Domingo 15 de marzo, 2026 Pastor Darío Moral
Gálatas 5 Mateo 14 Lucas 14 Lucas 14:23 Salmo 32 Josué 77

Mensaje central

Oh, como iglesia, como hijos y como familias, nos rendimos a ti, Señor. Vamos, siga en ese ambiente y dígale, «Señor, aquí estoy. Señor, mi Dios, bienvenido a este lugar y en nuestro corazón venía su voluntad.

Momento de alabanzaExpandir

Introducción

Oh, como iglesia, como hijos y como familias, nos rendimos a ti, Señor. Queremos un encuentro contigo, Padre. Oh, queremos un encuentro contigo, Dios. Y por eso te alabamos.

Oh, te alabamos, Señor. Te alabamos. Te alabamos. Vamos, siga en ese ambiente y dígale, «Señor, aquí estoy.

Llena mi vida de ti. Teamos, Señor. Señor, mi Dios, bienvenido a este lugar y en nuestro corazón venía su voluntad. Dios, te queremos conocer con tu fuego abrazador.

Ven y muévete otra vez. Espíritu, avídanos. Te anhelamos, Dios. Te adoramos, Señor.

Cielos abiertos en este ante tu gloria y majestad sabemos que está. para darnos libertad. Entronate nuestra adoración. Asombroso eres, Señor, con tu presencia llénanos.

Espíritu, avídanos. Te anhelamos, Dios. Espíritu, avídanos. Te anhelamos, Dios, que sea el cielo y te anhelamos.

Oh oh oh oh oh oh oh. Que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu rey, oh gran Dios.

En que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo.

Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor.

Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor. Veng aquí tu reino, oh gran Dios.

No hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios, oh gran Dios.

Cielo cerrado se abre, tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios. Oh gran Dios.

Oh gran Dios. en ese lugar, Señor. Derrámate, Espíritu Santo, donde dos o más se reúnen en tu nombre, tú ahí estás, Señor, en este lugar, muévete, Espíritu Santo. Muévete, Espíritu Santo.

Más, más, Señor. Más, Señor. inunda ese lugar más santo, más Espíritu Santo. Oh, Espíritu de Dios, tú estás en este lugar.

Oh, Padre Santo, avívanos. Señor, necesitamos de tu presencia, Señor. Abrázanos, Señor. Abrázanos.

Padre, gracias, gracias te damos en esta mañana. Gracias por este día, gracias por este tiempo, por tu amor, por tu misericordia, por tu favor, por tu fidelidad para con nuestra vida. Gracias, gracias por este tiempo. Reconocemos que lejos de usted, sin usted nada podemos hacer.

La Biblia dice que usted es la vid, nosotros somos el pámpano, Señor. Usted es el pastor, nosotros la oveja. Usted, Dios mío, es el alfarero. Nosotros el barro.

En tus manos estamos, Dios mío. Te agradecemos la oportunidad de estar hoy reunidos, congregados en tu nombre, declarando tu favor. declarando tu gracia, tu victoria. Te pido, Dios, con todo el corazón venga tu reino en esta mañana.

Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo. Señor, estamos hoy en este día, Dios, buscando de tu rostro, buscando de tu presencia, deseando, Dios, ser renovados por ti, Señor. Renuévanos en esta mañana. Renuévanos en este día, Dios.

Glorifícate como solamente tú lo puedes y lo sabes hacer. Venga tu reino, Señor. Renuévanos en esta mañana. Renuévanos en esta mañana.

Renuévanos en esta mañana. Oh Dios, haz tú la obra en esta mañana. Haz tú la obra en este día, Señor. Glorifícate, Señor amado.

Aquí estamos. Aquí estamos. Tu palabra dice donde dos o tres reunidos congregados en tu nombre, oh Señor, oh Dios, glorifíquese en este día. Glorifíquese en este día.

Desarrollo

Quiero invitarle, querida iglesia, si puede levantar sus manos, por favor, por unos segundos, poder adorar al Señor. Oh, Dios, te adoramos. Oh, Dios, te adoramos. Oh, Dios, te adoramos.

Te adoramos. Te adoramos. Te adoramos. Te adoramos.

Ven y renuévanos en esta mañana. Ven y renuévanos en este día, Dios mío. Aquí estamos. Aquí estamos.

Con hambre y sed de mí. Oh, con hambre y sed de mí. Oh, Señor, glorifíquese nuestra vida. No, no queremos, Señor, seguir siendo los mismos, seguir igual.

Oh, renuévanos. Oh, renuévame, Dios. Renuévame. Renuévame, Dios, Señor Jesús.

Aleluya. Ya no quiero ser igual. Te puedo decir, iglesia en esta mañana. Renuévame, Señor Jesús.

Pon en mí tu corazón, pon en mí tu corazón. Oh, vamos, dígaselo una vez más. Renuévame. Renuévame, Señor Jesús.

Señor Jesús, ya no quiero ser igual. Renuévame, Señor Jesús. Dígaselo, iglesia. Pon en mí tu corazón.

Oh, porque todo porque todo lo que hay dentro de mí. Dígaselo. Necesita, necesita ser cambiado, Señor. Porque todo lo que hay, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti.

Necesita más de ti. Una última vez. Renuévame. Renuévame.

Señor Jesús. Señor Jesús, ya no quiero. Ya no quiero ser igual. Señor Jesús, pon en mí, pon en mí tu corazón, iglesia, porque todo porque todo lo que hay dentro de necesitas ser cambiado, Señor, lo que hay, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti.

Necesito una vez porque todo lo que hay, oh Señor, porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado, Señor, Porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti. Necesita más de mí. Necesita más de ti. Oh, necesito más.

Necesito más de ti. Damos un fuerte aplauso a nuestro Señor. Por favoramos. Necesita más de ti.

Necesita más de ti. Necesita más de ti. Necesito más de Amén. Dios nos bendiga, querida iglesia.

Antes de tomar asiento, por favor, ¿por qué no? Aproveche, abrace a uno o dos personas, lo bendic agradecen estar hoy juntos en la casa del Señor. Agradézcan ahí. Muchas gracias, muchachos.

Dios les bendiga. Aprovechamos a la distancia de saludar al Manu. Le tocó llambeando. Ah, llambeando.

Le tocó. Así que a la hermana Eliana que está enferma, agradecemos a Dios por la Paulita. No pensé verte tan pronto, pero qué bendición. Gracias a Dios.

Todo bien. Cuando llegué me dijo la Paulita,

Pastor, no sabía que tenía un hermano gemelo.

Ahí vi que había quedado super que veía super bien, ¿no? Así que todo bien. Qué rico verle.

¿Cómo está? Qué bueno. Bien. Ayer tuvimos una linda actividad acá.

Agradecemos a Dios también por todas las tías. Eh, por la Vivi ahí que estuvo de cabeza trabajando a full. La la Rocío, aprovechamos de invitar a todos los niños a la escuela dominical, por favor. la Rocío, la Cata que estuvo trabajando, eh, bueno, la Claudia, la Fran, faltaron todas las tías, casi todas, la Nati ahí a full trabajando también, así que no agradecido.

Ayer estuvimos en una linda fiesta, eh, regalando un presente a casi más de 40 niños, así que una bendición. Bien, vamos a la palabra en honor al tiempo, por favor. Gálatas capítulo número cco. Recuerde que hoy día tenemos amor por nuestra casa.

Quedado terminada la Me subieron. Ignacio, disculpa, ¿me subiste? Bájame un poquito acá por lo menos que me por lo menos acá, por favor. Gracias.

