Mensaje central
un altar que todos puedan ver, que todos oigan que tú eres la esperanza profeta gracia que me ha rescatado. Tú eres la espera perfecta gracia que me ha resaltado. Cristo vive en mí para que ser en sus manos ya no vivo yo.
Momento de alabanzaExpandir
Introducción
un altar que todos puedan ver, que todos oigan que tú eres la esperanza profeta gracia que me ha rescatado. Tú eres la espera perfecta gracia que me ha resaltado. Ya no vivo yo. Cristo vive en mí para que ser en sus manos ya no vivo yo.
Cristo vive para que ser en tus manos de gloria. En gloria te creo, Dios de gloria en gloria transformado soy por tu espíritu. Oh oh oh oh oh oh oh gloria en gloria te veo Dios de gloria y gloria te veo Gloria en gloria Dios de gloria en gloria Dios. Ya no vivo yo.
Cristo vive quiero ser mano ya no vivo yo. Cristo vive quiero ser en sus manos de gloria. En gloria, oh Dios. Gloria, en gloria transformado soy por tu espíritu.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh. ¿Cuántos están contentos de estar acá en la casa del Señor? ¿Por qué no no saluda a su hermano ahí que está a su lado ahí? Dígale bendiciones.
Dígale, «Gracias por estar junto a mí adorando al Rey de Reyes, al Señor de los Señores. Te Oramos a ti, Señor, y a tus pies entregamos todo en esta tarde, Padre Celestial, a tus pies arde mi corazón. A tus pies entrego lo que soy. Es el lugar de mi seguridad donde nadie me puede señalar.
Me perdonaste, me acercaste a tu presencia, me levantaste y hoy me postro a adorarte. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies. Que estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies.
que estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies. Que estar a tus pies. Si no hay lugar más alto, más grande a tus pies.
estar a tus pies, a tus pies arde mi corazón a tus pies entrego lo que estoy. lugar de mi seguridad, donde nadie me puede señalar. Me perdonaste y acercaste a tu presencia me levantaste y me puse a adorarte. No hay lugar más alto, más grande estar a tus pies.
Estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande estar a tus pies. estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies.
Y estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies. estar a tus pies y permaneceré a tus pies y aquí permaneceré a los pies de Cristo. Y aquí permaneceré montado a tu pies.
Aquí permaneceré y aquí permaneceré. Eso lugar más alto, más grande, más grande estar a tus pies. Estar a tus pies estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande, más grande que estar a tus pies.
Vamos una vez más, no hay lugar más alto, más grande, más grande que estar a tus pies. Estar a tus pies, estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies. Estar a tus pies.
Padre, gracias te damos en esta tarde. Gracias por tu amor, misericordia. Gracias por darnos la oportunidad, la bendición, el privilegio de poder estar reunidos, congregados, Señor, en esta tarde, última semana, Dios, de este primer mes, de este año 2026. Señor, te agradecemos.
Tú nos hablas cada día, Dios mío, como lo compartíamos el día domingo. Tú hablas a nuestra vida, aunque no siempre nos damos cuenta, pero tú estás ahí, Señor, y te agradecemos porque tú estás presente para ayudarnos, bendecirnos, mostrarnos el camino, fortalecernos, levantarnos, renovar nuestras fuerzas. Y hoy, Dios, al comenzar esta semana, lo mejor que podemos hacer, Dios, es estar aquí, Dios, en la iglesia, buscando tu rostro, pidiendo, Dios, que renueven nuestras fuerzas, porque tú eres el Dios que da esfuerzo alcanzado, que multiplica la fuerza aún del que no tiene ninguna. Tu palabra me enseña que los jóvenes se fatigan y se cansan, que los muchachos flaquean y caen, Dios mío.
Pero los que esperamos en ti, los que esperamos en ti, Señor Dios, recibiremos entonces nuevas fuerzas, Dios, y levantaremos manos como el águila y tu palabra dice que correremos y no nos cansaremos, caminaremos y no nos fatigaremos, Dios mío. Gracias porque podemos ir delante de ti trabajados, cargados. Tú eres el Dios que nos hace descansar. Te entregamos hoy, Dios, nuestros sueños, anhelos, pero también te entregamos nuestros dolor, nuestra tristeza, nuestras dolencias, Dios, nuestras frustraciones.
¿Por qué no decirlo? Te lo entregamos todo a ti, confiando, Dios mío, que lo que viene por delante, sin duda, es algo maravilloso para nuestra vida, porque tengo, por cierto, como dice el apóstol Pablo en la carta a los romanos, tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables a la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Hay un tiempo favorable para nuestra vida. Hay un tiempo bueno para nuestra vida, Dios.
Y lo creo, Padre. Gracias. Te bendecimos, te adoramos y te honramos en el nombre de Jesús. Amén, Señor.
Y amén. Aleluya. Le damos un fuerte aplauso, por favor, a nuestro Señor. Vamos, démosle fuertes aplauso al Rey de Reyes, al Señor de los Señores, con gozo, alegría.
con esperanza, con esperanza de un mejor mañana. Alabe a su Señor con la esperanza de un mejor mañana exalte al Rey de Reyes, al Señor de los Señores. Te adoramos, Dios, y te bendecimos. Te adoramos, Dios.
Amén. Dios nos bendiga, querida iglesia. Hate tomar asiento. Abrace ahí a alguien, por favor.
Bendígalo en esta tarde. Salúdelo, apapáchelo, bendígalo. Muchas gracias, muchachos. Dios les bendiga.
Qué bueno verles un día martes. ¿Cómo están? Hoy día, ¿a cuánto estamos hoy? Amor, 27, 28, 29, 30, 31 días para que su pastor cumpla años.
Un año más sabio. Bien. Quiero compartir la palabra rápidamente. Segunda de Corintios, capítulo 10, por favor, verso 5.
Segunda de Corintios, capítulo 10, verso 5. Vamos a aprovechar el tiempo. Dice la escritura, aprovechemos bien el tiempo. Así que lo vamos a hacer en este en esta tarde.
Dice la escritura,
Derribando argumentos y toda altivez que se levante contra el conocimiento de Dios y llevando cautivo todo, ¿qué cosa? Pensamiento.
Yo te pido con todo mi corazón, usa mi vida. En este día hemos venido a escuchar tu palabra, no palabra de un hombre, tu palabra, Señor, la cual es viva, es eficaz y tu palabra me enseña más cortante que toda espada de dos filos. Yo te pido en el nombre poderoso de Jesús, Señor, háblanos. Necesitamos tu palabra en nuestra vida, en nuestra mente y en nuestro corazón.
En el nombre de Jesús, amén y amén. dele un fuerte aplauso a su señor, por favor. Bien, como yo lo he dicho en otras oportunidades, eh considero pertinente eh hablarlo o decirlo en esta tarde para poder entender un poco más el contexto de de lo que Pablo está declarando, lo que Pablo está diciendo en esta segunda carta a los corintios. Como usted ya me ha escuchado decir en otras oportunidades, lo digo una vez más.
Nosotros tenemos dos cartas a la iglesia de Corintio. Y aunque es el mismo autor, el énfasis tanto de la primera carta como en la segunda carta son distintos. En la primera carta a los corintios, nosotros encontramos o podemos observar, podemos ver al apóstol que está abriendo un camino para la iglesia, un hombre que está trayendo revelación al cuerpo de Cristo. Es por eso que en la primera carta a los corintios nosotros encontramos grandes y hermosas revelaciones que hasta el día de hoy son sin duda significativas para nuestra vida.
encontramos eh el hablar en lenguas, eh encontramos los dones del espíritu, podemos leer con detención la importancia de compartir la cena del Señor, el simbolismo del pan, del vino, la importancia del amor en cada uno de nosotros y un largo, etcétera que nosotros precisamente, repito, encontramos en la primera carta a los corintios, porque esa primera carta carta, insisto, nosotros vemos al apóstol que está abriendo un camino para la iglesia, pero en la segunda carta a los corintios, nosotros lo que observamos no es a ese apóstol, a al título, sino más bien podemos observar al hombre, al ser humano que hay detrás de ese gran ministerio. Por eso en Primera de Corintios nosotros vemos al apóstol, repito, pero en Segunda de Corintios nosotros vemos al ser humano. Es ahí como en Segunda de Corintios nosotros podemos observar situaciones, vicisitudes que el apóstol Pablo habla sin pudor, sin temor alguno de que la gente pueda observar y pueda ver su humanidad. Es así como en segunda de Corintios nosotros leemos, nosotros observamos como él ha tenido que batallar a lo largo de su ministerio contando sus historias, sus anécdotas de cómo en caminos ha sido muchas veces golpeado, insultado, vituperiado, ha tenido que ser en oportunidades escondido, ha vivido naufragios y un largo, etcétera.
