Mensaje central
Eh, el domingo anterior estuvimos hablando de levantarnos, de resplandecer, eh entendiendo que eh necesitamos de sabiduría en nuestro caminar y hablábamos de cómo ir adquiriendo dicha dicha sabiduría. Efesios 5 nos dice la escritura en el verso 14, por lo cual, ah, despiértate. Vamos a esperar ahí que aparezca en la revisión 60, que es la que tenemos.
Vamos a leer del verso 14 en adelante
Vamos a leer del verso 14 en adelante. Eh, el domingo anterior estuvimos hablando de levantarnos, de resplandecer, eh entendiendo que eh necesitamos de sabiduría en nuestro caminar y hablábamos de cómo ir adquiriendo dicha dicha sabiduría. Efesios 5 nos dice la escritura en el verso 14, por lo cual, ah, despiértate. Eso es eh revisión 60, por favor, Nati.
Efesios, capítulo número 5, verso 14. Vamos a esperar ahí que aparezca en la revisión 60, que es la que tenemos. Amén. Bien, dice la escritura, me imagino usted trajo Biblia también ahí para compartir y leer junto a nosotros.
Efesios capítulo 5 verso 14 dice la escritura. Por lo cual dice, «Despiértate tú que duermes y levántate de los muertos y te alumbrará Cristo. Mirad, pues, con diligencia como andéis, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
Lo tenemos. Amén. Que Dios bendiga su palabra. Señor, te pido con todo con todo mi corazón, usa mi vida en esta mañana.
permite que esta palabra corra y sea glorificada. Señor, permíteme en este en esta mañana predicar con de nuevo y con confianza tu palabra. Creo que esta es una palabra, Dios importante para nuestra vida, sobre todo en el comenzar de este año 2026. Tú tú has puesto en mi corazón esta tónica, Dios, de poder guiar a la iglesia, Señor, entendiendo que, Dios, cada mensaje es una motivación a nuestra vida y es una guía a nuestro corazón.
Permíteme predicar con sabiduría, Señor, con la autoridad de un apóstol, con la voz de un profeta, con la fuerza de un evangelista, la sabiduría de un maestro, pero siempre guiando a tu pueblo como un pastor. Gracias en el nombre de Jesús. Amén. Y amén.
Bien, le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor. Bien, ahí está en pantalla. Por lo cual despiértate tú que duermes y levántate de los muertos y te alumbrará Cristo. Miren pues con diligencia cómo andemos, no como necios, sino como sabios, aprovechando qué cosa bien el tiempo, porque los días son malos.
Por tanto, no seáis insensatos, sino entendios de cuál sea la buena o sea la voluntad del Señor. Efesios, querida iglesia, esto lo he dicho en otras oportunidades, pero considero hoy importante poder eh mencionarlo, poder decirlo. Efesios pertenece a cuatro cartas denominadas cartas secuenciales. Eso implica que cada verdad relatada en una carta sirve como base para la siguiente.
Estas cuatro cartas secuenciales, Gálatas, Efesios, Filipenses y Colosenses. Por tanto, cada verdad que yo recibo, que yo conozco de de estas cartas, insisto, va siendo una verdad que me sirve como base para la siguiente. Por tanto, cuando yo leo la carta a los Gálatas, Gálatas me habla y me enseña como principio que yo era un esclavo y Cristo vino a hacerme libre, libre del pecado, libre de esa esclavitud. Y luego que yo entiendo que era un esclavo, pero que Cristo me ha libertado, entonces puedo observar la carta a los efesios.
Y la carta a los efesios me enseña el por qué Cristo me libertó y él me hace libre para hacer su cuerpo, para pertenecer a su iglesia. A ver, levante su mano, por favor, y diga, «Soy la iglesia.» Entonces, e esto es importante. Una vez entendiendo que somos la iglesia, Filipenses nos declara que esa iglesia, que ese cuerpo tiene una cabeza que es Cristo. Y Colosenses me hace ver como esa cabeza que es Cristo derrama sus bendiciones sobre todo el cuerpo, sobre su iglesia.
Y y es interesante que como cuerpo de Cristo, como iglesia, recuerde, ese es un principio en en en esta carta a los efesios, la iglesia, nosotros somos la iglesia, somos su cuerpo. Y y esto es importante destacar, ya que Efesios hace referencia específicamente a nosotros.
Desarrollo
Por tanto, cuando leo este capítulo número cinco de esta carta, yo yo tengo que observar que Pablo no le está hablando a gente ajena a la iglesia, sino que le está hablando a la iglesia. No, no le está hablando a gente ajena al cuerpo de Cristo, sino que le está hablando al cuerpo de Cristo. Usted y yo somos la iglesia. Usted y somos el cuerpo de Cristo.
¿Y qué es lo que le está diciendo Pablo? Que debemos despertar de entre los muertos y entonces Cristo nos alumbrará. Ahora, ¿por qué es interesante? Porque Pablo no está hablando de muertos físicos, sino gente aletargada, gente muerta espiritualmente.
Y y Pablo entonces le está diciendo a a la iglesia, te está diciendo a ti, me está diciendo a mí que yo no puedo estar aletargado, no no puedo estar sonámbulo, no puedo estar dormido, sino que como iglesia a ti y a mí nos corresponde estar despiertos, nos corresponde estar atentos, no nos corresponde estar con los ojos abiertos. Y es así como nos alumbrará, nos alumbrará Cristo. Déjeme decirle dos cosas rápidamente para llevarte a estos puntos.
Primero Dice
Número uno, amada iglesia, no es Cristo, escuche bien, por favor, no es Cristo que nos alumbra para que nosotros despertemos, sino que primero dice Pablo, despiértate para que entonces te alumbre Cristo. Déjeme repetir esto porque es importante poder entenderlo, por favor.
Primero Te
No, no es que primero te alumbra Cristo para que luego tú despiertes, sino que Pablo, ¿cuál es la línea? ¿Cuál es el orden? despierta para que entonces te alumbre Cristo. Cuando yo veo esta secuencia, entonces entiendo como Pablo le está escribiendo a la iglesia, al cuerpo de Cristo, que no me está hablando de un despertar en donde yo estaba muerto al pecado, sino que me está hablando de un despertar espiritual.
Es importante hacer énfasis en esto. Por eso dije en un principio, amado, amada, que este es una carta secuencial. Yo ya sé que Cristo me hizo libre. Yo ya no soy esclavo y como soy parte del cuerpo de Cristo, como pertenezco a la iglesia, ¿qué es lo que me está diciendo Pablo?
Que yo tengo que estar despierto, tengo que estar con mis ojos abiertos. Tengo que estar con mis sentidos espirituales atento para que entonces me alumbre Cristo. Por tanto, número dos, que el tiempo que sea malo, aunque el tiempo es negativo, ese aprovechando viene el tiempo porque los días son malos. Pablo tiene relación con que la excusa no debe ser motivo.
