Mensaje central
Recibe esa alabanza que es para ti, Señor. Con esa mismo entusiasmo, iglesia, le invito a que pueda saludar a su hermano en este día. Salude a uno a dos que tenga a su alrededor, al que tenga al lado.
Recibe esa alabanza que es para ti, Señor
Recibe esa alabanza que es para ti, Señor. Con esa mismo entusiasmo, iglesia, le invito a que pueda saludar a su hermano en este día. Salude a uno a dos que tenga a su alrededor, al que tenga al lado. Abrácelo fuerte.
Dígale, «Qué lindo te ves alabando al Señor en este día. en este día. Saludamos a quienes nos escuchan a través de las radios, les bendecimos en sus casas, a quienes nos ven a través de las plataformas digitales y les decimos que lo que sucede acá también sucede en sus casas. Amén.
Gracias, Señor. Hoy te adoramos en este día. Dios, bienvenido este lugar y en nuestro corazón venía su voluntad. Dios, te queremos conocer con tu fuego abrazador.
Ven y muévete otra vez. Espíritu, avívanos. Te anhelamos, Dios. Oh, ante tu gloria y majestad.
Sabemos que estás para darnos libertad. Entrónate nuestra adoración. Asombroso eres, Señor, con tu presencia llena. Espíritu anhelamos.
Espíritu, avívanos. Te anhelamos yo. Espíritu, avívanos. Te anhelamos.
anhelamos en tu presencia, Señor. Ven a ese lugar, Padre Santo. Oh. Se abra el cielo.
Muévete, Señor. Venga aquí tu rey, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor.
Venga aquí tu rey, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios.
Y que se abra el cielo. Muévete, Señor. Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo.
Muévete, Señor. Vengo aquí tu reino, oh gran Dios. Y que se abra el cielo. Muévete, Señor.
Venga aquí tu reino, oh gran Dios. Cielos abiertos, cielos abiertos. Anhelamos. de tu presencia, Señor.
Gracias, Padre Santo. Tu presencia, tu presencia, Señor, tu presencia ahora. Gracias Espíritu Santo. No hay cielos cerrados se abren.
Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios. Oh gran Dios.
No hay cielo cerrado se abre. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios.
Oh gran Dios, no hay cielo cerrados. Tu reino se mueve aquí. En ti está nuestra esperanza. Oh gran Dios.
Oh gran Dios. Gracias, Señor. Te adoramos. Señor te adoramos.
Glorifícate en ese lugar, Señor. Tu pueblo te anhela, Padre Santo. Derrama de tu espíritu sobre ese lugar. Oh, Espíritu Santo, es hermosa tu presencia, Señor.
Si tu presencia no está, todo queda en vano, Señor. Hoy veo como cadenas están siendo rotas, yugos están siendo podridos. Oh, Espíritu Santo, sigue trabajando nuestros corazones. Queremos más en ti.
Anhelamos más de ti, Señor. Tú nos hiciste más que vencedores, Señor. Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece. Dale un fuerte aplauso al Señor.
Aleluya. Te alabamos. Te alabamos. Amén.
Amén. Que Dios les bendiga, mis hermanos. Puede darle un aplauso más fuerte al Señor en este día. Amén.
Gracias, Padre Santo. Le damos gracias a los muchachos de la banda que cada vez suenan más hermosos. Amén. Gracias, Padre Santo.
Eh, ¿cuántos han venido a escuchar la palabra del Señor en este día? ¿Cuántos creen que Dios siempre nos sorprende? Por eso me ven a mí hoy aquí. ¿Cuántos eh creen que Dios siempre nos sorprende con algo, una porción nueva?
Yo no sé si usted vino con expectativa, yo no sé si usted vino con hambre del Señor, pero esto es lo lindo del evangelio, ¿cierto? que cada día martes, cada día jueves, cada día domingo, él nos puede sorprender con algo nuevo. Amén. Estoy muy agradecido, estoy muy contento de hoy poder estar en este lugar entregando la palabra del Señor.
