Mensaje central
Vamos a leer del verso 3 en adelante, por favor. Filipenses, capítulo número un, verso 3 en adelante. dice, «Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de ustedes, siempre en todas mis oraciones, rogando con gozo por todos ustedes, por su comunión en el evangelio desde el primer día hasta ahora, estando persuadido de esto, que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Vamos a leer del verso 3 en adelante, por favor
Vamos a leer del verso 3 en adelante, por favor. Filipenses, capítulo número un, verso 3 en adelante. Okay. dice, «Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de ustedes, siempre en todas mis oraciones, rogando con gozo por todos ustedes, por su comunión en el evangelio desde el primer día hasta ahora, estando persuadido de esto, que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Que Dios bendiga su palabra. Señor, gracias. Te pido con todo mi corazón que esta palabra corra y sea glorificada. Bendice a quienes nos escuchan a través de la radio, a quienes están a través de las redes, Señor, sociales.
Gracias por nuestra señal online, pero te pido con todo mi corazón, bendícenos a nosotros que estamos hoy presentes en este lugar. Que tu palabra corra y sea glorificada en el nombre de Jesús. Amén. Y amén.
Le damos un fuerte aplauso a nuestro a nuestro Señor, por favor. Bien. Pablo está escribiendo esta carta a los de Filipo y él comienza agradeciendo.
Punto Declarando
Él dice,
Yo doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo que me acuerdo de ustedes, siempre en todas mis oraciones.
Un Dios que se mueve y y repito esto, hace su obra en cada uno de nosotros. No, no somos los mismos desde que caminamos con el Señor. Dios, Dios comienza a hacer una obra en nosotros. Dios, Dios comienza a hacer una obra en nuestras vidas y y Pablo declara que él la perfecciona, el Señor la perfecciona.
Y y es ahí donde quiero en este día de detenerme en en el saber, Batis, si me puedes colocar el tiempo, por favor, en el saber cómo cómo la perfecciona, el el el cómo es ese proceso en en nuestra vida, de de qué manera Dios perfecciona su obra en cada uno de nosotros, porque entendemos y y lo creemos como lo señala Pablo, que Él ha comenzado una obra en nosotros. Creemos con todo nuestro corazón que esa obra Dios la sigue realizando en nuestra vida. Pero la pregunta es cómo él va perfeccionando esa obra en nosotros. De de qué manera él la comienza la comienza a hacer, de qué manera él está trabajando en nuestra vida.
Y y cuando yo leo la escritura, me doy cuenta de que Dios a través de tres aspectos, él él perfecciona esa obra en nosotros.
Primeros Para
y quiero rápidamente hacer mención de los dos primeros para el tercero, precisamente desarrollarlo en el tiempo y en los minutos que tengo. Pero debemos comprender, debemos entender que Dios perfecciona, Dios mueve, Dios hace su obra en nosotros.
Conclusión
Número uno, por medio por medio de su Espíritu Santo en nuestra vida. Si si podemos leer y si me ayudas, Bastián, por favor, Juan capítulo 16 verso 13. Juan capítulo número 16 verso 13 nos va a hablar la palabra del Señor que el el Espíritu Santo es ese consolador, e es ese ser maravilloso que nos guía a toda verdad y a toda y a toda justicia. Dice el apóstol Juan,
Pero cuando venga el espíritu de verdad, él nos guiará.
Él él nos guía a toda la verdad, a toda la justicia.
Os conviene que yo me vaya, porque si yo me voy, entonces vendrá sobre ustedes el consolador, el Espíritu Santo.
Nos nos guía, va haciendo, va provocando esa obra de perfección en nuestra en nuestra vida. Entonces, tengo número uno, cómo Dios va perfeccionando su obra en mí. a través de su espíritu. A través de su Espíritu Santo.
Número dos, por medio de su palabra. Por medio de su palabra. Segunda de Timoteo, capítulo 3, por favor, Bastián. Vamos a leer verso 16 y 17.
Segunda de Timoteo, capítulo 3, verso 16, 17. Me me enseña, Pablo está escribiendo y me dice que toda la escritura es inspirada por Dios. Y es útil para qué? Para enseñar.
Es útil para qué, para redarguir. Es útil para qué, para corregir, para instruir en justicia. Entonces, ¿cómo Dios va haciendo esa obra en mi vida por medio de su palabra? Por eso si si hay algo que nosotros intamos desde este lugar, si hay algo que yo instor la palabra, porque es a través de su palabra que Dios me instruye, es a través de su palabra que Dios me corrige, es a través de su palabra que Dios me va redarguyendo.
