Viernes 8 de mayo, 2026 Pastor Darío Moral
Isaías 34 Isaías 34:32 Isaías 32 Isaías 32:8

Mensaje central

Me gustaría antes que pudiésemos inclinar el rostro, por favor, para orar. Permítame leer Proverbios, capítulo 29 verso 2. La nueva traducción viviente dice así: «Cuando los justos gobiernan, el pueblo se alegra, pero cuando los perversos están en el poder, el pueblo el pueblo gim.» Hay una traducción también eh la traducción del lenguaje actual dice, «Cuando la gente buena prospera, el pueblo se pone alegre.

Bien, muy buenas tardes a cada uno de ustedes

Bien, muy buenas tardes a cada uno de ustedes. Dios les bendiga. Me gustaría antes que pudiésemos inclinar el rostro, por favor, para orar. Permítame leer Proverbios, capítulo 29 verso 2.

La nueva traducción viviente dice así:

Cuando los justos gobiernan, el pueblo se alegra, pero cuando los perversos están en el poder, el pueblo el pueblo gim.

Hay una traducción también eh la traducción del lenguaje actual dice,

Cuando la gente buena prospera, el pueblo se pone alegre. Cuando gobiernan los malvados, el pueblo se pone triste. Y permítame leer tan solo una revisión más. Dice la escritura,

Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra, más cuando domina el impío, el pueblo el pueblo».

cada una de las versiones, sin duda el énfasis el mismo, la importancia de que los justos gobiernan y no hay manera mejor de que los justos puedan gobernar que por medio de la sabiduría. Y la sabiduría, sin duda, proviene proviene de parte del Señor. La Biblia dice que si alguno está falto de sabiduría, pídala a Dios, el cual la dará abundantemente y sin reproche. Y sin duda agradecemos el poder ejecutivo, legislativo, judicial de nuestro país, un país democrático, soberano, pero si hay algo que puede hacer la iglesia es oráculo.

Eso es lo que nosotros sabemos hacer y es lo que yo le pido que podamos hacer también en este día, recordando también lo que la escritura nos enseña. Si se humillare mi pueblo sobre el cual mi nombre es invocado y oraren y buscaren mi rostro y se convirtiesen de sus malos caminos, entonces Dios oirá desde la tierra, desde los cielos, perdón, perdonará nuestros pecados y sanará nuestra tierra. ¿Qué le parece así? Oramos, por favor, incline su rostro.

Padre, en el nombre poderoso de Jesús, en esta tarde, Dios mío, nos unimos a orar por nuestra tierra para agradecer, Dios, la bendición de vivir en esta hermosa ciudad, de vivir en esta hermosa tierra, en esta linda comuna, ser parte de esta provincia, Dios bendito, ser parte de esta región, pertenecer a este país. Oramos, Señor, por esta larga y angosta faja de tierra. Bendecimos Chile, Dios mío, desde el norte al sur, del este al oeste. Oramos y clamamos, Dios mío, por esta tierra.

Clamamos, Señor, y te pedimos en el nombre de Jesús, trae tu favor, trae tu bendición, trae tu gracia, Dios mío. Oramos por nuestras autoridades y les bendecimos, Dios. Oramos por ellas y declaramos tu favor, tu gracia. Señor, que gobiernen de manera recta, que gobiernen con sabiduría, Dios mío, que gobiernen inteligencia.

Señor, hemos leído tu palabra y tu palabra nos enseña que cuando los justos gobiernan, hay alegría en el pueblo. Señor, oramos porque deseamos un pueblo feliz, deseamos un pueblo alegre. Agradecemos, Dios, por las autoridades que hoy nos, Señor, preceden. Agradecemos por las autoridades, Dios mío, que nos gobiernan.

Les bendecimos, Señor. Oramos por su hogar. Oramos por su casa, por su familia. Oramos, Dios, para que les vaya bien, porque si les va bien a ellos, Dios mío, también nos irá bien a nosotros.

Oramos por nuestra tierra. Bendecimos, Señor, esta hermosa ciudad de Santa Cruz. Oramos por nuestro alcalde. Oramos, Dios mío, por el consejo municipal.

Oramos, Señor amado, por las autoridades. Dios, les bendecimos. Oramos por carabineros, por policía de investigación. Oramos por bomberos, Dios mío.

Oramos por quienes trabajan en el hospital. Oramos por quienes trabajan en la cárcel. Señor, oramos, Dios, por esta tierra. Te pedimos, venga tu reino, Señor.

Hágase su voluntad, Señor amado, en esta hermosa y bella ciudad.