Gálatas capítulo número cinco, por favor

Gálatas capítulo número cinco, por favor. verso 5 en adelante. Quiero que podamos compartir esta palabra. Gracias, ya me pusieron el tiempo y eh como señalaba, hoy día tenemos amor por nuestra casa, así que una bendición.

Eh esperamos poder eh trabajar lo más que podamos, terminar la reunión. Bendecimos a los que nos van a ayudar, se van a guiar, trabajar con nosotros. Hay rico, hay un rico almuerzo para todos los que se van a quedar. Bien, Gálatas 5, por favor, verso 5 dice la escritura, pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia, porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el por el amor.

Ustedes corrían bien. ¿Quién les estorbó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de aquel que os llama un poco de levadura que hace leuda toda la masa. Que Dios bendiga esta su palabra.

¿Qué le parece si oramos, por favor? Padre, gracias. Te pido con todo mi corazón, Señor, usa mi vida en este día. Permíteme hoy predicar con la autoridad a Dios, de un apóstol, con la voz de un profeta, con la fuerza de un evangelista, la sabiduría de un maestro, pero siempre guiando a tu pueblo como un pastor.

Señor, muchas gracias por la bendición de poder hoy estar reunidos adorando, exaltando tu nombre, pero también, Señor, la bendición de poder recibir una palabra a nuestra vida. No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que procede de tus labios, Señor. Y yo te pido con todo mi corazón que hoy podamos recibir esta palabra. Tu palabra aún nos enseña, mi buen Dios, que tenemos un precioso tesoro en vasos de barro.

Yo te pido que hoy cada uno de tus hijos hijas que están reunidos en este lugar, aquellos que nos escuchan a través de la radio, otros Dios que están conectados a través de las redes sociales, Señor, no vean este vaso de barro, sino tu precioso tesoro. Señor, usa mi vida en favor de tu iglesia, en el nombre de Jesús. Amén. Y amén.

Le damos un fuerte aplauso al Señor, por favor. Bien, Gálatas es una de las cartas primeras que el apóstol Pablo escribe. Es una carta bien importante y bien interesante de poder observar. Gálatas pertenece a cuatro cartas que en algunos ámbitos teológicos se denominan como cartas secuenciales.

Comienza en Gálatas, luego continúa Efesios, Filipenses y Colosenses. Y y estas cuatro cartas se denominan secuenciales porque eh más allá de poder leerlas desde una mirada individual, cada una de ellas también se pueden leer de manera secuencial, estableciendo que la siguiente carta está basada en una verdad primera. Esto quiere decir que Gálatas, ¿cuál es el concepto de la carta de Gálatas? El hecho de que el Señor nos ha hecho libres.

Toda la carta de Gálatas te va a enseñar aquello. Nosotros estábamos esclavos del pecado y el Señor nos hizo libres. Entonces, una vez que el Señor nos hace libre y entendemos que Cristo nos ha hecho libres para él, podemos continuar con la siguiente carta que es Efesios. Y Efesios te establece o te enseña para qué Dios nos hizo libres.

Y eso nos enseña Efesios, que es precisamente para que usted y yo hoy seamos su iglesia. Una vez que entendemos que nosotros somos esa iglesia, el cuerpo de Cristo, la siguiente carta que es Filipenses te enseña que esa iglesia tiene una cabeza que es Cristo. Y una vez que entendemos que nuestra cabeza es Cristo, podemos leer la carta a los Colosenses que te enseña que esa cabeza tiene abundantes bendiciones para cada uno de nosotros. Es por eso que se denominan cartas secuenciales, comenzando en Gálatas, terminando en Colosenses.

Pero en relación a esta carta de Pablo a a esta iglesia en Galacia, esta carta, como te dije, es una de las primeras cartas que Pablo escribe y nos muestra también el cariño que Pablo tiene a esta iglesia. La iglesia en Galacia es una de las primeras iglesias que Pablo funda. La crea en su primer viaje misionero y tuvo una relación Pablo con esta iglesia a lo largo de todo su ministerio. El propósito de de esta carta, como te hice mención, es que Pablo habla acerca de la libertad que el Señor nos ha entregado.

el Señor nos ha dado a través del sacrificio, a través de la muerte de Jesús por amor a cada uno de nosotros.

Conclusión

Pero es interesante que cuando nosotros llegamos a este capítulo número cinco, Pablo está hablando en relación a una situación particular que estaba sucediendo en esta iglesia y qué es lo que había acontecido, qué es lo que había sucedido en Galacia. Pues bien, Pablo una vez que él predica el evangelio, una vez que él funda esta iglesia, una vez que él deja cimentada una iglesia y él sigue con su ministerio, con su travesía, sigue fundando iglesias, llegado un tiempo aparece un grupo denominado los judaizantes. ¿Y qué es lo que hacía este grupo? Era un grupo que creía en Jesús, era un grupo que aceptaba a Jesús como Mesías, pero enseñaba y señalaba que la manera de seguir a Cristo era a través de la ley de Moisés y era a través de la circuncisión.

Por eso es que Pablo envía esta carta y en un momento determinado le dice a los hombres de Galacia, le dice a la iglesia de Gálatas, ustedes corrían bien. ¿Qué les sucedió? ¿Qué les pasó? Porque yo dejé un fundamento determinado.

Yo les enseñé que Cristo nos había hecho libres. Y es por eso que hemos leído con detención en esta mañana que Pablo de manera ferviente dice, «Ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión vale algo, sino que lo que tenemos que tener certeza, convicción y firmeza en nuestro corazón, que es Cristo el que nos ha librado del pecado, es Cristo el que nos ha dado salvación, es a través del sacrificio de Cristo que usted y yo hoy tenemos vida, vida en abundancia y una vida eterna. Entonces, ese es el propósito, querido, querida, de por qué Pablo está escribiendo esta carta. Pero es interesante la frase que Pablo declara.

Él dice, «Ustedes corrían bien y algo sucedió. Ustedes corrían bien, ustedes avanzaban bien en el evangelio, ustedes estaban firmes en la gracia de Dios, ustedes estaban firmes en la convicción de que Jesús es el camino, la verdad y la vida. Pero algo les pasó, algo sucedió. Y es entonces que Pablo habla de dos acciones, de dos aspectos que ellos debían observar y debían mirar bien.

Por un lado, Pablo habla de los estorbos y por otro lado habla de las persuasiones. Y cómo tanto los estorbos como las persuasiones pueden provocar una levadura en nuestro corazón que termina leudando, dice Pablo, toda la masa. Lo que está señalando Pablo es que esos estorbos o esas persuasiones, si nosotros permitimos que terminen gobernando nuestra mente, nuestro corazón, podemos comenzar a retroceder en este camino del evangelio. Y lo que yo quiero mostrarte en este día es precisamente esos estorbos y esas persuasiones a las que Pablo hace mención.

Porque Pablo les habla y les declara, y lo vuelvo a repetir, y perdóneme que sea reiterativo en esto, ustedes corrían bien y algo les sucedió, algo les estorbó. Dejaron de mirar lo que debían de mirar y aquello trajo nuevamente cadenas a su vida. Y ese es un problema que hasta el día de hoy, querido, querida, se hace presente en nuestra vida cuando nosotros dejamos de observar lo que debemos de observar, cuando nosotros comenzamos a mirar aquellas cosas que la verdad no hacen bien a nuestra vida, no hacen bien a nuestro corazón, y eso me recuerda esta situación, este momento específico de de Jesús con Pedro y quiero que lo podamos leer, por favor, Mateo 14, si son tan amables, muchachos, Mateo 14 verso 28, por favor, dice la escritura, entonces le respondió Pedro y dijo,

Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

Y él dijo, «Ven.

Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver qué cosa, el fuerte viento, ¿qué es lo que tuvo?

Tuvo miedo y comenzó a hundirse. Dio voces diciendo,

Señor, sálvame.

Al momento Jesús extendió la mano, hació de él y le dijo,

Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

Y esta es una historia bien interesante porque Jesús está caminando por las aguas y Pedro quizás con valentía, con fe, con entusiasmo, con ímpetu, no lo sé bien, pero le pide al Señor, permite que yo vaya delante de ti. Permite, si eres tú, deja que yo camine también por las aguas. Y Jesús le dice,

Ven, yo no tengo problema con aquello, porque el Dios a quien tú y yo servimos es un Dios de cosas imposibles, es un Dios que hace milagros.» Entonces Pedro comienza a caminar por las aguas, pero me gusta el detalle de la escritura, la ricura de de de la palabra de Dios que dice que en un momento Pedro dejó de mirar a Jesús y cuando él deja de mirar a Jesús, comienza a ver los vientos, comienza a ver las circunstancias y entonces comienza a hundirse.

Y muchas veces esa analogía es lo que nos sucede a nosotros, es lo que pasa en nuestra vida. Dejamos de mirar al Señor, dejamos de mirar a a Jesús y una vez que dejamos de mirar a Dios en respectivas áreas de nuestra vida, nos comenzamos a hundir. Y es exactamente lo mismo que está señalando Pablo a los de Gala. Ustedes estaban corriendo bien, ustedes estaban caminando de la manera correcta en el evangelio, pero comenzaron a mirar cosas que no tenían que mirar.

Comenzaron a observar detalles que más que bendecir su vida comenzó a dañar su corazón y terminaron hundiéndose. Y muchas veces en nuestra vida, querido, querida, pasa algo similar. Comenzamos a mirar cosas que más que traer bendición a nuestra vida, comienzan a dañar nuestra vida. ¿Y eso qué quiere decir, pastor?

Que tengo que hacerme el ciego a lo que estoy viendo. No, pero es claro el apóstol al decir,

Mira, tú lo puedes examinar todo, pero para que tu corazón no sea dañado, retén cosas? lo bueno, reténas porque o si no comenzaremos a mirar los vientos, comenzaremos a mirar circunstancias, situaciones que me incomodan, que me molestan y lo más seguro es que terminaremos hundidos y no seguiremos avanzando de la manera como deberíamos estar avanzando. Pablo dice,

Ustedes corrían bien, pero pero algo sucedió, algo pasó.» Entonces, la la escritura, cada vez que nosotros dejamos, insisto, de ver a Jesús, comenzamos a ver vientos que harán que la fe mengüe y comenzaremos a hundirnos.

Y Pablo, como te di minutos atrás, habla de dos argumentos que hacen como hijo de Dios, que no corramos como deberíamos estar corriendo. Y Pablo comienza a hablar primero de estorbos. A ver, diga fuerte, estorbos. Entonces, ¿qué son los estorbos?

¿A qué se refiere Pablo con esa palabra eh estorbos? Y cuando hablamos de estorbos, querido querida, hablamos de situaciones cotidianas de la vida que van transformándose en tropiezo para que no avancemos como deberíamos ir avanzando en el reino de Dios. Quiero repetir esto, por favor, porque es importante. Hablamos de estorbo a situaciones cotidianas.

situaciones del día a día que van transformándose en ¿qué cosa? en tropiezo para que no avancemos como deberíamos ir avanzando en el reino. La palabra estorbo tiene una etimología que nos lleva a ver el estorbo de dos maneras, como un obstáculo y peor aún como una trampa. Todo estorbo que se levanta en nuestra vida, situaciones cotidianas, querido, querida, son un obstáculo, pero que se vuelven una trampa en nuestra vida con el único fin, que dejemos de correr en el evangelio de la manera como deberíamos avanzar en el reino de Dios.

Recuerde que Pablo declara a los corintios que a la verdad todos corren en el estadio, pero uno solo se lleva el premio. ¿Y cuál es el consejo apostólico? Corre para ganar. No, no te detengas.

No permitas que los estorbos en la vida te detengan en el caminar del evangelio. Entonces, querido, querido hermano, querida hermana, recíbame esta palabra, por favor. Toda situación. Escúcheme, toda situación normal del día a día que me aleja de mi relación con Dios es un estorbo, es un obstáculo, es una trampa para que deje de avanzar en el reino de Dios.

Toda situación normal del día a día que me aleja de mi relación con Dios, toda situación normal del día a día, pero me aleja de mi situación, de mi relación con Dios, se termina transformando en ¿qué? en un en un estorbo. Y yo tengo que tener atención a aquello porque esos estorbos, si yo no los controlo, si yo no los manejo, si yo no observo bien, si espiritualmente yo no discierno de la manera correcta, serán una trampa en mi vida que me provocarán que yo no avance de la manera como debería estar avanzando en el reino de Dios. Mire esto, por favor.

Lucas 14 verso 16. Esto es de la PDT, palabra de Dios para todos. Lucas 14 verso 16. Entonces Jesús le dijo,

Un hombre estaba preparando una gran cena e invitó a mucha gente.

Cuando llegó la hora de la cena, mandó a un siervo a decirle a los invitados, vengan que todo está listo.

Pero uno tras otro empezaron a inventar excusas. El primero dijo,

Compré unas tierras y ahora debo ir a revisarlas.

Pregunto, ¿esto es algo espiritual o es algo del día a día? Del día a día. Lo siguiente, por favor, discúlpame.

Otro dijo,

Compré cinco yuntas de bues y ahora debo ir a probarlas. Por favor, discúlpame. ¿Es algo espiritual o es algo del día a día? Es algo del día a día.

Otro dijo también,

Me acabo de casar y no puedo ir.

Es algo espiritual o del día a día.

Del día a día. ¿Sabe lo doloroso de esto? Lucas 14:23, por favor, si podemos ir finalizando en estas en este pasaje. Dice,

Entonces le dijo al siervo, ve a los caminos y vereda y haz venir a toda la gente para que se llene mi casa, porque les digo que ninguno de los que habían sido invitados probará mi cena.

¿Por causa de qué?

De estorbos. Que los estorbos de la vida, que las cosas cotidianas de la vida, querido, querida, no nos haga menguar en nuestra relación y amor por Dios y amor por su obra. Cosas cotidianas, los estorbos. Pablo habla de estorbos y habla de persuasiones.

Te estoy hablando de estorbos en este momento. Son situaciones cotidianas, pero esas cosas del día a día que tú y yo si no las manejamos bien, si no las controlamos bien en nuestra vida, nos pueden detener. Entonces, Jesús habla de un grupo de personas que va a comprar, que tiene que hacer, que que tiene una situación puntual con su familia, que tiene que ir y y perdóneme que me ponga, ¿me puedo poner pesado un poquito? Un minuto, paréntesis, por favor, déjeme ponerme pesado un poco, por favor.

Pero llegó mi familia y nos vamos a ir a la playa. Y tú tienes el sábado para ir a la playa, pero el domingo es tu día con el Señor. Entonces, no, yo yo hago el paseo el domingo, no lo hago el sábado. ¿Sabes lo que es eso?

Es un estorbo porque dejaste de venir un domingo. Te aseguro por a ese motivo, de repente comenzaste tú y Pablo dice, «Comenzamos corriendo bien.» Y y yo veía a la Josefina todos los domingos. No, de veras que tú vayas a cuidar a tu mamá. No puedo tomarte a ti como ejemplo, a la pastora.