No, no, no tiene que ver solamente con mi sentir, sino que Dios me dejó su palabra. Entonces, Dios comienza una obra en nosotros. Sí. Dios va perfeccionando su obra en nuestra vida.
Sí. Pero ese perfeccionar no es por osmosis. Ese perfeccionar no no viene de la nada, sino que ese perfeccionar viene a través número uno de su Espíritu Santo, viene número dos a través de su palabra, viene a través de su escritura en en nuestra vida. Pero hay un tercer punto y y es en este tercer punto donde yo me quiero donde yo me quiero detener por unos segundos, por los próximos minutos.
Y es que y es que Dios va haciendo una obra en mi vida. Repito, a través del Espíritu Santo, Dios va haciendo una obra en mi vida a través de su palabra, pero también Dios va haciendo una obra en mi vida por medio por medio de personas que él va poniendo a mi alrededor, por medio de personas que él va colocando a mí, a mi alrededor. Entonces, esto esto es lo que yo quiero, por favor, que podamos ver. Segunda de Corintios 7.
Vamos a leer versos 14 y 15 y quiero que después leamos Tito 1:5, por favor. Segunda de Corintios 7 dice 14 y 15,
Pues si de algo me he gloriado con él respecto de ustedes, no he sido avergonzado porque sigamos por favor, sino que así como en todo os hemos hablado con verdad, también nuestro gloriarnos con Tito resultó verdad.
¿Cómo lo a quién recibieron con temor y con temblor? a Tito. Pablo está hablando de Tito. Pablo está diciendo,
Yo yo les envié a Tito y y ¿para qué se los envié?
Y me alegro de que ustedes lo recibieron con temor, lo recibieron con temblor. Entonces, leamos esto, por favor. Tito capítulo 1, verso 5. Quiero quiero que veas esto, por favor.
Tito capítulo 1, verso 5. Dice la escritura,
Tito, por esta causa te dejé en Creta.
lo deficiente y establecies anciano en cada ciudad, así como yo te mandé. O sea, Pablo, ¿a quién está enviando? A Tito. Pablo lo envía dos veces a este hombre.
Lo envía a Corintio y lo envía a Creta. Pero, ¿para qué lo envía? Para corregir. ¿Para qué lo envía?
Para ordenar. ¿Para qué lo envía? Para disciplinar. Y dice Pablo que en Corintios él se gozó porque lo recibieron con obediencia, lo recibieron con temor y con temblor.
Y cuando escribe su carta de manera personal dice,
Yo te envié a Creta y te envié para que corrijas lo deficiente.
Porque recuerda, ¿cuál es nuestra base. El que comenzó la buena obra va a ser fiel. en en completarla, en perfeccionarla. ¿Cómo la va perfeccionando?
La va perfeccionando a través del Espíritu Santo. Él me guía a toda verdad y a toda justicia. me va me va perfeccionando a través de su palabra, porque su palabra me instruye, me corrige, me redarguye, pero también Dios pone personas a mi lado. Dios te pone un tito.
Dios, Dios nos pone Tito en nuestra vida. ¿Para qué? Para corregirnos. Pablo, Pablo dice,
Yo yo te envié para que corrijas lo deficiente.
Nosotros no tenemos problemas con el Espíritu Santo, no tenemos problemas con la palabra de Dios, tenemos problemas con los Titos. ¿Por qué la obra no se perfecciona en nuestra vida? ¿Por qué muchas veces nosotros quedamos estancados, quedamos detenidos? Porque no aceptamos que que Dios ponga titos en nuestra vida para corregirnos.
Pero, ¿por qué los pone Dios? Porque hay cosas que son deficientes en nosotros y necesitamos esos hombres de Dios, necesitamos esos Titos para que nos vayan, para que nos vayan corrigiendo. Por eso Pablo dice, «Yo yo envié a Tito y no lo envió una vez, lo envió a Corintio, lo envió a Creta. O sea, si había un desorden en alguna parte, ¿a quién enviaba Pablo?
A Tito. ¿Para qué? Repito, para corregir. Entonces, quiero quiero y perdóname que sea reiterativo en esto, pero quiero hacer el el énfasis.
Nosotros no tenemos problemas con el Espíritu Santo, no no tenemos problemas con con la palabra de Dios, pero sí tenemos problema con los Titos cuando nos quieren corregir, cuando cuando nos dicen que hay cosas deficientes en nosotros. Entonces, cuando Dios nos envía un Tito y no lo y no lo acepto, la pregunta es, ¿por qué no lo acepto? ¿Sabe por qué generalmente nosotros no aceptamos los titos en nuestra vida? Porque la corrección que nos hace, nosotros no la vemos como un beneficio, nosotros la vemos como un ataque.
