Jueves 2 de abril, 2026 Pastor Darío Moral
Palabra de Dios

Mensaje central

Dice la escritura, entonces vino Amalek y peleó contra Israel en Refid. Y dijo Moisés a Josué, «Escogen los varones y sal a pelear contra Amalek. Mañana yo estaré sobre la cumbra del collado y la vara de Dios en mi mano.

Vamos a leer del verso 8 en adelante

Vamos a leer del verso 8 en adelante. Gracias. Dice la escritura, entonces vino Amalek y peleó contra Israel en Refid. Y dijo Moisés a Josué, «Escogen los varones y sal a pelear contra Amalek.

Mañana yo estaré sobre la cumbra del collado y la vara de Dios en mi mano. E hizo Josué, como le dijo Moisés, peleando contra Amalek y Moisés y Aarón y Ur, subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía. Más cuando él bajaba su mano, prevalecía ¿quién?

AC. Y las manos de Moisés se cansaban, por lo que tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella. Y Aarón y Ur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro. Así hubo en sus manos firmeza, hasta que se puso el sol.

Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. Y Dios dijo a Moisés,

Escribe esto para memoria en un libro y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalc debajo del siglo.

Que Dios bendiga su palabra. ¿Qué le parece si oramos, por favor? Señor, gracias.

Te pido con todo mi corazón, bendíanos, que esta palabra corra y sea glorificada en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Dele un fuerte aplauso a su señor, por favor.

Bien, esta esta es una palabra bien interesante, la verdad, de poder observar. Eh, trata de el pueblo de los amalecitas y cómo ellos se levantan en Israel cuando ellos iban rumbo a la tierra, a la tierra prometida. Es por causa de esta acción que años posteriores cuando Saúl reinaba en Israel, que Dios le pide que se levantara en contra de este de este pueblo. causa de esta situación, Israel iba caminando en el en el desierto rumbo a una tierra prometida y de la nada aparecen los amalecita, aparece Amalc para detener a la nación de Israel y de una u otra manera de destruirlos.

Es interesante esta historia porque Amalek implica o significa, el término Amalek significa trabajar, significa esforzarse. En otras palabras, Amalek es lo que busca con esmero, con trabajo, con esfuerzo hacernos hacernos caer. Hay hay situaciones muchas veces en la vida que que se levantan precisamente con el único con el único objetivo de de verte a ti y a mí en el piso, de de vernos caer, de de de vernos derrotados, de de vernos con con pocas con pocas fuerzas, de de vernos en situaciones complejas, de vernos en situaciones en situaciones difíciles. Amalc son son y representan ese tipo de situaciones que que se levantan, repito, para que tú y yo no nos estanquemos, para que tú y yo sintamos de una u otra forma que no podemos seguir avanzando, que que no podemos seguir seguir hacia hacia delante.

Y y en medio de esa situación me gusta esta palabra porque aparece por un lado Moisés y y por otro lado aparece Josué. La la Biblia declara y dice que Moisés estaba arriba en el monte, pero pero Josué estaba en el valle, en el valle peleando. Moisés, repito, en el monte y Josué y Josué estaba en el valle y en ambos estaba Dios a su favor, mostrando de una u otra manera como como Dios es Dios de valles y Dios también es Dios de montes. Dios presente en favor, repito, de Moisés.

Dios presente en favor de de Josué. Pero, pero, ¿qué representan ambos? Y y es donde donde quiero caminar en los minutos que tengo en esta tarde para que podamos comprender de mejor manera esta palabra y de una u otra manera ser bendecidos a través a través de ella. Cuando cuando nosotros vemos a Josué, Josué él no está peleando él no está peleando una lucha espiritual, sino que Josué está peleando una lucha, una batalla física.

Él él está con la espada.

Desarrollo

Moisés le dice a Josué,

Búscate varones esforzados, búscate hombres fuertes, valientes, que que vayan a pelear contra Malec.

Mientras Moisés está, como lo dije hace segundos atrás, está arriba en el monte levantando las manos, clamando a Dios, pidiendo pidiendo a Dios. Entonces vemos por un lado Josué peleando de manera física. Y y por otro lado vemos a Moisés peleando una lucha, una lucha espiritual. Josué representa lo natural, el caminar de nosotros de manera natural.

