Mensaje central
Yo espero de todo corazón que esta palabra pueda ser eh de bendición para su vida, pueda ser de una hermosa y una linda bendición para usted. Vamos a estar en un retiro, en un campamento con los muchachos, igual que el año pasado, con los jóvenes. Así que eh bueno, tenemos algunas cosas que contar y espero de todo corazón sea de edificación y de bendición para el cuerpo de Cristo.
Vamos a leer del verso 31 en adelante
Vamos a leer del verso 31 en adelante. Yo espero de todo corazón que esta palabra pueda ser eh de bendición para su vida, pueda ser de una hermosa y una linda bendición para usted. Eh, nos preparamos también en febrero. Vamos a estar en un retiro, en un campamento con los muchachos, igual que el año pasado, con los jóvenes.
Así que eh bueno, tenemos algunas cosas que contar y espero de todo corazón sea de edificación y de bendición para el cuerpo de Cristo. Primera de Corintios, capítulo 15. Yo yo le pido que preste atención a esta palabra, por favor. Eh, recuerde que este año tenemos que ponerle ganas.
Amén. Hay que ponerle ganas a este año, mi hermano. Y quiero continuar con esa tónica. Recuerde que el primer domingo de enero hablamos acerca de la importancia de la sabiduría en nuestra vida.
Este domingo, eh el domingo anterior hablamos acerca de la importancia eh de de comprender y entender que nadie mejor que uno, ya nadie mejor que uno para para ponerle gana este año eh en relación a lo que Dios puede hacer con cada uno de nosotros. Y hoy quiero compartir esta palabra y espero, sin duda, insisto de todo corazón, que sea una palabra de edificación y de bendición para nuestras vidas. Dice la escritura, «Os aseguro, hermanos, para la gloria que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero. Si como hombre batallé batallé en Éfeso contra fieras, ¿qué me aprovecha?
Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos. No erréis, las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. Velad debidamente y no pequéis, porque algunos no conocen a Dios para vergüenza vuestra. Lo digo, quiero leer nuevamente, por favor.
Os aseguro, hermanos, por la gloria de vosotros, que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero, si como hombre batallé en Efeso contra fieras, que me aprovecha. Puede decir fuerte conmigo, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos, no erremos. Las malas conversaciones corrompen.
¿Qué cosa? Las buenas costumbres. Velad debidamente y no pequemos, porque algunos no conocen a Dios. Para vergüenza vuestra lo digo.
Padre, en el nombre de Jesús, te pido con todo mi corazón que esta palabra hoy corra y sea glorificada. No hemos venido a escuchar palabra de hombre, hemos venido a escuchar palabra de Dios. Señor, mi palabra no vale. Mi palabra no cambia.
Es tu palabra la que cambia. Es tu palabra la que transforma, Señor. Y yo oro en el nombre de Jesús y te pido que esta palabra corra y sea glorificada. Señor, bendice a quienes nos escuchan a través de la radio, por medio de las redes sociales.
Pero Dios, qué bueno, nos hace tan bien estar juntos. Y yo te pido, Dios, que en esta mañana esta palabra corra y sea glorificada en favor de cada uno de nosotros, en el nombre de Jesús. Amén. Y amén.
Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor. Bien, permítame eh rápidamente la ciudad de Corintio, eh, y y cómo Pablo está predicando precisamente y cómo Pablo está entregando su enseñanza, su sabiduría a esta ciudad. Corintios, para aquellos que no sepan, en el tiempo que Pablo está predicando, era la ciudad más importante de Grecia. era una capital de la de una provincia romana, la provincia de Acaya, y estaba situada en la ruta más importante del imperio.
Corinti era una ciudad sumamente rica gracias al comercio, gracias a su cultura, pero también gracias a su lujuria. Todo todo el mundo conocía lo que era una muchacha corintia y una fiesta corintia. Llegó a conocerse el dicho en aquel tiempo, aquellos que vivían una vida desordenada, se les decía, este se está haciendo el Corinto. Entonces, era una ciudad rica, era una ciudad importante, era una ciudad amplia, era una ciudad de mucha cultura, pero a la vez una ciudad muy lujuriosa.
Y y en medio de todo esa de todas esas situaciones que convergían en la ciudad de Corintios, Pablo comienza ahí una iglesia, la iglesia de Corintio, y Pablo comienza a predicar en esa iglesia y nosotros en nuestras Biblias tenemos dos cartas a a dicha congregación. Y y es interesante esto. Lo yo yo lo he dicho en otras oportunidades, pero creo importante hacer mención hoy en relación a esto. Pablo escribe con matices muy distintos la primera carta a la segunda carta de los corintios.
La la primera carta a los corintios, Pablo lo hace desde la vitrina del apóstol que está abriendo un camino a la iglesia, a esa iglesia que en medio de esa cultura, en medio de esa sociedad, en medio de de esa ciudad tan amplia, tan rica, de diversas maneras, Pablo era necesario abrir un camino para la iglesia que estaba emergiendo. Por tanto, Pablo en su primera carta es un hombre, insisto, que abre el camino a la iglesia y trae grandes revelaciones que nosotros tenemos y que conocemos a través de la palabra del Señor. Así como Pablo nos enseña de los dones del espíritu, nos enseña acerca del hablar en lenguas, la grandeza del amor, la la cena del Señor y y un largo, etcétera, que nosotros aprendimos precisamente en esta primera carta. Ahora, en la segunda carta a los corintios, vemos al hombre que hay detrás de ese ministerio de vida.
Ese hombre que siente que tiene conflictos, tribulaciones, experimenta momentos complejos como sin duda cada uno de nosotros en algún momento de la vida también los experimentamos. Pero al ir llegando en esta primera carta en relación a los textos que hemos leído en esta mañana, es interesante poder observar como Pablo al finalizar esta primera carta a los Corintios nos relata una experiencia para luego entregar un principio, luego da una dirección y finaliza con una realidad que estaba viviendo la iglesia. de Corintios. Quiero repetir esto, por favor, porque es importante poder comprenderlo los versos que nosotros hemos leído.
Recuerde que estamos mirando desde la perspectiva de un hombre que estaba abriendo un camino a la iglesia en medio de una sociedad rica, en medio de una sociedad sumamente abierta. Y y en medio de esa condición y en medio de esa situación, Pablo está relatando una experiencia, establece un principio, luego da una dirección para finalizar con una realidad que estaba viviendo la iglesia, la iglesia de Corintio. ¿Cuál es esa experiencia que está relatando Pablo? Pablo está diciendo que en Éfeso él tuvo que batallar contra fieras.
