Domingo 22 de marzo, 2026 Pastor Darío Moral
salmo 150 salmo 8 Marcos 16:15 Hechos 4 Hechos 8 Hechos 17 Juan 5:39 Filipenses 1:27

Mensaje central

Tiempo corriendo ya, así que vamos a leer del verso 3 en adelante. Quiero compartir esta palabra en este día. Espero de todo corazón eh sea una palabra que nos pueda bendecir, que nos pueda edificar.

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Introducción

Tiempo corriendo ya, así que vamos a leer del verso 3 en adelante. Quiero compartir esta palabra en este día. Espero de todo corazón eh sea una palabra que nos pueda bendecir, que nos pueda edificar. Bien, salmo número ocho.

Vamos a leer del verso 3 en adelante. Dice la escritura, «Cuando veo tus cielos sobre tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo, ¿qué es el hombre para que tengas de él memoria y el Hijo del Hombre para que lo visites? Lo has hecho poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tu mano.

Todo lo pusiste debajo de sus debajo de sus pies. Que Dios bendiga esta palabra, Señor. Gracias. Te pido con todo mi corazón.

Usa mi vida en esta bella y hermosa mañana. derrama de tu gracia y de tu poder en el nombre de Jesús. Usa mi vida para tu gloria, Dios, y para bendición y edificación de la iglesia hoy aquí presente, de aquellos que están a través de la radio junto a nosotros por medio de las redes sociales. Les bendecimos en el nombre de Jesús.

Amén. Y amén. Damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor. Tengo frío, estoy que prendo esa estufa.

Ya no está bien. Bien. David está escribiendo este salmo. Este es un salmo eh escrito escrito por David.

Usted debe recordar, si no le hago el comentario. En nuestra Biblia nosotros tenemos un libro llamado Salmos. Hay 150 salmos o 150 capítulos en ese libro, pero no todos los salmos los escribió los escribió David. De repente nosotros tenemos esa eh equivocada percepción que los 150 salmos los escribió solamente una persona y no es así.

Pero en relación a este salmo, el salmo 150, el salmo 150, el salmo 8, sí, eh lo escribe David y David está expresando por medio de este mensaje la grandeza de Dios y, por supuesto, también la limitación humana. David está expresando, quiero repetir eso, la grandeza de Dios, el poder de Dios, la majestad de Dios, pero también habla acerca de la de la limitación humana y además David a través de lo que hemos leído, nos muestra un par de aspectos de del ser humano que son dignos de destacar. Lo lo que yo quiero mostrarte en este día son tres aspectos y y de esos tres centrarme en uno en particular, aspectos que que Dios nos ha dado a usted y a mí como creación de Dios y como hijos y como hijos de Dios. Entonces, David habla en en base a a este salmo en relación a aquello.

Primero Que

Y lo primero que quiero poder mostrarte en relación a estos aspectos, insisto, que usted y yo tenemos como facultad, como bendición en esta tierra, la primera es que Dios, querido, querida, nos da la facultad de establecer un proyecto de bendición en esta tierra. Eso, eso es algo que usted y yo tenemos que tener claridad, aceptación sobre sobre nuestra vida en relación a un aspecto que Dios nos regala, nos otorga a nosotros, insisto, no tan solo como creación, sino además como hijos, como hijos de él. Dios, quiero repetir, nos da la facultad, nos dio la facultad de establecer un proyecto de bendición en esta tierra. ¿Por qué usted y yo estamos acá?

¿Por qué usted y yo estamos en esta tierra? ¿Por qué usted y yo nacimos? ¿Por qué usted y yo, repito, Dios nos posicionó, Dios nos estableció en este en este lugar? Y él nos da la facultad de poder realizar un proyecto de bendición en esta en esta tierra.

Cuando nosotros vemos a a lo largo de la escritura, vemos y observamos cómo cómo Dios a ti y a mí nos quiere bendecir, cómo cómo Dios a ti y a mí no nos entrega nos entrega la facultad de poder establecer un proyecto, de poder establecer un sueño. Tu sueño no es no es igual al mío. Tu proyecto no es igual al mío, pero tanto el tuyo como el mío tienen la bendición de Dios. Porque Dios estableció, quiso un proyecto de bendición para cada uno de nosotros.

Jeremías dice que él tiene pensamientos de paz y no de mal para darnos el fin que nosotros estamos esperando. El profeta Isaías declara que al justo en esta tierra le va a ir bien. El apóstol Pablo a través de la carta a los romanos declara y establece que si él nos entregó a su hijo Jesucristo, por supuesto, también nos dará juntamente con él todas las cosas. Por tanto, es el anhelo, el deseo de Dios que el proyecto de de acá en la tierra que usted anhela o desea establecer sea de bendición.

Entonces, yo yo tengo que entender, comprender esto, por qué Dios me puso acá en la tierra. Y y en relación a eso, repito, quiero quiero establecer tres tres aspectos de aquello.

Primero Es

Y el primero es precisamente ese, el comprender, el entender que Dios nos dio la facultad de establecer un proyecto de bendición en esta tierra, que lo que tú hagas en esta tierra sea de bendición, que que el sueño, el el anhelo que tú hagas en esta tierra, repito, sea sea de bendición.

Segundo Es

Lo segundo es que Dios nos dio la facultad, Dios nos dio la capacidad para adorarle. Esa es una facultad que Dios te dio a ti, que Dios me dio a mí. El el salmo 150 declara específicamente que todo lo que respire, ¿qué debe hacer? Adorar a Dios, alabar a Dios.

Esa es una facultad de de nosotros. Esa es una facultad, repito, para usted, para mí. Entonces, yo yo tengo que tener aceptación en aquello, tengo que tener claridad en aquello, que que Dios me da la facultad, Dios me da la bendición de de poder establecer un proyecto aquí en la tierra. Y perdóneme que sea reiterativo, perdóneme que sea eh reiterativo en esto, pero lo considero importante.

Pero de repente tú y yo estamos estamos perdidos. No no sé qué hacer. No entiendo para qué estoy acá en la tierra. No no no comprendo para qué nací.

Entonces Dios Dios me da una guía. Dios, Dios me da una línea en donde me dice, «Mira, lo que tú quieras hacer, donde tú te quieras desarrollar, yo yo lo voy a bendecir. Yo yo voy a estar contigo. Te voy a ayudar.

Voy a estar a tu lado. No te voy a dejar, no te voy a desamparar. Son promesas de Dios para nuestra vida. Por tanto, tengo que entender primero que que Dios me da la facultad de establecer un proyecto de bendición en esta tierra.

lo que usted quiere hacer, lo que usted quiere desarrollar, Dios lo quiere bendecir. Lo segundo, repito, es que Dios nos da la facultad de poder adorarle. Todo lo que respire alabe al Señor. Tenemos esa capacidad.

Dios nos otorgó esa esa bendición de de poder adorarle a él, de poder buscar su rostro, de poder buscar de su de su presencia, de de saber que que él es digno de ser adorado, de saber que él es digno de ser exaltado, de que Dios me dio dos manos para poder levantarlas delante de él, de de que Dios me dio una boca para poder bendecirlo a él. el el saber, repito, de que Dios te dio esa capacidad, Dios te dio esa facultad. Me me gusta repetir, señalar esto y recordarlo también. Voluntad suya, voluntad mía es saber a qué hora nos vamos a a dormir.

Ese esa es una facultad suya. Aquí hay gente que le gusta tomar siesta, que le gusta dormir alto y es facultad tuya y y es voluntad tuya. ¿A qué horas me voy a acostar? Eso eso depende de lo que tú quieres.

Pero volver a despertar, pero volver a abrir los ojos, esa esa es gracia de Dios, esa es misericordia de Dios. Amén. Y y el poder abrir los ojos cada mañana, eso ya es motivo de poder decir,

Señor, gracias por un nuevo día, de poder, insisto, brindar adoración delante de él.

Entonces, primera facultad, Dios me brinda la posibilidad de establecer un proyecto de vida aquí en la tierra, un proyecto de bendición, que que lo que yo vaya a realizar, que lo que yo vaya a hacer, Dios va a estar conmigo, me va a bendecir. Segundo, tengo la facultad de poder adorarle, de poder honrarle a él, de poder exaltar su nombre.

Y hay una tercera facultad y es donde quiero quedarme en esta mañana, en los en el los minutos que tengo. Dios nos dio la hermosa gracia de poder predicar su palabra. Dios nos dio la hermosa gracia de de poder predicar su palabra y y es este aspecto el que yo quiero predicar en este día y me gustaría poder compartir en esta jornada con cada uno de ustedes. Segunda de Timoteo, capítulo 4, por favor, verso 1, muchachos.

Segunda de Timoteo 4 verso 1. Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en la manifestación y en su reino. Que prediques qué cosa? La palabra, que inst a tiempo y fuera de tiempo, redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

Es una insistencia del apóstol. Predica la palabra. Primera de Pedro, capítulo 2, verso 9. Quiero ir rápido en esto, por favor.

Primera de Pedro 29 dice la escritura,

Más nosotros somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciemos las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas hacia su luz admirable.

¿Qué es lo que nos pide? Que anunciemos sus virtudes, que anunciemos qué cosa? El evangelio. Pablo, Pablo declara, «Predica.

Te insto a que prediques en todo tiempo, porque es una facultad, querido, querida, que se nos conceda a nosotros. Es un regalo de Dios el que usted y yo prediquemos el evangelio. Es un regalo de Dios que usted y yo prediquemos el evangelio. Primera, primera de Pedro.

Pedro habla esto y dice que aún los ángeles anhelan lo que usted y yo hacemos, que es predicar el evangelio. Es es un deseo de de los ángeles que no tienen esa facultad, pero Dios a ti y a mí nos dio esa facultad. Entonces Pablo dice, «Prediquen.

Yo yo te insto a que prediques. Pedro dice,

Nosotros somos un real sacerdote, una nación santa, un pueblo adquirido para anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas hacia su luz admirable.

Jesucristo lo declaró.

Marcos 16:15, por favor. Marcos 16:15. y les dijo,

Marcos 16:15
Id por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura.» O sea, es una facultad para nosotros dada por Dios. Sí, pero tengo que entenderlo también como una ordenanza, como un mandamiento, como parte de mi vida cristiana.

Yo debo predicar la palabra, debo predicar el evangelio, debo enseñar. Ahora, ¿cómo predicamos? Nosotros predicamos por medio de dos acciones. Número uno, por la enseñanza de la palabra de Dios.

Número dos, por medio de nuestras conductas y por medio de nuestras acciones. Tú predicas a través de la enseñanza de la escritura. predicas a través de la conducta, a través de nuestras acciones, buenas conductas, buenas acciones. Mire a su hermano, por favor, dígale, pórtate bien.

Por por medio de la enseñanza, por medio de la enseñanza de la palabra de Dios. Ahora quiero quiero que usted vea esto, por favor, y sepa esto. La la la palabra en sí o la definición de palabra, la etimología de del término palabra escrituralmente tiene dos tiene dos líneas, tiene dos ramas. Por un lado, el término palabra tiene una definición que es logos.

Por otro lado, el término palabra tiene una definición que es rema. Quiero quiero que me sigan esto, por favor, porque es importante comprender esto. Entonces, el término palabra, ¿qué qué es lo que nos pide el Señor? Que tú y yo prediquemos su palabra.

Pablo lo dice, en todo tiempo, prediquemos la palabra en todo tiempo. Pedro declara y dice,

Anunciemos las virtudes, anunciemos su palabra.

Entonces, yo yo tengo que tener y saber esto. Palabra tiene una definición que es logos y tiene otra definición que es rema. Ahora, el término logos significa la palabra escrita.

El término rema significa una palabra revelada. Logos implica un una palabra escrita. Rema implica una palabra revelada. una forma de verlo en términos sencillos es que el logo es el texto leído de manera literal.

Lo que yo leo acá y el rema es la enseñanza que yo puedo entregar a través del texto leído. Ahora, ¿por qué es importante esto? Porque no puede haber una revelación si yo no tengo primero una base bíblica en mi vida. No puede haber remas sin logos.

No, no, no sé si me estoy haciendo entender, pero quiero quiero llevarte a un punto porque la Biblia dice que yo debo predicar la palabra. Todos nosotros como hijos de Dios, facultad, tener un buen propósito en esta tierra, facultad a él, pero también la facultad de cada uno de nosotros es predicar la palabra del Señor. Entonces, yo tengo que saber que esa palabra tiene un logos y tiene un rema. El logos es la palabra escrita.

los 66 libros que yo tengo en esa en ese compendio. Logos, el rema es la revelación, la interpretación que yo puedo hacer de esa palabra. Pero es importante, lo voy a decir una vez más, no puede haber rema si primero no hay un logos. No puede haber revelación si primero no hay palabra.

Pastor, ¿qué me quiere decir? Que necesito en mi vida la palabra escrita de Dios. Necesito en mi vida la palabra escrita de Dios. Y el gran problema muchas veces de nosotros es que nosotros queremos predicar en base a nuestras creencias, queremos predicar en base a nuestras emociones o sentimientos y no hay una profundidad o no hay una base bíblica en nuestra vida.

Y nosotros necesitamos la palabra de Dios. Y quiero mostrarte tres ejemplos de la necesidad de la palabra escrita en nuestra vida, ya que es eso lo que nosotros debemos predicar. Mira esto. Hechos capítulo 4, por favor.

Hechos 4 del uno en adelante dice,

Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo y los saduceos, resentidos de que enseñasen al pueblo y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos.

Lo que está sucediendo acá es que Pedro en el capítulo número tres se ha levantado a predicar y final el capítulo número 3 dice que a través de esa predicación 5000 personas se convirtieron. Cuando usted lee todo el texto, y este es el final de aquello, cuando usted lee todo el texto, lo que hace Pedro es predicar desde Abraham hasta Cristo. Lo que Pedro está predicando es el logos, es la palabra escrita, es es el conocimiento de la escritura desde Abraham hasta Jesucristo. Usted lo puede leer, por favor, después Hechos capítulo número 3.