Eh, primeramente quería darle gracias a mis pastores que me dan esta oportunidad. Amén. Eh, estoy muy contento, como les decía, feliz de poder entregar la palabra en este día. Eh, bueno, no sé si hay gente nueva acá, parece que no.
Si hay gente nueva puede levantar la mano. Eso. Amén.
Primero Presentarme
Bueno, si por eso hice esa pregunta porque quería primero presentarme porque si no me conoce, mi nombre es Ignacio, líder de jóvenes de esta iglesia. Amén. ¿Cuántos jóvenes hay en este lugar? Amén.
Amén. Hace poquito estuvimos compartiendo con ellos en Apalta. Fue un hermoso tiempo, ¿cierto? Amén.
Podimos compartir también de la palabra, podemos compartir eh con amigos, ¿cierto? Así que feliz eh con el con el respeto que usted se merece, quiero que podamos inclinar el rostro, quiero que podamos orar en este día y decirle al Señor que nos hable. Amén. Eh, Señor, te damos gracias por este día, Señor.
Háblanos en este día a través de esta palabra que vamos a entregar. Eh, tú sabes cómo llegamos. Tú conoces nuestras necesidades, Señor. Tú conoces los anhelos de mi de nuestro corazón, Señor.
Y por eso te pedimos que a través de esta palabra, Padre Santo, tú nos puedas hablar a nuestras vidas, Señor, porque tu palabra no pasa. Tu palabra permanece para siempre, Padre Santo. Queremos, Padre, que este mensaje, Señor, sea edificación para nuestras vidas, Padre Santo. Dame el coraje, dame la valentía, Señor, para poder entregar las palabras correctas a los hermanos que hoy llegan a este lugar, Señor.
Por eso te lo pedimos en el nombre poderoso de Jesús. Amén. Y la iglesia dice, amén. ¿Cuántos pueden levantar un aplauso al Señor?
Eh, bueno, a mí personalmente me gusta ponerle nombre a las prédicas, ¿cierto? Los jóvenes saben ahí un poco de eso, ¿cierto? Y a la a la prédica del día de hoy le coloqué el nombre no te duermas. No te duermas.
¿Cuántos pueden decir no te duermas? Amén. ¿Cuántos trajeron Biblia en este día? Amén.
Trajo su Biblia, trajo su teléfono. También puede ser para leer la palabra, no para meterse a las redes sociales. Para leer la palabra. La palabra de hoy está en Primera de Pedro, capítulo 5, versículo del 8 al 11.
A ver si Multimedia me puede ayudar. Ah, qué rápido está Multimedia hoy día. ¿Cuántos pueden darle un aplauso a Multimedia que siempre está ahí con nosotros? Eh, tiene la palabra, mi hermano.
¿Cuántos me dicen amén? Entonces dice así, sedbrios y velad, porque vuestro adversario, el como león rugiente. Diga león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar. al cual resist firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.
Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo. Después que hayáis padecido un poco de tiempo, el mismo os perfeccioné, afirmé, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Eh, bueno, también yo tenía la nueva traducción viviente, no sé si la tienen ahí porque hay una palabra muy clave en ese versículo que dice y comienza diciendo, no sé si lo tienen, si no lo leo yo, dice, «Estén alerta», dice la palabra, «cuídense de su gran enemigo, el porque anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar. Manténganse firmes contra él y sean fuertes en su fe. Recuerden que su familia de creyentes en todo el mundo también está pasando por el mismo sufrimiento. En su bondad, Dios los llamó a ustedes a que participen de su gloria eterna por medio de de Cristo Jesús.
Entonces, después de que hayan sufrido un poco de tiempo, él los restaurará, él los sostendrá, lo fortalecerá y los afirmará sobre un fundamento sólido. A él sea todo poder para siempre. Amén. Esta carta fue escrita por el apóstol Pedro a las iglesias de Asia Menor, eh, que es el actual Turquía.
Primeros Cristianos
Esos primeros cristianos estaban sufriendo una intensa persecución por causa de su fe. ¿Cierto? ¿Cuántos creen que estamos viviendo en los últimos tiempos? Amén.
