Mensaje central
Espero haya disfrutado este fin de semana, un fin de semana un poco más largo. Jueves, feriado, viernes eh fue un sándwich sobre todo para los escolares, los estudiantes, algunos universitarios con semana de receso también. Entonces, eh bien, invitamos a todos los niños a la escuela dominical.
Vamos a leer del verso 1 en adelante
Vamos a leer del verso 1 en adelante. Éxodo, capítulo número 17. Damos gracias al Señor. Espero haya disfrutado este fin de semana, un fin de semana un poco más largo.
Jueves, feriado, viernes eh fue un sándwich sobre todo para los escolares, los estudiantes, algunos universitarios con semana de receso también. Entonces, eh bien, invitamos a todos los niños a la escuela dominical. Éxodo 17. Quiero compartir esta palabra, espero sea de bendición para nuestra vista.
Dice la escritura,
Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas conforme al mandamiento del Señor.
Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas conforme al mandamiento del Señor. Y acamparon dónde? En Refidín. Diga Refidín.
Refidín. No había agua para que el pueblo bebiese. Y altercó el pueblo con Moisés y dijeron, «Danos agua para que bebamos.» Moisés les dijo,
¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis al Señor?
¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed, a nuestros hijos y a nuestros ganados?
¿Qué haré con este pueblo?
De aquí a un poco me apedrearán.
¿Está pues Dios entre nosotros o no?
Gracias. Te pido con todo mi corazón que esta palabra hoy sea de edificación y sea de bendición para nosotros, tu pueblo, tu iglesia. Hemos venido, Señor, con expectativa de que tú hables a nuestra vida. Reconocemos, Señor, nuestra necesidad de ti.
Usa mi vida en este día. Yo te pido, Señor, que el precioso tesoro se manifieste en esta mañana, Señor, y que cada uno de tus hijos que hoy están en este lugar, los que nos escuchan a través de la radio, quienes están a través de las redes sociales, puedan, Señor, no ver, no observar el vaso de barro, Señor, sino, Dios, que se manifieste tu precioso tesoro. Es tu palabra la que necesitamos. Tu palabra es verdad.
Tu palabra es vida. Glorifícate en el nombre de Jesús. Amén y amén. Dele un fuerte aplauso, por favor, a su Señor.
Bien, Refidín, querida iglesia, es un lugar muy interesante en esta historia por el significado de su nombre y por la manera en como ellos llegan a este lugar. y por supuesto también entender hacia dónde se dirigían. El capítulo número 17 es un capítulo muy muy interesante de de poder analizar, ya que es un capítulo bisagra en relación a dónde venían, a dónde llegaron y hacia dónde se dirigía hacia dónde se dirigía Israel. Es importante, antes de poder dar la definición de el nombre en sí de Refidim, es importante entender que antes de que llegaran a Refidim, antes de que Israel llegara a este lugar, Dios, no no lo olvidemos, recordémoslo en esta mañana, Dios había sacado Israel con mano poderosa de Egipto.
Dios había manifestado señales y maravillas, plagas para el pueblo de Egipto. Dios los saca. Celebran ellos la Pascua. Una vez llegado al Mar Rojo.
Recuerde usted que Israel ve abrir el mar, ellos pasar en seco, luego ver como Dios cierra las aguas y toda y todo el ejército de Egipto perece. Una vez atravesado el desierto, ellos llegan a un lugar llamado Mara, en donde las aguas eran amargas. Moisés arroja un un árbol, unas ramas, el agua se endulza y Dios ve la provisión de Dios a través de de poder beber esa agua. No, no tan solo eso, sino que ellos comienzan a ver una columna de nube en el día.
y comienzan a tener una columna de fuego en las noches, o sea, tenían aire acondicionado en la mañana, tenían calefacción en la noche y no importando la temperatura abrazadora del día o no importando las bajas temperaturas en la noche, Dios estaba ahí cuidándolos, estaba ahí protegiéndolos. Luego de esa situación, ellos se encuentran con la necesidad de de comida. Dios les envía el maná y Dios les envía las codornices. Por tanto, ven, vemos a un pueblo siendo guardados por su Dios, siendo protegidos por su Señor, siendo abastecidos por el Dios que ellos creían.
Y y al llegar a Refidim, ellos han visto todas esas señales y ahora se dirigían a la tierra prometida. Pero antes de llegar a la tierra prometida, ellos debían pasar por Oreb, el el monte de Dios, el Sinaí. Y en ese lugar, Dios iba a establecer su alianza con Israel, iban a establecer su pacto con Israel, iban a recibir las leyes, los mandamientos. Por tanto, vea este escenario, por favor, que que es importante poder tenerlo en consideración.
Israel ha visto señales, milagros, prodigios, ha visto la mano de Dios, cómo Dios los alimenta, como Dios los guarda, los cuida y van rumbo a Oreb, el lugar en donde Dios va a establecer la alianza de de él con su pueblo, le entregará las leyes, los mandamientos, dejarán de ser solamente un pueblo errante para transformarse en una verdadera nación con leyes, con estatutos. Y en medio de esas situaciones se encuentran ahora aquí en Refidín. Y entre todo el poder que habían experimentado y todo lo que iban a suceder a su favor, llegamos a este lugar.
Primeros Versos
Y es interesante poder observar que llegan a ese lugar, dice la escritura, y lo hemos leído los primeros versos, por mandamiento de Dios. O sea, es Dios dirigiendo sus pasos. Y y esto es interesante porque es Dios el que los lleva a ese lugar y es un lugar en donde no hay agua. O sea, Dios sabía que no había agua.
Dios sabía que en ese lugar había escasez de agua. Pero insisto, es Dios el que los dirige. Dice la escritura, lo hemos leído. Ellos salieron del desierto, iban camino por mandamiento de Dios.
Dios, los está conduciendo ahí, los lleva a un lugar en donde no hay agua para beber y y Dios lo sabía.
Primero Es
y es un lugar que que el nombre se denomina refidí y y refidí tiene un significado y y en realidad dos significados y y el primero es un tanto complejo de de poder comprender y la mejor definición que uno le puede dar a la palabra refirim es e es un pasamano, un un soporte, un un lugar para sostenerse en el caminar, un pasamano. Y la segunda definición de Refidim, que tiene relación con su raíz más eh profunda, implica refrescar un lugar en donde, insisto, no hay agua. Dios los conduce, Dios los lleva, pero que su significado en sí es un pasamano, e es un lugar donde tú te tienes que sostener de alguien, de algo, y es un lugar para ser refrescado. Entonces, creo creo firmemente.
Pastor, ¿hacia dónde me está conduciendo con esto? sé hacia dónde te quiero llevar, pero creo firmemente, querida iglesia, que Dios tiene el control de nuestras vidas. Si si hay algo que usted y yo no podemos olvidar, no podemos obviar, es que Dios tiene, repito, el control de nuestras vidas y y en oportunidades, y esto es importante de entender, en oportunidades, Dios nos conduce por situaciones donde parece que no están las condiciones que necesitamos. Hay hay momento en donde Dios nos conduce por situaciones en donde no está todo lo que quisiéramos, en donde no está todo al parecer lo que necesitáramos, en donde no está todo lo que deseáramos para nuestra vida.
