Mensaje central
Hechos 16, por favor, vamos a leer del verso 23. Si es tan amable, echa tu pan sobre las aguas. Me me gusta el el escritor, reparta siete y a una ocho, porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.
Hechos 16, por favor, vamos a leer del verso 23
Hechos 16, por favor, vamos a leer del verso 23. Si es tan amable, echa tu pan sobre las aguas. Me me gusta el el escritor, reparta siete y a una ocho, porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra. Tú no lo sabes.
Tú no sabes cuando vienen esas nubes negras. A ti, a a a usted y a mí, los que tenemos vehículos, nos venían diciendo algo el jueves, una nube negra, pero pero el generoso va a estar tranquilo, alguien te va a llevar. Hechos 16, lo tenemos. 16, por favor, 23, verso 23, Hechos 16.
Quiero que podamos ver esto, por favor. Entonces, hay días inevitables. Sí, hay días que que vienen a golpear tu puerta. Sí, pero si yo soy generoso, va a ser va a ser fácil.
Hechos 16. Y después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. Verso siguiente, por favor. siguiente.
El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro y les seguró los pies con el cepo. Siguiente. Pero a medianoche, diga usted, a medianoche, orando Pablo y Silas, ¿qué hacían? Cantaban himnos a Dios y los presos los oían.
¿Qué sucede después? Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían y y al instante abrieron todas las puertas y las cadenas de todo se soltaron.
Primero Que
O sea, en en el día en el día adverso, en en el día difícil, en en el día complejo, cuando tú te sientes en una cárcel, cuando tú te sientes prisionero de de las situaciones que están viniendo, que están sobre tu vida, sobre mi vida, que qué es lo primero que me bendice la generosidad. Gracias. la generosidad. Sea generoso en este tiempo.
Sea generoso. Vamos, dígale de nuevo a su hermano, sé generoso en este tiempo. Ah, no, no. Sé generoso, amado.
Sea generoso en este tiempo.
Segundo Es
Pero lo segundo es que la adoración te bendice en los momentos difíciles. La adoración, el alabar a Dios. El adorar a Dios te bendice en los momentos difíciles. La adoración, el levantar las manos, el cantar, el el bendecir al Señor.
La Biblia dice que Pablo y Sila lo los habían golpeado, los habían expuesto públicamente. Estos son los que alborotan. Los golpearon, los metieron a la cárcel de Mada adentro, pusieron cepo en sus pies para que no se pudieran mover con libertad, ya estando presos. Pero dice que a medianoche, ¿qué es lo que hizo Pablo y Silas?
Comenzaron a orar y comenzaron a cantar himnos. Comenzaron a adorar a Dios. Y el resultado de la adoración es que la cárcel se abrió. Es que las cárceles se abrieron.
No, no, no me digas, por favor, que cuando uno está con un problema, que cuando está con una dificultad, uno no se siente con una cárcel acá dentro. Uno uno siente que está pasando una verdadera cárcel, una verdadera prisión, pero la adoración trae libertad, la adoración trae victoria, la adoración rompe las cadenas. ¿Por qué Satanás busca que te quedes callado? ¿Por qué Satanás busca que te quedes enojado?
¿Por qué Satanás busca que hables mal cuando cuando estás en el problema, cuando estás en la dificultad? No, no es sencillo adorar a Dios en el problema. No es sencillo adorar a Dios, levantar las manos, doblar rodillas, reconocer su grandeza. Cuando está cuando estoy en una cárcel.
No es sencillo, no es fácil. Entonces, ¿por qué Satanás busca eso? Viene el problema, viene, viene la dificultad y Satanás maquina tu mente, maquina mi mente, mi corazón, tu corazón. ¿Sabes para qué?
Para que guardemos silencio, para que empecemos a solamente enojarnos, molestarnos, para que solamente hablemos negativamente, hablemos mal. ¿Sabes por qué Satanás busca busca eso? Porque Satanás sabe. Recuerda que él era un serafín, recuerda que él era un adorador en los cielos.