Y entonces la la pregunta es, ¿a qué se está refiriendo Pablo? ¿Cuál es la experiencia tan traumática, tan compleja que Pablo tuvo que vivir? Que escribiéndole a los corintios, él trae a memoria, él trae a colación. Pablo está relatando su estancia.
Pablo está relatando su experiencia en la ciudad de Efeso. Una experiencia que comienza con una estadía de 3 meses y luego se prolonga a 3 años. Y en esa estancia, en ese periodo de tiempo, Pablo en la localidad de Efeso, en la ciudad de Efeso, vive uno de los avivamientos más grandes y extraordinarios que nosotros podemos observar y podemos leer en nuestras Biblias. La Biblia declara que se hacían milagros extraordinarios por la mano de Pablo.
Era tan la magnitud, era tanto la gracia, el favor de Dios sobre Pablo, que la gente llevaba los paños de los enfermos, las toallas de los enfermos para que Pablo los tacara y entonces se los llevaban a los enfermos a distancia y los enfermos eran sanados. Fue fue tanto el mover, fue tanta la gracia, el avivamiento que se provocó en la ciudad de Efeso en ese tiempo y en ese momento que los mismos brujos y hechiceros comenzaron a prender hogueras en las plazas públicas, comenzaron a levantar verdadera hoguera en donde quemaban sus libros de hechicería. Hubo todo un despertar, hubo todo un mover. Y en medio de ese mover y en medio de ese despertar en donde la ciudad de Efeso rendía culto a la diosa griega diana de los efes que se levanta un hombre llamado Demetrio y Demetrio comienza a hablar con el resto de los artesanos.
Demetrio era un artesano que vivía de hacer imágenes, que vivía de hacer escultura a esa diosa. Y entonces Demetrio se da cuenta que si la gente se sigue convirtiendo, el negocio para él no va a seguir fructificando. Más temprano que tarde iba a quedar en la ruina porque nadie entonces iba a a comprar sus escultura. Y y es así como Demi comienza a reunir a la gente, levanta una revuelta y comienza a hablar públicamente.
Si este hombre sigue predicando de Jesús, nosotros nos vamos a quedar sin recurso, nos vamos a quedar sin dinero. Es tanta la revuelta que se levanta que durante 2 horas sin cesar la ciudad de Efeso comienza a gritar, «¡Grande Diana de los Efesos! Grande Diana de los Efesos! fue tal de la gente molesta con Pablo, que Pablo recuerda esa experiencia diciendo literalmente que la gente se transformó en verdaderas fieras, verdaderas fieras, recordando los animales salvajes que se levantaban en los coliseos romanos.
fieras como bestias de lucha en un coliseo romano, gente furiosa, sin razón alguna para dialogar. La gente no quería dialogar con los cristianos. Pablo quería tratar de calmar la multitud y los propios discípulos le dicen, «Por favor, que no salga porque sabían que si Pablo salía iba a morir en ese mismo instante.
Desarrollo
gente que se entenebreció de tal manera que no escuchó razón y como te lo dije hace segundos atrás, durante dos horas ellos están gritando grande Diana de los Efesos. Durante 3 años Pablo tiene un avivamiento y de la noche a la mañana ese avivamiento por causa de un hombre completamente endemoniado, atraído por por esta diana de los efes termina destruyendo lo que Pablo había levantado. Entonces Pablo recuerda, recuerda ese episodio, le está contando esta experiencia a los corintios. Pablo está recordando esa experiencia y luego de esa experiencia, entonces Pablo establece un principio y comienza a decir Pablo, hay resurrección de muertos.
Y la pregunta es, ¿por qué esto? ¿Por qué esta situación? Y esta es la primera enseñanza que quiero establecer en esta mañana, querida iglesia, una mala experiencia. Tenemos que entenderlo.
Una mala experiencia no invalida un principio del reino. Déjeme repetir esto, por favor, porque es importante entenderlo. Una mala experiencia, escúcheme, por favor, una mala experiencia no invalida un principio del reino.
Primero Habla
Por eso Pablo primero habla de lo que está sucediendo en Efeso para luego establecer el principio y declarar que en Dios hay resurrección de muertos. Porque una mala experiencia, lo voy a decir una vez más, una mala experiencia no invalida un principio del reino, querido, querida, el que podamos estar viviendo determinadas situaciones en áreas de nuestra vida, no es razón para entonces creer que el principio o la promesa de Dios no se cumplirá en nuestra vida. Y eso es lo que muchas veces pasa con nosotros. Y eso es lo que muchas veces sucede con nosotros.
Que al estar experimentando, que al estar viviendo una mala experiencia, al estar atravesando un momento difícil, al estar quizás pasando un momento contrario, adverso, tendemos a inhabilitar los principios de Dios sobre nuestra vida. tendemos a invalidar las promesas que Dios tiene para cada uno de nosotros por causa de la realidad o por causa de la experiencia que estamos viviendo. Por eso es importante entender y diría yo crucial poder comprender, porque lo que generalmente sucede, y lo voy a volver a decir con nosotros, es que nuestra mala experiencia busca invalidar o inhabilitar el principio, la promesa. Por eso Pablo declara, «¿De qué me aprovecha?» Por eso Pablo dice, «¿De qué me aprovecha?
¿De qué me aprovecha? Si este mal rato, si este principio no existe, ¿de qué me aprovecha este mal rato? ¿De qué me aprovecha esta mala experiencia? ¿De qué me aprovecha esto negativo que estoy viviendo?
Si entonces el principio no existe, es más bien porque el principio existe, es más bien porque la promesa existe, es más bien porque Dios es veraz y no mentiroso. Es más bien porque Dios cumple sus promesas. Es más bien porque los principios de Dios se cumplen en nuestra vida que vale la pena soportar el momento negativo. Muchas veces para nosotros es todo lo contrario.
La mala experiencia tiende a inhabilitar el principio. La mala experiencia tiende a inhabilitar eh la la promesa de Dios para mi vida. Por eso Pablo dice, «¿De qué me aprovecha? Por eso él está contando una mala experiencia para luego establecer el principio.
