Martes 26 de mayo, 2026 Pastor Darío Moral
Proverbios 23:23

Mensaje central

No ha hecho tanto frío en la tarde, ¿verdad? La mañana estuvo helado, los pies helados, mi hermano. Lo demás no, pero los pies helados complica.

Vamos a leer el verso 1 en adelante

Vamos a leer el verso 1 en adelante. No ha hecho tanto frío en la tarde, ¿verdad? La mañana estuvo helado, los pies helados, mi hermano. Lo demás no, pero los pies helados complica.

No sé, a mí por lo menos, no sé, a usted, usted me dice,

Pastor, yo las manos, el cuerpo, todo.

No, pero pero han estado de ladas las mañanas. Pero eso también es señal de que estamos vivos. Ah, así que y la Biblia dice en el libro de Eclesiastés, más vale perro vivo que león muerto. Así que qué bueno, nos complica el frío, pero qué bueno poder sentirlo.

Bien, Mateo, capítulo número dos, por favor

Bien, Mateo, capítulo número dos, por favor. Vamos a leer el verso uno en adelante. Dice la escritura,

Cuando Jesús nació en Belén de Judea, en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo, ¿dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle.

Oyendo esto, el rey Herodes se turbó.

y toda Jerusalén con él. Convocado todos los principales sacerdotes y los escribas del pueblo, le preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron,

En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta. Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá, porque de ti saldrá un guiador que apacentará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo,

Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño, y cuando le halléis, hacédmelo saber para que yo también vaya y le adore.» Que Dios bendiga esta palabra. Señor, te pido con todo el corazón, bendícenos, que que esta palabra hoy corra y sea glorificada. Bendice a cada uno, Dios, de tus hijos e hijas.

Gracias por aquellos que hoy están acompañándonos a través de la radio. Bendice a quienes están junto a nosotros a través de las redes sociales. Pero qué bueno, Dios mío, poder estar hoy en este lugar porque necesitamos de tu casa, necesitamos el estar juntos, necesitamos el poder adorarte, Dios. Recuerdo tus palabras, Señor, diciendo, «Estarán abiertos tus ojos, atentos tus oídos a la oración en este lugar.

Señor, gracias por darnos la oportunidad de poder hoy estar juntos, de poder alabarte, de poder adorarte, pero también, Señor, gracias por la oportunidad de ser ministrado por medio de tu palabra a través de Jesús. Amén, Señor. Y amén. Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor.

Bien, cuando cuando nosotros leemos Mateo y y en especial este capítulo, esta este momento de de del nacimiento del Señor, eh llama llama poderosamente la atención ciertas situaciones que vemos en los pasajes leídos. La Biblia y lo hemos leído en este día, nos habla de de unos magos que vienen de oriente y y llegan a Jerusalén, se encuentran y se presentan delante de Herodes y y la pregunta que nace inmediatamente en estos magos es, ¿dónde dónde está el rey que ha nacido? Porque porque hemos visto hemos visto en el oriente su estrella y y venimos a adorarle. O sea, e estos magos que estaban distantes de Jerusalén, que como bien lo señalo, venían de de oriente, ellos ven una una señal en el cielo, una una señal que no es ajena para ellos, una señal que que no es ah que no es engañosa para ellos, sino que es una una señal clara.

para sus vidas. Eh, es una señal evidente de que de que había venido y de que había nacido un rey, pero no un rey en particular, no un rey común, sino alguien que iba a cambiar la la vida de las personas. Por por algo ellos utilizan el término hemos hemos venido a adorarle, ¿no? No tan solo venimos a presentar nuestros respetos, no tan solo venimos a presentar nuestros regalos, nuestros presentes como como si se tratase de un rey más que que ha nacido en el mundo, sino que repito, insisto en esto, ellos ellos sabían, conocían que el que había nacido no no era alguien común, no no era alguien corriente, no era un nacimiento más, si sino que esa persona, ese rey que había venido a nacer, iba a cambiar el curso, el curso de la humanidad.

