrarle con todo el corazón.

Levante sus manos ahora, por favor, iglesia. Levante sus manos ahora y tenga unos segundos ahí para adorar al rey de gloria. Oh, Dios, te adoramos. Oh Dios, te bendecimos.

Oh Dios, a ti damos la gloria, la honra, la alabanza, la adoración y la exaltación. Vamos, iglesia. Yo quiero animarle ahora porque Dios ha venido a eso, a buscar tus palabras en esta mañana. Dios ha venido a eso, a buscar tus primeras 15 palabras.

Yo no sé cómo has llegado, no sé cómo has venido, no sé cómo ha sido tu semana, las situaciones, experiencias, vivencias que has tenido en estos días. Pero hoy Dios te trajo a este lugar para decirte dos cosas. Número uno, levanta ese memorial. Recuerda que yo he estado contigo.

Recuerda que yo te he sostenido. Recuerda que yo te he ayudado. Recuerda como yo te he sostenido. He estado a tu lado.

Así que es tiempo de que te levantes ese memorial. Es tiempo de que levantes ese memorial. Y en el futuro cuando alguien te diga, «¿Por qué tú tienes esto ahí?» Usted y yo podamos decir, «Porque éramos esclavos.» Pero Dios trajo victoria y libertad a nuestra vida. Aleluya.

Oh, vamos. Adore a su Señor. Oh, levante ese memorial, querida iglesia. Recuerda, recuerda lo que Dios ha hecho en tu vida.

No lo olviden. Necesitamos levantar un memorial en nuestra vida y el día en que venga la tribulación, ya sea por opresión, por presión, por angustia, nos levantaremos afirmando nuestra identidad de hijos que confían en su padre. Y Dios, aleluya, va a ver que aceptamos el trato y el moldeado de él en nuestra vida. que momento, hay momentos de separación, pero entendemos el proceso y no nos olvidamos, sino que nos rendimos para declarar que nuestra vida le pertenece a él.

Nuestra vida le pertenece a él. Aleluya. Oh, aleluya. Póngase en pie, querida iglesia, ahora con sus manos levantadas al cielo.

Comienza a adorar a su Señor, por favor. Comienza a adorar a su Señor. Comienza a adorarle. Dios te trajo hoy a este lugar.

Dios te trajo hoy a este lugar. Aleluya. Oh, y le pido al Espíritu Santo porque es lo que me hace sentir ahora en el corazón. Le pido al Espíritu Santo que traiga memoria, que traiga memoria lo que él ha hecho en tu vida.

Que traiga memoria cuántas veces él te ha ayudado. Que traiga esa memoria. Que traiga esa memoria. El día en que te sanó, el día en que abrió esa puerta, el día en que tú le dijiste, «Señor, haz esto por mí.

Hoy Dios se mostró favorable.

Trae a memoria. Trae memoria, trae memoria, trae memoria. Trae a memoria, trae memoria, iglesia. Trae a memoria.

Trae memoria. Como Dios te abrió esa puerta de trabajo, cómo Dios sanó tu matrimonio. Cómo Dios te trajo esa libertad financiera, cómo Dios provocó ese milagro. Trae a memoria, trae memoria, levanta un memorial.

Porque Pablo dice,

Yo no quiero que ustedes ignoren. No quiero que ustedes ignoren.» Levanto un memorial en esta mañana, iglesia. Levanta un memorial. Recuerda, recuerda como Dios te abrió esa puerta.

¿Y por qué es importante? Porque en la vida tendremos tribulaciones y vendrá la opresión. Pero recuerda que en medio de la tribulación Dios busca revelar nuestra verdadera identidad. vendrá por presión, pero no se te olvide, querida iglesia, resistencia y aceptación, porque hay momento en que aunque en el mundo tú estás perdiendo en el reino, estás ganando como un José que estaba en la cárcel, pero todo lo que hacía Dios lo prosperaba en medio de la angustia.

Querida iglesia, oh, Dios viene por tus primeras 15 palabras. Levante ese memorial. Recuerda, recuerda, recuerda, siento al Espíritu Santo como él está trayendo a memoria en alguno de ustedes ese milagro, esa puerta abierta, esa respuesta que que se te había olvidado, que había quedado ahí con polvo. Como el arca en la casa de Abinadab, 20 años olvidado sacando polvo hasta el día en que se volvió a levantar.