Podemos incluso observar comenzando la segunda carta a los corintios como él habla abiertamente y dice,
Yo no quiero que ustedes ignoren lo que a mí me sucedió en en Asia, cómo tuve que poner sentencia de muerte en mi propia vida para que al fin y al cabo lo único que podía hacer era confiar en Dios, el cual es el Dios que nos libra, no nos libró, nos libra y nos librará.
El que está afuera ministrando, enseñando, abriendo un camino a la iglesia. Pero por otro lado, segunda de Corintios nos muestra a ese hombre, a ese ser humano vulnerable que ha vivido situaciones, que ha vivido vicisitudes, que ha vivido momentos difíciles, adversos, negativos. Y es ahí cuando la importancia del texto que nosotros acabamos de leer, porque en medio de todas esas batallas, en medio de todas esas situaciones negativas, en medio de todos esos momentos adversos, contrarios, difíciles, que en oportunidades a ti y a mí nos toca enfrentar, nos toca vivir, lo que Pablo está diciendo es, mira cómo yo me he mantenido firme, cómo yo me he mantenido estoico, cómo yo me he mantenido ido literalmente eh sobreviviendo muchas veces a situaciones complejas y difíciles que me ha tocado vivir a lo largo del ministerio. La única forma ha sido llevar mis pensamientos a la obediencia de Cristo.
Ha sido llevar, repito, mis pensamientos a la obediencia, a la obediencia de Cristo. Y lo que quiero poder mostrarte en este día es precisamente la importancia de afirmar nuestros pensamientos o de anclar nuestros pensamientos en la presencia de Dios. el el poder, repito, anclar nuestros pensamientos, sustentar nuestros pensamientos, nuestras ideas en la presencia en la presencia del Señor. la importancia en medio de todo lo que podamos vivir, en medio de todo lo que podamos atravesar, en medio de las situaciones ya sean favorables, pero también desfavorables de la vida, poder tener, querido, querida, un correcto pensamiento.
Y ese correcto pensamiento, la única forma de sostenerlo, la única manera de de poder mantenerlo firme en nuestra vida es que nuestros pensamientos, lo voy a decir una vez más, estén anclados, estén en la obediencia, en la obediencia a Cristo. Mira lo que dice, por favor, el Salmo 49, verso 3. Dice la escritura, «Mi boca hablará, ¿qué cosa? Sabiduría y el pensamiento de mi corazón inteligencia.
Por tanto, para que mi boca hable sabiduría, necesariamente yo tengo que tener un pensamiento inteligente. Tengo que tener un pensamiento inteligente. La forma, lo voy a decir una vez más, de que mi boca pueda hablar sabiduría es que el pensamiento de mi corazón sea un pensamiento inteligente. No se olvide que de la abundancia del corazón habla la boca.
Por tanto, el pensamiento en mi vida debe ser un un pensamiento, repito, inteligente, un pensamiento no de derrota, sino de victoria, un pensamiento no de angustia, sino de esperanza. Y para que ese pensamiento sea eficiente, eficaz y efectivo en mi vida, necesariamente lo tengo que llevar a la obediencia. de Cristo. Necesitamos un correcto pensamiento en este año, un pensamiento inteligente.
Si yo logro tener un pensamiento inteligente, podré hablar con sabiduría en el momento difícil, en el momento adverso, en el momento de escasez, en el momento de necesidad.
Primero No
Pero yo no podré hablar sabiduría a través de mis labios si primero no tengo inteligencia dónde en mis pensamientos. Y esos pensamientos jamás serán inteligentes si no los llevo primeramente a la obediencia de Cristo. Tenemos que tener en este año buenos pensamientos. Buenos pensamientos.
Lo quiero decir una vez más, tenemos que necesariamente tener buenos pensamientos. Mira lo que dice Isaías 26:3, por favor. Libro de Isaías 26:3. Tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.
O sea, Dios guarda a los que tienen correctos pensamientos. Dios guarda a los que tienen un pensamiento que está relacionado con él. Y recuerde, amado, amada, que Dios al cual tú y yo servimos no es un Dios de derrota, es un Dios de victoria. No, no es un Dios, lo quiero decir una vez más para llevarte una idea, no es un Dios de derrota, sino que es un Dios de victoria.
Eso no quiere decir que el camino muchas veces tenga que ser sencillo, no. Eso no quiere decir que el camino siempre vaya a ser fácil, ¿no? Pero sí te garantiza que aunque el camino muchas veces es adverso, muchas veces cuesta arriba, el fin de todo proceder para los hijos de Dios terminará siendo de victoria y no de derrota. Pero para que tú y yo no nos quedemos a mitad de camino.
Y mire a su hermano, por favor, y dígale, ese ha sido nuestro problema. De repente tú y yo como vamos a a mitad de camino y vemos las situaciones cuesta arriba, ¿qué es lo que hacemos? Generalmente renunciamos, generalmente tiramos la toalla, generalmente tendemos a retroceder. Por eso la Biblia te invita a ti y a mí a comprender y entender que nuestros pensamientos tienen que ser pensamientos de victoria, tienen que ser pensamientos de bendición, tienen que ser pensamientos no de mal, sino de bienestar.
Y aunque el camino sea difícil, aunque el camino sea complejo, si tú tienes un correcto pensamiento, tu boca no hablará. Ay, perdóneme el término que voy a utilizar. Perdóneme, por favor, pero tu boca y mi boca no terminarán hablando estupideces, sino que tu boca y mi boca terminarán hablando la bendita palabra de Dios, la cual te enseña y la cual declara sobre tu vida y sobre mi vida que aunque andemos en valle de sombra y de muerte, no temeremos mal alguno, porque él estará con nosotros. Su vara y su callado nos van a infundir aliento.
Que podremos estar en valle de oscuridad cayendo a nuestro lado, 1000, 10,000 a nuestra diestra, pero a ti y a mí nada nos tocará. ¿Sabes por qué tú y yo podemos hacer esa declaración? Porque tenemos correctos pensamientos que están sometidos a la obediencia de Cristo. Necesitamos buenos pensamientos.
Necesitamos correctos pensamientos. Dios guarda en completa paz, querido, querida. Dios nos guarda. Dios nos guarda.
Repito una vez más. Dios nos guarda. Dios nos guarda. No se le olvide, por favor, que la fe no hace que las cosas sean más fáciles.
Lo que hace la fe es que las cosas sean posibles. La fe no hace que las cosas sean más fáciles. La fe hace que las cosas sean posibles. Y yo no sé en qué condición usted se encuentra.
desconozco las áreas respectivas de su vida y a lo mejor hay áreas de su vida que usted verdaderamente las tiene cuesta arriba y hoy Dios te trajo a este lugar para decirte que antes de renunciar y antes de tirar la toalla, comienza a tener correctos pensamientos y una vez que tengamos correctos pensamientos, nuestra boca hablará sabiduría. Y una vez que nuestra boca hable sabiduría, nosotros podemos estar firmes entendiendo que no importa la situación que estemos viviendo, a los que aman a Dios, todo ayudará para bien en el nombre poderoso de Jesús. Aleluya. Tengamos un buen pensamiento.
Tengamos un buen pensamiento. Mira a su hermano ahora y pregúntele, ¿qué has estado pensando estos días? A a lo mejor el problema tuyo y mío es que hemos estado pensando y y y si vendo todo y me voy y si vendo todo y me voy. Como el otro día estaba ahí cortándome el pelo.
No, si me puedo cortar el pelo todavía. ¿Cómo se lo corto? Me dijo el peluquero yo le dije en degradé. Me hizo un degradé inverso y al lado, al lado mío hay uno que le dice al peluquero, «¿Y si vendo todo y me voy?
Entonces el peluquero le dijo,
Eh, eso tampoco. Mejor me quedo, termino. Y muchas veces tú y yo, amado, amada, estamos de repente teniendo, lo único que estamos teniendo es malos pensamientos. Y cuando tenemos malos pensamientos, hablamos negativamente.
Y cuando hablamos negativamente el ambiente no es el mejor. El ambiente no es el más agradable para estar. El ambiente no es el más indicado, amado, amada, para seguir creyendo en la bendición de Dios. Por eso la importancia, lo voy a decir una vez más, de llevar nuestros pensamientos cautivos a la obediencia de Cristo, porque la Biblia me enseña a través precisamente de mi Señor, que en este mundo habrá momento, habrá instancia en que voy a vivir aflicción, pero tengo que confiar porque él ha vencido el mundo.