Entonces dice ellos que estaban resentidos de que enseñasen al pueblo y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos. Pero no es solamente que ellos hablaban, Cristo resucitó, sino que había una base bíblica, había una base en ellos. Ellos predicaban al Cristo resucitado porque conocían cada una de las promesas mesiánicas desde Abraham hasta la venida de Cristo. Entonces, ellos hablaban de lo escrito y lo manifestaban porque existía una base bíblica en ellos.

Hechos capítulo número 8, por favor, te quiero dar estos tres ejemplos. Hechos 8, verso 34 dice la escritura, respondiendo el eunuco, dijo a Felipe,

Te ruego que me digas de quién dice la la de quién dice el profeta esto, de sí mismo o de algún otro.

Entonces Felipe abriendo su boca y comenzando desde esta escritura, desde esta escritura le anunció ¿qué cosa? El evangelio de Jesús. ¿Qué es lo que está sucediendo acá?

Hay un hombre, un etíope que va leyendo Isaías, el profeta Isaías. Y el Espíritu Santo hace que Felipe se encuentre con este hombre y le pregunta, «¿Qué es lo que estás leyendo?

Entienden lo que estás leyendo y el eunuco responde,

¿Quién me puede explicar si no tengo a nadie que me lo explique?» Entonces Felipe dice le partiendo de esta escritura, ¿qué es lo que estaba leyendo eh el eunuco, el profeta Isaías? Desde ese punto, Felipe lo llevó a través de las Escrituras hasta Jesucristo. Y cuando usted sigue el relato, el unuco está tan impactado que le dice a Felipe, aquí hay agua.

¿Qué me impide ser bautizado? ¿Sabe por causa de qué? De que había un conocimiento de las Escrituras. Entonces, para que haya un rema en nuestra vida, necesito el logo, necesito la palabra escrita.

Por eso, si hay algo a lo cual nosotros hacemos énfasis en este lugar, es que usted lea la palabra de Dios, que usted lea la escritura, que usted se tome un tiempo, por favor, al día de de comprender y de saber que no soy cristiano, simple y sencillamente porque mi papá lo era, porque mi abuelo lo era, porque mi tatarabuelo lo era, sino que hay una convicción en mi vida. por medio de las escrituras. Tengo una revelación, tengo un rema de Dios en mi vida, pero que está basado en un logo, en algo firme, en una sustancia real y verdadera. Déjeme darle un último ejemplo.

Hechos 17, por favor. Hechos 17 verso 2. Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos y por tres días de reposo discutió con ellos declarando y exponiendo por medio de ¿qué cosa? de las Escrituras, que era necesario que el Cristo pareciese y resucitase de los muertos y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.

A Pablo no tan solo lo vemos en este pasaje, sino en varios más, que él contendía en base a qué, a las Escrituras. Porque usted y yo necesitamos el logos, necesitamos la palabra escrita en nuestra vida. Consejo de su pastor, tómese un minuto cada día, tómese 5 minutos cada día. Lea la palabra.

Lea la palabra. Y como lo he dicho en otras oportunidades, si usted me dice,

Pastor, no sé por dónde comenzar.

Claro, si usted va a tomar Apocalipsis para comenzar, yo creo que se va a marear un poco, pero la mejor manera, lea uno de los cuatro evangelios. Parta ahí Mateo, Marcos, Lucas, Juan. Le recomiendo Juan.

Es un evangelio que parte hablando de de la divinidad de Cristo. En el principio era el verbo. El verbo era con Dios y el verbo era Dios. Esto era en un principio y el verbo de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros.

Parta leyendo Juan te va a hablar acerca de Jesús, que por cierto es nuestro salvador y es a quien nosotros seguimos. Luego de un evangelio, léase el libro de los Hechos. ¿Por qué es importante el libro de los Hechos? Porque te habla del nacimiento de la iglesia.

¿Por qué usted y yo nos congregamos? Porque usted y yo nos reunimos un día domingo a pesar de la lluvia, a pesar del frío y estamos acá. Luego el libro lo hecho, lea ese libro de Efesios, un libro sumamente corto, pero que establece el fundamento de que usted y yo somos la iglesia. Y entre medio léase los salmos para que alabe y bendiga el nombre de Dios.

Pero ahí comienza usted a tener una base bíblica en su vida, en su corazón. Y si no tiene Biblia, Nuevo Testamento, a la salida le regalamos un nuevo testamento, no se preocupe, pero lea la palabra de Dios. Por último, Juan 5:39, por favor, no menos importante, nuestro mismo Señor Jesús hace esta declaración. Juan 5:39.

Escudriñen las Escrituras, porque a ustedes les parece que en ellas tienen ¿qué cosa? La vida eterna. Y ellas son las que dan testimonio de mí. El mismo pasaje bíblico en la versión PDT, palabra de Dios para todos, dice, «La tenemos, Nati.

Gracias.» Dice, «Ustedes estudien escrituras.» ¿Cómo las estudio? con mucho cuidado porque piensan que las escrituras le dejarán vida eterna, pues esas mismas escrituras son las que dan testimonio de mí. Necesitamos un logo en nuestra vida. Necesitamos la palabra escrita en nuestra vida.

Yo debo predicar en base a la escritura que yo tengo en mi corazón. Tengo que tener una base, tengo que tener un fundamento. Necesitamos conocer las escrituras. Ellas dan testimonio de Cristo y nosotros por medio de ellas podemos dar testimonio de Dios a los demás.

Recuerda que estoy hablando de tres aspectos. Primer aspecto, puedo tener un proyecto de bendición aquí en la tierra. Segundo aspecto, nací para adorarle a él. Tercer aspecto, nací para predicar su palabra.

Eso depende de todos nosotros y esa predicación viene a través de enseñar las escrituras. Entonces, tú y yo necesitamos un logos en nuestra vida. Necesitamos la palabra escrita en nuestro corazón. Pero también podemos, iglesia, predicar por medio de nuestra conducta y nuestras acciones.

Y ese es también un mandamiento, una guía de la escritura para cada uno de nosotros. Quiero que lo podamos ver, por favor. Filipenses 1:27. Filipenses 127, por favor.

dice,

Solamente que te comportes como es digno del evangelio de Cristo. Compórtate de manera digna.

¿Por qué? Porque nuestro comportamiento, nuestra conducta importa. Nuestras acciones aquí en la tierra importan el cómo usted se comporta, el cómo usted reacciona, el cómo usted acciona.

Nuestra conducta, querido, querida, es importante aquí en la tierra. solamente que se comporten como es digno del evangelio de Cristo para que, o sea, que vaya a veros o que esté ausente, oiga de ustedes que están firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio. Pablo le está diciendo a los de Filipo, compórtense, pórtense bien. A través de su comportamiento, ustedes pueden predicar el evangelio, pero no se comporten, no se porten bien solamente cuando esté yo presente, sino que esté yo o esté ausente, tenemos que comportarnos de manera digna.

Tenemos que comportarnos de manera digna, esté o no esté presente, comportarse bien es a través de nuestra conducta que nosotros predicamos el evangelio. Mateo 5, por favor, verso 15. Traducción del lenguaje actual. Mateo 5 verso 15.

Te doy unos minutos. Dice, «Nadie enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón. Todo lo contrario, la pone en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa. De la misma manera, la conducta de ustedes debe ser como una luz que ilumine y muestre cómo se obedece a Dios.

Mi conducta muestra mi obediencia a Dios. Mi conducta, cómo me comporto. Hagan ¿qué cosa? Buenas ac buenas acciones.

Así los demás las verán. ¿Y qué harán? Alabarán a Dios, el Padre de ustedes que está en el cielo. ¿Por medio de qué?

de nuestras conductas, por medio de nuestras acciones, la importancia, querido, querida, de mi comportamiento, de mi conducta, porque a través de mi conducta yo puedo permitir que otros alaben a Dios, puedo permitir que otros conozcan al Señor. Conducta, acciones son importantes aquí en la tierra. Tu conducta, tu acción es relevante, es importante. Mira esto, por favor.

Primera de Pedro, capítulo 3, verso 1. Mujeres, hay mujeres casadas acá. Levántenme la mano todas las casadas, por favor. Y si usted todavía no se casa después de esto, a lo mejor pienselo, ¿no?

De la misma manera, esposas, obedezcan a sus esposos. ¿Por qué? Pero, ¿por qué? Esta es la esta es la interrogante, esta es la situación.

¿Por qué? Dice, «Si algún esposo no le cree o no crea la palabra de Dios, podrá ser convencido sin que se le tenga que decir una sola palabra, sino a través de ¿qué? de la conducta de ustedes. La conducta es importante.

Ahora, eso grafiquémoslo a los también a los maridos. Eso llevémoslo también a usted, joven, a usted señorita, que a lo mejor usted viene solito a la iglesia. Viene solita a la iglesia. Y quizás usted no tiene un conocimiento pleno o dice, «Pastor, me da vergüenza predicar, pastor, me da cosa poder hablar mi poder hablar y decir que soy cristiano.

¿Cómo lo hago? Por medio de mi conducta, a través de mi acción. ¿Por qué tú eres así de bueno? ¿Por qué siempre ayudas a los demás?

¿Por qué siempre tienes una sonrisa? ¿Por qué nunca te enojas? Por medio de la conducta. Nuestras acciones y conductas son importantes.

Son una forma y manera de evangelizar y llevar la palabra de Dios a los demás. Y permítame decirle esto, por favor. Creo que mi conducta habla mucho más que mis palabras. Creo que mi conducta habla mucho más que mis palabras.

Entonces, de repente yo puedo decir buenas palabras que son arruinadas por mi conducta. Yo creo que es una invitación a chequear cómo está nuestra conducta. Estamos terminando el primer trimestre de este año 2026. Nos quedan tres trimestres más por delante.

La la pregunta es, ¿cómo cómo va a ser mi conducta en este siguiente trimestre? ¿Cómo voy a accionar? ¿Cómo cuáles van a ser mis pasos a seguir? Porque no tan solo debo tener una convicción en relación al Dios que sigo y una capacidad de poder aprender su palabra, el logo en mi vida, sino que además yo necesito una buena conducta.

Una buena conducta. Y te digo todo esto para llevarte a este punto en los minutos que me quedan, por favor. Y con esto quiero quiero mostrarte esto y espero de todo corazón que sea de bendición para nuestra vida. Mira, déjame mostrarte esto, por favor.

Hechos 15, Hechos 15, verso 1, por favor. Mira, dice la escritura, quiero quiero que preste atención en esto. Te dije todo lo demás, déjame llevarte este punto para llevarte este punto. Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos, si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.

Como Pablo, diga fuerte, Pablo. Pablo, dígalo de nuevo fuerte. Pablo, como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ella, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén y alguno otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos para tratar esta cuestión. Sígame en esto, por favor.

Esto aquí, Hechos capítulo número 15 es y se manifiesta uno de los concilios más importantes para el mundo cristiano, el concilio de Jerusalén. ¿Qué es lo que estaba sucediendo? Por un lado existía la rama de los gentiles, por otro lado existía la rama de los judaisantes. Entonces, la rama de los gentiles era gente que no era de Israel, que no conocía el judaísmo, pero que estaba aceptando a Cristo como su Señor y como su Salvador.

Por otro lado, estaba Israel con una línea desde Abraham en adelante con promesas, promesa tras promesa y ellos esperaban un Mesías. tenían conocimiento. Entonces, muchos judíos israelitas comenzaron a convertirse, dejaban el judaísmo, se convertían al cristianismo. Pero en esta línea de judíos, ellos querían seguir con ciertas costumbres o con ciertas leyes.

Una de ellas era la circuncisión. Entonces, lo que estaban pidiendo y lo que ellos hablaban y lo que ellos decían, es tú puedes aceptar a Cristo en tu corazón, pero tienes que circuncidarte si no no eres salvo. Estaban estableciendo ese punto como un dogma, como una doctrina para la iglesia. Entonces Pablo con Bernabé, que son apóstoles que se habían levantado para predicar a los gentiles, ellos estaban diciendo, «Esto no está bien.

Y empieza a ver un conflicto entre Judas y sant y gentiles.

Empieza a ver un conflicto, una pugna y dice,

Esto lo tenemos que resolver.» ¿Cuál es la resolución? ¿Cuál es la respuesta? Hechos 15:28. Por favor, sígame en esto.

Yo sé dónde te quiero llevar en este punto. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponernos ninguna carga más que estas cosas necesarias. Número uno, que se abstengan de los sacrificados a los ídolos. Número dos, de sangre.

Número tres, de ahogado. Número cuatro, de fornicación. De las cuales cosas si os guardáis, bien haréis. Pas, pasadlo o pásenlo bien.

Esta es la resolución del concilio de Jerusalén. Se habían juntado todos los apóstoles, habían estado orando junto al Espíritu Santo. Dice, «No, no hay que circuncidar. Ustedes eviten estas cosas.

En lo demás tengan paz, porque a paz nos llamó el Señor. Tengan tranquilidad. ¿Estamos de acuerdo hasta ahí? Perfecto.

Miren esto, por favor. Hechos 16. Quiero que vea esto. Hechos 16.

Después llegó a Derve y a Listra. Y he aquí había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía. creyente, pero de padre griego. Y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listre y en Iconio.

Quiso Pablo. ¿Quién lo quiso? ¿Quién lo quiso? Pablo.

Diga fuerte Pablo, por favor. Que este fuese con él. Y tomándole, ¿qué hizo? y tomándole lo no que en el capítulo 15 este mismo Pablo está diciendo que no se debía circuncidar.

No, no que en el capítulo 15 hubo una pugna a tal punto que se reunieron los apóstoles junto al Espíritu Santo y dijeron,

Ey, no, no es necesaria la circuncisión. Pero ahora Pablo va y ¿qué es lo primero que hace? Lo circuncida. Y dice,

Por causa de los judíos que habían en aquellos lugares, porque todos sabían que su padre era griego.

El hombre que discutía por la obligación de la circuncisión, ahora está circuncidando. ¿Qué es lo que pasa aquí? Entonces, déjeme decirle esto, por favor, y recíbalo como una enseñanza para nuestra vida. Hay discusiones, querido, querida, hay discusiones que no defienden la verdad, sino que solo endurecen el corazón.