¿Cuántos creen que Cristo viene pronto? ¿Cuándo viene? No lo sabemos. ¿Cierto?
Como dice nuestro pastor, que la mejor teología que podemos tener es decir que Cristo viene pronto, ¿cuándo viene, no lo sé, pero de que viene, viene y de que nos vamos, nos vamos, iglesia? Estamos siendo destruidos por el enemigo. Y hoy quería hablar un poquito también de lo que es eso y de las distracciones, ¿cierto? La palabra distracción quería partir explicando lo que significa y según la RAE es pérdida de enfoque, desviación y apartamiento de la atención de algo, falta de atención, despiste, descuide o lapsus mental momentáneo.
Entonces, ¿qué es distracción?
Conclusión
Número uno, desviar la atención, perder el enfoque y perder la concentración. Y justamente eso es lo eso lo que el enemigo quiere que eh hacer con usted, ¿cierto? No siempre te va a atacar de frente, muchas veces va a intentar distraerte porque sabe que una persona distraída deja de avanzar y una persona distraída deja de crecer. Amén.
Una persona distraída deja de cumplir los propósitos de Dios. Les tengo una pregunta en este día. ¿Cuántos quieren cumplir el propósito de Dios para sus vidas? Amén.
El enemigo te dice y te miente con cosas como,
No eres capaz, ¿cierto? Dios no puede usarte, no eres merecedor de la gracia de Dios, eres débil y con muchas cosas más, ¿cierto? Pero, ¿a quién les vamos a creer? ¿A Satanás o a la palabra de Dios?
A la palabra de Dios. Pero la palabra dice y te recuerda, y no debes olvidar esto que está en Romanos 8:37, perdón, Romanos capítulo 8 versículo 37. Eso y lo vamos a leer. Y dice,
Romanos 8:37Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro. Repitan conmigo. Soy más que vencedor. Amén.
Vamos, dígalo fuerte. Soy más que vencedor. Soy más que vencedor. Amén.
En Filipenses 4:13 dice,
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Y en Juan 4:4 dice,
Mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.
Pero ustedes, mis queridos hijos, pertenecen a Dios, ya lograron la victoria sobre esas personas, porque el espíritu que vive en ustedes es más poderoso que el espíritu que vive en el mundo. Mayor es el que está en mí.
Amén. No te distraigas escuchando lo que dice el enemigo. En este día quería compartir algunas historias que salen en la Biblia donde podemos encontrar estas cosas. Y la Biblia, bueno, nos cuenta una historia un poco agridulce, la historia de Sansón.
¿Cuántos conocen la historia de Sansón? Un hombre, dice la palabra, que fue dotado de una fuerza sobrenatural, ¿cierto? Un hombre levantado por Dios, ungido por Dios, un hombre escogido por Dios, dice la palabra, un hombre sobre el cual descendía el espíritu de Dios. La palabra decía que el espíritu descendía sobre él y él podría derrotar a sus enemigos, los filisteos, ¿cierto?
Y aquí quiero detenerme un momento y preguntarle, si Dios descendía sobre Sansón y vencía sus enemigos, ¿qué pasaría si nosotros vivimos llenos del Espíritu Santo, lleno de la palabra? ¿Cuántos creen que también podemos vencer nuestros gigantes? No sé si tiene la palabra ahí. Romanos 8:31.
Si la tiene, me dice, «Amén.» Amén. Ahí está. Dice,
Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Amén. ¿Cuántos creen eso? Pero Sansón, ¿cierto? Eh, seguimos con la historia.
Él tenía un problema muy grande y era que él se distraía fácilmente y sobre todo con las mujeres, dice la palabra, hasta que apareció una mujer que se llamaba Dalila, ¿cierto? Una mujer del valle de Sorec, dice. Todos conocemos la historia, ¿cierto? Los gobernantes filisteos pagaron a Dalila para que Dalila descubriera el secreto de de su pacto, ¿cierto?, que Sansón había hecho con el Señor.