Josué, quiero repetir esto, por favor, representa lo natural, representa el día a día, esa esas batallas que no son espirituales, sino que son sino que son naturales y y que muchas veces están en el día en el día a día. Moisés, por otro lado, representan esas luchas, esas batallas que no son naturales, sino que son son espirituales. Entonces, en tu vida, en mi vida, si si hay algo que que yo no puedo no puedo obviar, es que aquello sucede en nuestra vida y nosotros tenemos que de una u otra manera ser sabios en en tener este balance de que de que no todo es espiritual y y no todo y no todo es y no todo es natural, sino que hay un un balance, existe, repito, existe un balance entre entre lo natural y lo y lo espiritual. El el problema muchas veces en nosotros está en cuando yo quiero ver todas las cosas naturales, que todo lo que me pasa es natural, que todo lo que vivo es natural, que todas las batallas, todos los pleitos, todas las luchas que tengo son naturales.

Y es cierto que hay luchas, repito, que son naturales. Hay hay luchas que son de manera natural, pero hay otras batallas, hay otras luchas que son espirituales y de la misma manera yo yo no puedo observar, yo no puedo ver toda mi vida como como una lucha espiritual porque porque también está lo natural. Entonces tiene tiene que existir ese equilibrio. Tiene que existir ese equilibrio.

Por eso eh es como te dije interesante poder observar esta esta palabra porque esta palabra te muestra ese equilibrio entre entre lo natural y lo espiritual en nuestra vida. Yo no puedo ver todo de manera natural. No puedo ver todo con mis ojos naturales y creer que no existe un reino espiritual, pero tampoco puedo puedo ver todo de manera espiritual y olvidarme que estoy que estoy en este mundo. Porque Jesús fue lo suficientemente honesto para declarar que nosotros, aunque no estamos, no somos del mundo, si estamos en este mundo.

Entonces tiene que existir esa balanza. Tiene que existir esa esa balanza, repito, entre lo natural y lo y lo espiritual. tiene que existir esa balanza entre lo natural y lo y lo espiritual. O sea, si yo tengo una necesidad, si yo estoy pasando un problema, si yo estoy viviendo una dificultad, ¿qué qué es lo que tengo que hacer?

Doblar mis rodillas. ¿Qué qué es lo que tengo que hacer? Clamar al Dios del cielo. ¿Qué es lo que tengo que hacer?

buscar el rostro del Señor. Pero pero una vez que clamo, una vez que busco el rostro del Señor, tengo que hacer la otra parte, que que es lo natural. Tengo tengo que hacer la otra parte, no puedo quedarme solamente con una con una parte, no puedo quedarme solamente, repito, como con una parte. E es como cuando usted y yo no no nos enojamos, nos molestamos con alguien.

Entonces, ¿qué qué es lo que uno hace? Busca, busca a Dios. Dios, dame la sabiduría, dame dame la guía, dame la paz. Tenemos que buscar esa área espiritual, pero luego yo yo no me puedo quedar solamente con el área espiritual.

Yo yo tengo que resolverlo de manera natural. E es el balance en nuestra vida. No, no todo es espiritual, no todo es natural, es un es un balance. Es es un balance.

Punto Dónde

Pero aquí está el punto dónde dónde te quiero dónde te quiero llevar. Aquí está el punto. La la Biblia dice en un momento y y esto es interesante, pregunto yo, ¿quién quién tenía la espada? ¿Moisés o Josué?

Josué tenía la espada. ¿A quién debió habérsele cansado las manos? ¿A Moisés o a Josué? A Josué.

Lo lo lógico es que si yo estoy trabajando con las manos, lo lógico es que mis manos se cansen. Si si yo estoy trabajando, repito, con mis manos, acá no trabaja con las manos. ¿Qué qué es lo lógico? Que las manos se te se te cansen.

Josué tiene la espada, está está batallando de un lado para otro. En lo lógico que el que se debía haber cansado es Josué. Pero, ¿quién es el que se cansa? Moisés.