Que que el tiempo sea el malo no es excusa, sino que debe ser, amado, amada, para ti y para mí, motivación para nuestra vida el despertar que Cristo nos está solicitando. Por eso Pablo dice, «Aprovecha bien el tiempo.» O sea, el tiempo puede ser malo, la situación puede ser negativa, el momento puede ser, ¿no? Puede ser el mejor para ti y para mí en algunas áreas de nuestra vida. A lo mejor tú estás viviendo un mal tiempo económico, estás viviendo un mal tiempo matrimonial, estás viviendo un mal tiempo emocional.
Pero el consejo de Pablo es, aprovecha bien el tiempo, que el momento negativo no sea una excusa para estar aletargado, para morir espiritualmente, sino todo lo contrario, despierta. Despierta. Ese es el consejo apostólico. Aprovecha bien el tiempo, mantente despierto.
¿Qué qué quiere decir esto, amada iglesia? Y este es mi punto y esta es mi base para decirte todo lo demás. Póngale gana este año. No, no, no, no tengo otra otra frase.
Déjeme decírselo bien en chileno. Por favor, póngale ganas en este en este año. Yo yo creo que este puede ser un buen año para nosotros. Creo Gracias por su amén.
Creo que puede ser un buen año para nuestra vida, un año para alcanzar metas, un año para lograr cosas. Puede ser un buen año, pero hay que ponerle ganas. Póngale ganas este año. No, no espere marzo.
Póngale ganas ahora a este a este año. A ver, abrace a su hermano, por favor, y dile, «Ponle gana a este año.
Vamos, dígaselo de nuevo. Ponle gana. Ponle gana este año.
A ver, mírelo por favor y y dígale,
¡Aleluya! Amado, amada, ¿qué es lo que te está diciendo Pablo? Despierta. Despierta entre los muertos.
Deja de estar aletargado. Deja de estar ahí. Es que estoy cansado. Es que estoy cansada.
Es que es que no puedo. Es que me da flojera. Señora y señores, no esté esperando una varita mágica. Estoy esperando que me alumbre Cristo.
No, es primero despierta. Si despiertas, si le pones ganas, entonces Dios te abrirá las puertas. Entonces Dios estará contigo. Entonces Dios, lo que parece imposible será posible para tu vida.
Pero tienes que ponerle gana, tienes que despertar, tienes que ponerle gana este año. A ver, mira a su hermano nuevamente, por favor. Dígale, «Ponle ganas.» Recuerde que en este año, tres cosas. Recuerde que en este año hay cosas que debemos desechar.
Usted no está en esas. Hay cosas que debemos desechar. Número dos, hay cosas que debemos cambiar. Número tres, hay cosas que solo es cuestión de tiempo.
Se lo vuelvo a decir. Recuerde que en este año hay cosas que usted y yo debemos desechar. Número dos, hay cosas que debemos cambiar. Número tres, hay cosas que solo es cuestión de tiempo para que sucedan, pero debo ponerle ganas en este año.
Debes ponerle ganas en este año 2026. Y sepa esto, por favor. Usted puede y nadie lo hará por usted mejor que usted. Usted puede, lo voy a decir una vez más, usted puede.
A ver, dígal, dígalo fuerte. Yo puedo, yo puedo con esas ganas, mi hermano. Dígalo fuerte. Yo puedo.
Yo puedo. Aleluya. Usted puede y nadie, escúcheme, nadie lo hará por usted mejor que usted. Nadie lo hará por usted mejor que usted.
Usted puede. ¿Qué quiero decir con esto? que debemos cambiar la óptica de cómo estoy viendo mi realidad. Nadie vendrá, y se lo voy a decir una vez más, nadie vendrá con una varita mágica a cambiarle la vida.
Nadie vendrá con una varita mágica a cambiarle el matrimonio. Nadie vendrá con una varita mágica a cambiarle la economía. Si usted quiere ver resultados en este año, deje de estar al lado de los muertos espiritualmente. Póngale gana este año y Cristo nos va a alumbrar.
Es que el tiempo es malo. Consejo apostólico. Aprovecha bien el tiempo. Si tienes que orar más, ora más.
Si tienes que ayunar, ayuna. Si tienes que doblar rodilla, dobla rodilla. Pero si yo busco a Cristo, el resultado es que me alumbrará el Señor. Aprovecharé bien el tiempo y veré la gloria de Dios en favor de mi hogar y de mi familia.
Usted puede. Vamos, dígale a dos a tres. Usted puede. Usted puede.
Y y dígaselo, por favor. Nadie lo hará por nosotros. Nadie lo va a hacer por ti. Nadie lo va a hacer por ti.
Nadie lo va a hacer por ti. Moisés, la pastora, no va a orar. No va no orar. Sí, pero nadie va va a hacerlo por usted, amado, amada.
Usted puede, usted puede y nadie lo hará mejor que usted. Y se lo voy a repetir y perdóneme por favor que sea reiterativo, pero nadie vendrá con una varita mágica. Es usted que se debe levantar y comprender que tiene la fuerza necesaria para hacerlo. Usted tiene la fuerza necesaria para hacerlo.
Diga el débil fuerte soy. Diga el pobre rico soy. Diga el que no tiene tengo. ¿Sabe por qué?
Porque es Dios el que nos fortalece. Pero Dios no alumbra muerto espiritualmente. Dios bendice a los que se despiertan en el nombre poderoso de Jesús. Hay acciones.
Dígale a su hermano,
Usted va a predicar harto conmigo, por favor. Busque a alguien y dígaselo. Hay acciones que no son por el sentir, sino por el deber.
Hay acciones que no son por el sentir, sino por el deber. Levante su mano, por favor, y diga,
En este año no me muevo por el sentir, me muevo por el deber. Pastor, es que no siento de ordenar, es que no siento de orar, es que no siento fuerza.
Porque, amado, en este año no es por el sentir, es por el deber. Y usted y yo tenemos un deber. Usted y yo tenemos una responsabilidad. Usted y yo tenemos que cumplir porque hemos sido tomados para ser cuerpo de Cristo.
Hemos sido tomados para ser iglesia de nuestro Señor. Nadie lo hará por usted. Nadie lo hará por usted. Y hay cosas, lo voy a decir una vez más, que no son por un sentir, sino que son por un deber.
Hay cosas que usted y yo no las sentimos. como como usted y yo cada día domingo. No, no me diga que usted todos los domingos tiene siente de venir a la iglesia, pero venir y congregarnos no tiene relación con un sentir. Venir y congregarnos tiene relación con un deber.