Entonces, cuando cuando Dios te pone un tito, porque repito, ¿de qué manera Dios perfecciona la obra en mi vida, es bíblico? de de qué manera Dios hace su obra en mi vida. ¿De qué manera Dios la perfecciona? Vuelvo y repito, ¿de qué manera Dios la ordena?
Por medio de su Espíritu Santo. Gloria a Dios. Por medio de su palabra, gloria a Dios. Pero Dios también pone hombres a tu lado.
Dios pone mujeres a tu lado para corregirte. Para corregirte en qué? En lo deficiente. Para corregirte en qué?
en aquellas situaciones que a lo mejor no están marchando bien y necesitan ser corregidas porque aquel que comenzó la buena obra va a ser fiel en perfeccionarla en nosotros. Pero, ¿por qué yo no acepto los Titos? Repito, ¿por qué tú y yo no aceptamos los Titos en nuestra vida? Porque las correcciones yo no la veo como un beneficio, yo la veo como un ataque.
Como como la veo como un ataque y no como un beneficio, entonces pueden suceder tres cosas. Entonces, cada vez que Dios pone un tito a tu lado para corregirte, amado, amada, véalo como un beneficio. Véalo como un beneficio, entendiendo de que Dios está perfeccionando su obra en nuestra vida. Dios está perfeccionando su obra en nosotros.
Por eso me me bendice Pablo cuando él dice, «Yo yo no pretendo haberlo alcanzado. Una cosa hago, prosigo el blanco, prosigo la meta, yo yo no lo he alcanzado. de de de repente el problema de nosotros es que es que nos creemos ya una obra completa, entonces no vemos el beneficio de que Dios pone un tito en nuestra vida. Entonces, no lo veo como un beneficio, lo veo como una como un ataque.
Y como lo veo como un ataque, pueden suceder una de estas tres cosas. La primera, querido, querida, es que generalmente cuando se ponen titos en nuestra vida y yo lo veo como un ataque, lo que hago es justificarme. Lo que hago es justificarme. Entonces, recuerda, por favor, Dios comenzó una obra en nosotros.
Dios, Dios comenzó, repito, Dios comenzó una obra en nuestra vida. El que comenzó la buena obra es fiel en perfeccionarla, pero esa perfección, te lo digo una vez más, no viene por osmosis, no viene de la nada. No, no vienes que un día despertaste, desperté y me di cuenta que estaba mal. No, ¿cómo cómo es la obra de Dios en mi vida a través de su Espíritu Santo?
¿Cómo es la obra de Dios en mi vida a través de su palabra? ¿Cómo es la obra de Dios a través de mi vida, a través de los hombres de Dios que él va poniendo en mi vida, en el caminar? Entonces, no veas a los Titos que Dios pone en tu vida como una amenaza, como un ataque. Velo como un beneficio.
Porque si yo acepto la corrección, dice, dice Jesús, cuando cuando tú tienes un problema como con un hermano, arréglo. Si si lo solucionaste, dice la escritura, ganaste a tu hermano. que es ganancia, señoras y señores, cuando Dios pone un tito en nuestra vida es beneficio. Yo no lo tengo que ver como un ataque, tengo que verlo como un beneficio para mi vida, porque Dios está perfeccionando su obra.
Dios está perfeccionando su obra. Entonces, como como no lo veo así, ¿qué sucede? Número uno, me justifico. Y mira, mira mira esto, por favor.
Primera de Samuel 15, verso 1 en adelante, Bastián, por favor, del 1 al tres. Primera de Samuel 15 dice, «Después Samuel dijo a Saúl, Dios me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel. Ahora pues, está atento a las palabras, está atento a las palabras del Señor. Verso 2.
Así ha dicho el verso 2. Así ha dicho el Señor de los ejércitos, yo castigaré lo que hizo Amalek a Israel al oponerse en el camino cuando subía de Egipto. Verso 3. Ve pues yere Amalek y destruye qué cosa?
Todo lo que tiene. No, no te apiades de él. destruye todo lo que tienes. ¿Qué qué había pasado aquí?
Éxodo capítulo 17 te habla que en un momento Israel está en el desierto y se levantan los amalecitas para destruirlos. Como se levantan los amalecitas para destruirlos y no les permitieron pasar en paz, años después Dios dice,
Es el tiempo de hacer justicia.
Entonces, tenemos un Dios de gracia, tenemos un Dios de misericordia, pero también tenemos un Dios de justicia. Entonces, en la gracia, recuerda esto, yo no yo recibo en la gracia yo recibo lo que no merezco. Jesucristo en la gracia misma, en la gracia encarnada, yo no lo merecía, pero lo recibo igual. En la misericordia de Dios, yo no recibo lo que merezco, porque la Biblia dice que la paga del pecado es muerte.