¿Quién quién es el que se cansa? No es Josué, es Moisés. Ahora, como te dije en un en un principio, ¿qué representa qué representa Josué? ¿Lo natural o lo espiritual?

Lo natural. Moisés, ¿qué representa? ¿Lo natural o lo espiritual? Lo espiritual.

Primero El

¿Dónde viene primero el cansancio? En lo espiritual. ¿Dónde dónde viene primero el cansancio? En lo espiritual, no en lo natural.

Y y nosotros tenemos que ser sabios en eso, en comprender, en entender que que en nuestra vida, repito, tiene que existir ese balance. Pero, ¿dónde siempre viene el cansancio? No, no es, no es en lo natural, es en lo espiritual. No, no lo natural.

Usted, usted en lo natural, usted me puede decir, pastor, yo yo estoy cansado y y le creo, pero mañana con cansancio o sin cansancio, usted sale igual a trabajar. Con cansancio o sin cansancio, usted sale igual a trabajar, pero con cansancio usted no ora. Pero con cansancio usted no viene a la iglesia. Pero con cansancio usted no lee la palabra.

Con con cansancio yo sigo con la espada. Con cansancio yo sigo peleando. Pero, ¿por qué? Si si a pesar de sigo sigo batallando.

¿Por qué? Si a pesar de en lo natural sigo peleando, no veo resultados, porque ¿dónde dejé? ¿Dónde me cansé? En lo espiritual y y para que yo tenga victoria, necesito ese balance.

Necesito ese balance de que de que tengo que seguir en lo espiritual firme. Mira alguien, por favor, dígale, «Te están hablando a ti. Yo yo estoy cansado. Usted está cansado, pero mañana si hay que estar a las 8, hay que estar a las 8.

Porque en mi trabajo, porque en lo natural, porque tengo la espada, porque representa lo natural. Pero pero si estoy cansado y y me piden venir a orar, pero estoy cansado, ¿qué qué hago? No, no vengo a orar porque porque no le no le veo el peso a lo espiritual. Porque no le veo el peso a lo espiritual.

Pero, pero yo tengo que entender, señoras y señores, tú primero no te cansas en lo natural, primero te cansas en lo espiritual. Y cuando me canso en lo espiritual, los resultados en lo natural no son los mejores. Los resultados en lo naturales. Si si yo me canso en lo espiritual, ¿sabes donde se te ve reflejado?

En lo en lo natural. ¿Por qué no me rinde? ¿Por qué no me rinde? Porque te cansaste.

Porque me cansé. ¿Dónde? En lo espiritual. Entonces, si yo si yo necesito mi victoria, si yo quiero mi victoria, necesito ese balance en mi vida.

Toda la lucha es natural, no hay una parte espiritual. Toda la lucha es espiritual, no hay una parte que es natural, es un balance en mi vida. Pero, pero ese balance en mi vida, yo yo debo darme cuenta, debo reconocer que ese balance en mi vida, aunque en lo natural pareciera que hago el esfuerzo físico, en lo natural parece que yo realizo el esfuerzo físico de todo de todo, de todos los días, el cansancio, ¿dónde se manifiesta? En lo espiritual.

Mire a alguien, por favor, dígale, «Nos están enseñando hoy día.» Entonces, ¿por qué? ¿Por qué fallo? Porque no le doy el peso a lo espiritual. ¿Por qué fallo?

Porque no le doy el peso a lo espiritual. ¿Y por qué no le doy el peso a lo espiritual? Porque a pesar de que estoy cansado, yo yo sigo en la jornada, sigo con la espada en la mano, pero no me doy cuenta que el resultado no es el mismo. El resultado, repito, no es no es el mismo.

Porque el resultado favorable, ¿quién te lo da? No te da, no te lo da la espada en lo natural, te lo da las manos levantadas en lo en lo espiritual. Diga, diga conmigo, por favor. Necesito un balance.

Todo es natural, no. Todo es espiritual, no. Es un balance. Es es un es un balance, pero sea sabio, por favor, sea inteligente.

La la Biblia dice en el libro de Romanos que todo lo que está escrito, ¿para qué está escrito? Para mi enseñanza. Entonces, Josué es lo natural, Moisés es lo espiritual. ¿Dónde viene el cansancio?