Desarrollo

Decíamos hace segundos atrás, tu promesa es que si se humillare tu pueblo sobre el cual tu nombre es invocado, y oraren y buscar su rostro y se convirtiesen de sus malos caminos, entonces, mi buen Dios, usted oiría desde los cielos, perdonaría nuestros pecados, sanaría nuestra tierra. Si para que Santa Cruz sea bendecida, nosotros nos tenemos que humillar, mi buen Dios, con gusto nos humillamos. Con gusto, Dios mío, doblamos rodillas. Con gusto, Señor, pedimos perdón por nuestras faltas, por nuestros errores y por nuestros pecados.

Señor, si es en el bienestar de esta ciudad, con gusto, Dios, nos presentamos delante de ti y te pedimos, Dios, tu gracia, tu favor, tu misericordia. Venga tu favor, venga tu gracia, venga tu poder, Señor. Establezca usted su favor en este día, Señor, sobre nuestra vida. Y al terminar, Dios, esta oración, no puedo, Dios, dejar de orar, Señor, y declarar aquella promesa que establecimos, Señor, en la plaza de nuestra ciudad, en aquel monumento que está ahí, porque es una promesa y es una palabra que declaramos, Señor, para nuestra tierra.

Que sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud. Que nuestras hijas sean como esquinas labradas como las de un palacio. Que nuestros graneros estén llenos, provistos de toda suerte de grano. Nuestros ganados que se multipliquen a millar y decenas de millar en nuestros campos.

Nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo. Mi buen Dios, que ningún santacruzano tenga asalto, ni qué hacer salida, ni grito de alarma hay en nuestras plazas. Tu palabra dice,

Bienaventurado el pueblo que tiene esto. Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es el Señor.

Ese eres tú, Dios, Rey de Reyes y Señor de los Señores.

Dios, a ti clamamos, te pedimos, bendice esta tierra, bendice Chile, bendice Santa Cruz, en el nombre de Jesús. Amén, Señor. Y amén. Dios les bendiga, querida iglesia.

Quédese de pie porque vamos a a cantar al Señor. Y Dios bendiga cada una de las instituciones de nuestra comuna, no tan solo a las establecidas en términos administrativos, sino aquellos voluntariados. Y queremos saludar a nuestras queridas damas de blanco que son parte de nuestra iglesia. Así que saludamos a su representante, nuestra hermana Alicia Campo y a nuestra hermana Rosa Cornejo.

Dios les bendiga. Después de esta alabanza, saludamos también a la primera autoridad, don Yamil Romero. Bienvenidos a la casa del Señor. Después de esta qui gracias por acompañarnos.

Después de esta alabanza vamos a tener la reflexión bíblica de esta noche que estará en los labios de nuestro pastor Juan Aceituno Parrayés. Oramos al Señor. Grande es Dios. Y cántale cuán grande es Dios.

Todos lo verán. ¡Cuán grande es Dios! Puede levantar su mano y decirlo. Dígalo.

¡Cuán grande! ¡Cuán grande es Dios! Cantaré, canta grande es Dios. Todos lo cuán grande es Dios.

¡Cuán grande! ¡Cuán grande es Dios! Canté. Es Dios.

Todos lo verán. ¿Cuán grande es Dios la vida está? El tiempo está en él. Principio y el fin.

Principio y el fin. La Dios. El Padre Hijo Espíritu. Cordero y el cordero y el grande es Dios.

Cántale cuán grande es Dios y todos lo verán. Grande es Dios. Sobre todo es digno de alabar. Ya, grande es Dios.

No, sobre todo es. Él es digno de adorar. Y mi ser mirá cuán grande es Dios. Cuán grande es Dios.

Cántale cuán grande es Dios. Todos lo eran. ¡Cuán grande es Dios! Mi corazón, mi corazón la canción.

Vamos, dígaselo. ¡Cuán grande es él! ¡Cuán grande! tan grande mi corazón en toda la canción.

¡Cuán grande es ser! ¡Cuán grande es! Amén. Alabado sea el Señor.

¿Cuántos pueden dar la gloria al Señor? ¿Cuántos pueden demostrar que somos hijos de Dios? Alabado sea su nombre. Tomen asiento.

Qué maravilloso, coro. Mi corazón entona la canción. ¡Cuán grande es el Señor para nosotros! ¡Cuán grande es Dios para cada uno de ustedes!

Dios bendiga a todas las autoridades de nuestra comuna, como también la autoridad eclesiástica, los pastores, las pastoras que están en este lugar. Se siente una presencia de Dios en este lugar grande. Yo no sé si usted la siente. No sé si la siente.

Los cristianos lo reconocemos cuando dice Cristo, Cristo vive. a su nombre y a su nombre y a su pueblo. ¿Cuántos quieren victoria? ¿Cuántos quieren que Dios pueda bendecir esta tierra, este pueblo llamado Santa Cruz?