En otras palabras, aunque la situación sea difícil, si yo logro tener un correcto pensamiento, ese correcto pensamiento, transformarlo en una buena declaración, querido, querida, la vida será más fácil y también la vida nos va a dar nuevas y hermosas oportunidades. ¿Cuáles están siendo nuestros pensamientos en estos días? ¿Cuáles están siendo sus pensamiento al comenzar este año 2026? Un año más.
La misma cuestión todos los años. Siempre lo mismo. Este calor insoportable y después llega el frío. Este frío insoportable.
Amado, amada, ¿cuáles son nuestros pensamientos? Mi invitación es que podamos tener correctos pensamientos. Correctos pensamientos. Job capítulo 42 verso 2, por favor, Bastián.
Job 42 dice, «Yo conozco que tú todo lo puedes y que no hay ¿qué cosa? pensamiento que se esconda de ti. Amado, amada, Dios conoce nuestros pensamientos. Dios conoce nuestros pensamientos.
Lo que usted está pensando, Dios lo conoce. Dios todo lo puede. Y es por eso que es importante tener correctos pensamientos. ¿Qué estamos pensando en estos días?
¿Qué es lo que usted está pensando en esta semana? No va a ser difícil, va a ser peor que el año pasado, va a ser más complejo, no me va a alcanzar, me va a faltar. ¿Cuáles son nuestros pensamientos? Tengamos correctos pensamientos y hablemos con sabiduría.
tengamos correctos pensamientos y hablemos con sabiduría. Aleluya. Puede, por favor abrazar a su hermano y y decirle en este día nos va a ir bien en este año. Aleluya.
Vamos. Pero dígaselo creyendo nos va a ir bien en este año. A ver, levante su mano y dígame, me va a ir bien en este año, querido, querida. Confíelo, declárelo, tenga ese pensamiento día a día cuando se levante.
Amado, amada, si nosotros logramos tener correctos pensamientos, pero esos correctos pensamientos y voy a volver a mi origen, esos correctos pensamientos no vienen de la nada, vienen a causa de que nuestra mente la llevemos a la obediencia a Cristo. Vuestros pensamientos deben estar alineados con Cristo, deben estar sujetos al Señor. Y si nosotros logramos tener nuestros pensamientos sujetos al Señor, podremos entonces entender que aún las aflicciones del tiempo presente no serán comparables a la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse, entonces podré comprender que no importa la circunstancia negativa que quizá me toque vivir, porque todo tiene su tiempo y habrán tiempos buenos y habrán también tiempos malos, pero lo importante es que en los tiempos malos yo pueda seguir teniendo un correcto pensamiento, porque eso va a provocar que el tiempo malo no se prolongue, sino que se acorte y pueda entender que hay detrás de esa situación negativa en donde Dios no me ha dejado, en donde Dios no me ha abandonado, en donde Dios no me ha desamparado, sino que algo sin duda Dios tiene para mostrarme. Tengamos buenos pensamientos.
Tengamos, querido, querida, correctos, correctos pensamientos. ¿Qué estamos pensando? Lo voy a decir una vez más para ir cerrando en este día. ¿Qué es lo que usted está pensando?
puede pueden preguntarle a su hermano qué ha estado pensando estos días de de de manera bien seria, de manera bien qué ha estado usted pensando y si dejo todo votado y si me voy y si me mato Yo veo la cara de alguno y si me pido un seguro y me mato. Señoras y señores, ¿qué es lo que usted y yo hemos estado pensando? Llevemos nuestros pensamientos a ¿dónde? a la obediencia de Cristo.
Llevemos nuestros pensamientos a la obediencia de Cristo. Aleluya. Podemos darle un aplauso al Señor, por favor. Llenemos nuestros pensamientos, amado, amada.
tengamos un correcto pensamiento. Vamos a poder. Dios va a estar con nosotros. Lo vamos a lograr.
tengamos un buen usted puede decir lo mismo, pero con el pensamiento correcto siempre va a sonar distinto. Permítame darle un ejemplo. A usted le pueden preguntar,
¿Y cómo está? ¿Cómo ha sido tu día?
Fue un mal día.
o puede decir,
Tener correctos pensamientos, querido, querida, tener correctos pensamientos. Mi invitación en esta semana tengamos buenos pensamientos. Mi invitación en esta semana al salir el sol mañana, Señor, gracias. Hoy va a ser mi día.
Hoy voy a estar y voy a ver la gloria del Señor. Recuerdo hace muchos años atrás escuchando unos cassette, cassette Emilia son unas cosas plásticas.
Aplicación
Escuchando muchos años atrás los cassett escuchaba la historia de dos hombres que fueron llevados a una ciudad, dos vendedores, uno fue primero, el otro después, y fueron a pueblos de campo. Y cuando llegaron el primer vendedor se dio cuenta, eran vendedores de zapatos, como antiguamente la gente iba de pueblo en pueblo. Entonces llegó el primer vendedor y se dio cuenta que al interior, en ese campo, nadie usaba zapato. Entonces llama inmediatamente en el teléfono local público del pueblo, el único teléfono que había.
llama a la compañía y dice,
Mándenme un boleto de regreso inmediatamente aquí. Nadie usa zapatos.
Mándenme todos los zapatos que tengan.
Era el mismo lugar, pero el pensamiento era distinto. Quizás usted se va a llegar a su casa, va a ser la misma casa. Mañana va a ser miércoles, como todas las mismas semanas, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo. Posiblemente vaya a tener que enfrentar las mismas situaciones.
Pero, ¿qué es lo que puede provocar la diferencia? Nuestros pensamientos. Nuestros pensamientos. tengamos pensamientos correctos que estén sujetos a la obediencia de Cristo.
Él guarda en completa paz aquel cuyo pensamiento, amado, amada en él persevera. Dele un fuerte aplauso a su Señor. Aleluya. Póngase, póngase de pie, por favor, en este día.
Póngase de pie. Vamos a orar. Vamos a buscar el rostro del Señor y y hágame un favor. Hágame un favor.
Busque a alguien. No, no, no. El que tiene al lado suyo. Busque a alguien ahora, por favor.
Busque a alguien y dígale, «Te va a ir bien esta semana.
Busque a alguien, por favor. Diga, dígale,
Ah, hágame caso. Busque a alguien nuevo atrás delante suyo. Dígale, «Te va a ir bien esta semana, querido, querida. Te va a ir bien.
Te va a ir bien esta semana. Te va a ir bien esta semana. Tengamos buenos pensamientos, amado, amada. Tenga un correcto pensamiento.
¡Aleluya! Te va a ir bien esta semana. Te va a ir bien esta semana. Quizás la semana pasada no se pudo.
Esta semana se va a poder. Quizás la semana pasada todas las puertas se te cerraron. Esta semana se me van a abrir. Quizás durante estos días ha sido complejo, pero esta semana te voy a decir, «Pero Dios, tú vas a renovar mi fuerza.
Tú vas a renovar mi fuerza. Tu vara y tu callado me van a infundir aliento. Deje ya esos pensamientos, amado, amada, negativos, amargos. Sáquelos de una buena vez.
Sacúdase. Iba a decir una tontera, pero mejor no. Pero amado, amada, sacúdase esos pensamientos. Ya córtela que no puedo, que no sé que hasta cuándo.
Y a lo mejor usted ha estado luchando con Dios y diciéndole a Dios, Dios, ¿hasta cuándo? Y quizás hoy Dios te está dando la respuesta y te está diciendo hasta que tú cambies tu pensamiento. ¿Hasta cuándo, Señor? Hasta que tú cambies tu pensamiento y comencemos a ver la bendición, el favor y la gracia de Dios.
Había una viejita que de repente se bajó de su automóvil, entró a la tienda a comprar y cuando volvió se dio cuenta que no tenía las llaves de esas cosas que de repente me imagino a alguien le ha pasado las llaves adentro del auto y ahora qué hago y empieza a clamar. Señor, mándame alguien, mándame alguien, por favor. Mándame alguien, mándame alguien. Mándame alguien.
Conclusión
En eso un tipo en moto parecido al Bastián en moto, tatuado entero, se baja, agarra una herramienta que tenía en la en la moto en 3 segundos pa le abre la puerta y la viejita lo abraza. Señor, gracias, gracias por este buen hombre. Gracias Dios por este buen hombre que me enviaste a abrirme el auto. Y el tipo lo detiene, le dice,
Señora, yo no soy un buen hombre.