Y yo debería estar muerto, pero la misericordia de Dios sobre mi vida hace que yo no reciba lo que merecía, la muerte. Pero en la justicia de Dios, yo recibo lo que merezco. Entonces, pasó el tiempo y Dios dice, «Va a actuar mi justicia.» Y y se levanta en contra de los se levanta en contra de los amalecitas. Entonces, ¿qué es lo que le dice Samuel a Saúl?
Quiero que destruyas todo. ¿Y qué es destruir todo? Todo. Entonces, ¿qué hace Saúl?
Saúl mata todo, excepto dos cosas. Saúl no mata al rey y Saúl no mata lo más gordo, lo mejor del ganado. Saúl no lo mata. Entonces, como no lo mata, viene la palabra de Dios.
Entonces, ¿qué dice Saúl? No, no, no. Esto, esto lo más gordo, lo más gordo yo lo guardé para ofrecerlo al Señor. E esto que yo no maté, ¿qué es lo que está haciendo Saúl?
se está justificando. Yo yo no lo maté porque era una ofrenda para Dios, era un sacrificio para Dios. Entonces, ¿cuál es la respuesta? Primera de Samuel 15, muchachos, verso 16 en adelante, por favor.
Primera de Samuel 15, verso 16 en en adelante dice,
Entonces dijo Samuel a Saúl, déjame declararte lo que Dios me ha dicho esta noche.
Aunque eras pequeño en tus propios ojos, no has sido hecho jefe de las tribus de Israel y Dios te ha ungido por rey sobre Israel. Y Dios te envió en misión y dijo,
Fui a la misión que Dios me envió y he traído a Gay, rey de Malek, y he destruido a los amalecitas. Más el pueblo tomó del botín ovejas, vacas, las primicias de la anatema para que ofreciesen sacrificio a Dios en tu Dios en Gilgal. Todo lo que está diciendo Saúl, ¿qué es lo que está haciendo? Se está justificando.
¿Qué es lo que le había dicho Dios? Mata todo. Sigue, por favor. Y Samuel dijo, «Se complace Dios tanto en los holocaustos y víctimas como en que se obedezca las palabras de Dios.
siguiente. Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios y el prestar atención que la grosura de los carneros. Entonces, Dios te pone un Tito. Dios te pone Tito.
¿Para qué? Para enriarte. Pero como yo lo veo como una amenaza, no lo veo como una un beneficio, la veo como una ofensa, no lo veo como un beneficio, ¿qué es lo que empiezo a hacer? Me justifico.
Y ese muchas veces nuestro problema, nos justificamos. Entonces, la justificación suena bonito. Yo no maté los animales porque eran sacrificio para Dios. No, no maté los animales porque era sacrificio para Dios.
Y Dios, ¿qué le dice? Yo prefiero la obediencia porque necesito hacer una obra en tu vida. Necesito perfeccionar la obra en tu vida, ya sea a través del Espíritu Santo, ya sea a través de la palabra o ya sea a través de los titos que Dios pone en tu vida. Entonces Dios pone Titos en nuestra vida.
Mira su hermano, por favor. Dígale, Dios te puso un Tito. Tú, tú y yo tenemos varios Titos de repente. Un Tito que te dice, «No, así no.» Pero es más fácil qué cosa?
Justificarme. Es más fácil justificarme. Pero Dios quiere hacer una obra en tu vida. Escúchame, por favor.
Si Dios no quisiera hacer una obra en tu vida, Dios no te pone un tito. Pero yo no lo veo como un beneficio. Yo yo no lo veo como un beneficio. Yo yo yo recuerdo hace muchos años atrás estamos recién comenzando el a pastorear y vino mi pastor de de visita y y en ese en ese venir después fuimos a comer con otros pastores.
Mi mi pastor pregunta una situación puntual de de la cual yo salía con números negativos de esa situación. Entonces, no no nunca me nunca me voy a olvidar como pastores viejos también que nos bendicen. Eh, un pastor me salió a mi defensa, pero la la la frase de mi pastor fue se está equivocando mucho este muchacho. Esa fue solamente la la frase y nosotros estamos recién comenzando.
Entonces, ¿qué yo entendí? tenía dos opciones, o enojarme o o entender que Dios pone titos que son para mi beneficio. Porque ese error que a mí me marcaron y que me estaban diciendo, se está equivocando mucho el muchacho, ese error nunca más lo cometió en mi vida. Porque Dios te pone titos.
Nunca más lo cometí porque Dios me puso un tito. Yo podía justificarme, pero ¿qué saco con justificarme? ¿Qué saco con justificarme? Diciendo,
Las ovejas, las vaquitas son para Dios cuando en realidad es una justificación.