Vamos a pasar a la palabra del Señor. Y la palabra de Dios va a estar en segunda de Timoteos. Mis pastores han orado, han clamado al Señor y han pedido palabra de Dios. Y la palabra del Señor está en segunda de Timoteo 1, versículo 6 en adelante y le vamos a dar lectura en el nombre del Señor ahí sentadito.

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti, porque la por la imposición de mis manos, porque no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Alabanzas al Señor. Dios bendiga esta palabra que Dios nos da en esta noche, que avivemos el fuego que hay dentro de nuestra vida. ¿Cuántos tienen fuego hoy día?

¿A cuánto le está ardiendo el fuego que hay dentro de nuestro corazón? Yo podía meditar y mirar a la concejal aquí, a nuestro alcalde, pero hay una concejala que estaba sintiendo algo especial cuando se estaba cantando esa canción. ¡Cuán grande eres Dios! No hay otro ser más maravilloso que nuestro Dios.

No hay otro ser más precioso que el que vino a dar la vida por usted y por mí, que no miró condición, no miró el estatus social, no. Él vino a dar la vida por Juan, por María, por Rut, por distintos nombres. Y hoy nos dice,

Aviva lo que hay dentro de ti.

¿Y qué es lo que hay dentro de nosotros? El Espíritu Santo.

La pastora cuando no dijo que se mueva, ¿qué? El Espíritu Santo en nuestras vidas. Y el Espíritu Santo se mueve en nuestros corazones. Pero, ¿cuándo se mueve?

Cuando hay un pueblo que clama y pide a Dios que él descienda de tu de su atrio y toque nuestras vidas. ¿Cuántos quieren que hoy día el Señor les toque? ¿Cuántos quieren que Dios toque a los concejales, al señor alcalde? Les toque para qué, para que esta ciudad sea gobernada bajo la mano del Señor.

Leo la escritura y me voy un poquito más atrás a un joven llamado José. Y José, ¿qué es lo que hizo? José tuvo que interpretar un sueño a quién, al faraón. Y en esos sueños habían tantas cosas que pasarían.

Vendría el tiempo de las vacas gordas, de las vacas flacas, vendría que la espiga tendría alto trío como habían espigas que no tenían nada. Y también dijo, vienen 7 años de que de abundancia. Pero también vienen 7 años de ¿qué? De hambre.

Alabado sea el Señor. Y usted solo mire lo que está sucediendo hoy en día. Mire lo que está pasando en otros países, que algunos están muriendo de hambre. Y cuando nosotros podemos decir, «Gracias, Señor, porque su promesa se ha hecho presente en nuestras vidas.

Cuando podemos ver que el pan y el agua no le ha faltado a sus hijos y aún más todavía porque cuando usted abre el refrigerador se encuentra con otras cosas más que Dios se le ha dado. ¿Por qué? Porque él ha sido misericordioso. Aviva lo que hay dentro de ti.

Quizás este mensaje es una reflexión porque sabemos qué es lo que debemos hacer cada uno de nosotros. ¿Cuántos quieren avivar lo que hay dentro de usted? Hoy día hay muchos pastores en este lugar, pero ¿cuántos pastores quieren empezar que la iglesia empiece a vivar ese fuego que hay dentro de ellos? ¿Sabe por qué le quiero decir algo, señor Alcalde?

Y a los concejales que están aquí y a todas las autoridades. A lo mejor mucho no le agrada el alcalde porque es así. A muchos no le agrada los concejales porque es así, pero si este consejo y el alcalde se unen y pidiéndole a Cristo el Señor, él no los dejará nunca huérfanos. ¿Cuántos le creen a Dios?

Él no los dejará nunca. Y cuando vengan los momentos de la de la crisis, la Santa Cruz tendrá como abastecer al necesitado, al que está allí afuera. ¿Por qué? Porque la mano de Dios va a estar a favor de nosotros.

Solo tenemos que darnos cuenta que el Señor lo está diciendo en estos tiempos, aviva lo que hay dentro de ti. Aviva lo que Dios ha puesto dentro de ti, hermano. Aviva lo que Dios te está molestando. Eso pequeño que llegó un día cuando fuiste a las aguas y dijo, fue cambiaste, viviste para Dios.

Y dice que ahí vino que el Espíritu Santo hoy tocó nuestras vidas. Y ese Espíritu Santo que hoy día está aquí. Y este hoy día el Espíritu Santo el que cuida de las autoridades como carabineros. ¿Cuántos están orando por carabineros?