Él conoce el poder de la adoración. Él conoce la capacidad de la adoración. Y cuando tú y yo adoramos a Dios, ¿sabes lo que sucede? Las cárceles se abren, las cadenas se rompen.
Hay libertad a través de lo que tú y yo podemos expresar con nuestros labios. Entonces, el el día el día negativo llega así, el día difícil llega así, pero cómo es más llevadero, cómo cómo yo rompo esa cadena más fácil, cómo cómo yo puedo salir adelante más fácil cuando el día negativo llega, cuando el día difícil golpea mi corazón a través de mi adoración, a través de mi alabanza. Por eso me gusta como Pablo y Silas dice que ellos estaban presos, estaban golpeados. ¿Cuándo cuándo cantaron a Dios?
Una vez que estaban libres o o mientras estaban presos. Mientras estaban presos. No, no, no es cuando estabas libre, porque la mayoría, sin duda alguna, no, no creo equivocarme, la mayoría, una vez que salimos del problema, sí, vamos a levantar las manos, sí vamos a glorificar a Dios, pero cómo se me hace más llevadero, cómo yo logro que las cadenas se rompan más rápido es en la cárcel, querido. Es en la prisión, querida, que yo tengo que alabar a Dios.
Por eso Satanás busca que te amargues. Por eso Satanás busca que te enfades, que te enojes. No quiero hablar con nadie, no quiero decir nada. Y y en el silencio el salmista dice,
Guardé a un silencio a un respecto de lo bueno.
El dolor se agravó. Porque el silencio agrava el dolor cuando estoy pasando los momentos complejos y difíciles. Por eso Dios te trajo hoy a este lugar para decirte que tú y yo tenemos que abrir nuestros labios, que tú y yo en medio de la cárcel lo mejor que podemos hacer es adorar al Rey de Reyes, es bendecir al Señor de los Señores. Y yo no sé de qué forma, de qué manera, pero lo que sí creo es que Dios comienza a tocar nuestras vidas.
Dios comienza a moverse en medio de la alabanza de su pueblo y llega un momento, llega un instante en que las cárceles se abren, en que las cadenas se rompen y tú y yo podemos salir en bendición para la gloria de nuestro Dios. Salmo 22:3, por favor, si me lo pueden buscar de manera rápida. Salmo 22:3. Me quedan 4 minutos.
Pero tú eres santo, tú que habitas entre las alabanzas de tu pueblo, entre las alabanzas de Israel, entre la alabanza de de tu iglesia. Tú eres santo. ¿Y dónde habita el Señor? Lo lo está leyendo ahí por la rechupalla.
¿Dónde habita el Señor? Entre la alabanza. Ahí cuando cuando usted está alabando a Dios, ahí está el Señor. Cuando usted está adorando a Dios, ahí está el Señor.
¿Cómo cómo yo logro si si las nubes las tengo ahí, si el agua va a caer, cómo yo logro zafarme de aquello, cómo yo logro ser bendecido? Porque hay cosas que son inevitables. En medio de la generosidad que yo pueda dar hacer, va a aparecer gente que me va a bendecir, va a aparecer gente que me va a ayudar. Pero en medio de esa situación y mientras paso esa situación no me voy a quedar callado, no le voy a dar el gusto al no le voy a dar el gusto a Satanás.
Voy a abrir mi boca, voy a alabarle a él, voy a exaltarle a él. Y la Biblia me promete que él va a estar ahí conmigo. Él va a estar ahí en medio de la alabanza de su pueblo. ¿Y qué hace Dios?
Dios te rompe la cadena, Dios te abre la puerta. Dios trae la libertad que tú y yo estamos necesitando. Oh, aleluya. Le podemos dar un fuerte aplauso al Señor, por favor.
Dígale a su hermano,
No te quedes callado. Y ahora, por favor, mírelo de nuevo. Tome la mano con fuerza y dígale,
Deja de quejarte. ¿Cuál? ¿Cuál es tu problema? ¿Cuál es mi problema?