Pero es importante entender, repito esto, que Dios tiene el control de nuestra vida y es precisamente en esos lugares que Dios nos coloca, que Dios nos deposita para comprender que estamos pasando por un refidín en donde Dios debe ser nuestro pasamano, en donde es Dios el que debe ser nuestro sostenedor. y él es el que el que debe ser el refrigerio para nuestra vida. O sea, hay hay instantes, querida iglesia, hay momentos en nuestra vida, repito, en donde en donde tú ves la mano del Señor, en donde Dios está a tu lado. Y y de hecho el el estar hoy nosotros en este lugar es indicativo de que sin duda Dios hizo en nuestra vida, si no no estaríamos acá.
Un día Dios nos tocó, un día Dios nos transformó, un día Dios hizo una obra en nosotros. Pero en la vida, en en el conducirte en este mundo terrenal, en oportunidades, tú y yo nos vamos a encontrar en lugares que son incómodos para ti y para mí. Lugares en donde a lo mejor no están las condiciones que quisiéramos, no estamos viviendo el momento que quisiéramos. pareciera que todo es complejo, pareciera que todo es difícil, el el matrimonio se hace complejo, la economía está compleja, eh el trabajo no no es lo que yo quisiera.
Hay hay situaciones que tú estás esperando y parece que nunca se abre la puerta y y yo tengo que entender en esos instantes y en esos momentos que puede ser que Dios me está pasando por un refidín. Dios, Dios me está llevando por esos lugares. No es que Dios me soltó la mano, no es que Dios se olvidó de mí, sino que Dios en oportunidades, en momentos y en temporada me conduce por sendero, en donde yo siento la incomodidad, en donde yo siento el malestar, en donde yo siento la falta, lo mejor de amor, la falta de cariño, la falta de comprensión. Pero no se me puede olvidar, querida iglesia, que Dios sigue teniendo el control y que él es el pasamano de mi vida y que a lo mejor naturalmente yo no encuentro el agua para seguir adelante, pero él sigue siendo mi refrigerio en esos momentos.
Amén. Es e es importante poder comprender esto y es en ese lugar en donde Israel hace una pregunta. Dios está con nosotros o no. Dios, ¿dó está conmigo o no?
En en refidín, en esa situación, en ese momento, ¿está Dios conmigo o no? y después y y por eso te hacía mención de todo lo que Dios había hecho, querida iglesia, porque después de todo lo que Dios había hecho en favor de sus vidas, la interrogante de Israel fue sin duda una manifestación clara de de lo que ellos eran, un pueblo de doble ánimo. ¿Está Dios con nosotros o no? Después de todo lo que ellos habían visto, el maná, las codornices, la columna de fuego, la columna de nube, el mar abrirse, el el agua enmara, eh, después de toda esa situación, la interrogante que nace es,
Bueno, Dios está conmigo o no.
Y muchas veces nosotros pasamos por refidín porque precisamente los refidín revelan nuestra nuestra verdadera identidad, nuestras verdaderas convicciones. ¿Está Dios o no está Dios? Sí. ¿Quién dijo eso?
Santiago 18, por favor, mira lo que dice esta escritura. Le puede decir a mis queridos músicos, por favor, que ya llevamos 15 minutos. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. Ahora, esa palabra, querida iglesia, doble ánimo que que Santiago menciona, no tiene relación y y y escúcheme esto, por favor, no tiene relación con las emociones.
La palabra que está utilizando Santiago es es de doble ánimo, no tiene que ver con las emociones que un día estoy alegre y un día estoy triste, sino que la palabra doble ánimo que Santiago está utilizando tiene relación con tener, escúcheme por favor, con tener dos mentes. Coner dos mentes, con tener dos pensamientos. Y y eso muchas veces lo que nos sucede y es sumamente peligroso porque si sigo un doble ánimo, si sigo con dos mentes en mi vida, cada vez que me encuentre en situaciones incómodas, cada vez que yo me encuentre en situaciones de riesgo, cada vez que me encuentro en situaciones en donde creo que las cosas no están bien, no marchan bien, voy a terminar quejándome como Israel, ¿está Dios conmigo o no? Entonces, Israel no comprendió que Dios estaría ahí para proveer y para sustentar.
Y refidim, un lugar, querida iglesia, en donde Dios tenía que ser mi refrigerio, en donde Dios tenía que ser mi sustento, se transforma en un lugar de rencilla. Le terminaron colocando rencilla a ese lugar. Y y no me digas, por favor, que muchas veces cuando cuando estamos en los momentos incómodos, cuando las situaciones no se dan como como nosotros quisiéramos en la vida, cuando las circunstancias no están siendo favorables para nosotros y y no olvidemos, como te dije en un principio, que que yo tengo que creer verdaderamente que Dios tiene el control de mi vida. Yo yo no puedo ser un hombre, si camino en el reino, yo no puedo ser un hombre de doble ánimo.
No puedo tener dos mentes en donde en donde yo creo que Dios está conmigo cuando todo marcha bien, pero cuando las cosas son incómodas para mí, entonces yo yo empiezo a preguntar, bueno, ¿dónde está Dios? Porque si yo caigo en esa tentación en mi vida, querida iglesia, en el lugar donde Dios se quiere glorificar, en donde Dios quiere ser mi sustento, en donde Dios quiere ser mi refrigerio, ese lugar se va a transformar en un lugar de ¿qué? de rencilla, en un lugar de pleito, en un lugar de molestia, de enojo. Me me me está siguiendo.
Entonces, a ver, tome la mano a su hermano, por favor, y dígale lo siguiente. No olviden lo que Dios ha hecho contigo. No olvide, querido hermano, no olvide, mi querida hermana, lo que Dios ha hecho con cada uno de nosotros. Mire lo que dice Romanos, capítulo 12, por favor, verso 2.
El en la versión PDT, Romanos 12:2, por favor, dice, «No vivan.» ¿Cómo está mi pastor? Por favor, venga, siéntese adelante. No, tranquilo. No vivan según el modelo de este mundo.
Mejor dejen que Dios transforme su vida con ¿qué? Con una nueva manera de pensar. Así podrán entender y aceptar lo que Dios quiere y también lo que es bueno, perfecto y agradable a él. Amado, amada, no vivan según el modelo de este mundo.
Mejor dejen que Dios transforme su vida con ¿qué? Con una nueva manera de pensar. Dejen que Dios lo haga. ¿Por qué?
Porque en este mundo vamos a vivir refidín. En este mundo vamos a tener momentos incómodos. En este mundo vamos a vivir momento en donde pareciera que la necesidad es mayor, en donde pareciera que no tengo los elementos para seguir avanzando. Y en medio de esas situaciones, Dios te señala a ti y a mí, yo voy a hacer tu pasamano.
Yo yo voy a hacer tu sustento. Yo voy a hacer tu sostén. Yo voy a ser el que te va a mantener. Yo voy a hacer tu refrigerio.
Pero si no hay un cambio de mentalidad en nuestra vida, seguiré en esos momentos señalando, gracias, Caro. señalando y diciendo, «¿Dónde está Dios?» Y en los lugares donde Dios se pudiese perfectamente glorificar en mi hogar, en mi familia, lo que voy a levantar por causa de mi mente que todavía no es transformada, serán pleitos, serán rencillas y serán confrontaciones. No, no, esto es más profundo de lo que usted cree. Por eso la importancia, dígale de nuevo a su hermano, no olvides lo que Dios ha hecho contigo.