Entonces, veo veo a a ciertas personas, repito, veo un grupo de personas, unos magos que vienen, se presentan, caminan, transitan. No, no sabemos de qué parte de de Oriente ellos ellos venían, pero se seguían por una estrella. van van viendo el el cielo se se van moviendo conforme a cómo a cómo la estrella los va los va dirigiendo y se presentan delante delante de Herodes y y cuando llegan delante de Herodes vemos a otro grupo de personas que que representa precisamente Herodes que que la Biblia declara que él se turbó, no no sabía qué hacer, no sabía cómo responder a a la interrogante, a lo que estos magos estaban estaban preguntando. Entonces veo veo dos grupos de personas, repito, uno que conoce los tiempos, uno que conocen lo que está sucediendo, lo que está aconteciendo, que que ven las señales, que ellos están observando el cielo, no no es solamente un sentir humano, sino que ellos, repito, están evidenciando las señales.

Hay hay una estrella que se está moviendo, está marcando el tiempo preciso. El el que está naciendo no es alguien común, le venimos a adorar. Y y por otro lado, hay un grupo que que está en Jerusalén que debería conocer el tiempo que de de la visitación, pero pero están turbados, están extrañados, no entienden lo que está pasando. Entonces veo, querida iglesia, la importancia de de reconocer el tiempo en el que en el que nosotros nos encontramos.

Y no y no digo de manera de manera colectiva, sino la importancia de reconocer, de entender el tiempo en el que nos encontramos cada uno, cada uno de nosotros, el tiempo que estamos viviendo, el tiempo que está aconteciendo en nuestra vida, lo que está pasando con nosotros, lo que está sucediendo alrededor nuestro de de de cómo Dios eh eh a tu vida, a a mi vida, no nos quiere visitar, quiere estar a nuestro lado. el el entender, quiero quiero repetir esto y y ser enfático en esto, por favor, el el entender lo movimientos en el entender las señales de de de cómo Dios busca el el visitarte a ti y a mí y y no ser no ser un ignorante que que nos pille desprevenido su su visitación. Hay hay un libro hay un pasaje en el libro de Cantar de los Cantares que dice en un momento que el novio va va a visitar a a su prometida, va a visitar a su novia y y entonces golpea la puerta y y ¿cuál es la exclamación del novio? que qué representación de Cristo le dice,

Ábreme, ábreme.

Yo yo quiero pasar tiempo contigo, quiero quiero estar contigo.

Y y la respuesta de de la novia es,

Me me he acabado de de duchar, me he acabado de lavar. ¿Cómo cómo me voy a a a levantar de nuevo? ¿Cómo voy a ensuciar mis pies? He quitado mis ropas, ¿cómo me voy a vestir?

Y y entonces ella después se levanta, va a abrirle y y dice la escritura,

Yo le abrí, pero pero mi amado ya no estaba.

Y y dice la escritura que en la manilla lo que había era óleo, era aceite.

O sea, el el entender que Dios te quiere visitar a ti y a mí y lo que quiere hacer es derramar su presencia en nuestra vida. Pero, pero la importancia y perdóneme que sea reiterativo en esto, pero pero lo considero sumamente importante, la importancia de reconocer el tiempo en el que en el que usted y yo no nos encontramos. El el gran problema de Herodes era que él no conocía el tiempo. El el gran problema de de aquellos que visita, porque dice la escritura que Herodes convocó a los principales sacerdotes, a los escribas del pueblo, y ellos conocían conocían la teoría, conocían la teología, pero pero no entendían la práctica de lo que estaba sucediendo.

Entonces quiero quiero y y perdóneme por favor que que sea reiterativo, pero considero importante el el reconocer el tiempo en el que tú y yo no nos encontramos, el tiempo que tú y yo estamos viviendo, el el tiempo de nuestra visitación, el el el tiempo en donde en donde Dios te muestra señales y y de repente tú y yo como Herodes, porque existe esta estas dos caras o somos como los magos que que entendemos la visitación, que entendemos las señales, que que entendemos lo que está pasando en nuestra vida, que entendemos lo que está pasando en nuestra casa, en nuestro hogar, que entendemos lo que está pasando con nuestros hijos, que que entendemos lo que está pasando con nuestro entorno. Pablo escribe a los corintios y dice la dice Pablo que el espiritual juzga las cosas espiritualmente. El el espiritual, quiero quiero decir eso nuevamente, el espiritual juzga las cosas de qué manera? De manera espiritual.

¿Por qué? Porque está apercibido, porque porque está viendo que qué es lo que está sucediendo, qué es lo que está pasando, qué qué es lo que está aconteciendo. ¿Por qué? ¿Por qué cada 15 días tengo una pelea en mi casa?

