Mensaje central
Con tu sangre lavaste, con tus llagas curas mi seridad. Porque eres mi razón de vivir y es por eso que hoy te quiero decir aleluya. Gracias por tu bondad, por tu misericordia.
Con tu sangre lavaste, con tus llagas curas mi seridad
Con tu sangre lavaste, con tus llagas curas mi seridad. Vamos, dígaselo. ¿Cómo he de pensar? ¿Cómo he de pensar en quererte soltar?
Si tú me guías. Porque eres mi razón de vivir y es por eso que hoy te quiero decir aleluya. Mora en mi vida, Padre. Gracias te damos en esta mañana.
Gracias por este día. Gracias por tu bondad, por tu misericordia. Gracias por tu presencia. Gracias por tu fidelidad, Señor.
Tú eres bueno, tú eres digno de alabanza, digno de adoración, de exaltación. Mi buen Señor, recibe de nosotros toda la gloria, recibe de nosotros toda la honra. Recuerdo al salmista decir,
No a nosotros, oh Dios, sino a tu nombre sea dada la gloria.
Todo lo bueno viene de ti. Toda respuesta favorable viene de ti. Todo lo que necesitamos viene de ti, Señor. Tú eres la vida.
Nosotros somos los pámpanos y y tu palabra nos enseña, Dios, y es una realidad que tiene que ser latente en nuestra vida, lejos de ti. Sin ti nada podemos hacer. al ser desprendidos de ti, al ser desarraigados de ti, Señor. Es verdad, Dios, como la fruta e es sacada del árbol, tiene un momento, Señor, de durabilidad y parece que todo está bien, pero Señor, sin estar con esa conexión, esa fruta se va pudriendo, Señor.
Y nosotros al al estar distantes de ti, al estar alejados de ti, pareciera que estamos bien, Señor, pero es un momento, es un instante. Luego Dios empieza a hacerse sentir nuestra necesidad de ti. Por eso hoy reconocemos, mi buen Dios, que te necesitamos en cada área de nuestra vida, en cada, Señor, situación. Te necesitamos.
Necesitamos que tú estés con nosotros. Dios es tu vara, es tu callado, el que nos infunde aliento. Y yo te pido, Dios, con todo el corazón, bendícenos en este día. Trae tu favor, tu gracia.
Amén. Tu presencia, Señor, sobre nosotros. Manifiéstate favorable, mi buen Dios, sobre nuestra vida. Ven y haz tu obra en nosotros.
Ven y haz tu obra en nosotros, Señor. Te presentamos nuestro hogar, te presentamos nuestra vida, te presentamos nuestra familia, te presentamos, Dios, nuestros hijos. Te presentamos nuestro matrimonio, te presentamos nuestro trabajo, te presentamos, Dios, nuestra salud, te presentamos nuestros recursos, te presentamos, Dios, todo lo que nosotros somos. Bendícelo tú, Dios.
Es tu bendición en nuestra vida. La que trae, Dios, favor, la que trae bendición. Padre, gracias. Aquí estamos.
Te necesitamos. Lo reconocemos, Dios. Te necesitamos. Bendícenos en el nombre poderoso de Jesús.
Amén, Señor. Y amén. Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor, iglesia. Vamos.
Aleluya. Vamos darle más fuerte ese aplauso a su señores, por favor. La Biblia dice que todo que respira alaba al Señor. Todo, todo, todo, todo que respire alaba al Señor.
Dios, te adoramos. Dios, te exaltamos. Dios, te bendecimos. Recibe la gloria, recibe la honra, recibe la alabanza, recibe la adoración.
Dios, te adoramos. Dios, te bendecimos, Dios, te exaltamos a ti en esta mañana. Aleluya. Oh, aleluya.
Aleluya. Aleluya. Aleluya. Santo eres tú.
Santo eres tú. Santo eres tú. Aleluya. Bien.
Gracias, muchachos. Dios nos bendiga, querida iglesia. Antes de tomar asiento, ¿por qué no abrace ahí a alguien? Por favor, lo bendice en esta mañana.
Muchas gracias. Aleluya. Bien. Qué bueno verles hoy en la casa del Señor.
Tome, tome asiento, por favor. Una mañana bien helada. Ya vamos a tener que poner la estufa. Sí, ¿no es cierto?
Hoy día hacemos la ofrenda para los gas. Por su bien, pues, mi hermano. Si. Amén.
Bien, vamos a la palabra, por favor, Juan, capítulo número 18. Yo yo quiero pedirle con todo mi corazón hoy que que esta palabra usted eh a ver, seamos como como el Señor lo dijo en un momento. Podemos podemos nosotros ser o o tener la opción de de ser dos tipos de personas. La la primera que solamente somos oidores de la palabra y que no está mal, pero llegarán los ríos, llegarán los vientos y cuando solamente somos oidores, más temprano que tarde la casa se se destruye.
O podemos ser oidores y hacedores de la palabra. Entonces, yo yo quiero invitarle que esta palabra usted y yo podamos oírla y prestar eh el máximo de atención, por favor, en los minutos que tengo. Y no tan solo, repito, ser un oídor, sino también un hacedor, un hacedor de de ella. Eh, Juan capítulo número 18 verso 10 dice la escritura.
Entonces, Simón Pedro, que tenía, ¿qué cosa? Una espada, diga, una espada, la desenvainó e hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. Jesús entonces dijo a Pedro, «Mete tu espada en la vaina.
La copa que el Padre me ha dado no la he de beber.
Punto En
Ahora, esto es también interesante, no es mi punto en este día, pero no puedo dejar de decirlo o no puedo pasar el momento para decirlo, ¿no? No, nosotros en los evangelios podemos notar algo bien particular y bien singular en la relación de Jesús con Pedro, una vez que Jesús le cambia el nombre a Pedro, llamándolo precisamente de esa forma. Recuerde que antes él era Simón y a lo largo del evangelio, cada vez que Pedro cometía un error, Jesús entonces le llamaba Simón o le llamaba Simón Pedro. Era una forma de hacerle entender que lo estaba haciendo bien o lo estaba haciendo mal.
Cada vez que Jesús se refería a Pedro, eh, es era una señal de que de una u otra manera estaba en en el camino correcto. Pero en este caso, cuando nosotros vemos que Pedro le corta la oreja al siervo del sumo sacerdote, la respuesta la respuesta de Jesús hacia Pedro, no es Simón, guarda esa espada, sino que le dice literalmente Pedro, porque estamos hablando ya de un hombre formado. Recuerde que estos son los últimos momentos y los últimos pasajes de Jesús. Y eso es interesante porque nos habla precisamente de un hombre que ya ha caminado con el Señor.
Y más allá de que tú y yo podamos caminar con el Señor determinados tiempos, de una u otra forma, igual nos equivocamos, cometemos errores y es el Señor el que está ahí presente. que si hay algo que no nos podemos olvidar es que el que comenzó la buena obra sigue siendo fiel en completarla. Oramos, Señor, gracias. Gracias por este día, gracias por este tiempo, por tu palabra.
Yo te pido con todo mi corazón que esta palabra corra y sea glorificada, Señor. Y y te pido, Dios, también que esta sea una palabra de bendición para cada uno de nosotros, tus hijos. y no tan solo de bendición, sino de edificación para el cuerpo de Cristo. Te te agradezco por el día, Dios mío, viernes.
Tuve la oportunidad de estar orando por esta tierra, por esta ciudad, Señor, tuvo respaldo sobre nuestras vidas, pero me bendice tanto, Señor, estar en casa y compartir, Dios mío, en este lugar tu palabra y y yo te pido que tu palabra hoy corra y sea glorificada en cada uno de nosotros en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Bien, le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor.