Por la rechupalla, lo repito. ¿Dónde viene el cansancio? En lo espiritual, en Moisés, Josué peleaba, pero Moisés se cansaba. Entonces, nunca se le olvide, por favor, lo que te dije hace minutos atrás y te lo vuelvo a decir.

Usted y yo, cansados o no cansado, salimos al trabajo igual. ¿Cansado o no cansado? Si tenemos que hacer cosas en lo natural, las tenemos que hacer igual. Cansado, no cansado.

Pero en lo espiritual es curioso, es curioso que en lo espiritual el cansancio, si puedo, no, no lo hago. Si puedo, entonces no lo hago. ¿Por qué? porque no le estoy dando el peso que corresponde, porque no estoy entendiendo que en mi vida lo natural y lo espiritual es un es un balance y que en lo natural yo lo gano, en lo natural es productivo a causa precisamente de ¿qué?

De lo de lo espiritual. Entonces se se está cansando en lo espiritual. ¿Y qué y qué es lo que sucede? Viene gente a levantar las manos.

Viene gente, repito, a levantar a levantar las manos. Entonces, hay momentos, hay oportunidades en que usted, querido, querida, le guste o no le guste, entiéndalo, necesita gente que le levante la mano. Hay gente que necesariamente Dios te la pone a tu alrededor, Dios te la pone a tu lado para levantarte la mano. Entonces, ¿te ayuda en qué?

¿En lo natural o en lo espiritual? En lo espiritual. ¿Te ayuda en lo natural o en lo espiritual? En lo espiritual.

Y usted viene cada martes, cada jueves, cada domingo. Usted usted viene a un lugar como este. ¿Sabe por qué Dios lo trae a un lugar como este? No para firmar tu espada, sino para que alces las manos, no para firmar la espada, porque usted, repito, con gana o sin gana, usted va a continuar con la espada ahí porque hay que hacerlo.

Porque por último hay que hacerlo. Tengo que salir a trabajar, tengo que ir a ganarme el pan, tengo que ir a buscar la choca. ¿Cómo usted lo quiera decir? Pero, pero usted va ahí en lo natural.

Usted no necesita que alguien lo impulse. Usted dice, «Cansado y todo, aquí estoy igual en lo natural, pero no así en lo espiritual. No, no así en lo espiritual. Tú necesitas gente que te levante las manos.

Tú necesitas gente que te levante las manos. ¿Por qué? Porque el pastor está para levantarte las manos. Porque el pastor sabe que que lo necesita.

Porque el pastor sabe que en tu vida tú necesitas ese balance. Entonces, de repente el pastor parece catete. Siéntate aquí. Ya me va a retar.

No te voy a levantar las manos porque tú no lo ves, pero yo lo veo. Pero si yo sigo en mi trabajo, sí, lo sé. Y lo vas a seguir haciendo porque en lo natural tú vas a seguir desarrollándote. El problema es que tú no te estás dando cuenta que al bajar las manos, al fallar en lo espiritual, aunque sigues normal en lo natural, no te está produciendo lo mismo.

Porque el gozo no es el mismo, porque la paz no es la misma, porque la tranquilidad no es la misma. ¿Por qué? Porque esas situaciones no son de desde el aspecto natural, son desde el área espiritual. Deja que te levanten las manos.

No te enojes si te levantan las manos. Entonces viene Aarón y viene y viene Ur. Viene Aarón y viene y viene Ur. Aarón es de la tribu de Leví, el pastor.

Urá, no tiene relación con el sacerdocio, pero son esos hermanos que Dios te pone al lado. Benditos hermanos esos que vale la pena, que vale la pena, que te llama. va a venir a la iglesia, mi hermano. Dale, si ya te dije que no, pero mi hermano venga.

Pero mi hermana venga, le va a hacer bien. No tienen relación con el sacerdocio, pero Dios los pone para levantarte las manos porque han entendido que necesitamos, señoras y señores, estar bien en lo espiritual. Porque si estoy bien en lo espiritual, no importa los amal que se levanten. Dios me dará la victoria.