Hay cosas que no se deben mover por un sentir, sino que se deben hacer por un deber. No se trata de un sentir. Y este año hay que ponerle gana y eso no es con un sentir, eso es un deber. Si yo no le pongo ganas, ¿sabe dónde voy a terminar?
Muerto espiritualmente. Muerto espiritualmente. Te lo voy a volver a decir. Muerto espiritual.
Espiritualmente. Pero si tú y yo le ponemos ganas, ¿sabes lo que dice Proverbios? Proverbios dice que vale mucho mejor, mucho más un perro vivo que un león muerto. Muerto espiritualmente usted y yo no servimos.
Hay que ponerle ganas. Hay acciones que no son por nuestro sentir, sino por nuestro deber. Primera de Corintios 10:13. Por favor, quien esté ahí.
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, pero fiel es Dios. Pero fiel es Dios, que no nos dejará ser tentado más de lo que nosotros podemos resistir, sino quedará también juntamente con la tentación, ¿qué cosa? La salida para que podamos soportar. La palabra tentación usada en este texto por Pablo tiene relación con la palabra prueba, con la palabra experiencia.
Yo podría leer, «No nos no nos ha sobrevenido ninguna prueba, no nos ha sobrevenido ninguna experiencia que no sea humana, pero fiel es Dios. Fiel es Dios que juntamente con la prueba te va a dar la salida, que juntamente con la experiencia negativa, esa experiencia dolorosa, esa experiencia de dificultad, esa experiencia traumática, si tú le pones gana, aleluya, no te va a dejar muerto espiritualmente, sino que fiel es Dios, que juntamente con la prueba nos da la salida. Jueces, mire, mire esto, por favor. Recuerde que estamos en el punto si no no nadie mejor que tú para hacerlo.
Jueces capítulo 6 verso 14. ¿Quién lo escribió así? Entonces el Señor lo miró y le dijo,
Ve tú con la fuerza que tienes y rescata Israel de los madianitas. Yo soy quien te envía.
Mi clan es el más débil de toda la tribu de Manasés y yo soy el de menor importancia en mi familia. El Señor le dijo,
Yo estaré contigo y destruirás a los madianitas como si estuvieras luchando contra un solo hombre.
Señor, me cuesta. No puedo. Pero hay cosas, te vuelvo a decir, que no tratan de un sentir, sino que tienen relación con un deber. Amado, cambie la óptica.
Usted puede, póngale gana este año. Usted puede. Usted puede deje de estar diciendo,
No, no habrá otro que siempre me toca a mí. No, no habrá otro.
Siempre, siempre la situación conmigo. Es que estoy tan cansado, pastor. Es que no tengo fuerza, no tengo ganas.
Aleluya. Gracias porque me hiciste una persona capaz de resistir. Gracias porque me has dado la posibilidad de poder soportar y seguir adelante. Señor, gracias porque estoy seguro que si le pongo gana este año, veré pronto la salida.
Y sé que a los que aman tu nombre, todas las cosas nos terminan ayudando para bien. Avance, querida iglesia. Este año póngale gana. Usted puede más de lo que cree y Dios está con usted.
Dios está con usted. Y esa es la realidad. Esa es la realidad de Gedeón. Gedeón, siendo el más pequeño, esa era su situación.
Y Dios le dice,
Quédate tranquilo. Yo estaré contigo. Yo estaré contigo.
Dios no se mueve en base a nuestra realidad, sino en base a nuestro destino. Aleluya. Se lo voy a decir una vez más. Dios no se mueve en base a nuestra realidad.
Dios se mueve en base a nuestro destino. Usted puede, usted puede, usted puede, usted puede. En el nombre de Jesús, se lo voy a decir una vez más. Usted puede, usted puede, usted puede, usted puede.
Póngale ganas este año. Póngale gana y nos va a alumbrar Cristo. No esté esperando una varita mágica. Estoy esperando que Dios me toque.
¿Cuál es el principio? Si tú despiertas, entonces Dios te alumbra. ¿Sabes cómo generalmente nosotros actuamos? Esperamos que Dios nos toque para entonces hacer algo.
Oh, estoy esperando que Dios me hable. Señoras y señores, póngale gana a usted. Póngale gana a usted y entonces nos alumbrará, nos alumbrará Cristo. Aprovechemos bien el tiempo.
Póngale gana este año. Puede puede nuevamente mirar a dos, a tres personas y decirle, «Ponle gana este año. Ponle ganas, amado. Ponerle gana a este año, ¿qué implica?
Implica, número uno, recuerde que nadie lo hará mejor que usted por usted. Nadie lo hará mejor que usted. Usted tiene que ponerle ganas. Número dos, en este año golpee las aguas las veces que sea necesario.
Golpee las aguas las veces que sea necesario. ¿Qué quiero decir con esto, amado, amada? No se rinda, por favor. Póngale ganas.
No deje de insistir, no deje de luchar este año. No, no deje de no, no deje de insistir. No, no deje de luchar este año. Mire lo que dice Segunda de Reyes 214, por favor.
Segunda de Reyes 214 dice la escritura, «Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas y dijo, ¿dónde está Jehová? el Dios de Elías. Y así que hubo golpeado del mismo modo las aguas se apartaron a uno y a otro lado y pasó Eliseo. Esta es la transición, la historia que hemos leído, los versos que hemos leído, nos habla de la transición de el profeta Elías al profeta Eliseo.
Eliseo había podido una doble porción del espíritu que había en Elías. Elías es llevado por un carro de fuego a la presencia de Dios y entonces cae el manto de Elías en el suelo. Eliseo lo recoge y luego entonces Eliseo va al Jordán donde Eliseo había visto con anterioridad como Elías había golpeado las aguas del Jordán y el Jordán se habían dividido en dos. Entonces ahora Eliseo golpea las aguas y hace la pregunta, ¿dónde está el Dios de Elías?
Y dice la escritura y lo hemos leído, golpeando las aguas del mismo modo. Eso me hace pensar que Eliseo golpeó las aguas y golpeó las aguas hasta haber dividido el Jordán como lo hizo con Elías. Amado, amada, no sé cuántas veces usted ha estado golpeando las aguas, esperando que algo suceda, pero no se rinda, por favor, no se rinda. Siga adelante, póngale gana este año y le aseguro, en algún punto de este año, en algún punto de estos 12 meses, esas aguas se van a dividir.
Esas aguas se van a dividir. Mire lo que dice Segunda de Reyes, capítulo 13, la nueva traducción viviente. Segunda de Reyes 13 dice,
Luego Eliseo dijo, ahora levanta las demás flechas y golpéalas contra el piso.
¿Cuántas veces? Tres veces. ¿Cuántas las golpeó? Dígalo fuerte.