Bien, algunas cosas que son importantes de destacar antes de establecer un par de puntos que son los que quiero compartir con ustedes en esta en esta hora.
Primero Poder
Es interesante primero poder observar que esta historia nosotros la podemos encontrar en los cuatro evangelios, ¿no? No siempre eh las historias que nosotros vemos en un evangelio necesariamente se encuentran en los otros en los otros tres. En este caso, Mateo, Marcos, Lucas y Juan relatan historia, cuentan este este suceso. Lo podemos leer en el Evangelio de Mateo, Mateo capítulo 26, en Marcos capítulo número 14, en Lucas capítulo número 22 y por supuesto en el evangelio de Juan, que es nuestro texto base en este día.
Juan capítulo número 18. Ahora creo que si cada vez que aparece una historia en cada uno de los evangelios o se repite la misma historia en los evangelios, eh es una historia que tú y yo no deberíamos pasar por alto. Hay hay historia y repito, hay sucesos que solamente nosotros los encontramos en uno de los cuatro evangelios y no por eso dejan de ser menos interesantes. No estoy diciendo eso en esta hora.
Pero sí considero que cuando tú y yo tenemos la oportunidad de ver un hecho puntual en Mateo, en Marcos, en Lucas, en Juan, eh es un hecho que de una u otra manera la Biblia nos está señalando que no es algo para simple y sencillamente pasar por algo, sino por alto, sino prestarle atención a aquello. Y lo que me llama la atención de esta historia, como te dije en un principio, es el hecho de observar que hay un hombre llamado Pedro que ha sido llamado a ser líder de la iglesia, que tiene una espada y y no tan solo que tiene una espada, sino que la utiliza. Entonces, mi mi pregunta es, ¿qué qué hace Pedro con una espada? ¿Qué qué hace Pedro con una espada?
Un hombre que está con el Señor, que que comenzó siendo discípulo del maestro.
Segundo Año
Luego en el segundo año de ministerio, cuando Jesús llama ya de manera tiempo completo a sus 12 apóstoles, es el primero en la lista. Entonces, ¿qué qué hace un hombre de esas características? Repito, con una espada. Entonces, como la mayoría sabrá, Pedro es visto como el líder de los 12 apóstoles.
En cada oportunidad que aparece el listado de los 12, esto es interesante. Pedro es el primero en esa lista. Esa lista nosotros la encontramos en Mateo, en Marcos, en Lucas y en Juan. Y siempre el primero en ser nombrado es Pedro.
Es aquel que pertenece Pedro. es el apóstol que pertenece al grupo íntimo de Jesús. Jesús tuvo sus discípulos, luego tiene sus 12, Jesús también tuvo sus tres. Pedro, Juan y Jacobo fueron los íntimos de Jesús.
Y esos tres, en este caso Pedro tiene la oportunidad al pertenecer a ese grupo íntimo de ver la transfiguración de Jesús, de ver a la hija de Jairo resucitar. estuvieron en el momento de oración y de aflicción de Jesús en el Jetsemaní. Recuerde que él los lleva a los 12 a orar, pero luego le pide a tres que los acompañen de manera más íntima. Y ahí está Pedro juntamente con el Señor.
Pedro es el que camina por las aguas, es el que experimenta la pesca milagrosa, es el que recibe la revelación del mismo Dios. Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Pedro tiene esa capacidad de recibir una revelación del mismo Dios, de que Jesús era el Cristo. Y aún así, luego de 3 años de entrenamiento junto al Señor, Pedro sigue caminando con una espada.
Entonces, ¿qué qué hace? Repito, ¿qué qué hace un hombre como Pedro que que ya has visto todo lo que te dice mención y seguramente si nosotros seguimos leyendo las escrituras no no nos acordaremos de muchas situaciones más? Recuerdo rápidamente es Pedro el que recibe el milagro de de pescar un pez, sacarlo, abrir su boca, encontrar las monedas necesarias, el dinero necesario para pagar los impuestos de Jesús y de él. Es Pedro el que ve a la suegra.
a sanar. E es Pedro el que está presente en una serie de eventos significativos en la escritura. Y repito, aún así, luego de 3 años de caminar con Jesús, al momento de estar ahí viendo a su maestro en peligro, es el primero en sacar una espada y no tan solo sacarla, sino que usarla cortándole la oreja a un hombre llamado Malco. Y y lo único que puedo comprender y entender de un hombre como Pedro manteniendo una espada durante todo ese tiempo, es que la espada, querida iglesia, representa nuestra forma, y escúcheme esto, por favor, representa nuestra forma humana de lidiar con las situaciones.
el el tener una espada, quiero quiero decirlo una vez más, representa una forma, nuestra forma humana de poder lidiar con situaciones que tenemos en el día a día. Son son esas áreas de nuestra vida no tratadas y no porque el Señor no lo desea. Recuerde que aquel que comenzó la buena obra es fiel en completarla. Dios quiere hacer una obra en ti y en mí.
Dios, Dios quiere y sigue, y esto lo creo con todo mi corazón, haciendo una obra en tu persona y en la mía. Entonces, hay áreas de nuestra vida que aún no son tratadas por Dios, no porque el Señor no lo quiere, sino porque posiblemente tú y yo lo vamos postergando, porque hay hay áreas en nuestra vida que nosotros permitimos de una u otra forma que Dios trate rápidamente con nosotros, pero hay otras áreas que nos cuesta más y hay otras otras áreas en donde Dios comienza a tratar contigo, comienza a tratar con tu forma, con tu carácter, con tu esencia. Y no es que Dios no está ahí para decirnos,
Ey, eso no está bien, ey, esto hay que cambiar
Entonces, ¿por qué? ¿Por qué no lo hacemos? ¿Por qué? ¿Por qué muchas veces seguimos postergando ese trato de Dios en nuestra vida?
¿Y por qué, repito, nos cuesta soltar espadas en cada uno de nosotros? Porque si Pedro viviendo todo ese proceso, viviendo todo ese trato de manera directa con el maestro, él mantenía una espada. Creo no equivocarme, querida iglesia, al decir en este día que muchos de nosotros en alguna área de nuestra vida de la misma forma seguimos teniendo espadas en nuestra vida y seguimos nosotros a nuestra manera y a nuestra forma cortando orejas. Entonces, ¿por qué?
¿Por qué no lo hacemos? ¿Por qué? ¿Por qué no soltamos esa espada? Posiblemente por dos situaciones.
Número uno, por temor. Número dos, por nuestra estructura mental. Y déjeme desarrollar estas dos ideas un poquito más, por favor, porque al referirme al temor, no hablo de ese miedo que a lo mejor muchos de nosotros sentimos por ciertas situaciones, sino que hablo de ese temor a ser dañado. Si si yo preguntara aquí abiertamente y sinceramente, ¿alguna vez usted ha sido dañado por alguien?
Seguramente nuestra respuesta sería así. Me me me dañaron, pastor. Y muchas veces es ese daño, querida iglesia, el que provoca precisamente en nuestra vida el no soltar esa espada. Porque como tengo temor a ser dañado nuevamente de una u otra manera, no no nosotros vamos poniendo máscaras, cáscaras, armaduras e en nuestra vida uno se va haciendo de ciertas armaduras en nuestro corazón, en nuestra mente, por las experiencias que hemos tenido.
Entonces, como no quiero volver a ser dañado a la más mínima sensación de ataque, uno saca una espada. O sea, si alguna vez tú fuiste dañado, va vas obviamente a entender lo que estoy tratando de decir en este día, porque una vez que tú fuiste dañado, y por eso te dije, hay áreas en nuestra vida que por más que hemos caminado con el Señor, aún quizás no han sido tratadas del todo por Dios, no porque Dios no la quiere hacer, sino, repito, simple y sencillamente por el hecho de que nosotros lo vamos postergando porque se transforma en algo nuestro. Se transforma en algo nuestro en el sentido de que pareciera que es parte de nuestra esencia. Entonces, cuando hay cosas que de una u otra manera no parecen parte de nuestra esencia, es fácil desprenderse.