Yo vengo saliendo hace una semana de la cárcel. Tuve 2 años precisamente por robar, por robar auto. No soy un buen hombre.
Gracias. ¿Qué es lo que tuvo? Un correcto pensamiento. Amado, amada, tenga correctos pensamientos.
Aún en las situaciones difíciles, aún en las situaciones complejas, aún en las situaciones no favorables, tengamos un correcto pensamiento. Tengamos un correcto pensamiento. Señor, gracias por lo que tengo, gracias por lo que me estás dando. A lo mejor tú quieres dar probarme paciencia.
Dame más sabiduría para hablar de manera correcta, pero tengamos buenos pensamientos. Cierre sus ojos, por favor. Padre, gracias te doy en este día. Gracias por este tiempo.
Gracias por tu amor. Gracias por tu misericordia, Señor. Gracias, oh Dios. Gracias.
danos correctos pensamientos, Señor. Danos correctos pensamientos, oh Dios. Oh Dios, Dios, danos correctos pensamientos. Oh Dios, danos correctos pensamientos.
Correctos pensamientos. Queremos llevar, Dios mío, nuestros pensamientos a la obediencia de Cristo. Dios, no dejes que sigamos pensando de manera equivocada. No dejes que sigamos pensando de manera errada, de manera, Dios mío, necia, tonta.
No, Dios, necesitamos buenos pensamientos en nuestra vida. Necesitamos buenos pensamientos, Señor. Oh, Dios, glorifícate. Glorifícate en cada uno de nosotros.
Permítenos en esta noche, Dios mío, al irnos a dormir, tener buenos pensamientos. Al despertar mañana, tener buenos pensamientos. Un buen pensamiento me llevará a hablar de manera sabia. Hablar de manera sabia me llevará a tener un ambiente sano.
Tener un ambiente sano me llevará, Dios mío, a que la semilla plantada en mi corazón germine, Dios, y mi hogar, mi casa, venga a ser buena tierra. Padre, gracias. Bendícenos en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús.
Gracias. Gracias. Oh, gracias. Levantar a ti mis manos.
Aleluya. Maravilloso Jesús, milagroso Señor. Llenas el lugar de tu presencia descender tu poder a los que estamos aquí. Quiero levantar a ti mis manos.
Maravilloso Jesús, milagroso Señor, llena este lugar de tu presencia y así poder a los que estamos aquí. Creo en ti, Jesús, que lo que harás en mí. Creo en ti, Jesús, y en lo que harás en mí, en mí, en mí. Recibe toda gloria.
toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso y Dios recibe toda la gloria. Recibe toda la honra.
Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso, hijo de Dios, puedo levantar mis manos. Maravilloso Jesús, milagroso Señor, llenas el lugar de tu presencia y haz descender tu poder a los que estamos aquí. Creo en ti, Jesús, que lo que harás en mí.
Creo en ti, Jesús, que lo que harás en mí. Aleluya. En m. de mí.
Recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso, hijo de Dios y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precios. Hijo de Dios.
Recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Padre, gracias. Gracias Espíritu Santo.
Ya. Y en este minuto, Dios, te pedimos, Señor, bendice nuestra mente, bendice nuestro corazón, que nuestra mente, nuestro corazón sean llenos de buenos pensamientos para hablar vida y no muerte. para hablar salud y no enfermedad. Para hablar riqueza y no pobreza, para hablar bendición y no maldición.
Para hablar esperanza y no derrota, para hablar, Dios mío, de libertad y no de esclavitud. Oh Dios, llena nuestra mente y llena nuestro corazón de buenos y correctos pensamientos. Padre, gracias. Te adoramos y te bendecimos en el nombre poderoso de Jesús.
Amén, Señor. Y amén. Aleluya. Le damos un fuerte, un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor.
Aleluya. Bien, Dios nos bendiga, querida iglesia. ¿Qué le parece si tomamos nuestra ofrenda en esta hora? Vamos a ofrendar antes de retirarnos.
Si usted necesita sobre de diezmo, ahí está mi hermana Yasnadia. Si usted necesita sobre diezmo, solamente levante su mano. Vamos a estar eh entregando nuestras ofrendas, nuestros diezmos. Recordándole que este día jueves eh tenemos nuestra reunión a las 20 horas 8 de la tarde, pero ya las puertas del templo están desde las 7 abiertas.
Si usted quiere venir a orar y siempre estamos orando más o menos a esa hora con la pastora en este lugar. El viernes hay discipulado las 20 horas. Estamos conociendo al Espíritu Santo. Así que venga a compartir este día, este día viernes.
Venga a hacerle compañía marcial. Se siente solo, está está solito. Ah, así que que Dios lo bendiga. El domingo, recuerde, tenemos nuestra reunión general.
Comenzamos a las 9:30 orando. A las 10:10 ya comienza nuestra reunión. medio. Tenemos un espacio este día domingo.
Recuerde, el domingo ya es primero de febrero. Comenzamos febrero y eh es importante que estemos eh vamos a estar dando, tenemos varias actividades en el mes de febrero. Vamos a estar ahí preparándonos ya también dando el día de lo que tiene relación con nuestro día de evangelismo. Es una bendición el evangelismo ahí en la plaza.
Eh, nos estamos preparando para nuestros bautismos. Ya tenemos bautismos también, así que es una es una bendición. Ah, nos tenemos varios que bautizar también este año, así que hay ahí el Benja. Sí, Benja las aguas.
A la Yael la bautizamos el año pasado, ¿no? ¿Cómo estáis bautizando? Qué bautizarte los Ah, así que no tenemos varios que bautizar este año, así que vamos a estar dando fecha de nuestros bautismos e y eh par de actividades más que que tenemos que dar en febrero para para este mes de febrero. Así que esperamos en el Señor sea un lindo mes de bendición, eh de victoria, confiando y creyendo con todo nuestro corazón que vamos de gloria en gloria, de triunfo en triunfo, de victoria en victoria y de poder en poder.
Bien, tome su mejor su mejor ofrenda, por favor. Permítame permítame orar por usted, Padre. En el nombre poderoso de Jesús, damos gracias por este día y damos gracias por este tiempo. Absolutamente todo es tuyo.
Lo recibió de tu mano. Damos, Señor. Gracias. Te bendecimos, te honramos y te exaltamos con todo nuestro corazón en el nombre poderoso de Jesús.
Amén, Señor. Y amén. Bien, póngase en pie. Si usted va a a ofrendar de manera electrónica, ahí están los datos para hacer la transferencia de manera física, ahí está la Paulita, ahí está mi hermana Iv.
su hijo, porque soy su hijo. Hoy puedo danzar con libertad porque soy amado. Porque soy amado. Aleluya.
Podemos sentir tu gozo, podemos sentir tu río. Hay sanidad en las aguas. Queremos danzar. Podemos sentir tu gozo.
Podemos sentir tu río. Hay sanidad en las aguas. Queremos danzar. Hay libertad en la casa de Dios.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad. Hay libertad en la casa de Dios.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad. Podemos sentir tu gozo.
Podemos sentir tu río. Hay sanidad en las aguas. Queremos danzar. Vamos con esta nos vamos.
Podemos sentir tu gozo. Podemos sentir tu río. Hay sanidad. En las aguas queremos danzar.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad.
Hay libertad hay libertad alarma en la casa. Aleluya. Hay libertad alar. Hay libertad en la casa de Dios.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad. Hay libertad en la casa de Dios.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. libertad. Puedo danzar en la casa de Dios.
Puedo danzar en la casa de Dios. Puedo danzar y disfrutar. Somos libres. Somos libres con su sangre.
Con su sangre libre. Somos libres. Aleluya. Somos libres por su sangre.
Libre soy. Libre soy. Amén. Bien, nos vamos.
Padre, gracias. Ha sido bueno y hermoso poder estar hoy martes. Permítenos durante toda esta semana caminar con correctos pensamiento. No tan solo esta semana, Señor, sino todo este año.
Necesitamos buenos pensamientos en nuestra vida. Despídenos en paz, en comunión los unos otros, más nunca jamás de tu presencia. En el nombre de Jesús, amén y amén. Dios les bendiga, queridos, querida.
Muchas bendiciones. Despídase de su hermano, de su hermana. Nos vemos el jueves con ayuda del Señor.
Declaración
Muchas bendiciones. Despídase de su hermano, de su hermana. Nos vemos el jueves con ayuda del Señor.