Lo que Pablo está tratando de enseñarte a ti y a mí es que si el principio existe y porque el principio de Dios y las promesas de Dios existe, es que con mayor razón vale la pena soportar muchas veces el mal momento que estamos atravesando. Si no existiera la promesa, entonces, ¿para qué él pasara el mal rato? Si no existiera la promesa, entonces, ¿para qué pasar la prueba? Pero como la promesa existe, vale la pena soportar, porque una vez pasada la prueba, sé que Dios se manifestará y será real en cada uno de nosotros.
A ver, abrace a su hermano, por favor. Yo quiero que le diga lo siguiente o tómele la mano. Quiero que quiero que le diga, le predique lo siguiente. Dígale,
El mal rato vivido, el mal momento experimentado, no inhibe el principio.
Vamos, dígale ahora.
Y me gusta como Pablo lo está declarando, me gusta como Pablo lo está diciendo. Mire, Romanos 8:18, por favor, y ponga su mano, ponga una de sus manos en el corazón y lo vamos a leer todos juntos fuerte a la cuenta de 3. 1 2 3. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no Amén.
Tengo por cierto, Pablo dice,
Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables.
No es comparable. No es comparable la aflicción de hoy, querido, querida. Por eso una mala experiencia no debe inhabilitar el principio de Dios en nuestra vida. Por eso una mala experiencia, un mal rato, un mal momento.
A lo mejor hoy tú estás viviendo un mal momento en tu familia, un mal rato en tu matrimonio, una situación negativa en en el trabajo, una situación compleja en lo económico. Y entonces uno viene con los cuestionamientos, ¿y dónde está Dios? ¿Qué pasó con Dios y sus maravillas? Porque eso es lo que busca el mal rato, que tú te separes del principio.
Pero Pablo lo que está diciendo y lo que está queriendo enseñar es porque el principio es real, que vale la pena muchas veces tener que soportar el mal rato, porque tengo por cierto que la aflicción presente que estoy viviendo no es comparable con lo que Dios va a hacer, porque él no es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse. que él prometió lo va a hacer una realidad en cada uno de nosotros. Segunda de Corintios, capítulo 4, verso 17. Segunda de Corintios 4:17 dice,
Porque esta leve, ¿qué cosa?
Tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. Yo yo no sé contra qué fiera se ve usted enfrentado hoy, pero la experiencia, recuérdelo, por favor, no elimina el principio de Dios en nuestra vida. La experiencia no elimina el principio de Dios en nuestra vida. Por eso Pablo declara abiertamente,
Por eso Pablo abiertamente declara, diga el pobre, rico soy, porque aunque hoy la experiencia me está empobreciendo, la principio y la promesa es que él suplirá cada una de mis necesidades conforme a su riqueza en gloria. Señoras y señores, una mala experiencia de hoy no puede inhabilitar en ti y en mí el principio de Dios. La mala experiencia va a pasar, pero el principio de Dios va a permanecer siempre en favor de nuestra vida. Yo no sé contra qué fieras usted está enfrentándose hoy, pero la experiencia, recuérdelo, recuérdelo, por favor, no elimine el principio de Dios en nuestra vida.
Y como te dije, estoy estoy durante todo este mes de enero y febrero queriendo sembrar semillas en ti y en mí para que una vez que comencemos nuestro año laboral entendamos que va a haber una doble porción de Dios en nuestra vida, pero tengo que caminar con sabiduría, pero tengo que ponerle gana a este año y tengo que comprender que por más que durante los 12 meses de este 2026 quizás tenga experiencias negativas, esas experiencias negativas no van a inhabilitar ni van a sacar de mí el principio que él ha puesto en mi corazón. Porque entonces sí podría decir como Pablo, ¿de qué me aprovecha? Pero como sé que el principio es real y sé que el principio Dios lo cumple, sigo avanzando entendiendo que esta leve tribulación lo único que va a producir es un mayor y más excelente peso de gloria en nuestra vida. principio de vida que Dios está declarando, que Pablo está diciendo, es Dios resucita lo que está muerto.
Eso es lo que Pablo está diciendo. Dios resucita lo que está muerto. Aleluya. No sé si puede mirar a alguien y decirle, «Dios va a traer vida.» Aleluya.
Vamos, dígalo. Dios va a traer vida. Dios va a resucitar lo que está muerto. Dios va a resucitar lo que está muerto.
Amado Dios. resucitan las cosas que están muertas, situaciones que parecieran perdidas, oportunidades que quizás uno cree que no volverán, pero Dios lo puede hacer nuevamente. Aleluya. Dios trae resurrección.
Dios resucita lo que está muerto. Dios resucita lo que está muerto. Y ese es el principio que Pablo está tratando de exponer. Dios resucita las cosas muertas.
Dios resucita lo que está muerto. Dios resucita lo que está muerto. Quizás nuestra vida espiritual la vemos menguar, a lo mejor nuestro matrimonio, nuestra economía, la salud, pero Dios resucita lo que está muerto. Y dijimos al comenzar, Pablo habla de una experiencia, luego establece un principio.
¿Cuál es la experiencia? Tenía algo lindo, lo perdí. Y y no sé cuántos de nosotros en la vida hemos tenido cosas lindas, momentos bonitos, situaciones hermosas que no quisiéramos que terminaran nunca y de repente de la noche a la mañana lo perdiste. Una experiencia negativa y en medio de esa experiencia Pablo entonces establece un principio.
Pero no se olvide, querido, querida, Dios resucita las cosas muertas. Dios resucita las cosas muertas. Dios hace que tú y yo recuperemos las cosas que están perdidas. Pablo habla de una experiencia, establece un principio, pero también da una dirección.
Y es que para que el principio se manifieste en nuestra vida, amado, amada, más allá de la experiencia, es la dirección que tomemos la que provocará esa realidad favorable sobre nuestra vida. ¿Y cuál es la dirección que Pablo está estableciendo? es la declaración correcta en nuestra vida aún en medio de la experiencia negativa. Por eso Pablo establece y dice, «No nos equivoquemos.
Las malas conversaciones corrompen. Las malas conversaciones corrompen. La mala declaración corrompe. La mala declaración hace daño.
Sobre todo en una mala experiencia, sobre todo en una situación negativa que estoy viviendo. La mala conversación es dañina. La mala conversación, la mala declaración hace daño. Las malas conversaciones corrompen lo bueno en nosotros, pero la buena declaración traerá victoria sobre nuestra vida.