Recuerda, trae ese memorial, trae ese memorial a tu vida. Trae ese memorial, trae, trae memoria, trae memoria, trae memoria, trae memoria. Algunos tienen ese testimonio de 10 años, 15 años. Algunos lo tienen tan vigente como el día de ayer, pero al fin y al cabo no se trata del tiempo, sino del Dios que lo hizo a nuestro favor.

Levántese memorial. Levántese memorial. Levanta ese memorial. Levanta ese memorial.

Hay un Dios que trae bendición. Hay un Dios que trae sanidad. Hay un Dios que trae libertad. Padre, te adoramos.

Padre, te adoramos. Padre, te adoramos. Padre, te adoramos. Padre, te adoramos.

Padre, te adoramos. Él es digno. Él es digno. Bendición, todo poder y honra.

Él es digno. Él es digno. Vamos adora a tu Señor iglesia. Trae memoria.

Bendición todopoderos. Trae memoria. Honra. Él es digno.

Trae memoria. Habrá alguno digno. Habrá alguien perfecto. Trae memoria.

Alguien que pueda abrir el libro y desatar su sello. No digno, habrá alguien perfecto. Habrá alguien que pueda abrir el libro y desata sus sellos. O habrá habrá alguno digno, habrá alguien perfecto, habrá alguien que pueda abrir el libro y rescata sus sellos.

El Señor, el león de Judá ha vencido ya la raíz de David, el cordero inmolado que vida nos da. de cada tribu y pueblo, toda lengua y nación. Él los hizo reyes y sacerdotes para nuestro Dios. Oh, habrá alguno digno, habrá alguien perfecto, habrá alguien que pueda abrir el libro y desatar sus sellos.

León, el león de Judá ha vencido ya la raíz de David, el cordero inmolado que vida nos da. Habrá alguno digno, habrá alguno digno, ¿alguno digno, habrá alguien perfecto? Habá alguien que pueda abrir el libro y desatar su ser. El león de Judá ha vencido ya.

Ha vencido ya. La raíz de David, la raíz de David, el cordero inmolado, que vida nos da. Habrá, habrá alguno habrá alguien perfecto, habrá alguien que pueda abrir el libro sus. El león de Judá ha vencido ya la raíz de David el cordero y que vida nos da.

Él es él digno, digno, digno. Tú eres digno, digno, digno. Tú eres digno. Digno, digno.

Tú eres digno. Digno, digno tú eres. Digno, digno, digno tú eres. Digno, digno, digno.

Tú eres digno, digno, digno. Tú eres digno. Habrá, habrá alguno digno, habrá alguien perfecto. Habrá alguien que pueda abrir el libro y resar su Señor.

Habrá alguno digno, habrá alguien perfecto, habrá alguien que pueda abrir el libro y desatar su sello. El león de Judá ha vencido ya. Ha vencido ya la raíz de David. El cordero inmolado que vida nos da de cada tribu y pueblo, toda lengua y nación.

Él nos hizo reyes y sacerdotes para nuestro Dios. Él es él es Él es él es el rey. Rey resplandeciente. El Rey de reyes, señor de señores, alfa y tú eres digno, digno, digno.

Tú eres digno, digno, digno. Tú eres digno. Digno, digno. Tú eres digno.

Digno, digno. Tú eres digno. Digno, digno, tú eres digno. Habrá alguno digno, habrá alguien perfecto, habrá alguien que pueda abrir el libro y desata sus sellos.

Uno digno, habrá alguien perfecto. Habrá alguien que pueda abrir el libro y resatar su sello. El león de Judá ha vencido ya. Ha vencido ya.

La raíz, la raíz de David, el cordero inmolado. El león de Judá. Dígaselo. El león de Judá ha vencido ya.

Ha vencido ya. La raíz de David, el cordero inmolado, que vida nos da. Aleluya. Bien.