Pero no es tan sencillo cuando parece que es parte de tu esencia, parte de tu corazón. No estoy, no, no sé si me estoy haciendo entender, pero pero el hecho está en que cuando yo he sido dañado en la vida, entonces ese daño va provocando que yo tenga espadas en mi vida, espadas en mi corazón, espadas en mi mente. Entonces, al más mínimo ataque, a la más mínima sensación de ataque, inmediatamente yo respondo con una espada porque no quiero ser dañado, porque no quiero nuevamente sentirme vulnerable. Y y déjeme repetir eso, por favor, porque es sumamente importante, creo, lo que estoy diciendo en este día, porque la mayoría de nosotros hemos vivido ciertas experiencias negativas y y uno, lo digo una vez más, se va haciendo de ciertas armaduras por medio a volver a ser dañado.
Por tanto, a la más mínima sensación de ataque, ¿qué es lo que uno hace? Responde, saca una espada. Hay gente que no puede pertenecer a a un lugar. Hay gente que le cuesta.
Y déjeme, déjeme abrir mi corazón un momento, porque lo que yo quiero por medio de esta palabra es que tú y yo de una u otra manera sanemos. Pero hay gente que le cuesta estar de repente en una determinada congregación y no pasa de un año y y se va cambiando de iglesia y se va cambiando de iglesia, no por el por el por el hecho de que no lo quiere, no por el hecho de que no le gusta, sino porque quizás en tu primera iglesia te dañaron tanto, porque la iglesia somos seres humanos, nos equivocamos, cometemos errores. Pero como te dañaron, entonces tú te cambias porque tú entiendes la necesidad de estar congregado, entiendes la necesidad de pertenecer al cuerpo de Cristo, pero de repente empiezas a ver ciertos aspectos que viste en tu en esa primera iglesia. Entonces, la más mínima sensación de temor, ¿qué es lo que haces?
Tú sacas tu espada. Entonces van mudando, no porque no quieres pertenecer, repito, sino porque el daño está ahí. Mira, mira esto, por favor. Te te pido que observemos esto bajo ese pensamiento.
Mateo 25 verso 24, la traducción del lenguaje actual dice de la siguiente manera. Anto, gracias. Dice,
Por último llegó el empleado que había recibido 1000 monedas y dijo,
Miedo. Y escondí el dinero bajo tierra. Aquí le devuelvo exactamente sus 1000 monedas. Yo yo no sé cuando cuando yo leo esta palabra, yo no sé en qué otros lugares trabajó este empleado, pero claramente tuvo muy malas experiencias.
Entonces, cuando tú te vas haciendo de malas experiencias, lo llevan a a una persona, repito, a sacar su espada por temor. Entonces, antes de que siquiera el dueño se acerque a hablar con él, el empleador se acerque a conversar con él, inmediatamente él ya lo ataca. Tú tú eres un hombre malo. La la Biblia dice en la revisión 1960, tú eres un hombre duro, eres un hombre exigente.
Declara,
Me dio miedo, tuve miedo de ti.
Es verdad, somos exigentes. Es verdad, buscamos el orden. Es verdad, buscamos la excelencia. Es verdad, nos molestamos.
Es verdad, nos enojamos, pero por sobre todo amamos a las personas. Nos equivocamos, sí, pero no necesitamos de espadas porque entendemos que aquel que comenzó la buena obra es fiel en completarla en nuestra vida. Entonces, estás en un buen lugar. Eso no quiere decir que no nos molestemos.
Eso no quiere decir que no exijamos, eso no quiere decir una serie de cosas, pero tienes que entender que estás en un buen lugar. El patrón de este hombre era un buen hombre. El patrón, el dueño de la viña era uno de los mejores, pero las en los temores y los miedos provocaron que ese hombre sacara la espada y perdiera una gran oportunidad. Mira lo que dice Isaías 43, por favor, verso 18 y 19.
Dice,
No recuerden lo que pasó antes, ni piensen en el pasado. Fíjense, voy a hacer algo nuevo.
Amado, amada, yo creo con todo mi corazón que es tiempo que dejemos la espada que llevamos por causa del miedo, que dejemos la espada que que va derivando de las experiencias de la vida. Estás, lo quiero decir una vez más, llegaste a un buen lugar y Dios quiere tenerte en este lugar. hará algo grande en favor tuyo, caminos en el desierto y ríos aún en tierra desolada. A ver, a abrace a su hermano, por favor.
Quiero que le predique lo siguiente. Dígale,
Suelta esa espada. Hay un Dios que cuida de ti en todo momento y que te trajo a un lugar de bendición para tu vida.
Vamos, dígaselo de nuevo, por favor. Suelta esa espada. Hay un Dios que cuida de ti en todo momento. Te trajo un lugar de bendición para tu vida.
Yo yo yo creo que hay momento en que tú y yo tenemos que sincerar y reconocer que muchas veces nosotros cargamos espadas por miedos, por temores a las experiencias del ayer. Entonces, a la más mínima sensación, yo yo comienzo a sacar espada, a cortar orejas y por eso te digo, estás en un buen lugar. Eso no quiere decir que no seamos exigentes. Eso no quiere decir que no nos juste el orden.
Eso no quiere decir que buscamos la excelencia. Eso no quiere decir que habrá que corregir en los momentos que necesitamos ser corregidos. Pero más allá de eso estás en un buen lugar. Puedes botar esa espada por causa del miedo de las experiencias pasadas.
Hablamos número dos, como te lo dije con anterioridad, hablamos de mantener espadas en nuestra vida. Te lo dije, número uno, por miedo. Número dos, por estructuras mentales. Porque en la vida, querida iglesia, nosotros vamos, escúcheme por favor, formando nuestro carácter.
Y hay personas que por carácter sacan espada. Mira a alguien y dígale, «Ese eres tú.» Aquí, aquí hay gente que por carácter saca espada, no por otra, por carácter. Y en relación a este punto, querida iglesia, es importante. Mire, si usted no entiende esto, le va a costar mucho lo demás.
Si lo entiende, gloria a Dios, porque vamos a ser bendecidos. Pero es importante comprender que no es lo mismo. Diga fuerte, no es lo mismo. No es lo mismo estructura emocional que carácter.
No son sinónimos, no son cosas iguales. No es lo mismo mi estructura emocional a mi carácter. ¿Y por qué es importante comprender esto? Porque muchas veces nosotros confundimos estructura emocional con carácter.
Como lo confundimos, entonces es fácil llegar y decir,
Dios me hizo así. Si te gusta, bien.
Como Dios te forma con una estructura emocional, aquí hay gente que es más llorona que otra. Como Dios te hizo con una estructura emocional. Aquí hay gente que se ríe más fácil que otra. Entonces, Dios, sígame en esto, por favor.
Dios respeta esa estructura emocional porque él te hizo, pero nos invita a llevar nuestro carácter, que tiene relación con esas cualidades y rasgos que vamos desarrollando en la vida. La estructura emocional, tú naces con ella, pero el carácter se forma en la vida. Entonces, Dios va a respetar siempre tu estructura emocional, pero te va a invitar a qué? a entregar tu carácter a los pies de Cristo.
Entonces, nuestro problema es que en como tenemos estructuras mentales que no permitimos que Dios vaya tratando con nosotros al más mínimo ataque, usted y yo, ¿qué hacemos? Sacamos espada. Entonces, si si eres si eres amado, amada, si eres una persona sumamente sonriente, gloria a Dios. Si eres una persona sumamente llorona, gloria a Dios, no te vamos a cambiar.