Te lo voy a decir una vez más. Hay discusiones que no defienden la verdad, solamente terminan endureciendo corazones. Pablo sabía cuál era la verdad. Había que circuncidarse o no.

Ahora usted quedó con la duda. ¿Había que circuncidarse o no? No. Hay que circuncidarse.

¿Por qué Pablo lo hace? Por causa de los judíos. ¿Por qué Pablo lo hace? Porque Pablo entiende que si él entra a defender una verdad, lo que va a provocar es endurecer el corazón de la gente.

Y muchas veces nuestro problema, querido, querida, es que nosotros con tal de defender una verdad, con tal de defender mi punto de vista, con tal de defender mi razón, voy endureciendo el corazón. Y en vez de traer unidad, en vez de traer bendición, en vez de traer paz, en vez de traer armonía, en vez de manifestar una correcta conducta, voy separando, me voy alejando y hay discusiones que no vale la pena tener. Y eso habla de mi correcta conducta más allá de que tenga la verdad. Hay discusiones, lo voy a volver a decir, que no vale la pena.

Hay discusiones que no defienden la verdad, sino que endurecen el corazón. Es que yo tengo la verdad. Sí, no estoy diciendo lo contrario. Pablo tenía la verdad en no circuncidar a Pablo.

La tenía, pero sabía que ese accionar iba a endurecer el corazón. Mi pregunta es, ¿cuántas veces nosotros hemos endurecido el corazón de los que están a nuestro alrededor por querer defender la verdad que yo tengo? Entonces, endurecemos el corazón de de los papás, endurecemos el corazón en el matrimonio, endurecemos el corazón en las relaciones de amistad por defender una verdad. Cuando permítame decirle esto con mucho con mucho cariño y afecto.

Un día usted y yo no vamos a estar más en el escenario de esta tierra y el evangelio se va a seguir predicando igual. No comienza con usted ni termina con usted. No comienza con usted ni termina con usted. Entonces yo yo tengo que ser sabio, tengo que ser inteligente, tengo que tener una correcta conducta.

Eh, Marco, ayúdame, por favor. Estoy terminando. Tengo que tener una correcta conducta, una buena acción en mi vida. ¿Cuántas veces usted sabe que tiene la verdad?

No, no, yo tengo la verdad. Yo yo tengo la verdad. ¿Cuánto cuánt cuántas veces, por favor, y seamos honestos, cuántas veces nosotros, tengo la verdad? No, no.

Yo tengo la verdad y yo defiendo esa verdad rajatabla y lo único que logro es endurecer el corazón del otro. Es endurecer el corazón de mi No, yo tengo la verdad. Sáquenme de aquí. ¿Sabes lo que hace Pablo?

Pablo capítulo número 15 está defendiendo algo que es correcto. No debemos circuncidar. 16. Ahora está circuncidando.

Entonces, no no parece raro, sí, no no parece extraño, sí, pero yo tengo que entender todo el contexto. Entonces, la gente sabía y decía a Timoteo, este es un buen hombre, este es un buen chato, un buen cabro, pinta para bonito. El problema es que el papá es griego. Entonces, no importaba todo lo bueno que tenía, porque siempre la gente se se fija en qué, en el defecto.

No importa, tenéis 10 buena, una mala, ¿dónde se centra? En lo malo. Entonces, para remediar esa situación, ¿qué es lo que hace? ¿Qué es lo que hace Pablo a Timoteo?

Compadre, lo siento. Tres días de dolor. Aguántese. No, no.

Vamos. Tú sabes que tienes la verdad. Yo sé que tenemos la verdad, pero si no guardamos silencio en esta situación, vamos a dañar el corazón de la gente. Y al fin y al cabo no estamos acá para dañar el corazón de la gente, sino para darles una esperanza viva.

Jesucristo. Si usted sabe que tiene la verdad en algo, pero la discusión por defender esa verdad va a endurecer la gente, es mejor guardar silencio. Es mucho mejor seguir bendiciendo, seguir ayudando, seguir teniendo una buena conducta, porque puede ser que no será por tus palabras, no será por la verdad que tú digas. Pero sí por la conducta y la acción correcta que tú vas a llevar a aquellos que están en el error a corregir esa situación.

Mi mi mi pregunta es, ¿cuántas veces nosotros hemos querido defender más una verdad y lo único que hemos provocado es daño, lo único que hemos provocado es dolor en el corazón de otras personas? Porque yo tengo era para eso, ¿no? Porque yo tengo la razón y punto. Mira al de la derecha, al de la izquierda, por favor.

Dígale, «Te están hablando a ti, cabezón. A ti, a ti. No, yo tengo la verdad. Tengo la verdad.

Tengo la verdad y punto. Y me importa un comino. Te enojáis, te enojáis, endurece tu corazón. No, no está bien.

Te doy otro ejemplo más y con este terminamos, por favor, en base a lo mismo. Mateo 1724 al 27. Mira esto, por favor, y con esto terminamos. Muchachos, por favor, suban.

Mateo 17. Cuando llegaron a Capernaú, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dragmas y le dijeron,

Tu maestro no paga las dos dragmas.

Él dijo, «Sí.

Ahora, presta atención a esto, por favor, porque quienes van a preguntarle a Pedro acerca de un impuesto, este no es un impuesto romano, este es un impuesto del templo. No, no es un impuesto, quiero repetir esto, no es un impuesto romano. Israel estaba bajo el yugo de Roma.

Por tanto, Israel tenía que someterse a varias situaciones que establecía Roma. ¿Se acuerdan cuando Cristo dice,

Si a ustedes les piden una milla, tomen dos millas?

Esa era ley romana. Todo súbdito de Roma tenía que llevar una milla. Entonces Jesús dice,

La primera milla la va a llevar porque estamos bajo esclavitud.

La segunda milla la va a llevar por reino. Pero este impuesto no es de Roma, sino del templo. Él dijo, «Sí.

Y al entrar él en la casa, Jesús le habló primero diciendo,

¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos?

¿De sus hijos o de los extraños?» Pedro le respondió, «De los extraños.» Jesús le dijo,

Luego los hijos están exentos, sin embargo, para no ofenderles.

Porque este impuesto que le estaban cobrando a Pedro era para la mantención del templo, templo de Jerusalén, templo donde se adoraba a Dios, que curiosamente estaba con ello, hecho hombre, Jesús. Entonces, le están cobrando impuesto al dueño de la casa. En otras palabras, y lo que Jesús le está diciendo a Pedro, Pedro, ¿cómo yo voy a pagar los impuestos si la casa es mía? Eso, esa es la conversación.

Pedro entiende, yo soy el Mesías, yo soy el Cristo, el templo es mío, pero me están cobrando los dos impuestos. Entonces, ¿qué dice Jesús? Sin embargo, para que no se ofendan, ve al mar, échala al suelo y el primer pez que sacas, tómalo, ábrele la boca, hallará un estatero, tómalo y dáselo por mí. y por ti.

Tengo la verdad, pero no voy a dañar el corazón. Es el mismo principio. Tengo la verdad, pero no daño el corazón. Porque no necesito predicarles con mis palabras.

Puedo convertirlo con mis acciones. Puedo convertirlo con mi conducta. Querido, querida, hay momento en que no se trata de la palabra que yo pueda dar. Tú tienes la verdad, está bien, pero si va a ofender, si va a dañar, mejor guárdalo.

Ten una buena conducta y esa conducta traerá mayor bendición a los que están a tu alrededor. Querido, querida, ¿para qué nos llama Dios? Nos llama con tres razones. Establecer una bendición en esta tierra.

Amén. Adorar a Dios, gloria a Dios, pero también predicar su palabra. ¿Y cómo predico? Por medio de la escritura.

Necesito palabra de Dios en mi vida y por medio de mis acciones, por medio de mis conductas. Y esto al ponerlo en balanza, nunca se olvide, por favor, que defender una verdad puede endurecer los corazones. Hay veces en que uno es mejor guardar silencio, seguir teniendo una buena acción y una buena conducta y eso traerá a la larga una mayor bendición a los que están a nuestro alrededor. Le damos un aplauso al Señor.

Póngase, póngase de pie, por favor. Póngase de pie. Cierre sus ojos. Permítame, permítame orar por usted, Padre.

En el nombre poderoso de Jesús, quiero darte gracias por este día, quiero darte gracias por este tiempo, por tu amor, misericordia, por tu bondad, Señor. Hemos sido llamados a predicar tu palabra todos los que estamos aquí. Y oro, Señor, para que esta sea una iglesia que ame tu palabra, que escudriñen tu palabra. Tú nos enseñas a escudriñar las escrituras, a escudriñar las escrituras.

Señor, ayúdanos cada día a aprender más de tu palabra, cada día a tener un tiempo, Señor, de de tomar la palabra, leerla, aplicarla a mi vida, pero también, Señor, enséñame a ser una persona correcta, porque las acciones sí sirven en esta tierra, son valiosas. Es a través de mi conducta, Dios, que yo puedo llevar a alguien a las plantas de Cristo. Es a través de mí accionar, mi buen Dios, y enséñame por sobre todo a llevar este principio en mi corazón. Hay verdades, Dios, que si las sigo defendiendo solamente van a endurecer a los que están a mi alrededor.

Hay momento en que debo guardar silencio y seguir amando. Hay momento en que debo guardar silencio y seguir siendo respetuoso, responsable, seguir siendo cariñoso. Hay momentos, Señor, en que no son mis palabras, porque defender una verdad, Señor, quizás va a sacar, Dios, en mí esa pasión y una pasión mal controlada puede transformarse en un desenfreno y en un dolor para el que está a mi alrededor. Pablo, Señor, defendió la circuncisión que no se debía de ser Dios.

Y esto fue tanto que se llevó al concilio en Jerusalén. Pero luego veo a Pablo circuncidando. Él tenía una verdad, Dios, pero no quería endurecer el corazón de la gente. Enséñanos, Dios, enséñanos.

Danos la sabiduría para conducirnos de manera correcta en la tierra. Salmo 27 dice, «Hubiese yo desmayado si no creyese que veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes bendicenos. Glorifícate, Dios. Sée con nosotros, ayúdanos en todo tiempo y en todo momento en el nombre poderoso de Jesús.

Podemos levantar, querido querido, con todo el respeto que usted me merece, si usted puede cerrar sus ojos por unos minutos, levantar sus manos por unos segundos, recuerde que hemos nacido, hemos sido traídos a esta tierra para adorar a Dios. Vamos a adorarle, vamos a bendecir su nombre por unos segundos. Vamos a exaltarle, vamos a bendecirle. Oh Dios, te adoramos.

Santo, santo el Señor, Dios poderoso. Digno eres tú. Digno eres tú. Tú eres santo, santo el Señor, Dios poderoso.

Digno eres tú. Digno eres tú. Tú eres santo, santo el Señor, Dios poderoso. Digno eres tú.

Digno eres tú. Tú eres santo, santo el Señor Dios poderoso. Digno eres tú. Digno eres tú.

Tú eres santo, santo el Señor, Dios poderoso. Digno eres tú. Digno eres tú. Amén.

Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es dominio, tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es mi Dios poderes y reino su nombre. Sobre todo el cielos cantarán. Santo, todos cantarán. Santo, digno de exaltar.

Santo, santo por siempre. Y tus hijos hoy cantarán. Rey de reyes santo siempre tú serás. Santo, santo por siempre.

Tu nombre, tu nombre, tu nombre más alto. Tu nombre más grande, tu nombre sobre todo dominios y tronos, poderes y reinos. Tu nombre sobre todo es. Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es.

Dominio, tronos, poderes, mi reino tu nombre. Sobre todo el cielos cantarán. Santo, todos cantarán. Santo, digno de exaltar.

Santo, santo por siempre. Y tus hijos hoy cantarán. Rey de rey de Dios. Santo, siempre tú serás santo, santo por siempre.

Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo él. Dominios y tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es. Dominios y tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo el cielos cantarán. Santos cantarán.

Santo, digno de exaltar. Santo, santo por siempre. Y tus hijos hoy cantarán. Rey de reención.

Santo, siempre tú serás santo, santo por siempre. Cielos cantarán. Santo todos cantarán. Santo, digno de exaltar.

Santo, santo por siempre. Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre. de todo es dominios y tronos, poderes y reino. Tu nombre sobre todo es tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo él.

Dominios y tronos, poder y reino tu nombre. Sobre todo él cantará. Santo, todos cantarán. Santo, digno de exaltar.

Santo, santo por siempre. Tus hijos hoy cantarán rey de reyes. Dios santo siempre tú serás. Santo, santo por siempre.

Vamos, vamos. Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es. Dominios y tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo nombre. Tu nombre más alto.

Tu nombre más grande, tu nombre sobre todo. Oh, aleluya. Dígalo. Dominios y tronos, poderes y reino.

nombre sobre todo santo todos cantarán santo y no desaltará. Santo, santo por siempre. Santo, santo, santo, santo. Y sus hijos hoy cantarán.

Rey de reyes. Santo siempre tú serás. Santo, santo por siempre. La última vez cantarán santo.

Todos cantarán santo, digno de exaltar. Santo, santo por siempre, santo por siempre. Tus hijos hoy cantará. Rey de reyes santo siempre tú serás.

Santo, santo por siempre. Aleluya. Le damos un fuerte, fuerte aplauso a nuestro Señor. Por favor, iglesia.

Vamos. Oh, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya. Glorifica el nombre del Señor, iglesia. Glorifíquelo, glorifíquelo de Cristo Cristo, Cristo, Cristo, digno.

Santo, santo, santo, santo, santo, santo, grande, poderoso, grande, poderoso. Oh, Dios, te adoramos, te adoramos. Oh Dios, te adoramos. Te adoramos.

Te adoramos. Te adoramos. Oh, te adoramos. Te adoramos.

Te adoramos. Todo que respire alaba al Señor. Todo que respire alaba al Señor. Eh, oh, te adoramos.

Más al nombre más grande. Oh, Dios. Gracias, gracias, gracias. Adora a su Señor.