Todos los domingos acá, todos los domingos acá, todos los domingos acá, pero de repente se perdió un domingo por algo cotidiano, por algo sin importancia, sin valor. Pastor, pierdo mi relación con Dios. No, no estoy hablando de eso. Pero de repente tú, por a ese motivo, como permitiste un pequeño estorbo en tu vida, el siguiente mes ya no fue un domingo, fueron dos domingos.

O tú eras una persona que venía toda la semana y te congregabas martes, jueves y domingo. Martes, jueves y domingo, porque es una necesidad en nosotros estar en la casa del Señor. Pero por ABS motivo dejaste de venir un jueves y te acomodó y fue un estorbo, algo pequeño, pero que terminó haciéndose costumbre. Y entonces Pablo dice,

Ey, tengan cuidado con los estorbos, porque son cosas cotidianas.

Y por eso me gusta el ejemplo de Jesús, porque Jesús dice,

Unos dijeron, ey, compré un terreno, no puedo ir.

Es algo cotidiano.

No estoy hablando de cosas espirituales, de cosas naturales, pero que van provocando estorbo en nuestra vida. Y si yo le doy el pie a aquello, eso termina provocando algo en mi persona que va haciendo que al principio corría bien, pero ahora no estoy corriendo de la misma manera. Y uno tiene que tener ojo con aquello, uno tiene que tener cuidado con aquello. Pastor, ¿eso qué quiere decir?

Que no puedo faltar nunca. No, no estoy diciéndote eso porque cada uno de nosotros conoce nuestras realidades. Cada uno de nosotros conoce nuestras realidades. Y ahora sí voy a tocar el ejemplo con mucho respeto de mi hermana Josefina.

Nosotros la vemos a ella domingo por medio porque le toca ir a cuidar a su mamá. ¿Es algo malo? ¿Está mal? No, pero es una situación puntual que no se ha transformado en un estorbo.

Entonces, yo tengo que aprender a discernir aquellas cosas cotidianas que sí comienzan a ser obstáculo, porque ojo aquí se pueden transformar en una trampa. ¿Para qué? para mi relación, no tan solo con Dios, sino con la casa del Señor. Estorbos.

Corríamos bien, pero algo nos pasó, algo sucedió. ¿Puede mirar a alguien, por favor, y decirle,

Ten cuidado con esos estorbos?

No, vamos, dígaselo. «Ayúdeme, por favor, dígale, «Ten cuidado con esos estorbos. Mira a la persona a su lado con mucho amor, dígale estorbo.

No son obstáculos cotidianos que buscan el que perdamos nuestra relación con Dios. Que perdamos nuestra relación con Dios. Usted sabe que el domingo tiene que estar en la casa del Señor. Usted lo sabe.

Yo lo sé. Pero de repente, ah, bro, y si falta hoy día es que justo, justo pasó esto. No es casualidad. Son obstáculos, son trampas, dice Pablo.

Estorbos de la vida cotidiana. Entonces, ¿cómo cómo voy rompiendo con aquello, pastor? Mira esto. Primera de Reyes 19:21, por favor.

17 minutos. Primera de Reyes 19:21 dice la escritura, «Y se volvió y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes cosió la carne y lo dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue trás Elías y le servía. ¿Sabes lo interesante de este pasaje?

Lo que estamos leyendo es el llamado de Eliseo al ministerio y la y la Biblia dice que Elías va caminando. Permiso. Y piense que esto es un manto, por favor. Y y Elías va con un con un manto y ve a Eliseo y se lo tira.

Eso es lo que hace Elías, nada más. Se lo tira y y él sigue avanzando. Entonces Eliseo corre y le dice a a Elías,

Déjame ir a despedirme de mis papás.

No se va a subir a ti. No te preocupes.

Déjame ir a despedirme de mis papás, por favor, y te sigo. Y Elías dice,

Yo yo no tengo que qué tengo que ver contigo.

Y sabe lo que hace Eliseo. Y esto es lo que a mí me bendice, que que la Biblia dice que él toma el arado, lo rompe, lo hace madera, toma los bueyes, los mata, lo cose, lo lo asa, lo reparta el pueblo y sigue a Elías. La pregunta es, ¿por qué hace eso Eliseo?

¿Por qué por qué esa actitud de Eliseo? ¿Por qué no simplemente va y sigue a Elías? ¿Por qué? ¿Por qué romper el arado?

¿Por qué matar los bueyes? ¿Sabes lo que está haciendo Eliseo? Está matando eh e Eliseo está destruyendo todo aquello que lo pueda hacer retroceder. Porque era complejo seguir a Elías.

Elías no era un profeta fácil. E Elías no dictaba, se se separaba del común de los profetas en su manera de vestir, en su manera de comer, en su manera de ser. Entonces, seguir a un hombre como ese no era sencillo. Entonces, ¿qué hace Eliseo?

Si yo no mato lo cotidiano en mi vida, si yo no destruyo lo cotidiano en mí, aquellos obstáculos, lo más seguro es que a la primera vez que me enoje con Elías, yo termine retrocediendo. y y señoras y señores, muchas veces, y por eso te ponía el ejemplo de Pedro, cuando nosotros comenzamos a ver aquellas cosas que nos gusta, pero las comenzamos a ver, lo cotidiano del día a día se hace tentador para mi vida. Lo cotidiano del día a día se se hace se hace bueno para mi vida. ¿Cuántos están casados aquí?

Levántenme la mano, por favor. Ahora, ¿usted alguna vez ha peleado con su cónyugue? Jamás. Jamás.

Nunca. Ahora, cuando cuando usted pelea con su cónyugue y y usted salió, mi pregunta es, ¿usted quiere volver al tiro a su casa? Sea sincero, no es la primera vez que ve un hombre va al supermercado con tanto gusto y va pasillo por pasillo porque porque no quiere regresar a una situación donde es molesto, donde es desagradable. Entonces, lo cotidiano, sígame en esto, lo cotidiano se hace tentador ir a comprar el pan, ir a darme una vuelta, porque allá está molesto.

Entonces, ¿qué es lo que hace? Dice, o tiene que matar eso, lo tiene que destruir porque si no sabe que en la primera molestia yo regreso, yo retorno. Ahora traigamos eso a la iglesia. Traigamos eso a la casa del Señor.

No, no te saludé porque no te vi. Bueno, ya soy más sincero porque me caes mal. No te saludé. No, no, no.

O pasé o pasé de largo. Si no te saludé, no pasé de largo. Te pregunto yo, ¿acaso lo cotidiano? El quedarse en la casa, el tomar 11, el ir a dar una vuelta, en vez de estar en la casa de Dios, ¿no se te hace más tentador?

Por supuesto que sí. Entonces, yo tengo que matar lo del día a día, lo cotidiano, porque si no me doy cuenta, eso puede ser una trampa para dejar de mirar, porque al final yo no vengo a mirar al pastor, vengo a estar con él. Pero si yo no me doy cuenta de eso, comienzo a mirar las cosas que están alrededor, me termino de hundir y Pablo dice,

Ojo, tú corrías bien, tú corrías bien, pero el estorbo, lo cotidiano, hizo una espina en tu corazón.

Entonces Eliseo dice, «Para que eso no me suceda, yo voy a matar lo cotidiano. Entonces, voy a tener que en momentos comer miel silvestre, voy a tener que comer lo que come este hombre.

Voy a tener que dormir donde duerme este hombre, aceptarlo porque sé que no lo estoy siguiendo a él. Sé que que que el ministerio no me lo va a dar él. Hay hay algo mayor para mí. que viene de Dios, que que viene de él.