Y Dalila hizo de todo para descubrir que Sansón perdiera eh primeramente le eh que le contara su su secreto, ¿cierto? Y ella hizo de todo para poder poder encontrar eso y le decía cosas como y Sansón se reía al principio, se burlaba de ella y le mentía, le decía que la ataran con cuerdas, con sojas, pero él terminaba rompiéndolas. Y hasta que un momento él estaba tan enamorado de ella que él reveló y abrió su corazón diciéndole que que nunca había pasado navaja sobre su cabeza y nunca le habían cortado el cabello. Y si le cortaban el cabello iba a perder su fuerza.
Ese era el pacto que que el Señor había eh perdón que Sansón había hecho con el Señor. Y dice la palabra que mientras Sansón dormía, cierto, en sus rodillas, mandó a que le cortaran el cabello. Dalila, ¿cierto? Las siete trenzas que que él tenía, dice la palabra.
Y esto provocó que él perdiera la fuerza y los filisteos pudieron capturarlo. Y la la historia termina que y dice que lo capturan y le terminan sacando los ojos. Le terminan sacando los ojos, lo se burlaban de él, ¿cierto? Y y les tengo una pregunta nuevamente.
Dice,
¿Dónde estaba Sansón cuando perdió la fuerza? ¿Qué estaba haciendo?
El enemigo quiere encontrarte dormido espiritualmente, quiere encontrarte descuidado, quiere encontrarte distraído, porque cuando estamos dormidos dejamos de cuidar lo que Dios nos entrega. Cierto, como leíamos anteriormente en Primera de Pedro 5:8,
Hay que estar alerta, mis hermanos.
Hay que estar alerta. Dile al que está al lado,
Cuando Sansón despertó, ya era tarde, dice la palabra en Jueces 16:20 dice,
Jueces 16:20¿Qué me está quitando tiempo con Dios? ¿Qué me está frenando? ¿Qué no me deja avanzar? Tal vez un vicio, tal vez una amistad, tal vez las redes sociales, una relación, una serie o un ámbito en particular.
No quiere decir que todo sea malo, que no, que todo es pecado, pero si algo te aleja del propósito de Dios, se convierte en una distracción. Amén. ¿Qué hacemos para poder vencer esas distracciones? Toma una decisión.
Nadie puede decidir por ti. Por eso tienes que tomar una decisión. Identifica la distracción. No puedes vencer algo que no reconoces.
No puedes vencer algo que esté mal. Busca ayuda. Está el pastor, están los líderes, están los ancianos, está la iglesia. Amén.
Y lo último, levanta el escudo de la fe. Si puede buscar en su Biblia Efesios 6:16. Efesios 6, versículo 16. que dice, esa es la nueva traducción o no.
Bueno, lo leo de acá. Dice,
Sobre todo tomad el escudo de la fe con que podáis apagar todos los dardos del fuego del maligno.
Además de todo eso, levanten el escudo de la fe para detener las flechas encendidas.
Mientras las flechas eran lanzadas, ellos gobernaban porque lo se quedaban mirando eso, ¿cierto? Yo y Satanás sigue haciendo exactamente lo mismo con nosotros, lanzando distracciones, lanzando preocupaciones, lanzando tentaciones, lanzando mentiras para que dejes de mirar a Cristo y caigas en las en las artimañas del enemigo. Para poner un contexto, un contexto histórico, el apóstol Pablo alude al escatum romano como un escudo rectangular que medía aproximadamente 1,2 m de alto por 60 cm de ancho. ¿A qué voy con esto?
Los soldados se unían esos escudos laterales superiormente para formar la famosa posición de la tortuga. Hacían esto, ¿cierto? Creando un bloque implenetable. La explicación teológica es profunda.
La fe cristiana no es puramente individual. La Iglesia, que es el cuerpo de Cristo, está llamada a interconectar sus escudos mediante la oración mutua, el compañerismo, protegiéndose unos a otros, a otros tiempos de debilidad espiritual. Eh, es hermosa esta enseñanza que nos deja esta palabra y así hay mucha. Y también quería tocar una eh y hablar sobre sobre el rey David.
La Biblia también nos cuenta la historia de David. David fue ungido siendo adolescente, dice la palabra. era quién iba a reemplazar al rey. En ese momento, Samuel derramó aceite sobre él y lo ungió con una unción real.