¿Por qué cada 15 días me me lesiono? Estoy poniendo un ejemplo, pero quiero que usted lo entienda, por favor. Entonces, si yo no estoy apercibido de de las señales que que están sucediendo, que están aconteciendo, lo más seguro es que yo me comience a turbar. Lo lo más seguro es que yo sea un tipo Herode que no entiendo lo que está pasando.

Entonces, yo yo creo que Dios me habla antes de tiempo, a tiempo y aún después de tiempo, pero yo tengo que estar apercibido de de por qué de por qué todos los miércoles no puedo dormir en la noche y y duermo bien el lunes, duermo bien el martes, pero no duermo bien el miércoles y duermo bien el jueves y el viernes, pero de repente me cuesta dormir el sábado y y no es algo común, son todas las semanas lo mismo. Entonces, eso no es normal. Entonces, yo y yo yo, ¿cómo lo puedo percibir? ¿De una manera natural?

¿O tengo que entender que el espiritual juzga las cosas? ¿De qué manera? De manera espiritual. Entonces yo yo tengo que ser sabio como como los magos de poder discernir.

No, no sé si me estoy haciendo entender, iglesia, pero yo tengo que entender el el poder discernir. ¿Por qué? ¿Por qué estoy tranquilo en mi trabajo de de de los 5co días que que tengo que ir a mi a mi lugar de trabajo? los seis días que tengo que ir a mi lugar de trabajo, no es normal que todos los miércoles se me pierda algo.

No, no es normal que que solamente los jueves llego a ese lugar y tengo un tremendo dolor de cabeza y entonces están ahí las señales, eh, están ahí las cosas. Dios manifestando su estrella para que tú te apercibas de lo que está sucediendo a tu alrededor, para que tú y yo nos apercibamos de de lo que está pasando a nuestro alrededor. Pero muchas veces tú y yo, ¿qué es lo que somos? Somos como tipo Herodes, que cuando vienen las situaciones, entonces lo que empezamos a hacer eh es a buscar, es a escudriñar, ¿no?

Nos empezamos a desesperar y empezamos a llamar y empezamos a buscar, a indagar.

Punto Es

Pero el punto es que ya la estrella pasó, que ya que ya la situación aconteció. Entonces, vamos, vamos a ser como Herodes o o vamos a ser como los magos y y yo quiero que tú puedas ser como los magos, que que puedan entender y que te puedas levantar todos los días en la mañana y y cubrirte con la sangre de Cristo y y cubrir a tu hogar y cubrir a tu familia. Mira, mira lo que dice, por favor, Proverbios 23:23. Proverbios 23:23 dice,

Compra la verdad y no la vendas.

La sabiduría, la enseñanza, la inteligencia.

Cosas que tú y yo tenemos que buscar. Cosas que tú y yo tenemos que buscar. la sabiduría, la inteligencia, la enseñanza, poder poder discernir, entender el tiempo, comprender lo que está pasando y y si a lo mejor empiezo a comprender y entender que hay cosas que no son tan normales como como pareciera que son y y yo no no tengo la capacidad todavía de discernir, buscar a quienes me pueden ayudar aquello. Eso eso es lo que hace Herodes.

Herodes se turba. Pero, ¿qué qué es lo favorable que que hace este hombre? llama a los sacerdotes, llama a los principales, llama a los que conocían y les pregunta qué qué es lo que está pasando con esto, porque hay señales que se están manifestando y y yo no las estoy entendiendo. Por eso, querido querida, la importancia de de venir a la casa de Dios a a recibir una palabra que traiga revelación a tu vida, que traiga revelación a tu corazón.

Entonces, yo yo no sé cómo cómo tú y yo hemos vivido. Enero, febrero, marzo, abril, va a terminar mayo, vamos a entrar a junio, se nos van a pasar 6 meses de este primer año, seis meses que ya se nos van a pasar de de este primer año. Y mi pregunta es, perdóneme, perdóneme que que sea así de enfático, pero mi pregunta es, ¿cuántas estrellas a lo mejor se nos han pasado? Cuántas situaciones que yo las termino viendo como algo normal, que que yo las termino aceptando dentro de mi vida.