Y todos nosotros que hoy estamos reunidos en este lugar, usted al fin y al cabo, gloria a Dios por estar acá, pero usted no me viene a ver a mí. Gloria a Dios por los muchachos que nos estaban administrando, pero al final no los venimos a ver a él. Venimos a tener una relación con él. Venimos a demostrar públicamente que lo necesitamos a él, que en la casa del Señor nos conviene estar, que ahí envía Dios bendición y vida eterna a nuestra vida.

Entonces rompemos con lo cotidiano porque queremos seguir corriendo porque llegará el día, señoras y señores, en donde alcanzaremos la meta y podremos decir en un momento, peleé la buena batalla, acabé la carrera, guardé la fe, me está preparado una corona de justicia a mí y a todos los que aman la venida del Señor. Aleluya. Bendito sea el Señor. Abraza a su hermano, por favor.

Dígale, mata lo cotidiano. Mata eso, eso que te quiere dejar en la casa el martes, el jueves o el domingo, mátalo. O sea, que hay gente se reunida martes, jueves, domingo, martes, jueves, domingo, de repente algo y te acostumbraste. ¿Usted cree que a mí no me gustaría estar un martes en la casa?

Sí. Un jueves, sí. un domingo en la mañana, por supuesto, pero tenemos que matar esas cosas, lo cotidiano, porque si no lo entendemos es una trampa, señoras y señores, es una trampa. Dígale de nuevo a su hermano y estoy cerrando con este punto.

Mata lo cotidiano. Dígaselo, por favor. Mata. Mata los cotidianos.

Rompa y mate de una vez todo lo que te pueda hacer retroceder. Todo estorbo, sáquelo de su vida y no le dé 1 cm, por favor. No le de 1 centímetro. Entonces, Pablo Pablo dice, «Vinieron estorbos.» Pero Pablo también dice, «Vinieron persuasiones.» Y eso es un poco más complejo, porque la persuasión, querida iglesia, es una maquinación del enemigo.

Y en los 9 minutos que tengo, espero poder expresarlo de la mejor manera porque a diferencia de los estorbos que son externos, las persuasiones son pensamientos que vienen a nuestra vida. Los estorbos son cosas externas. Pero las persuasiones son pensamientos que vienen a nuestra mente. Segunda de Corintios 2:11, por favor, dice la escritura, para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros, pues no ignoramos sus maquinaciones.

Entonces, la palabra persuasión tiene relación con convencer. Eso es una persuasión. Yo te te convenzo de algo. Las mujeres son expertas persuadiendo.

Es un don dado por Dios. Nos convence. No, no, ahora no hablo de las mujer, hablo de las persuasiones. Nos convencen.

La palabra persuasión. tiene relación con convencer. Satanás busca colocar una idea en nosotros, un pensamiento en nosotros y te convence de eso. Eso es una persuasión.

Te convence de eso. Te convence de de aquello que es real y no se puede cambiar. Te te lo hace ver tan real que no se puede cambiar. una una persuasión.

Salmo 32, por favor, muchachos. Salmo capítulo 3, verso 2. Marcos, si me puedes ayudar, te lo agradezco. Dice la Biblia,

Muchos son los que dicen de mí, no hay para él salvación en Dios.

Y así como escribe el salmista, que se levantan voces a declarar derrota, de la misma manera Satanás por medio de las vicisitudes de la vida, busca el que ideas puntuales se queden grabadas en nuestra mente y en nuestro corazón.

No, no hay para él salvación en Dios. E esa es la persuasión e en David en el salmo número tres, no no hay para él. Entonces, Satanás a través de una persuasión busca convencerte de eso, que el matrimonio no se va a arreglar, que que los hijos van a van a ser más rebeldes y van a estar más rebeldes que nunca, que la economía no va a mejorar. Entonces te te siembra una idea, te siembra un pensamiento y ese pensamiento se vuelve real en uno, te convence de eso, una persuasión.

Entonces, un estorbo es algo externo, pero una persuasión tiene que ver con nuestro interior. Y muchas veces usted y yo llegamos a este lugar, nos sentamos de manera cómoda en en esta iglesia, pero tenemos una idea arraigada en el corazón de que no vamos a poder, de que el año está difícil, de que la situación está compleja. persuasiones, querido, querida, que es que yo nunca voy a poder cambiar, pastor. Es que es que lo intentado, persuasiones.

Y comienza a convencerte de aquello. Entonces, se levantan a a declarar derrota. Mira, mira esto, por favor. Josué 77, quiero leértelo.

La nueva traducción viviente dice, «Entonces Josué clamó, oh Señor soberano, ¿por qué nos hiciste cruzar el río Jordán si vas a dejar que los amorreos nos maten? Si tan solo nos hubiéramos conformado con quedarnos de del otro lado. Y y y déjame hablarte el contexto de esto rápidamente, por favor. Ellos ya habían conquistado Jericó y ahora iban a conquistar Ay, la siguiente ciudad después de Jericó.

Y si Jericó, estoy dando un ejemplo vago, pero si en Jericó habían 10,000 soldados, en apenas habían 1000. Era una diferencia grande. Entonces si si habían logrado conquistar Jericó de manera natural, conquistar hay mucho más fácil. Pero, ¿qué es lo que sucede?

Enay, ellos son derrotados. Ahora, ¿por qué son derrotados? Porque cuando ellos conquistan Jericó, sígame en esto, por favor, cuando ellos conquistan Jericó, Dios dice, «Ustedes no toquen nada de Jericó porque Jericó es primicia para mí. Todo lo de Jericó es mío.

El resto de las ciudades, todo lo que quieran tomar va a ser de ustedes. Pero Jericó, no lo toque. ¿Y qué es lo que hace un soldado de de Israel Acá? Toma un manto babilónico, toma un par de piezas de de de oro de algún valor, las esconde y por causa de esa situación Dios no los respalda.

En hay e israeles derrotados. Y cuando Israel es derrotado, entonces Josué hace la declaración que nosotros hemos leído y él está diciendo,

Oh, Señor soberano, ¿por qué nos hiciste cruzar el río Jordán si vas a dejar que los amorritas los amorritas nos maten?

Ahora, cuando usted lee esta oración de Josué, es Josué, ¿a quién está culpando? ¿A Israel o está culpando a Dios? Está culpando a Dios.

Y cuando usted sigue leyendo el texto, ¿sabes? Dios tiene que decir,

Ey, Josué, la culpa no es mía. La culpa no es mía.

Ahora, ¿cuántas veces, querido querida, una persuasión te hace ver algo de una manera que no lo es? Y Josué estaba siendo persuadido de que el problema era Dios.

cuando realmente el problema había sido la desobediencia de Israel y las persuasiones provocan eso en nuestra vida. Josué cree que es Dios el que no les da la victoria cuando en realidad Israel había desobedecido. Y la persuasión del enemigo provoca aquello, ver las cosas de una manera equivocada. Ver las cosas de una forma equivocada.

Cuando tú crees que tu matrimonio no se va a restaurar, estás viendo las cosas de una manera equivocada. Cuando tú estás creyendo que tus hijos no van a cambiar, estás viendo las cosas de una manera equivocada. Cuando tú crees que la economía no va a mejorar en tu familia, estás viendo las cosas de una manera equivocada. Porque a ti y a mí, más allá de que estamos en este mundo, no se nos puede olvidar que servimos a un Dios que hace camino donde no hay camino, provoca vida en medio del sequedal y aún a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan para bien.

Señoras y señores, si hay una idea equivocada en nuestra mente, tenemos que cambiarla porque esas persuasiones lo que va a provocar es que dejemos de correr de la manera como estábamos caminando en el evangelio. Persuasiones. Entonces, ¿cómo cómo cambio eso? ¿Cómo corrijo eso?