Amén. Pero el hombre que Dios se enojó con él Pero el hombre de Dios se enojó con él y exclamó, «Tendrías que haber golpeado el piso cinco o seis veces. Así habrías vencido Aram hasta destruirlo por completo. Ahora saldrás vencedor solamente, ¿cuántas veces?
Tres veces. ¿Cuántas golpeó? ¿Cuántas veces salió vencedor? Tres veces.
Déjeme preguntarle esto, por favor, de manera hipotética. Y si fuera este año, déjame hacerte esta pregunta, por favor. Y si fuera este año y si fuera este año donde todo lo que estaba esperando se da y si fuera este año el año de tu mayor bendición y si fuera este año el año de la restauración y si fuera este año el año donde todo sale bien, amado, amada, y si fuera este año Y si fuera este año donde por fin toda tu familia viene a las plantas de Cristo y y si fuera este año, amado, póngale gana este año. Siga golpeando las aguas.
Siga golpeando las aguas. Siga golpeando. No se conforme. A lo mejor tú llevas un año, llevas 2 años, llevas 3 años y te cansaste.
y te cansaste. Y esa es la situación del rey delante del profeta en donde le dice,
Si tú hubieses seguido golpeando, si tú hubieses seguido golpeando.
Ha llegado el tiempo en que todo lo que está cerrado se va a abrir en favor de nuestra vida. Y yo creo que este puede ser el año si le ponemos gana. Este puede ser el año si despertamos en el nombre de Jesús y dejamos de estar muertos espiritualmente. Nadie te va a venir a decir, «Es tu tiempo.
Es Dios que te trajo hoy a este lugar para decirte,
Y si es este año, te lo pregunto una vez más. Y si es este año, aleluya, y si todo por lo que has estado orando sucede en este año y si es este año, pero tómele la mano a su hermano ahora como profeta y y y dígale y dígale así bien seriamente, así muerto espiritual como estás. Dígase así muerto espiritual como está. No creo que suceda este año.
Dígaselo. Por eso Dios te trajo hoy a este lugar. Aleluya. Por eso Dios hoy te trajo a este lugar para que despiertes en el nombre de Jesús.
Porque puede ser este año es uno de los mejores años de nuestra vida. Puede ser este año. Amado, salga convencido este de este lugar. Puede ser este año, pero tengo que ponerle ganas.
Y no es una situación de sentir. Tiene que ver con nuestro deber. Tiene que ver con nuestro deber. No tiene relación con nuestro sentir.
Tiene relación con nuestro deber. Aleluya. Mueva a alguien, por favor. Dígale,
Esta palabra es para ti, cabezón.
Este puede ser nuestro año.
Nadie lo hará por usted mejor que usted. Nadie lo hará mejor por usted, mejor que usted. Número dos, golpee las aguas, querido, querida, en este año. Golpeemos las aguas las veces que sean necesarias.
las veces que sean necesarias hasta escuchar por fin es tiempo. Hay algunos de nosotros que hemos golpeado las aguas como en el caso de Eliseo y hemos dicho,
¿Dónde está el Dios? El Dios de Elías.
¿Qué hizo Eliseo? La golpeó. Y la golpeó hasta cuándo? Hasta abrirse las aguas.
Entonces, tú tienes una palabra de Dios. Tú tienes una promesa de Dios que te insta a golpear la tierra, que te insta a golpear la tierra hasta ver resultado. Y el problema es que la hemos golpeado una, dos, tres veces y nos hemos cansado. Pero Dios hoy nos trae a este lugar.
Número tres, amado, póngale ganas este año y rodéese de gente y de situaciones que nos impulsen. Rodéese de gente que lo impulse. Rodéese. Lo voy a decir una vez más, rodéese de gente que lo impulse.
Sabe que está comprobado matemáticamente. Está comprobado matemáticamente que mi peso, estoy hablando de mi peso físico, mi peso está directamente relacionado con la red más cercana que yo tengo. Esto está comprobado matemáticamente. Mi peso está relacionado con la red más cercana de la que me rodeo.
Entonces, no es lo mismo juntarse con puros guatones parrilleros que con puros deportistas. No, no es lo mismo. Matemáticamente lo voy a decir porque si me rodeo de gente buena para la parrilla es muy distinto rodearme de gente deportista. Mi peso es el promedio de mis relaciones, pero aquí está el punto.
Mi alma y mis emociones también. Mi alma y mis emociones también. Entonces, físicamente, matemáticamente, esto está comprobado. Tu peso va a tener relación a a tu círculo.
El punto está que nuestra alma también tiene el mismo efecto. Mis emociones también tienen el mismo el mismo desarrollo. Y si te comienzas a rodear de gente que encuentra todo malo, que siempre tiene una queja, más temprano que tarde tú empezarás a encontrar todo malo y a desmotivarte y a sentirte cansado. O sea, tú tú puedes comenzar y ese y ese es un problema, querido, querida, muchas veces de las iglesias, que tú vienes con ganas, tú vienes con porque amas la casa del Señor y el problema es que te rodeas de gente que empieza a encontrar todo malo.
Más temprano que tarde vas a empezar a encontrar todo malo. Rodéate de gente. Mira lo que dice, por favor. Proverbios 13:20.
Nati, anda con sabios y te harás sabio. Anda con brutos y te meterás en lío. Anda con sabio y te harás sabio. Anda con brutos.
y te vas a meter en líos. La traducción del lenguaje actual, mismo verso Nati, por favor, dice, «Quien con sabios anda a pensar, aprende. Quien con tonto se junta, acaba en la ruina. Este año, querido, querida, júntese con gente que lo impulse o a lo mejor usted es la gente que impulsará a los demás.
O a lo mejor usted es la gente que impulsará a los demás, pero póngale ganas. Nadie lo hará por usted mejor que usted. Golpee las aguas las veces que sea necesario y manténgase al lado de gente que lo bendice y no que lo desanime y le hace ver todo mal. Déjeme terminar con esto, por favor.
Primera de Samuel 22. Termino con esto. Dice, «Ese día, Primera de Samuel 22:2, traducción del lenguaje actual. Ese día también se unieron a David como 400 hombres.
Todos ellos eran tan pobres que no tenían dinero para pagar sus deudas. Además, eran gente que sufría, ¿cuánto? mucho y que ya no quería seguir viviendo así, de modo que David llegó a ser su líder. Gente pobre, gente que sufría, pero que no quería seguir viviendo así.
¿Y qué hicieron entonces? Se juntaron con David. Estos hombres que en esa condición llegaron a David se transformaron en valientes de grandes hazañas. Permítame enumerar alguna de ellas.
José Beved, valiente de David, mató a 800 hombres en una sola batalla con su lanza. Elasar luchó contra los filisteos hasta que su mano se quedó pegada a la espada y Dios le dio una gran victoria. Sama defendió un campo de lenteja contra los filisteos y le dio una gran derrota. Abisaí mató a 300 hombres con su lanza y se hizo famoso entre los valientes.