No, no, no, pastor. Si si esta es normal que se enoje cada 10 días, es normal. Este se le pelan los cables, pastor. Normal.

cada 8 días se pone tonto. Entonces, de repente vemos cosas de de manera tan natural, una estrella más que pasó, pero pero hay otros que que compran sabiduría, que compran inteligencia, que compran la enseñanza, que van buscando que se dan cuenta que no es algo normal, que que hay cosas que se están moviendo y yo tengo que tener la suficiente madurez para comprender que que ya no puedo andar caminando. and en la vida de manera natural, de manera carnal, sino que tengo que discernirlas de qué forma? espiritualmente.

Eh, espiritualmente hoy día, hoy día, hace unos minutos atrás e eh eh estaba hablando con con Jonathan y me y me decía,

Pastor, estoy empezando a sentir frío. Estoy empezando a sentir frío.

Claro, yo le digo, «La edad eh e es algo natural.» Ahora, eso trasládelo a un mundo a un mundo espiritual también. O sea, lo los años en el evangelio, querido, querida, no te pueden pasar en vano. Los años en el evangelio no te pueden, repito, no te pueden pasar en vano.

Llega un momento en que tú tienes que darte cuenta que las estrellas que están pasando algo te están diciendo, que las cosas que están pasando en tu casa, que los perros que te ladran todos los martes la noche, no, no, no puede ser algo normal que las pisadas que de repente se van en el techo y tú te haces el tonto, ¿no? un gato que pasó. No, no puede ser siempre lo mismo, haciéndome leso como Herodes. Cuando cuando hay cosas, amado, amada, que que son espirituales, que que son espirituales, que cuando tú entras a tu casa y y hay olor a gas y está bien, a lo mejor sí, efectivamente se te va a acabar el gas.

Pero cuando sigues sintiendo ese olor y tienes el estanque lleno, el tanque lleno, el galón lleno, o sea, tú no puedes seguir haciéndote el el Herodes diciendo, «Aquí nada pasa.

Por eso, por eso la Biblia dice,

Compra la verdad y no la vendas. Busca la sabiduría, busca la enseñanza, busca la inteligencia. Señores, hay cosas que son naturales y y las cosas naturales se discienden naturalmente, pero hay otras cosas que no son naturales. Y nosotros vivimos también en un reino espiritual y hay cosas que se mueven de ¿qué forma?

espiritualmente y y Dios te faculta de dones, Dios te faculta de talento, Dios te faculta de revelación, Dios te faculta. Entonces, de de de repente Dios pone en tu corazón la necesidad de orar, la necesidad de orar y y a lo mejor tu carne te dice, «No, puras tonteras tuyas.» Mire, mi hermano, entre no orar y orar, yo yo prefiero doblar mis rodillas entre entre no orar, entre no clamar y clamar, yo prefiero que tú y yo clamemos y que nos traten de loco y y que nos traten de fanáticos. Pero la Biblia me enseña que la cruz es locura para los que se pierden, pero para ti y para mí, para los que hemos creído, es poder de ¿qué? Es poder de Dios.

es poder de lo alto para nuestra vida. Entonces, el poder discernir, pregúntele a su hermano, por favor, ¿eres un mago o eres un Herode? O o somos magos o somos o somos heres. Amado, amad, yo prefiero ser del grupo de los magos.

No, no, yo prefiero, repito, ser del grupo de los magos y y y orar más allá de de que a lo mejor estoy puedo puedo, permítame rebajar mi vocabulario, por favor. A lo mejor, más allá de que no te estáis pasando el rollo, la película, prefiero pasarme la película. Querida iglesia, prefiero pasarme la película, pero pero comprender, entender que sí hay señales que se mueven, que sí hay cosas que que no son naturales, que que sí hay situaciones que que no, escúcheme bien, por favor, no son no son naturales. Yo yo yo recuerdo hace años atrás, harto años atrás, estábamos estábamos recién estábamos poloando con con la María Eugenia e íbamos caminando por por Neigrete y yo iba a acompañarla a dejar a su casa.

Veníamos de mi casa. Entonces, ir a dejarla caminando era era un un deleite, mi hermano. Usted entenderá. caminar casi 40 minutos con la polola a esa edad donde no sentí frío como el Jonathan.

Ah, e es una bendición. Y y de repente vamos vamos por Negrete conversando y y vamos pasando el el hospital. Todavía me acuerdo era una calle s super oscura. Entonces, lo natural que tú te quieras ir por esos lugares.