Introducción
un altar que todos puedan ver, que todos oigan que tú eres la esperanza profeta gracia que me ha rescatado. Tú eres la espera perfecta gracia que me ha resaltado. Ya no vivo yo. Cristo vive en mí para que ser en sus manos ya no vivo yo.
Cristo vive para que ser en tus manos de gloria. En gloria te creo, Dios de gloria en gloria transformado soy por tu espíritu. Oh oh oh oh oh oh oh gloria en gloria te veo Dios de gloria y gloria te veo Gloria en gloria Dios de gloria en gloria Dios. Ya no vivo yo.
Cristo vive quiero ser mano ya no vivo yo. Cristo vive quiero ser en sus manos de gloria. En gloria, oh Dios. Gloria, en gloria transformado soy por tu espíritu.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh. ¿Cuántos están contentos de estar acá en la casa del Señor? ¿Por qué no no saluda a su hermano ahí que está a su lado ahí? Dígale bendiciones.
Dígale, «Gracias por estar junto a mí adorando al Rey de Reyes, al Señor de los Señores. Te Oramos a ti, Señor, y a tus pies entregamos todo en esta tarde, Padre Celestial, a tus pies arde mi corazón. A tus pies entrego lo que soy. Es el lugar de mi seguridad donde nadie me puede señalar.
Me perdonaste, me acercaste a tu presencia, me levantaste y hoy me postro a adorarte. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies. Que estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies.
que estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies. Que estar a tus pies. Si no hay lugar más alto, más grande a tus pies.
estar a tus pies, a tus pies arde mi corazón a tus pies entrego lo que estoy. lugar de mi seguridad, donde nadie me puede señalar. Me perdonaste y acercaste a tu presencia me levantaste y me puse a adorarte. No hay lugar más alto, más grande estar a tus pies.
Estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande estar a tus pies. estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies.
Y estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies. estar a tus pies y permaneceré a tus pies y aquí permaneceré a los pies de Cristo. Y aquí permaneceré montado a tu pies.
Aquí permaneceré y aquí permaneceré. Eso lugar más alto, más grande, más grande estar a tus pies. Estar a tus pies estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande, más grande que estar a tus pies.
Vamos una vez más, no hay lugar más alto, más grande, más grande que estar a tus pies. Estar a tus pies, estar a tus pies. No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies. Estar a tus pies.
Padre, gracias te damos en esta tarde. Gracias por tu amor, misericordia. Gracias por darnos la oportunidad, la bendición, el privilegio de poder estar reunidos, congregados, Señor, en esta tarde, última semana, Dios, de este primer mes, de este año 2026. Señor, te agradecemos.
Tú nos hablas cada día, Dios mío, como lo compartíamos el día domingo. Tú hablas a nuestra vida, aunque no siempre nos damos cuenta, pero tú estás ahí, Señor, y te agradecemos porque tú estás presente para ayudarnos, bendecirnos, mostrarnos el camino, fortalecernos, levantarnos, renovar nuestras fuerzas. Y hoy, Dios, al comenzar esta semana, lo mejor que podemos hacer, Dios, es estar aquí, Dios, en la iglesia, buscando tu rostro, pidiendo, Dios, que renueven nuestras fuerzas, porque tú eres el Dios que da esfuerzo alcanzado, que multiplica la fuerza aún del que no tiene ninguna. Tu palabra me enseña que los jóvenes se fatigan y se cansan, que los muchachos flaquean y caen, Dios mío.
Pero los que esperamos en ti, los que esperamos en ti, Señor Dios, recibiremos entonces nuevas fuerzas, Dios, y levantaremos manos como el águila y tu palabra dice que correremos y no nos cansaremos, caminaremos y no nos fatigaremos, Dios mío. Gracias porque podemos ir delante de ti trabajados, cargados. Tú eres el Dios que nos hace descansar. Te entregamos hoy, Dios, nuestros sueños, anhelos, pero también te entregamos nuestros dolor, nuestra tristeza, nuestras dolencias, Dios, nuestras frustraciones.
¿Por qué no decirlo? Te lo entregamos todo a ti, confiando, Dios mío, que lo que viene por delante, sin duda, es algo maravilloso para nuestra vida, porque tengo, por cierto, como dice el apóstol Pablo en la carta a los romanos, tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables a la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Hay un tiempo favorable para nuestra vida. Hay un tiempo bueno para nuestra vida, Dios.
Y lo creo, Padre. Gracias. Te bendecimos, te adoramos y te honramos en el nombre de Jesús. Amén, Señor.
Y amén. Aleluya. Le damos un fuerte aplauso, por favor, a nuestro Señor. Vamos, démosle fuertes aplauso al Rey de Reyes, al Señor de los Señores, con gozo, alegría.
con esperanza, con esperanza de un mejor mañana. Alabe a su Señor con la esperanza de un mejor mañana exalte al Rey de Reyes, al Señor de los Señores. Te adoramos, Dios, y te bendecimos. Te adoramos, Dios.
Amén. Dios nos bendiga, querida iglesia. Hate tomar asiento. Abrace ahí a alguien, por favor.
Bendígalo en esta tarde. Salúdelo, apapáchelo, bendígalo. Muchas gracias, muchachos. Dios les bendiga.
Qué bueno verles un día martes. ¿Cómo están? Hoy día, ¿a cuánto estamos hoy? Amor, 27, 28, 29, 30, 31 días para que su pastor cumpla años.
Un año más sabio. Bien. Quiero compartir la palabra rápidamente. Segunda de Corintios, capítulo 10, por favor, verso 5.
Segunda de Corintios, capítulo 10, verso 5. Vamos a aprovechar el tiempo. Dice la escritura, aprovechemos bien el tiempo. Así que lo vamos a hacer en este en esta tarde.
Dice la escritura,
Derribando argumentos y toda altivez que se levante contra el conocimiento de Dios y llevando cautivo todo, ¿qué cosa? Pensamiento.
Yo te pido con todo mi corazón, usa mi vida. En este día hemos venido a escuchar tu palabra, no palabra de un hombre, tu palabra, Señor, la cual es viva, es eficaz y tu palabra me enseña más cortante que toda espada de dos filos. Yo te pido en el nombre poderoso de Jesús, Señor, háblanos. Necesitamos tu palabra en nuestra vida, en nuestra mente y en nuestro corazón.
En el nombre de Jesús, amén y amén. dele un fuerte aplauso a su señor, por favor. Bien, como yo lo he dicho en otras oportunidades, eh considero pertinente eh hablarlo o decirlo en esta tarde para poder entender un poco más el contexto de de lo que Pablo está declarando, lo que Pablo está diciendo en esta segunda carta a los corintios. Como usted ya me ha escuchado decir en otras oportunidades, lo digo una vez más.
Nosotros tenemos dos cartas a la iglesia de Corintio. Y aunque es el mismo autor, el énfasis tanto de la primera carta como en la segunda carta son distintos. En la primera carta a los corintios, nosotros encontramos o podemos observar, podemos ver al apóstol que está abriendo un camino para la iglesia, un hombre que está trayendo revelación al cuerpo de Cristo. Es por eso que en la primera carta a los corintios nosotros encontramos grandes y hermosas revelaciones que hasta el día de hoy son sin duda significativas para nuestra vida.
encontramos eh el hablar en lenguas, eh encontramos los dones del espíritu, podemos leer con detención la importancia de compartir la cena del Señor, el simbolismo del pan, del vino, la importancia del amor en cada uno de nosotros y un largo, etcétera que nosotros precisamente, repito, encontramos en la primera carta a los corintios, porque esa primera carta carta, insisto, nosotros vemos al apóstol que está abriendo un camino para la iglesia, pero en la segunda carta a los corintios, nosotros lo que observamos no es a ese apóstol, a al título, sino más bien podemos observar al hombre, al ser humano que hay detrás de ese gran ministerio. Por eso en Primera de Corintios nosotros vemos al apóstol, repito, pero en Segunda de Corintios nosotros vemos al ser humano. Es ahí como en Segunda de Corintios nosotros podemos observar situaciones, vicisitudes que el apóstol Pablo habla sin pudor, sin temor alguno de que la gente pueda observar y pueda ver su humanidad. Es así como en segunda de Corintios nosotros leemos, nosotros observamos como él ha tenido que batallar a lo largo de su ministerio contando sus historias, sus anécdotas de cómo en caminos ha sido muchas veces golpeado, insultado, vituperiado, ha tenido que ser en oportunidades escondido, ha vivido naufragios y un largo, etcétera.