Dios me dará la fórmula. Dios me dará la manera y usted y yo seremos victoriosos, vencedores en el nombre poderoso de Jesús. Podemos darle un aplauso al Señor, por favor. Vamos, mire a alguien, por favor, y dígale,

Deja que te levanten las manos.

No seas porfiado. Di, dígale, por favor, no sea porfiado. Deja que te levanten las las manos. Deja que te levanten las manos.

O sea, no no le parece curioso que que dónde viene el cansancio en lo espiritual. No, no le parece curioso que que a usted y a mí nos dicen,

Ey, vamos a la iglesia.» No, estoy cansado. Vamos al mall. Estoy cansado, pero bueno, vamos igual.

No, no le parece curioso a la iglesia. No, estoy cansado, pero vamos a dar una vuelta a comer un completo. Ah, estoy cansado, pero vamos. No, no, no te parece curioso por qué.

Porque el cansancio, señoras y señores, no se evidencia en lo natural, se evidencia dónde, en lo espiritual. Creo que usted lo está entendiendo, ¿o no? Me quedan 20 segundos. Dios, Dios pone gente a tu favor, amado, amada, créalo, por favor.

Dios, Dios te pone gente a tu favor. Este es un balance en nuestra vida. Todo es espiritual, ¿no? Todo es natural.

No tiene que existir ese balance. Y cuando nosotros estamos bien en ese balance, crecemos. Cuando nosotros estamos bien en ese balance, prosperamos. Cuando nosotros estamos bien en ese balance, nos vamos desarrollando.

Porque el cansancio usted no lo va a tener en lo natural. No, pega es pega. Tengo que levantarme igual. Estoy cansado a las 12 de la noche haciendo los almuerzos, pero usted lo hace igual.

Usted lo hace, lo hace igual, porque en lo natural las manos no se cansan con la espada. La vara pesa menos que una espada, pero con la vara me canso. En lo espiritual me canso. Que nunca se le olvide, por favor, que el cansancio, ¿dónde viene?

A lo a lo espiritual. ¿Dónde viene el cansancio? A lo espiritual. que nunca se lo olvide, porque yo necesito entonces que me levanten las manos.

La la la pregunta es y y voy y voy a ir cerrando con esto, por favor. La pregunta es, ¿Moisés pidió que le levantaran las manos? Usted no ve a Moisés diciendo, «Ey, levántenme las manos.

No, porque no siempre uno se da cuenta. No siempre uno se da cuenta.

Por eso aparecen los Aarón, por eso aparecen los jur. Por eso de repente cuesta tanto reconocer que uno te dice,

No te he visto en la iglesia.» Pastor, córtel agua. Porque uno no reconoce que necesita que le levanten las manos. Entonces aparecen los Aarón representando el sacerdocio.

Aparecen los jur que son esos amigos que vale la pena. No te he visto en la iglesia. Te mandó el pastor ahora a ti. No sabía que tenía otro pastor.

No sabía que tenía otra pastora. Son ur porque están viendo que te estás cansando. ¿Dónde? En lo espiritual.

Y necesitamos ese balance para ser bendecido en el nombre En un fuerte aplauso a su Señor. Póngase póngase de pie, por favor. Póngase de pie. Mire, mire alguien, por favor.

Dígale, «Dios habló a mi vida.» Dígas, Dios habló a mi vida. Yo yo me hago eso. No quiero reconocer que dónde me canso en lo en lo espiritual. Pero ahí viene el cansancio, querido.

Pero ahí viene el cansancio, no en lo natural. ¿Qué pesa más? ¿Una espada o un palo? Hierro piea.

Hierro pesa más que madera, mija. Siempre. ¿Qué va a pasar más? Estamos hablando de una espada, un palo.

Espada siempre. Pero, ¿dónde te cansas? Con el palo. En lo espiritual.

Ahí me canso. 8 de la tarde termina la pega. Estoy cansado, reventado, pero mañana a las 6 de la mañana igual hay que salir igual. Y uno que cada día se va poniendo más viejo, 4:30, 5 de la mañana, ya con los ojos abiertos, ¿qué hago?