¿Cómo rompo aquello? Segunda de Corintios 10:5, por favor. y estoy finalizando. Si quieren, muchachos, suban, no hay problema.

Segunda de Corintios 10:5 dice, «Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios y llevando cautivo todo, dígalo fuerte, todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Todo pensamiento, toda idea a la obediencia a Cristo. ¿Por medio de qué? por medio de su palabra.

Querido, querida, si lo que tú estás pensando, escúcheme por favor, si lo que usted está pensando como algo real está contrario a lo que la palabra de Dios dice, eso es una persuasión sobre tu mente, sobre tu corazón. pastor, es que nunca más voy a poder dormir tranquilo. Ey, eso a lo mejor te lo está diciendo el enemigo en tu mente y en tu corazón, porque la Biblia me dice que yo en paz me acostaré y así mismo dormiré, porque solamente Dios me hace vivir confiado. Eh, pastor, es que yo creo que nunca se va a restaurar la relación con mi familia, con mis hijos.

No se te olvide que la palabra de Dios dice que el corazón de los padres volverá a los hijos y el de los hijos hacia los padres. Eh, pastor, es que yo creo que nunca voy a salir de este hoyo financiero. No se te olvide que nuestro Dios suplirá cada una de nuestras necesidades conforme a su riqueza en gloria. Lo que yo y tú debemos hacer en este día es llevar todo pensamiento a la obediencia a Cristo, confiar en su palabra y aunque en lo natural parece imposible, no se te olvide que Dios hace que lo imposible sea posible a los que creemos en él, a los que creemos en su palabra, a los que caminamos no por la vista, sino en la fe.

Y la fe es esa habilidad dada por Dios para creer que lo imposible puede ser posible en el nombre poderoso de Jesús. Aleluya. No sé a quién le estoy hablando, no sé a quién le estoy predicando ahora, pero vengo a decirte en el nombre de Jesús, saca de tu corazón, saca de tu mente aquello que parece que no va a ser posible, aquellos pensamientos que te dicen que no lo vas a lograr, que no vas a poder volver a estar tranquilo, que no vas a poder volver a estar en paz, que todo se fue a la mona. Señoras y señores, eso no es así.

Hay un Dios poderoso, hay un Dios grande. Y por eso Pablo les dice, «Ey, ¿quién los estorbó? ¿Quién los persuadió? Ustedes corrían bien, ustedes tenían una fe firme y algo sucedió, algo pasó que terminaron cayendo.

Y yo no sé si fue un estorbo o fue una persuasión, pero algo entiendo. Dios hoy te trajo a este lugar. Dios hoy te trajo a este lugar. ¿Sabes para qué?

Para que te vuelvas a levantar. para que te vuelvas a poner en la carrera, para que puedas ponerte firme y confiar y creer que más allá de lo vivido, sí, este año tendremos un año de bendición. Sí, este año tendremos un año de victoria. Sí, en este año veremos la gloria del Señor en nuestra vida.

Sí, en este año podremos ver el favor, podremos ver lo bueno, lo agradable, lo maravilloso de Dios. Dios lo puede hacer en este año. Dios lo puede hacer en este tiempo. Lleve todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

Lleve todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Pablo declara un poco de levadura leuda a toda la masa. Y es que no podemos darle 1 centímetro a los obstáculos, o a las persuasiones. Usted y yo como iglesia, amado, amada, vamos de gloria en gloria.

Vamos de gloria en gloria. A ver, levante su mano y diga,

Este año 2026, voy de gloria en gloria.

Aleluya. Vamos, dígalo. Voy de gloria en gloria.

Y abrace ahí al que está a su lado y dígale, «Vas a tener un buen año. Va a tener un año de bendición. va a tener un año de victoria. Van va los cielos se van a abrir.

Algo va a suceder, algo va a pasar. Rompa con esa persuasión. Querido, querida, yo hoy hoy día nosotros tenemos la la dicha, hablamos con nuestra hija menor, hoy día no no está en este lugar porque se se le puso aquí. Okay.

Yo yo voy a cantar allá en Santiago. La iglesia donde se está congregando, recuerde que está estudiando allá. Yo voy a cantar allá. Entonces le le pidieron hacer el plantado.

Yo le dije,

Tú tú quieres que yo hable con hablo con David, no tengo problema, tú eres mi hija. Saltar el conducto. Pues ya lo había hecho, de hecho lo había hecho acá y me dice,

No, no, no, no. Yo lo voy a hacer.» Ahora esa cabra que hoy día está ahí 3 años atrás.

Era era era un dolor y un sufrimiento para nosotros 3 años atrás. Nosotros lo hemos dicho en nuestras oportunidades, así que no tengo problema en decirlo. Cortándose con una situación profunda, compleja en su vida. Pero hoy día, hoy día nosotros venimos acá a agradecer a Dios porque sabemos que nuestras dos hijas sin estar con los papás están en una iglesia alabando y bendiciendo el nombre del Señor.

Pero en un momento, querido, querida, las persuasiones, los pensamientos, los estorbos, entonces la las ganas de tirar la toalla, de de de no seguir, pero en medio de toda esa situación, no se te olvide que tú cuando llegaste estabas corriendo bien, que cuando el Señor salió a tu encuentro Estabas corriendo bien, comenzaste a correr bien y lo mínimo que Dios pide de ti y de mí es aquello que en un momento alcanzamos y lo podíamos hacer. ¿Será por eso? Quizás pregunto, no lo sé, tal vez. ¿Será por eso que Apocalipsis dice que de repente tú y yo dejamos nuestro primer amor aceptamos los estorbos?

porque aceptamos las persuasiones. Pero este es un buen día para decirle al Señor, Señor, hoy día me levanto en el nombre de Jesús. Hoy día dejo ya esos pensamientos de de de que no se va a poder, de que no se va a lograr. Y y y la mejor respuesta de parte de Dios es que sí lo vas a lograr.

es precisamente el que hoy tú estés sentado en este lugar. Es el mejor ejemplo el que hoy tú estás sentado en este lugar. Porque sí creo con todo mi corazón que este año vamos a ver su gloria en una doble porción para nuestra vida. Le podemos dar un fuerte aplauso a nuestro Señor.

Póngase de pie, por favor. Aleluya. ¿Qué le parece si oramos? Cierre sus ojos, Padre.

Gracias. Agradezco este día, agradezco este tiempo, agradezco tu palabra. Qué bueno eres tú, mi buen Dios. Saca, Dios, de nuestra vida.

Te lo pido en el nombre de Jesús, Señor, que que salga de nuestra vida todo estorbo y toda persuasión. El estorbo tiene que ver con esas cosas externas que se levantan en nuestra contra, que son cosas cotidianas, Dios. No, no, no son no son grandes problemas, circunstancias que que Dios son un gigante, no, no cosas cotidianas, pero que se transforman en una trampa. Porque Dios, yo corrí y comencé bien y me congregaba sin titubiar martes, jueves y domingo.

Viniera lo que viniera, pasara lo que pasara, ahí estaba. Pero de repente Dios, un día un pan con mantequilla, un café me detuvo. Fue algo cotidiano el ir a ver la tierra, comprar los bueyes. Me casé, no puedo ir, cosas cotidianas y me detuvieron.

Y me detuvieron. Yo te agradezco porque tú hablas a mi vida antes de tiempo a tiempo y aún después de ti. Y las persuasiones vinieron, Señor, y me engañaron y me hicieron creer que no iba a ser posible mi restauración, mi victoria. Y ahí quedé creyendo aquello.