Entonces, vamos avanzando y de repente a mí me viene un miedo. El tema es que no tan solo a mí me viene un miedo, a ella le viene un miedo. y nos miramos y entendimos que no era algo natural, era algo espiritual. Porque porque hay situaciones, querido, querida, que son espirituales, que son espirituales.

Entonces, no nos pusimos a clamar. Yo quería besar, pero del del besar pasamos al clamar porque tú tienes que discernir las cosas. Entonces, déjame decirte esto, por favor. de de de repente hay hay discusiones porque no no vamos no vamos aquí a a hermosear la realidad de la casa, del hogar, del matrimonio, porque de repente hay días complejos, de repente hay días difíciles dentro del hogar, dentro del matrimonio, dentro de la casa.

Pero, pero hay situaciones que efectivamente pueden ser naturales porque tú te equivocaste, porque uno se equivocó, porque uno comete errores, pero de repente hay situaciones y hay ambientes en nuestros hogares que no que no tienen que ver con lo natural, son situaciones espirituales y se están moviendo. Y si yo soy un Herode, me va a dar lo mismo. No lo voy a entender. Y la Biblia me enseña que yo no debo darle lugar al No, no debo darle lugar al No debo ignorar sus maquinaciones.

No debo ignorar sus maquinaciones. Entonces, o somos o somos de Herodes o somos del grupo de los de los magos. ¿Cuánto cuántos reciben esta palabra? Entonces, estamos terminando y y finalizo con esto, por favor, que finalizo con esto.

Estamos estamos finalizando el quinto mes

Estamos estamos finalizando el quinto mes. Viene viene junio. Entonces, ¿cuántas cuántas situaciones en nuestra vida que hemos pasado este año? A lo mejor hemos tenido discusiones, hemos tenido momentos difíciles, hemos hemos tenido momentos a lo mejor apretado y nosotros neciamente lo hemos visto de manera natural cuando han sido movimientos espirituales.

Entonces, yo yo creo que Dios hoy nos trae este lugar, ¿para qué? para que seamos sabios, para como dice Proverbios 23:23, compremos la verdad en el sentido de que nuestra prioridad sea la búsqueda. Eso eso es lo que está hablando Proverbio. Por eso da el sentido de comprar, de entender que esto tiene valor, que es importante poder apreciar la enseñanza, la sabiduría, la inteligencia que Dios me invita cada martes, cada jueves, cada domingo a a este lugar para para que en mi vida se desarrollen los dones, los talentos, para para que en mi vida yo yo pueda adorar a Dios.

Yo pueda alabar a Dios con libertad, porque donde está el Espíritu de Dios, ahí que hay libertad. Y que en la alabanza y que en la adoración, mientras yo alabo a Dios, mis cadenas se rompan, el el yugo se pudra, la la las situaciones negativas empiecen a desaparecer, porque el gozo del Señor es mi fuerza, dice la palabra de Dios. Entonces, cada vez que Dios me da la oportunidad de estar en este lugar, yo yo tengo que aprovecharlo. No vengo a perder el tiempo, vengo a adquirir sabiduría, inteligencia, vengo vengo a buscar conocimiento, vengo a recibir de parte de Dios para que en el avanzar del día a día yo yo tenga la palabra necesaria que me revele que hay cosas que por más que parezcan naturales no lo son tanto.

y tengo que levantar mi clamor y tengo que levantar mi oración y tengo que bendecir mi casa y tengo que bendecir a mis hijos y tengo que guardar lo que Dios me ha dado y tengo que ponerme en pie en el nombre poderoso de Jesús y no importa que que me traten de loco, porque para los demás a lo mejor es solamente una estrella más que se está moviendo, pero yo entiendo a través de la revelación de Dios que no es una estrella común, sino que hay cosas que se están moviendo espiritual. ualmente y que van a ser de edificación y van a ser de bendición para mi vida. Aleluya. Le damos un aplauso al Señor, por favor.

Mira a su hermano y dígale,

Tienes cara de mago. Tienes cara de mago, del más gordito. No, tienes cara de mago?

No, no de no de Herodes. Que que no te pille, mi hermano, el mes que viene, que no te pille el segundo semestre como un Herobe, ¿qué pasa?