Que estoy en la cárcel. Siempre yo. Estamos como el chavo. Siempre yo.
Siempre yo. Quejándonos, quejándonos. Cuando cuando lo que Dios está esperando de ti y de mí, que en medio de la cárcel, como Pablo y Silas, ¿qué podamos hacer? Alabarle, a adorarle.
Primero Que
Así que usted mañana en la mañana lo primero que va a hacer, ¿qué va a hacer? Alabarle. Y cuando usted vea esa nube negra ahí que que ya viene el agua, que es inevitable, ¿qué es lo que voy a hacer? Alabarle, adorarle.
No, no me queda de otra. No, no me queda de otra. Voy a alabarle. Voy a adorarle.
Y lo tercero, déjeme decírselo en lo en los minutos que tengo, por favor. Salmo 92, verso 13, muchachas, por favor. Entonces, como hay hay días que son inevitables, sí, hay días que son inevitables, pero ¿cómo los supero? ¿Cómo los paso?
¿Cómo cómo son de mayor bendición para mi vida? ¿Cómo no me afecta tanto? Número uno, tengo que ser generoso. No se olvide de eso.
Sea generoso. Número dos, tengo que ser una persona que va a alabar a Dios. No, no. Cuando salga de la cárcel en medio, cuando me esté mojando, cuando me esté mojando ahí, Señor, yo te voy a alabar, te voy a adorar.
Y número tres, Salmo 92:13. Plantados, ¿dónde? En la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios. ¿Qué vamos?
¿Qué va a pasar? Florecerán. ¿Dónde tú creces? ¿Dónde tú creces?
¿Afuera de la casa de Dios o dentro de la casa de Dios? Dentro de la casa de Dios. Pero cuando viene el día negro, cuando el agua cae, cuando las nubes negras se juntan, ¿por por qué? ¿Por qué Satanás no te saca no te saca del club social?
¿Por qué Satanás no te saca de de cualquier lugar donde tú vayas a comer? ¿Por qué? ¿Por qué Satanás no te saca de cualquier lugar donde tú vayas a bailar? ¿Por qué?
¿Por qué Satanás no te saca de ahí? Pero, pero cuando viene el problema, cuando viene la dificultad, ¿sí? ¿De dónde te quieres sacar? De la iglesia.
No, no, no, no te saca de de de que te quedes ahí encerrado en tu en en tu pieza con el televisor viendo la serie. Es más, te dice un capítulo más. ¿Qué tanto? Un capítulo más.
No, no te saca de ahí. No, no, no te saca de la fiesta. No, si podéis vay a bailar hasta las dos. Baila hasta las 3.
No hay problema. No te saca de ahí. No, no, no te saca de la comilona. Donde pueden comerse dos completos se pueden comer tres.
No te saca de ahí. Pero, pero cuando viene el día negro, cuando viene el día negativo, ¿de dónde sí te quieres sacar? De la iglesia. ¿Por qué te quieres sacar de la iglesia?
Porque aquí tú y yo qué hacemos, florecemos. Aquí tú y yo crecemos. Aquí tú y yo florece nuestra fe. Aquí en este lugar florece nuestra fe.
Florece nuestra convicción en Dios, florece nuestra nuestro creer en el Señor. E es lugar. Es en este lugar. En la casa de Dios.
Tú, tú y yo recibimos estabilidad, recibimos crecimiento, tú y yo recibimos conexión con con el Dios del cielo. Eh, es en este lugar. Entonces, como cuando viene la nube negra, cuando el día malo te llega a ti y a mí, que tres cosas que me que me van a ayudar, tres cosas que me van a bendecir. Número uno, la generosidad, el ser generoso, el no cerrar la mano, sino que voy a repartir a siete, aún a ocho, y cuando llegue el día negativo, sé que va a haber gente que me va a bendecir porque eché mi pan sobre las aguas.
Y y en esos días, ¿estás seguro? Tú y yo lo vamos a encontrar. Número dos, ¿qué es lo que tengo que hacer? Adorar a Dios.