Dios te hizo así. Pero el carácter, el cómo las circunstancias de la vida va haciendo que tú aproveches esa sonrisa, va haciendo que tú aproveches ese llanto, va haciendo que tú aproveches las distintas emociones que hay en ti y cuáles se manifiestan más que otras. Amado, amada, Dios nos invita a que nuestro carácter lo pongamos a los pies de Cristo para que él haga su obra en nosotros. Entonces, mientras tú y yo no dobleguemos nuestro carácter al Señor, vamos a seguir cortando orejas por la vida.
Y y y yo recuerdo hace muchos años atrás, bueno, los años van pasando, hay una película, me fui por esta situación, pero hay hay hay una película de Jean Claud Van Dam que se llama Soldado Universal. No sé si alguna vez alguien tuvo la oportunidad de verla. Decí, uh, salúdeme también. Y y en esa película eh hay un ruso que era también soldado y saben lo que va haciendo ese hombre, tiene una obsesión con las orejas.
Entonces mataba a uno, le cortaba la oreja y y se va haciendo un collar de oreja. Yo yo me pregunto, yo me pregunto por causa de nuestro carácter, ¿cuántos de nosotros a lo mejor colgamos con collares de oreja que hemos cortado y nos defendemos diciendo, «Dios me hizo así? si le gusta bien, si no le gusta bien. Y en realidad estamos confundiendo mi estructura emocional con carácter y Dios siempre va a respetar tu estructura emocional porque Dios te hizo así, pero el carácter a los pies de Cristo, querida iglesia, porque si no seguiremos cortando orejas.
Y y es maravilloso observar a un hombre como Pedro, que vemos un carácter impulsivo siendo tratado y llevado a ser un apóstol de la iglesia. Por eso, como dije en un principio, es por eso que Jesús no le dice Simón cuando corta la oreja, sino que le dice Pedro. Primera de Pedro 5810. Miremos, por favor, mira lo que Pedro escribe.
Un hombre que entrega su carácter para no seguir cortando orejas. Seamos sobrios y velemos, porque nuestro adversario, el como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar, al cual resistamos firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en nuestros hermanos en todo el mundo. O sea, esos padecimientos nos van a tocar a nosotros. Más el Dios de toda gracia que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo después que hayamos padecido un poco de tiempo.
Diga, diga por favor, poco de tiempo. Dígalo de nuevo. Poco de tiempo. Ahora mira a su hermano, por favor, y dígale, «Hace rato que ya se pasó ese poco de tiempo para ti.
O sea, no no es es un poco de tiempos, amado, amada. Mira, gloria a Dios. Tú llegaste a lo mejor hace un año a a esta iglesia y gloria a Dios. Pero ya ese poco de tiempo te pasó hace rato.
Ya es un poco de tiempo. Más el Dios de toda gracia que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo después que hayamos padecido, ¿cuánto? un poco de tiempo, el mismo nos perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. Pedro fue un hombre que entendió la debilidad humana y la entendió muy bien.
Su propio carácter lo traicionó. No su estructura emocional, su carácter a Pedro lo traiciona. Él mejor que nadie entiende lo que es ser tentado. Él mejor que nadie entiende lo que es de ser devorado por Satanás.
Él mejor que nadie. Simón, Simón, Satanás me ha pedido para zarandearte, pero yo he rogado al Padre para que tu fe no te falte. Y después de haber vuelto, qué maravillosa palabra, después de haber vuelto. O sea, Pedrito, te estoy diciendo, lo más seguro es que falles, pero vas a volver y una vez que vuelvas, afirma a tus hermanos.
Una vez que pases por esa situación, tienes dos opciones, Pedro. O sigues con la espada en la mano o la sueltas de una buena a vez y entiendes que ha sido llamado a ser piedra de la iglesia. Entonces, mejor que nadie entiende lo que es ser tentado. Mejor que nadie entiende lo que es ser devorado por Satanás.
Pero también experimentó el trato de Cristo en su persona y cómo él fue perfeccionado, afirmado, fortalecido y establecido. Amado, amada, el correcto carácter nos llevará a dejar de estar cortando orejas. El correcto carácter nos va a llevar a dejar de estar cortando orejas a la gente. Necesitamos aquello en nuestra vida.
Aleluya. Que Dios trate con nuestro carácter. Levante su mano, por favor, y diga, «Dios trata con mi carácter.» Ahora, ¿quiénes quiénes evidencian esas espadas? Voy que avanzar en esto rápido.
Pero, ¿quiénes evidencian? Porque claro, hay gente que ve, obviamente, que nosotros cargamos con espada. ¿Quiénes quiénes evidencian claramente que nosotros cargamos con nuestras espadas? Déjeme decirle tres personas, los amigos, nuestra propia persona y por supuesto el Espíritu Santo.
Voy a ir rápido en honor al tiempo. Nuestros amigos. Dios pone, querida iglesia, gente a nuestro lado, no tan solo para apoyarnos, sino para mostrarnos que aún hay espada en nuestra vida y que hay espadas que están cortando orejas. Dios, Dios te pone gente a tu lado.
Dios pone amigos a nuestro lado para decirnos, «Ey, todavía estás con una espada. en la mano y hay un detalle, querida iglesia, no menor en el apóstol Juan. Hay un detalle extraordinario. ¿Sabe que el apóstol Juan es el único?
Es el único que narra el nombre de Pedro cuando le corta la oreja a Malco. Es el único. Usted lee Mateo y se va a dar cuenta que dice uno de los discípulos del Señor, ni siquiera lo nombran como apóstol, sino uno de los discípulos, como como alguien ahí al azar. Marcos hace exactamente lo mismo y también Lucas, Juan es el único que dice, «Fue Pedro.» Y y creo que el hecho que solo lo nombra Juan tiene relación con el grado de confianza y amistad que existía entre ellos.
Así que a mayor confianza que existe, a mayor grado de amistad, a mayor grado de intimidad, entonces uno puede contar o decir cosas que otro sin duda no puede. Entonces, cuando hay alguien que te dice, escúchame por favor, y tú lo consideras amigo, y te dice ciertas verdades en la cara, no es que quiere lo peor para ti, sino que está evidenciando que hay espadas en tu mano, que no está bien que la sigas teniendo. Neciamente nosotros creemos todo lo contrario y nos enojamos con ese tipo de personas. M mira esto, por favor.
Juan capítulo 18 verso 26 dice la escritura, uno de los siervos del sumo sacerdote pariente de aquel a quien qué cosa Pedro había cortado la oreja. Parece una levosía, ¿o no? Lo que nosotros leímos fue Juan, perdón, 18:10. Ahora, versos después, en una situación quizás ni siquiera nada que ver, Juan dice, uno de los siervos del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la parece alegosía.
Pero es que los amigos están para eso, llevar al otro al cambio. Le le está diciendo, «No, no se te olvide que tú cortaste la oreja, pues, viejo. No se te olvide. Yo yo te conozco.
No se te olvide. Si si tú y yo chateamos, si si tú y yo conversamos de manera íntima, tú has ido, tú ha entrado a mi baño, tú tú yo no me tú crees que yo no me doy cuenta, pero tú revisáis el mueble de abajo. Te conozco. Parece una levosía, pero entiéndalo, los amigos están para eso.
Estás cortando orejas. No está bien. Cuidado. Juan y Pedro tienen una relación tan bella que los vemos juntos aún en el libro de los Hechos, donde inclusive son golpeados por el nombre de Cristo, caminan juntos.
Tómele la mano, por favor, a su hermano y y dígale lo siguiente, por favor. Dígale, deja de enojarte cuando te corrijo. No se lo puede decir de nuevo con mucho cariño, por favor. Capaz que el otro ya saque una espada al tiro, pero corra el riesgo.