Por eso es interesante poder observar el hilo que Pablo está declarando. Pablo dice,
Viví una experiencia negativa. Tenía algo hermoso, lo perdí.
Por eso, amado, amada, en este principio de año tenemos que tener una buena declaración en nuestros labios. Tenemos que tener la correcta declaración en nuestra boca. Mire lo que dice Ezequiel 37:9, la versión PDT declara la escritura. Entonces él me dijo, profetiza al espíritu, hijo de hombre.
Profetiza y dile al Espíritu que así dice el Señor Dios, Espíritu, ven los cuatro puntos cardenales y sopla un aliento en estos cuerpos muertos para que vivan. Amado, amado, una buena declaración, una correcta declaración. Mira dos a tres personas y dígale,
Nos va a ir excelente en este año 2026.
Y quizá inmediatamente usted que está diciendo esto o usted que está recepcionando esta oración, ya está pensando en esa mala experiencia que ha estado viviendo. Ya inmediatamente está pensando en esa mala situación que ha estado atravesando. Por eso entre la experiencia, amado, amada, y la declaración está el principio de vida. Porque mi declaración por declaración no tiene sustancia, pero mi declaración en la palabra de Dios, aleluya, en el principio de Dios, siempre traerá vida aún en medio de la mala experiencia que pueda estar viviendo.
Declare vida en el nombre de Jesús. Hable resurrección, no en base a lo que yo crea, sino en base al principio que Dios ha establecido. Hay resurrección de muertos. Dios trae a vida lo que está muerto.
Dios trae a vida lo que está perdido. Dios puede recuperar aquello que está extraviado. Querida iglesia, aún en medio de la mala experiencia, tengo una buena declaración en base al principio que Dios coloca en nuestro corazón. Por eso Isaías declara,
Dígalle al justo que le irá bien.
¿Habrá alguno que pueda levantar su mano y decirlo bien fuerte? Me va a ir bien en este año. Amén. Declare vida en el nombre de Jesús.
Hable resurrección en cada área de su vida. Mire esta declaración, por favor. Quiero que la la mire, la pueda atesorar. Job 5:18 al 21.
Traducción del lenguaje actual. Dice la escritura, Dios cura la herida. Dios golpea, pero alivia el dolor. Una y otra vez vendrá a qué?
Aleluya. Una y otra vez vendrá a ayudarte. Y aunque estés en graves peligros, no dejará que nada te dañe. En tiempos de hambre no dejará que te mueras.
En tiempos de guerra no dejará que te maten. Cuando alguien te maldiga, no tendrás por qué tener miedo. Esa maldición no se cumplirá. Aleluya.
En medio de una mala experiencia. en medio de una mala experiencia que pueda estar atravesando. Dice Pablo, ten una declaración correcta, no en base de la nada, sino sustentado en el principio, sustentado en la promesa de Dios para nuestra vida. Y en este año, querido, querida, usted declare la buena palabra de Dios sobre usted aún en la mala experiencia.
Y cuando alguien quiera venir a maldecirte, usted declare,
Por más que me maldigan, tengo un Dios grande, tengo un Dios poderoso que no va a permitir que ninguna palabra en contra de mi vida prospere. El hambre no me va a tocar, la guerra no me va a tocar, el mal no me va a hacer daño, el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida y en la casa del Señor moraré por largos días.
Segunda de Corintios, capítulo 4, verso 13. Traducción del lenguaje actual. Dice,
La Biblia dice, yo, ¿qué hice? Confié en Dios y por eso hablé.
Confi, Dios. Confiamos en Dios. Y por eso, ¿qué hacemos? Anunciamos la buena noticia.
La Biblia dice, «Amado, confía en Dios.
Y por eso hablé. Hombres en la escritura confiaron en Dios y por eso hablaron. Y dice Pablo,
Confiamos en Dios y porque confiamos en Dios, anunciamos la buena noticia. Querido, querida, te lo voy a volver a decir, una mala experiencia no inhibe, no inhabilita un principio de Dios. Una mala experiencia no elimina promesa de Dios. Y yo no sé cuántos aquí tienen promesas de Dios en sus vidas.
No sé cuántos aquí tienen palabra de Dios en su corazón y a causa de las malas experiencias, quizás tú y yo guardamos esas promesas en un eh en un cofre. Guardamos esas promesas ahí olvidadas en lo ricóndigo de nuestro corazón. Pero Dios te trajo hoy a este lugar. Dios te trajo hoy para decirte, esa mala experiencia no ha eliminado la promesa que yo hice a tu vida.
No ha eliminado la promesa que yo hice a tu familia. No ha eliminado la promesa que yo hice a tu corazón. Buen es que ponerte en pie nuevamente. Y así como los hombres de ayer, aunque estuvieron en cautividad, comenzaron a declarar como Jeremías, «Pero tus misericordias se renuevan cada mañana.
Así también nosotros que confiamos en Dios tenemos que levantarnos no con una palabra de derrota, sino con una palabra de victoria en nuestro corazón. Porque Dios, amado, amada, jamás va a respaldar nuestros caprichos, pero sí siempre respaldará su palabra sobre nuestra vida. Oh, aleluya. Nos va a ir bien en este año.
Mira, dos a tres personas, dile, «Ponle gana este año. Ponle gana este año. Más allá de la mala experiencia, amado, amada, más allá de la mala experiencia. Yo yo no sé, pero sin duda, sin temor a equivocarme, hemos tenido malas experiencias.
Hemos tenido momentos dolorosos y esos momentos dolorosos provocaron un quiebre, provocaron una una situación interna en nuestra vida que provocó que tú y yo a lo mejor guardáramos en un cajón, guardáramos en cualquier parte una palabra que había sido declarada sobre nuestra vida. Entonces Pablo dice,
¿De qué me aprovecha? ¿De de de qué me sirve haber experimentado situaciones negativas si al fin y al cabo las promesas de Dios no se van a cumplir?
Y como también nosotros confiamos en Dios, por eso anunciamos qué cosa? La buena noticia. El mismo verso en la palabra de Dios para todos, versión PDT, declara la escritura. Las escrituras dicen, «Tuve fe y por eso hablé.» Ya que tenemos el mismo espíritu que da fe, nosotros también creemos y por eso hablamos.