Oh, Dios, tú vienes hoy con esta tu palabra y yo te agradezco, Señor. Gracias, Espíritu Santo. Gracias. Gracias, Dios.

Gracias, Espíritu Santo, pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia. Gracias. Te adoramos y te bendecimos. Recibe la gloria, la honra, la alabanza y la adoración, Señor.

Muchas gracias, oh Dios. Por eso cantábamos antes de comenzar este mensaje, renuévanos, renuévanos. Y hoy, Dios, al finalizar este mensaje, lo volvemos a decir, renueva nuestra vida, renueva nuestro corazón, renueva nuestra mente, renuévanos, Señor, renuévanos. Aquí estamos, Dios.

Gracias, gracias, Espíritu Santo. Gracias. Oh, gracias Espíritu Santo. Renuévame, Señor Jesús, ya no quiero ser igual.

Nuévame, Señor Jesús, pon en mí tu corazón todo porque todo lo que hay dentro de Necesita ser cambiado, Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti. Renuévame, Señor Jesús, ya no quiero ser igual. Renuévame, Señor Jesús. Pon en mí tu corazón, porque todo lo que hay dentro de mí.

Necesitas ser cambiado, Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti. Vamos, iglesia, dígalo. ¿Por qué todo? Porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado, Señor.

Oh, porque todo lo que hay dentro de mi corazón, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti. Necesita más. Vamos, iglesia, dígalo una vez más. Porque todo, porque todo lo que hay dentro de mí.

Necesita, necesita ser cambiado, Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti. necesita más de ti. Aleluya. Necesita más de Vamos, iglesias, levante sus manos, por favor.

Cierre sus ojos por unos minutos. Tengo un minuto ahí con su Señor. Gracias, Espíritu Santo. Gracias, gracias.

Vamos, un minuto más a su Señor. Dele un minuto más. Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias. Oh, gracias Espíritu Santo.

Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias Espíritu Santo. Gracias, Espíritu Santo. mundo busqué y no pudo llegar. Ningún tesoro que pueda ganar me saciará.

Dígalo. Más llegaste tú. Perdiste vida nueva. Cada deseo se cumplirá aquí en tu amor.

Vamos, levante su mano, dígale, «Oh, no hay nada, nada mejor. No hay nada, nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Vengo a ti sin miedo y sin reserva.

Y cada fracaso has visto, Señor, yo en tu amigo soy. Porque el Dios de los montes es el Dios de los valles. No hay lugar que me pueda alejar de tu gracia y amor. Oh, no hay nada nada mejor.

No hay nadaadaada nada mejor. No hay nadaadaada nada mejor que mi Dios. Oh, no hay nada, nada mejor. No hay nada mejor.

No hay nada, nada mejor que mi Dios. Cambias lamento en danza, de cenizas, traes vida, cambias culpa por gloria. Sé que solo tú lo harás. Cambias la mento en danza, de cenizas, traes vida, cambias culpa por gloria.

Sé que solo tú lo harás. De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines. Resucitas los huesos. Sé que solo tú lo harás.

Sé que solo tú lo harás. Oh, no hay nada. Nada, nada mejor. No hay nada.

Aleluya. Nada mejor no hay nada. Nada mejor que mi Dios. No hay nada, nada mejor.

No hay nada, nada mejor. No hay nada mejor, nada mejor que mi Dios. Vamos. De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines.

Resucitas los huesos. Sé que solo tú lo harás. De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines. Resucitas los huesos.

Sé que solo tú lo harás. Sé que solo tú lo harás. Sé que solo tú lo harás. Damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor.

El Dios de lo imposible. El Dios que cambia lamentos en baile, tristezas en alegría, enfermedad en salud. Aleluya. Aleluya.

Vamos darle más fuertes aplausos a su Señor, por favor. Gracias, gracias Dios. Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias Espíritu Santo. Muchas gracias, gracias.

Bien, ¿por qué no le da un buen abrazo ahí el que está cerca suyo lo bendice? Declara ahí que va. Aleluya. Bien, bien.

¿Qué qué le parece si tomamos nuestra ofrenda? Por favor, en este día vamos a honrar al Señor con nuestros bienes, sin estorbos y sin persuasiones. Vamos a a entregar nuestra mejor ofrenda. Si usted eh quiere hacer su ofrenda a través de transferencia, ahí están los datos, puede hacerlo a través del código QR, no hay problema.

Eh, si lo va a hacer de manera física, ahí está mi hermana Anita, ahí está mi hermana eh Ivet, se me había olvidado. Si usted necesita sobre diezmo, por favor puede levantar su mano. Ahí está mi hermana Yasnadia. No hay ningún problema.

Van a ir donde usted se encuentra. Si usted hoy, si hasta el día de hoy no ha entregado su diezmo, lo va a hacer, recuerde que ese es un trato personal de Dios con cada uno de nosotros. Así que si usted va a entregar su diezmo, si usted va a entregar su ofrenda, hoy vamos a honrar al Señor con nuestros bienes, con nuestros diezmos, con nuestras ofrendas, agradeciendo al Señor sin duda, por todo lo que él ha hecho y seguirá haciendo en nuestra en nuestra vida. Eh, es que me iba a recordar a Ah, esto está ya ya la Nati va a subir a dar los los avisos, pero eh estamos a 15 1 2 en tres semanas más.

Tres semanas más y semana santa. Levántenme la mano todos los hombres, por favor. Hombres, no hay no no le pida permiso a su esposa para levantar la mano. Todos los hombres recuerden que todos los años nosotros eh nos vamos de retiro.

No puedo decir un retiro espiritual. Es ambas. Retiro espiritual y retiro carnal. Porque cómo comemos.

Ah, así que no no nos vamos. Y este año ya estamos viendo eh que estaba viendo ya Jonathan, me están dando la información. Queremos ir a Rapel ya todos los años nos íbamos a la cordillera. Este año queremos irnos a Rapel con ayuda del Señor.

Nos vamos un jueves en la noche para que usted se vaya programando un jueves en la noche. Estamos todo el día viernes y regresamos un sábado en la mañana. Así que prácticamente solamente el viernes que cómo canta Frozen libre. Nos vamos jueves en la noche, estamos todo el viernes y volvemos un sábado en la mañana.

Así que vamos ya estar dando los anuncios, los avisos en relación a aquello, ¿eh? Y es una linda experiencia, lo pasamos superb, comemos, mi hermano. No le digo cómo, pero después oramos los unos por los otros, pero es una es una bendición. Así que yo yo le invito para que usted si puede gusta, quiere acompañarnos, va pase un lindo un lindo tiempo.

Ah, para que lo vamos coordinando ya. Así que a partir de mañana vamos a empezar a enviar toda la información eh requerida. Eso por mi parte. Ya la neti, como dije, va a dar todos los eh avisos.

Así que tome su mejor su mejor ofrenda, por favor, en este día. Nuevamente si usted va a a entregar su diezmo, puede levantar su mano. Ahí está mi hermana Yasnaria. Su diemo me lo entrega en la mano, por favor, para bendecirle.

Amén. Señor, gracias te damos. Absolutamente todo es tuyo y él lo recibido de tu mano lo quedamos. Bendice aquellos, Señor, que van a entregar su ofrenda de manera presencial aquí, Dios, en el altar.

Otros a través de transferencia. Bendíceles, mi buen padre. Señor, tuya es la gloria, la honra, la alabanza. También reconocemos que Dios todo es tuyo y lo recibió de tu mano.

Eso damos, Señor. Gracias en el nombre de Jesús. Amén. Y amén.