Dígale, deja de enojarte cuando te corrijo. Ahora, ahora dígaselo con más fuerza, por favor. Dígale,
Ya es hora que suelte esa espada.
Te dicen algo, te molesta inmediatamente. No, es que es mi carácter. No, ya lo sabes, no es tu carácter. O sea, perdón, sí es tu carácter.
No confundas tu estructura emocional con tu carácter y tu carácter tiene que ser tratado. Entonces, los amigos siempre van a estar para eso. Viejo, esto no está bien. ¿Hasta cuándo sigues con esa forma?
¿Hasta cuándo sigues con esa manera? No, es que yo soy así. No, no, no, no, no, no. Tú tienes miedo porque quizás alguien te hizo algo, pero suelta esa espada.
Estás en un buen lugar. tu carácter que que a lo mejor no lo hemos llevado a los pies de Cristo. No te estoy diciendo, «No sigas siendo risueño, no, no te estoy diciendo no siga siendo llorón, no, porque es tu estructura emocional, pero sí tu carácter. Le podemos dar un aplauso al Señor, por favor.
Gracias. Entonces está están nuestros amigos, pero también déjeme decirle esto, está nuestra propia persona. ¿Y qué es mejor que uno para saber que anda cortando espada y orejas también? ¿Qué es mejor que uno para saber que uno anda en la vida cortando oreja y espada?
Ahora, ¿cómo nos damos cuenta? Déjeme decirle lo siguiente. Dios utiliza nuestra conciencia. Hebreos 13:18, por favor.
Oren por nosotros, pues confiamos en que tenemos, ¿qué cosa? Buena. conciencia deseando conducirnos. ¿Usted está aquí o no?
Dice un pastor amigo, ¿hay alguien aquí? Pero tengamos buena conciencia deseando conducirnos bien en todo. Amado Dios usa nuestra conciencia. ¿Usted sabe cuándo se equivocó?
Y no le voy a decir más, se lo repito mejor. Usted sabe cuando se equivocó. Usted sabe. Uno sabe cuándo se equivoca.
Uno sabe cuando cortó orejas de mar. Lo sabe. ¿Y sabe por qué? Porque Dios pone conciencia en ti y en mí.
Oren por nosotros, dice el escritor de Hebreos. Queremos hacer el bien. Dios nos regala la conciencia. Entonces uno sabe cuando se equivoca.
Dios, Dios usa nuestra conciencia. Dios también utiliza nuestro sentir. No tan solo la conciencia, sino el sentir de uno. Primera de Pedro 38, por favor.
Primera de Pedro 3 dice la escritura,
Finalmente, seamos sobrios, seamos todos de un mismo sentir, compasivos, amándose de ¿qué manera?
Seamos de este sentir compasivo, amándonos fraternalmente, misericordioso, amigable, no devolviendo mal por mal. No me la hizo, me la paga. No deja de cortar. orejas.
Caminar en un correcto sentir nos hará mantenernos alejado, hará que nuestra vida se mantenga alejado de espadas. Mire esto, por favor. Segunda de Timoteo 1:7. Vamos a ir de versión en versión.
Gracias. 17. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, amor y dominio propio. El mismo verso, traducción del lenguaje actual.
Segunda de Timoteo 1:7, la TLA dice de la siguiente manera:
Porque el Espíritu de Dios no nos hace cobardes, al contrario, nos da poder para amar a los demás y nos fortalece para que podamos vivir una buena vida. buena vida cristiana. La nueva traducción viviente, lo mismo dice,
La PDT, mismo verso, porque el espíritu que Dios nos hace nos ha dado no nos hace cobarde, sino que él es para nosotros fuente de poder, amor y buen juicio. Entonces, levante su mano.
Se lo resumo de esta manera, por favor, levante su mano y diga conmigo:
El dominio propio trae control a nuestros impulsos y a nuestros deseos. No olvide esto, por favor. Proverbios 15:1. Mire esto.
Proverbios 15:1. Estoy finalizando. Gloria a Dios. Proverbios 15:1.
La respuesta apacible desvía el enojo. Pero las palabras ásperas encienden los ánimos. La la 1960, que es la que yo tengo, dice,
La blanda respuesta quita la ira, más la palabra áspera hace subir el furor, el ánimo.
Usted con palabra áspera, ¿sabe qué? va a terminar cortando orejas o que se la corten a usted. Proverbios 12:16, nueva traducción viviente. Un necio, léalo usted, por favor.
Un necio, pero una persona sabia mantiene la calma cuando le insultan. Mira a su hermano y pregunta, ¿eres necio o sabio? Con eso yo ya debería darme por un necio se enoja enseguida, pero una persona sabia mantiene la calma cuando la insultan. ¿Cómo puedo mantener la calma cuando me insultan?
por dominio propio, por carácter, por sentires correcto, por no tener miedo, porque sé que estoy en un buen lugar, porque sé donde Dios me puso. Un necio se enoja enseguida, pero una persona sabia mantiene la calma aún cuando la insulta. No, no, no. Voy a voy a ser como Pablo cuando dice, eh, si es por vanagloriarme, permítanme vanarme un poco.
Y mi esposa me dice, yo digo, «No, yo no estoy molesto.
Y y siempre la pregunta de mi esposa hacia mi persona es,
A ver, levante su mano, por favor, y diga conmigo, «Hay espada en mi vida.» Hay en mi vida que debo dejar. Ahora diga, reconozco que he cortado orejas. Señor, perdóname por esas orejas que he cortado. Amén.
Mi esposa no tiene orejas ya de tantas veces que se la he cortado. A lo mejor usted lo mismo. Amado, amada, necesitamos esa bendición en nuestra vida. Marcos, ayúdame, por favor.
Permítame terminar con esto. Sé que estoy pasado, pero permítame terminar con esto. El Espíritu Santo nos habla y dirige y dirige nuestra vida para que nosotros no cortemos orejas. Déjeme darle estos dos textos rápido, por favor.
Juan 14:26 dice,
Más el consolador, el Espíritu Santo, aquel el Padre enviará en mi nombre, él les enseñará todas las cosas y les recordará todo lo que yo les he dicho.
De hecho, nos salvó por no por obras de justicia que nosotros hubiésemos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo. El Espíritu Santo está ahí. El Espíritu Santo nos guía a toda la verdad, nos corrige y nos amonesta cuando queremos sacar una espada para dañar. Ahora, si usted está desesperado por tener espada en su vida, le digo esto.
Nosotros solamente necesitamos una espada en nuestra vida. Necesitamos una espada en nuestra vida y nada más. Solo una, solo una. Necesitamos una espada en nuestra vida y nada más.
Efesios 6:17, por favor, tomen el yelmo de la salvación y esa esa Dios te pide que la tomes y la espada del espíritu y te dice cuál es. Es la palabra de Dios. Usted quiere andar con espada en su vida, ande, pero es solo uno la que Dios le permite, la palabra de Dios. Por eso cuando te maldigan, usted bendice.
Por eso cuando hablan mal de usted, usted bendice. Por eso, cuando te tratan mal, usted bendice, porque la única espada que necesitamos en nuestra vida es la palabra de Dios. Y qué maravillosa es esta espada. Y sabe por qué es tan linda?
Porque es una espada de dos filos. Y eso es lo que más me gusta es una espada de dos filos. Porque entonces cuando yo quiero sacar la espada, está bien, puedo sacar la espada, gloria a Dios, voy a sacar la espada y te voy a agarrar a viblazo hasta que me canse. Y sabes lo que Dios dice, esa espada es de dos filos.
Entonces, cada vez que usted dice,
Y vos, porque así hablamos, pues ya no es usted, ya no soy tú y vos, ¿no te habéis visto la paja o la viga en el tuyo?