Yo prefiero la obediencia.
Dios pone un tito. Mira a su hermano y dígale,
La primera, me puedo justificar, no gano nada. La segunda, me molesto. ¿Alguna vez usted se ha molestado por el por el Tito que que te dice algo? Uno se molesta.
El problema es que el Tito tiene la razón. ¿Y por qué tiene la razón el Tito? Porque Dios lo puso para hacer la obra en nuestra vida. No es no es una amenaza, es un beneficio.
Entonces, me molesto. El el el problema es que cuando yo estoy molesto y no lo tomo con responsabilidad, la molestia, si yo no la manejo, pasa al enojo. Y si el enojo no lo no lo trato en mi vida, pasa la amargura. Y la amargura, querido, querida, lo que hace es cortar mis relaciones.
La palabra amargura en su contexto original, la etimología de esa palabra es cortar. Entonces, cuando cuando Dios pone titos en mi vida para decirte, «Ey, esto no está bien. Ey, esto no funciona. Ey, no sigas con esto.
Número uno, yo puedo justificarme. Gano algo, no voy a ganar nada. Número dos, si no me justifico, puedo molestarme. El problema es que si yo camino por la molestia y no la y no la controlo, la molestia pasa al enojo.
El enojo no lo controlo, pasa la amargura y la amargura corta relaciones. Entonces, gente que se va molesta, después la molestia pasa al enojo, el enojo pasa la amargura, no vuelve nunca más, porque eso provoca. Mira, mira esto, por favor. Números 12.
Ya estoy terminando, no se preocupe. Deje pegarle dos veces más y cerramos. Número 2 12 dice,
María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado, porque él había tomado mujer cusita.
Solamente por Moisés ha hablado Dios, no ha hablado también por nosotros.
Entonces, cuando cuando no acepto, me molesto. Cuando me molesto, ¿qué hago? Hablo negativamente. Cuando yo me molesto, ¿qué hago?
Hablo negativamente. El problema es que hablar negativamente es lepra para mi vida. Es lepra en mi corazón. Cada vez que yo hablo negativamente, es lepra en mi corazón.
Entonces, ¿qué qué es lo que estaba sucediendo con Aarón? ¿Qué es lo que estaba sucediendo con María? Ellos se molestaron porque no consideraban que Moisés tenía que ser el Tito del pueblo. Entonces dijeron, «Bueno, ¿cómo es la cosa?
¿Acaso Dios también no me usa a mí? ¿Acaso Dios también no no no puedo yo profetizar? Entonces empezaron a hablar mal y el resultado de hablar mal, mira esto, por favor, números 12:10. Número 12 106.
Números 1210, por favor. Y la nube se apartó del tabernáculo. Aquí que María estaba de qué manera leprosa, como la nieve. Y miró Aarón a María y aquí que estaba leprosa.
Señoras y señores, las molestias me van a llevar a la lepra. Entonces, si yo si Dios pone un tito en mi vida y me dice las cosas, entonces tengo un si si no lo no lo acepto como beneficio, lo voy a mirar como una amenaza, como un como algo negativo, o me voy a justificar o me voy a molestar. Si me justifico, no gano nada. Si me molesto, mucho peor, porque cuando me molesto, yo comienzo a hablar negativamente y y hablar negativamente es lepra en el corazón.
Nunca se le olvide. Eso es lepra en el corazón. María y Aarón empezaron a hablar negativamente. ¿Por qué Dios solamente habla por Moisés?
¿Por qué Dios solamente habla por moral? Dios también está conmigo. Lepra. Pues Dios pone Titos.
Y cuando no acepto los Titos y no los veo como un beneficio, sino que no los veo simple y sencillamente como un ataque, o me justifico, o me molesto o simple y sencillamente no lo acepto. No acepto lo que usted me dicen. No acepto. Se me olvida que los Titos los puso Dios.
para hacer la obra en mi vida. Mira, mira esto, por favor. Número 16:1. Estoy terminando con esto.
Número 161, por favor. Estamos en 12 16 12. Y envió Moisés llamar a Datán y Abirán, hijos de Eliab. Mas ellos respondieron, «No iremos allá.
Esto es la rebelión de Coré.
Cuando usted ve la la historia, Coré, lo mismo. Dios, Coré empieza a decir,
Y Moisés queriendo calmar esta situación, manda llamar a a Datán y Abiram y les dice,
¿Sabes lo que se llama eso? Rebelión. Eso se llama rebelión. Por eso esta historia se el subtítulo es la rebelión de Coré.