¿Cuántos están orando por la autoridad que es peligroso la noche? Alabado sea el Señor. Meditaba unos años atrás, era diferente en la vida cuando salíamos a las 3 de la mañana de vuelta de la familia con los niños jugando, todos felices, pero hoy ya no es igual, hoy ya no se puede salir tan tarde, pero si logramos activar lo que lo dice el Señor, aviva lo que hay dentro de ti, ¿sabes? Lograremos que esta ciudad sea bendecida por el Señor.

Lograremos que esta ciudad de Santa Cruz sea llena del Espíritu de Dios. Qué importante es poder mirarnos cara a cara y meditar lo que Dios ha dicho en esta palabra. Lo que yo puse en ti no fue por cualquier mano, sino fue por la mano del Señor. Los que estamos aquí, los pastores que están aquí, no fueron elegidos por grandes hombres, no fueron mirados por la mirada del Señor.

Y Dios lo colocó su mirada y dijo,

Este es mi instrumento. Este que va a estar predicando en tal parte, este que va a estar en tal ciudad.

Significa que si Dios tuvo misericordia de nosotros, también tendrá misericordia de los que están afuera. Yo le into a ustedes a que vivemos a vivamos lo que Dios ha puesto en nuestras vidas. Sabe que si este pueblo dijo el pastor y todos lo dijeron ahora, si mi pueblo se humillare donde mi nombre es invocado, él haría grandes cosas.

¿Cuántos quieren que Dios haga grandes cosas en Santa Cruz? Hubo alguien que dijo,

Queremos que no haigan más delincuencia.

¿Cuántos quieren que no haya delincuencia? Aquí hay uno. Pero avivemos lo que Dios tiene para nosotros.

Avivemos el espíritu de Dios y hablemos y oremos. ¿Para qué? Para que el Señor pueda sacar jóvenes de la drogadicción. Que Dios pueda sacar jóvenes del arcor.

Que Dios pueda ir a la familia donde se están destruyendo todos los días, donde hay hijos que están llorando. ¿Por qué? ¿Por qué no le ha venido la luz de Dios a sus vidas? Pero, ¿qué está haciendo el pueblo de Dios?

¿Qué estamos haciendo? Lo estamos encerrando solo en cuatro paredes. La iglesia tanto con la iglesia tanto no se puede ver. No.

Es tiempo que nosotros empecemos a vivar el espíritu que Dios ha puesto en tu vida. Alabado sea el Señor. Por eso, en esta hora quiero decirle a ustedes, no hay mejor camino que el que hemos conocido. No hay mejor camino en que salió de al encuentro y cambió nuestras vidas.

Hizo algo distinto. Mírese su cara. ¿Cuántos le pueden decir que está al lado? Aviva lo que Dios ha puesto en ti.

Puede decirle,

Aviva lo que Dios ha puesto en ti. Aviva el Espíritu Santo, porque ese Espíritu Santo el que lo va a llevar a toda verdad y a toda justicia.

Él dijo,

Yo me voy, pero no lo dejaré solo. Mandaré, ¿qué? El consolador, el Espíritu Santo, para que esté con vosotros.

Él no está hoy día.

Él ya estuvo en la tierra, pero lo dejó algo importante. ¿Sabe qué? El Espíritu Santo que cuando tú te rodillas y quieres sentirle, ahí está la mano de Dios, ahí está el Señor acariciándote y diciéndole,

No estás solo, yo estoy contigo.

Bendito sea el Señor. Maravilloso Dios.

Y dice su palabra que no lo dio espíritu de cobardía. Delante el pastor dijo, «Demos gloria a Dios.» Gloria a Dios. Asustaremos al con esa gloria a Dios. ¿Cuántos le dan una gloria al Señor?

¿Cuántos le dan la gloria al Señor? Dele la gloria a Dios como él se la merece. Dele la gloria a Dios. Demuestre, pueblo de Dios que hay uno que le amamos, hay uno que le queremos, que ese fue el autor de nuestras vidas.

No lo dio espíritu de no lo dio espíritu de cobardía, sino espíritu de que de poder. Yo puedo yo puedo orar por el hermano que está allá afuera. Yo puedo orar por el joven que está perdido allá afuera. Yo puedo orar por aquella señorita señorita que se está perdiendo allá afuera.

¿Por qué? Porque el Señor te dio poder, te entregó algo, sabiduría, inteligencia. ¿Para qué? Para que podamos hablar de la palabra de Dios.

Te dio amor y eso cuesta hoy día. Cuesta. Cuesta hermano, de verdad cuesta. ¿Por qué?

Porque los duele cuando los pasa algo. Pero a veces somos nosotros los culpables y le echamos la culpa a los demás, ¿o no es así? A mí me ha pasado, mi esposa lo sabe. A veces están las autoridades controlando como carabineros y lo hacen a la orilla y lo sacan un parte y me voy enojado para la casa y el auto andaba sin documento.