Gloria a Dios. Amados, seamos gente sabia. Después de un buen tiempo, Pedro sigue con una espada. ¿Qué te hace creer que tú y yo no tengamos espada en nuestra vida?
De que las tengo, las tengo. De que no se me notan, no se me notan, pero de que las tengo, las tengo. Y que de repente ando cortando orejas, ando cortando oreja. Pero qué bueno que Dios nos trajo hoy a un lugar como este en donde vamos a hacer una ofrenda porque el próximo domingo sí o sí vamos a tener esas estufas prendidas.
Yo el otro día pregunté, esto no fue responsabilidad mía. Yo pregunté, el problema es que le pregunté a los más calurosos. Debía haberle preguntado a los más friolentos. Claro, pues le pregunté los más calurosos.
¿Prendemos la estufas? ¿No, pastor? Estamos bien todavía. Me equivoqué.
¿Y cuántos llegaron y cortaron espadas al tiro? Uy, hace frío aquí, pastor. El pobre pastor ya no tiene orejas, no tiene brazos, no tiene no tiene pierna, no tiene nada. Pero amado, amada, si algo podemos aprender en este día, reconozcamos que hay espadas que tenemos que sacar de nuestra vida.
De que hemos cortado oreja, hemos cortado oreja. A lo mejor hoy día en la mañana usted antes de llegar a la iglesia cortó un lóbulo para llegar a este lugar. Seamos sabios. Póngase de pie, por favor.
Le podemos dar un fuerte aplauso a nuestro Señor. Aleluya. Quiero que quiero que ore, quiero que haga esta oración conmigo. Repita esta oración, por favor.
Padre, en el nombre de Jesús, yo doy gracias por darme la oportunidad de hoy estar en este lugar. Reconozco, mi buen Dios, que he cortado orejas en más de una oportunidad. Reconozco, soy un profesional para cortar orejas, pero en este día tú has hablado a mi vida y doy gracias porque tú hablas antes de tiempo, a tiempo y aún después de tiempo. Y yo te pido con todo mi corazón, haz tu obra en mi vida, Señor.
Enséñame a pedir perdón. Enséñame a hablar de manera sabia. Enséñame a corregir lo que tiene que ser corregido en mi vida. No quiero, no quiero estar toda la vida cortando orejas de un lado para otro.
Señor, te pido en el nombre de Jesús, saca esos miedos de mi persona que me hacen inmediatamente tomar una espada y ser como el hombre de la historia diciendo, «Sé que eres malo, sé que eres duro, entonces saco saco espada siquiera antes que me digan algo. Señor, los miedos en mi vida provocan aquello, pero también el carácter. Señor, yo te agradezco por mi estructura emocional. Te agradezco porque tú me hiciste de esa forma.
El salmo 100 dice que tú me hiciste, Señor, pero una cosa es la estructura emocional, otra situación es el carácter y mi carácter tiene que ser rendido delante de tu presencia. Señor, yo te pido en el nombre de Jesús, trata con mi vida, trata con mi persona. Como lo hiciste con Pedro, así también hazlo conmigo. Oh, Dios, te agradezco.
Te agradezco por los amigos, por aquellos que me señalan mis errores, Señor. Gracias porque son ellos los que me señalan, los que me dicen, «Esto no está bien. No dejes que yo me enoje con ellos por el bien que están haciendo en mi vida. Espíritu Santo, te agradezco por mi conciencia, por el sentir, por el dominio propio.
Oh, Dios, te pido, no quiero cortar más orejas. Trata con mi vida, trata con mi persona. Espíritu Santo, sigue haciendo la obra en mi vida. Espíritu Santo, sigue haciendo la obra en mi vida.
Te pido en el nombre de Jesús, sé conmigo, sé con mi persona, Señor. Solo necesito una espada y nada más tu palabra. Y qué bien me hace saber que esa espada es de dos filos. Y antes que diga cualquier cosa, esa palabra está redarguyendo mi vida, Señor.
Gracias por tu palabra en el nombre de Jesús. Amén y amén. Dele un fuerte, un fuerte aplauso a su Señor. Él se lo merece.
Adoramos a Dios. ¡Cuán grande es Dios! Cántale cuán grande es Dios. Todo es lo verdad.
¡Cuán grande es Dios! Cuán grande, cuán grande es Dios. Cántale cuán grande es Dios. Todos lo verán.
¡Cuán grande es Dios! Su nombre, su nombre sobre todoo y él es digno de alabar y me servirá. ¡Cuán grande es Dios! Su nombre, su nombre sobre todo es.
Eres digno de alabar y mi servirá cuán grande es Dios. Cuán grande es Dios. Cantaré cuán grande es Dios. Todos lo sugar, cuán grande es Dios.
Cántame guardar. Es Dios. ¡Cuán grande es Dios! Mi corazón, mi corazón la cue cuán grande, cuán Mi corazón en toda la cue ser.
Grande ser. Su nombre, sobre todo es. Eres digno de alabar y mi ser dirá, «¡Cuán grande es!
Vamos, levante su mano, dígalo. Su nombre, su nombre sobre todo.
Te alabo, Señor, y eres digno de alabar y mi ser dirá,
Su nombre santo tu nombre. Más grande tu nombre sobre todo es dominios y tronos, poderes y reinos. Tu nombre sobre todo es. Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es.
Dominios y tronos podes y reinos tu nombre. So cantarán. Santo. Todos cantarán.
Santo, digno de exaltar. Santo, santo por siempre. Y tus hijos hoy cantará y de redesor. Santo siempre tú serás.
Santo, santo por siempre. Cielo cantará. Santo, todos cantarán. Santo digno de exaltar.
Santo, santo por siempre. Tus hijos ho cantarán rey de reyes. Santo siempre tú serás. Santo, santo por siempre.
Tu nombre, tu nombre, tu nombre más alto. Tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es. Dominios, tronos, poderes y reinos. Tu nombre sobre todo él.
Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es. Tu gobierna sobre dominio y tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo el cielo cantará. Santo todos cantarán. Santo, digno de exaltar.
Santo, santo por siempre. Y tus hijos hoy cantarán. Rey de reyes. Santo tú serás.
Santo, santo por siempre. cantará santo. Todos cantarán santo, iglesia, adoreeluya. Santo, santo por siempre.
Y tus hijos hoy cantarán rey de reyes. Santo siempre tú serás. Santo, santo por siempre. Santo, santo el Señor, Dios poderoso.
Digno eres tú. Digno eres tú. Tú eres santo, santo el Señor Dios poderoso. Digno eres tú.
Digno eres tú. Tú eres santo, santo el Señor Dios poderoso. Digno eres tú. Digno eres tú.
Tú eres santo, santo el Señor, Dios poderoso. Digno eres tú. Digno eres tú. Amén.
Aleluya. Podemos levantar nuestras manos, iglesia, tener un momento ahí de adoración, por favor, levante su mano. Ahora al rey. Adore al rey.
Y si usted habla las lenguas del espíritu, hable las lenguas del espíritu. Habla las lenguas del espíritu. Hable las lenguas del espíritu. Si hay dones en su vida, que los dones sean activados en el nombre de Jesús.
Si hay dones en su vida, que el don sea activado en el nombre de Jesús. Que la profecía fluya, que el don de lengua fluya, que el discernimiento de espíritu fluya. Que el don de lengua, la interpretación de lengua, que la sabiduría, la revelación, la fe, la sanidad, el milagro, la profecía, Gracias Espíritu Santo. Gracias, gracias.
Gracias, gracias Espíritu Santo. Gracias. Oh, Dios, te adoramos. Tu nombre, Señor.