Aleluya. Aleluya. Abrace a alguien, por favor, y y dígale, dígale, por favor, te va a ir bien este año. Te va a ir bien este año.
Sé, mírelo, por favor. Dígale, sé, sé que no vuelo a profeta. Sé sé que no me he visto como profeta. Sé que no parezco profeta, pero te va a ir bien este año.
Aleluya. Te va a ir bien este año, amado, amada. Nos va a ir bien este año. Te va a ir bien este año.
Te va a ir bien este año. Confía en Dios. Confía en el principio. Confía en la promesa.
Confía en la palabra. Quizás puedes tener dudas conmigo, quizás tú puedes tener dudas con mi persona, pero ten todas las dudas que quieras con mi persona, pero no con la palabra de Dios, pero no con la promesa de Dios sobre tu vida. Sobre tu vida. Paréntesis, mi hermano Lautaro supe el domingo pasado que estuvo de cumpleaños.
Hoy día se lo canto. Estuve en deuda toda la semana estuve en deuda ahí compungido mi corazón porque usted es el único que me trae regalo. No, no se trata, escúcheme por favor, no se trata de declarar por declarar, sino que la fe es por el oír y el oír la palabra de Dios. Pablo recuerda una mala experiencia, pero entiende que aún en el momento complejo, Dios puede traer y provocar vida.
Pero se necesita de fe. Esa habilidad dada por Dios para creer que lo imposible se hace posible y aquello se manifiesta en nuestra declaración. Por eso, amado, aunque algunos no crean, no se corrompa usted. Por eso, aunque algunos no crean, no se corrompa usted.
La mala conversación va a corromper buena costumbres. Y buena costumbre en un hijo de Dios es creer que lo imposible puede ser posible. Por eso, aunque haya algunos que no crean, no se corrompa. Usted comenzando a hablar negativamente, no.
Por favor, crea en Dios y declare, este es un tiempo de bendiciones y de victoria para mi vida. Termino con esto. Lucas, capítulo 5, verso 37, por favor. Y nadie, dígalo fuerte, nadie.
Nadie no. Dígalo fuerte, por favor. Usted sabe lo que es fuerte, ¿no? Como como cuando usted le grita a su esposo.
Vamos, dígalo fuerte. Nadie y claro y nadie. El Mario se asustó en el cielo. Y nadie echa vino nuevo.
¿Dónde? En odres viejos. De otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará. Y los odres se perderán.
Nadie echa vino nuevo en odres viejos. Tómele la mano a su hermano, por favor, y dígale que tu mala experiencia no te transforme en un odre viejo. Señoras y señores, el 2026 no es un año viejo, es un año nuevo. 2026.
Yo yo no sé cómo estuvo, escúchame. No sé cómo estuvo tu vino el 2025. No sé cómo estuvo tu vino el 2024. No sé cómo estuvo tu vino el 2023 y podría seguir para atrás, pero el 2026 tú y yo no lo hemos vivido.
Es un vino nuevo. Y para que ese vino nuevo sea de bendición para mi vida, yo no yo no puedo seguir siendo qué cosa? unre viejo. No puedo seguir siendo un odre viejo.
No puedo. Y yo le estoy hablando ahora a varios con esto. No puedo seguir siendo un odre viejo. tanto para que el 2026 sea de bendición para mi vida.
Mi odre, yo, mi odre también tiene que ser nuevo. Y para que ese odre viejo se transforme en un odre nuevo, tengo que ya de una buena vez por toda dejar la experiencia negativa de lado que me siga dominando y permitir que sea la palabra de Dios, la promesa de Dios en mi vida. la que sea lo principal en mi persona. Entonces, si yo soy un hombre nuevo, este vino nuevo 2026 no será pérdida, sino que será ganancia para mí.
Aleluya. Aleluya. Así que ahora sí, para finalizar, nuevamente tómele la mano a su hermano. Ahora sí, para finalizar y se lo va a decir con cara de profeta, con voz de profeta.
Tomen la mano y dígale, por favor, a alguien, no, no se quede sin decírselo a alguien. Y si no, ponga su mano en el corazón y usted se lo dice a usted mismo. Pero todos lo vamos a decir. Dígale, «El mal rato vivido, el mal momento experimentado, no inhibe el principio.
Así que ponte en pie, ponte en pie, resiste, arregla tu situación, sacúdete la ropa, la ropa. Toma aliento, sigue avanzando porque es cuestión de tiempo para que veas la promesa, el milagro, la bendición de Dios en tu vida. Aleluya. Es cuestión de tiempo.
Es cuestión de tiempo. Es cuestión de tiempo. Lo mejor que usted y yo podemos hacer en este día, amado, amada, es dejar nuestro odre viejo en este lugar. Lo mejor que podemos hacer este año es dejar el odre viejo en este lugar.
Así que si usted, mujer de Dios, que dejó a su marido, a su pareja, su pololo en la casa, peleado y enojado, usted va a volver y lo va a abrazar y le va a dar un beso y le va a decir, «Vamos a pasarlo bien hoy día.» Y él lo va a mirar con cara rara. ¿Qué pasó con esta? y te asegura el siguiente domingo lo va a tener acá, porque si Dios puede cambiarte a ti, también nos nos puede cambiar a nosotros. Amén.
Amado, amada, dejemos el hombre viejo. Si yo no quiero que el 2026 se pierda, si yo no quiero que el 2026 se pierda, necesitamos, amado, amada, un odre nuevo en nuestra vida. Un odre nuevo en nuestra vida. Este año será nuestro año.
Levante su mano, por favor, y diga, 2026 será mi año. Me va a ir bien este año en el nombre de Jesús. Amén. Amén.
Dele un fuerte aplauso a su Señor. Póngase de pie, por favor. Póngase de pie. Y si puede, mira dos atrás y y dígale, «¿Tienes cara de odre nuevo?» Ah, tiene tienes cara.
Estás teniendo cara de odre de odre nuevo. Aleluya. ¿Por qué? ¿Por qué voy perdiendo los años si estoy recién empezando?
Por por qué de repente pierdo las oportunidades sigo como odre viejo. Pablo habla, escúcheme, de una experiencia, de un principio, habla de una conducta y también establece una realidad. Y cuál es la realidad que Pablo dice a los corintios, ¿hay alguno entre ustedes que no creen en Dios? de manera liberada y tajante se los dice.