Benaía mató a dos leones de Moab. Mató a un león en un foso en un día de nieve. Mató a un egipcio gigante con la propia lanza del egipcio. Los tres valientes irrumpieron en el campamento filisteo y sacaron agua del pozo de Belén para David.
que lo derramó como ofrenda a Dios. Usted puede leer estas acciones y más en Segunda de Samuel 23 y en Primera de Crónicas 11. Gente que fue conocida como los valientes de David, pero eran hombres en un principio que eran pobres, tan pobres, que no podían pagar sus deudas y que sufrían mucho, pero que entendieron que era el tiempo de despertar. Y se juntaron con la gente correcta.
Se juntaron con la gente correcta. Le pusieron ganas. Entendieron que si no lo hacían ellos, nadie lo haría por ellos. Y empezaron a golpear las aguas las veces que fueron necesarias.
Amado, amada, póngale ganas. Este año usted puede, usted puede. Efesios 5, nadie. Podemos volver al texto original.
Con esto cerrando. Efesios 5:14 dice,
Por lo cual, despiértate tú que duermes.
La mejor manera es despertarnos. Este puede ser nuestro año. Levante su mano y dígalo fuerte, fuerte, por favor. Este será mi año.
Este será mi año. Gloria a Dios. Pongámosle gana. Este año, querido, querido, póngale gana a este año.
Rodéese de la gente que a usted lo va a bendecir. Rodese de la gente que a usted lo va a bendecir. Rodéese de gente que traerá bendición sobre su vida. Cada persona en este lugar y no miento, cada persona en este lugar que nos ha sabido honrar y bendecir ha terminado honrado y bendecido.
Yo sé y esto no es y se lo voy a decir, esto no es orgullo. Sé que somos una buena tierra. Sé que somos una buena una buena tierra. Sea sabio, no se aleje de sus pastores.
Sea sabio, sea sabio. No se aleje de sus pastores. Sea sabio. No hable mal ni deje que hablen mal de sus pastores.
Sea sabio. Sea sabio. Sea sabio. Este puede ser nuestro año y este puede ser un gran año, pero despertemos en el nombre de Jesús.
Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor. Aleluya. Póngase de pie, por favor. Abrace a su hermano y dígale, «Vamos a despertar.» Aleluya.
¿Cómo sé que usted va a despertar? Amor, ¿cómo sé que van a despertar? Porque mañana los voy a ver a todos orando a las 6. Son acciones que no dependen de nuestro sentir, sino de nuestro deber.
¿Cómo sé que usted va a despertar? Porque usted tiene que estar en este lugar, no por un sentir, sino por un deber. Entonces yo yo los veo. ¿De qué manera los puedo ver?
Todos los días yo mando un mensaje. Siempre son los mismos. La Yanni, la Vivi, la Ana, por el lado de las mujeres las que responden. Pastor, si yo también lo leo, ni un amén coloca usted, pero es una palabra que tú necesitas.
No es lo mismo despertarse sin una palabra que con una palabra en el corazón. No es lo mismo por acá. ¿Qué es lo como mandar al al al inframundo acá? Un puro devo no más.
Tengo un amigo que me decía, «Pastor, yo me obligo a leerlo. Ni un amén ahora. Son son pequeños detalles. Son pequeños detalles.
Pero, ¿sabes lo que van provocando esos pequeños detalles? Nos van aletargando. Nos van aletargando. Nos van durmiendo.
Después viene el problema. Después viene el problema. Entonces, ¿qué cuál ha sido mi intención en este año? y y seguramente voy a estar todo enero o febrero de la misma manera hasta que comencemos el año fiscal queriendo darte herramientas.
Entonces, el primer domingo que prediqué es sabiduría. Busca la sabiduría, busca la sabiduría, busca la sabiduría. Y hay maneras de buscar la sabiduría. No, no te dije busca la sabiduría y te dejé ahí.
No hay manera. La Biblia dice que se la podemos pedir a Dios. Recuerde, se la podemos pedir a Dios. Dios nos lo va a dar.
Podemos rodearnos de gente sabia y esa sabiduría va a traer favor sobre nuestra vida. La podemos comprar, no se olvide. Entonces, este segundo este segundo domingo, ¿qué qué te estoy invitando a hacer? a que despertemos porque sé que usted puede, amado, amada.
Sé que usted puede. Sé que usted puede. Sé que usted puede. Sé sé que usted puede orar más de lo que ya está orando porque lo hizo.
Sé que usted puede buscar más a Dios de lo que hoy lo está haciendo porque ya lo hizo. Despertemos en el nombre de Jesús. Despertemos en el nombre de Jesús. Vuelva, escúcheme, vuelva a amar la casa de Dios.
Vuelva a amar la casa de Dios. Ay, es que no siento. No se trata de un sentir, se trata de un deber. Es nuestra responsabilidad.
Es nuestra responsabilidad. Y y no olvidemos, por favor, Corintios, que nosotros el fundamento es para todos el mismo, Cristo. El fundamento es para todo el mismo, Cristo. Y perdóneme que me demore un poquito más en esto, pero es importante.
Pero sobre ese fundamento Pablo dice que tú y yo levantamos oro, piedras preciosas, pero también podemos levantar madero, eno o jarasca y un día el fuego viene. Un día el fuego viene y eso y ese fuego no tiene relación con el infierno. Ya, porque usted y yo no estamos aquí discutiendo salvación. Somos salvos por la gracia de Dios.
Aquí lo que estamos discutiendo es que el fuego tiene relación con prueba y llega el momento en que la prueba te golpea, la prueba me golpea, pero si yo estoy firme, ese firme se va a reflejar en el oro, en las piedras preciosas. Y dice que el fuego lo golpea, pero no le pasa nada. Pero cuando viene la prueba y yo estoy ahí aletargado y lo único que estoy construyendo es con Ojarasca, con Eno, ¿alguna vez usted vio el la historia de los tres chanchitos? Ah, y la historia de los tres chanchitos, mientras eh el chanchito de la paja y el chanchito de la madera construían como construyeron rápido, porque esas son construcciones rápidas, bailaban y la pasaban bien, pero el otro estaba ahí construyendo, sacándose la mugre la casa con ladrillo y la prueba nos golpea a todo.
Pero cuando tú y yo estamos muertos espiritualmente, va a venir el fuego y la paja y la madera va a ser consumida. Y Pablo declara y dice,
Si bien no te perderás, porque insisto, no está hablando de salvación.
Es distinto venir a doblar rodillas, a dar gracias a Dios. Señor, está difícil la cosa, pero te agradezco porque veo a los demás cómo les está yendo peor, mal y de una u otra manera. A mí me sigue yendo bien, Señor. Gracias.