¿Por qué no? Por favor, puede abrazar a alguien que que está ahí cerca de usted, permítame bendecirle, por favor. Aleluya. Amor, ¿me ayudas?

abraza ahí, por favor. Queremos bendecirles, queremos honrarlos y declarar la victoria de Dios en esta semana sobre su vida y que por más que se levanten tribulaciones en esta semana, vamos a salir de este lugar con un memorial en nuestro corazón. Dios está con nosotros y el Dios que nos libró es el Dios que nos libra y es el Dios que nos va a librar. Yo no sé si usted en esta semana ha vivido presión, presión o angustia, pero lo que sí sé es que Dios no te ha dejado.

No te ha dejado. No te ha dejado. Y nuestras primeras próximas 15 palabras van a ser: «Bendeciré al Señor en todo tiempo. Bendeciré al Señor en todo en todo tiempo.

Padre, en el nombre poderoso de Jesús, Señor, como pastores de esta congregación, levantamos nuestras manos, Dios mío, como pastores de esta ciudad y bendecimos a cada uno de tus hijos e hijas y declaramos victoria sobre ellos, Señor, y les cubrimos con la sangre de Cristo, Señor, y bendecimos su casa, bendecimos su hogar, bendecimos su familia, bendecimos la obra de sus manos y declaramos que les va a ir bien, Señor, más allá de todo lo que Satanás ha querido levantar sobre sus vidas como opresión, presión y angustia, Señor, ellos son tus hijos, son tus escogidos, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para anunciar las virtudes de aquel que los llamó de las tinieblas hacia su luz admirable. Señor, les bendecimos, les bendecimos, les bendecimos, Dios, ellos son benditos, ellos son benditos, ellos son benditos y ninguna alma forjada contra ellos prosperará. Caerán a su lado 1000 esta semana, 10,000 a su diestra, pero nada les tocará, Señor. Y aunque en esta semana se levanten, vallenes de sombra y de muerte, no temerá el mal alguno.

Porque Dios, tú estarás con ellos. Tú estarás con ellos, tú estarás con ellos. Tu vara, tu callado, les infundirá aliento. Les irá bien, les irá bien.

Les irá bien, les irá bien. En el nombre poderoso de Jesús declaramos, Dios les irá bien. Les irá bien, les irá bien. Oh, Dios, bendecimos sus vidas, bendecimos su casa, bendecimos, Señor, oh Dios, todo, todo en sus vidas.

Declaramos victoria. Deshacemos la obra del Deshacemos la obra de Satanás. Los cubrimos con la sangre de Cristo. Los cubrimos con la sangre de Cristo.

Dios mío, no habrá pestilencia, no habrá mortaldad, no habrá situación negativa que les haga retroceder. Dios no somos de los que retrocedemos. Aleluya. Somos de los que avanzamos.

Somos de los que avanzamos. Somos de los que avanzamos. Dios, tú les darás la victoria en el nombre En poderoso. En el nombre poderoso de Jesús.

Y ahora la persona que tiene usted abrazada, dígale nuevamente, por favor. Dígale el mal rato vivido. Dígale el mal rato vivido. El mal momento experimentado mostrará en ti tu verdadera identidad.

Eres un ganador, eres un vencedor. Así que ponte en pie, pon alegría en tu cara, resiste, arregla tu situación, sacúdete la ropa, toma aliento, sigue avanzando, porque es cuestión de tiempo para que veas el milagro de Dios en tu vida. Aleluya. Oh, aleluya.

Amén. Amén. Amén. Les bendecimos, iglesia.

Les bendecimos. Sea bendito. Sea bendita. Dios te trajo a esta tierra para ser bendito.

Dios te trajo a esta tierra para que sea bendita. Sé bendito. Sé bendita en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús.

Aleluya. Oh, aleluya. Aleluya. Hab alguno digno, habrá alguien perfecto, habrá alguien que pueda abrir el libro y desatar su sello.

El león de Judá ya ha vencido ya. La raíz de David, el cordero inmolado, que vida nos da. Habrá alguno digno, habrá alguien perfecto, habrá alguien que pueda abrir el libro y resar su sello. Judá, el de Judá ha vencido ya, ha vencido ya.