Pero la promesa tardó años en cumplirse porque Dios primero trabajó su carácter, trabajó su santidad y trabajó su obediencia. Y fue la obediencia la que le posicionó en su propósito. Todo esto hablando de David. David no fue a la guerra buscando fama, ni siquiera fue invitado.
Él no tenía la habilidad. Recuerde que él era un pastor de ovejas. Fue porque su padre le dijo que llevara panes y quesos a sus hermanos. ¿Cierto?
La obediencia, mis hermanos, lo llevó a estar en el lugar correcto. La pasión que él tenía lo posicionó en el lugar correcto. Cuántas veces estamos esperando una palabra profética cuando Dios ya nos dio una instrucción, ¿cierto? A veces necesitamos una nueva palabra.
Todos queremos que eh recibir una nueva palabra, pero a veces necesitamos solamente obedecer a la instrucción. Amén. David corrió a una guerra que no había sido invitado, pero su pasión hizo que él viera el problema como una oportunidad. ¿Cierto?
David derrotó a gigantes, al gigante Goliat, conquistó pueblo, ganó batallas. ¿Cuántos creen que cuando caminas con el Señor comienzas a avanzar y mejores cosas suced? Amén. Pero un día el rey David dice, después de que él empezó a tener fama, ¿cierto?
porque él vencía a gigantes. Dice que él cuando tenía que ir en momentos de guerra, dice la palabra, él se acomodó en el palacio y perdió su pasión, ¿cierto? se quedó durmiendo. No sé si tiene ahí la palabra en Segunda de Samuel, capítulo 11, versículo del 1 al 3, y dice, «Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab y con él a sus siervos y a todo Israel.
Y destruyendo a las amonitas y sitieron a Rabá para David se Pero David se quedó en Jerusalén. Y sucedió un día al caer la tarde que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real. Caminaba por los techos, dice, y vio desde la terrada a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. ¿Quién era esa mujer?
Betzabé. Y David eh llamó a preguntar por esa mujer y ahí le dijeron que era Betzabi, hija de Elíam, mujer de Urías Eeo. Eh, ¿se imaginan eso? El mismo David que corría hacia los gigantes, ahora se quedó descansando en el palacio, ¿cierto?
El mismo David apasionado, ahora estaba cómodo. Y aquí hay una verdad muy importante. La comodidad es una de las mayores distracciones espirituales. Dígame, ¿qué hacía en el techo David?
No estaba en el lugar correcto. Dígale al que está a su lado, «No te quedes en el palacio.» Vamos. Dígale al que tiene al lado, no te quedes en el palacio. David se quedó donde no debía estar.
Y cuando estamos donde no debemos estar, somos vulnerables. Pero eso terminó, por eso terminó viendo a Bechabé, por eso terminó cayendo, porque todo comenzó porque él no estaba en el lugar correcto. ¿Qué cambió de David? perdió la pasión, iglesia.
Perdió la pasión. Y cuando perdemos la pasión, comenzamos a bajar la guardia. Hay momentos en nuestro caminar cristiano que nuestra pasión comienza a disminuir. Cuando tu pasión se acaba, tu consagración se pierde.
Cuando tu pasión se acaba, tu consagración se pierde, iglesia. ¿Cuántos creen que la santidad no ha pasado de moda? Amén. En Hebreos 12:14 dice,
Sin santidad nadie verá al Señor.
No significa perfección, significa vivir para agradar a Dios. Y esta frase puede repetirla muchas veces. Mire, la santidad no es perfección, es honestidad delante de Dios. ¿Cómo puedo recuperar mi pasión, iglesia?
¿Cómo puedo recuperar mi pasión? Primero, siendo íntegros, siendo honestos. El salmo 25:21 dice,
Integridad y rectitud me guarden. Integridad y rectitud me guarden.
Andaré en integridad de corazón.
Sino quién eres cuando nos vamos aquí. ¿Qué haces el lunes? ¿Qué haces en tu casa? ¿Qué haces en el trabajo?