A mí me sigue yendo bien. Tú me sigues sustentando, Señor. Ya dijeron que tenían que echar a cinco y somos seis. Y Señor, gracias porque echaron al de la derecha, echaron al de la izquierda.
Acuérdate del salmo 91. Echaron al de la derecha, echaron el de la izquierda, pero a mí no me tocaron, señores, más me extendieron el contrato. Amado, póngale gana este año. Póngale gana este año.
No es por un sentir, es por un deber. No, no es que no tengo ganas de venir, pastor. Esto no se trata de sentir, señoras y señores. No se trata de sentir.
Se trata de un deber. Se trata de un deber. Yo tengo que estar en la casa del Señor. Aleluya.
Siento a Dios. Déjeme, créame que siento a Dios. Podemos, podemos cerrar nuestros ojos, por favor. Puede levantar sus manos al cielo.
Aleluya. Puede conversar con el Espíritu Santo ahora y decirle,
Señor, aquí estoy. Espíritu Santo, aquí estoy. Oh, Espíritu Santo, aviva mi fuego.
Espíritu Santo. Oh, Señor, yo recuerdo cuando Pablo le dice a Timoteo, aviva el fuego del don de Dios que está en ti. Aviva el fuego del don de Dios que está en ti. Y Pablo le dice,
No te voy a volver a poner las manos, Timoteo. No tengo el tiempo. El tiempo ha llegado, tengo que partir, no voy a poder seguir poniendo mis manos en ti. Pero hay un fuego en ti que tiene que ser avivado.
Hay un fuego en tu vida, Timoteo. Hay un fuego en ti. Y Señor, yo sé en cada uno de tus hijos tú has colocado una llama, has colocado un fuego que puede parecer muy pequeño, que puede parecer muy insignificante, pero Santiago me enseña que un pequeño fuego puede encender un gran bosque. Puede encender un gran bosque.
Y yo oro, Dios mío, por estos pequeños fuegos. Oro, Espíritu Santo, por estos pequeños fuegos. Sé Dios que hay gente que está apagada espiritualmente. Siento que hay gente que está muerta espiritualmente.
Pero Dios, tú eres el Dios que nos levanta de los muertos. Tú eres el Dios que aviva el fuego. Tú eres el Dios que enciende la llama. Oh, y oro, Espíritu Santo, oro en el nombre de Jesús para que la llama sea encendida una vez más en tus hijos.
La llama sea encendida una vez más en tus hijas. Y el que profetizaba y hoy no profetiza, vuelva a profetizar. El que danzaba y hoy no danza, vuelva a danzar. El que oraba en lengua y hoy no ora en lengua, vuelva a orar y hablar en lengua.
Señor, yo oro en el nombre de Jesús por el que el que leía tu palabra y hoy no lo hace, la vuelva a leer, oh Dios, para que el que clamaba y hoy no clama, vuelva a clamar. Señor, yo oro por aquellos que están esperando una imposición de mano. Dios mío, hoy le digo en el nombre de Jesús, aviva el fuego, aviva el fuego, aviva el fuego, aviva el fuego, aviva el fuego, aviva el fuego en el nombre de Jesús. Oro por aquellos, Dios mío, que están mudos, que están mudos espiritualmente para que tu boca sea desatada, para que tu boca sea desatada en el nombre poderoso de Jesús.
Oh, oro para aquellos, Dios mío, que le bajaron volumen a su oración. Oro por aquellos que le bajaron volumen a su oración. Le vuelvan a subir el volumen. Le vuelvan a subir el volumen.
Le vuelvan a subir el volumen. Oh, oro por el que era generoso. Oro por el que era generoso. Y cerró el bolsillo.
Cerró la mano. Dios, para que la generosidad vuelva, vuelva, vuelva. Oh, Dios. Los pozos vuelvan a brotar.
Oro para que los pozos vuelvan a brotar. Oro para que los poos vuelvan a brotar. Dios me niego a ser una iglesia detalgada. Me niego a ser el pastor de una iglesia letalgada.
Yo oro para que el fuego fluya. Oh oh. Oro. Oro por las madres que oraban por mis hijos y hoy no lo están haciendo para que vuelvan a orar en el nombre de Jesús.
Oro por los esposos que oraban por su matrimonio y hoy no lo están haciendo para que lo vuelvan a hacer. Oro por las esposas que oraban por su casa y hoy no lo están haciendo y lo vuelvan a hacer. Oro, oro para aquellos que no están bautizados en el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en nuevas lenguas para que Dios tú los selles y hablen en las lenguas del Espíritu. Oh Dios, desata lengua en esta mañana.
Oh Dios, desata lengua en esta mañana. Desata dones en esta mañana. Oh Dios, oh Dios, oh Dios, desata el fuego de tu Espíritu Santo. Oh Dios, desata el fuego de tu Espíritu Santo.
Que saltemos como becerro en la manada. Que hoy las cadenas sean cortadas, que hoy las cuerdas sean rotas en el nombre de Jesús. Que hoy las vendas mágicas sean de secas en el nombre de Jesús. Oh Dios, oh Dios.
Oro para que tu pueblo clame. Oro para que tu iglesia clame, porque esto no es entretención, no. Vine a un parque temático. No vine, Dios mío, a faltailandia.
No llegué a mágico. Oh, Dios, esto es casa tuya y puerta del cielo. Oh, enciende la llama, mujer de Dios. Enciende el fuego, varón de Dios.
Enciende el fuego. Enciende la llama. Oh, yo profetizo. Saltarás como becerro en la manada.
Saltarás como becerro en la manada. Profetizo este año. Saltarás como becerro en la manada. Este año, aleluya, este año, este año.
Oh, los pozos que estaban secos, los pozos que estaban secos yolocoa vuelven a brotar. En el nombre de Jesús, vuelven a brotar. Recorro. Oh, siento tu presencia, Dios.
Siento tu fuego. Te siento a ti, Dios mío, moverte. Traigo a memoria, Dios mío. Traigo a memoria las palabras, traigo a memoria las profecías.
Traigo a memoria, Dios mío, traigo a memoriaa. Oh, Dios. Estoy en el lugar correcto, a la hora correcta. Estoy en el lugar correcto, a la hora correcta.
Despierta tú que duerme. Despierta tú que duerme. que duerme y te alumbrará Cristo. Gloria.
Al que está sentado en el trono, al que vive para siempre y siempre, sea la gloria, sea La honra y el poder. Sea la gloria, sea la honra y el poder al que está sentado en el trono, al que vive para siempre y siempre. Sea la gloria, sea la honra y el poder. Sea la gloria, sea la honra y el poder al que está sentado en el trono.