Podemos incluso observar comenzando la segunda carta a los corintios como él habla abiertamente y dice,
Yo no quiero que ustedes ignoren lo que a mí me sucedió en en Asia, cómo tuve que poner sentencia de muerte en mi propia vida para que al fin y al cabo lo único que podía hacer era confiar en Dios, el cual es el Dios que nos libra, no nos libró, nos libra y nos librará.
El que está afuera ministrando, enseñando, abriendo un camino a la iglesia. Pero por otro lado, segunda de Corintios nos muestra a ese hombre, a ese ser humano vulnerable que ha vivido situaciones, que ha vivido vicisitudes, que ha vivido momentos difíciles, adversos, negativos. Y es ahí cuando la importancia del texto que nosotros acabamos de leer, porque en medio de todas esas batallas, en medio de todas esas situaciones negativas, en medio de todos esos momentos adversos, contrarios, difíciles, que en oportunidades a ti y a mí nos toca enfrentar, nos toca vivir, lo que Pablo está diciendo es, mira cómo yo me he mantenido firme, cómo yo me he mantenido estoico, cómo yo me he mantenido ido literalmente eh sobreviviendo muchas veces a situaciones complejas y difíciles que me ha tocado vivir a lo largo del ministerio. La única forma ha sido llevar mis pensamientos a la obediencia de Cristo.
Ha sido llevar, repito, mis pensamientos a la obediencia, a la obediencia de Cristo. Y lo que quiero poder mostrarte en este día es precisamente la importancia de afirmar nuestros pensamientos o de anclar nuestros pensamientos en la presencia de Dios. el el poder, repito, anclar nuestros pensamientos, sustentar nuestros pensamientos, nuestras ideas en la presencia en la presencia del Señor. la importancia en medio de todo lo que podamos vivir, en medio de todo lo que podamos atravesar, en medio de las situaciones ya sean favorables, pero también desfavorables de la vida, poder tener, querido, querida, un correcto pensamiento.
Y ese correcto pensamiento, la única forma de sostenerlo, la única manera de de poder mantenerlo firme en nuestra vida es que nuestros pensamientos, lo voy a decir una vez más, estén anclados, estén en la obediencia, en la obediencia a Cristo. Mira lo que dice, por favor, el Salmo 49, verso 3. Dice la escritura, «Mi boca hablará, ¿qué cosa? Sabiduría y el pensamiento de mi corazón inteligencia.
Por tanto, para que mi boca hable sabiduría, necesariamente yo tengo que tener un pensamiento inteligente. Tengo que tener un pensamiento inteligente. La forma, lo voy a decir una vez más, de que mi boca pueda hablar sabiduría es que el pensamiento de mi corazón sea un pensamiento inteligente. No se olvide que de la abundancia del corazón habla la boca.
Por tanto, el pensamiento en mi vida debe ser un un pensamiento, repito, inteligente, un pensamiento no de derrota, sino de victoria, un pensamiento no de angustia, sino de esperanza. Y para que ese pensamiento sea eficiente, eficaz y efectivo en mi vida, necesariamente lo tengo que llevar a la obediencia. de Cristo. Necesitamos un correcto pensamiento en este año, un pensamiento inteligente.
Si yo logro tener un pensamiento inteligente, podré hablar con sabiduría en el momento difícil, en el momento adverso, en el momento de escasez, en el momento de necesidad.
Primero No
Pero yo no podré hablar sabiduría a través de mis labios si primero no tengo inteligencia dónde en mis pensamientos. Y esos pensamientos jamás serán inteligentes si no los llevo primeramente a la obediencia de Cristo. Tenemos que tener en este año buenos pensamientos. Buenos pensamientos.
Lo quiero decir una vez más, tenemos que necesariamente tener buenos pensamientos. Mira lo que dice Isaías 26:3, por favor. Libro de Isaías 26:3. Tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.
O sea, Dios guarda a los que tienen correctos pensamientos. Dios guarda a los que tienen un pensamiento que está relacionado con él. Y recuerde, amado, amada, que Dios al cual tú y yo servimos no es un Dios de derrota, es un Dios de victoria. No, no es un Dios, lo quiero decir una vez más para llevarte una idea, no es un Dios de derrota, sino que es un Dios de victoria.
Eso no quiere decir que el camino muchas veces tenga que ser sencillo, no. Eso no quiere decir que el camino siempre vaya a ser fácil, ¿no? Pero sí te garantiza que aunque el camino muchas veces es adverso, muchas veces cuesta arriba, el fin de todo proceder para los hijos de Dios terminará siendo de victoria y no de derrota. Pero para que tú y yo no nos quedemos a mitad de camino.
Y mire a su hermano, por favor, y dígale, ese ha sido nuestro problema. De repente tú y yo como vamos a a mitad de camino y vemos las situaciones cuesta arriba, ¿qué es lo que hacemos? Generalmente renunciamos, generalmente tiramos la toalla, generalmente tendemos a retroceder. Por eso la Biblia te invita a ti y a mí a comprender y entender que nuestros pensamientos tienen que ser pensamientos de victoria, tienen que ser pensamientos de bendición, tienen que ser pensamientos no de mal, sino de bienestar.
Y aunque el camino sea difícil, aunque el camino sea complejo, si tú tienes un correcto pensamiento, tu boca no hablará. Ay, perdóneme el término que voy a utilizar. Perdóneme, por favor, pero tu boca y mi boca no terminarán hablando estupideces, sino que tu boca y mi boca terminarán hablando la bendita palabra de Dios, la cual te enseña y la cual declara sobre tu vida y sobre mi vida que aunque andemos en valle de sombra y de muerte, no temeremos mal alguno, porque él estará con nosotros. Su vara y su callado nos van a infundir aliento.
Que podremos estar en valle de oscuridad cayendo a nuestro lado, 1000, 10,000 a nuestra diestra, pero a ti y a mí nada nos tocará. ¿Sabes por qué tú y yo podemos hacer esa declaración? Porque tenemos correctos pensamientos que están sometidos a la obediencia de Cristo. Necesitamos buenos pensamientos.
Necesitamos correctos pensamientos. Dios guarda en completa paz, querido, querida. Dios nos guarda. Dios nos guarda.
Repito una vez más. Dios nos guarda. Dios nos guarda. No se le olvide, por favor, que la fe no hace que las cosas sean más fáciles.
Lo que hace la fe es que las cosas sean posibles. La fe no hace que las cosas sean más fáciles. La fe hace que las cosas sean posibles. Y yo no sé en qué condición usted se encuentra.
desconozco las áreas respectivas de su vida y a lo mejor hay áreas de su vida que usted verdaderamente las tiene cuesta arriba y hoy Dios te trajo a este lugar para decirte que antes de renunciar y antes de tirar la toalla, comienza a tener correctos pensamientos y una vez que tengamos correctos pensamientos, nuestra boca hablará sabiduría. Y una vez que nuestra boca hable sabiduría, nosotros podemos estar firmes entendiendo que no importa la situación que estemos viviendo, a los que aman a Dios, todo ayudará para bien en el nombre poderoso de Jesús. Aleluya. Tengamos un buen pensamiento.
Tengamos un buen pensamiento. Mira a su hermano ahora y pregúntele, ¿qué has estado pensando estos días? A a lo mejor el problema tuyo y mío es que hemos estado pensando y y y si vendo todo y me voy y si vendo todo y me voy. Como el otro día estaba ahí cortándome el pelo.
No, si me puedo cortar el pelo todavía. ¿Cómo se lo corto? Me dijo el peluquero yo le dije en degradé. Me hizo un degradé inverso y al lado, al lado mío hay uno que le dice al peluquero, «¿Y si vendo todo y me voy?
Entonces el peluquero le dijo,
Eh, eso tampoco. Mejor me quedo, termino. Y muchas veces tú y yo, amado, amada, estamos de repente teniendo, lo único que estamos teniendo es malos pensamientos. Y cuando tenemos malos pensamientos, hablamos negativamente.
Y cuando hablamos negativamente el ambiente no es el mejor. El ambiente no es el más agradable para estar. El ambiente no es el más indicado, amado, amada, para seguir creyendo en la bendición de Dios. Por eso la importancia, lo voy a decir una vez más, de llevar nuestros pensamientos cautivos a la obediencia de Cristo, porque la Biblia me enseña a través precisamente de mi Señor, que en este mundo habrá momento, habrá instancia en que voy a vivir aflicción, pero tengo que confiar porque él ha vencido el mundo.