No sé. Ah, sino que a ti y a mí como mago discerniendo, no, no, esto no está bien. Esto, esto no está bien. Parece algo natural, pero esto no está bien.

Termino con esto, por favor. Recuerdo a a cuatro a cuatro leprosos que estaban fuera del sitio de Samaria y ellos dijeron,

Movámonos al campamento de los asirios. Si nos quedamos aquí, vamos a morir. Si vamos y y nos matan, va a ser casi lo mismo.

Pero si algo sucede, que suceda. y van y se encuentran con el campamento desierto y dice la escritura que ellos empezaron a a buscar tesoro y y se los guardaban y se los guardaban hasta que al entrar en una carpa, uno dijo a los demás,

Mira, esto no está bien porque este es tiempo de buenas noticias y nosotros estamos guardando silencio.

Entonces, querida iglesia, hay momentos en que uno tiene que reaccionar y decir,

No, no, esto no está bien. No está bien que yo siga siendo un here cuando Dios me da dones, cuando Dios me da talento, cuando Dios me entrega su palabra, cuando Dios me da su Santo Espíritu, cuando cuando Dios me me da la alabanza para adorarle, cuando Dios me da una boca, no no para seguir diciendo tontera ni estupideces, sino para clamar a él, entendiendo que si yo clamo a él, él me va a responder. No está bien seguir como un Herode cuando Dios me está pidiendo ser un mago que discierna los tiempos.

Porque si entiendo los tiempos en el que me muevo, me voy a encontrar con una gran bendición para mi vida. Me voy a encontrar con un tiempo de victoria para mi persona. Dele un fuerte aplauso a su Señor. Póngase de pie, por favor.

Póngase de pie. Aleluya. Cierre sus ojos. Quiero quiero invitarle que pueda pueda hacer pueda hacer esta oración conmigo, por favor.

Padre, en el nombre de Jesús, quiero darte gracias por este día, por tu palabra. Gracias, Dios, por la bendición. de hoy estar en este lugar. Gracias, Dios, por la bendición de de hoy estar juntos, de recibir tu palabra.

Tú eres el Dios que habla a mi vida antes de tiempo, a tiempo y aún después de tiempo. Tu palabra me enseña que si yo clamo a ti, tú me vas a responder. Señor, tú eres el Dios que me enseña cosas grandes, que me enseña cosas ocultas que aún yo desconozco. Señor, reconozco que te necesito.

Reconozco, Dios, que en momentos de mi vida, que en situaciones de mi vida, no he sido lo espiritual que debería haber sido y me he comportado como un Herodes. Me he comportado como alguien que se sorprende porque no entiende el tiempo, porque no discierne lo que está sucediendo, lo que está aconteciendo. Pero gracias, mi Dios, porque tú hablas a mi vida antes de tiempo, a tiempo y aún después de tiempo. Señor, gracias.

Gracias por este día. Gracias por tu amor, gracias por tu misericordia, gracias por tu palabra. Oh Dios, recibe la gloria, recibe la honra, recibe la adoración. Oh Dios, gracias por tu palabra en mi vida, Señor.

A partir de hoy quiero caminar como los magos, siendo sabio, siendo sabio, siendo inteligente, siendo prudente, entendiendo el tiempo que estoy viviendo, entendiendo lo que está pasando a mi alrededor, Señor. Gracias. A ti la gloria, a ti la honra, en el nombre de Jesús. Amén.

Y amén. Podemos levantar nuestras manos, querida iglesia. Vamos a adorar a Dios. Tan solo unos segundos, por favor.

Vamos a bendecir al Señor. Agradezca a Dios por esta palabra. Agradezca a Dios, Señor. Gracias.

Oh, gracias, Espíritu Santo. Gracias. Gracias. Gracias, Señor.

Gracias. Si mis fuerzas se acaban, descansaré en ti. Aleluya. Vamos, dígaselo, iglesia.

Si respondes con silencio, esperaré en ti. Oh, príncipe de paz, tu palabra me dice que no me dejará. Mi confianza está puesta en ti, pues en ti plenitud. Si me falta todo, en ti lo tengo todo.

Te tengo a ti. Tu presencia es todo. Eres mi tesoro. Mi plenitud.

Si me falta todo, si me falta todo, lo tengo todo. En ti lo tengo todo. Te tengo a ti. Te tengo a ti.