Tengo que alabar a Dios porque el adorar a Dios rompe las cadenas, porque el adorar a Dios pudre el yugo. Porque el adorar a Dios provoca que se vaya la carga. Y número tres, tengo que permanecer firme en la casa, en la casa del Señor. Tengo que permanecer firme en la casa en la casa del Señor.
No, no, no, no te parece y y cierro con esto, ¿no te parece curioso que que cuando viene el problema, que cuando viene la dificultad llega llega el día martes, llega el día jueves, llega el día domingo y y entonces el cansancio se hace más intenso. La las ganas de quedarse en la casa, las ganas de no venir a la iglesia se hacen más fuertes. No, no lo encuentras curioso, que no que no hay problema en que te quedes dos horas más en la casa del amigo, de la amiga pelando, comiendo, bailando, haciendo lo que quieras hacer y y ahí no hay problema. Pero si hay una parte donde Satanás te quiere sacar es de la casa, de la casa de Dios.
Porque aquí tú floreces, porque aquí yo florezco, crezco, me estabilizo, tengo un crecimiento, tengo una conexión mayor con Dios y si estoy firme en la casa del Señor, te garantizo, vendrán las nubes negras, pero tú y yo saldremos bendecidos. Tú y yo saldremos en victoria para la gloria del Señor. Le podemos dar un fuerte aplauso a nuestro Señor. Bien, póngase de pie, por favor.
Aleluya. Póngase en pie. Mire, mira a su hermano, por favor, y dígale,
Generoso, adorando y en la casa de Dios.
¿Qué es lo primero que usted va a hacer cuando venga una situación negativa? Vamos a ser generosos, vamos a adorar y vamos a estar en la casa del Señor. No, no te parece curioso y que que viene el problema. No, no quiero, no quiero adorar a Dios, no quiero nada.
guardo silencio, me amargo, me enojo, me resiento, hasta mi garabato se me sale. encuentro como que se iba a bautizar. Iba bajando por la escalera, se pega en el chico del pie y salta con un rosario garabate y le dice al pastor,
Perdón pastor, eran los últimos, los tenía aquí. El problema está en que viene la amargura.
Y hablamos negativamente, hablamos amargura, entonces la cárcel se hace más fuerte. Cuando la escritura me dice que Pablo y Silas, ¿qué es lo que hicieron? Adoraron a Dios. Si usted quiere salir rápido de la cárcel, sea generoso.
Si usted quiere salir rápido de los momentos negativos, adore a Dios. Si usted quiere ser bendecido aún en los momentos complejos, salir rápido de esa situación, siga firme. Siga firme en la casa del Señor, porque aquí florecemos. Aquí crecemos.
Repita esta oración conmigo, por favor. Padre, en el nombre de Jesús, quiero darte gracias, gracias porque tú hablas a mi vida antes de tiempo, a tiempo y aún después de tiempo. Hay cosas que son inevitables, hay días que son inevitables, pero Dios amado, aunque sean inevitables, pueden ser llevaderos, puedo salir victorioso. Y tú me entregas tres maneras de poder salir victorioso.
La primera de ellas es la generosidad. Enséñame a ser generoso, generoso, a repartir, a dar, a tirar el pan sobre las aguas, porque después de mucho tiempo, creo lo voy a encontrar repartir a siete o una ocho y cuando llegue el día malo, habrá gente a mi alrededor que traerá bendición a mi vida. Padre amado, enséñame a adorar en los momentos difíciles, a alabar tu nombre en los momentos complejos, a a no guardar silencio, a a no hablar tontera, a no hablar desde el enojo, a no hablar desde la rabia, sino adorarte, bendecir tu nombre. Pablo y Silas cantaron, oraron, adoraron.
La cárcel se abrió. La adoración provoca que la cárcel se abra. Permíteme ser un adorador. La hora viene y ahora es que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.