Tu nombre. Oh, tu nombre, Dios. A ti la gloria, a ti la honra. A ti la gloria, a ti la honra.
Oh, aleluya. Tu nombre es más alto. Tu nombre es más grande. Tu nombre sobre todo es.
Dominios y tronos, poderes y reinos. Tu nombre sobre todo es. Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es. Dominios y tronos, poderes y reinos su nombre.
Sobre todo esto lo cantarán. Santo todos cantarán. Santo, digno de exaltar. Santo, santo por siempre.
Y tus hijos hoy cantarán rey de reyes. Santo, santo siempre tú serás santo, santo por siempre. Señor ¿Puede puede por favor bendecir a algún hermano? Tráele una palabra linda, por favor.
Una palabra de bendición linda. Abrazo. Tenga esa tenga ese gesto. Siempre le dice puras cosas feas.
Dígale algo lindo. Bendígalo. Gracias. Amén.
Bien. Gloria a Dios. Gloria a Dios. Bien.
¿Qué qué qué le parece si si tomamos nuestra ofrenda ya? ¿Qué le parece si tomamos nuestra ofrenda? Si usted va a entregar su diezmo hoy, levante su mano si necesita sobres de diezmo. Eh, acá mi hermano Camilo, todos los que necesitan sobre de diezmo, por favor, levante su mano.
Ahí van a ir caminandas. Si usted necesita sobre de diezmo, no se preocupe. Eh, Johnny, ¿me puedes traer, por favor? No, un cero.
Eh, es de 11, Marisol. Son de 11, ¿verdad? Listo. Tengo uno y tengo el otro.
Ya estamos. Gracias. Ya después las cargas corresponde a la iglesia, pero la empezar Gracias, gracias. Así que eh quiero quiero quiero darles los anuncios, pero quiero Gracias.
Quiero quiero empezar. ¿Me me pueden colocar, por favor, lo de el lunes 8 de junio Pentecostés? Quiero quiero leerles esto, por favor. Mire, observe esto.
No sé si pueden eh déjenmelo ahí y si pueden poner en esta pantalla, quiero que puedan leer esto. Hechos 20:16, por favor, si lo pueden buscar. Hechos 20:16 y después Primera de Corintios 16 8 y 9. Quiero quiero mostrarles esto, por favor, rápidamente.
Está ahí, mire. Porque Pablo se había propuesto pasar de largo a Efeso para no detenerse en Asia. Y continúa y dice,
Pues se apresuraba por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén.
Primera de Corintios 16 8 y 9. Quiero quiero mostrarte algo. Pero, pero estaré dónde? En Efeso hasta Déjalo ahí.
Gracias. Hasta Pentecostés. O sea, cuando cuando tú ves la escritura, tú te das cuenta de algo que de una u otra manera nosotros a lo mejor lo perdimos. Sé que hay otras iglesias que lo siguen haciendo hasta el día de hoy.
Nosotros lo queremos retomar. que era que la iglesia, de la misma manera como celebraba la resurrección de Cristo y por eso nos congregamos el día domingo, la iglesia se celebraba Pentecostés. ¿Y por qué celebraba Pentecostés? Porque era el cumplimiento de una promesa, el derramamiento del Espíritu Santo sobre su iglesia.
Entonces, claro, Pablo Pablo en una oportunidad son dos oportunidades distintas. Pablo dice,
Primero voy a pasar Pentecostés en Jerusalén, es mi anhelo.
Voy a pasar Pentecostés en Efeso.
Gracias, amor. Más intencional, porque considero que es importante en este tiempo el derramamiento del Espíritu Santo en nuestra vida. Y como lo dije el domingo pasado, con mucho respeto a nuestros hermanos que a lo mejor tienen una doctrina sensacionista, nosotros no somos sensacionistas. Nosotros creemos en el derramamiento y en la manifestación de los dones del Espíritu Santo aún en este tiempo.
Yo yo creo en el don de sabiduría, creo en el don de ciencia, creo en el don de fe, creo en el don de profecía, creo en en el don de milagros, creo en el don de sanidad, creo en el don de interpretación de lengua, creo en el don de lenguas, creo en el discernimiento de espíritu, lo creo. Y y si a lo mejor aquí hay hermanos que hasta el día de hoy a lo mejor no han sido bautizados en el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas, creo que este es un precioso día para ser intencional y decir,
Señor, bautízame con tu Espíritu Santo, con la evidencia hablar en nuestras lenguas, el poder venir.
El que sirve en servir, el que enseña en la enseñanza, el que exhorta en la exhortación, el que preside con solicitud, el que reparte con liberalidad, el que hace misericordia con alegría y que el amor se da sin fingimiento. Dones funcionales, Romanos 12. Entonces, necesitamos eso en la iglesia. Entonces yo yo quiero animarle y quiero invitarle para que nos estemos preparando y si a lo mejor usted tiene un discernimiento espíritu que ese día ese discernimiento usted lo pueda poner a disposición de la iglesia.
Pastor, esa persona necesita pastor esa persona, pastor, esa persona está enferma y y junto a los hermanos que vamos a estar orando, poniendo mano, declarando profecía, orando en lengua, una manifestación del Espíritu Santo. Es lo que queremos ese día 8 de junio. La iglesia celebraba Pentecostés recordando la manifestación del Espíritu Santo y lo queremos hacer este 8 de junio. Amén.
Mañana de igual manera vamos a estar orando a las 7 de la tarde en este lugar. Sí, amor. 7 de la tarde estamos orando. Yo le invito, mi hermano, venga a orar, venga a buscar el rostro del Señor.
Todos los no todos los lunes, cada 15 días estamos acá orando y este lunes nos corresponde. Mira que te veis bonita, Claudia. Este lunes estamos orando. Este lunes estamos orando.
Venga a orar de 7 a 8. Es una horita, pero que vale la pena. Deshacer la obra del bendecir nuestro hogar, bendecir nuestra familia, bendecir. La Biblia dice que todo tiene su tiempo.
Ayer los jóvenes tuvieron su tiempo, lo pasaron superb. No me no me trajeron ni una papa, pero no importa, ni un queque, pero no importa. Pero lo disfrutaron porque todo tiene su tiempo. Entonces, eh mañana oramos.
Esta semana vamos a tener y así que atención, el jueves es feriado, jueves 21 es feriado, no vamos a tener culto ya, no vamos a tener reunión. Así que todos los del jueves al martes, ya no vamos a tener reunión el jueves, feriado, vamos a aprovechar de descansar, de disfrutar, pero nos juntamos el martes. Ya esta semana solamente vamos a tener reunión el martes en la semana, solo el martes. Así que el jueves, aunque sea feriado, no vamos a tener reunión en la mañana, no vamos a tener reunión en la tarde.
disfrute el el el feriado, pero venga, venga el martes, juntémonos el martes para para alabar, exaltar, bendecir el nombre del Señor. Ya. Entonces, el martes 7 de la tarde las puertas del templo están abiertas. A las 8 comienza nuestra reunión.
Este viernes 22 tenemos hermana e da lo mismo la hermana. Yo no sé para qué me esfuerzo. Oye, ustedes han sido más que bendecidas con el hermana T las que han estado. No digan que no.
Ah, entonces va va a ser una bendición. Este día viernes 22 hay hermánate y este viernes 22 nos juntamos nosotros los hombres a la mesa. A la mesa. Ah, humíllate, parríllate.
Ah, este viernes, este viernes 22 nos juntamos, escúcheme, nos juntamos a las 7:30 aquí. Porque nos vamos a eso. Estamos, ¿no es cierto, Marcial? Sí, ese viernes no hay discipulado.
Ese viernes 7:30 nos juntamos aquí y nos vamos a la mina los hombres, no con las minas, a la mina. Ya quiero ser específico. Vamos a la mina, no con las minas, a la mina. Mi pastor está cordialmente invitado también.