¿Y con qué lo enojamos? Con la autoridad que Dios puso. Pero, ¿quién era el culpable? Era la autoridad.

No éramos nosotros mismos. ¿Por qué no nos hemos preocupado de hacer lo que dice el Señor? Que los cristianos deben hacer todas las cosas ordenadas. Y a veces somos capaz de decirle,

No, si yo soy pastor, lo voy a tomar a usted.

Soy pastor.

Y él me dice,

Con mayor razón tiene que cumplir la ley.

¿O no es así?

Aplicación

llego a donde el alcalde y le digo, «Yo soy el pastor tanto, necesito tanto, pero tiene que pasar por allá primero. No porque sea el pastor, voy a entrar solo a la oficina de él y conversar con él.

Primero Inscribirme

No, tengo que tener que primero inscribirme para tener una conversación con él.» Entonces, el Señor nos ha puesto espíritu de ¿qué? De amor, de dominio propio, nos ha puesto, amén, de todo el Señor en esta noche. Esta reflexión que no es muy larga, esta reflexión es para que nosotros aprendamos que tenemos que empezar a vivar lo que Dios ha puesto en nosotros. Y cuando vivemos lo que Dios ha puesto en nosotros, ¿sabes lo que va a suceder, hermanos?

La autoridad no va a tener para qué estar preocupada porque el Señor va a estar haciendo el trabajo. ¿Cuántos le creen a Dios? Las autoridades van a estar ahí viendo como Dios se mueve en esta ciudad de Santa Cruz. Cumplen un año más.

Cumplimos un año más en Santa Cruz. Toda la vida en Santa Cruz. Y cada día Santa Cruz está más bonito. Pero ha sido por qué.

Porque a Dios también le ha placido. Porque si no fuera por el Señor, no estaría como está Santa Cruz. Si usted mire ciudades como están destruidas, vean ciudades como no no pueden estar tranquilos, dormir tranquilos, nosotros aún podemos decirle, «Gracias, Señor, porque tu mano está a favor de este de esta ciudad, porque tu mano está a favor de ¿qué? De las iglesias.

Alabado sea el Señor. Solo decirles que debemos orar, que debemos pedirle al Señor que cada día no una más, que cada día esta comuna sea bendecida por el Señor y que cada día el municipio cuando estén en su reunión, lo primero que digan, el señor alcalde en silencio. Señor, tú guíanos en este en esta conversación, que no salga nada nadie herido, sino que sea todo bajo tu voluntad. Porque cuando lo hacemos bajo la voluntad del Señor, ¿sabe qué es maravilloso?

Dios hace cosas extraordinarias. Por eso le vuelvo a reiterar, aviva lo que Dios ha puesto en ti. ¿Qué ha puesto en ti el Señor? Dígalo fuerte.

No escucho. ¿Qué ha puesto en usted? ¿Qué ha puesto en usted? A preguntar aquí a los concejales aquí y todos los que están aquí.

¿Qué ha puesto el Señor en ustedes? hablaron más fuerte ellos que ustedes. Parece que tienen más confianza ellos que ustedes. Alabado sea el Señor.

Solo decirle que esta pequeña reflexión que Dios nos ha dado, porque en la iglesia podemos predicar 40 minutos, 50 minutos, una hora si queremos, ahí predicamos una hora, lo que queramos. Pero aquí esta reflexión es para que nosotros entendamos que hay un soberano, que hay uno que hace todas las cosas, que hay uno que soluciona todo problema, que hay uno que va donde está aquel joven debajo de un puente. Ese se llama Jesucristo el Señor. Y es el que te amó a ti y también amó a los que están afuera.

¿Cuántos alaban al Señor por esto? Que el Señor les bendiga. Quisiera pedirle que se pongan de pie para orar por esta palabra, una reflexión que Dios nos dio el Señor. Avivemos lo que hay dentro de nuestras vidas.

Y quiero pedirle a mi amado pastor, a lo mejor no estaba en el libreto, que suba aquí arriba a usted para que él haga una oración por esta palabra y podamos entender que el Espíritu Santo está en este lugar para gobernar nuestra vida y nuestros corazones. Dios les bendiga. Incl. Vamos a orar por esta palabra.

para que el don de del Espíritu Santo esté en cada uno de ustedes. Padre, en el nombre poderoso de Jesús, invocamos tu poderoso nombre, Dios, para que la gracia y el poder de tu nombre sea derramado, Señor, sobre cada uno de los que hoy hemos podido escuchar esta poderosa palabra. Te pido, eterno Dios, que la coloques en nuestro corazón, en nuestra mente y en nuestro día a día para poder ponerla por obra. Llénanos de tu gracia y de tu rica presencia amorosa que nos acompaña durante todos los días.

que también esté en cada uno de los que hoy nos acompañan y pueden, Dios también ser bendecidos por esta palabra hermosa y maravillosa que ha venido del trono de tu gracia. Te rogamos tu bendición en el nombre de Jesús. Amén y amén. Que el Señor les bendiga.