La raíz de David, el cordero inmolado que vida nos da. De cada tribu y pueblo, toda lengua y nación. Él nos hizo reyes. Él nos hizo reyes y sacerdotes para nuestro Dios.

Él es, él es, eso. Él es él es. Él es él es digno. Él es digno, digno, digno.

Eres digno, digno, digno. Eres digno, digno, digno. Tú eres digno. Digno, digno.

Eres digno, digno, digno. Eres digno, digno, digno. Es digno, digno, digno. Es digno.

Oh, gracias Espíritu Santo. A ti la gloria, a ti la honra. A ti la gloria y a ti la honra. Rey de reyes, Señor de señores, te adoramos.

Te adoramos. Te adoramos. Te adoramos. Te adoramos.

Gracias por lo que has hecho en nuestra vida. Gracias por lo que has hecho en nuestra vida. Gracias, Dios. Gracias.

Aleluya. Iglesia, mantenga firme ese memorial en su vida. Mantenga firme ese memorial en nuestra vida. Manténgalo, manténgalo firme.

Manténgalo firme. Manténgalo firme. Manténgalo firme. Y el Dios que te libró es el Dios que te libra y es el Dios que te librará.

Así que no se te olvide. No importa cómo comenzamos este año, sabemos que lo vamos a terminar en victoria. Sabemos que Dios va a estar con nosotros. Y él va a provocar el milagro que usted y yo estamos necesitando.

Dele un fuerte aplauso a su Señor, por favor. Aleluya. Al Rey de Reyes, al Señor de los Señores. Vamos, le damos más fuerte ese aplauso.

Aleluya. Gracias Espíritu Santo por la sanidad, por la restauración, por la victoria. Gracias. Aleluya.

Gracias. Bien. Que Dios nos bendiga, querida iglesia. Que Dios nos bendiga.

Bien, ¿qué le parece si antes de retirarnos tomamos nuestra mejor ofrenda? Por favor, tome asiento. Mientras usted busca su mejor ofrenda, nosotros queremos recordar también las actividades de esta semana. Eh, yo yo me acuerdo y y voy a recordarle voy a traer a memoria esto cortito cuando cuando mi mamá estaba enferma ya en su momento estar en cama que no podía levantarse ni nada, de repente la paz va caminando y la casa de nosotros tiene varias varios escalones.

Y de repente la paz se marea y cae desde desde una parte a la otra, como dos escalones, como dos escalones y cae y se golpea la cabeza y y se le pusieron sus ojos blancos. Yo pensé en ese momento que la paz se nos moría. Realmente no se nos moría. la llevamos a Nanc.

No no reaccionaba en Nancagua. Yo en esa oportunidad llamé a mi pastor y le pedí a los pastores también que favore estuvieran orando. Nos fuimos a San Fernando Bala, llegaron allá y San Fernando la Paz comienza a reaccionar. El problema es que reaccionaba y cuando reaccionaba cada 2 minutos era nos preguntaba exactamente lo mismo.

Exactamente lo mismo. Entonces fue una ahí en el en el color pensamos que había quedado ya por lo menos ya estaba viía, pero había quedado mal de su cabecita. Bueno, algo mal que yo, pero no había quedado mal de de su cabeza. Nuestro cada 30 segundos, cada 2 minutos exactamente lo mismo.

El problema es que fue el el simpático doctor que nos tocó pensó que prácticamente era violencia eh intrafamiliar. es entonces vivimos un proceso bien complejo y en medio de toda esa situación lo único que nosotros podíamos hacer una iglesia realmente fue así fue clamar a Dios, pedirle a Dios y Dios se Entonces cada vez que que cualquiera de estas dos se me se me anda quiere quiere tirar para otro lado. Ah, cuando se les pelan los cables y se van para otro lado. Yo yo tengo ese memorial presente y digo,

Señor, tú no dejaste a mis hijas vivas en esta tierra para yo estar sufriendo por ella, sino que sé que tú tienes propósito con nuestro Señor.

Y es un memorial que tenemos todas las mañanas y que confiamos y ella es a la distancia en Santiago por su estudio y nosotros acá.