Y como y como Coré se endurece, endurece a Batam, endurece a Viram, no no aceptan el Tito que era Moisés, que Dios lo había puesto y simple y sencillamente caen en caen en rebelión y eso es mucho más peligroso. Entonces, ¿cuál es el consejo en este día, amado, amada? Recuerde esto, por favor. Cierro con esto.
El que comenzó la buena obra va a ser fiel en completarla. ¿De qué manera la completa Dios? Por medio del Espíritu Santo, por medio de su palabra. Pero Dios también te pone Titos.
Dios también te pone Titos. Y esos Titos lo mejor que yo puedo hacer es verlo como un beneficio. Por si no lo veo como un beneficio, Viviana, me voy a justificar. Si no lo veo como un beneficio, mi hermano Manuel, me voy a molestar.
Y si no lo veo como un beneficio, ya él simple y sencillamente no lo acepto y me revelo. Pero, ¿quién pierde? Yo pierdo. ¿Quién pierde?
Yo pierdo. No, no, no. Sale mejor aceptar el Tito que Dios pone. ¿Para qué lo pone?
¿Para qué pone Dios un tito? Para enderezar las cosas que tienen que ser corregidas. Te dije, Johny, que viniera el domingo, no hoy día. Le damos un aplauso al Señor, por favor.
Bien. Póngase, póngase de pie, por favor. Consejo, acepte los Titos. Acepte los Titos.
Acepte los Titos que le dicen, «Ey, no lo haga. Ey, hágalo. Ey, pórtese bien. Ey, no siga haciendo esto.
Si yo no lo veo como un beneficio. Entonces, como te dije años atrás, a mí me dijo literal, se está equivocando mucho el muchacho. Yo podía haberme enojado, molestado. Si me hubiera molestado, ¿y quién se cree lepra en mi corazón?
Pudiera haberme revelado, pero la rebelión no me lleva a ninguna parte. La rebelión no no no trae bendición a mi vida. ¿Puedes ponerme, por favor? Primera de Samuel 15:23.
de lo que yo la rebelión, el no aceptarlo, me revelo, no, porque como pecado de adivinación es la rebelión y como ídolos o idolatría la obstinación, como adivinación es la rebelión. Y sabes si si hay un grupo que no va a entrar al reino de los cielos según Apocalipsis, ¿sabe quiénes son? Los adivino, los rebeldes. En el cielo no se aceptan rebeldes, porque ¿quién fue el primero en mandarse una embarrada?
Un rebelde. ¿Cómo has caído del cielo lucero de la mañana? rebelde. Entonces, la la rebelión no es buena, el el el justificarme no es bueno, el el simple y sencillamente molestarme no es saludable.
¿Qué es lo que tengo que hacer, querido, querida? Acepte el Tito que Dios puso en su vida. Acéptelo. Dios te lo puso ahí.
Dios te lo puso ahí, acéptelo. ¿Y por qué me lo puso? Porque Dios comenzó una buena obra y va a ser fiel en completarla. Dios comenzó una obra y va a ser fiel en completarla.
Me gusta más cuando es el Espíritu Santo. Sí, me gusta más cuando se me revela a través de su palabra. Sí. Pero de repente no viene a través del Espíritu Santo, no viene a través de su palabra, viene a través del bendito.
Viene a través del Danito. Dios pone un día en tu vida. Podemos cerrar nuestros ojos, por favor. Padre, gracias.
Gracias te doy por este día y gracias por esta tu palabra, Señor. Tú hablas a nuestra vida antes de tiempo a tiempo y aún después de tiempo. Y Señor, yo te agradezco porque la Biblia dice que el ángel por la iglesia. Cuando Apocalipsis nos señala, Dios mío, cada una de las iglesias, el mensaje es al ángel de la iglesia, al pastor.
La Biblia dice que como es el pastor, así es la congregación. Y Dios, yo quiero predicar tu palabra, no quiero predicar de mis emociones, quiero predicar de tu palabra. Y y hay tiempo para todo, Dios mío. El domingo hablamos de tu bendición porque tú eres un Dios que nos bendice.
Pero hoy, Señor, también sabemos que tú no tan solo eres un Dios de bendición, sino que eres un Dios de orden. Eres un Dios de corrección, eres un Dios que comienza una buena obra y eres fiel en completarle nuestra vida. Y tú lo haces a través del Espíritu Santo. Gracias.