Denle un aplauso al Señor. ¿Y cuántos quieren darle una gloria al Señor? La gloria al Señor. Dele.

Gloria a Dios. Gloria a Dios. Gloria a Dios para siempre. Pasa nuestro pastor a este lugar para que él quiere y culminando ya este servicio.

Nombre de Jesús. Ahora sobre cada mente y corazón. Desde que encuentro paz en su presencia, lo declaró. Proclamo el nombre de Jesús ahora hasta que se rompa la adicción.

Porque hay libertad y esperanza. Lo declaró Jesús, tu nombre es poderoso. Vida. Rompe cadenas, vence tinieblas, trae sanidad.

Dígalo con toda su fe. Proclamo el nombre de Jesús ahora sobre todo miedo y ansiedad. ¿Cuántos lo pueden decir? Que todo alma en depresión sea libre.

Solo por él en tu nombre. Jesús, tu nombre es poderoso, vida nos da. Rompe cadenas, vence tinieblas, trae sanidad. proclamó en las montañas, también en la ciudad.

Jesús a la maldad y el enemigo vencerá. Dígalo sobre mi familia proclamo el nombre de Jesús. No puede decir una vez más proclado en las mortales, también en la ciudad. Dígalo.

Jesús a la maldad conmigo vencerá. Dígalo con fe. Sobre mi familia proclamo el nombre de Jesús. Si así lo siento, dígalo con fuerza.

Proclamo en las montañas, también en la ciudad. Jesús a la maldad y al enemigo vencerá. Sobre mi familia proclamo el nombre de Jesús. Jesús, tu nombre es poderoso.

Vida nos da. Solo él lo puede hacer. Rompe cadenas, tinieblas trae sanidad. Jesús, tu nombre es poderoso.

Vida nos da. Rompe cadenas, vence tinieblas, trae sanidad. Bien, como nos predicaba nuestro pastor, dice la escritura que no nos ha dado, no se siente, por favor le pido perdón. Denme un segundo.

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Eh, creo que cuando la iglesia se reúne se ejerce un poder y la Biblia también nos enseña acerca del poder del pacto de la unidad. Si tan solo dos nos ponemos de acuerdo en pedir una misma cosa, lo que pidamos sucede, eh es hecho. Y eh esto estaba fuera de protocolo, pero no creo que es importante poder hacerlo en esta oportunidad.

Nos están pidiendo la oración por el obispo Eric Matus González. Él es capellán nacional eh evangélico de Carabineros de Chile. Él estuvo participando en laucanía en reunión de plena y eh lo trasladaron a Pucón en acto de servicio. Sufrió una descompensación, un posible ACD.

Entonces está siendo trasladado. Eh, pero creemos que eh la oración eficaz del justo puede mucho. La Biblia dice que la oración del justo sana al enfermo. Así que, ¿qué le parece si nos presentamos al Señor, oramos por nuestro obispo y pedimos su cuidado y y que Dios pueda hacer la obra?

Amén. Inclina el rostro, por favor. Padre, en el nombre poderoso de Jesús, Dios, queremos orar a esta hora de la tarde, tarde, noche ya, y clamamos, Dios, a ti. Tu palabra dice, «Clama a mí, yo te responderé.» Señor, clamamos y te pedimos en esta noche por nuestro obispo Eric.

Bendícelo, Dios. Capellán de Carabineros de Chile. Señor, oramos por él y y te pedimos en el nombre de Jesús, trae sanidad a su cuerpo. Bendice, Dios, todo, todo su cuerpo.

Trae victoria en él. Tu palabra nos enseña si tan solo dos nos ponemos de acuerdo en pedir una misma cosa. Lo que pidamos será hecho. Señor, oramos por la sanidad, oramos por la restauración, oramos en victoria, Dios, creyendo que tú eres el Dios que oye la necesidad de tu pueblo, que oye, Dios mío, el clamor de una iglesia que se humilla y se presenta delante de ti.

Recuerdo al salmista decir, ¿a quién tengo en los cielos y no solo a ti, Señor? Es por eso que a ti acudimos. Es por eso que alzamos nuestra mirada al cielo, porque alzaremos nuestros ojos hacia los montes. ¿De dónde vendrá nuestro socorro?