¿Qué hago? Me pongo a leer la Biblia, pues, hermano, yo hago eso por lo menos. ¿Qué hago? No, no puedo hacer otra cosa.

Leo la palabra de Dios ahí, mi devocional diario. Satanás cree que me hace tonto y yo lo hago tonto a él porque tú tú lees tú tú lees la Biblia y ¿qué te pasa? Te da sueño pues mi hermano, si sea sincero, si no entonces yo me desperté, ya leo, me entra el sueño, puedo dormir unos 20 minutos más, después como los viejos despierto de nuevo. Pero, ¿qué haces?

Tú te levantas y sigues en lo natural. Porque el cansancio, el problema no está en lo natural. El problema está en lo en lo espiritual. El problema está en lo espiritual.

Ahí está el problema. Fin de semana trabajaste trabajaste de lunes a viernes como condenado a full. Fin de semana vámonos de paseo. Salimos y en esa salía no hay cansancio.

¿Cuándo te llega el cansancio? Domingo en la mañana. Curioso. Ah, curioso.

No, no es el sábado, Caro. Curioso. No, no es el sábado que el cansancio, no, mejor quedémonos. No, si hay que salir, salgamos.

Porque en lo natural no es el problema. Si llega el domingo, quémonos. ¿Qué tanto? ¿Y dónde se manifiesta el cansancio?

En lo espiritual. No dejo de trabajar, pero sí puedo dejar la iglesia. No, no dejo de trabajar, pero sí puedo dejar la oración. No dejo de trabajar, pero sí puedo dejar la Biblia.

No dejo de trabajar, pero sí puedo dejar lo espiritual. ¿Dónde se cansó? ¿Quién se cansó? Moisés.

Léalo. No estoy inventando yo, es bíblico. No estoy inventando yo, es bíblico. Entonces, Dios te trajo hoy aquí para que escuche a este tu pastor que quiere levantarte las manos.

Gloria a Dios. Gloria a Dios. No nace de uno, no nació de Moisés. Levántenme las manos.

No, porque nadie quiere reconocer que está fallando en lo espiritual. Pues, mi hermano, nadie lo quiere reconocer. No es Moisés el que dice, «Levántenme las manos.» Repito, nadie quiere reconocer que uno está fallando en lo espiritual. Nadie lo quiere reconocer.

Nadie lo reconoce. Pero debemos reconocer que necesitamos ese balance en nuestra en nuestra vida. ¿Cuántos reciben esta palabra? Oramos.

Haga esta oración conmigo, por favor. Repita esta oración. Padre, en el nombre de Jesús, quiero darte gracias. Quiero darte gracias porque tú hablas a mi vida.

Porque tú hablas a mí antes de tiempo, antes de tiempo, a tiempo, a tiempo, y aún después de tiempo, después de tiempo, reconozco, Dios, reconozco, Dios, que mi vida que mi vida debe tener un balance debe tener un balance en lo natural en lo natural y en lo espiritual y lo espiritual. Y hoy entiendo Y hoy entiendo que el cansancio que el cansancio no se manifiesta en lo natural. en lo natural. Aunque me canso en lo natural, aunque me canso en lo natural, sigo batallando.

Sigo batallando. Sigo hacia adelante. Sigo hacia adelante. Me sigo levantando temprano.

Sigo yendo al trabajo. Sigo yendo al trabajo. Pero fallo en lo espiritual. Pero fallo en lo espiritual.

Si me canso en lo espiritual. Si me canso en lo espiritual, bajo las manos. Bajo las manos. Y no me doy cuenta.

Y no me doy cuenta que hay una relación directa. Hay una relación directa entre mis manos abajo. Entre mis manos abajo y el retroceso en lo natural. Eso es lo natural.

Aunque sigo trabajando, siga trabajando, no es el mismo rendimiento. No es el mismo rendimiento. Aunque sigo trabajando, sigo trabajando, no es lo mismo. No es lo mismo.

Porque he fallado en lo espiritual. Porque he fallado en lo espiritual. Pero hoy entiendo Pero hoy entiendo. Tú hablas a mi vida.