Entonces, cuando camino en el pensamiento correcto, son dos mentes. Hay que hay que matar una mente. Hay hay dos pensamientos. Hay que matar un pensamiento.
Hay que, señoras y señores, matar un pensamiento. Dígale a su hermano en Refidim, Dios sigue con nosotros. Aleluya. Vamos, dígaselo, por favor.
En refidim, Dios sigue con nosotros. Dios sigue con nosotros. Dios sigue con nosotros. A ver, se lo voy a decir más claro.
Tómele la mano a su hermano y dígale, «Deja de pelear. Cuando hay necesidad, dejemos de pelear. Cuando parece que las cosas no están marchando, es que Dios nos lleva por esos lugares, queridos. Dios nos lleva por esos lugares para darnos cuenta de qué, de que él sigue estando ahí, de que él sigue estando ahí y él se quiere glorificar en nuestra vida.
No, no se te olvide que el luego de Refidim está Oreb, un lugar en donde Dios va a pactar con Israel.
Primero Te
Y es que yo creo con todo mi corazón que cada vez que Dios quiere hacer algo grande con cada uno de nosotros, sus hijos, primero te pasa por refidim, primero te pasa por ese lugar. ¿Para qué? para que salga de nosotros todo pensamiento que tenga, no relación con Dios, para que Dios moldee nuestra vida y llegado el momento él se pueda glorificar sin el miedo de que tú y yo terminemos retrocediendo. Santiago capítulo 1, verso 2, traducción del lenguaje actual en adelante.
Hermanos en Cristo, ustedes deben sentirse muy felices cuando pasen por toda clase de ¿qué? De dificultades. Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a qué? A prueba, ustedes aprenderán a soportar con más fuerza.
¿Qué cosa? las dificultades. Por lo tanto, deben, ¿qué cosa? Resistir la prueba hasta el fin para que sean mejores y puedan obedecer lo que se les ordene.
Wow. Muy felices. O sea, yo debo entender que en Refidim Dios no me abandona. En refidim, Dios no me olvida.
En Refidim, Dios no me ha dejado. Dios no me ha desamparado. Querido, querida, a lo mejor alguno de ustedes están pasando en alguna área de su vida un tiempo de refidí en donde pareciera que Dios se olvidó de mí. ¿Cómo se le ocurre a Dios?
¿Dónde está Dios? ¿Está o no está Dios? Usted salga de este lugar convencido de una cosa. Dios sigue teniendo el control.
Dios sigue estando a mi favor. Dios sigue estando presente. Él es el sustento de mi vida. Él es mi refrigerio.
Él es el que camina a mi lado. Voy a pasar la prueba. Dios no me ha olvidado. Dios no me ha dejado.
Sé que una vez que pase esta situación, hay algo extraordinario de parte de Dios para mi persona. Salmo 66. Querido, querida, Dios nos pasa por refidí. Salmo 66.
Porque tú nos probaste, oh Dios. Dios no te olvida, Dios no te deja en refidí porque tú nos probaste, Dios, nos ensayaste cómo se afina la plata, nos metiste en la red, pusiste sobre nuestros lomos, ¿qué cosa? Pesada carga. Mire a alguien y dígale, «Es Dios.» Dígaselo así.
Es Dios. Es Dios. Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza. Pasamos por el fuego y por el agua.
Resultado. ¿A dónde nos saca Dios? Abundancia. ¿Y nos sacaste a dónde?
Abundancia. Dios te va a sacar abundancia. Dios te va a sacar abundancia. Entonces, Refidim nos pone a prueba.
Refidim siempre te va a poner a prueba. La pregunta evidente es, ¿cómo yo estoy pasando la prueba? La pregunta evidente es, ¿cómo yo estoy pasando mi refidim? ¿Cómo estoy atravesando ese momento difícil y complejo?
¿Cómo lo estoy pasando? Y abrace ahora con mucho cariño a su hermano y dígale,
¿Tienes cara de que estás reprobando? Yo yo yo quiero que entiendas, querido, querida, Dios no te abandona en refidim. Dios no te ha soltado la mano en refidim.
Dios no se ha olvidado de ti en refidim. No, no es que de repente en tu vida te desviaste. No es que de repente en tu vida estabas con Dios hasta el domingo y el lunes siguiente Dios se olvidó de ti. No, amado, no amada.
La Biblia dice,
Dios sigue teniendo el control de tu vida, de tu hogar, de tu familia, de tu economía. Dios sigue teniendo el control absolutamente de todo. Y aunque pareciera que Dios se olvidó de ti, no. Es que muchas veces nosotros tenemos que pasar por este lugar.
¿Sabes para qué? Para de una buena vez que nuestra vida salga esa mente mundana, salga esa mente carnal, salga esa mente tradicional y confiar en que Dios sí es mi sustento, es mi provisión, estará conmigo todos los días hasta el fin. Y no importa lo que esté viviendo, sé que a los que aman a Dios, todo ayudará para bien en el nombre poderoso de Jesús. Déjame decirte esto, por favor, en el tiempo que me queda.
llega un punto en nuestra vida en donde Dios pone a prueba, por eso, refidín, tres aspectos de nuestra persona. Dios primero pone a prueba, ¿sabes qué? Número uno, el nivel de confianza que nosotros tenemos en él, el nivel de confianza que nosotros tenemos en él. Y al hablar de confianza, no me refiero a que el dolor vaya a menguar, no me refiero a que las cosas van a ser más fáciles, sino que confianza tiene relación con la convicción que hay en nosotros de creer que Dios hará lo que dijo que iba a hacer.
No importa si hoy hay necesidad, no importa si hoy hay dolor, no importa si hoy hay escasez, no importa si hoy la situación es más difícil. Tengo la confianza, tengo la seguridad de que Dios sigue estando conmigo, de que él está presente, de que él no me va a abandonar, no me va a dejar. Querida iglesia, Dios nos hace pasar por refidim. Dios nos hace pasar por esos lugares para manifestar en nosotros verdaderamente el grado de confianza que tengo en Dios o no.
Por eso Israel dice, «¿Está Dios conmigo o no?
Es el grado de confianza. Hebreos 13:5, por favor. Hebreos 13:5 dice la escritura,
Hebreos 13:5No te desampararé ni te dejaré. Señoras y señores, Dios no te va a desamparar. Dios no te va a dejar. Dios no te va a desamparar.
Dios no te va a dejar. Y la mejor señal de mi grado de confianza hacia Dios es que independiente de que estoy hoy en refidí, voy a estar contento ahora porque a pesar de el hoyo en el que me encuentro, confío en que Dios no me va a dejar, no me va a desamparar. Y llega el momento en donde él me saca. y me coloca en lugar seguro para seguir avanzando.
No me va a dejar, no me va a desamparar. Contentos con lo que tenemos ahora. Tomen la mano a su hermano y dígale, contentos con lo que tenemos ahora. No llorando, no enojado, no con rabia, no con molestia, no con disilusión, no contento.
Señor, estoy en esta situación, no me gusta. Es verdad, no estoy cómodo, es verdad. Siento que me faltan cosas, es verdad, pero confío en ti. No me vas a dejar ni me vas a desamparar.