Amado, amada, que el que no crea y a lo mejor está a nuestro lado o cerquita, que el que no crea no contamine el que crea. Si tú no crees, está bien, ahí tú. Pero que no se contamine el que cree. Si usted cree, póngale gana este año.
Si usted cree, póngale gana este año. Nadie más que usted, nadie mejor que usted sabe las experiencias que ha vivido, las situaciones que ha atravesado. Pero Dios te trajo hoy a este lugar para decirte, su promesa es mayor, su palabra es mayor y él puede resucitar lo que está muerto. Él puede traer a vida lo que está muerto.
Él puede recuperar lo que está perdido. Pero la forma en que tú y yo manifestamos aquella convicción en nuestra vida es por medio de la declaración. Y un odre viejo no va a tener buenas declaraciones. Un odre viejo va a volver a sus viejos hábitos.
Un odre nuevo camina declarando la buena palabra. Cierre sus ojos, por favor. Padre, en el nombre poderoso de Jesús. Oh, aleluya.
Cómo te agradezco, Dios, esta palabra. Cómo te agradezco, Dios, esta palabra. Bendice a mis hermanos y hermanas. Yo, Dios mío, no niego a través de lo que he predicado, que la experiencia negativa es dolorosa, que Dios los malos ratos traen dolor, traen sufrimiento, traen angustia.
No, no, no estoy negando aquello, pero sí, Dios mío, creo, como dice Job, que si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza. Aún queda de él esperanza. Aún queda de él esperanza, Señor. Y este es un nuevo año, un año nuevo para odres nuevos, un año nuevo, un vino nuevo para odres nuevos.
Señor, no puedo avanzar al 2026 con mi odre lleno de remordimientos, de fracasos, de enojos, de mole que que que traigo del 2020, 21, 22, 23, 24, 25. Eso ha hecho un odre viejo, que ya el cuero no se estira, que ya no soporto, que ya no tengo flexibilidad, que ya no acepto las repeticiones. Entonces, Dios, un nuevo vino, un nuevo año, claro, me me rompe y entonces vivo solamente porque tengo que vivir, pero sin expectativa. Oh, Dios, pero tú me traes a este lugar porque Dios, tú tienes cosas nuevas para nosotros.
Tú tienes cosas nuevas para nosotros. Tesoro, dice Isaías, tesoro escondido, dice el profeta, cosa que ojo no vio ni oído yo, ni han subido a corazón de hombre. Porque Dios, tú siempre tienes más. Tú tienes cosas frescas y nuevas, Padre.
Yo bendigo a cada uno de tus declaro tu favor, declaro tu gracia, declaro tu bendición sobre tus hijos. Derrámate, Dios, en esta mañana bendícenos, Dios. Glorifícate en este bendícenos, Dios, como solamente tú lo puedes y lo sabes hacer. En el nombre poderoso de Jesús.
En el nombre de Jesús. Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor. Vamos. Adoramos al Señor.
Quiero levantar a ti mis manos, maravilloso Jesús, milagroso Señor, llena este lugar con tu presencia y defender tu poder a los que estamos aquí. Quiero levantar a ti. Manos, maravilloso Jesús, milagroso Señor, llena este lugar con tu presencia y haz extender tu poder a los que estamos aquí. Creo en ti, Jesús, lo que harás en mí.
Creo en ti, Jesús, lo que harás en mí. En mí. En mí recibe toda la gloria, recibe toda la honra. precioso Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra.
precioso de Dios. Recibe toda la gloria, reciban toda la honra. Precioso hijo de gloria de Cristo, toda la gloria reciba toda la honra. Precioso y poderoso, quiero levantar a ti mis manos, maravilloso Jesús, milagroso Señor, llena este lugar con tu presencia y haz extender tu poder a los que estamos aquí.
Yo quiero levantar a ti mis manos, maravilloso Jesús, milagroso Señor, en este lugar con tu ascender tu poder a los que estamos aquí. Creo en ti, Jesús, de lo que harás en ti. Creo en ti, Jesús, y lo que harás en mí, en mí. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra.
Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. precioso de Dios recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios, por honor al al tiempo, la verdad es que no no podemos orar. como como quisiéramos orar por cada uno de ustedes, pero a lo mejor hay gente acá que sí dice,
Pastor, yo yo necesito de de oración.
Yo necesito que alguien ore, ore por mi vida y y poder en este día aprovechar eh los ancianos que tenemos acá, algunas personas que mientras adoramos sé que que puede orar por usted, puede bendecirle y si usted necesita verdaderamente de de oración y decir,
Yo le pido con respeto usted mantenga su mano levantada porque alguien alguien va a a orar. Alguien va a orar por por usted. Si usted ya levantó su mano, hágame el siguiente favor. Ahora ya ya no tuvo vergüenza para levantar su mano.
Hágame el siguiente favor. ¿Por qué no viene acá adelante? Pase adelante, por favor. No, no tenga vergüenza.
Si usted necesita adoración, solo los que Si usted necesita adoración, pase acá adelante. Aquí mi hermano Marcial lo va a ordenar mientras nosotros seguimos adorando. No tenga pena, no tenga vergüenza todos nosotros en algún momento si necesitamos y si tuvimos necesidad de oración, vivimos esta experiencia. Yo te pido, Dani, si nos puedes venir a ayudar, por favor.
Marcial nos va a ayudar a orar. Ayúdame a orar, por favor. Pastor, ayúdame a orar. Bastián, ayúdame a orar, por favor.
Quiero que podamos cubar el rostro del Señor. Pastor obviamente va a estar orando. Amén. Adoramos.
No, no, no nos extendemos más. Siga adorándose alguien libertad. Por favor, oremos rápido, muchachos. Por favor, oramos.
Oremos. Dios se abra el cielo. Muévete Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios que se abra al cielo.
Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios.
Abra al cielo. Cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios.
No hay cielo, no hay cielo. Cerrado. Se abre. Tu reino se mueve aquí.
En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios, oh gran Dios. Hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí.
En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios, oh gran Dios. Hay cielos cerrados se abre. Tu reino se mueve aquí.
En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios. Oh gran Dios. Cielo cerrado se abre.
Tu reino se mueve aquí. Nuestra esperanza. Gracia. Oh, granamos adoramos.