Al que vive para siempre y siempre. Sea la gloria, sea la honra y el poder. Sea la gloria, sea la honra y el poder. y al que está sentado en el trono, al que vive para siempre y siempre, sea la gloria, sea la honra y el poder.
Sea la gloria, sea la honra y el poder. He. Ay, Oh, Señor. Permítame leer esto, por favor.
Pero cuando, pero cuando los siervos de Isaac acabaron en el valle y hallaron allí un pozo de aguas vivas, los pastores de Gerard reinieron con los pastores de Isaac diciendo, «El agua es nuestra.
Por eso llamó el nombre del pozo Esca, porque habían altercado con él. Y abrieron otro pozo y también rinieron sobre él y llamó su nombre Sna. Y se apartaron de allí, y abrió otro pozo. Y no rinieron sobre él, y llamó su nombre Reobot.
Y dijo,
De allí se apareció y subió a Berceba y se le apareció Dios aquella noche y le dijo,
Y el Bimalek vino desde Geral aud conmigo y Ficoli, capital de su ejército. En aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac y le dieron nuevas acerca del pozo que habían abierto y le dijeron, «Hemos hallado agua.» y lo llamó Seba. Por esta causa, el nombre de aquella ciudad es Beba hasta el día hasta el día de hoy. Yo creo con todo mi corazón que Dios nos va a dar la posibilidad este año de abrir de nuevo pozos, de abrir de nuevo pozos.
Yo yo creo con todo mi corazón que Dios nos va a dar la oportunidad de abrir pozos antiguos y de abrir nuevos pozos. Pozos antiguos que a lo mejor se cerraron y que eran de bendición y Dios los va nos va a dar la oportunidad de volver a abrirnos y Dios nos va a dar la oportunidad de abrir nuevos pozos en donde vamos a ver el agua de Dios brutando en favor de nuestra vida. Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor. Aleluya.
Aleluya. Bien. ¿Qué le parece si tomamos nuestra ofrenda en esta hora? Si hay hermanos, si hay hermanas que que aún no han entregado sus primicias, que aún no han entregado su diezmo, levanten su mano.
Ahí está mi hermana Vidiana. Si usted tiene que entregar sus diezmos, si usted tiene que entregar su primici hoy, pida un sobre y vamos a bendecir al Señor. Y yo le invito a ser generoso hoy. Yo creo que Dios ha sido bueno con nosotros hoy.
Y yo le invito a que usted sea generoso con el Señor hoy. Levantemos una una hermosa ofrenda. Honremos al Señor con nuestros fieles. Amado, amada, esta es casa de Dios.
Esta es casa de Dios. Seamos generosos con su casa. Seamos seamos generosos con su casa. Yo este este año y y créame, estoy viendo la la forma, la manera porque tenemos el el desafío, necesitamos esa sala en el en el segundo piso, poder arreglar atrás, pero acá adelante también eh poder por lo Bueno, cambiar todo lo que son eh la forma de poder eh Ah, usted me entiende.
El otro día íbamos caminando con la con la pastora. Hemos tenido que viajar por causa de esa niñita que está ahí constantemente a a Santiago. Hemos estado yendo viendo ya con su hermana su su estadía. Nosotros nos quedamos solos este año.
No sé, no se lo decimos a ellas, pero estamos contentos. No, eso es una bendición. Entonces, caminando en uno de esos mall, vimos una una unos televisores 100 pulgadas. Yo diría, yo decía uno ahí, el otro ahí.
y la pantalla ahí. ¿Cómo nos veríamos ahí, Agustín, viendo el Real con el Barça ahí a las 4? Dejando ahí a todos los hermanos del pastor Lara esperando, ¿no? Pero fuera de eso, yo creo que agradecemos a Dios por nuestro templo.
Dios nos ha dado un hermoso templo, pero creo que podemos seguir hermoseando y eso también no me cabe du y eso es gracias a su generosidad, a los diezmos, a la ofrenda, a las fórmulas, a las maneras. Tenemos todos los meses nuestros desafíos que hacer y por eso e es importante, mi hermano, mi hermana, que usted también sea generoso cuando venga en la cafetería. en los almuerzos cubrimos cosas con él. Pero yo le pido al Espíritu Santo que Dios toque su vida.
Le pido al Espíritu Santo que que usted siempre tenga ese espíritu generoso. El generoso piensa en generosidades, mi hermano. El generoso piensa en generosidad y nosotros siempre hemos sido generosos, generosos con la casa de Dios. Siempre hemos buscado ser generosos con la casa de Dios.
Y yo yo le pido en este día una una, ¿cómo decirlo? Eh, una manera de ver nuestro despertar de hoy día a través de nuestra ofrenda. A través de nuestra ofrenda. Yo Jonathan siempre me terminaba la reunión me manda el el el detalle.
Eh, entonces, seamos generosos. seamos generosos. Yo yo creo que usted y yo podemos en este día ser generosos, tomar nuestra mejor nuestra mejor ofrenda. Yo yo aquí tengo uno de 1000 y uno de 10,000 y esto es lo que generalmente nosotros hacemos para que no se confunda.
El de la ofrenda a la izquierda, el otro a la derecha. Yo estaba así el jueves, tenía 20 lucas aquí, tenía cuatro acá y aquí mismo, estando aquí me dice el Espíritu Santo, he sido bueno contigo y tuve que dar la fe. Y yo creo que Dios sigue siendo bueno con nosotros. Yo creo que Dios ha sido bueno con usted.
Yo creo que Dios ha sido bueno con usted. Saliendo la reunión tengo que orar por la Graciela, por su auto. Una bendición. Me decía, «Pastor, yo soy miedosa.» Le decía,
Mira, si la caro pudo, tú también.
E ese tiene que ser tu Si la caro pudo, tú también.
Esa es tu relación con Dios y esa relación no la pierdas porque mientras tú sigas dando, Dios te va a seguir dando. Dios te va a seguir dando. Padre, yo oro en el nombre de Jesús y hoy quiero dar mi mejor ofrenda, Señor. Quiero quiero honrarte a ti con mi ofrenda.
Quiero honrarte a ti, Dios mío, Señor. Ayer salía, Dios mío, a al patio, estaba solo, Dios mío, con con mi esposa y para mí era una bendición, Dios mío, verla a ella ahí acostada, Señor, leyendo. con un libro leyendo, disfrutando, Señor, de lo que tú nos has dado. Y yo te agradezco, Señor, porque tú nos has bendecido y nos has provisto y y Dios, en verdad estamos en nuestros días de ayuno, Señor.
Y es cierto, Dios mío, tenemos ganas de comer cosas, de disfrutar, Dios, pero sometemos nuestra carne porque queremos agradarte a ti. Y hoy, Señor, yo oro y te pido, Dios mío, que que por medio de esta ofrenda te podamos agradar a ti, en el nombre poderoso de Jesús. Amén, Señor. Y amén.