Porque a Dios no le podemos engañar, iglesia. Dios nos ve en todo momento. Ama la presencia de Dios. El secreto nunca ha sido el talento, nunca ha sido los títulos, nunca han sido las plataformas.
El secrete siempre ha sido la presencia de Dios. Dios usa gente cercana, no a gente está lejana. Tienes Oseas capítulo 6, versículo del 1 al 3, dice,
Venid y volvamos a Jehová, porque es él arrebato, diga arrebato, y nos curará.
Dios es quien restaura, Dios es quien vuelve a encender la pasión. Amén. Entonces, el mensaje que hoy les quería entregar, iglesia, es que no no sea tentado, no caigan esas distracciones, no pierda su pasión. Dios tiene un propósito con ustedes.
¿Cuántos creen que Dios tiene un propósito con ustedes? Amén. Ya estoy finalizando. No sé si los chicos pueden subir.
Dios hoy nos está preguntando, iglesia, ¿qué te está distrayendo? una mentira, una tentación, una comodidad, un hábito. No sé si te puedes poner de pie en este día. Iglesia, no te duermas como Sansón.
No te quedes en el palacio como David. Mantente alerta, mantente apasionado, mantente en santidad, porque lo difícil no es comenzar, lo difícil es permanecer. ¿Cuántos quieren permanecer hasta el final? ¿Cuántos quieren recuperar su pasión?
¿Cuántos quieren volver a poner sus ojos en Cristo? Amén. ¿Cuántos pueden darle un aplauso al Señor en este día? Al Dios que sana, al Dios que restaura.
Si ese aplauso es para él, dalo con fuerza, iglesia. Iglesia, estamos en una guerra. Hay que pelear, hay que estar alerta. No importa en qué posición te toque pelear.
Si Dios se te necesita, dile, «Envíame a mí, porque yo quiero ser parte del mayor avivamiento que Santa Cruz ha visto. Estaremos en tiempos donde veremos cosas sobrenaturales. El Señor nos conoce y sabe que seremos tentados. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil, iglesia.
Hay batallas que estamos evitando pelear porque estamos perdiendo nuestra pasión, porque perdimos ese primer amor. David perdió una unción, Sansón perdió una unción. Necesitamos cuidar el depósito de gracia que Dios nos entrega. El secreto es estar cerca, no lejos.
Peleamos por almas, peleamos por la unción, peleamos por la consagración. Él no va a edificar mis redes sociales, él va a edificar la iglesia, iglesia. Él va a edificar la iglesia. Amén.
Debemos aprender a amar la presencia de Dios. Iglesia, ahí donde tú estás, levanta tus manos al cielo y dile al Señor, Señor, quita toda distracción de mi vida. Devuélveme la pasión, la santidad y el primer amor. Quiero cumplir el propósito que tienes para mí.
Señor, aleja toda distracción de mi vida. Señor, enciende mi pasión. Señor, hoy estamos aquí para decirte que te necesitamos, que anhelamos de tu presencia, Señor. Tu palabra me enseña que tú no nos diste espíritu de temor, tú nos diste espíritu de poder, de amor y de dominio propio para enfrentar cualquier artimaña del enemigo.
Señor, te damos gracias por este día. Gracias por esta hermosa palabra que tú entregas, aquella palabra que guía para nuestra vida, Señor. Te necesitamos, Señor. Hablas, háblanos en este día.
Tú sabes, Señor, los anhelos de nuestro corazón. Tú sabes, Señor, nuestras distracciones. Señor, hoy dame las herramientas para poder enfrentarlas. Señor, dame el escudo de la fe.
Iglesia, te pido que podamos adorar al Señor y decirle cuánto lo amas. Te adoramos, Señor, en este día. Te adoramos, Padre Santo. Iglesia, quiero que pueda abrazar al que tiene al lado en este día.
Vamos, si puede acercarse a alguien, abrácelo y podamos adorar juntos al Señor, así como el escudo que hablábamos. que hablábamos todos unidos, iglesia, porque somos más que vencedores en Cristo Jesús. Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece. Él es nuestro pastor.