Tú hablas a mi vida. Y te agradezco, Dios. Y te agradezco, Dios, porque tú hoy vienes con esta palabra. Vienes con esta palabra para levantar mis manos.

para levantar mis manos y para entender y para entender que no debo dejar lo espiritual. No debo dejar lo espiritual, que no debo dejar que no debo dejar lo espiritual. Lo espiritual. Oh Dios, oh Dios, aviva tu obra.

Aviva tu obra en medio de estos tiempos. En medio de estos tiempos. Y en medio de estos tiempos. Y en medio de estos tiempos.

Hazla a conocer. Hazla a conocer. Oh Dios, Dios. Aviva tu obra.

Aviva tu obra. Aviva tu obra. Aviva tu obra. Aviva tu obra.

Aviva tu obra. obra. Aviva tu obra, oh Dios. Oh Dios, aviva tu obra.

Aviva tu obra. Que el fuego se encienda. Que el fuego se enciend. Que la llama se encienda.

La llama se encienda. Tu palabra dice, Tu palabra dice, recuerda, recuerda, recuerda, recuerda de dónde has caído. De dónde has caído y arrepiéntete. Y arrepiéntete.

No es una palabra de juicio. No es una palabra de juicio. Es una palabra de amor. Es una palabra de amor.

No es juicio. No es juicio. Es amor a mi vida. mi vida de poder entender de poder entender que en lo espiritual lo espiritual tengo que estar en pie que estar en pie tengo que estar firme que estar firme.

Oh Dios, oh Dios, aviva tu obra, aviva tu obra en medio de estos tiempos. Medos y en medio de estos tiempos. En medio de estos tiempos. Hazla a conocer.

Haz conocer. Señor, oro, Señor, oro por la imposición por la imposición que ha existido en mi vida. Ha existido en mi vida. Señor, Señor, que tu Espíritu Santo Espíritu Santo se ha avivado en mí.

Se ha avivado en m. Aviva tu obra. Aviva tu obra. Aviva tu obra.

Aviva tu obra. Aviva tu obra. Oh, Dios. Oh Dios, proclamamos tus promesas.

Proclamamos tus promesas. Reclamamos tus promesas. Reclamamos tus promesas. Oh, Dios.

Oh, Dios. Aviva tu obra. Aviva tu obra. No es Moisés.

No es Moisés. El que pide que le levanten las manos. Pide que levanten las manos. Es un que observan aquello.

Observan aquello. Hoy Dios, te agradezco. Hoy Dios te agradezco por los Aarón. Por los Aarón, por los sur que tú pones en mi vida.

No dejes que me enoje con ellos. que me enoje con ellos. No que me molestes con ellos. Con ellos.

Dios, tú los pones Dios los pones para levantar mis manos. Para levantar mis manos. Porque si me levanto en lo espiritual, Si me levanto en lo espiritual, victoria en lo natural. Victoria en lo natural.

Si me levanto en lo espiritual, me levanto en lo espiritual. Victoria en lo natural. Victoria lo natural. Padre, gracias, Padre.

Gracias en el nombre de Jesús. Jes. Amén. Amén.

Aleluya. Oh, aleluya. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra.

Gloria, precioso hijo de Dios. Recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, quiero levantar, quiero levantar a ti mis manos. Maravilloso Jesús, milagroso, milagroso Señor.

Y en este lugar de tu presencia y es descender tu poder. A los que estamos aquí. Vamos, dígalo. Creo en ti, Jesús, aleluya, que lo que harás en mí.

Creo en ti, Jesús, en lo que harás en mí. En lo que harás en mí. En mí, en mí. Y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios y recibe toda la gloria.

recibe toda la honra, precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Señor, vamos con fuerza. Aleluya.

Aleluya. Bien. ¿Qué le parece si tomamos nuestra ofrenda, por favor, en este lindo ambiente, en este hermoso tiempo? Oh, bendito sea el Señor.

Oh, aleluya. ¿Dónde me canso? Espíritu, no tengo problemas para comprarme un completo. Tengo ganas.

No tengo problemas para comprarme un helado. Tengo problemas para qué? Ofrendar. No tengo problemas para jugarme el loto.