Nuestro socorro viene de parte de ti, oh Dios. Por eso oramos en esta tarde. Por eso oramos y nos unimos, Señor, y te pedimos, trae la sanidad sobre tu hijo. Bendícelo, oh Dios, que todo salga bien en el nombre poderoso de Jesús.

Te recuerdo a ti, maestro, cuando tú dijiste a esta hora nada habéis pedido en mi nombre, pero pedid y se os dará para que vuestro gozo sea cumplido. Por eso que esto lo pedimos, Señor, en ese nombre que es por sobre todo nombre, el nombre de tu hijo Jesucristo. Señor, oramos, te pedimos la sanidad, oramos, te pedimos, Dios mío, la victoria. Oramos, Señor, para que todo salga bien.

El profeta Isaías dice, «Dígal justo que le irá bien.» Y desde este lugar declaramos que a nuestro obispo, Señor, nada malo le tocará, nada malo acontecerá sobre su vida, sobre su cuerpo. Tú eres el Dios que trae bienestar a sus hijos. Padre, oramos y te pedimos en el nombre poderoso de Jesús el milagro que tu hijo está necesitando. Señor, nos unimos y te pedimos, Dios, tu respuesta favorable para tu hijo.

Le damos un fuerte aplauso a nuestro Señor, por favor. Ahora sí, tome asiento y permítame tan solo leer un texto. Nosotros ya nos estamos retirando y agradecemos a cada autoridad que ha estado con nosotros. Permítame, por favor, leer Isaías 34.

Era Isaías 34:32. Te dije, Nati. 32. Perfecto.

Isaías 32. Por favor, quiero que leamos esto. Isaías 32:8 dice,

Pero el generoso pensará qué cosa? Generosidades.

Y por generosidades será exaltado.

Hace un par de semanas, no muchas, pero nosotros vimos un acto de generosidad en nuestra ciudad, acto de generosidad que nos bendijo a nosotros, a nuestra comuna. Hace poquito abrieron eh las calles de nuestra ciudad, se amplió el rango y y si hay algo que queremos destacar y agradecer a nuestro alcalde, que eh el generoso piensa en generosidades porque no tan solo estuvo nuestro alcalde presente, sino que él invitó al alcalde Valenzuela, a la alcaldesa Lidia Pizarro, alcalde William Arévalo, porque hay cosas que son continuidades y nuestro alcalde bien lo entendió. Estaban también acá el consejo que les tocó la gracia y la fortuna de estar ahí en la en la foto cuando antes también precedieron. Pero, ¿qué es lo importante?

Que el generoso piensa en generosidades y por esas generosidades la gente también es recordada. Entonces, a mí me bendijo mucho el ver a nuestro alcalde y el ver alcaldes anteriores también de distintos colores políticos, pero con una sola causa y es la de bendecir nuestra tierra, que sin duda el descongestionar, el agrandar, eso es crecimiento, eso es bendición para nuestra para nuestra ciudad. Y si hay algo que también nosotros como pueblo de Dios tenemos que tener presente es la generosidad. Y nosotros manifestamos nuestra generosidad a través de nuestros de nuestras ofrendas, a través de nuestros diezmos, a través de nuestras primicias y en nuestras reuniones generalmente nosotros ofrendamos.

Y yo quiero invitarle que podamos en esta noche realizar nuestra ofrenda. Pero una ofrenda en generosidad, una ofrenda no de odio, sino una ofrenda de amor, no una ofrenda dolorosa, sino una ofrenda de gratitud por lo que Dios ha hecho en cada uno en cada uno de nosotros. Entonces, quiero invitarle, por favor, que tome su ofrenda. Ahí nuestras hermanas van a colocar las mesas y que nosotros podamos honrar al Señor con nuestros bienes, podamos honrar al Señor con nuestras ofrendas.

La Biblia nos enseña de un rey llamado David. Y cuando David va a hacer una ofrenda delante de Dios, él llega a un campo y el dueño del campo le dice,

Mi rey, ¿qué está haciendo acá?

Y David dice,

Tengo que presentar una ofrenda delante de Dios.

Y el dueño del campo le dice,

Mire, ahí está el campo, ahí están los helyes, ahí están lo las herramientas. Quémela todo se lo doy si es para nuestro Dios.

¿Y cuál es la actitud de David? David dice,

No, yo yo te lo voy a pagar porque no le voy a dar a nada a Dios que no me haya que no me haya costado.

Y yo sé que su dinero de una u otra manera lo que representa es tiempo, es trabajo, es esfuerzo, es sacrificio.

Pero nosotros lo tomamos y lo presentamos delante del Señor diciendo,

Señor, esto me ha costado, pero te lo doy con gratitud, porque el generoso piensa en generosidades y por sus generosidades será exaltado.