Vamos a a disfrutar. Ya vamos a a la mesa. Vamos a tener un rato para compartir, para comer, para celebrar. Celebrar qué estamos solos, pues, mi hermano.
¿Qué otra cosa? Viernes 22, ya que vamos a disfrutar ese tiempo. Así que eh 7:30 nos juntamos acá. El martes a más tardar nosotros enviamos el ¿Cómo se llama eso?
Lo que lo que le pedimos a ustedes que hagan la encuesta. Gracias. La encuesta de quiénes van a participar porque eh tenemos que ver todo lo que vamos a a orar. Así que eso lo Pero el viernes 22 sepárelo.
Vamos a estar ahí. Entonces viene el 22, hermana T. En las distintas casas las hermanas está la casa de la de la Jenny. Amén.
Para los de Marchigüe. Ah, así que tenemos eh la Ya, bueno, ustedes saben. Ya, ya listo. Me están pidiendo que me apure.
Domingo, eh, el domingo damos gracias a Dios. Terminamos con plantados, ¿verdad? Ah, algunos. Entonces, este domingo los que faltan.
Sí, este domingo ahí los que faltan. El domingo 31 me pidieron que avise. Todos los que hicieron plantados van a recibir su diploma. Eso no pueden participar de la ceremonia.
El domingo 31 entregamos aquello ya eh hoy día hay empanadas 2,500 a la salida ricas empanadas. ¿Quedan empanadas? Ya quedan empanadas. Aprovecho de dar el dato.
Entonces tenemos el domingo plantado, tenemos oración y nuestra reunión a las 10. Entonces el domingo 31 se entregan los diplomas para que se eh sepan y se acerquen ahí a mi hermano Bastián. Dios bendiga plantado, mi hermano. Si usted no lo ha hecho, yo creo que usted tiene que hacerlo.
Así que terminado el domingo 31, por lo que a ver, este domingo los que faltan, domingo 31 diplomado. El próximo domingo empezamos inmediatamente con eh el siguiente ciclo de plantado. Bien, tome su ofrenda, por favor. Tome su mejor ofrenda.
Si usted va a entregar su diezmo, me lo entrega en la mano para bendecir, para bendecirle. Padre, gracias. Todo es tuyo. Lo recibido de tu mano damos y te bendecimos con todo nuestro corazón, Padre.
Gracias a ti la gloria, la honra, la alabanza, la adoración y la exaltación. Te bendigo, Dios, en el nombre de Jesús. Amén. Y amén.
Y escúcheme, por favor, antes de que venga a ofrendar, antes de que cantemos, nos entregan sus diezmos. Los que van a entregar sus diezmos eh todos los meses nosotros. Eh, y lo hago en esta fecha para que usted se vaya preparando todos los meses. Nosotros estamos pagando fielmente nuestro dividiendo.
Recuerde que nosotros esta propiedad es nuestra para la gloria de Dios. Entonces, nosotros en un momento eh la compramos, este fue el juego, para que usted lo sepa, nosotros la compramos, luego eh hipotecamos para que con la misma propiedad pudiéramos construir. Es lógico. O sea, esto no lo ve de la noche a la mañana.
Aquí hay mucha inversión y hay inversión que nunca se va a ver porque está abajo. ¿Cuánto tenemos, Marcial? ¿Dónde está ahí? Ese es el que más profundidad tiene, ¿verdad?
Sí, mi hermano Manuel está aquí los más antiguos. E esa esa esquina, mi hermano, usted ni le digo cuántos cemento tenemos ahí y bloque y y cuestiones. Es mucho muchos recursos, mucho dinero. Entonces, nosotros todos los meses pagamos nuestro dividendo como corresponde.
Y yo agradezco públicamente que hay familias que todos los meses, Marcial, la familia Marcial del Johnny, nuestra familia, nosotros entregamos una ofrenda aparte, una ofrenda especial, más las ofrendas de todos los meses, pero también necesitamos de la generosidad de ustedes. Eh, y y generalmente pedimos que hermanos y hermanas aparten, esto es voluntario, una ofrenda de 20,000 pesos. Generalmente nosotros necesitamos 30 hermanos aproximadamente con una ofrenda de 20,000es para que para alcanzar todo el el monto. Recuerde que los viviendos son en UF.
Bendita UF. Ah, pero eh sabemos que con su ayuda lo podemos lograr. Entonces, esta es una ofrenda que nosotros necesitamos para el cinco, recién para el 5 de eh junio. Gracias.
para el 5 de junio. Entonces, faltan casi 3 semanas, pero si usted puede apartar esa ofrenda y decir,
Pastor, yo me comprometo para el 5 de junio tener esa ofrenda de 20,000es.
Amén. Y amén. Muy bien. Póngase de pie.
Cantamos. Si usted va a entregar su vibo, me lo entrega en la mano. Si usted nos va a ayudar con su ofrenda, viene a buscar su sobres también. Mi vergüenza me sepultó.
Yo buscaba un salvador, máor me liberó. Muerto estaba en mi interior. Escondía. de ti, Señor.
Más tu perdón me liberó. Tu voz me abró y a la muerte venció. No solía, tu sangre me rescató. Tu voz y a la muerte venció.
Por eso día tu sangre me rescató. Ahora libre soy tu amor. Es tu gracia la que me sanó. Má tu perdón a mí me liberó.
Tu voz me abró y a la muerte venció. Glorioso día. Tu sangre me rescató. Tu voz me abró y a la muerte venció.
Glorioso día, tu sangre me rescató. Vamos por estas palmas, iglesia. De mi pecado me rescataste. En tu gloria cadenas se rompen.
Vivía solo y sin consuelo. Ahora soy ciudadano del cielo. Tú me sanaste estando herido. Jesús, por tu amor yo respiro.
Tengo futuro. Ahora veo porque tu voz me habló. Y a la muerte venció. Glorioso día.
Tu sangre me rescató. Tu voz abró y a la muerte venció. Glorioso día. Tu sangre me rescató.
Amén. Bien, nos vamos. Eh, por favor, los que tomaron sobre para la ofrenda de 20,000, eh, esa ofrenda se la pasan directamente a la Yasn Nadia, por favor. Ya, a medida que usted la tiene, entréguesela a ella, no a mí, porque si me la entrega a mí, yo la gasto, ¿ya?
Entonces, y esa ofrenda después falta y yo cómo la pago. Entonces, no se le entrega directamente a la Yania porque son ofrendas que eh precisamente los guardamos para eso. Nos faltan solo tres para llegar. Hay alguien que dice pastor.
Yo aquí hay uno. Toma, le paso uno. Ya me faltan dos. Alguien más que dice pastor.
Allá la la Inés. Inés, ¿verdad? Sí. Y uno.
Listo. Acá está. Listo. Muchas gracias.
Bien. Dios les bendiga. Inclinamos el rostro. Rogamos la bendición.
Padre, gracias. Ha sido hermoso, bello, precioso disfrutar de este tiempo. Señor, permítenos no seguir cortando orejas. Y Dios, gracias.
Nos vamos con este proverbio, Señor, que cala en nuestro corazón. El necio se enoja, el necio habla tontera, el sabio es el que guarda silencio aún. cuando le están hablando negativamente. Danos sabiduría, Señor.
Y el principio de la sabiduría es el temor a ti. Permítenos caminar contigo. Despídanos en paz, en comunión los unos los otros, más nunca jamás de tu presencia. En el nombre de Jesús, amén y amén.
Dele un fuerte aplauso a su señor.
Declaración
Despídanos en paz, en comunión los unos los otros, más nunca jamás de tu presencia. En el nombre de Jesús, amén y amén. Dele un fuerte aplauso a su señor.