Deuteronomio 31:6, nueva traducción viviente, por favor. Deuteronomio 31:6 dice la escritura, «Así que sé fuerte y valiente. No tengas miedo ni sientas pánico, porque el Señor tu Dios, él mismo irá delante de ti, no te fallará ni te abandonará. Sé fuerte y valiente.
Confianza. Ten confianza. Ten confianza, querida iglesia, tenga confianza. Estoy en Refidín, un lugar complejo, un lugar difícil, un lugar sin agua.
A alguien le falta el agua y usted me entiende que no estoy diciendo agua. Pero a alguien le falta agua hoy en día. Seguramente sí. en alguna área, en alguna situación, en alguna cosa, pero ten confianza, Dios no te va a dejar.
Dios no te va a desamparar. Sé fuerte, sé valiente. Amados, en oportunidades Dios nos conduce por caminos que no quisiéramos. Pero confía, el Dios que nos bendijo ayer con tantas bendiciones sigue a nuestro lado y no nos dejará.
ni nos desamparará. Abrace a su hermano, por favor, y y y dígale con esa voz de profeta que usted tiene, dígale, confía. Dios tiene el control. Aleluya.
Vamos, dígaselo. Confía. Dios tiene el control. Confía, confía, confía.
Querida iglesia, Dios nos pasa por refidim. Dios nos pasa por refidim. Dios te lleva por esos lugares. Dios nos hace pasar por esos lugares y y recuerda, por favor, son en esos lugares en donde yo tengo que decidir qué mente voy a matar, qué pensamiento voy a matar, porque obviamente se va a levantar una voz diciendo, como dijo Israel, ¿está Dios conmigo?
¿No está Dios conmigo? No, no, no, no. Por otro lado, Dios está mirando tu grado de confianza. No, no estoy en refidín, pero Dios sí está conmigo.
No me dejará. No me va a desamparar. Dios tiene el control. Levante su mano y dígalo fuerte.
Dios tiene el control. Dios tiene el control. Aleluya. Ahora lo lo podríamos decir un poco más fuerte.
Por favor, dígalo fuerte. Dios tiene el control. Aleluya. Que alguna vez vengan los carabineros, no por los músicos, sino por el grito suyo, mi hermano, que valga la pena.
Dios tiene el control. Lo segundo que Dios observa en nuestro refidim no tan solo es el grado de paciencia, sino el grado de confianza, sino nuestra paciencia. Dios prueba tu paciencia en refidim. Dios prueba tu paciencia en refidim.
Y al hablar de paciencia, me refiero al tiempo que entrego para poder esperar que Dios lo haga. ¿Cuánto es el tiempo que yo entrego para poder esperar que Dios lo haga? Paciencia. Y y hay una historia en la Biblia que ilustra de manera maravillosa la necesidad de paciencia en nuestra vida.
Observemos esto, por favor. Primera de Samuel 13, verso 8, dice la escritura,
Y él esperó, ¿cuántos días? 7 días, conforme al plazo que Samuel había dicho. Pero Samuel no venía a Gilgal y el pueblo se le desertaba.
Entonces dijo Saúl,
Y ofreció el holocausto. Resultado de la falta de paciencia. Primera de Samuel 13:13, por favor. ¿Por qué no está la NTV ahí?
Lo pedí en 60. Primera de Samuel 13:13 dice,
Locamente has hecho. No guardaste el mandamiento de Dios, tu Dios, que él te había ordenado. Pues ahora Dios hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.
El rey es Saúl y se levantan los filisteos en contra de Israel. Y Samuel, el profeta de Dios, le dice,
Mira, espérame 7 días. Yo voy a llegar en 7 días. Vamos a encender el holocausto.
Dios nos dará la victoria.
Y Saúl se empieza a desesperar. Como Saúl se empieza a desesperar y y y dice que estaba el ejército, pero de repente el ejército empieza a desertar. Entonces Saúl está observando eso y ahí tú ves como ese hombre está confiando en su fuerza humana y no confiando en Dios. Entonces, ¿qué hace él?
dice,
Yo voy a encender el holocausto.
Y y Saúl le responde,
Lo que sucede, el pueblo me desestaba, tú me dijiste 7 días. Como veía que no llegaba, entonces lo encendí.
Porque en los refidim, en esos momentos en que parece que hay ciertas necesidades en nuestra vida, la tendencia humana es actuar locamente, neciamente, negligentemente. Lo puedo poner en términos más espirituales si usted lo quiere, carnalmente. Cuántas veces por falta de paciencia hemos actuado de manera carnal, porque Dios nos envía a refidir. Y en refidim no solamente Dios observa nuestra confianza, sino que también observa nuestra paciencia.
Hemos sido pacientes o impulsivos en los refirios. Ahora, es importante entender un par de aspectos en relación a la paciencia. Número uno, recuerde que es un fruto del Espíritu Santo en nuestra vida. Gálatas 5:22.
Vamos a a pasarlo rápidamente, por favor, pero el texto está ahí para que usted no se lo olvide. Es un fruto del Espíritu Santo. Número dos, crece mediante la prueba. 522 más el fruto del espíritu de amor, gozo, paz, paciencia.
Es un fruto del Espíritu Santo. O sea, es algo que usted y yo deberíamos pedir. Es algo que en usted y yo se debería manifestar. Lo lo podría decir de esta manera y perdón mi ofensa, no quiero ofender, pero es una realidad.
Creo que a mayor compromiso en nuestra vida cristiana es mayor la paciencia que nosotros comenzamos a tener porque es un fruto del espíritu. Entonces, mi vida cristiana podría verse directamente relacionada a mi grado de paciencia, porque, repito, es un fruto del espíritu. Y como todo árbol y aquí hay varios agricultores, como todo árbol usted lo planta, van pasando los años hasta que está maduro y comienza a producir fruto. Lo mismo en nuestra vida, en el caminar con el Señor.
Esa paciencia tiene que ir manifestándose en nosotros. Y esa y esa paciencia, ¿dónde mayormente se va a ver reflejada? En los refidimos. de nuestra vida.
La paciencia, aunque usted no lo crea, crece mediante la prueba. Santiago 1:3, por favor, dice la escritura, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce, ¿qué cosa? Paciencia. No, no me digas, por favor, que cuando estamos en refidim, lo que se nos prueba es la fe.
Por supuesto que sí, porque es ver que no hay algo, pero confiar en que Dios lo va a entregar. Y eso tiene que producir, ¿qué cosa? Paciencia. Número tres, recuerde que la paciencia, y esto es hermoso, se manifiesta en lo no merecido.
Pastor, ¿cómo es esto? Leamos esto, por favor. Primera de Pedro 2:20, nueva traducción viviente. Mire, quiero que lo lea, por favor.
Es obvio que no hay mérito en ser pacientes. Escuche, por favor. No hay mérito en ser paciente si a uno lo golpean por haber actuado mal. No, no hay mérito.
No me lo cambies, por favor. No, no hay mérito en eso. O sea, a cuántos nos castigaron alguna vez. Te portaste mal, te castigaron.
Entonces, hoy en día los papás son más indulgentes, pero antiguamente una hora era una hora. Yo yo me acuerdo con mi papá esa esa bendita mentira. Nosotros comíamos algo, íbamos con mi papá a la playa y tienen que esperar una hora para bañarse y una hora era una hora, no eran 10 minutos, no eran 15 minutos, una hora. Y ahí estábamos nosotros esperando la bendita hora.