Un minuto más, iglesia. Abra sus labios, abra su boca. La Biblia dice, «Abre tu boca y yo la llenaré.» Adórele. Adórele, adór que él se lleve la carga en esta mañana.

Que él corte la cadena, que él pudre el yugo, deje que él limpie, deje que él renueve, que él conforte. Oh, entrégale tu carga, hijo. Entrégale tu carga, hija. Entrégasela, entrégasela, entrégasela.

Que él te sane en este día. Que él te sane en este día. que él te restaure. Oh, Dios.

Oh, gracias, Señor. Gracias. Le damos una vez más ese aplauso al Señor, por favor. Gracias Espíritu Santo.

No sé si puede, por favor, bendecir a alguien ahí que está cerquita suyo. Abrácelo, bendígalo. En serio, busque a alguien, por favor. No, no se quede sin saludar a alguien, sin bendecirlo, de declarar una bendición de parte de Dios, de abrazarlo, decirle, «Dios está contigo.

Qué bueno es el Señor. Bien, tomamos nuestra ofrenda, ¿le parece? Tomamos nuestra ofrenda en este día. en esta hora.

Si usted eh va a entregar hoy su diezmo, si necesita sobre de diezmo, ahí está mi hermana Viviana. solamente levante su mano. Si usted hoy va a entregar su diezmo, es es nuestra responsabilidad, es nuestra bendición poder ser fieles con el Señor. Así si si usted va a entregar su diezmo en este día, solamente levante levante su mano.

Voy a aprovechar rápidamente también voy a aprovechar de darlo mientras usted busca su ofrenda por la lluvia. Vo aprovechar de dar los avisos rápidos mañana a las 6. Si me ayudan lindos ellos. Mañana a las 6 tenemos oración.

Ah, sí. Sí, sí. Mañana tenemos doble oración. Ya mañana vamos a estar a las 6 acá.

Eh, perdón, no acá. Ya, ya, déjenme volver. 6 de la mañana estamos a través de mí orando. Recuerde que empezamos la semana buscando el rostro del Señor, así que es importante que usted se conecte.

6 de la mañana. Eh, enviamos siempre los eh el link a través de los distintos grupos de la iglesia. Así que si usted se quiere unir en oración a la sabida y en informaciones, puede acercarse alguna hermana que está ahí para darle su número, nosotros lo eh integramos, ingresamos y y usted puede estar orando con nosotros mañana a las 6, pero eh vamos a estar eh en vez de hacerlo una vez solamente al mes, lo vamos a estar haciendo eh dos veces al mes cada 15 días, amor. Sí.

Cada 15 días. Entonces, mañana lunes también vamos a estar orando a las 20 hor 8 de la tarde a las 7 por trabajo, no hay problema. A las 7 o no todos salen tarde. A la a las 7.

Entonces, si no llega nadie volvemos a las 8, ¿no? A la a la Bueno, a las Está bien. A las 7 o no. Sí.

Sí, sí, sí. Ya a las 7. Entonces, mañana a las 7 de la tarde estamos acá orando también de manera presencial. Ya venimos a buscar el rostro del Señor una horita, una horita, pero que nos hace tan bien.

Así que mañana 7 de la tarde de manera presencial estamos acá orando, buscando el rostro del Señor. Si usted nos quiere acompañar, entonces mañana 6 de la mañana a través de mí me y a las 7 de la tarde estamos orando también acá en el templo. martes y jueves. Nuestras reuniones son a las 20 horas 8 de la tarde, el día martes, el día jueves.

Desde las 7 de la tarde las puertas del templo ya están abiertas para que usted pueda venir, tomarse un rico café. Si sale del trabajo, se viene acá, un lugar s super cómodo para estar. Eh, la cafetería sumamente habilitada. Entonces, martes y jueves, pero este día jueves tenemos la gráfica netada.

¿Alcanzamos o no alcanzamos? No. Okay, no hay problema. Yo le aviso, este jueves vamos a tener un gimiento con aceite.

Ya este día jueves vamos a tener un gimiento con aceite. Estamos terminando el primer trimestre prácticamente. Entonces, poder eh poder llenarnos del Señor y y tener esa iniciativa, esa fuerza de de que Dios nos unja. La Biblia dice,

Pues tú, oh Dios, aumentarán mis fuerzas como las del búfalo.

Seré ungido con aceite fresco.

Así que este día jueves vamos a estar ungiendo con aceite. Yo yo le invito, venga, busquemos juntos el rostro del Señor. Tenemos siempre un grupo de hermanos que oran junto a nosotros por hacerlo mucho más e rápido, expedito, de bendición para todos. Y y creo que es necesario también que que Dios nos bendiga, que Dios el el día viernes estaba en Lol escuchando a mi pastor Fernando y él decía,

Imagínese usted con sus habilidades, con sus dones, con sus talentos, con sus capacidades y a eso si usted le suma la gracia de Dios, si usted le suma la gracia de Dios, no nos quedamos con Santa Cruz.

Amén.

Amén. Ah, pero es es habilidades, es capacidades, dones, talentos, pero necesitamos la gracia de Dios. Entonces, este día jueves, que Dios nos llene de su gracia. Ya.

Okay. Y ah, me distrae. Día viernes, discipulado a las 20 horas. Me dio gusto ver algunos en el discipulado.

Ah, en serio, me dio gusto ver eh a la Nati en el discipulado. Me dio gusto al Ignacio. Sí, con la Fran. Me dio gusto verlo.

Dije, «¿Y el Ignacio abre la Biblia?» Me dio, me dio gusto verlo. Me dio gusto verte, Miguel Ángel, llegando el viernes al discipulado. Saludamos al jefe de gabinete, Cardenal Caro. Una bendición, por Dios.

Y las oraciones también Dios las contesta y también hay que agradecer a Dios por aquello. Así que eh el viernes discipulado 20 horas están ahí compartiendo. Puedo puedo tocar rápidamente un rápido una situación que me sorprendió. Marcial usa lente.

Yo yo con con razón todas las pegas le quedan mal. No, no, pero no tenía idea que usaba lentes. Me sorprendió verlo ahí con lente. Está bien.

Y no es para leer. Sí, lo sé. Así que viernes discipulado 20 horas. Eh, estamos ahí.

El domingo, querido, querida, este es el último domingo del mes de marzo. Último domingo del mes de marzo, ya lo sabe. 9:30 estamos orando, estamos buscando el rostro del Señor y a las 10:10 comienza nuestra reunión. Aprovecho de dar el aviso, hoy empanadas.

Quedan empanadas. Empanada 2,500 pesos. Llévese su empanada para acompañar la lluvia, el almuerzo con una sopita magi y tiene el almuerzo listo. Ah, así que a la salida ahí hay empanadas, ricas empanadas.

Aprovechamos también, sí, vamos a aprovechar rápidamente de darle la bienvenida a Adrián, esposo de Diana. Adrián, sí, Dios te bendiga. Gracias. tu casa.

A Diana le habíamos dado la bienvenida entonces. Sí. Okay. Claudia, muchas gracias por acompañarnos.

Claudia a su casa. Dios la bendiga. Terminada la reunión, Pedrito va a estar ahí dándole la bienvenida y aprovechamos darle la saludar a este ramillete de juventud. Aquí saludamos a la Katy, a la Katy Martín.

El Dor, la que tuya y venido. Así que Dios les bendiga, compañero. Usted sabe lo feliz que me hizo La Paz. Me dice,

Papá, voy a la casa con cinco más.

No, pero gracias a Dios nos ha dado una casa cómoda para hospedarnos, así que es una bendición.

Espero que sí sigan así, o sea, esta semana a ti, la otra a la Emilia y que no se junte una semana con todos juntos en la casa, porque ahí sí me vengo acá a la oficina y traigo todas mis cosas para acá. Bien, damos la bienvenida. Recuerde, si necesita consejería, peticiones de oración, que visitemos su hogar, se se inscribe ahí en informaciones. Y aprovechamos también terminado, antes de terminar la reunión, le vamos a cantar cumpleaños feliz a la Paulita.

Estáis de cumpleaños, Pauli. Dios te bendiga, Pauli. Muchas bendiciones. También le vamos a cantar cumpleaños feliz.

El Diego estuvo de cumpleaños el miércoles. Diego, ¿alguien más de cumpleaños? No. Sí.

¿Cuándo? Mire, la teníais calladita, campeón. Vamos a estar cantándole también el cumpleaños a eso. Terminado la reunión.

Bien. Tomó su mejor ofrenda. tiene su mejor ofrenda. Si usted quiere hacerla a través de transferencia, ahí van a aparecer los datos en pantalla, código QR, si le es más cómodo, si la va a entregar de manera presencial, ahí está mi hermana Maribel, ahí está mi hermana Ana.

Permítame orar por su ofrenda. Si usted va a entregar su diezmo, me lo entrega en la mano, por favor, para bendecirlo. Padre, gracias te damos. Todo, absolutamente todo es tuyo y lo recibido de tu mano te damos en este día.

A ti la gloria, la honra, la alabanza y la adoración en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Bien, póngase de pie con gozo y con alegría cantamos al Señor.

En Santiago 1 verso 2 está escrito que tenga gozo, aunque pase por diversas pruebas, porque de allí saldré victorioso. Mi lamento cambiaste por danza, ya no hay tristeza, solo alabanzas. Mi lamento cambiaste por danza, yo no hay tristeza. Yo danzo, danzo, danzo, danzo, danzo, danzo en el proceso y grito, grito, grito, grito, grito, grito.

No moriré. Doy vueltas, vueltas, vueltas, vueltas, vueltas, vueltas. No me avergüenzo. Fiesta, fiesta, fiesta fiesta, fiesta en el arriba, nos vamos con gozo y alegría.

Iglesia levanta un grito de jubilago 1 verso 2 está escrito que tenga gozo cuando pase por diversas pruebas porque de allí saldré victorioso. Mi lamento cambiase por danza. Ya no hay tristeza, solo alabanza. Mi lamento me hace por danza, ya no hay tristeza.

Vamos, yo danzo, danzo, danzo, danzo, danzo, danzo en el proceso. Grito, grito, grito, grito, grito, grito. No moriré. Doy vueltas, fuertas, vueltas, vueltas, vueltas, fuerzas.

No me avergüenza, fiesta, fiesta, fiesta, fiesta, fiesta en el desierto. Vamos iglesia, salga. Aunque venga la enfermedad, mientras viva te alabaré. Aunque mis labios quieran callar, mientras vivas te alabaré.

Aunque el desierto me quiera secar, mientras vivas te alabaré. Aunque la higuera no florezca, mientras vivas te alabaré. Aunque venga la enfermedad, mientras vivas te alabaré. Aunque mis labios quieran callar, mientras vivas te alabaré.

Aunque desierto me quiera secar. Mientras vivas te alabaré. Aunque dea no floreza, mientras te alabaré. Mi lamento cambiaste por danza.

Ya no hay tristeza, solo alabanza. Mi lamento cambi por raza, ya no hay tristeza. Vamos todos arriba. Yo danzo, danzo, danzo, danzo, danzo, danzo en el proceso.

Un grito, grito, grito, grito, grito, grito. No moriré. Doy vueltas, vueltas, vueltas, vueltas, vueltas, vueltas. No me avergüenza fiesta, fiesta, fiesta, fiesta, fiesta, fiesta en el desierto.

La La la la levanta un grito de júbilo. Bendito. Aleluya. Nos vamos, eh, nos vamos.

Dos cositas rápido. Le pido la oración, eh, por favor. El día miércoles tenemos una reunión bien s, eh, importante, superbonita. Eh, recuerde que no sé si usted lo sabe, pero por eso le pido su oración.

Nosotros estamos inscritos en el Banco de Alimentos como organización. Creo que somos la única organización acá en Santa Cruz. Entonces, este día miércoles tenemos una reunión con la Dideco, con la municipalidad acá, precisamente para poder hacer esa gestión y poder ser un canal de bendición, sobre todo en estas temporadas más complejas, eh de bendición para eh la gente que lo pueda necesitar a través de eh esa llegada de alimentos mucho más económica. Entonces, el miércoles tenemos la reunión con la municipalidad, así que yo le pido su oración para que todo fluya de la manera correcta y poder seguir bendiciendo a a la sociedad, no tan solo con una palabra, sino con hechos concretos también, ¿ya?

Así que le le pido esa bendición también durante esta semana eh vamos a a tener acá eh bolsas de mercadería. Ya vamos a tener acá eh ahí le voy a pedir un cartel a Pero acá eh cosa de que si usted conoce familias que lo necesiten, las vamos a tener a disposición llegar y sacar ya porque eh insisto, eh no no tan solo tenemos el brazo un brazo espiritual, sino también un brazo social de ayuda a la a a la comunidad y a los que lo puedan estar necesitando. Ya. Así que le pido eh esa bendición y para que usted también lo sepa, perdón, oración y durante esta semana para que usted también eh lo sepa y si conoce a alguien, dígale, «Ven a la iglesia.» Ahí van a estar a frontera eh disposición.

Así que esta semana con ayuda del Señor vamos a tener aquello acá. Eh, nada más los cumpleaños. Gracias. Cantamos cumpleaños feliz rápidamente y Paulita, Dios te bendiga.

Felices 25 cumple bendiciones. Te deseamos a ti. Que el Señor te bendig. y que seas feliz.

Dios les bendiga. Bien, Padre, gracias. Ha sido bueno estar hoy reunidos en la iglesia. Permite que podamos tener una extraordinaria semana.

Señor, bendice a quienes tienen que viajar. con ellos que esta semana sea una semana provechosa. Renueva nuestras fuerzas. Gracias Dios por quienes hoy nos acompañaron por primera vez.

Que esta sea su casa, Dios mío. Gracias. Despídenos en paz, en comunión los unos de los otros, más nunca jamás de tu presencia. En el nombre de Jesús.

Amén. Y amén. Dios les bendiga. Despídase de su hermano, por favor.

Despídase de su hermana. Nos vemos en la semana con ayuda del cielo. Bendiciones. Hay empanadas afuera, recuerde, 25 empanadas.