Mis ojos no las pueden ver, pero sé que los ojos del Dios todopoderoso están presentes en ella. Y es un memorial saber que el Dios que nos libró ayer es el Dios que nos libra hoy y es el Dios que nos librará ayer. Entonces, yo yo le indo, no nunca deje de lado el testimonio que Dios ha hecha sobre su vida, ha establecido sobre su vida. Apocalipsis dice que nosotros le hemos vencido por la sangre del cordero.

Hemos vencido a la vez por la sangre del cordero y la palabra de testimonio. Su palabra de testimonio es sumamente importante. Así que no no se olvide de eso y en gratitud yo le pido, quería iglesia que la ofrenda que hoy ha dado sea en gratitud a lo que Dios ha hecho en nuestra vida. de poder ofrendar y decir,

Señor, esta ofrenda la voy a hacer porque me has traído a memoria aquella vez que me libraste, aquella vez que que tú estuviste a mi lado.

Yo me convertí a los 15 años.

A los 15 años Dios salió a mi encuentro. Pero hay un hecho que yo nunca me he olvidado. Yo yo tenía como 8 años y papá me había regalado una una bicicleta, pero una cross saltar y hacer cuestiones. Entonces yo yo salgo de mi casa y nosotros no vivíamos en pasaje, vivimos en calle.

Entonces yo me voy por Chihuegua. Yo siempre he tenido esa situación guardada en mi corazón porque de repente yo siento como la la bici se me desentabiliza, no por mala conducción, sino que yo literalmente sentí que algo me empujó hacia la calle y de repente siento que otra situación me tiró hacia la veda. Cuando me tira la vereda, pasa un camión, echo una bala y di la mano de Dios. Como como Dios impló, como Dios implória.

Eso nunca se lo nunca. No se lo conté a mi papá, mi mamá porque si no nunca más me iban a dejar salir y lo guardé para mí. Pero yo literalmente sentí como Dios me va, como Dios me quedo día. Dios nos ha guardado, Dios nos ha cuidado de un accidente, en una situación y son memoriales que tú y yo no podemos olvidar.

Porque de la misma manera como Dios te libró ahí, te va a librar hoy, te va a librar mañana y va a estar lado. Quiero recordarte, por favor, mañana estamos orando a las 6 de la mañana como todos los lunes a través de el mito. Así que si usted eh quiere orar y está inscrito en los WhatsApp de los distintos grupos, le va a llegar el el link. Recuerde que usted no tiene que prender cámara ni micrófono, pero sí conectarse y estar ahí.

La pastora esa oración y y qué importante es cuando comenzamos la semana orando, deshaciendo la obra del Imagínese a las 6 de la mañana nosotros deshaciendo la obra de Satanás cuando ya son las 12, la 1 y algo quiere levantarse, usted ya oró por ángeles para que tuvieran. Entonces es la victoria de Dios. Así que el lunes estamos ahí, martes y jueves, no se olviden nuestras reuniones a las 20 horas, 8 de la tarde, el día martes, el día jueves, pero a las 7 de la tarde las puertas del templo ya están abiertas. Así que venga este día martes, venga este día jueves.

Estamos ahí batallando por los martes. Agradecemos a Dios por los jueves. Agradecemos el jueves parece ya poquito domingo chico, pero eh los martes estamos echando de menos a hoy día. Yo yo yo digo, Señor, cuando vengas, por favor, que no venga el día de la mamá.

Pero gracias a Dios por usted hoy día venir. Yo he echo de menos como 80 gracias por venir. El viernes, querida iglesia, el viernes tenemos discipulado acá 20 horas, 8 de la tarde. Sí, pero eh hay una actividad en San Fernando que se denomina Tres ciudades, un altar.

Eh, y es porque coincidentemente San Fernando se fundó en mayo, Placía se fundó en mayo, Santa Cruz no tiene fecha de fundación, no sé si usted lo sabía, pero Santa Cruz no tiene fecha de fundación, eh, porque siempre existieron asentamientos acá, pero se reconoce dos fechas que es la de mayo en el máo de la Santa Cruz. Por eso en mayo se reconocen los hijos ilustres en nuestra ciudad, se reconocen los ciudadanos ilustres. Eh, y tuvimos, bueno, nosotros también el día viernes el servicio de acción de gracias acá, así que gracias a todos los que nos ayudaron y nos acompañaron. Eh, y Manuel Mont en diciembre de 1891, si mal no recuerdo, declara la comuna de Santa Cruz establece, pero recién en mayo comenzó su su funcionamiento, en mayo de 1892.