Entonces dice Pedro,
Es obvio que no hay mérito en ser paciente. Si a ti te corrigen por haber actuado mal, tú, perdóneme mi vocabulario, mi término coloquial, pero tú y yo la comemos.
Eso no es paciencia. ¿Qué dice Pedro? Continuemos ahora sí, por favor. Dice,
Pero si sufren por hacer, ¿qué cosa?
el bien, el bien y lo soportan con paciencia, Dios se agrada de ustedes. Paciencia, paciencia. Si sufren por hacer el bien, no quiero verte. Está bien, mi amor.
Tranquila. Agu. Está bien, mi amor. Dios se agrada de ti.
Dios te ve. Y alguno aquí dirá,
E es contigo. Entonces, si tú la embarras, escúchame, por favor, si tú la embarras y se enojan contigo y tú la y tú la aceptas, dice Dios, aquí no hay mérito, porque la vida es así. No hay mérito en esto. Si de repente yo actúo mal en mi matrimonio, mi señora se enoja con justa relación, razón, yo me hago el tonto no más hasta que se le pase.
No hay mérito en eso, Camilo. No, no, no hay mérito, querido. No hay mérito. Pero dice la escritura, pero si sufres por hacer el bien, o sea, si a pesar de que tú sabes que la persona que está a tu lado está actuando mal y tú soportas, Dios te ve y Dios te recompensa.
Di Dios te está observando. ¿Por qué? Porque estás viviendo un momento de refidim. Y querida iglesia, uno de los dos tiene que ser cristiano.
Uno de los dos tiene que comportarse como hijo de Dios. Uno de los dos. Voy a avanzar rápido, mejor estoy y permítame decirle algo más en relación a la paciencia. Escúcheme, por favor, ahora antes de pasar, dígale a alguien con mucho cariño.
Te estaban hablando a ti por si acaso. Dígame, permítame decirle algo en relación a la paciencia, por favor. Hay una constante no muy favorable en nuestra vida. Esta es una constante en todos, no muy favorable.
Y es que nos gusta que nos tengan paciencia. ¿A cuántos les gusta que le tengan paciencia? Pero no siempre nosotros tenemos paciencia con los demás. Es que no me tenéis paciencia.
Me me gusta que me tengan paciencia. Me me gusta que me tengan paciencia. Pastor, aguánteme si Dios está tratando conmigo. Me gusta que me tengan paciencia, pero no me gusta tener paciencia con los demás.
Y mira lo que dice Mateo 7:12, por favor. PDT está siendo bendecido. Dice,
Así que traten a los demás como les gustaría que los trataran a ustedes.
Trata a los demás como quieres que te traten a ti. O sea, si a ti te gusta que tengan paciencia contigo, por favor, ten paciencia con los demás, porque en refidim Dios sigue teniendo el control, porque en refidim Dios sigue manifestándose, pero necesita ver nuestra confianza y necesita ver nuestra paciencia. Podemos darle un aplauso al Señor, por favor. Déjeme terminar con esto, por favor.
Te dije tres aspectos, confianza, paciencia y en refidim se presenta en nuestra vida para que caminemos con una alta expectativa. Y esto me gusta porque estoy seguro de que Dios lo está permitiendo y por algo lo está permitiendo. Aleluya. Estoy seguro que lo que estoy viviendo Dios lo está permitiendo y por algo lo está permitiendo.
Mi querido hermano, Dios por algo te está haciendo pasar lo que estás pasando. Dios por algo te está haciendo pasar, escúchame, lo que estás pasando. No se te olvide, Dios lo está permitiendo y por algo lo está permitiendo. Ahora, si yo entiendo a través de Jeremías, la Biblia me enseña que Dios tiene planes de bien para mí y no de mal.
Por tanto, lo que estoy pasando, aunque es incómodo para mi vida, confío en que Dios me está llevando a un ore. Aleluya. Confío en que Dios me está llevando a un lugar de bendición, a un lugar de favor, a un lugar de victoria, a un lugar de respuesta, a un lugar de ensanchamiento. Amado, amada, no todo lo que tú estás pasando es para tu desgracia, es para tu ruina, es para tu miseria.
No, yo confío en que por algo está sucediendo y sé que ese algo es bueno, es agradable y es perfecto para mi persona. Tenga una alta expectativa cada vez que Dios te mete a un refidín, usted confíe. Sé que Dios está conmigo. Usted sea paciente, no haga locura, sino que confíe en que en algún momento Dios se va a manifestar, pero por sobre todo también avance con alta expectativa, entendiendo que con Dios no vamos de derrota en derrota, sino de gloria en gloria, de triunfo en chunfo, de victoria en victoria y de poder en poder.
Romanos 8:18. Déjeme afirmar esto, por favor, Marco. Muchachos, si pueden subir Romanos 8:18 dice la escritura, pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente, aleluya, no son comparables con qué, con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Cada vez que estoy entrando en un refidín, posiblemente sea una aflicción para el tiempo presente, pero no va a terminar en derrota, sino que va a terminar en victoria para la gloria del Señor.
Isaías 43:2. Mira lo que dice Isaías 43:2. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo, y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Pero déjame darte esta versión, por favor. Dice la escritura, «Aunque tengas graves problemas, yo siempre estaré contigo. Cruzarás río y no te ahogarás. Caminarás en el fuego y no te quemarás.
Tenga una alta expectativa, querido, querida. Dios te está pasando por refidí no para que muera, sino para ver la mano poderosa de Dios en favor de tu vida. Yo no sé por lo que usted pueda estar atravesando, no sé por lo que usted pueda estar viviendo, pero estoy seguro que todo será favorable para usted. Abrace a su hermano ahora y dígale,
Todo terminará en algo bueno para tu vida.
Todo terminará en algo bueno para tu vida. Todo terminará en algo bueno. La pregunta de Dios, la pregunta de Israel fue, ¿está Dios con nosotros o no? Y aquello tenía, querida iglesia, y con esto termino, aquello tenía tres connotaciones.
Israel cuando estaba diciendo, «¿Está Dios con nosotros o no?» Estaba diciendo tres cosas. Número uno, su presencia no está. Número dos, su providencia no está. Y número tres, sus promesas no están, su presencia no está, su providencia no está, sus promesas no están.
Por eso es importante poder comprender, por eso es necesario poder entender que en la vida usted y yo vamos a pasar por refidín. Y en esos momentos, querido, querida, si hay algo que usted y yo tenemos que tener con plena certeza y con plena convicción, es que su presencia sigue estando en favor de nuestra vida. Que su providencia, su poder sigue moviéndose en favor de nosotros y que sus promesas siguen estando vigentes para con nuestra vida. Así que si usted está en un refidín o va a entrar a un refidín, tenga por cierto lo siguiente.
Voy a caminar con la confianza en que sé que Dios hará algo en favor de mi vida. Él sigue estando, no me va a dejar ni me va a desamparar. ¿Cuánto va a durar esto? No lo sé, pero sé que él sigue estando ahí.
No es que el me introdujo. Dios sigue teniendo el control. Y aunque parezca adversa la situación, seguiré caminando con una expectativa de confiar que cuando esto pase no quedaré en una peor situación, si en una sino que en una mejor condición de la que antes tenía. Porque a los que aman a Dios, sí, todo ayuda para bien.