Yeah.

Declaración

Bendiciones. Hay empanadas afuera, recuerde, 25 empanadas. Yeah.

Introducción

Tiempo corriendo ya, así que vamos a leer del verso 3 en adelante. Quiero compartir esta palabra en este día. Espero de todo corazón eh sea una palabra que nos pueda bendecir, que nos pueda edificar. Bien, salmo número ocho.

Vamos a leer del verso 3 en adelante. Dice la escritura, «Cuando veo tus cielos sobre tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo, ¿qué es el hombre para que tengas de él memoria y el Hijo del Hombre para que lo visites? Lo has hecho poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tu mano.

Todo lo pusiste debajo de sus debajo de sus pies. Que Dios bendiga esta palabra, Señor. Gracias. Te pido con todo mi corazón.

Usa mi vida en esta bella y hermosa mañana. derrama de tu gracia y de tu poder en el nombre de Jesús. Usa mi vida para tu gloria, Dios, y para bendición y edificación de la iglesia hoy aquí presente, de aquellos que están a través de la radio junto a nosotros por medio de las redes sociales. Les bendecimos en el nombre de Jesús.

Amén. Y amén. Damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor. Tengo frío, estoy que prendo esa estufa.

Ya no está bien. Bien. David está escribiendo este salmo. Este es un salmo eh escrito escrito por David.

Usted debe recordar, si no le hago el comentario. En nuestra Biblia nosotros tenemos un libro llamado Salmos. Hay 150 salmos o 150 capítulos en ese libro, pero no todos los salmos los escribió los escribió David. De repente nosotros tenemos esa eh equivocada percepción que los 150 salmos los escribió solamente una persona y no es así.

Pero en relación a este salmo, el salmo 150, el salmo 150, el salmo 8, sí, eh lo escribe David y David está expresando por medio de este mensaje la grandeza de Dios y, por supuesto, también la limitación humana. David está expresando, quiero repetir eso, la grandeza de Dios, el poder de Dios, la majestad de Dios, pero también habla acerca de la de la limitación humana y además David a través de lo que hemos leído, nos muestra un par de aspectos de del ser humano que son dignos de destacar. Lo lo que yo quiero mostrarte en este día son tres aspectos y y de esos tres centrarme en uno en particular, aspectos que que Dios nos ha dado a usted y a mí como creación de Dios y como hijos y como hijos de Dios. Entonces, David habla en en base a a este salmo en relación a aquello.

Primero Que

Y lo primero que quiero poder mostrarte en relación a estos aspectos, insisto, que usted y yo tenemos como facultad, como bendición en esta tierra, la primera es que Dios, querido, querida, nos da la facultad de establecer un proyecto de bendición en esta tierra. Eso, eso es algo que usted y yo tenemos que tener claridad, aceptación sobre sobre nuestra vida en relación a un aspecto que Dios nos regala, nos otorga a nosotros, insisto, no tan solo como creación, sino además como hijos, como hijos de él. Dios, quiero repetir, nos da la facultad, nos dio la facultad de establecer un proyecto de bendición en esta tierra. ¿Por qué usted y yo estamos acá?

¿Por qué usted y yo estamos en esta tierra? ¿Por qué usted y yo nacimos? ¿Por qué usted y yo, repito, Dios nos posicionó, Dios nos estableció en este en este lugar? Y él nos da la facultad de poder realizar un proyecto de bendición en esta en esta tierra.

Cuando nosotros vemos a a lo largo de la escritura, vemos y observamos cómo cómo Dios a ti y a mí nos quiere bendecir, cómo cómo Dios a ti y a mí no nos entrega nos entrega la facultad de poder establecer un proyecto, de poder establecer un sueño. Tu sueño no es no es igual al mío. Tu proyecto no es igual al mío, pero tanto el tuyo como el mío tienen la bendición de Dios. Porque Dios estableció, quiso un proyecto de bendición para cada uno de nosotros.

Jeremías dice que él tiene pensamientos de paz y no de mal para darnos el fin que nosotros estamos esperando. El profeta Isaías declara que al justo en esta tierra le va a ir bien. El apóstol Pablo a través de la carta a los romanos declara y establece que si él nos entregó a su hijo Jesucristo, por supuesto, también nos dará juntamente con él todas las cosas. Por tanto, es el anhelo, el deseo de Dios que el proyecto de de acá en la tierra que usted anhela o desea establecer sea de bendición.

Entonces, yo yo tengo que entender, comprender esto, por qué Dios me puso acá en la tierra. Y y en relación a eso, repito, quiero quiero establecer tres tres aspectos de aquello.

Primero Es

Y el primero es precisamente ese, el comprender, el entender que Dios nos dio la facultad de establecer un proyecto de bendición en esta tierra, que lo que tú hagas en esta tierra sea de bendición, que que el sueño, el el anhelo que tú hagas en esta tierra, repito, sea sea de bendición.

Segundo Es

Lo segundo es que Dios nos dio la facultad, Dios nos dio la capacidad para adorarle. Esa es una facultad que Dios te dio a ti, que Dios me dio a mí. El el salmo 150 declara específicamente que todo lo que respire, ¿qué debe hacer? Adorar a Dios, alabar a Dios.

Esa es una facultad de de nosotros. Esa es una facultad, repito, para usted, para mí. Entonces, yo yo tengo que tener aceptación en aquello, tengo que tener claridad en aquello, que que Dios me da la facultad, Dios me da la bendición de de poder establecer un proyecto aquí en la tierra. Y perdóneme que sea reiterativo, perdóneme que sea eh reiterativo en esto, pero lo considero importante.

Pero de repente tú y yo estamos estamos perdidos. No no sé qué hacer. No entiendo para qué estoy acá en la tierra. No no no comprendo para qué nací.

Entonces Dios Dios me da una guía. Dios, Dios me da una línea en donde me dice, «Mira, lo que tú quieras hacer, donde tú te quieras desarrollar, yo yo lo voy a bendecir. Yo yo voy a estar contigo. Te voy a ayudar.

Voy a estar a tu lado. No te voy a dejar, no te voy a desamparar. Son promesas de Dios para nuestra vida. Por tanto, tengo que entender primero que que Dios me da la facultad de establecer un proyecto de bendición en esta tierra.

lo que usted quiere hacer, lo que usted quiere desarrollar, Dios lo quiere bendecir. Lo segundo, repito, es que Dios nos da la facultad de poder adorarle. Todo lo que respire alabe al Señor. Tenemos esa capacidad.

Dios nos otorgó esa esa bendición de de poder adorarle a él, de poder buscar su rostro, de poder buscar de su de su presencia, de de saber que que él es digno de ser adorado, de saber que él es digno de ser exaltado, de que Dios me dio dos manos para poder levantarlas delante de él, de de que Dios me dio una boca para poder bendecirlo a él. el el saber, repito, de que Dios te dio esa capacidad, Dios te dio esa facultad. Me me gusta repetir, señalar esto y recordarlo también. Voluntad suya, voluntad mía es saber a qué hora nos vamos a a dormir.

Ese esa es una facultad suya. Aquí hay gente que le gusta tomar siesta, que le gusta dormir alto y es facultad tuya y y es voluntad tuya. ¿A qué horas me voy a acostar? Eso eso depende de lo que tú quieres.

Pero volver a despertar, pero volver a abrir los ojos, esa esa es gracia de Dios, esa es misericordia de Dios. Amén. Y y el poder abrir los ojos cada mañana, eso ya es motivo de poder decir,

Señor, gracias por un nuevo día, de poder, insisto, brindar adoración delante de él.

Entonces, primera facultad, Dios me brinda la posibilidad de establecer un proyecto de vida aquí en la tierra, un proyecto de bendición, que que lo que yo vaya a realizar, que lo que yo vaya a hacer, Dios va a estar conmigo, me va a bendecir. Segundo, tengo la facultad de poder adorarle, de poder honrarle a él, de poder exaltar su nombre.

Y hay una tercera facultad y es donde quiero quedarme en esta mañana, en los en el los minutos que tengo. Dios nos dio la hermosa gracia de poder predicar su palabra. Dios nos dio la hermosa gracia de de poder predicar su palabra y y es este aspecto el que yo quiero predicar en este día y me gustaría poder compartir en esta jornada con cada uno de ustedes. Segunda de Timoteo, capítulo 4, por favor, verso 1, muchachos.

Segunda de Timoteo 4 verso 1. Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en la manifestación y en su reino. Que prediques qué cosa? La palabra, que inst a tiempo y fuera de tiempo, redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

Es una insistencia del apóstol. Predica la palabra. Primera de Pedro, capítulo 2, verso 9. Quiero ir rápido en esto, por favor.

Primera de Pedro 29 dice la escritura,

Más nosotros somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciemos las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas hacia su luz admirable.

¿Qué es lo que nos pide? Que anunciemos sus virtudes, que anunciemos qué cosa? El evangelio. Pablo, Pablo declara, «Predica.

Te insto a que prediques en todo tiempo, porque es una facultad, querido, querida, que se nos conceda a nosotros. Es un regalo de Dios el que usted y yo prediquemos el evangelio. Es un regalo de Dios que usted y yo prediquemos el evangelio. Primera, primera de Pedro.

Pedro habla esto y dice que aún los ángeles anhelan lo que usted y yo hacemos, que es predicar el evangelio. Es es un deseo de de los ángeles que no tienen esa facultad, pero Dios a ti y a mí nos dio esa facultad. Entonces Pablo dice, «Prediquen.

Yo yo te insto a que prediques. Pedro dice,

Nosotros somos un real sacerdote, una nación santa, un pueblo adquirido para anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas hacia su luz admirable.

Jesucristo lo declaró.

Marcos 16:15, por favor. Marcos 16:15. y les dijo,

Marcos 16:15
Id por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura.» O sea, es una facultad para nosotros dada por Dios. Sí, pero tengo que entenderlo también como una ordenanza, como un mandamiento, como parte de mi vida cristiana.

Yo debo predicar la palabra, debo predicar el evangelio, debo enseñar. Ahora, ¿cómo predicamos? Nosotros predicamos por medio de dos acciones. Número uno, por la enseñanza de la palabra de Dios.

Número dos, por medio de nuestras conductas y por medio de nuestras acciones. Tú predicas a través de la enseñanza de la escritura. predicas a través de la conducta, a través de nuestras acciones, buenas conductas, buenas acciones. Mire a su hermano, por favor, dígale, pórtate bien.

Por por medio de la enseñanza, por medio de la enseñanza de la palabra de Dios. Ahora quiero quiero que usted vea esto, por favor, y sepa esto. La la la palabra en sí o la definición de palabra, la etimología de del término palabra escrituralmente tiene dos tiene dos líneas, tiene dos ramas. Por un lado, el término palabra tiene una definición que es logos.

Por otro lado, el término palabra tiene una definición que es rema. Quiero quiero que me sigan esto, por favor, porque es importante comprender esto. Entonces, el término palabra, ¿qué qué es lo que nos pide el Señor? Que tú y yo prediquemos su palabra.

Pablo lo dice, en todo tiempo, prediquemos la palabra en todo tiempo. Pedro declara y dice,

Anunciemos las virtudes, anunciemos su palabra.

Entonces, yo yo tengo que tener y saber esto. Palabra tiene una definición que es logos y tiene otra definición que es rema. Ahora, el término logos significa la palabra escrita.

El término rema significa una palabra revelada. Logos implica un una palabra escrita. Rema implica una palabra revelada. una forma de verlo en términos sencillos es que el logo es el texto leído de manera literal.

Lo que yo leo acá y el rema es la enseñanza que yo puedo entregar a través del texto leído. Ahora, ¿por qué es importante esto? Porque no puede haber una revelación si yo no tengo primero una base bíblica en mi vida. No puede haber remas sin logos.

No, no, no sé si me estoy haciendo entender, pero quiero quiero llevarte a un punto porque la Biblia dice que yo debo predicar la palabra. Todos nosotros como hijos de Dios, facultad, tener un buen propósito en esta tierra, facultad a él, pero también la facultad de cada uno de nosotros es predicar la palabra del Señor. Entonces, yo tengo que saber que esa palabra tiene un logos y tiene un rema. El logos es la palabra escrita.

los 66 libros que yo tengo en esa en ese compendio. Logos, el rema es la revelación, la interpretación que yo puedo hacer de esa palabra. Pero es importante, lo voy a decir una vez más, no puede haber rema si primero no hay un logos. No puede haber revelación si primero no hay palabra.

Pastor, ¿qué me quiere decir? Que necesito en mi vida la palabra escrita de Dios. Necesito en mi vida la palabra escrita de Dios. Y el gran problema muchas veces de nosotros es que nosotros queremos predicar en base a nuestras creencias, queremos predicar en base a nuestras emociones o sentimientos y no hay una profundidad o no hay una base bíblica en nuestra vida.

Y nosotros necesitamos la palabra de Dios. Y quiero mostrarte tres ejemplos de la necesidad de la palabra escrita en nuestra vida, ya que es eso lo que nosotros debemos predicar. Mira esto. Hechos capítulo 4, por favor.

Hechos 4 del uno en adelante dice,

Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo y los saduceos, resentidos de que enseñasen al pueblo y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos.

Lo que está sucediendo acá es que Pedro en el capítulo número tres se ha levantado a predicar y final el capítulo número 3 dice que a través de esa predicación 5000 personas se convirtieron. Cuando usted lee todo el texto, y este es el final de aquello, cuando usted lee todo el texto, lo que hace Pedro es predicar desde Abraham hasta Cristo. Lo que Pedro está predicando es el logos, es la palabra escrita, es es el conocimiento de la escritura desde Abraham hasta Jesucristo. Usted lo puede leer, por favor, después Hechos capítulo número 3.

Entonces dice ellos que estaban resentidos de que enseñasen al pueblo y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos. Pero no es solamente que ellos hablaban, Cristo resucitó, sino que había una base bíblica, había una base en ellos. Ellos predicaban al Cristo resucitado porque conocían cada una de las promesas mesiánicas desde Abraham hasta la venida de Cristo. Entonces, ellos hablaban de lo escrito y lo manifestaban porque existía una base bíblica en ellos.