Entonces, una fecha mayo también importante para Santa Cruz y en San Fernando va a estar este evento, tres ciudades, un altar. Lo que vamos a hacer, vamos a clamar por nuestra tierra, vamos a bendecir la tierra. También me pidieron que que estuviera en una de esas oraciones para ver siete momentos de intersión en relación a los siete montes que se establecen. Uno de esos es el monte de las comunicaciones eh por el cual nosotros vamos a estar orando.

Eso va a ser a las 7:30 en San Fernando. Soelas con la iglesia de única esperanza de San Fernando. Si usted quiere ir bien, eh gracias por acompañar. Si no, recuerde que acá va a estar él discipulado a las 20 horas con nuestro hermano Marcial.

Amén. Bien, el domingo eh tenemos plantado a las 9:30, 9:20, perdón, 9:20 para 9:30 tenemos nuestro discipulado de plantado. No se olvide todas las personas que se sienten ya parte de la iglesia y quieren el el discipulado base de nuestra iglesia, ahí estamos plantados a las 9:20, 9:30. A las 9:30 también estamos orando en este lugar y a las 10:10 ya comienza nuestra reunión.

Queremos también recordar algunas fechas importantes el próximo viernes 22 de mayo. Todas las hermanas prepárense. Hay hermana Te. Así que hay hermana T el 22 de mayo.

Así que va a ser. Mir qué bonita es esa ah no, deitas. Así que bien, hermánate a las eh 7:30 ya el lunes 8 de junio cada vez queda menos, vamos a tener una reunión especial en tu presencia. El lunes 8 de junio se celebra Pentecostés.

Recuerden que nosotros celebramos hace poco en abril eh celebramos lo que era el alguien que me recuerde la Semana Santa. Gracias. Semana Santa. Cristo resucitado.

Luego de 50 días viene Pentecostés. En el calendario nuestro corresponde lunes 8 de junio. ¿Y por qué queremos hacer una reunión ahí? Porque lo que buscamos es que Dios siga vivando el fuego del don de Dios en nuestra vida, que los dones sean desatables.

A lo mejor usted, hay hermanos aquí que todavía no hablan en lenguas, pedirle a Dios que él desate el don de lengua, el don de profecía, lo los dones del Espíritu Santo. Recuerden que Primera de Corintios 12 habla acerca de los dones del Espíritu. Romanos 12 habla acerca de los dones funcionales para la Iglesia. tanto el uno como el otro son sumamente importantes y permítame decir esto vigente en este tiempo.

Yo entiendo y respeto la posición sensacionista de algunos ministerios o de algunas iglesias, pero nosotros no somos sensacionistas. Nosotros creemos en los dones del Espíritu Santo vigentes en este tiempo. Creemos en en la manifestación del Espíritu Santo en este tiempo y lo necesitamos más que nunca. Así que el 8 de junio vamos a estar eh en tu presencia buscando el rostro del Señor.

Va a ser una reunión sumamente importante, preciosa y linda de poder eh tener. Bien, aprovechamos también de dar la bienvenida a nuestra hermana Rut. Nosotros nos acompaña hoy día mi hermana Rut. Muchas bendiciones.

Gracias por acompañarnos. Su casa, todos los demás de casa, ¿verdad? Sí, todos los demás de casa. Antes de retirarnos vamos a estar orando por el Alan.

No vino, pero vamos a estar orando por él. Tal vez de la poblina tiene una operación super importante el día martes y creemos que la oración eficaz del justo puede mucho, que la oración del justo sana al enfermo. Bien, tome su mejor ofrenda, por favor. Permítame orar.