Amén. Bien, con gozo, con alegría. Si usted va a hacer transferencia, mi hermano, ahí están los datos. Recuerde, lo puede hacer.
códigos QR en su silla. Si va a venir de manera presencial, venga con gozo y con alegría. Su diezmo, su primicia me la entrega en la mano para bendecirlo. Cantamos con gozo, con alegría.
Bendecimos al Señor. Bendiciones. Vamos, pase adelante con gozo, con alegría. Venga, honrar al Señor.
Es tiempo para celebrar nuestra libertad. En Cristo, en Cristo, en Cristo. Nada podrá separar. Amor Cristo no hay ningunación de libertó.
Él rompió toda armadura libertó. Mi Dios es grande, él es digno de honor. Mi Dios es grande, digno de la adoración. Vamos arriba, iglesia.
Nos vamos con alegría. Ya no le sirva al pecado temor Cristo en cuanto un camino que mejor me libertó. Él rompió toda atadura, me libertó. Dígale, mi Dios es grande.
Él es digno de honor. Mi Dios es grande, digno de la adoración. Vamos, lo declaramos, iglesia. Señor, tú me has hecho libre.
Tú me has hecho libre, libre para siempre. Libre en ti, Señor. Mi Dios es grande. Vamos, iglesia.
Él es digno del honor. Mi Dios es grande, digno de la adoración. Mi Dios es grande, él es digno de honor. Mi Dios es grande, digno de la adoración.
Fuertes aplausos al Señor, iglesia. Eso, eso es. ¿Se les pasó el calor o todavía tienen calor? Está más o menos.
Eh, bueno, mis hermanos, muchas bendiciones a todos ustedes. Muchas gracias por venir a la casa, gracias por estar, pero queremos que siga viniendo, tenemos varias actividades y vamos a comenzar esta semana, como ya lo saben, el lunes con nuestra oración por Meet. Ya a las 6 de la mañana nos juntamos de manera online donde nuestros pastores nos guían en una oración para empezar nuestra semana laboral. Así que ahí los invitados vamos a conectarse.
Llegan los links a nuestros grupos de WhatsApp y nuestras reuniones de la semana. Tenemos nuestras reuniones habituales los martes y los jueves a las 7. Ya está abierto el templo para que venga, si quiere orar, venga, asista porque ahí tenemos nuestro tiempo de oración y luego desde las 20 horas en adelante nuestra reunión general. Así que los invitamos a acercarse, a venir a la casa del Señor, a nuestras reuniones esta semana y la invitación especial para esta semana.
Vivimos un lindo tiempo en el evangelismo del mes pasado y queremos que este mes, este viernes sea igual. Así que los invitamos porque este viernes tenemos evangelismo. El discipulado se suspende porque vamos a estar ahí en la plaza evangelizando. Así que los invitamos, nos juntamos acá a las 7:30.
De verdad que fue un tiempo s superlindo. Estamos en medio de la plaza. Adoramos, cantamos, compartimos, entregamos folletos, hablamos con las personas, oramos por las personas que necesitan oración y invitamos a más personas a venir a la iglesia, que es lo que Dios nos pidió, ¿cierto? Traer discípulos.
Ya. Así que los invitamos a ese día de evangelismo el viernes. De verdad que es muy importante que nos pueda acompañar. Si usted quizás no se anima o le da vergüenza quizás acercarse a alguien, entregarle un fito, no se preocupe.
Pero si usted está ahí con nosotros, aunque sea alabando, es importantísimo que ustedes vayan. Necesitamos que ustedes participen porque eso eso anima, anima y aviva el fuego, porque hoy sí que vivimos un fuego espectacular. La presencia de Dios fue maravillosa y eso queremos seguir sintiéndolo, ¿cierto? Y luego nos juntamos el domingo, domingo habitual, nos juntamos acá en la casa del Señor a las 9:30 la oración.
Recuerden, a las 10:10 ya comenzamos nuestra reunión acá en el templo, así que venga, invite a alguien y eh recordar que seguimos en nuestro tiempo de ayuno de Daniel. Si tiene dudas o consultas, la hermana Anita siempre está con la voluntad para darle recetas para si ya no sé qué prepararla. IT y tiene varios consejos para eh enfrentar este ayuno. Si no se pudo sumar en la semana, como bien nos explicó nuestra pastora el domingo pasado, puede hacerlo durante los fines de semana, pero recuerde, es un tiempo para conectarnos con Dios, para estar en oración, para vincularlos con él.
Así que únase, únase. Si tiene dudas o consultas, acérquese a nuestros ancianos, nuestros pastores. Recuerden que ellos pueden guiarlos en este tiempo de ayuno. Recuerden que en la cafeterías está siempre abierta y aún quedan cositas.
Quedan mote con huesillo, me dicen. Pan con lechuga, palta y tomate, todo y fruta picada en vaso. Ya tenemos ensalada de fruta. Así que y bueno, lo de siempre recordar que en el tótem de información si usted necesita consejería, si necesita oración, acérquese ahí.
Nuestras hermanas lo van a poder guiar. Eso, mis hermanos, esos son los avisos de hoy. Amén. Amén.
Bien, póngase de pie. Vamos a rogar la bendición del Señor y eh un aviso de utilidad pública. Si alguno en su casa tiene algún eh notebook que esté guardado, desechado, olvidado eh y nos lo puede facilitar, por favor se lo agradecemos. Estamos necesitando uno.
Tenemos ingenieros que los pueden dejar eh impeque para por lo menos lo que nosotros necesitamos acá en la iglesa. Ya. Así que si usted revisando sus cachoreos se acuerda de por ahí, se lo se lo agradecemos. Bien, oramos.
Padre, gracias. Ha sido bueno, ha sido hermoso poder compartir. Gracias, Dios mío, porque vamos en ya nuestro quinto, sexto día de ayuno y y es una bendición, Señor, poder llevar ya se días buscando tu rostro, buscando de tu presencia. Oramos, Señor, y te pedimos, sigue añadiendo a la iglesia los que han de ser salvos.
Oramos Dios, para que usted afirme aquellos que necesitan ser afirmados. Glorifícate, derrama tu gracia, tu poder, tu presencia, Señor, y despídenos en el nombre de Jesús, los unos de los otros, más nunca jamás de ti, a través de Cristo. Amén, Señor. Y amén.
Dele un fuerte aplauso a su Señor. Despídase su hermano, de su hermana. Recuerde que mañana tenemos oración a las 6 de la mañana. Bendiciones.
Declaración
Despídase su hermano, de su hermana. Recuerde que mañana tenemos oración a las 6 de la mañana. Bendiciones.