Oh, tu presencia es todo. Eres mi tesoro, mi plenitud. Si me falta, si me falta todo, en ti lo tengo todo. Te tengo a ti.

Aleluya. En tu presencia todo eres mi tesoro. Bien, ¿qué le parece si en este hermoso ambiente tomamos nuestra ofrenda y vamos a ofrendar como los mago con oro, con incienso, con mirra? Ah, vamos a bendecir el nombre del Señor a través de nuestra ofrenda.

Tome su mejor su mejor ofrenda, por favor. Si usted va a entregar sobre de diezmo, ahí está mi hermana Yasnad. usted solamente levante su mano. Quiero recordar rápidamente que este jueves nos volvemos a congregar como magos, entendiendo el tiempo.

El viernes tenemos discipulado a las 20 horas, pero también hay evangelismo a las 6 de la tarde. El domingo tenemos la graduación de plantado. importante que se vayan anotando, ah, que se vayan anotando todos los hermanos, porque vamos a estar viviendo ahí eh domingo la graduación de plantados. Eh, recuerden también el domingo tenemos nuestra reunión general y nos preparamos así también ya después del domingo tenemos la primera semana de junio superimportante, mi hermano.

Vamos a tener oración a las 6, a las 7. El martes vamos a tener un jimiento con aceite, el jueves vamos a tener un tiempo de habitación, el domingo vamos a cenar con el Señor y ese domingo yo le invito, invite a alguien, traigamos a alguien nuevo, hagamos una fiesta para la gente nueva. El lunes 8 tenemos eh Pentecostés y estamos super expectantes de lo que vamos a vivir ese día. Eh, agradecemos.

Recuerde que estamos en dos semanas de ayuno. Mañana miércoles están todos los servidores ayunando. El jueves estamos los ancianos y los pastores eh ayunando. El viernes toda la iglesia.

Amén. Así que Dios nos bendiga, Señor. Gracias. Todo es tuyo.

Lo recibido. De tu mano damos en el nombre de Jesús. Amén. Y amén.

Mientras seguimos adorando, muchachos, póngase de pie, traiga su mejor su mejor ofrenda, por favor. Mi plenitud. Aleluya. Vamos.

Y me falta todo. En ti lo tengo todo. Te tengo a ti. Tu presencia es todo.

Eres mi tesoro. Una última vez. Mi plenitud. Si me falta todo, en ti lo tengo todo.

Te tengo a ti y tu presencia es todo. Eres mi tesoro. Le íbamos a cantar cumpleaños feliz. está de cumpleaños el Marcos se fue a soplar las melas, así que el domingo le cantamos, pero si nos está escuchando, Marco, muy feliz cumpleaños.

Amén. Que Dios lo bendiga. Bien, incline su rostro. nos eh nos juntamos el jueves con ayuda del Señor, entendiendo los tiempos, entendiendo que la estrella para aquí el jueves.

La estrella no para en su casa el jueves, la estrella para aquí el jueves, no en su casa. Así que espero verlo. Veamos las cosas espiritualmente. Padre, gracias.

Ha sido bueno, ha sido hermoso alabar tu nombre, bendecir tu nombre. Señor, quiero darte gracias también por la radio. Gracias, Dios mío. Mientras salía con la pastora, Dios, tuvimos que ir a comprar, escuchar la radio, escuchar el servicio, Dios, a los muchachos cantando, Dios, gracias.

Gracias por el sonido, gracias por la fidelidad, gracias por la radio, Dios. Tanta gente en los hospitales, en la cárcel, tanta gente enferma, Dios, que tiene la oportunidad de escuchar la radio. Gracias, Dios. Gracias por por lo que tú nos has dado, Dios mío.

Es una bendición tener una radio, Señor, para impartir tu palabra. Gracias. Gracias Dios por las redes sociales y gracias por darnos la oportunidad de hoy estar en este lugar como sabios, Dios mío, entendiendo el tiempo y el tiempo hoy nos demanda estar aquí. Despídenos en paz, en comunión los unos de los otros, más nunca jamás de tu presencia a través de Jesús.

Amén y amén. Dele un fuerte aplauso a su Señor. Dios les bendiga. Nos encontramos el jueves con cara de mago, no de Herodes.

Bendiciones.

Declaración

Dios les bendiga. Nos encontramos el jueves con cara de mago, no de Herodes. Bendiciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Política de Privacidad