Siempre abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Abre el cielo.
Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Que se abra el cielo. Muévete, Señor.
Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios.
Cielo, cielo cerrado se abre, tu reino se mueve aquí. Nuestra esperanza. Oh, gran Dios. Oh, gran Dios.
No hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. He aquí está esperanza. Oh, gran Dios.
Oh, gran Dios. No hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.
Oh gran Dios, oh gran Dios. El cielo cerrado se abren. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza.
Oh gran Dios. Oh gran Dios. Toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra.
Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios. Recibe toda la gloria, reciba toda la honra. Precioso hijo de Dios, quiero levantar a ti mis manos.
Maravilloso Jesús, milagroso Señor, llenas el lugar de tu presencia y haz descender tu poder a los que estamos aquí. Yo quiero levantar a ti mis manos. Señor maravilloso Jesús, milagroso, Señor. En este lugar de tu presencia tu poder, ascender tu poder.
A los que estamos aquí, a los que estamos aquí. Creo en ti, Jesús, y lo que harás en mí. Creo en ti, Jesús. Lo que harás y lo que harás en mí en mí.
En mí recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, reciba toda la honra. precioso y poderoso recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios.
Un fuerte un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor. Aleluya. Aleluya. Amén.
Dios nos bendiga, iglesia. Busque a alguien, por favor, y le dice, «Te va a ir muy bien este año. Te va a ir muy bien. No, no tan solo bien.
Te va a ir muy muy bien este año. Bien, ¿qué qué le parece si tomamos nuestra ofrenda, por favor, en este día? Vamos a ofrendar con gozo, con alegría. Vamos a tomar nuestra mejor, mejor ofrenda en esta hora.
Así que eh tómela, por favor. Honremos al Señor con nuestros bienes. Si usted quiere hacerlo de manera eh virtual, electrónica, transferencia, ahí va a aparecer en pantalla eh para que usted pueda tomar si quiere el código QR o los datos de la transferencia. Si usted necesita sobre de diezmo, por favor, si usted todavía no ha entregado su diezmo, levante su mano, pida un sobre.
Ahí está mi hermana Mariana, ahí está la Yanni. Si usted necesita sobre de diezmo, seamos fieles con nuestros diezmos. Se seamos fieles con nuestras primicias, con nuestra ofrenda. Honremos al Señor con nuestros bienes.
Recuerde que Isaías dice que el generoso piensa en generosidades. El generoso piensa en generosidades. Así que yo yo yo quiero animarle. tenemos eh mucho que hacer en este año 2026 y y esperamos de todo corazón que esa silla que falta por llenar, no no tan solo usted siga llenando la que ya está ocupando, sino su familia, sus amigos, sus seres queridos.
Ah, y por qué no el que le cae mal, el que le hace la vida cuadritos también ahí sentado a su lado, si Dios lo convierte a él, un problema menos para usted. Tiene que verlo así, tiene que verlo de esa manera. Ya. Así que eh vamos a honrar al Señor.
Recuerde, amado, amada, lo podemos hacer de manera física. Ahí va a estar recibiendo su ofrenda, la Carito, la Ivet. Sí, sí. No te conocí con el mon.
Eh, ah, si usted va a hacer a través de transferencia, puede pinchar el código QR. En algunas sillas también está, o bien, ahí están los datos para su transferencia. Si usted va a entregar su diezmo, por favor sea fiel con su diezmo, me lo entrega en la mano para poder bendecirle. Este día viernes estuvimos en evangelismo, fue un hermoso momento.
¿Cuántos fueron el evangelismo? Un lindo tiempo, ¿no? Fue un lindo tiempo adorando al Señor, pero también llevando un dulce. No está Miguel Ángel hoy día, no se comió como cinco tratados.
La Marisol se quería ir a Turquía. Me dice la Marisol,
Pastor, le estuve predicando un turco.
¿Cómo te cómo te vierais con velo?
Vamos a honrar al Señor. Ya nos estamos retirando. Vamos a honrar al Señor. Luego damos los avisos y ya estamos finalizando.
Eh, aprovechar también de decirles que tenemos, voy a aprovechar decirlo sí, a la cafetería la salida todavía quedan cositas ahí y quedan cositas y hay humitas. ¿Quedan umas o no? Y me guardaste las mías. Ahí están las cuatro.
Las pediste, amor. Ya quedan eso. Gracias. Quedan solamente cuatro humitas a 2000 pesos en la humita.
Así que van a ser mis primeras umas del año. Pobre que est en melas Graciel. No, la Graciela siempre una bendición. Bien, tome tome su mejor ofrenda.
Permítame orar por usted y como le dije su su diezmo me lo entrega en la mano, por favor para bendecirlo. Sus diezmos, su primicia siempre es una bendición. Padre, en el nombre poderoso de Jesús, quiero darte gracias por este día, quiero darte gracias por este tiempo y agradecerte, Dios, el que podamos hoy entregar nuestra ofrenda delante de ti. Todo es tuyo.
No algunas cosas son tuyas, todo es tuyo y en lo recibido de tu mano lo quedamos.
Primero En
Señor, tú eres primero en nuestra vida. Por eso, Dios, brindamos hoy no lo que nos sobra, sino que damos lo mejor. No, no queremos traer esa ofrenda de Caín que andando el tiempo, bueno, me acuerdo y traigo una ofrenda. No quiero entregar una ofrenda como Abel.
Lo mejor que tengo hoy te lo doy a ti. Lo he guardado para ti. Bendícenos, Dios, en el nombre poderoso de Jesús. Amén, Señor.
Y amén. Bien. Con gozo, con alegría, muchachos, cantamos y yo le invito, póngase de pie, traiga su ofrenda. Vamos a honrar al Señor.
Vergüenza me sepultó. Aleluya. Yo buscaba un salvador, más tu perdón me liberó. Vamos, iglesia.
Estaba en mi interior. Me escondía de ti, Señor, más tu perdón me liberó. Tu voz me habló y a la muerte venció. Vamos arriba, iglesia.
Glorioso día, tu sangre me rescató, tu voz me habló y a la muerte del glorioso día tu sangre me rescató. Vamos iglesia, lo declaramos. Libre estoy lleno tu amor. Más tu perdón a mí me liberó.
Tu voz meó y a la muerte venció. Vamos. Glorioso día. Tu sangre me rescató.