Hechos capítulo número 8, por favor, te quiero dar estos tres ejemplos. Hechos 8, verso 34 dice la escritura, respondiendo el eunuco, dijo a Felipe,

Te ruego que me digas de quién dice la la de quién dice el profeta esto, de sí mismo o de algún otro.

Entonces Felipe abriendo su boca y comenzando desde esta escritura, desde esta escritura le anunció ¿qué cosa? El evangelio de Jesús. ¿Qué es lo que está sucediendo acá?

Hay un hombre, un etíope que va leyendo Isaías, el profeta Isaías. Y el Espíritu Santo hace que Felipe se encuentre con este hombre y le pregunta, «¿Qué es lo que estás leyendo?

Entienden lo que estás leyendo y el eunuco responde,

¿Quién me puede explicar si no tengo a nadie que me lo explique?» Entonces Felipe dice le partiendo de esta escritura, ¿qué es lo que estaba leyendo eh el eunuco, el profeta Isaías? Desde ese punto, Felipe lo llevó a través de las Escrituras hasta Jesucristo. Y cuando usted sigue el relato, el unuco está tan impactado que le dice a Felipe, aquí hay agua.

¿Qué me impide ser bautizado? ¿Sabe por causa de qué? De que había un conocimiento de las Escrituras. Entonces, para que haya un rema en nuestra vida, necesito el logo, necesito la palabra escrita.

Por eso, si hay algo a lo cual nosotros hacemos énfasis en este lugar, es que usted lea la palabra de Dios, que usted lea la escritura, que usted se tome un tiempo, por favor, al día de de comprender y de saber que no soy cristiano, simple y sencillamente porque mi papá lo era, porque mi abuelo lo era, porque mi tatarabuelo lo era, sino que hay una convicción en mi vida. por medio de las escrituras. Tengo una revelación, tengo un rema de Dios en mi vida, pero que está basado en un logo, en algo firme, en una sustancia real y verdadera. Déjeme darle un último ejemplo.

Hechos 17, por favor. Hechos 17 verso 2. Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos y por tres días de reposo discutió con ellos declarando y exponiendo por medio de ¿qué cosa? de las Escrituras, que era necesario que el Cristo pareciese y resucitase de los muertos y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.

A Pablo no tan solo lo vemos en este pasaje, sino en varios más, que él contendía en base a qué, a las Escrituras. Porque usted y yo necesitamos el logos, necesitamos la palabra escrita en nuestra vida. Consejo de su pastor, tómese un minuto cada día, tómese 5 minutos cada día. Lea la palabra.

Lea la palabra. Y como lo he dicho en otras oportunidades, si usted me dice,

Pastor, no sé por dónde comenzar.

Claro, si usted va a tomar Apocalipsis para comenzar, yo creo que se va a marear un poco, pero la mejor manera, lea uno de los cuatro evangelios. Parta ahí Mateo, Marcos, Lucas, Juan. Le recomiendo Juan.

Es un evangelio que parte hablando de de la divinidad de Cristo. En el principio era el verbo. El verbo era con Dios y el verbo era Dios. Esto era en un principio y el verbo de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros.

Parta leyendo Juan te va a hablar acerca de Jesús, que por cierto es nuestro salvador y es a quien nosotros seguimos. Luego de un evangelio, léase el libro de los Hechos. ¿Por qué es importante el libro de los Hechos? Porque te habla del nacimiento de la iglesia.

¿Por qué usted y yo nos congregamos? Porque usted y yo nos reunimos un día domingo a pesar de la lluvia, a pesar del frío y estamos acá. Luego el libro lo hecho, lea ese libro de Efesios, un libro sumamente corto, pero que establece el fundamento de que usted y yo somos la iglesia. Y entre medio léase los salmos para que alabe y bendiga el nombre de Dios.

Pero ahí comienza usted a tener una base bíblica en su vida, en su corazón. Y si no tiene Biblia, Nuevo Testamento, a la salida le regalamos un nuevo testamento, no se preocupe, pero lea la palabra de Dios. Por último, Juan 5:39, por favor, no menos importante, nuestro mismo Señor Jesús hace esta declaración. Juan 5:39.

Escudriñen las Escrituras, porque a ustedes les parece que en ellas tienen ¿qué cosa? La vida eterna. Y ellas son las que dan testimonio de mí. El mismo pasaje bíblico en la versión PDT, palabra de Dios para todos, dice, «La tenemos, Nati.

Gracias.» Dice, «Ustedes estudien escrituras.» ¿Cómo las estudio? con mucho cuidado porque piensan que las escrituras le dejarán vida eterna, pues esas mismas escrituras son las que dan testimonio de mí. Necesitamos un logo en nuestra vida. Necesitamos la palabra escrita en nuestra vida.

Yo debo predicar en base a la escritura que yo tengo en mi corazón. Tengo que tener una base, tengo que tener un fundamento. Necesitamos conocer las escrituras. Ellas dan testimonio de Cristo y nosotros por medio de ellas podemos dar testimonio de Dios a los demás.

Recuerda que estoy hablando de tres aspectos. Primer aspecto, puedo tener un proyecto de bendición aquí en la tierra. Segundo aspecto, nací para adorarle a él. Tercer aspecto, nací para predicar su palabra.

Eso depende de todos nosotros y esa predicación viene a través de enseñar las escrituras. Entonces, tú y yo necesitamos un logos en nuestra vida. Necesitamos la palabra escrita en nuestro corazón. Pero también podemos, iglesia, predicar por medio de nuestra conducta y nuestras acciones.

Y ese es también un mandamiento, una guía de la escritura para cada uno de nosotros. Quiero que lo podamos ver, por favor. Filipenses 1:27. Filipenses 127, por favor.

dice,

Solamente que te comportes como es digno del evangelio de Cristo. Compórtate de manera digna.

¿Por qué? Porque nuestro comportamiento, nuestra conducta importa. Nuestras acciones aquí en la tierra importan el cómo usted se comporta, el cómo usted reacciona, el cómo usted acciona.

Nuestra conducta, querido, querida, es importante aquí en la tierra. solamente que se comporten como es digno del evangelio de Cristo para que, o sea, que vaya a veros o que esté ausente, oiga de ustedes que están firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio. Pablo le está diciendo a los de Filipo, compórtense, pórtense bien. A través de su comportamiento, ustedes pueden predicar el evangelio, pero no se comporten, no se porten bien solamente cuando esté yo presente, sino que esté yo o esté ausente, tenemos que comportarnos de manera digna.

Tenemos que comportarnos de manera digna, esté o no esté presente, comportarse bien es a través de nuestra conducta que nosotros predicamos el evangelio. Mateo 5, por favor, verso 15. Traducción del lenguaje actual. Mateo 5 verso 15.

Te doy unos minutos. Dice, «Nadie enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón. Todo lo contrario, la pone en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa. De la misma manera, la conducta de ustedes debe ser como una luz que ilumine y muestre cómo se obedece a Dios.

Mi conducta muestra mi obediencia a Dios. Mi conducta, cómo me comporto. Hagan ¿qué cosa? Buenas ac buenas acciones.

Así los demás las verán. ¿Y qué harán? Alabarán a Dios, el Padre de ustedes que está en el cielo. ¿Por medio de qué?

de nuestras conductas, por medio de nuestras acciones, la importancia, querido, querida, de mi comportamiento, de mi conducta, porque a través de mi conducta yo puedo permitir que otros alaben a Dios, puedo permitir que otros conozcan al Señor. Conducta, acciones son importantes aquí en la tierra. Tu conducta, tu acción es relevante, es importante. Mira esto, por favor.

Primera de Pedro, capítulo 3, verso 1. Mujeres, hay mujeres casadas acá. Levántenme la mano todas las casadas, por favor. Y si usted todavía no se casa después de esto, a lo mejor pienselo, ¿no?

De la misma manera, esposas, obedezcan a sus esposos. ¿Por qué? Pero, ¿por qué? Esta es la esta es la interrogante, esta es la situación.

¿Por qué? Dice, «Si algún esposo no le cree o no crea la palabra de Dios, podrá ser convencido sin que se le tenga que decir una sola palabra, sino a través de ¿qué? de la conducta de ustedes. La conducta es importante.

Ahora, eso grafiquémoslo a los también a los maridos. Eso llevémoslo también a usted, joven, a usted señorita, que a lo mejor usted viene solito a la iglesia. Viene solita a la iglesia. Y quizás usted no tiene un conocimiento pleno o dice, «Pastor, me da vergüenza predicar, pastor, me da cosa poder hablar mi poder hablar y decir que soy cristiano.

¿Cómo lo hago? Por medio de mi conducta, a través de mi acción. ¿Por qué tú eres así de bueno? ¿Por qué siempre ayudas a los demás?

¿Por qué siempre tienes una sonrisa? ¿Por qué nunca te enojas? Por medio de la conducta. Nuestras acciones y conductas son importantes.

Son una forma y manera de evangelizar y llevar la palabra de Dios a los demás. Y permítame decirle esto, por favor. Creo que mi conducta habla mucho más que mis palabras. Creo que mi conducta habla mucho más que mis palabras.

Entonces, de repente yo puedo decir buenas palabras que son arruinadas por mi conducta. Yo creo que es una invitación a chequear cómo está nuestra conducta. Estamos terminando el primer trimestre de este año 2026. Nos quedan tres trimestres más por delante.

La la pregunta es, ¿cómo cómo va a ser mi conducta en este siguiente trimestre? ¿Cómo voy a accionar? ¿Cómo cuáles van a ser mis pasos a seguir? Porque no tan solo debo tener una convicción en relación al Dios que sigo y una capacidad de poder aprender su palabra, el logo en mi vida, sino que además yo necesito una buena conducta.

Una buena conducta. Y te digo todo esto para llevarte a este punto en los minutos que me quedan, por favor. Y con esto quiero quiero mostrarte esto y espero de todo corazón que sea de bendición para nuestra vida. Mira, déjame mostrarte esto, por favor.

Hechos 15, Hechos 15, verso 1, por favor. Mira, dice la escritura, quiero quiero que preste atención en esto. Te dije todo lo demás, déjame llevarte este punto para llevarte este punto. Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos, si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.

Como Pablo, diga fuerte, Pablo. Pablo, dígalo de nuevo fuerte. Pablo, como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ella, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén y alguno otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos para tratar esta cuestión. Sígame en esto, por favor.

Esto aquí, Hechos capítulo número 15 es y se manifiesta uno de los concilios más importantes para el mundo cristiano, el concilio de Jerusalén. ¿Qué es lo que estaba sucediendo? Por un lado existía la rama de los gentiles, por otro lado existía la rama de los judaisantes. Entonces, la rama de los gentiles era gente que no era de Israel, que no conocía el judaísmo, pero que estaba aceptando a Cristo como su Señor y como su Salvador.

Por otro lado, estaba Israel con una línea desde Abraham en adelante con promesas, promesa tras promesa y ellos esperaban un Mesías. tenían conocimiento. Entonces, muchos judíos israelitas comenzaron a convertirse, dejaban el judaísmo, se convertían al cristianismo. Pero en esta línea de judíos, ellos querían seguir con ciertas costumbres o con ciertas leyes.

Una de ellas era la circuncisión. Entonces, lo que estaban pidiendo y lo que ellos hablaban y lo que ellos decían, es tú puedes aceptar a Cristo en tu corazón, pero tienes que circuncidarte si no no eres salvo. Estaban estableciendo ese punto como un dogma, como una doctrina para la iglesia. Entonces Pablo con Bernabé, que son apóstoles que se habían levantado para predicar a los gentiles, ellos estaban diciendo, «Esto no está bien.

Y empieza a ver un conflicto entre Judas y sant y gentiles.

Empieza a ver un conflicto, una pugna y dice,

Esto lo tenemos que resolver.» ¿Cuál es la resolución? ¿Cuál es la respuesta? Hechos 15:28. Por favor, sígame en esto.

Yo sé dónde te quiero llevar en este punto. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponernos ninguna carga más que estas cosas necesarias. Número uno, que se abstengan de los sacrificados a los ídolos. Número dos, de sangre.

Número tres, de ahogado. Número cuatro, de fornicación. De las cuales cosas si os guardáis, bien haréis. Pas, pasadlo o pásenlo bien.

Esta es la resolución del concilio de Jerusalén. Se habían juntado todos los apóstoles, habían estado orando junto al Espíritu Santo. Dice, «No, no hay que circuncidar. Ustedes eviten estas cosas.

En lo demás tengan paz, porque a paz nos llamó el Señor. Tengan tranquilidad. ¿Estamos de acuerdo hasta ahí? Perfecto.

Miren esto, por favor. Hechos 16. Quiero que vea esto. Hechos 16.

Después llegó a Derve y a Listra. Y he aquí había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía. creyente, pero de padre griego. Y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listre y en Iconio.

Quiso Pablo. ¿Quién lo quiso? ¿Quién lo quiso? Pablo.

Diga fuerte Pablo, por favor. Que este fuese con él. Y tomándole, ¿qué hizo? y tomándole lo no que en el capítulo 15 este mismo Pablo está diciendo que no se debía circuncidar.

No, no que en el capítulo 15 hubo una pugna a tal punto que se reunieron los apóstoles junto al Espíritu Santo y dijeron,

Ey, no, no es necesaria la circuncisión. Pero ahora Pablo va y ¿qué es lo primero que hace? Lo circuncida. Y dice,

Por causa de los judíos que habían en aquellos lugares, porque todos sabían que su padre era griego.

El hombre que discutía por la obligación de la circuncisión, ahora está circuncidando. ¿Qué es lo que pasa aquí? Entonces, déjeme decirle esto, por favor, y recíbalo como una enseñanza para nuestra vida. Hay discusiones, querido, querida, hay discusiones que no defienden la verdad, sino que solo endurecen el corazón.

Te lo voy a decir una vez más. Hay discusiones que no defienden la verdad, solamente terminan endureciendo corazones. Pablo sabía cuál era la verdad. Había que circuncidarse o no.