Así que tome, por favor, su mejor su mejor ofrenda en este día. Honramos al Señor y cantamos en esta hora. Póngase de pie, por favor. Traiga su ofrenda.

que rompe el poder del pecado. Su amor es fuerte y poderoso. El rey de gloria, el rey de majestad, conmueve al mundo con su estruendo y nos asombra con maravillas el rey de gloria, el rey de majestad. Gracias sublime es.

Es perfecto. Es tu amor. Tomaste mi lugar. Caste tú mi cruz.

Tu vida ahí y ahora libre soy. Jesús, te adoro por lo que hiciste en mí. Vamos sus palmas. Histe en orden todo el caos.

Los adoptaste como tus hijos. El rey de gloria, el rey de majestad, el que do guerra con su justicia y resplandece con su belleza. El rey de gloria, el rey de majestad. Gracias y sublime perfecto, perfecto es tu amor.

Tomaste mi lugar, cargaste tú mi cruz. Dígaselo. Tu vida dice ahí. Tu vida dice ahí.

Oh. Y ahora libre soy. Jesús, te adoro por lo que hiciste en mí. Puede levantar su mano al cielo.

Vamos, levante su mano al cielo. Vamos a declarar. Digno es el cordero de Dios. Digno es el cordero de Dios.

Digno es el rey que la muerte venció. Dígalo. Signo es el cordero de Dios. El signo es el rey que la muerte venció.

El signo es el cordero de Dios. El signo es el rey que la muerte venció. El signo es el cordero de Dios. Digno.

El signo es el rey que la muerte venció. Bendigno el cordero de Dios. Digno, digno, digno sublime. Perfecto es lo amor.

Perfecto es lo amor. Tomaste mi lugar. Cargaste cargaste tú mi cruz. Tu vida ahí.

Vamos. Dígalo. Ahora libre soy. Jesús, te adoro por lo que hiciste en mí.

Bien, al concluir queremos gracias a Dios por este tiempo, por este tiempo de estar celebrando, recordando, ¿verdad?, el el honomástico de nuestra querida comuna. Queremos también transmitirles a nuestras autoridades de la comuna carabineros, nuestro firme compromiso para continuar aportando desde nuestro lugar que nos compete en el ámbito espiritual, trabajando para extender el reino de Dios en nuestra comuna. Porque sabemos y tenemos la certeza, porque lo vemos semana a semana en nuestras iglesias, que Dios sigue transformando, cambiando, restaurando vidas, restaurando familias y creemos con toda nuestra fe de que esta obra continúa y nuestra tarea es extender el reino de Dios en nuestra comuna, porque sabemos que con ello contribuimos al crecimiento, al bienestar de nuestra querida comunidad y sociedad. Así que queremos que al retirarnos podamos irnos con la bendición del Señor, que puedan renovar sus fuerzas en la ardua tarea que tienen, pero que sepan que en cada población donde hay una iglesia, que en cada sector rural donde hay una iglesia, hay un pueblo que busca a Dios y que está intercediendo por nuestra por nuestra comuna, Que Dios les bendiga, nos despedirá, nos impartirá la bendición para concluir este servicio de acción de gracias.

Nuestro hermano Ezequiel Donos, a quien invitamos a este lugar para que él esté orando y luego podamos estar ya dispuestos a a retornar a nuestros hogares con la paz del Señor. Oramos a nuestro Dios. Dios de bondad y creador de todos, gracias por este tiempo de unidad y por la oportunidad de adorar juntos. Reconocemos tu amor y misericordias que nos han sostenido.

Padre, se lado este tiempo de gratitud, consagramos nuestra ciudad a ti y te pedimos que la cubras con tu amor, guíes a nuestras autoridades y bendigas cada familia con paz. y amor. que a través de esta tu bendición nos impulse a hacer momentos de amor y esperanza en nuestra comunidad, haciendo de nuestra ciudad un lugar de luz y unidad bajo tu amparo y que tu luz brille a través de nosotros para que cada habitante sea testigo de tu amor y esperanza. para que vivamos bajo tu gracia y tu protección.

Al finalizar este acto de gratitud, te pedimos que la alegría de tu presencia nos acompañe, que tu bendición omnipotente sea sobre nosotros ahora y siempre en el nombre de Jesús. Amén. La paz del Señor. Dios les bendiga.

Bueno, me comunican por interno, ¿no?, que hay un tiempo también para poder compartir, para poder, digamos, dialogar con las autoridades. Así que están todos invitados a ese tiempo. Dios les bendiga. Paz del Señor.

Declaración

Así que están todos invitados a ese tiempo. Dios les bendiga. Paz del Señor.

Compartir
Política de Privacidad