Nada nos habrá de faltar en lugares de delicados pactos. Te adoramos, Señor. Renuévame, Señor Jesús. Ya no quiero ser igual.
Renuévame, Señor Jesús. Pon en mí tu corazón, porque todo lo que hay dentro de mí. Necesitas ser cambiado, Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti. Vamos, iglesia, declárelo.
Porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado, Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de ti. Vamos. Porque todo lo que hay, dígale, porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado, Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón Necesito más de ti. Renuévame, Señor Jesús.
Ya no quiero ser igual. Renuévame, Señor Jesús, poní tu corazón. Renuévame. Dígale al Señor, renuévame, Señor Jesús.
Ya no quiero ser igual. Ya no quiero ser igual. Renuévame, Señor Jesús. Pon en mí tu corazón, porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado, Señor, porque todo lo que hay dentro de Mi corazón necesita más de ti, porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado.
Necesita ser cambiado, Señor. Oh, aleluya. Por todo lo que hay. Porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más, necesita más de ti.
lograr más iglesia porque todo porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado, Señor, de mi corazón, porque todo lo que hay dentro de mi corazón Necesito necesita más de mí. Aleluya. Damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor, querida iglesia. Aleluya.
Bien. Que Dios nos bendiga. ¿Qué le parece si en este mismo ambiente tomamos nuestra ofrenda? Vamos a bendecir al Señor.
Vamos a dar gracias a Dios a través de nuestras ofrendas. Si usted necesita entregar hoy su diezmo, puede levantar su mano. Ahí está mi hermana Yasnadia. Aprovechamos mañana de recordar que hay evangelismo.
18 horas 6 de la tarde. Se reúnen, nos reunimos en este lugar a las 6 para luego ir al centro a entregar los tratados, a bendecir nuestra ciudad. Así que todos los que quieren hacer evangelismo, recuerde que Pablo le dice a Timoteo, «Haz obras de evangelista.» Amén. La la importancia del evangelismo en nuestra en nuestra vida.
Después a las 20 horas hay discipulado. 8 de la tarde, 20 horas. Estamos ahí junto a nuestro hermano Marcial. El día domingo, no se olvide, 10 de la mañana comienza nuestra reunión, pero estamos desde las 9:30 orando.
Las puertas del templo están abiertas desde antes y este domingo tenemos la graduación de plantados. Sí, todos los que han pasado por plantados, por el discipulado en nuestra iglesia, plantados e y no le hemos entregado el diploma, se los vamos a entregar. Así que comuníquese ahí con nuestro hermano Bastián, por favor. También eh recordarles que esta semana comenzamos en ayuno.
Ah, esta semana estuvimos hemos estado ayunando. Lunes los músicos. Mirar la cara. Aquí creo que hay un de aquí para acá tengo mis dudas.
Ah, el martes estuvo multimedia ayunando. La Anto tiene una cara de haber ayunado que increíble. Eh, el miércoles quieren ayunar los servidores estuvieron ayunando. Hoy día nos toca a nosotros.
Hacía rato y no ayunaba mi hermano. Sigue ahí. Pero estuvo bien. Seía falta un ayunito.
Mañana ayunamos toda la iglesia. Amén. Ya. Así que mañana hay uno eh de la iglesia, así que si usted hace rato no ayune, ayuna, ayune.
Le invitamos a ayunar y no no estamos aquí diciendo,
No, ayune redes sociales, no no ayuno, ayuno, cierre la boca un rato.
Estamos finalizando el primer semestre. Entonces, junio es el último mes del primer semestre. Vamos a estar ungiendo con aceite. El jueves 4 tenemos habitación.
El domingo 7 tenemos Santa Cena. Cenamos con el Señor, compartimos el pan, el vino y el lunes 8 celebramos Pentecostés. Nos estamos preparando para Pentecostés y pidiéndole al Señor que él avive su obra en medio de estos tiempos y en medio de estos tiempos él la haga conocer. Quiero invitarles también para este domingo que vengamos a escuchar una palabra, a a recibir, a compartir.