Ahora usted quedó con la duda. ¿Había que circuncidarse o no? No. Hay que circuncidarse.

¿Por qué Pablo lo hace? Por causa de los judíos. ¿Por qué Pablo lo hace? Porque Pablo entiende que si él entra a defender una verdad, lo que va a provocar es endurecer el corazón de la gente.

Y muchas veces nuestro problema, querido, querida, es que nosotros con tal de defender una verdad, con tal de defender mi punto de vista, con tal de defender mi razón, voy endureciendo el corazón. Y en vez de traer unidad, en vez de traer bendición, en vez de traer paz, en vez de traer armonía, en vez de manifestar una correcta conducta, voy separando, me voy alejando y hay discusiones que no vale la pena tener. Y eso habla de mi correcta conducta más allá de que tenga la verdad. Hay discusiones, lo voy a volver a decir, que no vale la pena.

Hay discusiones que no defienden la verdad, sino que endurecen el corazón. Es que yo tengo la verdad. Sí, no estoy diciendo lo contrario. Pablo tenía la verdad en no circuncidar a Pablo.

La tenía, pero sabía que ese accionar iba a endurecer el corazón. Mi pregunta es, ¿cuántas veces nosotros hemos endurecido el corazón de los que están a nuestro alrededor por querer defender la verdad que yo tengo? Entonces, endurecemos el corazón de de los papás, endurecemos el corazón en el matrimonio, endurecemos el corazón en las relaciones de amistad por defender una verdad. Cuando permítame decirle esto con mucho con mucho cariño y afecto.

Un día usted y yo no vamos a estar más en el escenario de esta tierra y el evangelio se va a seguir predicando igual. No comienza con usted ni termina con usted. No comienza con usted ni termina con usted. Entonces yo yo tengo que ser sabio, tengo que ser inteligente, tengo que tener una correcta conducta.

Eh, Marco, ayúdame, por favor. Estoy terminando. Tengo que tener una correcta conducta, una buena acción en mi vida. ¿Cuántas veces usted sabe que tiene la verdad?

No, no, yo tengo la verdad. Yo yo tengo la verdad. ¿Cuánto cuánt cuántas veces, por favor, y seamos honestos, cuántas veces nosotros, tengo la verdad? No, no.

Yo tengo la verdad y yo defiendo esa verdad rajatabla y lo único que logro es endurecer el corazón del otro. Es endurecer el corazón de mi No, yo tengo la verdad. Sáquenme de aquí. ¿Sabes lo que hace Pablo?

Pablo capítulo número 15 está defendiendo algo que es correcto. No debemos circuncidar. 16. Ahora está circuncidando.

Entonces, no no parece raro, sí, no no parece extraño, sí, pero yo tengo que entender todo el contexto. Entonces, la gente sabía y decía a Timoteo, este es un buen hombre, este es un buen chato, un buen cabro, pinta para bonito. El problema es que el papá es griego. Entonces, no importaba todo lo bueno que tenía, porque siempre la gente se se fija en qué, en el defecto.

No importa, tenéis 10 buena, una mala, ¿dónde se centra? En lo malo. Entonces, para remediar esa situación, ¿qué es lo que hace? ¿Qué es lo que hace Pablo a Timoteo?

Compadre, lo siento. Tres días de dolor. Aguántese. No, no.

Vamos. Tú sabes que tienes la verdad. Yo sé que tenemos la verdad, pero si no guardamos silencio en esta situación, vamos a dañar el corazón de la gente. Y al fin y al cabo no estamos acá para dañar el corazón de la gente, sino para darles una esperanza viva.

Jesucristo. Si usted sabe que tiene la verdad en algo, pero la discusión por defender esa verdad va a endurecer la gente, es mejor guardar silencio. Es mucho mejor seguir bendiciendo, seguir ayudando, seguir teniendo una buena conducta, porque puede ser que no será por tus palabras, no será por la verdad que tú digas. Pero sí por la conducta y la acción correcta que tú vas a llevar a aquellos que están en el error a corregir esa situación.

Mi mi mi pregunta es, ¿cuántas veces nosotros hemos querido defender más una verdad y lo único que hemos provocado es daño, lo único que hemos provocado es dolor en el corazón de otras personas? Porque yo tengo era para eso, ¿no? Porque yo tengo la razón y punto. Mira al de la derecha, al de la izquierda, por favor.

Dígale, «Te están hablando a ti, cabezón. A ti, a ti. No, yo tengo la verdad. Tengo la verdad.

Tengo la verdad y punto. Y me importa un comino. Te enojáis, te enojáis, endurece tu corazón. No, no está bien.

Te doy otro ejemplo más y con este terminamos, por favor, en base a lo mismo. Mateo 1724 al 27. Mira esto, por favor, y con esto terminamos. Muchachos, por favor, suban.

Mateo 17. Cuando llegaron a Capernaú, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dragmas y le dijeron,

Tu maestro no paga las dos dragmas.

Él dijo, «Sí.

Ahora, presta atención a esto, por favor, porque quienes van a preguntarle a Pedro acerca de un impuesto, este no es un impuesto romano, este es un impuesto del templo. No, no es un impuesto, quiero repetir esto, no es un impuesto romano. Israel estaba bajo el yugo de Roma.

Por tanto, Israel tenía que someterse a varias situaciones que establecía Roma. ¿Se acuerdan cuando Cristo dice,

Si a ustedes les piden una milla, tomen dos millas?

Esa era ley romana. Todo súbdito de Roma tenía que llevar una milla. Entonces Jesús dice,

La primera milla la va a llevar porque estamos bajo esclavitud.

La segunda milla la va a llevar por reino. Pero este impuesto no es de Roma, sino del templo. Él dijo, «Sí.

Y al entrar él en la casa, Jesús le habló primero diciendo,

¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos?

¿De sus hijos o de los extraños?» Pedro le respondió, «De los extraños.» Jesús le dijo,

Luego los hijos están exentos, sin embargo, para no ofenderles.

Porque este impuesto que le estaban cobrando a Pedro era para la mantención del templo, templo de Jerusalén, templo donde se adoraba a Dios, que curiosamente estaba con ello, hecho hombre, Jesús. Entonces, le están cobrando impuesto al dueño de la casa. En otras palabras, y lo que Jesús le está diciendo a Pedro, Pedro, ¿cómo yo voy a pagar los impuestos si la casa es mía? Eso, esa es la conversación.

Pedro entiende, yo soy el Mesías, yo soy el Cristo, el templo es mío, pero me están cobrando los dos impuestos. Entonces, ¿qué dice Jesús? Sin embargo, para que no se ofendan, ve al mar, échala al suelo y el primer pez que sacas, tómalo, ábrele la boca, hallará un estatero, tómalo y dáselo por mí. y por ti.

Tengo la verdad, pero no voy a dañar el corazón. Es el mismo principio. Tengo la verdad, pero no daño el corazón. Porque no necesito predicarles con mis palabras.

Puedo convertirlo con mis acciones. Puedo convertirlo con mi conducta. Querido, querida, hay momento en que no se trata de la palabra que yo pueda dar. Tú tienes la verdad, está bien, pero si va a ofender, si va a dañar, mejor guárdalo.

Ten una buena conducta y esa conducta traerá mayor bendición a los que están a tu alrededor. Querido, querida, ¿para qué nos llama Dios? Nos llama con tres razones. Establecer una bendición en esta tierra.

Amén. Adorar a Dios, gloria a Dios, pero también predicar su palabra. ¿Y cómo predico? Por medio de la escritura.

Necesito palabra de Dios en mi vida y por medio de mis acciones, por medio de mis conductas. Y esto al ponerlo en balanza, nunca se olvide, por favor, que defender una verdad puede endurecer los corazones. Hay veces en que uno es mejor guardar silencio, seguir teniendo una buena acción y una buena conducta y eso traerá a la larga una mayor bendición a los que están a nuestro alrededor. Le damos un aplauso al Señor.

Póngase, póngase de pie, por favor. Póngase de pie. Cierre sus ojos. Permítame, permítame orar por usted, Padre.

En el nombre poderoso de Jesús, quiero darte gracias por este día, quiero darte gracias por este tiempo, por tu amor, misericordia, por tu bondad, Señor. Hemos sido llamados a predicar tu palabra todos los que estamos aquí. Y oro, Señor, para que esta sea una iglesia que ame tu palabra, que escudriñen tu palabra. Tú nos enseñas a escudriñar las escrituras, a escudriñar las escrituras.

Señor, ayúdanos cada día a aprender más de tu palabra, cada día a tener un tiempo, Señor, de de tomar la palabra, leerla, aplicarla a mi vida, pero también, Señor, enséñame a ser una persona correcta, porque las acciones sí sirven en esta tierra, son valiosas. Es a través de mi conducta, Dios, que yo puedo llevar a alguien a las plantas de Cristo. Es a través de mí accionar, mi buen Dios, y enséñame por sobre todo a llevar este principio en mi corazón. Hay verdades, Dios, que si las sigo defendiendo solamente van a endurecer a los que están a mi alrededor.

Hay momento en que debo guardar silencio y seguir amando. Hay momento en que debo guardar silencio y seguir siendo respetuoso, responsable, seguir siendo cariñoso. Hay momentos, Señor, en que no son mis palabras, porque defender una verdad, Señor, quizás va a sacar, Dios, en mí esa pasión y una pasión mal controlada puede transformarse en un desenfreno y en un dolor para el que está a mi alrededor. Pablo, Señor, defendió la circuncisión que no se debía de ser Dios.

Y esto fue tanto que se llevó al concilio en Jerusalén. Pero luego veo a Pablo circuncidando. Él tenía una verdad, Dios, pero no quería endurecer el corazón de la gente. Enséñanos, Dios, enséñanos.

Danos la sabiduría para conducirnos de manera correcta en la tierra. Salmo 27 dice, «Hubiese yo desmayado si no creyese que veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes bendicenos. Glorifícate, Dios. Sée con nosotros, ayúdanos en todo tiempo y en todo momento en el nombre poderoso de Jesús.

Podemos levantar, querido querido, con todo el respeto que usted me merece, si usted puede cerrar sus ojos por unos minutos, levantar sus manos por unos segundos, recuerde que hemos nacido, hemos sido traídos a esta tierra para adorar a Dios. Vamos a adorarle, vamos a bendecir su nombre por unos segundos. Vamos a exaltarle, vamos a bendecirle. Oh Dios, te adoramos.

Santo, santo el Señor, Dios poderoso. Digno eres tú. Digno eres tú. Tú eres santo, santo el Señor, Dios poderoso.

Digno eres tú. Digno eres tú. Tú eres santo, santo el Señor, Dios poderoso. Digno eres tú.

Digno eres tú. Tú eres santo, santo el Señor Dios poderoso. Digno eres tú. Digno eres tú.

Tú eres santo, santo el Señor, Dios poderoso. Digno eres tú. Digno eres tú. Amén.

Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es dominio, tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es mi Dios poderes y reino su nombre. Sobre todo el cielos cantarán. Santo, todos cantarán. Santo, digno de exaltar.

Santo, santo por siempre. Y tus hijos hoy cantarán. Rey de reyes santo siempre tú serás. Santo, santo por siempre.

Tu nombre, tu nombre, tu nombre más alto. Tu nombre más grande, tu nombre sobre todo dominios y tronos, poderes y reinos. Tu nombre sobre todo es. Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es.

Dominio, tronos, poderes, mi reino tu nombre. Sobre todo el cielos cantarán. Santo, todos cantarán. Santo, digno de exaltar.

Santo, santo por siempre. Y tus hijos hoy cantarán. Rey de rey de Dios. Santo, siempre tú serás santo, santo por siempre.

Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo él. Dominios y tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es. Dominios y tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo el cielos cantarán. Santos cantarán.

Santo, digno de exaltar. Santo, santo por siempre. Y tus hijos hoy cantarán. Rey de reención.

Santo, siempre tú serás santo, santo por siempre. Cielos cantarán. Santo todos cantarán. Santo, digno de exaltar.

Santo, santo por siempre. Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre. de todo es dominios y tronos, poderes y reino. Tu nombre sobre todo es tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo él.

Dominios y tronos, poder y reino tu nombre. Sobre todo él cantará. Santo, todos cantarán. Santo, digno de exaltar.

Santo, santo por siempre. Tus hijos hoy cantarán rey de reyes. Dios santo siempre tú serás. Santo, santo por siempre.

Vamos, vamos. Tu nombre más alto, tu nombre más grande, tu nombre sobre todo es. Dominios y tronos, poderes y reinos tu nombre sobre todo nombre. Tu nombre más alto.

Tu nombre más grande, tu nombre sobre todo. Oh, aleluya. Dígalo. Dominios y tronos, poderes y reino.

nombre sobre todo santo todos cantarán santo y no desaltará. Santo, santo por siempre. Santo, santo, santo, santo. Y sus hijos hoy cantarán.

Rey de reyes. Santo siempre tú serás. Santo, santo por siempre. La última vez cantarán santo.

Todos cantarán santo, digno de exaltar. Santo, santo por siempre, santo por siempre. Tus hijos hoy cantará. Rey de reyes santo siempre tú serás.

Santo, santo por siempre. Aleluya. Le damos un fuerte, fuerte aplauso a nuestro Señor. Por favor, iglesia.

Vamos. Oh, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya. Glorifica el nombre del Señor, iglesia. Glorifíquelo, glorifíquelo de Cristo Cristo, Cristo, Cristo, digno.

Santo, santo, santo, santo, santo, santo, grande, poderoso, grande, poderoso. Oh, Dios, te adoramos, te adoramos. Oh Dios, te adoramos. Te adoramos.

Te adoramos. Te adoramos. Oh, te adoramos. Te adoramos.

Te adoramos. Todo que respire alaba al Señor. Todo que respire alaba al Señor. Eh, oh, te adoramos.

Más al nombre más grande. Oh, Dios. Gracias, gracias, gracias. Adora a su Señor.

Un minuto más, iglesia. Abra sus labios, abra su boca. La Biblia dice, «Abre tu boca y yo la llenaré.» Adórele. Adórele, adór que él se lleve la carga en esta mañana.