Bien, con gozo, con alegría, yo le invito, póngase de pie. Cantamos, muchachos, y ofrendamos. ¿Quién rompe el poder del pecado? Su amor es fuerte y poderoso.

El rey de gloria, el rey de majestad. Conmueve al mundo con su estruendo y los asombra con maravillas. El rey de gloria, el rey de majestad. Gracias sublime, perfecto es su amor.

Tomaste mi lugar. Vamoselo. Cargaste tú mi cruz. Tu vida dice ahí que ahora libre soy.

Levante su voz. Dígale, Jesús, te adoro. Jesús, te adoro por lo que hiciste en mí. Oh, oh, oh.

Sí, Señor, todo el caos. Nos adoptaste como tus hijos. El rey de gloria, el rey de majestad, el que gobierna con su justicia y nos asombra con su belleza. El rey de gloria, el rey de majestad.

Gracias sublime perfecto, perfecto en su amor. Tomaste mi lugar, Jesús. Cargaste tú mi cruz. Tu vida dice ahí.

Y ahora libre. Y ahora libre soy. Por eso Jesús, te adoro por lo que hiciste en mí. Digno es el cordero de Dios.

Digno es el rey que la muerte venció. Digno es el cordero de Dios. Digno es el rey que la suceo. Digno es el cordero de Dios.

Digno es el rey que la muerte venció. Digno es el cordero de Dios. Digno, digno, digno. Sublime perfecto es su amor.

Tomas mi lugar, carras tu cruz. Tu vida, tu vida dice ahí. Oh, y ahora libre soy. Levante su voz.

Dígaselo. Jesús, te adoro por lo que hiciste en mí. Oh, oh. Vamos, levante el mejor aplauso al único digno de gloria.

Fuertes aplausos. Qué lindo domingo vivimos hoy, ¿cierto hermano? Casa llena, un aprendizaje que se queda en nuestros corazones. Vamos a dejar de faltar los martes y los jueves.

Amén. Yo yo me escondía ahí abajo y decía,

No, que no me vean, que no me vean.

Así que bueno, hermano, gloria a Dios por eso, ¿cierto? Porque nos corrige en todo momento y su palabra nos guía en este vivir con él. Así que gloria a Dios.

Y vamos con los avisos de esta semana. Hoy tenemos amor por su casa. Que no se les olvide. Al que se le olvidó, vaya a buscar ropita cómoda para que nos quedemos a hacer los trabajos que vamos a hacer.

Pero recuerde que esto es para que más lleguen porque estamos muy contentos de lo que pasó ayer, ¿cierto? Ayer fue un lindo momento y queremos que eso siga una cosecha. Sembramos ayer, vamos a cosechar y esta casa será llena y tenemos que prepararnos para eso porque viene la doble porción. Entonces tenemos que seguir trabajando con mucho a inco.

Por eso la semana también tenemos que juntarnos. Lunes de oración. A las 6 nos juntamos por Meet, así que todos conectados en los grupos de WhatsApp llega el link para que nos conectemos. Martes y jueves nuestras reuniones habituales.

Ya sabe que desde las 7 usted puede llegar si sale tempranito del trabajo, se viene al tiro para acá si quiere y vamos a estar un tiempo de oración para que luego a las 8 comencemos nuestra reunión general. El viernes, como ya saben, discipulado con nuestro hermano Marcial, así que vengan que alimentan el cuerpo y el alma, así que venga, venga. Mire que acá, como dijo mi pastor, no tomamos ni fumamos, pero mucha que comemos. El domingo nuestra reunión general, comenzamos a las 9:30 con la oración.

Desde las 10:10 ya comenzamos nuestro reunión habitual y nuestra escuela dominical que se va a reforzar. Recuerde que la actividad de ayer viene con un trabajo extra de nuestras tías de la escuela dominical que enseñarán a los niños este discipulado La gran aventura. Así que traiga a su hijo porque van a ser 10 clases, muy 11 12 Ay, ¿verdad? 12 clases, 12 clases que vamos a aprender la gran aventura conociendo a Jesús.

Así que aprovechando de decirles eso, agradecer, agradecer a todos los hermanos que dieron donaciones, las chicas que trabajaron en la actividad, a quienes invitaron a más familias, a quienes trajeron a sus hijos, vecinos, sobrinos, etcétera. Nos bendice mucho ver las caritas de esos niños y luego vamos a estar comentando más testimonios de eso porque cosechamos. Sí que cosechamos. Ya estamos cosechando, así que eh muy bien por eso.

Y por último, recuerden, cafetería hoy día hay completos italianos, así que viene con palta el completo, así para que puedan eh consumir. En la cafetería también quedan todavía cositas ricas. Eh, se necesita consejería, peticiones de oración que visiten su hogar. También en el tótem de informaciones puede acercarse y la parte que más me gusta de los avisos, la bienvenida.

¿Cierto? Qué lindo es dar la bienvenida a quienes nos visitan por primera vez. Y queremos partir por Diana, la hermana de Saray. Bienvenida tu casa.

Francisca y su hijo Ángel. Ahí está con la Yani. Vamos a saludar también a Alfredo. Ahí está la familia de Alfredo, su esposa Claudia, sus hijos ahí y e hijas Alín y Maite.

Bienvenidos a su casa. Mi hermano Pedro les va a dar el saludo de bienvenida terminando la oración para que no se no se vayan al tiro, les van a dar las bienvenidas. Amén. Esos son los avisos de día.

Gracias por escucharnos. Nos vamos entonces. Póngase de pie, por favor. Agradecemos al Señor por esta hermosa mañana.

Dos eh avisos antes de eh retirarnos. El primero, si no eh a ver. Si hay niños hoy que no estuvieron ayer, eh, queremos hacerles un presente. Tenemos regalos también para ellos.

Así que la tía Vivi, mi anciana Vivi, ella. Acérquese a a mi hermana Vivi. Tenemos un presente para cada uno de los niños que eh no por haberse motivo, ayer no estuvieron, pero hoy están. tenemos regalo para ellos y si hay papá acá con sus hijos inscritos eh y no por motivo no pudieron estar también ahí eh están los regalos para que eh se los pidan ahí a la a la vi a la Yael a la Rocío.

Ya está arrancando ya la tía Rocío. Aprovechamos también rápidamente eh de cantarle cumpleaños feliz al Gerardo. Estuvo de cumpleaños. Dios te bendiga, Gerardo.

¿Alguien más estuvo de cumpleaños esta semana? No, solo el Gerardo. ¿Alguien más? Sin vergüenza.

Okay. Le cantamos rápidamente y rogamos después la bendición y nos vamos. Gerardo, cumpleaños. feliz.

Te deseamos, que te deseamos a ti. El Señor te bendiga. Que el Señor te bendiga y que seas feliz. Dios te bendiga, Gerardo.

Muchas bendiciones. Bien, incline el rostro, por favor. Padre, gracias. Ha sido bueno poder estar hoy día reunidos en este lugar.

Despídanos en paz, en comunión los unos de los otros, más nunca jamás de tu presencia. Que sea una hermosa semana. Danos, Señor, ese despertar. Aviva tu obra en medio de estos tiempos, Señor.

Gracias en el nombre de Jesús. Amén y amén. Dios les bendiga. Despídase de su hermano.

Despídase de su hermana. Y si usted necesita adoración, si necesita que oremos por usted, puede pasar adelante. Estaremos orando junto a la pastora. Bendiciones.

Declaración

Y si usted necesita adoración, si necesita que oremos por usted, puede pasar adelante. Estaremos orando junto a la pastora. Bendiciones.

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