Lo haces a través de tu palabra. Gloria a Dios. Pero también lo haces a través de tu de tus hombres, Dios mío, a través de los tíos. Y me gusta, Señor, como la escritura habla acerca de de la capacidad, Señor, de este hombre.
como como Pablo habla acerca de de Tito, que que lo envié a Cretea, lo envié por esta causa, te dejé en Creta para que corrigieses lo deficiente. Yo yo reconozco que hay cosas que son deficientes en mi vida y gracias Dios, porque tú pones titos en mi vida que me hablan, que me corrigen, que me dicen, «Chuncho, ¿cómo está?» y y y me da dirección y me da directrices y y te agradezco, Dios, porque cada cada domingo yo recibo, me llega un mensaje de mi pastor para bendecir la congregación, para orientarme a a bendecir, Dios mío, tengo un Tito y te agradezco, Dios, por aquello. Enséñanos a aceptar los titos que tú pones en nuestra vida, Padre. Gracias.
En el nombre poderoso de Jesús. Gracias. Gracias. Podemos levantar nuestras manos al cielo, querida iglesia, por unos segundos, por favor.
Vamos a adorar tan solo unos segundos. Aleluya. Vengo a ti, Señor. Cámbiame, renuévame por la gracia que encontré en ti.
Ahora sé que las debilidades que hay en mí desmanecerá por el poder de tu amor. Aleluya. Vamos, dígalo, iglesia. Cúbreme y cúbreme con tu amorame.
Tómame. Cerca quiero estar. Y al esperar nuevas fuerzas yo tendré y me levantaré como las águilas como las águilas por el poder de tu amor. Vamos, iglesia.
y cúbreme con tu amor rodeame. Tómate. Cerca quiero estar. nuevas fuerzas yo tendré y me levantaré como las águilas por el poder de tu amor.
Aleluya. Padre, bendigo a cada uno de tus hijos, bendigo a tus hijas, declaro tu bendición en ellos. Oro, Dios, porque tú has comenzado una obra en nosotros y la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Señor, reconozco, Dios, reconozco que necesito de tu Espíritu Santo en mi vida.
Necesito de tu palabra en mi vida, pero también necesito, Señor, de los titos que tú pones. en mi vida para corregirme, para dirigirme, para instruirme, para guiarme. Señor, no permita, no permita que yo pase justificándome, que que yo me moleste, que yo simple y sencillamente no lo acepte y caiga en rebelión, porque no es de edificación para mi vida. Tú quieres hacer una obra en mí.
Tú has comenzado una obra en mí y la vas a perfeccionar. Por eso, Señor, tu Espíritu Santo es beneficio para mi vida. Tu palabra es beneficio para mi vida, pero también, Dios, los titos que pones en mí caminar son beneficiosos para mi vida, Señor. Gracias en el nombre de Jesús.
Amén. Y amén. Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor, iglesia. Aleluya.
Bien. en honor al tiempo. ¿Puedes ir con esa, por favor? De fondo, muchachos.
Eh, en honor al tiempo, tomemos nuestra ofrenda, por favor, mientras seguimos con este mismo hermoso eh quiero aprovechar de dar las actividades rápidamente. El jueves, recuerde, 7 de la tarde, estamos acá orando. A las 8 comienza nuestra reunión. El viernes el discipulado está suspendido.
Ya, el viernes está suspendido el discipulado. Nosotros como varones nos vamos de salida solamente el viernes. Volvemos el viernes en la noche, nos vamos en la mañana, volvemos el viernes en la noche y el domingo. Tenemos un super domingo.
Así que yo yo quiero invitarlo. Ese domingo es domingo de resurrección. Cristo ha resucitado. Coincide con la Santa Cena.
coincide con nuestro kilo de amor. Va a ser un hermoso tiempo. También ese domingo tenemos mujeres al sepulcro. Ya todas las mujeres están invitadas.
6:30 de la mañana. 6:30 de la mañana hacemos nuestro tiempo de más de mujeres al sepulcro en este lugar conmemorando que las primeras que fueron a ver la tumba, ¿quiénes fueron? Las mujeres. Las primeras en anunciar que resucitó, ¿quiénes fueron?
las mujeres. ¿Por qué es claro? Si hubieran ido los hombres hasta el día de hoy, no sabemos que Cristo resucitó, pero fueron las mujeres. Se se esparció rápido el la noticia.
Entonces, en conmemoración 6:30, la las mujeres van a estar acá. Eh, usted traiga a su esposa, si usted está sola, venga. Igual vamos de ahí a tener desayuno acá. Nosotros vamos a estar acá también.
Entonces, va a ser un lindo tiempo. Mujeres del sepulcro, 6:30 de la mañana vamos a tener una linda actividad de resurrección con los niños. Va a haber una fiesta para los niños. Eh, y también me aprovecharon de dar el aviso las mamás que tengan niños a que que quieran venir a mujeres al sepulcro.