Que él corte la cadena, que él pudre el yugo, deje que él limpie, deje que él renueve, que él conforte. Oh, entrégale tu carga, hijo. Entrégale tu carga, hija. Entrégasela, entrégasela, entrégasela.

Que él te sane en este día. Que él te sane en este día. que él te restaure. Oh, Dios.

Oh, gracias, Señor. Gracias. Le damos una vez más ese aplauso al Señor, por favor. Gracias Espíritu Santo.

No sé si puede, por favor, bendecir a alguien ahí que está cerquita suyo. Abrácelo, bendígalo. En serio, busque a alguien, por favor. No, no se quede sin saludar a alguien, sin bendecirlo, de declarar una bendición de parte de Dios, de abrazarlo, decirle, «Dios está contigo.

Qué bueno es el Señor. Bien, tomamos nuestra ofrenda, ¿le parece? Tomamos nuestra ofrenda en este día. en esta hora.

Si usted eh va a entregar hoy su diezmo, si necesita sobre de diezmo, ahí está mi hermana Viviana. solamente levante su mano. Si usted hoy va a entregar su diezmo, es es nuestra responsabilidad, es nuestra bendición poder ser fieles con el Señor. Así si si usted va a entregar su diezmo en este día, solamente levante levante su mano.

Voy a aprovechar rápidamente también voy a aprovechar de darlo mientras usted busca su ofrenda por la lluvia. Vo aprovechar de dar los avisos rápidos mañana a las 6. Si me ayudan lindos ellos. Mañana a las 6 tenemos oración.

Ah, sí. Sí, sí. Mañana tenemos doble oración. Ya mañana vamos a estar a las 6 acá.

Eh, perdón, no acá. Ya, ya, déjenme volver. 6 de la mañana estamos a través de mí orando. Recuerde que empezamos la semana buscando el rostro del Señor, así que es importante que usted se conecte.

6 de la mañana. Eh, enviamos siempre los eh el link a través de los distintos grupos de la iglesia. Así que si usted se quiere unir en oración a la sabida y en informaciones, puede acercarse alguna hermana que está ahí para darle su número, nosotros lo eh integramos, ingresamos y y usted puede estar orando con nosotros mañana a las 6, pero eh vamos a estar eh en vez de hacerlo una vez solamente al mes, lo vamos a estar haciendo eh dos veces al mes cada 15 días, amor. Sí.

Cada 15 días. Entonces, mañana lunes también vamos a estar orando a las 20 hor 8 de la tarde a las 7 por trabajo, no hay problema. A las 7 o no todos salen tarde. A la a las 7.

Entonces, si no llega nadie volvemos a las 8, ¿no? A la a la Bueno, a las Está bien. A las 7 o no. Sí.

Sí, sí, sí. Ya a las 7. Entonces, mañana a las 7 de la tarde estamos acá orando también de manera presencial. Ya venimos a buscar el rostro del Señor una horita, una horita, pero que nos hace tan bien.

Así que mañana 7 de la tarde de manera presencial estamos acá orando, buscando el rostro del Señor. Si usted nos quiere acompañar, entonces mañana 6 de la mañana a través de mí me y a las 7 de la tarde estamos orando también acá en el templo. martes y jueves. Nuestras reuniones son a las 20 horas 8 de la tarde, el día martes, el día jueves.

Desde las 7 de la tarde las puertas del templo ya están abiertas para que usted pueda venir, tomarse un rico café. Si sale del trabajo, se viene acá, un lugar s super cómodo para estar. Eh, la cafetería sumamente habilitada. Entonces, martes y jueves, pero este día jueves tenemos la gráfica netada.

¿Alcanzamos o no alcanzamos? No. Okay, no hay problema. Yo le aviso, este jueves vamos a tener un gimiento con aceite.

Ya este día jueves vamos a tener un gimiento con aceite. Estamos terminando el primer trimestre prácticamente. Entonces, poder eh poder llenarnos del Señor y y tener esa iniciativa, esa fuerza de de que Dios nos unja. La Biblia dice,

Pues tú, oh Dios, aumentarán mis fuerzas como las del búfalo.

Seré ungido con aceite fresco.

Así que este día jueves vamos a estar ungiendo con aceite. Yo yo le invito, venga, busquemos juntos el rostro del Señor. Tenemos siempre un grupo de hermanos que oran junto a nosotros por hacerlo mucho más e rápido, expedito, de bendición para todos. Y y creo que es necesario también que que Dios nos bendiga, que Dios el el día viernes estaba en Lol escuchando a mi pastor Fernando y él decía,

Imagínese usted con sus habilidades, con sus dones, con sus talentos, con sus capacidades y a eso si usted le suma la gracia de Dios, si usted le suma la gracia de Dios, no nos quedamos con Santa Cruz.

Amén.

Amén. Ah, pero es es habilidades, es capacidades, dones, talentos, pero necesitamos la gracia de Dios. Entonces, este día jueves, que Dios nos llene de su gracia. Ya.

Okay. Y ah, me distrae. Día viernes, discipulado a las 20 horas. Me dio gusto ver algunos en el discipulado.

Ah, en serio, me dio gusto ver eh a la Nati en el discipulado. Me dio gusto al Ignacio. Sí, con la Fran. Me dio gusto verlo.

Dije, «¿Y el Ignacio abre la Biblia?» Me dio, me dio gusto verlo. Me dio gusto verte, Miguel Ángel, llegando el viernes al discipulado. Saludamos al jefe de gabinete, Cardenal Caro. Una bendición, por Dios.

Y las oraciones también Dios las contesta y también hay que agradecer a Dios por aquello. Así que eh el viernes discipulado 20 horas están ahí compartiendo. Puedo puedo tocar rápidamente un rápido una situación que me sorprendió. Marcial usa lente.

Yo yo con con razón todas las pegas le quedan mal. No, no, pero no tenía idea que usaba lentes. Me sorprendió verlo ahí con lente. Está bien.

Y no es para leer. Sí, lo sé. Así que viernes discipulado 20 horas. Eh, estamos ahí.

El domingo, querido, querida, este es el último domingo del mes de marzo. Último domingo del mes de marzo, ya lo sabe. 9:30 estamos orando, estamos buscando el rostro del Señor y a las 10:10 comienza nuestra reunión. Aprovecho de dar el aviso, hoy empanadas.

Quedan empanadas. Empanada 2,500 pesos. Llévese su empanada para acompañar la lluvia, el almuerzo con una sopita magi y tiene el almuerzo listo. Ah, así que a la salida ahí hay empanadas, ricas empanadas.

Aprovechamos también, sí, vamos a aprovechar rápidamente de darle la bienvenida a Adrián, esposo de Diana. Adrián, sí, Dios te bendiga. Gracias. tu casa.

A Diana le habíamos dado la bienvenida entonces. Sí. Okay. Claudia, muchas gracias por acompañarnos.

Claudia a su casa. Dios la bendiga. Terminada la reunión, Pedrito va a estar ahí dándole la bienvenida y aprovechamos darle la saludar a este ramillete de juventud. Aquí saludamos a la Katy, a la Katy Martín.

El Dor, la que tuya y venido. Así que Dios les bendiga, compañero. Usted sabe lo feliz que me hizo La Paz. Me dice,

Papá, voy a la casa con cinco más.

No, pero gracias a Dios nos ha dado una casa cómoda para hospedarnos, así que es una bendición.

Espero que sí sigan así, o sea, esta semana a ti, la otra a la Emilia y que no se junte una semana con todos juntos en la casa, porque ahí sí me vengo acá a la oficina y traigo todas mis cosas para acá. Bien, damos la bienvenida. Recuerde, si necesita consejería, peticiones de oración, que visitemos su hogar, se se inscribe ahí en informaciones. Y aprovechamos también terminado, antes de terminar la reunión, le vamos a cantar cumpleaños feliz a la Paulita.

Estáis de cumpleaños, Pauli. Dios te bendiga, Pauli. Muchas bendiciones. También le vamos a cantar cumpleaños feliz.

El Diego estuvo de cumpleaños el miércoles. Diego, ¿alguien más de cumpleaños? No. Sí.

¿Cuándo? Mire, la teníais calladita, campeón. Vamos a estar cantándole también el cumpleaños a eso. Terminado la reunión.

Bien. Tomó su mejor ofrenda. tiene su mejor ofrenda. Si usted quiere hacerla a través de transferencia, ahí van a aparecer los datos en pantalla, código QR, si le es más cómodo, si la va a entregar de manera presencial, ahí está mi hermana Maribel, ahí está mi hermana Ana.

Permítame orar por su ofrenda. Si usted va a entregar su diezmo, me lo entrega en la mano, por favor, para bendecirlo. Padre, gracias te damos. Todo, absolutamente todo es tuyo y lo recibido de tu mano te damos en este día.

A ti la gloria, la honra, la alabanza y la adoración en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Bien, póngase de pie con gozo y con alegría cantamos al Señor.

En Santiago 1 verso 2 está escrito que tenga gozo, aunque pase por diversas pruebas, porque de allí saldré victorioso. Mi lamento cambiaste por danza, ya no hay tristeza, solo alabanzas. Mi lamento cambiaste por danza, yo no hay tristeza. Yo danzo, danzo, danzo, danzo, danzo, danzo en el proceso y grito, grito, grito, grito, grito, grito.

No moriré. Doy vueltas, vueltas, vueltas, vueltas, vueltas, vueltas. No me avergüenzo. Fiesta, fiesta, fiesta fiesta, fiesta en el arriba, nos vamos con gozo y alegría.

Iglesia levanta un grito de jubilago 1 verso 2 está escrito que tenga gozo cuando pase por diversas pruebas porque de allí saldré victorioso. Mi lamento cambiase por danza. Ya no hay tristeza, solo alabanza. Mi lamento me hace por danza, ya no hay tristeza.

Vamos, yo danzo, danzo, danzo, danzo, danzo, danzo en el proceso. Grito, grito, grito, grito, grito, grito. No moriré. Doy vueltas, fuertas, vueltas, vueltas, vueltas, fuerzas.

No me avergüenza, fiesta, fiesta, fiesta, fiesta, fiesta en el desierto. Vamos iglesia, salga. Aunque venga la enfermedad, mientras viva te alabaré. Aunque mis labios quieran callar, mientras vivas te alabaré.

Aunque el desierto me quiera secar, mientras vivas te alabaré. Aunque la higuera no florezca, mientras vivas te alabaré. Aunque venga la enfermedad, mientras vivas te alabaré. Aunque mis labios quieran callar, mientras vivas te alabaré.

Aunque desierto me quiera secar. Mientras vivas te alabaré. Aunque dea no floreza, mientras te alabaré. Mi lamento cambiaste por danza.

Ya no hay tristeza, solo alabanza. Mi lamento cambi por raza, ya no hay tristeza. Vamos todos arriba. Yo danzo, danzo, danzo, danzo, danzo, danzo en el proceso.

Un grito, grito, grito, grito, grito, grito. No moriré. Doy vueltas, vueltas, vueltas, vueltas, vueltas, vueltas. No me avergüenza fiesta, fiesta, fiesta, fiesta, fiesta, fiesta en el desierto.

La La la la levanta un grito de júbilo. Bendito. Aleluya. Nos vamos, eh, nos vamos.

Dos cositas rápido. Le pido la oración, eh, por favor. El día miércoles tenemos una reunión bien s, eh, importante, superbonita. Eh, recuerde que no sé si usted lo sabe, pero por eso le pido su oración.

Nosotros estamos inscritos en el Banco de Alimentos como organización. Creo que somos la única organización acá en Santa Cruz. Entonces, este día miércoles tenemos una reunión con la Dideco, con la municipalidad acá, precisamente para poder hacer esa gestión y poder ser un canal de bendición, sobre todo en estas temporadas más complejas, eh de bendición para eh la gente que lo pueda necesitar a través de eh esa llegada de alimentos mucho más económica. Entonces, el miércoles tenemos la reunión con la municipalidad, así que yo le pido su oración para que todo fluya de la manera correcta y poder seguir bendiciendo a a la sociedad, no tan solo con una palabra, sino con hechos concretos también, ¿ya?

Así que le le pido esa bendición también durante esta semana eh vamos a a tener acá eh bolsas de mercadería. Ya vamos a tener acá eh ahí le voy a pedir un cartel a Pero acá eh cosa de que si usted conoce familias que lo necesiten, las vamos a tener a disposición llegar y sacar ya porque eh insisto, eh no no tan solo tenemos el brazo un brazo espiritual, sino también un brazo social de ayuda a la a a la comunidad y a los que lo puedan estar necesitando. Ya. Así que le pido eh esa bendición y para que usted también lo sepa, perdón, oración y durante esta semana para que usted también eh lo sepa y si conoce a alguien, dígale, «Ven a la iglesia.» Ahí van a estar a frontera eh disposición.

Así que esta semana con ayuda del Señor vamos a tener aquello acá. Eh, nada más los cumpleaños. Gracias. Cantamos cumpleaños feliz rápidamente y Paulita, Dios te bendiga.

Felices 25 cumple bendiciones. Te deseamos a ti. Que el Señor te bendig. y que seas feliz.

Dios les bendiga. Bien, Padre, gracias. Ha sido bueno estar hoy reunidos en la iglesia. Permite que podamos tener una extraordinaria semana.

Señor, bendice a quienes tienen que viajar. con ellos que esta semana sea una semana provechosa. Renueva nuestras fuerzas. Gracias Dios por quienes hoy nos acompañaron por primera vez.

Que esta sea su casa, Dios mío. Gracias. Despídenos en paz, en comunión los unos de los otros, más nunca jamás de tu presencia. En el nombre de Jesús.

Amén. Y amén. Dios les bendiga. Despídase de su hermano, por favor.

Despídase de su hermana. Nos vemos en la semana con ayuda del cielo. Bendiciones. Hay empanadas afuera, recuerde, 25 empanadas.

Yeah.

Declaración

Bendiciones. Hay empanadas afuera, recuerde, 25 empanadas. Yeah.

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