Todo ayuda para bien en favor de nuestra vida, querida iglesia. Todo ayuda para bien. Yo yo no sé en qué área a lo mejor usted y yo estamos introducido en un refiri, pero recuerde esto, por favor, y con esta frase termino. Recuerde esto.
Avivamiento. Bájame un poquito, por favor. Recuerde esto, avivamiento no es vivir algo nuevo. Avivamiento es volver a vivir lo que nunca debimos dejar.
La palabra, la obediencia, su presencia. Avivamiento no es vivir algo nuevo. Avivamiento es volver a vivir lo que nunca debimos dejar. Y muchas veces en refidim nosotros dejamos la palabra, dejamos la obediencia, dejamos su presencia.
¿Está o no está Dios con nosotros? Querido, querida, Dios sigue estando en nuestra vida. Dios sigue estando en nuestra vida. Dios sigue estando en tu familia.
Dios sigue estando en tu matrimonio. Dios sigue estando en tu casa. Dios sigue estando contigo. Así que avanza en confianza, con paciencia, con una alta expectativa.
Avívate una vez más. Toma la palabra, toma la obediencia, busca su presencia y no importa lo que estés viviendo hoy, sé que terminarás en victoria en el nombre poderoso de Jesús. Dele un fuerte aplauso a su Señor. Póngase de pie, por favor.
Podemos levantar nuestras manos al cielo. Padre, en el nombre poderoso de Jesús, bendigo a tus hijos, bendigo a tus hijas, declaro tu presencia en esta mañana sobre cada uno de ellos. Hemos venido a buscar tu rostro. Hemos venido a clamar a ti, Dios.
Clama a mí y yo te responderé. Señor, bendigo a cada uno de tus hijos que hoy está viviendo un refidín, Señor. No es el el que nos introdujo. No es que Dios a nosotros se nos echó a perder la brújula y caminamos, Dios mío, de manera necia, tonta, loca, desenfrenada.
No, Dios, tú nos conduces. Tú conduces nuestra vida. Tú eres el capitán de nuestro barco. Tú eres, Señor, el que maneja, Dios mío, nuestro vehículo en la vida.
Tú eres el conductor de nuestro corazón. Y entiendo, mi buen Dios, que hay tiempo, hay momento y temporada en donde tú nos introduces en lugares, Dios, inhóspito, en situaciones incómodas, en donde parece que falta agua, Dios mío. Pero Señor, son esos lugares en donde tú hablas a mi corazón y dices,
Hijo, hija, yo quiero ser tu sustentos, quiero ser tu refrigerio, quiero ser donde tú te tengas que sostener. Por eso, Dios, trata con nuestra vida.
Pero bendito eres tú, Dios mío. Tengo que comprender, tengo que entender que refidime es parte de la vida, refidime es parte del matrimonio, refidime es parte, Dios mío, del negocio. Refidime es parte del trabajo. Refidime es parte, Dios mío, de la empresa.
Refidime es parte, Dios, de mi vida. Y en esos lugares, mi buen Dios, oh Padre, tú ves mi confianza, tú ves mi paciencia y también observa mi expectativa hacia el mañana. ¿Cuánta gente Dios al entrar en refir pierde su expectativa? Y Dios, en vez de confiar por causa de las señales que hicimos en el ayer, porque el mismo Dios de ayer es el mismo Dios de hoy, se dejan estar, Señor, y se olvidan.
Oh, Dios, pero aquí nosotros estamos. Vuelve a avivarnos, Espíritu Santo, vuelve a avivarnos. Aviva tu obra en medio de estos tiempos, Señor. El amor por tu palabra, el amor por tu presencia, el amor por tu obediencia, Dios.
Porque avivamiento, mi buen Dios, no es algo nuevo. Avivamiento, Dios, es volver a retomar lo que nunca debimos dejar. Por eso Apocalipsis me señala y me dice,
Has olvidado, has dejado ese primer amor.
Bendito eres tú. Oh, mi buen Dios, que nos llevas de gloria en gloria, de triunfo en triunfo, de victoria en victoria, de poder en poder. Aviva tu obra, bendícenos, Señor. Gracias en el nombre de Jesús.
Amén y amén. Aleluya. Dele un fuerte aplauso, por favor, a su Señor. Aleluya.
Vamos, le fuerte aplauso a su Señor, por favor. Re, Señor de señores. Aleluya, aleluya, aleluya. Mi plenitud.
Si me falta todo, en ti, lo tengo todo. Aleluya. Tengo a ti. Tu presencia es todo.
Eres mi tesoro. Mi plenitud. Si me falta todo, en ti lo tengo todo. Te tengo a ti.
Tu presencia es todo. Eres mi tesoro. Si mis fuerzas se acaban, descansaré en ti. y respondes con silencio.
Esperaré en ti, príncipe de paz. Tu palabra me dice que no me dejará. Mi confianza está. Vamos, dígaselo.
Pues está en ti, solo en ti, pues está en ti plenitud. Si me falta todo, en ti, lo tengo todo. Te tengo a ti. Tu presencia es todo.
Eres mi tesoro, mi plenitud. Me falta todo. Si me falta todo, en ti lo tengo todo. Te tengo a ti.
Tu presencia, tu presencia es todo. Eres mi tesoro, mi plenitud. Si me falta todo, en ti lo tengo todo. Te tengo a ti.
Te tengo a ti. Tu presencia es todo. Eres mi tesoro. Quiero que con todo el respeto que usted me merece pueda pueda repetir esta oración conmigo, por favor.
Padre, en el nombre de Jesús, te doy gracias por esta palabra. Gracias, mi buen Dios, gracias por traerme hoy a este lugar. Tú hablas a mi vida. Tú hablas a mi antes de tiempo, a tiempo y aún después de tiempo.
Reconozco, Dios, que he estado en refidim, que he pasado refidim y no siempre lo he pasado de la mejor manera. Por eso hoy esta palabra hace sentido a mi vida. Y te pido, Dios, Dios, déjame en este día. Que mi confianza aumente.
Permite en este día que el fruto del espíritu llamado paciencia se desarrolle. Oh Dios, quiero tener una alta expectativa porque sé, mi buen Señor, que no importando las aflicciones del tiempo presente, hay una mayor gloria. Hay una respuesta. Hay una hay una bendición mayor.
Oh Dios amado, déjame caminar con confianza, con paciencia, con una alta expectativa. Sé que estás a mi lado. Oh, Señor, tú tienes el control de mi vida. No me has abandonado, no me has dejado, no me has desamparado.
Señor amado, hoy entiendo que los refidim son necesarios. Tú nos conduces porque luego de refidim está oré un lugar de pacto, un lugar de milagros, un lugar de presencia. Señor, creo con todo mi corazón que tú me estás conduciendo a orel un lugar de pacto, un lugar de milagros, un lugar de presencia. Por eso, Dios, yo oro en este día, saco de mi vida esa mente carnal, esa mente que hace que yo dude en los tiempos difíciles.
Oh, Señor, declaro en el nombre de Jesús, como dice Pablo, que ni la vida, ni la muerte, ni lo presente, ni lo pasado, ni lo porvenir me separará de lo que tú tienes para mi vida. Señor, gracias. Creo con todo mi corazón que lo que viene es mejor a lo que hoy tengo, Padre. Gracias en el nombre de Jesús.