En otras palabras, aunque la situación sea difícil, si yo logro tener un correcto pensamiento, ese correcto pensamiento, transformarlo en una buena declaración, querido, querida, la vida será más fácil y también la vida nos va a dar nuevas y hermosas oportunidades. ¿Cuáles están siendo nuestros pensamientos en estos días? ¿Cuáles están siendo sus pensamiento al comenzar este año 2026? Un año más.
La misma cuestión todos los años. Siempre lo mismo. Este calor insoportable y después llega el frío. Este frío insoportable.
Amado, amada, ¿cuáles son nuestros pensamientos? Mi invitación es que podamos tener correctos pensamientos. Correctos pensamientos. Job capítulo 42 verso 2, por favor, Bastián.
Job 42 dice, «Yo conozco que tú todo lo puedes y que no hay ¿qué cosa? pensamiento que se esconda de ti. Amado, amada, Dios conoce nuestros pensamientos. Dios conoce nuestros pensamientos.
Lo que usted está pensando, Dios lo conoce. Dios todo lo puede. Y es por eso que es importante tener correctos pensamientos. ¿Qué estamos pensando en estos días?
¿Qué es lo que usted está pensando en esta semana? No va a ser difícil, va a ser peor que el año pasado, va a ser más complejo, no me va a alcanzar, me va a faltar. ¿Cuáles son nuestros pensamientos? Tengamos correctos pensamientos y hablemos con sabiduría.
tengamos correctos pensamientos y hablemos con sabiduría. Aleluya. Puede, por favor abrazar a su hermano y y decirle en este día nos va a ir bien en este año. Aleluya.
Vamos. Pero dígaselo creyendo nos va a ir bien en este año. A ver, levante su mano y dígame, me va a ir bien en este año, querido, querida. Confíelo, declárelo, tenga ese pensamiento día a día cuando se levante.
Amado, amada, si nosotros logramos tener correctos pensamientos, pero esos correctos pensamientos y voy a volver a mi origen, esos correctos pensamientos no vienen de la nada, vienen a causa de que nuestra mente la llevemos a la obediencia a Cristo. Vuestros pensamientos deben estar alineados con Cristo, deben estar sujetos al Señor. Y si nosotros logramos tener nuestros pensamientos sujetos al Señor, podremos entonces entender que aún las aflicciones del tiempo presente no serán comparables a la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse, entonces podré comprender que no importa la circunstancia negativa que quizá me toque vivir, porque todo tiene su tiempo y habrán tiempos buenos y habrán también tiempos malos, pero lo importante es que en los tiempos malos yo pueda seguir teniendo un correcto pensamiento, porque eso va a provocar que el tiempo malo no se prolongue, sino que se acorte y pueda entender que hay detrás de esa situación negativa en donde Dios no me ha dejado, en donde Dios no me ha abandonado, en donde Dios no me ha desamparado, sino que algo sin duda Dios tiene para mostrarme. Tengamos buenos pensamientos.
Tengamos, querido, querida, correctos, correctos pensamientos. ¿Qué estamos pensando? Lo voy a decir una vez más para ir cerrando en este día. ¿Qué es lo que usted está pensando?
puede pueden preguntarle a su hermano qué ha estado pensando estos días de de de manera bien seria, de manera bien qué ha estado usted pensando y si dejo todo votado y si me voy y si me mato Yo veo la cara de alguno y si me pido un seguro y me mato. Señoras y señores, ¿qué es lo que usted y yo hemos estado pensando? Llevemos nuestros pensamientos a ¿dónde? a la obediencia de Cristo.
Llevemos nuestros pensamientos a la obediencia de Cristo. Aleluya. Podemos darle un aplauso al Señor, por favor. Llenemos nuestros pensamientos, amado, amada.
tengamos un correcto pensamiento. Vamos a poder. Dios va a estar con nosotros. Lo vamos a lograr.
tengamos un buen usted puede decir lo mismo, pero con el pensamiento correcto siempre va a sonar distinto. Permítame darle un ejemplo. A usted le pueden preguntar,
¿Y cómo está? ¿Cómo ha sido tu día?
Fue un mal día.
o puede decir,
Tener correctos pensamientos, querido, querida, tener correctos pensamientos. Mi invitación en esta semana tengamos buenos pensamientos. Mi invitación en esta semana al salir el sol mañana, Señor, gracias. Hoy va a ser mi día.
Hoy voy a estar y voy a ver la gloria del Señor. Recuerdo hace muchos años atrás escuchando unos cassette, cassette Emilia son unas cosas plásticas.
Aplicación
Escuchando muchos años atrás los cassett escuchaba la historia de dos hombres que fueron llevados a una ciudad, dos vendedores, uno fue primero, el otro después, y fueron a pueblos de campo. Y cuando llegaron el primer vendedor se dio cuenta, eran vendedores de zapatos, como antiguamente la gente iba de pueblo en pueblo. Entonces llegó el primer vendedor y se dio cuenta que al interior, en ese campo, nadie usaba zapato. Entonces llama inmediatamente en el teléfono local público del pueblo, el único teléfono que había.
llama a la compañía y dice,
Mándenme un boleto de regreso inmediatamente aquí. Nadie usa zapatos.
Mándenme todos los zapatos que tengan.
Era el mismo lugar, pero el pensamiento era distinto. Quizás usted se va a llegar a su casa, va a ser la misma casa. Mañana va a ser miércoles, como todas las mismas semanas, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo. Posiblemente vaya a tener que enfrentar las mismas situaciones.
Pero, ¿qué es lo que puede provocar la diferencia? Nuestros pensamientos. Nuestros pensamientos. tengamos pensamientos correctos que estén sujetos a la obediencia de Cristo.
Él guarda en completa paz aquel cuyo pensamiento, amado, amada en él persevera. Dele un fuerte aplauso a su Señor. Aleluya. Póngase, póngase de pie, por favor, en este día.
Póngase de pie. Vamos a orar. Vamos a buscar el rostro del Señor y y hágame un favor. Hágame un favor.
Busque a alguien. No, no, no. El que tiene al lado suyo. Busque a alguien ahora, por favor.
Busque a alguien y dígale, «Te va a ir bien esta semana.
Busque a alguien, por favor. Diga, dígale,
Ah, hágame caso. Busque a alguien nuevo atrás delante suyo. Dígale, «Te va a ir bien esta semana, querido, querida. Te va a ir bien.
Te va a ir bien esta semana. Te va a ir bien esta semana. Tengamos buenos pensamientos, amado, amada. Tenga un correcto pensamiento.
¡Aleluya! Te va a ir bien esta semana. Te va a ir bien esta semana. Quizás la semana pasada no se pudo.
Esta semana se va a poder. Quizás la semana pasada todas las puertas se te cerraron. Esta semana se me van a abrir. Quizás durante estos días ha sido complejo, pero esta semana te voy a decir, «Pero Dios, tú vas a renovar mi fuerza.
Tú vas a renovar mi fuerza. Tu vara y tu callado me van a infundir aliento. Deje ya esos pensamientos, amado, amada, negativos, amargos. Sáquelos de una buena vez.
Sacúdase. Iba a decir una tontera, pero mejor no. Pero amado, amada, sacúdase esos pensamientos. Ya córtela que no puedo, que no sé que hasta cuándo.
Y a lo mejor usted ha estado luchando con Dios y diciéndole a Dios, Dios, ¿hasta cuándo? Y quizás hoy Dios te está dando la respuesta y te está diciendo hasta que tú cambies tu pensamiento. ¿Hasta cuándo, Señor? Hasta que tú cambies tu pensamiento y comencemos a ver la bendición, el favor y la gracia de Dios.
Había una viejita que de repente se bajó de su automóvil, entró a la tienda a comprar y cuando volvió se dio cuenta que no tenía las llaves de esas cosas que de repente me imagino a alguien le ha pasado las llaves adentro del auto y ahora qué hago y empieza a clamar. Señor, mándame alguien, mándame alguien, por favor. Mándame alguien, mándame alguien. Mándame alguien.
Conclusión
En eso un tipo en moto parecido al Bastián en moto, tatuado entero, se baja, agarra una herramienta que tenía en la en la moto en 3 segundos pa le abre la puerta y la viejita lo abraza. Señor, gracias, gracias por este buen hombre. Gracias Dios por este buen hombre que me enviaste a abrirme el auto. Y el tipo lo detiene, le dice,
Señora, yo no soy un buen hombre.
Yo vengo saliendo hace una semana de la cárcel. Tuve 2 años precisamente por robar, por robar auto. No soy un buen hombre.