Eh, yo voy a estar predicando en Filipenses capítulo número 13. Hay una palabra bien bien eh hermosa, linda también de bendición para nuestra vida y y también que nos va a permitir enfocarnos un poquito, como insisto, sobre todo en este comenzar del último mes, del primer semestre y creo que va a ser una tremenda bendición. Aprovechamos de darle la bienvenida a Juan Gabriel. Juan, muchas gracias por acompañarnos tu casa.
Dios te bendiga. Qué bueno verte. todos los demás de casa. Amén.
Así que tome su mejor ofrenda, por favor, padre, gracias te damos por quienes van a entregar su ofrenda presencial en este día hoy, en este lugar. Por quienes van a entregar su ofrenda, Dios, a través de la transferencia. Señor, les bendecimos. Gracias, Dios mío, por quienes van a entregar sus diezmos, porque todo es tuyo, mi buen Dios, y lo recibió de tu mano.
Vamos, en el nombre poderoso de Jesús. Amén, Señor. Y amén. Muy bien.
Con gozo, con alegría adoramos. Seguimos adorando. Sí. Póngase de pie, por favor.
Traiga su ofrenda. No, no hay nada, nada mejor. No hay nada, nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios.
Oh, no hay nada, nada mejor. Nada mejor. No hay nada, nada mejor. No hay nada.
Nada mejor. Nada mejor que mi Dios. Oh, cambias la igual. Oh, no hay nada, nada mejor.
No hay nada. Nada mejor. No hay nada, nada mejor que mi Dios. Amén.
Bien. Nos encontramos entonces el domingo con ayuda del Señor. Recuerde mañana el evangelismo, no se olvide también el discipulado y eh el domingo recuerde que no importa si está un tanto helado, gracias a Dios el templo queda supertado y y es una bendición poder estar no tan solo por el calor humano, sino la comodidad de la estufa. Así que no le tenga miedo a el domingo que ay que hace frío acá usted no va a sentir frío por lo menos.
Así que vengamos a la casa del Señor. Vamos a vivir una linda fiesta el día domingo. Despidamos mayo en la casa de Dios. Despidamos mayo en la casa del Señor con gozo y con alegría.
Bien, inclinamos el rostro. Padre, gracias. Gracias Dios por todo lo que hemos disfrutado en este día, el poder alabar tu nombre, Señor, el poder levantar nuestras mano, el poder adorarte. Yo te doy tantas gracias, Señor.
Qué qué bueno es cuando podemos alabar tu nombre, bendecir tu nombre. La Biblia dice que todo lo que respire alabe al Señor. Tenemos esta oportunidad, Dios, de cantarte a ti con libertad, en bendición, en victoria. Gracias Dios por Ignacio, por la palabra.
Señor, instruye cada día nuestra vida. Condúcenos, Señor, por el el camino correcto. Que no nos vayamos adormeciendo, durmiendo ni quedando. Señor, no no permitas que le demos lugar al en nuestra vida, sino que cada día que que nuestra vida pueda ser avivada.
Recuerdo cuando tú le dijiste, cuando Pablo le dice a Timoteo, «Te te te acuérdate, acuérdate de la imposición de mis manos, de la imposición que hubo en tu vida mediante las manos del presbiterio, que avives tu obra, Señor. Aviva tu obra en medio de nosotros. Aviva tu obra en estos tiempos. Bendícenos, Dios, como solamente tú lo puedes hacer.
Que sea un lindo y un hermoso fin de semana. Que mañana Dios, gente se pueda añadir al reino. Añada la iglesia los que han de ser salvos. Bendice el evangelismo.
Bendice el discipulado, Dios, todo lo que vamos a disfrutar. Bendice la iglesia que mañana va a estar ayunando. Señor, glorifícate. Despídenos en paz, en comunión los unos los otros, más nunca jamás de tu presencia a través de Jesús.
Amén. Señor y amén. Dele un fuerte, un fuerte aplauso a su Señor, por favor. Despídase de su hermano, despídase de su hermana.
Declaración
Señor y amén. Dele un fuerte, un fuerte aplauso a su Señor, por favor. Despídase de su hermano, despídase de su hermana.