Amén y amén. Aleluya. Dele un fuerte, un fuerte aplauso. Gracias, Señor.
Gracias. Gracias, Señor. Gracias, gracias, gracias. Gracias, Dios.
Gracias. Oh, aleluya. Gracias. Gracias, Espíritu Santo.
Gracias. Gracias Espíritu Santo. Gracias, gracias, gracias, gracias. Eh, gracias, Espíritu Santo, te adoramos.
Te adoramos. Aleluya. Puede, por favor, bendecir a alguien, abrazar a alguien que que no sea el que ya abrazó y y decirle confianza. Paciencia, expectativa, aleluya, confianza, paciencia, expectativa.
Dios, Dios lo hará, mi hermano. Dios lo hará, mi hermana. Tenga confianza, tenga paciencia, tenga una alta expectativa, porque lo que lo que viene es glorioso para nuestra vida. Aleluya.
Lo que viene es poderoso. Lo que viene es bueno. Ey, lo que viene es bueno. Lo que viene es extraordinario.
Vamos a ofrendar. Vamos a ofrendar. Y siempre es una bendición poder ofrendar. Siempre es una bendición poder ofrendar.
Tome su mejor ofrenda. Si usted hoy necesita sobre de diezmo, ahí está mi hermana Mariana. Si usted necesita sobre de diezmo, solamente levante su mano. Ahí le van a llevar el sobre de diezmo.
Vamos a honrar al Señor con nuestros bienes. Vamos a honrar al Señor con con toda la obra de nuestras de nuestras manos. Eh, mientras usted busca su mejor ofrenda, hoy día tiene que ser una buena ofrenda, una buena ofrenda. Ah, déjeme por favor darle las actividades.
Escúcheme, estamos a dos semanas. Estamos a dos semanas de nuestro día de Pentecostés. Estamos a dos semanas de nuestro día de Pentecostés. Recuerde que el lunes 8 vamos a celebrar, vamos a celebrar Pentecostés.
No, no se olvide, el lunes 8 vamos a celebrar Pentecostés y eh creo que era Hechos 13:20. Si me me pueden buscar ese texto, por favor. Creo que Hechos 13:20 si y Primera de Corintios 16:2. Si los pueden buscar, por favor.
Si me equivoco, pido perdón. Generalmente me equivoco. Pido pido perdón. Hechos Hechos 13:20, creo que Hechos 13:20.
Eso no, no es ese. Lo busco. Déjeme por favor. Ah, señor, no es no es hecho, pero quiero.
¿Dónde tengo el Oh, tengo tantas cosas aquí? Aquí está. A ver, mi plenitud. Ajá.
Hechos. Y ahora se se me perdió todo. Hechos 20. Puede ser.
Sí. Hechos 20, por favor. Como le dije yo, generalmente me equivoco. Pido perdón.
Se me perdieron hasta la cita. Hechos 20:16. Hechos 20:16, Primera de Corintios 168 y 9. Mire, Hechos 20:16, por favor.
Ahí está. Porque Pablo se había propuesto pasar de largo a Efeso para no detenerse en Asia. ¿Por qué? Porque se apresuraba por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén.
Jerusalén. Hechos 16, Primera de Corintios, perdón, Primera de Corintios 16 8 y 9. Si lo pueden buscar, habla también de de Pablo señalando que iba a pasar Pentecostés en Efeso, pero estaría en estaré en Efeso hasta Pentecostés. O sea, ¿qué qué te muestra la Biblia con esto?
que Pentecostés era una fiesta que que los cristianos seguían celebrando y lo celebraban no como un acontecimiento, como una fiesta judía, sino recordando el derramamiento del Espíritu Santo sobre sus vidas, porque era la promesa, era el el consolador que Cristo había prometido. Este día Dios lo había declarado en favor de nuestra vida. Entonces, este año Pentecostés es el 8 de junio y y yo quiero animarte para que ese día estemos. Vamos a venir a adorar, vamos a venir a buscar el rostro del Señor, vamos a venir a desatar lengua, vamos a pedirle al Señor el bautismo del Espíritu Santo.
Vamos a pedirle al Señor que haya profecía, que los dones del Espíritu Santo sean derramados en nuestra en nuestra vida. Entonces, yo yo quiero animarte y vamos a empezar eh estas dos semanas. Vamos a tener el lunes en nuestros tiempos de oración a las 6 de la mañana, pero este lunes y el próximo lunes vamos a tener la oración a las 6 de la mañana y la vamos a tener a las 7 de la tarde. Acá vamos a venir a buscar el rostro del Señor.
Nos vamos a estar preparando porque yo creo, me me subieron este, por favor, ¿me lo pueden bajar un poco? Eh, yo creo en el en el derramamiento del Espíritu Santo en favor de nuestra vida. Entonces, yo yo quiero animarle para que estemos preparándonos. Entonces, el lunes, el lunes vamos a tener oración a las 6 de la mañana y vamos a tener oración a las 20, perdón, a las 7 de la tarde, 19 horas.
Pero también queremos invitar a la iglesia, tenemos las gráficas, Nati, queremos invitar a la iglesia a que estas dos semanas estemos ayunando, ¿ya? A que estemos ayunando. Vamos a estar ayunando desde mañana el lunes hasta el lunes 8. Ahora, ¿de qué manera vamos a estar ayunando?
Yo yo les quiero pedir, esto es voluntario, debería ser impositivo, pero es voluntario. Así que los lunes vamos a pedirle por lo menos alguno de ustedes que esté ayunando. Amén. Los músicos lunes que vayan a estar ayunando.
El día martes todos los de multimedia. Eso. Gracias. Amén.
El martes que estén ayunando todo. ¿Dónde está el tomá? Se me fue el Ahí está. Está ayunando Gonzalo, la Yael, la Nati.
Hay hartos más por ahí, la Anto. Todos los que trabajan en multimedia el martes hay uno. El miércoles todos los servidores. Ya todos los servidores, todos los que sirven.
miércoles vamos a estar ayunando. El jueves los ancianos y los pastores. Así que el miércoles deja ancianos y pastores. Vamos a estar ayunando el jueves.
Si usted quiere sumarse diácono sería bueno. Pero ancianos y pastores vamos a estar ayunando y el viernes yo le pido a la iglesia que esté ayunando. Amén. Ya.
Y eso lo vamos a estar haciendo esta semana y la próxima semana vamos a estar ayunando. Así que usted marque. A lo mejor usted dice, «Yo no soy servidor, pero usted es iglesia, hermano. Yo no yo no no no toco, pero usted es iglesia.
Yo no soy anciano, pero usted es iglesia. Amén. Así que vamos a estar los lunes, martes, miércoles, jueves y viernes ayunando. Para los que se les olvidó lo que es el ayuno, ayunar es dejar de comer.
Es eso. Yo yo no estoy pidiendo y no y y voy a ser categórico en esto, por favor. No estoy no no me venga con que pastor, yo voy a ayunar redes sociales ese día. Yo voy a ayunar.
No, no, no. Lo que vamos a ayunar es dejar de comer, mi hermano. Ya. Vamos a sacrificar nuestro cuerpo.