Gracias. ¿Qué es lo que tuvo? Un correcto pensamiento. Amado, amada, tenga correctos pensamientos.
Aún en las situaciones difíciles, aún en las situaciones complejas, aún en las situaciones no favorables, tengamos un correcto pensamiento. Tengamos un correcto pensamiento. Señor, gracias por lo que tengo, gracias por lo que me estás dando. A lo mejor tú quieres dar probarme paciencia.
Dame más sabiduría para hablar de manera correcta, pero tengamos buenos pensamientos. Cierre sus ojos, por favor. Padre, gracias te doy en este día. Gracias por este tiempo.
Gracias por tu amor. Gracias por tu misericordia, Señor. Gracias, oh Dios. Gracias.
danos correctos pensamientos, Señor. Danos correctos pensamientos, oh Dios. Oh Dios, Dios, danos correctos pensamientos. Oh Dios, danos correctos pensamientos.
Correctos pensamientos. Queremos llevar, Dios mío, nuestros pensamientos a la obediencia de Cristo. Dios, no dejes que sigamos pensando de manera equivocada. No dejes que sigamos pensando de manera errada, de manera, Dios mío, necia, tonta.
No, Dios, necesitamos buenos pensamientos en nuestra vida. Necesitamos buenos pensamientos, Señor. Oh, Dios, glorifícate. Glorifícate en cada uno de nosotros.
Permítenos en esta noche, Dios mío, al irnos a dormir, tener buenos pensamientos. Al despertar mañana, tener buenos pensamientos. Un buen pensamiento me llevará a hablar de manera sabia. Hablar de manera sabia me llevará a tener un ambiente sano.
Tener un ambiente sano me llevará, Dios mío, a que la semilla plantada en mi corazón germine, Dios, y mi hogar, mi casa, venga a ser buena tierra. Padre, gracias. Bendícenos en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús.
Gracias. Gracias. Oh, gracias. Levantar a ti mis manos.
Aleluya. Maravilloso Jesús, milagroso Señor. Llenas el lugar de tu presencia descender tu poder a los que estamos aquí. Quiero levantar a ti mis manos.
Maravilloso Jesús, milagroso Señor, llena este lugar de tu presencia y así poder a los que estamos aquí. Creo en ti, Jesús, que lo que harás en mí. Creo en ti, Jesús, y en lo que harás en mí, en mí, en mí. Recibe toda gloria.
toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso y Dios recibe toda la gloria. Recibe toda la honra.
Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso, hijo de Dios, puedo levantar mis manos. Maravilloso Jesús, milagroso Señor, llenas el lugar de tu presencia y haz descender tu poder a los que estamos aquí. Creo en ti, Jesús, que lo que harás en mí.
Creo en ti, Jesús, que lo que harás en mí. Aleluya. En m. de mí.
Recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso, hijo de Dios y recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precios. Hijo de Dios.
Recibe toda la gloria, recibe toda la honra. Precioso hijo de Dios, recibe toda la gloria, recibe toda la honra, precioso hijo de Dios. Padre, gracias. Gracias Espíritu Santo.
Ya. Y en este minuto, Dios, te pedimos, Señor, bendice nuestra mente, bendice nuestro corazón, que nuestra mente, nuestro corazón sean llenos de buenos pensamientos para hablar vida y no muerte. para hablar salud y no enfermedad. Para hablar riqueza y no pobreza, para hablar bendición y no maldición.
Para hablar esperanza y no derrota, para hablar, Dios mío, de libertad y no de esclavitud. Oh Dios, llena nuestra mente y llena nuestro corazón de buenos y correctos pensamientos. Padre, gracias. Te adoramos y te bendecimos en el nombre poderoso de Jesús.
Amén, Señor. Y amén. Aleluya. Le damos un fuerte, un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor.
Aleluya. Bien, Dios nos bendiga, querida iglesia. ¿Qué le parece si tomamos nuestra ofrenda en esta hora? Vamos a ofrendar antes de retirarnos.
Si usted necesita sobre de diezmo, ahí está mi hermana Yasnadia. Si usted necesita sobre diezmo, solamente levante su mano. Vamos a estar eh entregando nuestras ofrendas, nuestros diezmos. Recordándole que este día jueves eh tenemos nuestra reunión a las 20 horas 8 de la tarde, pero ya las puertas del templo están desde las 7 abiertas.
Si usted quiere venir a orar y siempre estamos orando más o menos a esa hora con la pastora en este lugar. El viernes hay discipulado las 20 horas. Estamos conociendo al Espíritu Santo. Así que venga a compartir este día, este día viernes.
Venga a hacerle compañía marcial. Se siente solo, está está solito. Ah, así que que Dios lo bendiga. El domingo, recuerde, tenemos nuestra reunión general.
Comenzamos a las 9:30 orando. A las 10:10 ya comienza nuestra reunión. medio. Tenemos un espacio este día domingo.
Recuerde, el domingo ya es primero de febrero. Comenzamos febrero y eh es importante que estemos eh vamos a estar dando, tenemos varias actividades en el mes de febrero. Vamos a estar ahí preparándonos ya también dando el día de lo que tiene relación con nuestro día de evangelismo. Es una bendición el evangelismo ahí en la plaza.
Eh, nos estamos preparando para nuestros bautismos. Ya tenemos bautismos también, así que es una es una bendición. Ah, nos tenemos varios que bautizar también este año, así que hay ahí el Benja. Sí, Benja las aguas.
A la Yael la bautizamos el año pasado, ¿no? ¿Cómo estáis bautizando? Qué bautizarte los Ah, así que no tenemos varios que bautizar este año, así que vamos a estar dando fecha de nuestros bautismos e y eh par de actividades más que que tenemos que dar en febrero para para este mes de febrero. Así que esperamos en el Señor sea un lindo mes de bendición, eh de victoria, confiando y creyendo con todo nuestro corazón que vamos de gloria en gloria, de triunfo en triunfo, de victoria en victoria y de poder en poder.
Bien, tome su mejor su mejor ofrenda, por favor. Permítame permítame orar por usted, Padre. En el nombre poderoso de Jesús, damos gracias por este día y damos gracias por este tiempo. Absolutamente todo es tuyo.
Lo recibió de tu mano. Damos, Señor. Gracias. Te bendecimos, te honramos y te exaltamos con todo nuestro corazón en el nombre poderoso de Jesús.
Amén, Señor. Y amén. Bien, póngase en pie. Si usted va a a ofrendar de manera electrónica, ahí están los datos para hacer la transferencia de manera física, ahí está la Paulita, ahí está mi hermana Iv.
su hijo, porque soy su hijo. Hoy puedo danzar con libertad porque soy amado. Porque soy amado. Aleluya.
Podemos sentir tu gozo, podemos sentir tu río. Hay sanidad en las aguas. Queremos danzar. Podemos sentir tu gozo.
Podemos sentir tu río. Hay sanidad en las aguas. Queremos danzar. Hay libertad en la casa de Dios.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad. Hay libertad en la casa de Dios.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad. Podemos sentir tu gozo.
Podemos sentir tu río. Hay sanidad en las aguas. Queremos danzar. Vamos con esta nos vamos.
Podemos sentir tu gozo. Podemos sentir tu río. Hay sanidad. En las aguas queremos danzar.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad.
Hay libertad hay libertad alarma en la casa. Aleluya. Hay libertad alar. Hay libertad en la casa de Dios.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. Hay libertad. Hay libertad en la casa de Dios.
Hay libertad en la casa de Dios. Hay libertad. libertad. Puedo danzar en la casa de Dios.
Puedo danzar en la casa de Dios. Puedo danzar y disfrutar. Somos libres. Somos libres con su sangre.
Con su sangre libre. Somos libres. Aleluya. Somos libres por su sangre.
Libre soy. Libre soy. Amén. Bien, nos vamos.
Padre, gracias. Ha sido bueno y hermoso poder estar hoy martes. Permítenos durante toda esta semana caminar con correctos pensamiento. No tan solo esta semana, Señor, sino todo este año.
Necesitamos buenos pensamientos en nuestra vida. Despídenos en paz, en comunión los unos otros, más nunca jamás de tu presencia. En el nombre de Jesús, amén y amén. Dios les bendiga, queridos, querida.
Muchas bendiciones. Despídase de su hermano, de su hermana. Nos vemos el jueves con ayuda del Señor.
Declaración
Muchas bendiciones. Despídase de su hermano, de su hermana. Nos vemos el jueves con ayuda del Señor.