Tu voz me habló y a la muerte venció. Glorioso día, tu sangre me rescató. Aleluya. Vamos iglesia.
Fuerte esas palmas ahí. De mi pecado me rescataste. Tu gloria cadenas se rompen. Vivía solo y sin consuelo.
Ahora soy ciudadano del cielo. Tu me sana estando herido. Jesús, por tu amor yo respiro. Tengo futuro ahora veo porque tu voz me abró.
Y a la muerte venación. Glorioso día. Tu sangre me rescató. Tu voz me habló y a la muerte venció.
Glorioso día. Tu sangre me rescató. Fuerte el aplauso al Señor, iglesia, al que signó. Gloria, mis hermanos.
Muchas bendiciones en este día caluroso. Aguantemos firmes y estoicos. Eh, vamos a dar los avisos de esta semana. Tenemos nuestro lunes de oración.
Comenzamos la semana con la oración virtual. Así que nos conectamos a las 6 de la mañana por Meet a dando ahí, ahí sí ya que nos mandan el link a los grupos de WhatsApp y ahí eh podemos conectarnos. No es necesario que prenda su cámara ni su micrófono, solo se conecte y ahí en conjunto nos unimos en oración. Martes y jueves nuestras reuniones habituales.
Recuerde que desde las 7 de la tarde la iglesia está abierta. Tenemos un espacio de oración y luego a las 8 comienza nuestra reunión habitual. Así que nos encontramos acá en casa martes y jueves, viernes regresa el discipulado, ya así que eh el discipulado a las 8 de la noche están con el tema de Conociendo al Espíritu Santo. Domingo a nuestra reunión habitual.
Los invitamos cordialmente. Recuerde que desde las 9:30 aquí está fresquito a las 9:30, así que venga a orar. Está fresquito. Si después ya empezamos a tomar calor con el Espíritu Santo que viene a la casa.
Así que a las 9:30 nos juntamos en oración y después a las 10 comienza nuestra reunión. Recuerde que todos los días de reunión está nuestra cafetería disponible para que ahí disfruten de las cosas ricas que nos traen las hermanas. Eh, como ya adelantó el pastor, todavía quedan las cuatro humitas o ya todavía parece que quedan las cuatro humitas, así que aproveche si las necesita, recuérdese que se pueden congelar la y tenemos para el resto del año, eh, y seguimos en ayuno. Nos queda la última semana de ayuno, así que aprovecha la humita, la puede consumir.
Así que una semana de ayuno buscando a Dios. Amén. Vamos. Después va por ese KFC el pastor.
¿Quién se va quién va a invitar al pastor? Ya que lo dije, lo voy a tener que invitar yo. Nada más no me queda nada. Pero tengo descuento.
Tengo descuento. Si necesita consejería, peticiones de oración, que visiten su hogar o si tiene alguna necesidad puede acercarse al tótem de información con nuestras hermanas que ahí los van a guiar. Y vamos a dar la bienvenida. Siempre es lindo este tiempo.
Queremos dar la bienvenida a quienes por primera vez nos acompañan, así que fuerte los hermanos van a aplaudir para saludar a Duajín. ¿A dónde? Hola, Duaín, bendiciones. Gracias por venir.
Tu casa a Virgilio, Virgilio, Lupita y Jorge. Bendiciones. Gracias por venir. Y también Scarlett, ¿dónde está el Scarlett?
Bendiciones, Scarlet. Bienvenida. Ahí nuestro hermano Pedro que está levantando la mano, después les va a dar un mensaje de bienvenida para que ahí se junten con él. Y queremos cantar cumpleaños feliz chiquillos porque tenemos varios cumpleaños.
Nuestro hermano Lautaro queremos recordar su cumpleaños. Hoy está de cumpleaños la Fran también, la Antonia Alejandra. Alejandro Antonio también estuvo de cumpleaños y no sé quién más estuvo de cumpleaños en enero. Levante la mano.
El Isaac. El Isaac. El Isaac. Muy bien.
¿Dónde está? Se fue para atrás. El que estuvo también de cumplido. Manuel.
El hermano Manuel, ¿verdad? Excelente. Un enero de cumpleaños. Así que ya chiquillos les dejo el micrófono a ustedes.
Cumpleaños feliz. Te deseamos a ti, el Señor me viad y que sean mí. Bravo. Muchas bendiciones, que este año, recuerden, la doble porción, pero no en comida, en prosperidad.
Hermanos, vamos a eh les pido su humilde ponerse de pie. ¿Para qué? Para que pidamos la bendición para que nos regresemos a nuestras casas. Vamos a aprovechar la instancia porque los que han visto un poco de noticias también eh por los incendios del sur, ya la región de Ñuble, del Bío Bío.
Así que vamos a aprovechar de también pedir por los hermanos de esas regiones. Padre amado, gracias te damos hoy por este lindo día que vivimos contigo. Gracias por la palabra que viene a nuestros corazones, que se anide, Señor, y que podamos hacerla viva en nuestras vidas, que podamos declarar bendición, victoria, palabras de buena aventura, Señor, la buena noticia en nuestras vidas, Señor, nada malo venga, sino al contrario, puras bendiciones. Gracias, Señor, por traernos, gracias por estar con mi hermano, con mi hermana, poder declarar juntos tu palabra.
Gracias, Señor, por este hermoso día. Te pedimos, Señor, por cada familia aquí representada, que podamos volver a nuestros hogares y en especial te pedimos por todas aquellas familias que están sufriendo en el sur. Te pedimos por aquellas familias de Penco, Señor, de todas las comunas que están sufriendo calamidad por los incendios. Que venga lluvia, que venga de tu socorro, Señor Padre.
levanta esas familias, cuídalas, Señor, y aquellos que están sufriendo en otras regiones, por favor, ampáralos, Padre amado. Te pedimos, Señor, que vengas con ese amor puro, Señor, con esa paz y ese consuelo a aquellos que están sufriendo. Que nos acompañes el resto de la semana, Padre amado. Visítanos, está con nosotros siempre, Padre.
Te lo pedimos todo, todo en el nombre de Jesús. Amén. Gracias, mi hermano. Muchas bendiciones a cada uno de ustedes.
Nos vemos dentro de la semana. Adiós.
Declaración
Muchas bendiciones a cada uno de ustedes. Nos vemos dentro de la semana. Adiós.