Señor, enséñameñ a adorarte en todo tiempo y así también estar plantado en tu casa, porque es en tu casa donde florezco, donde crezco, donde me desarrollo, donde hay bendición para mi vida. Padre, muchas gracias. Permíteme, mi buen Dios, ser generoso, ser un adorador, estar plantado en tu casa, Señor. Muchas gracias en el nombre de Jesús.
Amén y amén. Aleluya. Le damos un fuerte, un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor. Aleluya.
Mira su hermano, por favor. Dígale, generoso, adorador y en la casa de Dios. Amén. Bien.
¿Qué les parece si traemos generosidad, manifestamos generosidad? Vamos a entregar nuestra ofrenda en este día. Vamos a honrar al Señor con nuestras ofrendas. Si usted necesita hoy sobre de diezmo, solamente levante su mano.
Ahí está mi hermana Yasnadia. Si usted necesita sobre de diezmo, vamos a a ser generosos con el Señor. Si usted quiere entregar su ofrenda o hacer transferencia, ahí está el código QR o los datos y lo va a entregar de manera presencial. Ahí está mi hermana Viviana, ahí está mi hermana Ana.
Les recuerdo que eh ¿qué les recuerdo? Que este jueves tenemos un gimiento con aceite. Ya vamos a estar orando. Queremos orar por queremos bendecirle.
Recuerden que plantado en la casa del Señor florecemos. En la casa del Señor tú encuentras un hermano, una hermana que va a orar por ti, que te va a bendecir. Y este día jueves vamos a estar orando, orando por su vida. Padre, yo te doy gracias.
Todo es tuyo. Lo recibido de tu mano damos. Y yo te pido, Señor, bendice a cada hermano, hermana, que hoy Dios va a entregar su ofrenda de manera presencial, que que va a entregar su ofrenda, a Dios, a través de una transferencia. Declaramos tu victoria en el nombre de Jesús.
Amén, Señor. Y amén. Bien, con gozo, con alegría, yo le invito, póngase de pie, por favor. Traiga su ofrenda.
Venga a entregar su ofrenda. Si va a hacerlo a través de transferencia, la hace. Vamos a bendecir al Señor. Aleluya.
Vamos a bendecir al Señor. Aleluya. Dios les bendiga. Dios les bendiga.
Dios les bendiga. Libertad en Cristo. En Cristo. En Cristo.
Les recuerdo entonces el jueves, no se olvide, tenemos eh un gimiento con aceite. El viernes hay discipulado a las 20 horas, 8 de la tarde. El domingo tenemos nuestra reunión general. A las 9:30 estamos orando.
A las 10:10 comienza nuestra eh reunión. Me hice aquí saludar a nuestra hermana Marisol. Okay. Se acab la bendición.
Y acá primera vez, ¿no? Okay. Perdón. Pido perdón.
También me equivoco. Bien, Nadi. Ah. Ah.
Sí. Les pedimos su oración por la reunión de mañana. Recuerden que eh tenemos reunión con la Dideco eh porque si usted no lo sabía, nosotros estamos inscritos, creo que somos la única eh agrupación que acá, por lo menos en Santa Cruz, nosotros estamos inscritos con el con Banco de Alimentos, entonces queremos ser ese nexo, sobre todo en invierno, las situaciones de repente se complican para algunas familias en relación a poder tener alimentos accesivos. Entonces, mañana tenemos esa reunión con eh la municipalidad, así que esperamos en el amor del Señor que salga todo bien.
Amén. Así que le pido su oración, por favor. Bien, incline su rostro. Oramos, Señor, gracias.
Despídenos en paz, en comunión los unos de los otros, más nunca jamás de tu presencia, Señor. Reconocemos tu bendición sobre nosotros. Reconocemos que te necesitamos en cada área de nuestra vida. Despídenos en paz, en comunión en el nombre de Jesús.
Amén. Señor y amén. Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor. Despídase de su hermano, despídase de su hermana.
Nos vemos. Yeah.
Declaración
Despídase de su hermano, despídase de su hermana. Nos vemos. Yeah.