Tengo problemas para ofrendar. Lo espiritual. Quiero que tomes tu mejor ofrenda, por favor. Tu mejor ofrenda.

Si usted va a entregar su diezmo en este día, agradezco a los hermanos, hermanas que ya han ido entregando sus diezmos. Eh, si usted necesita sobre de dimo, ahí está la Vivi. Sí, la Viviana. usted solamente levante sus manos.

Quiero rápidamente eh recordar mañana el discipulado está suspendido y el domingo tenemos como lo hicimos mención hace unos ratitos más eh tenemos un s super domingo. Celebramos Santa Cena, vamos a traer nuestros diemos, nuestras ofrendas, la bolsa de mercadería. Recuerden que comenzamos a las 9:30 con eh con la oración. Eh, luego 10 comienza nuestra reunión y eh a las 6:30 de la mañana estamos con mujeres más, mujeres al sepulcro.

A las 6:30 de la mañana damos comienzo a aquello. Va a ser una linda actividad. Si usted dice,

Pastor, ¿cómo lo hago con mi hijo?

Tráiganlo, no hay problema. Vamos a tener una pijamada para ellos y eh luego en la reunión también invitamos a sus niños.

Van a comenzar eh vamos a tener una fiesta de resurrección con los niños. Sí, hay bolito de chocolate para los niños, para el pastor, para nadie más, para todos los niños, ¿eh? Y yo voy a estar escondiendo cinco kinder sorpresa aquí, así que va a ser una una linda actividad. Los team van a ir van a estar evangelizando ese día también, así que va va a ser un lindo tiempo.

Queremos invitarle, venga a participar el domingo a celebrar que Cristo ha resucitado. Que Cristo ha resucitado. No es un fin de semana para quedarse en la casa, es un fin de semana para celebrar la victoria de Cristo. Así que yo le invito a este domingo, vengamos a la casa, a la casa del Señor.

Padre, gracias. Todo es tuyo, lo recibió. De tu mano damos con gozo y con alegría hoy presentamos nuestra ofrenda, entregamos nuestros diezmos en el nombre de Jesús. Amén.

Y amén. Mientras adoramos, podemos seguir adorando, muchachos, con la misma. Mientras adoramos, yo le invito, póngase de pie, traiga su favor, por favor. La gloria lo honra.

Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. precioso hijo de Dios.

Bien, le recuerdo también el día domingo, si usted tiene eh a entregar su ofrenda, esa ofrenda especial, no no se olvide, nos comprometimos para este día domingo. Agradezco los que ya la están entregando y confiando plenamente en que vamos a tener un lindo día domingo. Invite a alguien este domingo. Invítelo.

En serio, va a ser hermoso compartir el pan, el vino. Yo voy a estar predicando en el libro de Hebreos, capítulo número 12, que lo cojo no nos saque del camino. Las cojeras que de repente se presentan por distintas circunstancias en la vida y la cogera te impide avanzar, pero puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe. Amén.

Bien, damos gracias al Señor, inclinamos el rostro, rogamos la bendición del Señor en este día. Padre, gracias, gracias por todo lo que nos has dado. Gracias por todo lo que nos has entregado en este día. Gracias por tu palabra.

Ha sido hermoso compartir, ha sido hermoso, Dios mío, echar los hermanos reunidos juntos en armonía. Despídenos en paz, en comunión los unos de los otros, más nunca jamás de tu presencia. A ti la gloria, la honra y la alabanza. Permítenos, Dios, disfrutar mañana viernes, el sábado y el domingo estar en este lugar ya desde las 6:30 de la mañana, Señor, con mujeres más, mujeres al sepulcro, nosotros acá en este lugar de igual manera hacer una fiesta, Señor.

Gracias, gracias. Despídenos en paz, en comunión, en el nombre de Jesús. Amén. Y amén.

Le damos un fuerte aplauso a su Señor. Aleluya. Despídase eso, hermano. Despídase eso, hermana.

Nos vemos el domingo con ayuda, con la ayuda de Dios. tiempo la consecuencia.

Declaración

Despídase eso, hermana. Nos vemos el domingo con ayuda, con la ayuda de Dios. tiempo la consecuencia.

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