Vamos a sacrificar nuestro cuerpo y como dice la escritura, también no vamos a ser como los hipócritas de de de eh desmudando, dice el texto, desmudando el rostro. Estoy ayunando, pastor. No, no, no. con gozo y con alegría, porque sin duda Dios va a hacer algo hermoso.
Amén. Ya. Así que a partir de mañana ayunamos esta semana y la otra. Mire, mire a alguien, por favor.
Dígale, «¿Te hace falta un ayuno?» Dígale,
Sí, pu hace cuánto usted no se manda un ayuno, mi hermano
Ayuno. Ah, ahora lo que usted pueda, ya. Lo que usted pueda, pero no no sea no no no sea de verdad, mi hermano. Le pido eso, sea de verdad.
O sea, no diga,
No, pastor, yo hasta las 12 no más porque no aguanto más.
Voy a voy a aguantar una horita más.
Amén. Entonces, eso vamos a estar ayunando esta semana y la otra. Ya esta semana sí tenemos reunión martes y jueves. Tenemos nuestras reuniones normales.
7 de la tarde las puertas están abiertas. A las 20 horas comienza nuestra reunión. el día martes, el día jueves, si usted puede acompañarnos, feliz. Eh, este viernes, a ver, ¿me están haciendo un copiar pegar o este viernes hay evangelismo?
Corresponde, gracias. Muy bien. Gracias. Este viernes a las 6 de la tarde tenemos evangelismo.
Los que quieren ir a evangelizar, bienvenido. Mi hermano Pedro si tiene que ir solo, va solo. Ah. Y si tiene que abandonar, abandona para seguir evangelizando.
A Gonzalo lo dejó a mitad de camino. Tuvo que devolverse Gonzalito. Pero fue Gonzalo, mi hermano. Si fue Gonzalo a evangelizar, ¿cómo no va a ir usted?
O sea, ¿sí o no? Si Gonzalo fue a evangelizar y entregó, bueno, no alcanzó ni a entregar uno porque el Pedro lo abandonó. Fue fue como Pedro y Juan lo dejó atrás. Pero si Gonzalo tuvo la actitud, ¿cómo no la va a tener usted, mi hermano?
No, pero si estoy hablando en serio, si no no estoy, Gonzalo, no estoy minimizándote a ti, estoy maximizando una idea de de ir y y tener la actitud de ir a evangelizar, porque que uno se salve, mi hermano, mire, la la Biblia, no, la Biblia no dice que hay fiesta en los cielos, pero la Biblia sí dice que con uno que usted haga volver, hay multitud de pecados. que a nosotros se nos van a perdonar y se nos va a borrar. Y aquí hay unos con cara de pecadores, mi hermano, que necesitan por lo menos salvar a unos 100 para andar ahí a cuenta todavía. Ya.
Así que, perdón, eh evangelismo a las 6, discipulado a las 8. Estamos con discipulado el viernes a las 8. ¿Qué van a comer? Perdona enseñar.
Ay, que hay manera de comer en el discipulado. Domingo entregamos diplomas para los plantados. Domingo 31 hay entrega de diploma para plantados. Así que va a ser sumamente importante.
Y terminando mayo, mi hermano, la próxima semana en junio, esa semana, el como como el lunes 8 va a ser Pentecostés. Ese martes vamos a tener ungimiento con aceite, el jueves vamos a tener habitación, el domingo vamos a tener Santa Cena y terminamos el lunes 8 con eh Pentecostés, así que va a ser una semana, imagínese, en ayuno, en oración. O sea, yo yo creo que Dios algo va a hacer en favor de nuestra vida. Amén.
Dios algo va a hacer. Así que nos preparamos para aquello eh en esa oportunidad. Bien. Tome su mejor su mejor ofrenda, por favor.
Vamos a honrar al Señor. 121. Estamos casi justo para finalizar. Deberíamos haber finalizado 2:15.
Así que estamos atrasados. Tome su mejor su mejor ofrenda, por favor. Padre, en el nombre poderoso de Jesús, te doy gracias. Bendice a mis hermanos, bendice a mis hermanas.
Todo es tuyo. Lo recibido de tu mano. Damos. bendice a los que van a entregar su ofrenda de manera presencial, física.
Bendice a los que van a entregar su ofrenda a través de transferencia, Señor. Bendice a los que van a entregar su diezmo. Gracias, Padre. A ti la gloria y la honra en el nombre de Jesús.
Amén. Y amén. Bien, con gozo, con alegría, póngase en pie. Cantamos.
Si usted va a ofrendar a través de transferencia, ahí están los datos o el código QR. pase adelante, ofrende. Si usted va a entregar su diezmo, me lo entrega en la mano, por favor. Que toda la creación alabe a Dios.
Alabe a Dios. Que toda la creación alabe a Dios. Alabe a Dios. Te alabo, amor.
Te alabo en el día. Te alabo en la noche. Te alabo en el medio. Conéctalos.
Vamos a porque cuando alabo tú estás a mirar. Mientras aliento, mi alma canta y alaba Dios mi corazón. Alaba Dios mi corazón. alito y aún cuando no te alabo y sé que estás en control.
Es más que un soño, esta adoración y cuando alabamos caerá Jericó. Mientras tenga aliento, mi alma cantaría. Alaba Dios, mi corazón. Alaba Dios mi corazón.
No me detengo. Mi Dios vivo está. ¿Cómo me voy a car? Alaba a Dios mi corazón.
Alabo al que reinó. Alabo al Señor. Alabo aquel que la tumba venció. Alabo al que es bueno.
Alabo al que es fiel. Alabo porque no hay otro como él. Alabo al que reina, alabo al Señor. Alabo aquel que la tumba venció.
Alabo al que es cuervo. Alabo al que es fiel. Y alabo porque no hay otro como él. Alaba a Dios mi corazón.
Alaba Dios mi corazón. Alaba a Dios. Mi corazón alaba a Dios. Mi corazón.
No me detengo, mi Dios vivo está. ¿Cómo me voy a callar? No me detengo, mi Dios vivo está. ¿Cómo me voy a callar?
No me detengo. Mi Dios vivo está. ¿Cómo me voy a callar? Alaba a Dios.
Mi corazón. Oh. Que toda la creación alabe a Dios. Alabe a Dios.
Que toda la creación alabe a Dios, alabe a Dios. Que toda la creación alabe a Dios, alabe a Dios y toda la creación alabe a Dios. Alabe a Dios. Bien, nos vamos.
Eh, nos vemos en la oración a las 6 y a las 7 de la tarde de manera presencial. Si usted puede venir, venga a orar, mi hermano, por favor. Señor, gracias. Toda la gloria, toda la honra, toda la alabanza, toda la adoración es para ti.
Amén. Señor, no es una interrogante, está Dios con nosotros, no es una convicción en nuestro corazón. Tú estás con nosotros y nos vas a bendecir, Padre. Gracias.
Despídenos en paz, en comunión los unos otros, más nunca jamás de tu presencia. En el nombre de Jesús, amén. Dele un fuerte aplauso a su Señor y por favor despídase de su hermano, de su hermana. Afuera creo que hay choripanes.
Declaración
En el nombre de Jesús, amén. Dele un fuerte aplauso a su Señor y por favor despídase de su hermano, de su hermana. Afuera creo que hay choripanes.