Vamos a tener también una pijamada con Jesús para los niños, así que van a estar ahí eh una pijamada con el Señor. Así que va a ser, no, no hay justificación. Venga, levantémonos temprano. Ese día va a ser un s domingo.
Vamos a ser bendecidos con mujeres al sepulcro. Luego nuestra reunión compartiendo el pan, compartiendo el vino. Amado, amada, celebramos domingo de resurrección. Sáquele.
Se se ofrecen de Uber para ir a buscar mujeres. Eh, el yo yo quiero animarles a que a que vengamos. va a ser una linda actividad y y yo le animo también que saquemos el estigma de domingo de resurrección, relacionarlo con eh con una situación religiosa de una religión en particular. El mundo entero recuerda que Cristo ha resucitado.
El mundo entero habla de que Cristo ha resucitado. Usted es muy joven, pero nosotros la única vez que veíamos la película de Jesús de Nazaret era viernes, sábado y domingo en el TVN y han pasado 25, 30 años y la siguen dando y sigue siendo buena. Entonces, amado, amada, vengamos a celebrar el domingo. Cristo resucitó.
Cristo resucitó y vamos a partir el pan, compartir el vino porque Cristo resucitó. Entonces va a ser un super domingo. Anímese, venga a las 6:30 de la mañana. Eso va a estar precioso.
Va a ser un lindo, un lindo tiempo. Amén. Así que todos invitados el domingo también los niños, como lo señalamos, van a estar en una actividad, en una fiesta para Jesús. Los teams van a hacer evangelismo ese día.
Entonces, en fin, toda la iglesia nos vamos a estar moviendo y va a ser una tremenda bendición. Tome su mejor ofrenda, por favor. Si necesita sobre diezmo, solamente levante su mano. Ahí está mi hermana Yasnadia.
Si va a hacer su ofrenda a través de transferencia, va a aparecer en pantalla. Si usted va a entregar su diezmo, me lo entrega en la mano para bendecirlo. Padre, gracias. Todo es tuyo.
Lo recibido de tu mano damos en el nombre poderoso de Jesús. Gracias Espíritu Santo. Amén y amén. Póngase de pie por favor.
Ofrendamos al Señor. Con tu amor con aquel cerca quiero estar. nuevas puertas yo tendré y me levantaré como las águilas el poder de tu amor. Bien, nos vamos.
Les recuerdo también el sábado se cambia la hora. Ya por si acaso. El sábado se cambia la hora. Cuando sean las 12 va a ser las 11.
Así que yo creo que usted no tiene justificación para faltar el domingo porque generalmente cuando se adelanta la hora es cuando hay problema, que uno llega tarde, que no sabía, pero cuando se atrasa no no debería haber problemas. va a tener una hora más en el cuerpo. Así que no no sea ingrato con el Señor. Venga a ver que Cristo ha resucitado.
Así que les espero el domingo va a ser preciosísimo. Ese domingo vamos a predicar una palabra de bendición. Tranquilos, no los voy a retar el domingo, pero los titos son necesarios, mi hermano. Entiéndalo.
No lo predican con cariño porque son necesarios en nuestra vida. Bien. Incline el rostro. Padre, gracias.
Gracias por tu amor. Gracias por tu misericordia. Gracias, Dios, por todo lo que tú nos has dado. Gracias, Dios, por la vida, Dios mío, de cada uno de tus hijos que hoy ha venido a alabarte y exaltar tu nombre.
Gracias Espíritu Santo. Permítenos estar en los jueves, Señor, en este lugar alabándote, exaltándote. Permítenos, Dios mío, estar el viernes los varones en nuestro viaje a Pichilemus. Señor, gracias por el pastor Germán que nos va a facilitar la iglesia para llegar allá.
Es una bendición, Señor. Gracias. Gracias por el domingo, Señor, por mujeres al sepulcro que da el inicio, Señor, a la temporada, Dios, de reuniones de mujeres, de varones también en este año 2026, Señor. Va a ser un hermoso tiempo, va a ser una linda temporada.
Bendícenos en cada actividad que vamos a realizar en el nombre de Jesús. Amén, Señor. Y amén. Dene un fuerte, un fuerte aplauso a su señor y venga, no se olvide, el domingo vamos a dar los anuncios también en la mañana acerca del comienzo de las actividades de las mujeres también, así que va a ser un lindo tiempo.
Dios les bendiga, bendiciones. Nos vemos el jueves y el domingo.
Declaración
Dene un fuerte, un fuerte aplauso a su señor y venga, no se olvide, el domingo vamos a dar los anuncios también en la mañana acerca del comienzo de las actividades de las mujeres también, así que va a ser un lindo tiempo. Dios les bendiga, bendiciones. Nos vemos el jueves y el domingo.