Padre, en el nombre poderoso de Jesús, bendecimos a todos mis hermanos, hermanas, que van a entregar su ofrenda de manera presencial. Aquellos, Dios, que van a hacer su transferencia, Dios, y están ahí los datos en pantalla, Señor, les bendecimos. Oramos por aquellos, Dios, que hoy van a entregar sus diezmos, Señor, con obediencia delante de ti. Les bendecimos porque todo es tuyo y lo recibido de tu mano damos en el nombre de Jesús.

Amén, Señor. Y amén. Muy bien. Con gozo, con alegría, póngase de pie, por favor.

Cantamos al Señor. Ya después de este tema estamos rogando la bendición. Cantamos y ofrendamos. Aleluya.

El poder del pecado, su amor es fuerte y poderoso. El rey de gloria, el rey de majestad. Mueve al mundo con su estruendo y nos asombra con maravillas. El rey de gloria, el rey de majestad.

Gracias sublime es. Aleluya. Perfecto es su amor. Tomaste mi lugar, tu micro.

Se mi vida. Tú me la bestia y ahora libre soy. Jesús, te adoro. Jesús, te adoro por lo que hiciste en mí.

Oh, oh, oh. No, todo el caos nos adoptaste como tus hijos, el rey de gloria, el rey de majestad, el que gobierna con su justicia y panece con su belleza. El rey de gloria, dígalo. El rey de majestad.

Gracias sublime, perfecto es su amor. Tomaste mi lugar. Cargaste tú mi cruz. Tu vida ahí.

Y ahora que ahora libre soy. Oh, Jesús, te adoro por lo que hiciste en mí. Signo es el cordero de Dios. Puede levantar su mano y decírselo.

Signo es el rey que la muerte venció. Digno es el cordero de Dios. Digno es el rey que la muerte venció. Reconocemos.

Digno es el cordero de Dios. Digno es el rey que la muerte venció. Digno es el cordero de Dios. Digno, digno, digno.

Gracias sublime, perfecto es tu amor. Dígale, Señor, tomaste mi lugar. Tomaste mi lugar. Calvaste tú mi luz.

Tu vida ahí. Y ahora libre soy. Te adoramos, Jesús. Jesús, te adoro por lo que hiciste.

Oh, oh. Oh. Amén. Bien, oramos.

Vamos a bendecir al Alan. Vamos a rogar la bendición. Eh, Gerardo, ¿por qué no te sacáis el bajo? Sí, sí, sí.

Nada. Aprovechemos también. Vamos a bendecir al Gerardo. Gerardito estuvo estaba bien complicado en la espalda y aún así vino a tocar así que lo lo vamos a bendecir para que Dios también traiga sanidad en él.

Amén. Cierre sus ojos. Padre, en el nombre poderoso de Jesús, Señor, ponemos nuestras manos en Gerardo y lo bendecimos. Declaramos sanidad, Señor, en su espalda, en su cuerpo.

Te pedimos en el nombre poderoso de Jesús, bendícelo, que sea un tiempo favorable para él de, Señor, sentir tu mano como tú lo ayudas, como tú lo libertas, como tú lo bendices, Señor. Y así como ponemos nuestras manos, Señor, en Gerardo, oramos por Alan, Señor, para que tú traigas, Señor, una un tiempo bueno, que todo salga bien, Señor. Tu palabra dice,

Dígale al justo que le irá bien.

Y declaramos, Señor, sanidad en el nombre poderoso de Jesús. Tu palabra nos enseña que si tan solo dos nos ponemos de acuerdo en pedir una misma cosa, lo que pidamos será hecho.

Por eso, Dios, bendecimos a Gerardo, declaramos la sanidad en él, oramos por Alan, declaramos la sanidad en su vida, Señor. Y así también oramos por cada hermano, hermana que hoy quizás está viviendo una situación delicada de salud. Declaramos y creemos el milagro. Padre, despíanos en paz, en comunión los unos de los otros, más nunca jamás de tu presencia.

En el nombre de Jesús, amén y amén. Dele un fuerte aplauso a su Señor. Por favor, despídase de su hermano, despídase de su hermana. Dios les bendiga.

Declaración

Dele un fuerte aplauso a su Señor. Por favor, despídase de su hermano, despídase de su hermana. Dios les bendiga.

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